Consideraciones metodológicas sobre el estado actual de la posición de la izquierda organizada y coherente en la crítica social y las luchas sociales (13)
Ana
Bazac1
Profesora
de la División de Lógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia, Comité Rumano
de Historia y Filosofía de la Ciencia y la Tecnología, Academia Rumana
13
Marcos metodológicos en el pensamiento de izquierda
Es
muy importante utilizar
—e incluso interiorizar, a nivel del sentido común popular, ante la vida y
la sociedad- la perspectiva filosófica que no debe temer, para
enfatizar conceptos ya que, obviamente, se ha desarrollado a partir del
análisis del mundo social real Este requisito metodológico se deriva de la
teoría marxista-leninista de la construcción de las condiciones subjetivas de
la revolución —y, en última instancia, de la conciencia social general del proletariado
mundial, y por lo tanto, de la formación de ese sentido común popular
especificado por Gramsci—. Podemos formular rápidamente tres aspectos de esta
perspectiva filosófica a modo de advertencias, y no hay fenómeno político
delicado que pueda quedar fuera de su enfoque verdaderamente dialéctico:
•
Nunca oponer la forma al contenido, ni viceversa, y hay que
comprender que no pueden considerarse jerárquicamente, posponiendo así el
estudio de uno de ellos mientras se prioriza el otro; La gente siente que la
forma y el contenido son indestructiblemente interdependientes e
inmediatamente se apartan del discurso de izquierda que no considera esta
interdependencia93;
•
nunca oponer lo que se persigue en lo particular en una elección a lo
universal contenido en la elección virtual de la humanidad, es decir, de
cada ser humano; no hay legitimidad grupal de lo particular que pueda anular
lo universal legitimado por los intereses de la humanidad, y por lo tanto, de
cada ser humano94;
______________________________________________________________________
93
Por ejemplo, formalmente —es decir, desde la perspectiva del derecho de
un pueblo, puesto que en la modernidad el soberano es el pueblo y este otorga
la legitimidad a sus representantes— toda comunidad tiene derecho a elegir su
propio Estado. El punto de vista del contenido ilumina las razones
de la elección y la necesidad de confrontar estas razones y las consecuencias
de la elección según las razones.
94
Ahora resulta claro que cualquier privilegio exclusivo de forma o de contenido
vuelve a ser inválido cuando se enfrentan al requisito de la universalización
y, por tanto, de la reciprocidad universal de derechos.
•
Es evidente que los dos requisitos filosóficos —es decir, los principios— están
entrelazados, y por lo tanto, el mayor error es postergar el abordaje de uno de
sus componentes porque “no es el momento”; cualquier razonamiento en términos
de otros componentes permite descubrir el que falta y la solución
insatisfactoria empuja a la eliminación de quienes la proporcionaron; en
consecuencia, nunca postergar y siempre anticipar las
cosas de acuerdo con el principio de universalización de las opciones y
acciones95.
Una
vez más, la asimetría de poder en el capitalismo genera la primacía de los
temas para el debate público, impuesta por la ideología dominante. Sobre
esta base, podemos continuar con las advertencias relativas a los marcos
metodológicos:
•
no seguir la agenda de problemas impuesta por la ideología dominante,
sino contrarrestarla con un enfoque propio que señale las causas profundas de
los fenómenos y su interdependencia sistémica.
De
esto se desprende un método principal:
•
no sumarse al lamento general, sino contrarrestarlo con acciones concretas,
respondiendo a la pregunta implícita que solo plantea la izquierda más
consecuente: ¿qué se debe hacer, dado que las reformas hasta ahora han
conducido al resultado mundial actual?
Este
contenido práctico de la crítica izquierdista consistente apunta a paradigmas
que invierten los dados por la ideología dominante y que deben asumirse como
marcos metodológicos:
•
no limitarse a hablar del capitalismo en un solo país, aunque el
problema esté relacionado con las relaciones políticas internas, sino enfatizar
siempre, más allá de las conexiones, la interdependencia de estos problemas
internos con las decisiones, relaciones de poder y situaciones internacionales;
enfatizar siempre que el capitalismo no es una colección de escaparates en
tiendas de distinta categoría, sino un sistema.
•
contraponer siempre a la crítica capitalista inconclusa – cuando no es
meramente hipócrita – la indicación tanto de las causas coyunturales concretas
como las causas estructurales de los fenómenos;
•
mostrar siempre lo que significaron y significan la procrastinación tanto de
la presencia permanente en el debate público y la resolución; por lo tanto,
oponerse a la procrastinación con pasos claros y concretos: que sean factibles,
siempre y cuando estos pasos estén relacionados a cambios en otros
subsistemas de la sociedad;
•
Plantear siempre el problema del futuro y contraponer a las variantes
capitalistas. las aperturas socialista y comunista;
•
poner siempre –como de hecho es un problema específico planteado por la
izquierda consistente– el problema de los costos y desgastes humanos de las
soluciones capitalistas: a saber, oponerse a la negligencia capitalista de la
producción colateral externalizada tanto en la sociedad y el medio ambiente
(como “daños colaterales”), la circular anticipatoria integrada
naturaleza-sociedad y pensamiento unitario local-global.
Este
último punto muestra un paradigma sine qua non para la praxis política
de la izquierda:
•
La colaboración permanente y estrecha de las fuerzas de izquierda sobre la base
del consenso respecto a la minimización de los costos humanos y el despilfarro hic
et nunc (aquí y ahora); la izquierda consecuente debe desafiar a todas las
fuerzas de izquierda/populares con la pregunta de para qué seguir
inercialmente las políticas capitalistas; esta pregunta muestra la
imposibilidad de expresar la aceptación de los costos humanos y el desgaste;
la colaboración permanente y estrecha supera las diferencias históricas
relacionadas con las definiciones y explicaciones del pasado; no significa ante
todo una unidad organizada, sino solo una colaboración organizada respecto a la
era actual de decadencia capitalista y sus peligros existenciales; es un
frente proletario, no un frente interclasista; no toma lugar bajo el punto de
partida de debates sobre las diferencias históricas de la izquierda, sino sobre
el de un enfoque no convencional (filosófico) de la presente e incomprensible
multiplicación de la izquierda y su imagen de reincidencia e ineficiencia: la
del para qué y con cuales costos; pero precisamente este enfoque
no convencional (filosófico) demuestra dar los criterios de la unidad de la
clase proletaria ahora bajo la apariencia de estrecha colaboración; si la
izquierda consecuente postula claramente los criterios de las causas
fundamentales y los intereses, así como los de la finalidad de las
estrategias capitalistas, es decir, el criterio de la razón de ser de la
oposición de izquierda y el activismo, entonces las respuestas de todas las
fuerzas de izquierda y populares se alejan del apoyo explícito o implícito al
capitalismo.
_________________________________________________________________________
95 Véase Ana Bazac, Moral Anticipation (Anticipación moral), 28/08/2025, https://egophobia.ro/?p=15879.
(13) Methodological
frameworks in left-wing thinking
It is very important to use – and,
yes, internalize at the level of popular common-sensical attitude towards
life and society – the philosophical perspective that should not frighten
for it emphasizes concepts since, obviously, it has been developed in the
analysis of the real social world. This methodological requirement follows and
is inserted within the Marxist-Leninist theory of the construction of the
subjective conditions of revolution – and, ultimately, of the general social
consciousness of the world proletariat, therefore, of the formation of that
popular common-sensical attitude specified by Gramsci –. We can quickly
formulate three aspects of the philosophical perspective in the form of caveats,
and there is no delicate political phenomenon that may be excepted from their
truly dialectical approach:
•
never oppose the form to the content, or vice-versa, and do
understand that they cannot be considered hierarchically, thus postponing the
approach of one of them while focusing on the other; people feel that the
form and the content are indestructibly
interdependent and immediately
remove themselves from
the left-wing discourse that does not consider this interdependency93;
•
never oppose the particular pursued in a choice to the universal
contained within the virtual
_________________________________________________________________________
93 For example,
formally – namely, from the standpoint
of the right of a people, since in modernity the sovereign is the people and it
gives the legitimacy of its representatives – any community has the right to
choose its own state. The standpoint of content lights the reasons
for the choice, and the necessity to put face to face these reasons and the
consequences of the choice according to the reasons.
choice of
humankind, thus of every human being; there is no group legitimacy of the
particular that can annul the universal legitimated by the interests of
humankind, thus of every human being94;
•
it is
clear that the
two philosophical requirements
– so, principles
– are intertwined, and thus, it
is the biggest mistake to procrastinate the approach of one of their components
because “this is not the time”; any reasoning in terms of other components lets
open the missing one and the unsatisfactory solution pushes to removal from
those who provided it; consequently, never procrastinate and always do
anticipate things according to the principle of universalizability of choices
and actions95.
Once more, the power asymmetry in capitalism
generates the precedence of themes for the public debate, given by the
dominant ideology. On this basis, we can continue the caveats related to the
methodological frameworks:
•
to not follow the agenda of problems given by the dominant ideology, but
to counter it with its own approach pointing out the root causes of phenomena
and their systemic interdependence.
From this a main method:
•
to not add to the general lament, but to counter it with ways of action,
answering to the implied question posed only by the consistent left: what is to be done since the reforms until
now led to the present world result?
This practical content of the consistent
left-wing criticism directs to the paradigms which reverse those
given by the
dominant ideology, and
which must be assumed as methodological frameworks:
•
to no longer discuss capitalism in one country, even though the problem
is related to
domestic political relations,
but always emphasize
the more than
connections, the interdependence of these domestic problems with
international decisions, relations of
force and situations; always emphasise that capitalism is not a collection of shop windows in
different stores of different calibers, but
a system;
_____________________________________________________________________
94 It is now
clear that any exclusive privileging of form, or of content, is once more
invalid when they are confronted with the requirement of universalizability,
thus of universal mutuality of rights.
95 See Ana
Bazac, Moral Anticipation, 28/08/2025,
https://egophobia.ro/?p=15879.
•
to always counterpose to the capitalist unfinished criticism – when it
is not simply hypocritical – the indication of both the concrete conjunctural
all the way and the structural causes of phenomena;
•
to always show what the procrastination of both permanent presence in the
public debate and solving did and does mean; thus, to oppose
procrastination with clear concrete steps: that are feasible, if and
when these steps are related to changes in other sub-systems of society;
•
to always put the problem of the future, and counterpose to the capitalist
variants the socialist and communist openings;
• to always put – as indeed a specific problem posed by the consistent left – the problem of capitalist solutions’ human costs and waste: namely, to oppose to the capitalist neglecting of collateral output externalized both in environment and society (as “collateral damage”), the anticipative circular integrated nature-society and local-global unitary thinking.
This last point shows a sine qua non
paradigm for the political praxis of the left:
• the permanent close collaboration of left-wing forces on the basis of consensus concerning the minimization of human costs and waste hic et nunc; the consistent left must challenge all the left-wing/popular forces just with the question of what for to inertially follow the capitalist policies; this question shows the impossibility to express the acceptation of the human costs and waste; the permanent close collaboration surpasses the historical differences related to definitions and explanations of the past; it doesn’t mean first of all organized unity, but only organized collaboration regarding the present era of capitalist decay and its existential dangers; it is a proletarian front, not an inter-class front; it doesn’t take place under the starting point of debates about the historical differences of the left, but on that of a non-conventional (philosophical) approach of the present incomprehensible multiplication of the left and its image of redundancy and inefficiency: of that of the what for and with which costs; but just this non-conventional (philosophical) approach proves to give the criteria of proletarian class unity now under the guise of close collaboration; if the consistent left clearly posits the criteria of root causes and interests, as well as those of finality of capitalist strategies, thus the criterion of the reason-to-be of the left-wing opposition and activism, then the responses from all the left-wing and popular forces remove from the explicit or implicit support of capitalism
Traducido al español por Opción Obrera
junio 2026


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