Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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viernes, 2 de mayo de 2014

Editorial Que la crisis la paguen los que la causaron, los capitalistas, no los trabajadores


PRENSA OPCIÓN OBRERA 28 EXTRAORDINARIO MAYO 2014

EDITORIAL
Que la crisis la paguen los que la causaron, los capitalistas, no los trabajadores

Este año ya se manifiesta muy duro para la clase trabajadora. Comenzamos padeciendo una inflación de 56% que nos dejó el 2013, según cifra oficiales, y sus perspectivas son aun más peores. El compromiso para la clase obrera es extraordinario para salir de esta crítica situación económica, que como siempre, es a costa nuestra y en beneficio de los empresarios y los comerciantes. En este año de crisis no hay dólares para seguir el festín de los importadores y la banca, con la total complicidad de la burocracia en el gobierno. El deterioro creciente de la producción, tanto en el agro como en la industria, la escasez de materia primas y accesorios, el pago de la deuda y su servicio, un mayor endeudamiento, la merma en la explotación y exportación del petróleo, todo ello prefigura un empeoramiento de la crisis económica y por tanto más penurias para nosotros los trabajadores.

El aumento en los precios de los productos de la dieta básica, pollo, azúcar, carne de res, café, aceite, leche y queso, es apenas el comienzo. Junto a la devaluación de la moneda, los nuevos precios al alza, inclusive los de los productos regulados, son el resultado del “pacto de caballeros” entre el gobierno y FEDECAMARAS, y peor  aún, también incluido en este pacto, es el procesamiento de despidos masivos, la persecución y el acoso a los trabajadores que luchan o simplemente reclaman lo suyo.

Por un plan de acción concreto de la UNETE, con propuestas y movilizaciones a nivel nacional

Las razones para un paro general sobran, pero hay que irlo discutiendo con las bases, explicar el motivo, proponer la alternativa, denunciar a los falsos líderes que se pliegan al carro del chavismo en el gobierno o de la derecha podrida. No se puede avalar el plan anti-obrero para salir de la crisis; a costa de mayores penurias; la crisis que la paguen los que la causaron, no nosotros los explotados de siempre. No es posible que sigan dándoles dólares producidos por los trabajadores petroleros para que ellos salgan de su crisis con más y más importaciones. Tenemos que nacionalizar el comercio exterior y ponerlo bajo el control de los trabajadores y el pueblo para que se importe sólo lo necesario, y en el corto y mediano plazo, en lo posible sustituirlas con producción nacional. Nacionalización de la banca para que los recursos, el capital, sean invertidos, con el control del pueblo y los trabajadores, para responder a nuestras necesidades y no para el enriquecimiento de los explotadores.

La Unión Nacional de Trabajadores (UNETE) tiene que deslindarse nítidamente de la burocracia sindical afecta a la derecha, las declaraciones en conjunto sólo deben ser por  puntos comunes como en aquellos donde los adecos y copeyanos, por salvarse ellos, defiendan a sus sindicatos, y no al revés, obviando los que no le convienen como la independencia política de la clase obrera y su autonomía frente a instituciones, gobierno y/o partidos políticos. No hacerlo como se plantea es terminar  apoyándolos en su supervivencia con el viejo y maltrecho diálogo tripartito que cohonesta la explotación capitalista de la fuerza de trabajo.

No es el viejo cascarón vacío de la CTV y de las otras centrales sindicales moribundas quienes deben fijar la pauta para el movimiento obrero representando en UNETE en esta época histórica de crisis social, económica y política. La unidad de los trabajadores no puede estar supeditada al contubernio de burócratas sindicales, patronos y gobierno. La unidad de los trabajadores es para suprimir la explotación en estas relaciones sociales basadas en el capital, mediante el gobierno obrero, y eso sólo es posible organizado en su propio partido, es decir, independiente de los partidos de los patronos o del gobierno,  ajenos a sus intereses de clase.


martes, 14 de enero de 2014

Venezuela, lo que nos dejó el 2013 ... a los trabajadores


Prensa Opción Obrera 27 Enero - Febrero 2014

Editorial
Venezuela, lo que nos dejó el 2013 ... a los trabajadores

Una inflación del 56,2% en los índices de precios al consumidor y mayor del 70% en los precios de los alimentos.

Una devaluación del bolívar donde la diferencia entre el precio del dólar oficial y el del mercado paralelo es de casi el 1000%

Tan lamentable como preponderante, la economía del país está derrumbada

La consideración primordial de la situación del país es de una terrible crisis de la economía expresada en el déficit fiscal, una moneda con un pequeñísimo poder adquisitivo y deteriorándose agudamente, un crecimiento vertiginoso de las importaciones y una disminución de las exportaciones, donde, fuera del petróleo, son insignificantes para la economía del país. Lo que excepcionalmente todavía sostiene al país y frena la debacle total son los cuantiosos ingresos petroleros, a pesar de que también disminuye su volumen de exportación.

Es por la venta de la materia prima energética indispensable en el mundo y privilegiada porque todavía se cotiza muy bien, que año tras año los ingresos en divisas son mayores no por aumento del volumen sino por un precio alto.

Contradictoriamente se fija el presupuesto anual del país, con base a un precio del barril petrolero por menos de la mitad de su precio real y con el excedente se realiza, como gastos extraordinarios, otro “presupuesto” adicional sin controles y a pesar de ello, siempre al inicio del año se comienzan a aprobar créditos también extraordinarios, todo eso indica el parasitismo de la economía nacional, por ser rentística, tanto pública como privada, que sólo vive a expensas de la aprobación y suministro de dólares por parte del Estado.

El retroceso económico es abismal, la única base de la economía se sustenta en la renta petrolera, en perjuicio de todos los recursos nacionales. La industria “nacional” no se basa en producir sino en la aprobación de dólares preferenciales para traer los insumos sobre facturados y luego peor aún, proveer la mercancía a precios de dólares de mercado negro. La diferencia entre las importaciones y las exportaciones, exceptuando al petróleo, tienen una brecha de más de 24.000 millones de dólares.

El gobierno sobrevive y espera salir de su crisis descargando su insolvencia e incapacidad productiva pagándole incompleto a los trabajadores, mediante el incumplimiento de los convenios colectivos firmados, retardando los nuevos compromisos para evitar desembolsar algo que no tiene, haciéndose cómplice de la industria privada a través de las preferencias de  las oficinas del trabajo a favor de los patronos, con calificaciones de despidos o inclusive haciendo caso omiso de los reenganches o respetos a la organización sindical, impidiendo el derecho a huelga, sobre todo en las empresas del estado.

El gobierno teniendo una deuda tanto externa como interna monstruosa, realiza una huida hacia adelante, tomando medidas para endeudarse más. Mientras la producción no petrolera se extingue, el capital financiero parasitario expresado en las ganancias de la banca asciende,  mes a mes. De los cuatro bancos más grandes, con un patrimonio del 70% de los activos financieros, tres son privados, una expresión de capitalismo salvaje que se magnifica cuando el resultado bruto de la banca (antes de ISLR) en los primeros 11 meses de 2013, respecto a igual período en 2012, se incrementó 66,5% (SUDEBAN, Boletín de prensa noviembre 2013, Cuadro I -  26). Como consuelo de tontos el fisco nacional se hizo acreedor, apenas, de 5,41% en promedio de tales utilidades brutas mensuales de la banca nacional.

José Capitán


miércoles, 28 de agosto de 2013

Venezuela aún se sostiene debido al ingreso petrolero


Prensa Opción Obrera 26 Agosto - Septiembre 2013

Editorial
Venezuela aún se sostiene debido al ingreso petrolero
Como siempre fue y se prolonga en esta quinta república

La situación venezolana hoy es más grave que la que convergió en el golpe de derecha del 11 A y en el lock-out petrolero del 10D, durante el 2002.

A confesión de partes
Víctor Álvarez  fue presidente de la CVG  y también viceministro de Producción y Comercio, Vladimir Acosta, es historiador y  profesor en la escuela de sociología de la UCV y según el gobierno “uno de los referentes intelectuales de la Revolución Bolivariana” (RNV, 23/05/2013), ambos, cada quien en su ámbito, muestran un cuadro sombrío sobre el país, estos defensores del chavismo desde su lado izquierdo sirven de desahogo a quienes desde el gobierno hacen lo posible para salvar a esta sociedad capitalista.

Vladimir Acosta en su programa radial “De Primera Mano” del lunes 10 de junio expone la grave situación del país, pero con un análisis absurdo (anti dialéctico) calificando a las crisis del 2002 como políticas y separándolas de la que se viene conformando, designándola como  económica, ocultando que ésta es hija de aquella y sin hilvanar la responsabilidad política del gobierno, desde ese momento hasta ahora.

Álvarez, como economista, abunda más sobre el carácter de la crisis, por supuesto embelleciendo al chavismo, omite el carácter de clase de la sociedad y reconoce el agotamiento de un “modelo productivo”, de esta forma dice: “Venezuela es un país con un fuerte arraigo extractivista y por eso depende de la captación de renta y no del esfuerzo productivo para satisfacer sus necesidades”.

Álvarez asienta, sin embargo, que el PIB ha crecido “sustentado en el auge del comercio importador y los servicios financieros, es decir una deformación que tiene consecuencias nefastas para la economía del país”.

Define “[que en] una sociedad rentista, los actores económicos y sociales se acostumbran a obtener ingresos que no son fruto de su trabajo. Desde que apareció el petróleo en Venezuela ha sido más fácil devorar la renta”.

Sigue con su modelo sin establecer quienes se benefician: “El extractivismo es un modelo de acumulación basado en la obtención de una renta por la explotación de recursos naturales y energéticos”.

Enseña con cifras la emergencia y el exabrupto: “Actualmente el déficit del sector público consolidado está en el orden del 15 % del PIB (incluye PDVSA, empresas básicas y empresas nacionalizadas). Este déficit se presenta en momentos en que los precios del petróleo han perforado la barrera de $ 100 dólares/ barril”.

Prosigue con los malos augurios: “Si el financiamiento del déficit fiscal por parte del BCV se convierte en una práctica reiterada y creciente, las consecuencias son nefastas. La expansión de la liquidez monetaria sin respaldo en el aumento de la oferta de bienes y servicios, se traduce en un deterioro del poder de compra de la moneda. Por lo tanto, se trata de prescindir del financiamiento del gasto público a través del BCV para evitar las emisiones de dinero inorgánico que atizan la inflación.

Sin embargo, las modificaciones a la Ley del BCV están transformando al instituto emisor en un gran financiador del déficit fiscal. Hasta PDVSA y otras empresas públicas no financieras ahora pueden endeudarse con el BCV. De hecho, al cierre de 2012, la deuda neta de la petrolera con el instituto emisor superó los 165 millardos de bolívares, justo en el año en que se vendió el petróleo al mayor precio. En el caso de las otras empresas públicas no financieras, su deuda neta con el BCV superó los 15,5 millardos de bolívares al cierre de 2012”.

La realidad que nos da en la cara
Después de 14 años supuestamente en socialismo Venezuela sigue dependiendo del precio del crudo y la banca aumentando sus ganancias.

Sólo es cuestión de tiempo –vamos a un colapso económico–, hasta la renta se agota. La política petrolera desde la perforación hasta la industria refinadora, incluyendo la petroquímica y la producción de gas no asociado, es un desbarajuste. La producción de crudos sintéticos de la Faja del Orinoco, mediante las plantas mejoradoras de crudos extrapesados, han disminuido la producción, y los proyectos tantos de nuevas plantas mejoradoras como los cambios de patrones de refinación mediante conversión profunda están por iniciarse desde hace años y no arrancan por falta de dinero (inversores), a la par está la llamada producción temprana de la faja, la fábrica de taladros de perforación chino venezolana es un fracaso, los proyectos de producción de gas costa afuera en la plataforma deltana como en el golfo de Venezuela también están atrasados, las fabricas de tubería petrolera están cerradas, paralizadas o con escasa producción, las fabricas de válvulas, bridas  y demás accesorios se encuentran en la misma situación. Fuera de todo esto está la importación desde los insumos para producir papel higiénico hasta los taladros para perforar que dependen del ingreso en dólares para comprarlos.

Los proyectos de energía termoeléctrica e hidroeléctrica, están atrasados. Las empresas básicas de Guayana cada vez producen menos, las cementeras igual. La producción de manufactura ha disminuido notablemente, sólo las importaciones aumentan como también las ganancias de la banca privada.

El chavismo representa un sistema agotado, y no solo él, también el conjunto de la democracia burguesa nacida en el 58 la cual el gobierno de Maduro remata, está colapsada, la renta petrolera como descomunal ingreso ha impedido el  desarrollo integral y armónico del país, está exprimida de tal forma que no puede dar más. La alternativa, dentro de un contexto internacional donde Venezuela no solo está inmersa sino que lo sufre al tener una economía tan deformada y parasitaria, tiene dos salidas: o es un gobierno de sobrevivencia mediante medidas durísimas para los trabajadores, o nosotros los trabajadores tomamos la economía en nuestras manos lo que sería la autentica vía al socialismo. El chavismo como caudillo bonapartista, es decir, como intermediario entre las clases y por encima de la instituciones tradicionales, no da para más, lo mismo de siempre: los corruptos y los corruptores, la burocracia incapaz, los especuladores, el  endeudamiento y la falta de producción nacional han conllevado a una economía donde las importaciones se chupan los dólares que ingresan por la venta del petróleo, el bolívar fuerte sin respaldo productivo nacional sigue depreciándose, a la par del empeoramiento de los servicios públicos.

Conclusión
La clase capitalista se ha quedado sin financiamiento, el Estado casi en quiebra por el déficit fiscal sigue endeudándose –la ley de endeudamiento para 2013 fue de 22.000 millones de dólares pero ahora se requiere una complementaria de 12.000 millones más transcurrido la mitad del año–, pagando intereses que sólo la renta del petróleo todavía puede soportar y continuar subsidiando en lo que puede al capital, sobre todo al gringo, al chino, y a un nuevo sector que ha crecido a expensas de las relaciones políticas con el gobierno, la boliburgesía, todos a la sombra de las empresas estatizadas.

Las salidas para el gobierno son la tercerización, la negativa a la contratación colectiva, la quiebra en la producción de las empresas de servicio, el aumento de las tarifas, de  los alimentos y lo que viene, más aumentos y eliminación de subsidios, en particular a la gasolina, así lo nieguen hasta la saciedad.

Para los explotados, la salida está en enfrentar una situación caracterizada por la tendencia al derrumbe económico y a la crisis política, haciendo que la paguen los que la han causado, los capitalistas y todos aquellos que aúpan sus relaciones sociales. La clase obrera tiene la palabra para llevarlo a cabo y así impedir el camino al desastre social que se avecina, pero se requiere de su organización y de su reconocimiento propio bajo las banderas de la autonomía y la independencia de clase. He allí el papel de relevancia que nos corresponde a los socialistas:

¡ESTRUCTUREMOS UN FRENTE DE IZQUIERDA Y DE LOS TRABAJADORES PARA GOLPEAR JUNTOS!



domingo, 17 de febrero de 2013

LA DEVALUACIÓN ES UN GOLPE AL SALARIO

Prensa Opción Obrera 25 Enero - Febrero 2012

EDITORIAL
LA DEVALUACIÓN ES UN GOLPE AL SALARIO

El valor de la moneda está en correspondencia con la capacidad industrial y agroindustrial interna que produzca los bienes que en ella se consuman. La falta de una industria y agroindustria nacional que satisfaga nuestras necesidades es sustituida con el recurso de las importaciones. Pero importar requiere de divisas que el mercado mundial acepte, o en su defecto, medios de cambio a los que éste les reconozca algún valor. El bolívar, que es nuestro medio de cambio con el cual transamos el intercambio de bienes y servicios, no sirve en el mercado mundial si no es en forma de su valor de cambio más conocido, el dólar.

Para una economía como la nuestra que importa el 80% de lo que consume –antes que hacerlo con una producción nacional al menos a la mitad–, el valor del dólar como medio de intercambio es el que termina rigiendo los valores con los que se tranzan en el mercado nacional bienes y servicios. Por más valores oficiales que se impongan al bolívar respecto del dólar como mercancía de intercambio, su valor real estará supeditado a la disponibilidad para adquirir todo lo importado o al valor nacional de su producción efectiva valuada en bolívares. Esto último no ocurre y lo primero se torna ya insuficiente.

Disponemos de las divisas que el petróleo nos deja, pero como fuente de ingresos no han servido para que el país disponga de una industrialización adecuada que a partir de ellas transformen materias primas e intermedias en bienes que necesitemos. ¿Cuántas veces hemos escuchado de la necesidad de transformar aguas abajo el acero, el aluminio, otros minerales, el gas o el petróleo para no tener que comprar afuera lo que otros países producen a partir de ellas? ¿Cuántas de hacer productivas para una agroindustria estable nuestras tierras ociosas en manos del latifundio? Del petróleo entonces disfrutan en mayor medida los que ejercen el poder económico en el Estado, las miserias las recibimos a cambio los asalariados en forma de explotación a nuestra fuerza de trabajo o como misiones devaluadas que preservan una distribución social mayoritaria de la riqueza a favor de una minoría social, la burguesía. En la quinta república, como en la cuarta, lo que se sigue preservando es a los dueños del capital.

El gobierno bolivariano se planteó corregir tal entuerto sin afectar las relaciones de producción existente, o mejor dicho, sin afectarle el provecho de la riqueza nacional a la minoría social que controla la economía, esto es, sin tocarles el capital. Con un rimbombante uso de la palabra “socialismo”, en nada cambió las relaciones sociales existentes que impiden disponer de una industrialización o una agroindustria propia que suministre los bienes que necesitamos. Suficiente renta ha producido el petróleo para acometer tal objetivo pero eso sólo podría haber sido posible imponiéndose sobre la minoría social que lo usufructúa acumulándolo como capital. Tal posibilidad no la puede acometer el nacionalismo o la pequeña burguesía en el marco burgués del Estado, es el papel que deben encarar los explotados desde su propio gobierno, el de los trabajadores. Hoy, cuando las divisas provenientes del petróleo le son escasas al gobierno bolivariano, los que disponemos de un salario, o de una pensión, o de una beca-misión, nos los desvalorizan abruptamente con una nueva devaluación oficial del 47%. Terminamos pagando nosotros la crisis que los capitalistas han creado.

La excusa del gobierno bolivariano es que debe satisfacerle las divisas a la burguesía para que siga importando, y también a la banca mundial con el pago de la deuda externa y su servicio de intereses –otra forma de importación pero mucho más costosa–, pero con más bolívares por dólar a disponer para el gasto público a cambio del petróleo vendido. Se recurre entonces a la devaluación como una máquina de hacer bolívares sin destinar las divisas hacia una producción nacional imprescindible y necesaria, a la par, los bienes importados terminan costando más a lo interno porque la especulación del comercio jamás reduce precios, y como guinda del postre, los asalariados terminamos pagando más IVA por todo lo que compremos que no esté exento del mismo.

El bolívar fuerte, más bien bolívar débil, como se observa, no tiene con qué respaldarse. En el capitalismo nuestro sustento de vida la alcanzamos a través de las mercancías (productos) y servicios, comprados con los bolívares adquiridos como pago (salarios) por el trabajo que realizamos, si la moneda como intermediaria vale menos, nuestra capacidad para poder adquirir lo que necesitamos merma de forma equivalente, por  lo tanto nuestro problema es cómo hacer para respaldar el salario y así cubrir nuestras necesidades básicas. Nuestra prioridad, con la mayor urgencia, es restituir el poder adquisitivo mermado con la devaluación, y aún así nos quedarnos cortos porque ya era bastante inferior a la canasta básica familiar que no podemos satisfacer con un mísero salario mínimo.

Las leyes que nos favorecen son las que no se cumplen, las efectivas son las que impiden que podamos tener un salario que cubra nuestras necesidades. Nuestro problema es cómo contrarrestar eso. Echar a andar la economía para beneficio de los venezolanos que producimos tiene que ver con nuestras relaciones de producción, correspondientes o enmarcadas en una sociedad capitalista, y la alternativa de cambio no reside en que se cumplan las leyes ni tampoco otras medidas económicas como el aumento de las tarifas de los servicios públicos: agua, luz, gas, teléfono y transporte; y de la gasolina.

La gasolina, un privilegio para nosotros que la producimos para nuestro consumo y exportamos el excedente, es el combustible esencial para que funcione el transporte de carga y de pasajeros, individual y colectivo. Un aumento, en respuesta al desequilibrio en que se encuentra la economía como consecuencias de las relaciones de producción capitalistas, terminará afectado aún más el salario.

El transporte como servicio es catastrófico, las dificultades que atentan contra una salida favorable a los que lo padecemos tienen muchas ramificaciones, pero nada que ver con el precio de la gasolina; peor aún, su aumento repercutirá en hacer del servicio de transporte, además de encarecerlo, más catastrófico. El poder de las empresas fabricantes de vehículos de pasajeros, camiones y gandolas es inmenso, he ahí el escollo principal. Es un monumento al despilfarro que tras más de 50 años la industria automotriz lo siga siendo como meros ensambladores e importadores de los insumos (material CKD).

Un aumento en el precio de la gasolina sería una vía para destinar hacia pingües negocios capitalistas los recursos de este subsidio que hace el gobierno Los combustibles alternativos a la gasolina, como el gas o el diesel, requieren cuantiosas inversiones para producirlos y distribuirlos. Más lejos estamos para invertir en otras fuentes menos contaminantes como la electricidad a manera de combustible para automóviles.

Solo el control de los trabajadores sobre la industria petrolera haría que la producción de gasolina se revirtiera para beneficio de los trabajadores y el pueblo que poco o nada tiene, por ahora consigamos con la lucha un aumento general de sueldos y salarios en respuesta al retroceso económico por la devaluación.

DEBEMOS TOMAR LAS CALLES PARA IMPONER UN AUMENTO GENERAL DE 50% EN LOS SUELDOS Y SALARIOS

DEBEMOS TOMAR LAS CALLES PARA IMPONER UN SALARIO MÍNIMO IGUAL AL VALOR DE LA CESTA BÁSICA FAMILIAR

DEBEMOS OBLIGAR A PAGAR A LOS CAPITALISTAS LOS COSTOS DE LA CRISIS QUE HAN CAUSADO


jueves, 19 de julio de 2012

Gane quien gane las elecciones no pararán el fascismo


Prensa Opción Obrera 23 Julio - Agosto 2012

Editorial
Gane quien gane las elecciones no pararán el fascismo
El peligro de que gobierne una derecha fascista sólo lo anula un gobierno de los trabajadores.

A los poderosos por su capital les importa que se mantenga el orden de explotación como Dios manda. De acuerdo a como está el rebaño puede ser democráticamente o por la vía represiva. La clase gobernante a veces mantiene su poder realizando elecciones y otras veces en dictadura.

La “derecha pensante internacional”, los grandes capitales financieros e industriales dominadores del mundo, tiene servidores acá en el país, saben cuanta ganancia pueden obtener de acá. Ellos saben que un gobierno nacionalista como el chavismo es transitorio y está vinculado con la incapacidad congénita de los militares de controlar permanentemente a las masas a sus intensiones “democráticas” de acatar sus órdenes.

Ahora la inmensa mayoría del país tiene la vista puesta en el 7 de Octubre, las elecciones presidenciales. Si gana la MUD se deberá al fracaso del gobierno en responder a las necesidades primarias de las mayorías, y si no gana será porque los trabajadores y las comunidades todavía tienen ilusiones en que el gobierno les va a solucionar sus problemas.

El problema es quién se beneficia mientras se continúa llevando a la ruina al país.

¿Quién salva al capitalismo? Será el gobierno que tendremos luego del 7O, la posibilidad del fascismo ante una situación crítica puede venir de cualquiera de los dos bandos: el chavismo desde sus posiciones de gobierno o sus opositores escuálidos en la MUD. No hay ninguna lucha por el socialismo por parte del PSUV y del gobierno, las misiones son las migajas que se les da a las masas para que sigan las mismas estructuras parasitarias del Estado. Si se hace una inversión efectiva para producir lo que requerimos no necesitaremos de misiones, como tampoco reproducir el capital con nuestro trabajo.

Al gobierno bolivariano la crisis mundial sólo le preocupa cuando se trata de seguir repartiendo la renta petrolera que en sus ¾ partes se la siguen llevando la burguesía y los capitalistas. El capital mundial se encuentra en bancarrota para sus dueños imperiales y nuestro país no escapa a su vorágine cuando se observa la tendencia a la caída en los precios del petróleo y éste sigue siendo nuestra única fuente de ingresos. Mientras para los trabajadores el salario es cada vez menos, los patronos privados y públicos, con el apoyo de Inspectorías y el Ministerio del Trabajo, se niegan a que las contrataciones colectivas lo mejoren o restringen, o eliminan el derecho a huelga. Es allí donde el reformismo del nacionalismo chavista, aún usando mucha palabrería “socialista”, se demuestra y no dudará en hacer uso del fascismo para contrarrestar las movilizaciones de los explotados por impedir que sean ellos los que paguen los costos de la crisis.

El gobierno bolivariano aún tiene posibilidades de control pero está jugando con fuego con los trabajadores de las empresas del Estado cuando se movilizan reclamando sus derechos.

Para derrotar al reformismo y su decadencia hay que construir un auténtico Frente de Izquierda cuyo objetivo sea enlazar las luchas de los trabajadores con los requerimientos del país. Esa es la primera piedra en la edificación del socialismo.

José Capitán

domingo, 28 de agosto de 2011

LA OPCIÓN ES OBRERA

Prensa Opción Obrera 21 Junio - Julio - Agosto 2011

Editorial
LA OPCIÓN ES OBRERA
El capitalismo a escala global está hundido en la peor crisis de su historia.

Los gobiernos de la Unión Europea y de USA, el corazón del capitalismo, mientras imponen sus rescates al capital financiero están aplicando políticas de recortes presupuestarios, reducción de los gastos sociales e incumplimiento de los derechos laborales con los cuales intenta solventar su crisis mas profunda, pero la situación se ha desbordado generando una reguera de rebeliones por el estado de quiebra de los países y se han generando hasta revoluciones como las que están sucediendo en el norte de Africa y en el Medio Oriente, protestas como las del movimiento M 15 (los indignados) en España, Gran Bretaña, Chile y una ola de huelgas como sucede en Grecia. Todo eso, sin embargo, resulta insuficiente.

La única forma de salir de la crisis es que los trabajadores confronten las exigencias del poder financiero.

Mientras los estados utilizan los dineros públicos y van al endeudamiento para rescatar a los capitalistas, la factura la tienen que pagar los trabajadores a quienes se les incrementan los impuestos, se les recorta el salario, se tercerizan como contratados o cooperativas, se les aumenta los años para jubilarse, recurren a los despidos y al cierre de la empresas antes de sentarse a discutir convenios colectivos.

En América Latina los llamados gobiernos progresistas y “socialistas” siguen operando bajo el marco capitalista, revolución “pacifica” es decir no incomodar al capital, democracia electoral. Todo esto es algo que va mucho más allá de votar cada cuatro o cinco o siete años en comicios desde municipales hasta presidenciales.

También en nuestro país promueven la confusión, hablan sobre una utopía o un sueño como alternativa, mientras las cosas van de mal en peor para la inmensa mayoría de los venezolanos.
Suceden inclusive cosas inéditas como soberbiamente negarse a discutir el convenio colectivo alegando el carácter de sindicatos ilegítimos como en los ministerios, o desviarla con el mal llamado control obrero en Guayana. Desde PDVSA hasta los gobiernos regionales son actores principales de esta política antiobrera.

La satisfacción real e integral de las aspiraciones populares exige la toma del poder por los trabajadores.

La revolución social en general, y mucho más la proletaria, no puede ser emprendida sin una conciencia de ese carácter, la que se traduce en un programa. Pueden haber motines y rebeliones, y los hay con extraordinaria frecuencia cuando una determinada organización social entra en su fase de decadencia. Pero una revolución que sea capaz de poner fin a la dominación y explotación sociales, es imposible sin un programa y sin una organización”. Tesis Programáticas de la Coordinadora por la Refundación de la IV internacional – CRCI.

lunes, 20 de junio de 2011

Los derechos de los trabajadores son vulnerados todos los días por los empresarios y por las inspectorías del trabajo

Prensa Opción Obrera 20 - Abril - Mayo 2011

EDITORIAL
Los derechos de los trabajadores son vulnerados todos los días por los empresarios y por las inspectorías del trabajo


Venimos de una recesión; existe una crisis económica mundial; varios países europeos han quebrado (más grave que sus bancos) y continúa la bancarrota financiera; EEUU se encuentra al borde de la cesación de pagos mientras la agencia calificadora de riesgos S&P le bajó la perspectiva de “estable” a “negativa” por primera vez en la historia; el FMI alerta sobre el peligro de una crisis fiscal al gobierno norteamericano.

A todas estas la crisis económica tiene una salida a favor del capitalismo, lograr levantarla sobre la espalda de los trabajadores y de los pueblos; la otra salida es voltear la tortilla y acabar con el capitalismo, no hay otra salida.

Venezuela no es la excepción. El gobierno hace dos años dijo, mintiendo, que estábamos blindados y luego tuvo que ajustar el presupuesto con una salida totalmente neoliberal, ahora trata de continuar la salida con políticas antiobreras.

NO A LA VIOLACIÓN A LOS CONVENIOS COLECTIVOS. Se incumplen tanto para los privados como para los públicos, no se inicia la discusión de los vencidos o simplemente no son reconocidos como un derecho de los trabajadores en la administración pública por parte de los ministros, los presidentes y directores de los institutos centralizados y descentralizados, gobernaciones y alcaldías, tampoco los de las empresas del Estado.

RESPETO DEL FUERO SINDICAL. A los directivos combativos se les emiten calificaciones de despido, no se les permite la entrada a planta, a veces ni siquiera dan información de la causa para estar suspendidos o despedidos. También se acosan a los delegados de prevención y salud laboral cuando son exigentes con el cumplimiento de la seguridad industrial.

BASTA DE ATROPELLOS A LOS  DERECHOS HUMANOS
. La fiscalía criminaliza la protesta laboral, es fascismo imputar y llevar a tribunales a los representantes de los trabajadores por violación del derecho al trabajo de los esquiroles. Se les imputa a los representantes de los trabajadores por agavillamiento (asociación ilegal, asociación criminal, conspiración), por instigar a delinquir, de todo esto se les acusa cuando se realizan acciones para responder a los atropellos por parte de las empresas y sus patronos privados y públicos.

RECONOCIMIENTO A LA LIBERTAD SINDICAL. No es posible aceptar la ingerencia del Consejo Nacional Electoral, CNE, para las elecciones sindicales. Los patronos exigen legitimación cuando son sindicatos clasistas y se callan y los aceptan cuando son vendidos. Así mismo el CNE y las inspectorías le ponen todas las trabas para permitir unas elecciones cuando son compañeros luchadores.

IMPUNIDAD DE LOS FUNCIONARIOS DE MIN TRABAJO. Meses de espera transcurren a las respuestas y soluciones por parte del ministerio del trabajo ya sea por las oficinas sobre gestiones laborales o de seguridad y salud. Cada día es mayor el asombro por la ineptitud de los representantes de la ley, los funcionarios responsables y mantenidos por la ministra del trabajo María Cristina Iglesias y su vice Elio Colmenares, cuando se trata de resolver algo a favor del trabajador y en contrario hacerlo cumplir cuando lo requiere el patrono.

Se organizan los trabajadores, se reúnen, se preparan, cumplen pacientemente las idas a las oficinas del trabajo, cumplen con los preceptos legales y constitucionales, para luego dormir el sueño de los justos. Siempre se quiebra la gestión por el largo tiempo para la respuesta mientras el patrón no se duerme pues para eso tiene abogados, y los llamados recursos humanos para atropellar al trabajador y la policía para hacer cumplir el orden… de sus avaricias y lucros.

Hagamos frentes de trabajadores, de sindicatos, de colectivos, de círculos luchando por la salida a la crisis haciéndola pagar a quienes la causaron, los capitalistas.

No permitamos el incumplimiento de los convenios colectivos, reenganches de inmediato.

Aumento general de salarios con el mínimo igual al costo de la cesta básica familiar; que los bonos de alimentación o cesta tickets sean parte del salario. Por la aplicación de la escala móvil de salarios para que automáticamente se ajusten por efecto de la inflación y así se sostenga su poder adquisitivo.

Disminución de las horas de la jornada de trabajo con el fin de crear más empleo. Reparto de las horas de trabajo necesarias entre todos los que están en condiciones de trabajar sin menoscabo del valor del salario.

A luchar por el reconocimiento a la libertad sindical y el respeto al fuero sindical. Estos no se mendigan ante las instituciones del trabajo o los patronos, se conquistan.

 No a la ingerencia del CNE en las elecciones sindicales.

No al arbitraje de los militares en los conflictos laborales, no a la criminalización de la protesta.

martes, 29 de marzo de 2011

LA CLASE OBRERA DE CIUDAD GUAYANA CONQUISTA UNA NUEVA VICTORIA

Prensa Opción Obrera 19 - Marzo 2011

Editorial
LA CLASE OBRERA DE CIUDAD GUAYANA CONQUISTA UNA NUEVA VICTORIA

La lucha de clases enseña que la clase obrera madura en función de la experiencia que saca de sus triunfos y derrotas acumulando fuerzas para enfrentar retos políticos que ella como clase sólo puede concretar. También la lucha de clases nos enseña que hay momentos particulares donde esa madurez se obtiene de forma brusca y cuando menos lo esperaba. Son las que resultan de las contradicciones propias entre lo subjetivo y lo objetivo como explotados ante el accionar patronal o de sus representantes en el Estado.

El pasado lunes 28 de febrero una juez en Ciudad Guayana dictaba condena de 7 años y medio a Rubén González, secretario general del sindicato de Ferrominera, por haber estado a la cabeza de una huelga en agosto de 2009 que exigía el cumplimiento del contrato colectivo negado por el patrono público luego de haberla firmado 9 meses antes. Si bien desde septiembre de 2009 Rubén González había sido imputado y detenido, y su juicio innumerables veces suspendido y diferido, la clase obrera de Ciudad Guayana no se motivaba a usar sus métodos tradicionales de lucha, la huelga, el paro, las movilizaciones de calle, para expresar su repudio al castigo que se le impondría a uno de sus camaradas de clase. Por el contrario, presumían que el resultado sería a su favor.

La condena impuesta por parte de una juez propatronal, conjuntamente con el apoyo de la fiscalía que actuó a instancias del patrono, cambió de la noche a la mañana la callada respuesta que daban los trabajadores por la más importante movilización obrera que se daba en Ciudad Guayana desde inicios de 2008 cuando los trabajadores de SIDOR estuvieron a punto de imponer un paro general en la zona para que su contrato colectivo fuese aprobado.

La misma noche de dictada la condena a Rubén Gonzáles determinó que las bases obreras exigieran en asambleas espontaneas a sus directivas sindicales un pronunciamiento en firme ante el hecho, tanto que la GN salió el martes desde temprano a custodiar portones y vías de acceso. Ese día martes se actúo a conciencia de no perturbar a los cuerpos represivos del Estado. El objetivo era hacerles creer que no les interesaba el tema de la condena para organizarse mejor en otro momento y asestar el golpe necesario. Este paso atrás para organizarse implica de por sí toda una victoria pues obligó a todas las tendencias sindicales que hacen vida en Guayana, clasistas o burocráticas, chavistas o no chavistas, de izquierda o no, a seguir la respuesta autónoma de su clase obrera.

El día miércoles la organización como clase obrera unida rindió sus frutos. Mientras se paralizaban todas las empresas básicas en Matanzas, se tomaban desde tempranas horas de la mañana los puentes entre San Félix y Puerto Ordaz y varios sitios céntricos de esta ciudad, y una caravana a paso de morrocoy detenía el tránsito entre Ciudad Bolívar y Puerto Ordaz. Ciudad Guayana era un hervidero de trabajadores en los portones, puentes y avenidas exigiendo la libertad inmediata de Rubén González, no por el personaje en sí, sino por lo que significaría para los trabajadores que el derecho a huelga fuese conculcado bajo la posibilidad de ser condenados aquellos que lo plantearan de aquí en adelante.

La salida del gobierno bolivariano no se hizo esperar. Ante la posibilidad que la situación se le escapara de las manos y tuviera que usar a mansalva las fuerzas represivas como lo hizo con los trabajadores de SIDOR en el 2008, maniobró para que el TSJ, de oficio, se abocara a investigar los resultados del juicio, y en menos de lo que canta un gallo la justicia burguesa lo declaró viciado, dictó medida de libertad en régimen de presentación ante un juez a Rubén González y decidía escoger un tribunal neutral en Caracas para que dictaminara en nuevo juicio las absurdas imputaciones de la fiscalía y el patrono. Todo en un aura de independencia de los poderes públicos que en lo absoluto alguien creyó y por el contrario, colocaba al gobierno bolivariano en el banquillo de los acusados al atacar con la criminalización de la protesta, de la mano del poder judicial, a los dirigentes clasistas que no se someten a sus intenciones de regimentación del movimiento obrero.

Oportunismo por todos lados
La UNT, en boca de la Máspero y Stalin Pérez, para una marcha en Ciudad Guayana en febrero pasado había levantado la consigna por la libertad de Rubén González pero desde que fue imputado en el 2009 no había hecho la más mínima mención de luchar por ella. Por el contrario, la gente de Marea Socialista, desde el portal de Aporrea.org, habían denunciado que la huelga de agosto de 2009 en Ferrominera era ilegal y sujetos a condena sus participantes. Año y medio después se desgarrarían las vestiduras por la condena emitida.

Chirino y la USI, desde que se imputó y puso preso a Rubén, salieron en su defensa con una campaña por internet pero sin proponer movilizar a los trabajadores. Sólo lograrían movilizar a los 40 sindicatos y trabajadores de la Polar en la marcha del 5 de febrero en Caracas donde reclamarían la libertad del imputado a cambio de que la consigna “No a las expropiaciones” fuese también escuchada, pero ni un paro de 10 minutos en alguna de esas plantas de la Polar se dio en esa semana donde se movilizaron los trabajadores de Guayana. Claro, sin la anuencia de los patronos cualquier solidaridad es oportunista y un paro afectaría las extraordinarias ganancias del pulpo cervecero y de alimentos.

Los enfrentamientos entre tendencias chavistas en las empresas básicas, los que apoyan el control obrero impuesto a dedo por el gobierno bolivariano y los que lo critican, no porque sea una engañifa sino porque ellos no están al cargo para seguir lucrándose de sus negocios habituales, se unieron, a pesar que los primeros criticaban que los segundos habían paralizado a Alcasa por 34 días, y también a Venalum cuando los acuerdos logrados por arriba con el Chino Khan en Caracas el patrono del control obrero no los convalidara.

Hasta Spooner, el autonombrado secretario general de Sintraferrominera, intentó sacar provecho del oportunismo mientras demostraba que estaba patria o muerte con el patrono. Intentó desviar el reclamo de los trabajadores de Ferrominera por la libertad de su secretario general convocando a una parada de los envíos de mineral de hierro hacia SIDOR y Orinoco Iron, alegando que porque estas empresas no pagan es que Ferrominera no cumple con sus trabajadores.

Una experiencia victoriosa que debe traducirse en clara autonomía del movimiento obrero
Las bases de los trabajadores en Guayana han dado una nueva muestra de autonomía en su accionar como clase, no se dejaron confundir cuando los burócratas les propusieron alternativas para evitar la movilización. La lección confirma que contando con sus propias fuerzas es la forma como se puede lograr sus reivindicaciones como la firma de sus contratos colectivos vencidos o la cancelación de todos los pasivos laborales adeudados en vez de confiar en burócratas de cualquier pelaje atados o no a las imposiciones del ejecutivo nacional. Es el momento de exigir la organización y la unidad necesaria, como la lograda para impedir la condena de uno de sus camaradas de clase, para concretar sus aspiraciones negadas por sus patronos que se dicen socialistas pero que se comportan como el peor capitalista explotador. La clase obrera de Guayana sigue de victoria en victoria, todo un ejemplo para los trabajadores del país a base de unidad y organización bajo el claro indicio de su propia autonomía frente a las imposiciones gubernamentales y su franca independencia de clase de quienes los explotan.

POR UN CONGRESO DE LOS TRABAJADORES DE BASE DE GUAYANA PARA ELABORAR UN PROGRAMA MÍNIMO DE ACCIONES PARA LOGRAR SUS REIVINDICACIONES.

LA FUERZA DEL MOVIMIENTO OBRERO DE GUAYANA SE DEMUESTRA EN LAS CALLES. LA HUELGA, EL PARO, LAS MOVILIZACIONES DE CALLE, ES LO QUE LOGRA CONQUISTAR LO QUE EXIGEN LOS TRABAJADORES.

EL CONTROL OBRERO VERDADERO ES EL QUE SE DAN LAS BASES DIRECTAMENTE. HAY QUE SACAR LOS DESIGNADOS A DEDO POR EL EJECUTIVO POR LOS QUE ELIJAN DEMOCRÁTICAMENTE LAS BASES, Y REVOCABLES A SOLICITUD DE LA ASAMBLEA.


R. Y.

miércoles, 16 de febrero de 2011

LA CRISIS DEL CAPITAL ENTRA A SU TERCER AÑO EN VENEZUELA

Prensa Opción Obrera 18 - Febrero 2011

Editorial
LA CRISIS DEL CAPITAL ENTRA A SU TERCER AÑO EN VENEZUELA

Las causas  de nuestras penurias cotidianas son tanto coyunturales como  estructurales: la vivienda necesaria, el servicio público de energía eléctrica, el suministro de agua potable, el transporte público, el servicio de salud pública, la constante inflación y su consiguiente alza del costo de la vida,  hasta llegar a la  inseguridad. Para el gobierno bolivariano, Chávez y sus funcionarios. resolviendo la coyuntura se resuelve el problema. Lo que no dicen, a diferencia de los tiempos de bonanza económica 2000 al 2007, es que se requiere de fondos públicos con los que no se cuenta, bonanza que tampoco realizó un cambio estructural de nuestra economía a favor de un desarrollo productivo nacional propio, al contrario, alentó una economía de puertos donde padecemos que el 80% de lo que se consume en el país proviene del extranjero. Por más reivindicación del socialismo que se proclama, los grandes capitalistas siguen enriqueciéndose, y además una nueva camada, los boliburgueses, ha nacido a la sombra de los cuantiosos recursos financieros. Las estadísticas año tras año  del BCV atestiguan que casi 3/4 del PIB, está en manos del sector privado de la economía.

Otras fuentes de dispendio del ingreso petrolero, que pasó de un barril en 7 dólares en 1998 a 140 dólares a finales del tercer trimestre de 2008, han sido los más de 30.000 millones de dólares “invertidos” en comprar (nacionalizar para el gobierno bolivariano) empresas del sector privado, productivas o no, sin un plan de reorganización social de conjunto y que, en todos los casos, apuntan a reforzar la burocracia del Estado contra los trabajadores y liquidar sus derechos laborales y sindicales; además de permitir la fuga de divisas en un promedio anual de 20.000 millones de dólares bajo un “férreo” control de cambio que supuestamente lo impediría; y como colofón, seguir pagando toda la deuda adquirida durante la cuarta república.

En todas las coyunturas tratan de resolver a realazos pero como esta vez no hay el suficiente, en vez de sacarlos de los fondos de los capitalistas y en particular de su banca, Chavez intenta obtenerlos de los bolsillos de los trabajadores y el pueblo. El 14 de Diciembre pasado comentó que, bajo la nueva ley habilitante le permitirá legislar para cubrir las pérdidas causadas por las lluvias, por lo que era necesario aumentar la tasa del IVA para obtener  5.000 millones de bolívares por cada punto que subiera. Ese impuesto como se sabe sale del consumidor final, los trabajadores y el pueblo. Semanas antes, el 28 de Septiembre, Alí Rodriguez Araque comentaba que pronto estaría listo una nueva estructura tarifaria del servicio eléctrico en función de una nueva Ley de Electricidad que ahora deberá ser aprobada por tirios y troyanos en la nueva AN o por el propio Chavez con la habilitante. Otros anuncios presumían  resolver la “coyuntura” con un paquete de medidas “neo-liberales” con la venia de la burocracia sindical y la izquierda reformista. Entre ellas, la aplicación del impuesto al débito bancario, el aumento del precio de la gasolina y los servicios públicos, una nueva devaluación del bolívar, la congelación de los contratos colectivos en el sector público y las empresas del Estado.

El 30 de Diciembre, por boca del ministro de planificación y finanzas, Giordani, el gobierno bolivariano decidió, con el título de “unificación cambiaria” devaluar nuevamente el bolívar con el cual se importan alimentos y medicinas, el de 2,60. El razonamiento expresado no pudo ser más desvergonzado, se hacía para “... una simplificación del manejo de esta situación (las operaciones cambiarias) y no tenemos duda que va a tener una consecuencia en lo que va hacer en las inversiones en el año 2011 y 2012, cuyos efectos van a hacer cumplir las metas de crecimiento”. Sin esa devaluación los costos de los alimentos durante el 2010 sufrieron un incremento del 33,8%  respecto al 2009. La cesta básica alimentaria cerró en el  2010 en BsF. 1.413,39 según el INE (el CENDA la ubica en BsF. 2.782,01). Por supuesto, nada se oyó de un aumento general del salario a percibir por los trabajadores.

El anuncio de las medidas, enmarcado en el paquetazo por venir, fue impactado por lo sucedido en la Bolivia de Evo y el Chile de Piñeira, también de acuerdo a las visiones de sus “coyunturas”, aplicaban a troche y moche sus paquetes de índole neo-liberal. Las reacciones populares se manifestaron en las calles por los propios sectores que en otros tiempos les dieron su apoyo. Las crisis económicas dieron paso a crisis políticas que cuestionaron la esencia de las medidas y pusieron temporalmente en la picota a ambos regímenes políticos, el indigenista y nacionalista de Evo y el pro-imperialista de Piñeira. Chavez, quien se encontraba en esos momentos en la toma de gobierno de Dilma Rousef en Brasil,  ante las noticias de las violentas movilizaciones callejeras en rechazo al aumento del precio de los combustibles regresa intempestivamente a Caracas para anunciar el pasado 5 de Enero que el aumento del IVA había sido descartado de plano tanto para el 2011 como el 2012. Rodriguez Araque el 11 también ratificaba que no habría aumento de las tarifas eléctricas. Eljuri desde el INE el 14 de Enero explicaba que el nuevo valor del dólar para alimentos y medicinas en realidad no tendría aplicación sino más tarde pues las solicitudes hechas en Diciembre serían respetadas a 2,60.

No hay crisis de coyuntura. Es estructural y acentuada por la bancarrota mundial del capital.
Entramos el 2011 al tercer año de crisis económica en Venezuela, el colapso por la bancarrota mundial del capital cumplió tres años. De esos polvos estos lodos. Se refleja en  la disminución del empleo y el ataque mundial a los trabajadores con las reducciones en los beneficios laborales o el aumento en la edad de jubilación. Los Estados de las grandes metrópolis siguen incrementando el valor de sus deudas externas cercanas o por encima del valor de sus PIB. La banca financiera mundial es deudora de los Estados y sus déficits deben ser resueltos con la emisión de dinero sin sustento. En otras palabras, la deuda que mantienen los bancos es incobrable pues superan los valores formales de los Estados  acreedores. La decisión de USA de emitir cerca de dos billones de dólares para recomprar deuda pública (14 billones de dólares) en el mercado secundario, constituye una operación de rescate de sus tenedores. El capital financiero se convierte así en dueño y señor del mundo, y Venezuela contribuye con 30.000 millones de dólares a las empresas que nacionaliza y al permitir anualmente la fuga de otros 20.000 millones o religiosamente pagar una deuda ilegal al FMI. Es allí, en el colapso sistémico del capital mundial y su tendencia a la bancarrota, la respuesta a los dos años de crisis económica que sobrellevamos y que nos obliga a comenzar uno nuevo con un paquetazo disimulado para  salvar antes a los capitalistas para que la función siga, los trabajadores y el pueblo sobreviviendo y hacia peores condiciones de vida.

Ya en octubre pasado la elaboración del presupuesto del 2011 contenía, bajo una economía en recesión, recaudar vía impuestos una diferencia de 10.000 millones de bolívares más que en el 2010. En otras palabras, las lluvias lo que hicieron fue adelantar y justificar a Chávez con el aumento de la tasa del IVA, que rápidamente debió echar para atrás su aplicación por lo sucedido en Bolivia.

Sin embargo, una nueva devaluación del bolívar está en perspectiva. En la mal llamada “unificación cambiaria” se mantiene el dólar SITME a 5,30 por ahora, salida controlada de la fuga de divisas y a la que PDVSA contribuirá con 3.000 millones de dólares al cancelar un pagaré vencido al BCV con una nueva colocación de los bonos 2017, emitidos en octubre pasado, que los lleva a 6.150 millones de dólares. Pero hay más, PDVSA tiene autorización del ejecutivo nacional para endeudarse con otros 3.000 millones de dólares con el fin de alimentar los fondos de la recién creada Bolsa de Valores Pública, una supuesta versión “revolucionaria” de la bolsa mercantil capitalista que al igual que el SITME, ideado para una “democratización” de las necesidades de divisas, sólo concurren los grandes capitalistas.

Chavez lo que ha hecho es arrastrar la arruga de la crisis capitalista mundial, en el 2009 planteó estar blindados “ póngame el precio del petróleo en cero, Venezuela no entra en crisis”,el presupuesto del 2011 está basado en variables imposibles de cumplir (un incremento en 10.000 millones de bolívares en impuestos, una producción petrolera de 3.100 millones de barriles diarios, y una inflación de 25%).

En el 2009 hubo que recurrir a aumentar en 3 puntos la tasa actual del IVA en 12%, en el 2010 se devaluó el bolívar en 66% en promedio, y con ello los salarios pero más aún, todo para intentar hacernos creer que era en provecho del desarrollo nacional. Por el contrario, las importaciones del sector público incrementaron en 38% y la industria en manos del Estado con ratas de producción en franco decrecimiento como ocurre con la industria pesada en Guayana o con la del cemento a escala nacional. En el 2010 el presupuesto ejecutado final se incrementó respecto al aprobado inicialmente a costa de los créditos adicionales (endeudamiento). El propuesto para el 2011, bajo un esquema inflacionario como en el que estamos es imposible cumplir.

La alternativa revolucionaria es hacer que la crisis la paguen los capitalistas
● Para salir de la crisis hay que hacerla pagar a quienes la causaron, los capitalistas y los administradores del Estado.
● Las nacionalizaciones reponen el capital a la burguesía para que forme parte del financiero especulativo mundial. Cualquier nueva nacionalización debe ser sin indemnización y controlada por los trabajadores,  con  autonomía frente a la regimentación que les impone el gobierno con el apoyo de la burocracia sindical
● El control de cambio es imprescindible mantenerlo pero no para entregar las escasas divisas a los patronos y su burguesía cuando lo soliciten en función de sus intereses individuales. El control de cambio no puede conducir a la fuga “legal” de las divisas de quienes tienen el capital para convertir bolívares en dólares.
● Para todas las medidas económicas a implementar es imprescindible la expropiación de la banca un esquema productivo nacional que desarrolle las fuerzas productivas estancadas como consecuencia de la crisis nacional e internacional, muy al contrario del desfalco que la boliburguesía causó con sus bancos quebrados.
● El monopolio del comercio exterior por parte del Estado es una necesidad,  no a través de los intermediarios capitalistas que medran en su entorno, pero bajo una gestión transparente y pública que pueda ser inspeccionada por los trabajadores y así ejercer el debido control.
● Los impuestos deben ser aplicados pero a los capitalistas, a sus usurarias ganancias.
● La reducción de la jornada de trabajo pero a igual salario es un paso concreto en ese sentido que puede ampliar el trabajo disponible.
● No pueden existir trabajadores de segunda o de tercera respecto a los que integran la nómina formal. La tercerización y el contratado con carácter de permanente a diferencia del fijo, comenzando por las propias instituciones gubernamentales y del Estado, deben disponer de los mismos beneficios y la misma contratación colectiva.
● Las cooperativas no pueden ser usadas para diferenciar procesos productivos de índole diferente pero en el mismo colectivo laboral. Los trabajadores que participan de la limpieza de las áreas son intrínsecos al proceso productivo como lo son los obreros calificados que laboran en la línea de producción.
● El derecho inmediato a la contratación colectiva de los empleados públicos, que tienen años sin renovación. Patrono es patrono y explotador así se disfrace de rojo rojito y la palabra socialismo resalte en sus ropas.
● Es imperioso un congreso de bases de trabajadores que apruebe un plan nacional de desarrollo industrial y agrícola basado en la planificación de las necesidades de Venezuela, y la movilización para luchar por él como alternativa.

Roberto Yépez