Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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viernes, 29 de julio de 2016

La izquierda del PSUV apoya el referendo revocatorio


La izquierda del PSUV apoya el referendo revocatorio

Por Jorge Altamira

El ajetreo de las potencias mundiales en torno a la guerra del Yemen y de Siria; al terrorismo que se atribuye Isis; al golpe en Turquía y las manifestaciones contra el intento de Erdogan de establecer una dictadura; a la quiebra bancaria en la eurozona y al Brexit; al derrumbe del precio del petróleo y a las amenazas financieras que se ciernen sobre Japón; a las advertencias de un aterrizaje forzoso de la economía de China; a la candidatura chovinista y belicista de Donald Trump; ninguna de estas preocupaciones ha mermado la inquietud de esas mismas potencias  y varias otras de dimensiones menores por el desarrollo de la crisis en Venezuela. El desplome del gobierno de Maduro y la posibilidad de que ocurra lo mismo con el régimen chavista figura en el tope de la agenda de Obama y de Cuba; del Vaticano y de la Unión Europea; de las piezas sueltas a las que han quedado reducidos la Unasur y el Mercosur; y por último, y no por eso de menor importancia, de la agenda de China –el principal cliente y acreedor de Venezuela.

Deuda externa, un espantapájaros

La descripción de la crisis de abastecimiento que sufre la población y los relatos de saqueos a supermercados, no significan que en la descomposición de Venezuela no haya un método. El gobierno se encuentra aplicado al pago riguroso de la deuda externa, la cual cotiza con un descuento del 40% por el riesgo de un defol. Esto significa un negocio monumental para los fondos buitres, que han salido a comprar en manada los títulos públicos bolivarianos. El monto de la deuda externa venezolana, del Estado y PDVSA, sería de US$ 127 mil millones a US$ 150 mil millones, con vencimientos de alrededor de US$ 20 mil millones en los próximos 18 meses, en tanto que las reservas líquidas serían de US$ 12 mil millones, Venezuela cuenta con un stock de 600 Tm de oro, luego de haber vendido cerca de 50 Tm, entre febrero y mayo últimos. El ministro de Economía, Pérez Abad, ha informado que las importaciones del país han caído de US$ 37 mil millones a US$ 20 mil millones en los dos años últimos, y que el propósito del oficialismo es bajarlas aún más, a US$ 15 mil millones, esto para reunir las divisas necesarias para abonar los vencimientos de la deuda internacional. Para eso ha recurrido al remedio “clásico” de una enorme devaluación del bolívar, con la intención de acercarlo a la cotización del mercado negro, que se encontraba un mil por ciento por encima. La prioridad que se ha otorgado al pago de la deuda sobre las importaciones, ha sido el disparador (no la causa) de la crisis alimentaria que parecería crecer sin contención.

(Hace tres décadas, cuando el régimen estalinista de Ceaucescu logró su propósito de cancelar la deuda externa de Rumania, sometiendo a penurias inauditas a la población, acabó derrocado por una tremenda insurrección de masas).

La salida del defol es propiciada, en forma abierta, por Ricardo Haussman, un venezolano antichavista que trabaja en la Universidad de Harvard, quien ya probó fortuna, en enero de 2001, cuando abogó, junto al FMI, por el defol de Argentina. Esa salida, bajo el gobierno de Maduro, produciría un colapso del régimen, aún mayor que el que sufrió De la Rua. La mayor parte de la deuda externa de Venezuela la contrajo el propio chavismo –no puede endilgarle la responsabilidad a una dictadura militar [N.R.: Después de haber pagado toda la asumida directamente o de forma refinanciada hasta de forma corrupta por los gobiernos cuartorepublicanos anteriores]. Para peor, gran parte de esa deuda tiene su origen en los bonos que el Estado otorgó a los importadores y que terminaron en la Bolsa de Nueva York. El 40% de esa deuda, por otro lado, está contraída con China, que es pagada con exportaciones de petróleo. La producción del combustible, sin embargo, ha caído a los niveles de principios de siglo, precisamente por falta de financiación de inversiones y la desorganización que prima en las empresas nacionalizadas. La moneda de cambio de Venezuela, el petróleo, está prendada a los acreedores internacionales –cuando el precio del barril, además, se acerca a sus mínimos históricos.

Remate, rescate

La expectativa de los teóricos del chavismo (Mommsen, Ali Araque [N.R.: Altamira se refiere a Bernard Mommer y a Alí Rodríguez Araque]), acerca de la posibilidad de sustentar un régimen de autonomía nacional a través de la recaudación de una renta minera internacional extraordinaria, ha terminado en un espejismo. Solamente una unión federativa y una reorganización social anti-capitalista dirigida por la clase obrera, puede ofrecer un principio de salida a los países rezagados. El conjunto de las fuerzas capitalistas y pro-capitalistas en presencia hacen eje en la deuda externa, para que la atención popular no se concentre en la necesidad de un gobierno de trabajadores que asuma la reestructuración de Venezuela sobre nuevas bases históricas. La pretensión de impulsar la industrialización mediante un corte de importaciones, como justifica Pérez Abad el desabastecimiento, es un despropósito; eso sólo podría lograrlo una planificación determinada por la fuerza productiva del trabajo.

En oposición al programa de compresión de las importaciones para pagar la deuda externa y atenuar de este modo la presión política internacional, el presidente del Banco Central, Franklin Méndez [N.R.: En realidad integrante del directorio del BCV], propone vender los activos que Pdvsa posee en el extranjero y recomprar parte de la deuda externa con ese dinero [N.R.: Un tercio de los bonos 2016 de PDVSA a vencerse en noviembre ya han sido recomprados con descuento con el dinero del fondo de jubilación de los trabajadores petroleros que administra directamente PDVSA]. Sin embargo, si no se hace una recompra a precios de mercado, Venezuela pagaría 100 lo que vale 60 o aun menos; Méndez plantea también llevar el precio interno de los combustibles, irrisorio en la actualidad, al nivel internacional. Desde otros ambientes se plantea renegociar la deuda con China. De acuerdo a algunas informaciones, China aceptaría el convite si la renegociación es avalada por la Asamblea Nacional, que controla la oposición de derecha. La cesación de pagos potencial de Venezuela lleva en línea recta a la discusión de una transición al post chavismo.

Milicos al frente

El enfrentamiento a la Asamblea Nacional mediante un gobierno por decreto, ha instaurado en Venezuela un régimen de facto. En las elecciones pasadas, el chavismo perdió sin atenuantes en las zonas urbanas e industriales. En esa lógica, boicotea el reclamo de que se convoque a un referendo revocatorio. La designación de Vladimir Padrino, el jefe de las fuerzas armadas, para dirigir el aparato estatal de distribución de alimentos, subordinando incluso al gabinete, militariza la disgregación del Estado y la transición hacia un nuevo régimen político. Algunos claman que se trata del pasaje a una dictadura castrense, otros de una transición pactada con la oposición de derecha. En cualquiera de estas variantes, la presidencia de Maduro estaría concluida. Los sobrinos políticos de Maduro, en posesión de pasaportes diplomáticos, habrían confesado a la Justicia norteamericana su participación en una red internacional de tráfico de cocaína. Para llegar a este punto de la crisis no hizo falta Wikileaks. El cambio de gobierno y de régimen se ha puesto a la orden del día. Cualquier otra discusión es ociosa. Es necesario concentrar el interés de las masas en una salida política propia.

La Unasur, Obama, la burguesía escuálida, el Vaticano se encuentran empeñados también en dar sustento económico a una transición, la cual consistiría en liberar el “cepo” [N.R.: Control de cambios] y culminar la devaluación, que sería complementada con una reestructuración de la deuda (revalorización). En este plano, Venezuela se convertiría en un paraíso financiero de corto plazo para quienes comprarían nueva deuda a tasas de interés varias veces mayores a las que han ofrecido el macrismo o los golpistas brasileños. Los bloques continentales y los pontífices “que supimos conseguir”, se reconvierten sin ruido, con el progresismo afroamericano y la socialdemocracia europea, en instrumentos de una salida contrarrevolucionaria.

La cuestión del poder

La izquierda del PSUV (los ex ministros Ana Elisa Osorio y Jorge Giordani [N.R.: Giordani en días recientes se deslindó de la nombrada y el que se debió mencionar es Héctor Navarro] y varios militares que acompañaron a Chávez en el levantamiento de febrero de 1992 (el nombre de golpe se aplica solamente a la acción de una institución del Estado) han decidido apoyar el revocatorio que reclama la derecha. Entre los firmantes del planteo hay personalidades de Marea Socialista, el equivalente del MST de Argentina. Es evidente que el apoyo al revocatorio es inducido por el reconocimiento de que la cuestión de poder está “a full”. En condiciones relativamente diferentes, los anima, sin embargo, la misma ilusión de aquellos disidentes de Syriza que esperaban que los electores repudien a sus dirigentes incapaces o traidores y los premien a ellos por representar, en el caso de Venezuela,  “el chavismo original”. Seguramente sufrirán una decepción, pero en todo caso tampoco ese “premio” electoral sería una salida, porque las masas necesitan, ante la catástrofe que sufren y la que se avecina, una fuerza política compacta en términos estratégicos.

Es precisamente esto lo que brilla por su ausencia en los planteos de fuerzas más avanzadas (por ejemplo PSL, ligada a nuestros compañeros de IS en el FIT), cuando invocan la necesidad de la “unidad para pelear contra el ajuste”. Cualquier “pelea contra el ajuste”, si es mínimamente seria o real, plantea la cuestión del poder. Por gravísima que sea, la crisis en Venezuela no se desarrolla en términos de “todo o nada”; hay mucho camino para recorrer, incluso si acontecen sucesos tremendos. La “pelea contra el ajuste” no supera la caracterización mistificadora de Maduro (y aparentemente del PTS), que apuntan a una “pelea contra la guerra económica o el sabotaje de la burguesía”. En ninguno de los dos casos hay un planteo de poder, que es la condición de una construcción política capaz de intervenir en las distintas etapas que aún recorrerá este derrumbe social y político. En Venezuela se manifiesta con toda claridad que la atomización y el faccionalismo en la izquierda revolucionaria es la consecuencia de una falta completa de estrategia.

[N.R.: Añadido de Opción Obrera: para el planteo por el poder se necesita un grupo de consignas que movilicen a los grandes sectores sociales que están pagando los costos de la crisis, pero nosotros no planteamos una unidad en abstracto si no es acaudillada por el proletariado y que coloque en perspectiva la lucha por el poder con el gobierno de los trabajadores. La consigna mágica sería la suspensión inmediata del pago de la deuda para usar sus recursos en importaciones imprescindibles pero planificadas en función del control de los trabajadores sobre el monopolio del comercio exterior (incluyendo a PDVSA) y la estatización y centralización de la banca. Pero también es imprescindible que los trabajadores sean los que intervengan, y para movilizarlos, a la par deben estar las consignas transicionales relacionadas con el salario: uno mínimo igual al valor de la cesta básica familiar, un aumento general de sueldos y salarios igual a la inflación de un año, y su indexación mensual también con la inflación.]


jueves, 5 de febrero de 2015

MOVILIZACIÓN NACIONAL DE LOS TRABAJADORES EL 11 DE FEBRERO EN VALENCIA


MOVILIZACIÓN NACIONAL DE LOS TRABAJADORES EL 11 DE FEBRERO EN VALENCIA

Afiche invitando a la movilización nacional de los trabajadores en Valencia el miércoles 11 de febrero de los corrientes, paso previo al Encuentro Sindical del 7 de marzo.

¡CONTRA LOS DESPIDOS Y LAS SUSPENSIONES!

¡CONTRA LA PRECARIZACIÓN DEL SALARIO!

¡POR LA DEFENSA DE LA ORGANIZACIÓN SINDICAL!

Concentración a partir de las 6:30 am en La Espiga de Oro, en La Isabelica, para luego marchar hasta los portones de Chrysler donde realizaremos un acto clasista y unitario.

Invitan: Trabajadores Unidos Contra los Despidos, FUSBEC, UNETE, C-CURA, FLEC, Opción Obrera.

Convoca y difunde.


viernes, 16 de mayo de 2014

Sobre el salario y la gasolina, sus costos


Sobre el salario y la gasolina, sus costos

La gasolina

La propuesta del gobierno sobre un aumento de la gasolina, consentida por la MUD, hasta ahora no se concreta ante la disyuntiva de fijar el nuevo precio y el mayor temor de su impacto social real, que (esto último) no tiene nada que ver con las guarimbas.

En los argumentos para su justificación se aplica la lógica formal sobre ítems como el costo de producción, precio de venta, comparación con el precio de venta en otros países, la ridícula sustentación de que no afectara al ciudadano de a pie sino a los sectores que tienen mayores ingresos porque tienen varios autos, comparación con el precio de otras mercancías como el agua, la cerveza o un café, concluyendo que es un clamor general su aumento. Decimos lógica formal porque se aísla el fenómeno, no se expresan las causas estructurales que lo originan, mucho menos sus consecuencias, ni si el aumento se desvanecería con una continua devaluación de la moneda. El fin realmente es buscar otro medio con el cual paliar el déficit fiscal, no de evitar las causas que lo originan. Curiosamente el gobierno, ahora, argumentando todo lo contrario durante más de 12 años. Lo cierto es que el precio actual de la gasolina es una de las pocas ventajas que recibe el pueblo por la explotación petrolera, en cambio, de su usufructo es lo menos que reciben como si lo hace la banca, el comercio importador y la industria ensambladora.

Respecto a dónde iría el ingreso por al aumento del precio de la gasolina, sabemos que será a donde se han ido todos los demás ingresos del país, no para los servicios públicos, no para los salarios, no para la inversión productiva, sí para continuar el despilfarro, para cuentas no visibles, en otra palabras, cuentas que no son realmente para invertir en una Venezuela productiva, aun teniendo el mayor ingreso de la historia por venta del petróleo y, sin embargo, ni siquiera da para actualizar o adecuar los patrones de refinación al tipo de crudo actual.

Con la Industria nacional paralizada, escasez de productos básicos, dólares preferenciales para seguir importando no lo necesario para el país, para seguir parasitando. Para aprobar millardos de dólares preferenciales y dárselos a la industria automotriz que es foránea: GM, Ford, Chrysler, Mitsubishi, Toyota; para las transnacionales farmacéuticas; para las tiendas de electrodomésticos importados como Daca, o ropa como Grafitti; para pagarle los préstamos a los chinos, a la par que se les contrata para los servicios, se les compran sus productos y se emplean sus trabajadores; se importan hasta los tubos para la industria petrolera mientras las fábricas de tuberías en el país están en decadencia por falta de inversión. La producción de gas, la refinación, la perforación están retardadas y hasta paralizadas, no por el precio que tiene actualmente la gasolina.

En definitiva, no es garantía que el precio aumentado de la gasolina se invertirá de acuerdo a la real necesidad del país, como no se hace con el ingreso petrolero. Por otro lado, no solo es la ineficiencia para la totalidad del país sino la eficiencia para favorecer a la banca y a los grandes importadores, como salió en la lista de CADIVI hasta 2012 o más recientemente, con la publicada por CENCOEX de enero a abril de este año. El gobierno se ufana, ante los empresarios devenidos en meros importadores, en responderle dándoles todos los dólares que han solicitado, en detrimento de la producción nacional.

Algo muy “sensible” es el servicio de transporte colectivo, el cual es pésimo con el precio del combustible “regalado”. Cómo será si se aumenta el precio de la gasolina, no hay duda que empeorará, independientemente de cuán grande o pequeño sea el precio del combustible. Una prioridad es mejorar el servicio de transporte colectivo con el cual, si fuera efectivo, muchos más lo utilizarían en vez de usar su auto particular para ir al trabajo, ahorrándose la gasolina y sin afectar, sino todo lo contrario, favorecer, al trabajador. En definitiva, el valor de la gasolina como de toda la riqueza nacional es producida por los trabajadores, cuando estos no se benefician de lo que producen, es porque se lo están regalando literalmente a la burguesía parasitaria que dirige el país.

El salario

Si la lógica es aplicable al aumento de la gasolina, ¿por qué no se le aplica al salario, es decir, al precio de venta de la fuerza del trabajo?
                                                                               
¿Cuánto cuesta la fuerza de trabajo? Su precio está regulado por el acuerdo sobre el salario mínimo que está en los 4.251 bolívares. Si comparamos el precio mínimo de la fuerza de trabajo con el del conjunto de alimentos para subsistir, la llamada canasta alimentaria, ésta está por los 9.000 bolívares, según el estudio del CENDAS, y por los 4.000 bolívares según el INE, valor que no resiste el menor análisis. Si lo comparamos con la cesta básica, ésta está por los 16.000 bolívares. Aclaremos de una, el bono de alimentación no es salario, y de paso es absurdo que por ejemplo en PDVSA su valor está en 5.000 bolívares y el salario esté en 5.620 bolívares. Es decir, la TEA en PDVSA, que no es salario, tiene un valor de 88% del salario básico, pero como bono no salarial que es, no suma al salario base de cálculo de horas extras, vacaciones, utilidades, liquidación de prestaciones sociales o jubilación. El ingreso mensual mínimo para el que no dispone de una contratación colectiva, la inmensa mayoría de los asalariados del país, varía entre 4.949,50 y 5.648 bolívares si se incluye el bono de alimentación que mejor le plazca “dar” el patrono. La lógica del valor del salario resulta en un absurdo pues no alcanza ni para reponer la fuerza de trabajo consumida en cada jornada.

La fuerza de trabajo tiene un costo mínimo de 16.000 bolívares para sostener un núcleo familiar de 5 personas, esto es, para poder alimentarse, tener vivienda propia, educación, vestido y calzado, atender satisfactoriamente la salud, cubrir los pagos por servicios públicos de agua, electricidad, gas, transporte, telefonía, internet, y si sobra, para la recreación que en la actualidad es un lujo.

El valor de la fuerza de trabajo, su salario diario de conjunto, no se puede seguir pagando por debajo de su costo, o por usar un símil, no puede regalarse.

El ingreso por la venta de la fuerza de trabajo, llamado salario, se destina a satisfacer las necesidades básicas de la familia y poder cubrirlas, pero lo real es que con el salario mínimo vigente no se cubre sino casi 1/4 de la cesta básica familiar, y eso si la familia no tiene un gasto extraordinario por un problema familiar de cualquier tipo sea de salud, vivienda, transporte, de reparación de algo, o de un robo que también suele suceder, además de la inflación.

¿Quién clama por el aumento de la gasolina? El gobierno. ¿Quién clama por el aumento de salario? Los trabajadores. ¿Quién decide?




martes, 11 de marzo de 2014

MANIFIESTO A LOS TRABAJADORES Y PUEBLO TODO - Declaración conjunta Opción Obrera - El Topo Obrero



MANIFIESTO A LOS TRABAJADORES Y PUEBLO TODO

La Corriente Socialista Revolucionaria – El Topo Obrero y Opción Obrera se dirigen a todos los trabajadores, campesinos, indígenas, estudiantes, amas de casa, desempleados, subcontratados, tercerizados, pequeños productores de la ciudad y del campo y demás explotados y oprimidos del país respecto a la actual situación de crisis económica, social y política que estamos viviendo. Crisis que pretende ser resuelta con más aumento de precios, congelación de los contratos colectivos en el sector público y privado, criminalización del derecho a huelga y todo tipo de protesta obrera y popular que mantienen bajo régimen de presentación en los tribunales a centenares de trabajadores y verdaderos luchadores populares, como a José Bodas de Petróleos, Rubén González de Ferrominera y trabajadores de Transporte Camila de Sidor, e inclusive con prisión como con los trabajadores de CIVETCHI casi un año en el penal de Tocuyito.
La crisis internacional del capital y las políticas gubernamentales y del empresariado privado sostenedores de las relaciones sociales imperantes, han exacerbado las contradicciones de sectores de la sociedad con propuestas orientadas a resolver los graves problemas existentes con la sustitución de un régimen político por otro ya fracasado. El usufructo creciente y usurero de la renta petrolera por parte de una minoría social, representada en empresarios y banqueros con la complicidad del gobierno nacional, ha conducido a una espiral inflacionaria que deprecia el poder adquisitivo de los salarios, reforzado con el desabastecimiento de bienes y productos de primera necesidad en un marco de especulación generalizado que atenta en contra de los que tratamos de sobrevivir con un salario.
Pueblo y trabajadores estamos ante un ajuste económico de proporciones que pretende ser resuelto con más devaluaciones a nuestra moneda, aumentos en los servicios públicos (agua potable, luz, transporte público), incluyendo la gasolina, aumento en los precios de los alimentos (como el del pollo en 133%), y el saqueo de las reservas internacionales.
La normativa laboral vigente, que es de carácter burgués, contradice principios de derecho internacional burgués aceptados por el Estado venezolano, pretende imponerle a los trabajadores el orden de los cuarteles (regimentándolos) suprimiendo el derecho a huelga, coaccionando el derecho a la agremiación con el Registro de Nacional de Organizaciones Sindicales, o con la intervención directa, violentando la autonomía sindical, por parte del CNE. Lo común es resolver los conflictos "manu militari", llevando a los trabajadores a los Comando Regionales imponiéndoles sus decisiones bajo amenazas.
Ese es el marco general en donde se desarrolla una creciente conflictividad social que dice el gobierno será escuchada en una “Conferencia de Paz” que se ha convertido en un gran acto donde se han sellado nuevos acuerdos para que los mismos de siempre, los burgueses que nacieron en la IV República y los nuevos que se han formado bajo la sombra de la V República, sigan saqueando el país, sigan abaratando la mano de obra de los trabajadores con más flexibilidad y precarización laboral, y más aún, imponer un ajuste que los salve de la crisis del capitalismo que ello generaron.
Opción Obrera y Corriente Socialista Revolucionaria – El Topo Obrero planteamos que las salidas a la crisis las tenemos que dar los trabajadores organizados asumiendo con pie propio nuestra independencia política y de clase. A la “Conferencia de Paz” planteada por el gobierno con los viejos explotadores de FEDECAMARAS y sus lugartenientes dentro del movimiento obrero, la burocracia sindical, con sobrada razón no hemos sido invitadas distintas centrales sindicales y organizaciones revolucionarias por diferir del cómo y con quién alcanzar verdaderas y duraderas soluciones a los problemas que hoy estamos viviendo.
Compañeros, no puede haber PAZ entre la Mesa de los Verdugos, los trabajadores y el pueblo oprimido.
Nuestro compromiso es de lucha
Por un salario mínimo que alcance para cubrir la cesta familiar de 5 personas y un aumento general de sueldos y salarios que recupere su depreciación por la inflación y las devaluaciones. Por su ajuste mensual por inflación y el reparto entre todos los capacitados de las horas de trabajo, sin menoscabo en el valor del salario.
Por la discusión inmediata de todas las contrataciones colectivas vencidas o por vencerse, y el reconocimiento salarial por todo el tiempo de retraso en las mismas.
Por el empleo productivo bajo condiciones de derecho colectivo sin tercerizados ni eventuales, sino bajo el principio democrático garantizado en ley de a igual trabajo igual salario y de trabajo estable para todos.
Por el restablecimiento del derecho a huelga y la organización sindical, hoy cercenados en numerosas leyes aprobadas en la IV y en la V República con el silencio cómplice de los que hoy levantan guarimbas reclamando libertades que se la niegan a los trabajadores y al pueblo, y que son contrarias al propio derecho democrático burgués en materia laboral aceptadas como principios de orden internacional.
Por la libertad sindical sin la intervención expresa del CNE o el Registro Nacional de Organizaciones Sindicales.
Rechazamos la criminalización de la protesta obrera y social. Derogación de las leyes que las promueven.
Por la apertura de los libros de contabilidad de las empresas por parte de sus trabajadores, para descubrir los pingües negocios a costa de los subsidios del Estado y demandar salarios que cubran nuestras necesidades.
Contra el desangre de las reservas internacionales tanto por la clase empresarial con sus prebendas en la fuga de divisas, como por parte del gobierno. No al pago de la Deuda Pública a los amos del capital financiero.
Libertad plena y sin condicionantes a todos los dirigentes obreros y populares pasados a tribunales por luchar junto a su clase. Cárcel a los autores materiales e intelectuales del asesinato de Sabino Romero, de los trabajadores de la Mitsubishi, de UNETE Aragua, de la Toyota y demás luchadores asesinados.
Cárcel y confiscación de bienes a los que saquearon las reservas internacionales con empresas fantasmas, documentos falsos y triquiñuelas, y también para todos los funcionarios gubernamentales que les dieron apoyo.
Por la nacionalización del comercio exterior y el sistema bancario bajo auténtico control obrero.
Para detener las agresiones físicas que sufrimos por minorías fascistoides y/o cuerpos policiales y parapoliciales, que se discuta en cada centro de trabajo y de las comunidades la conformación de brigadas de orden y autodefensa del pueblo, controladas y centralizadas por las organizaciones del pueblo trabajador.
Los derechos democráticos del pueblo trabajador no se negocian. Se defienden con la organización y movilización combativa de la clase obrera y el pueblo. Hacia la realización de una verdadera Conferencia o Congreso Nacional de Trabajadores con delegados democráticamente electos por las bases donde se apruebe un programa de demandas reivindicativas y políticas y un cronograma de acciones que culmine en un Paro Nacional para enfrentar los planes antiobreros, antipopulares y antidemocráticos que se discuten en la fulana “Conferencia de Paz”, la paz de la miseria impulsada por el Gobierno de Maduro, Lorenzo Mendoza, FEDECAMARAS y la Iglesia.
Llamamos a las organizaciones que se reclaman socialistas y revolucionarias, al movimiento obrero clasista y autónomo, a impulsar un plan de combate nacional que impulse estas propuestas. Invitamos a participar y debatirlas en la convocatoria que coordinan C-CURA y UNETE para el Encuentro de Luchadores Sindicales y Populares en el Colegio de Ingenieros de Caracas, el 21 de marzo próximo a las 8:00 am.
11 de marzo de 2014
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viernes, 14 de febrero de 2014

Respecto a los sucesos del 12 de febrero “La derecha se monta sobre el fracaso económico chavista” … mientras la izquierda se queda impávida


Respecto a los sucesos del 12 de febrero
“La derecha se monta sobre el fracaso económico chavista” … mientras la izquierda se queda impávida

La porción entre comillas de nuestro título corresponde a una declaración que diera Orlando Chirino, dirigente del PSL, y que recoge el periodista argentino Diego Rojas[1] el jueves 13 de febrero de los corrientes en una entrevista que le realizara. El agregado posterior es evidentemente nuestro porque Orlando Chirino en esa entrevista no explica el por qué la izquierda no ha capitalizado con la movilización autónoma y bajo las banderas de clase el resquemor que deja en el pueblo el fracaso económico chavista. Siendo una verdad absoluta lo del fracaso económico del gobierno de Maduro, lo que se expresa en la pérdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora y la inminencia de un ajuste descomunal que ya se vive con la escasez y el desabastecimiento de los artículos de primera necesidad, la inflación sin control y más medidas que puedan volver a contemplar otra devaluación y tarifazos como con la electricidad y otros servicios públicos o con la gasolina, la izquierda mayoritaria, reformista y conciliadora ha preferido seguir defendiendo lo que considera un gobierno “progresista”, mientras un sector de ella minoritario no consigue el cómo hacer trascender sus planteamientos para dar el cambio efectivo de conjunto.

El 12 de febrero se convocó a la juventud
Los jóvenes del país convocaron a una jornada de movilizaciones respecto a una nueva fecha en su día. Mientras los sectores chavistas se dejaban movilizar por la institucionalidad del aniversario desde el gobierno con exaltaciones al patriotismo por el bicentenario de la batalla de La Victoria, los de la oposición se concentraban y marchaban para denunciar la evidente situación de deterioro económico y social a casi un año de gobierno de Nicolás Maduro. Que los sectores políticos dirigentes de la derecha en la MUD con sus dos tendencias (la de Capriles, conciliadora con el gobierno, y la de Leopoldo López, María Corina Machado o Antonio Ledezma, de abierto rechazo), les ofrecieran la logística de los actos, marchas y concentraciones en distintas ciudades de importancia en el país, indica en mucho que ni la derecha estaba muerta luego de los resultados electorales de diciembre pasado ni que la polarización política entre sectores que defienden el Estado capitalista y burgués sea un tema acabado.

Quizás haya sido una sorpresa, tanto para el gobierno como para la misma derecha, que la capacidad de convocatoria en Plaza Venezuela en Caracas tuviera mayor acogida de la esperada y que, adicionalmente, no sólo asistieran a ella sólo jóvenes y estudiantes. Lo que sí resulta una sorpresa es que el gobierno les haya dejado la “cancha libre” hasta la sede de la Fiscalía, dejándola totalmente desprotegida, y colocase en La Hoyada a dos cuadras a la PNB para evitar cualquier posible transcurrir posterior, más aún a sabiendas que los sectores golpistas de la derecha ya tenían un plan desestabilizador preparado luego de haber denunciado el gobierno las convocatorias previas por parte de su sector más radical en la MUD.

El cierre de la marcha frente a la Fiscalía (Ministerio Público), sin la presencia de algún fiscal que los atendiera, transcurrió sin incidentes, allí los representantes estudiantiles y los personeros de la derecha volcaron en sus palabras tanto la condición antidemocrática de mantener presos en la ciudad de Coro a los detenidos en Táchira y reclamar por su libertad como en denunciar la grave situación de escasez, desabastecimiento, costo de la vida, caos en la salud y hasta la criminalización de la protesta social. Todo hacía presumir que con la movilización realizada ganaban tanto el gobierno con su tolerancia a permitirla como la derecha en haberla logrado, como si en el marco de la democracia burguesa se pudiesen resolver las abiertas contradicciones antes mencionadas. Sin embargo, mientras los convocados y sus dirigentes iniciaban su retiro de las inmediaciones, un grupo se dirigía tanto hacia la Plaza La Candelaria como hacía la parte sur de la Plaza Carabobo con el fin de promover disturbios. Nadie puede explicar la pasividad de las fuerzas del orden al iniciarse las acciones de vandalismo, tampoco el ataque franco a la sede del Ministerio Público. Antes de esto son asesinados un miembro de los colectivos chavistas del 23 de Enero y un estudiante de los convocados. Maduro ha dicho que entre ambos asesinatos medió apenas 15 minutos y que los disparos fueron hechos con la misma arma de fuego. Del segundo hay registros en video de cuando es alcanzado por el disparo, como si ex profeso se tuviera preparada la escena, así como uniformados y civiles, entremezclados, disparando a mansalva con pistolas a los “estudiantes”. La candidez del gobierno en la supuesta sorpresa de la convocatoria perdería así valor, y por el contrario, pudiera entenderse como una acción concertada por arriba (puesta en escena) entre ciertas fuerzas represivas del Estado (del SEBIN como constan en algunas fotos y videos en las redes sociales), colectivos chavistas en “defensa de la revolución” y “estudiantes” revoltosos y/o desadaptados.

Maduro y la excusa del “golpe” promovido por la derecha fascista y el imperialismo
Con los sucesos posteriores a los de la concentración en el Ministerio Público el gobierno aprovechó para denunciar un “golpe de estado” en curso alegando un guión similar al del 2002. Si bien políticamente se pueden dar distintos tipos de “golpes de estado” que tiendan al desalojo del poder de quienes lo detentan, y hasta con alguno se afecte esencialmente la economía del país para así obligar a un cambio político no esperado, el “golpe de estado clásico” necesita del factor militar para llevarse a cabo y en los actuales momentos la derecha pareciera que no cuenta con tal apoyo para darlo si nos remitimos a la experiencia del 2002. Lo “clásico”, sin embargo, no excluye al “auto golpe”.

En abril de 2013, luego de las elecciones donde Maduro ganara dramáticamente la presidencia y cuando también se hablaba de un “golpe” que violentara sus resultados, publicamos en nuestro blog el artículo titulado “Ante un nuevo intento desestabilizador de la oposición de derecha, EL GOLPE SE CONTRARRESTA EN LAS CALLES, VENGA DE DONDE VENGA”[2]. Hoy, el “VENGA DE DONDE VENGA” sigue estando sobre la palestra, y con mayor razón las fuerzas movilizadas de los trabajadores y el pueblo lo deben contrarrestar en las calles con un plan de luchas basado en su organización que dé respuesta a la caótica situación económica por la cual pasamos, sin esperar que Maduro o cualquier otro personero del gobierno lo advierta, y de paso, intentar darle respuesta obviando la participación directa de los explotados y el pueblo que son los únicos a los que un golpe de estado en última instancia es dirigido.

Para Maduro la mesa está servida
Los intentos de “golpe” son la excusa perfecta para preparar un plan que persigue dos fines. El primero es fortalecer una base social del chavismo desencantado por lo mismo que denuncia la derecha pero que ante la ausencia o la falta de alternativa independiente lo vuelve a encarrilar. El segundo es hacer pasar por mampuesto que toda iniciativa autónoma de reclamos válidos por los explotados respecto a sus salarios, despidos, o arremetida patronal, que necesariamente deben ser llevados a los niveles de protesta en las calles para ser escuchados, tenga connotación “golpista” y pueda seguir siendo criminalizado desde el gobierno tras una mayor regimentación laboral y social. La crisis económica por la que pasa el país hasta el momento quienes la han pagado han sido los explotados, y como no se vislumbra desde el gobierno ninguna acción que realmente se la haga pagar a los explotadores, se acentuará hacia los primeros.

Un golpe o un autogolpe es la respuesta buscada ante una batalla campal con muertos de ambos bandos, promovida para justificar la mejor salida para los factores políticos y económicos del status quo pues restringe las libertades democráticas, y por tanto, el derecho a la protesta y al de reunión pública, obligando a los explotados por vía de fuerza a pagar el ajuste económico y social en curso. El Estado venezolano está lo suficientemente militarizado, por aceptación del propio Maduro[3], para imponer por la vía de los hechos el violentar las libertades democráticas. Esa es una de las aristas del golpe “VENGA DE DONDE VENGA” que los explotados debemos de considerar, y que por boca de Maduro, ya comenzó a expresarse con exigirnos “permisos” y su aprobación para que podamos manifestar en las calles cuando hasta la CRBV y el propio Chavez lo contradicen[4], pero, por el contrario, han hecho aplaudir al alto mando militar.

La izquierda y el mirarse el ombligo le deja el camino abierto al golpe venga de donde venga
La izquierda en general se está mirando el ombligo mientras la crisis económica empeora, también contempla impávida el accionar de la derecha en la oposición y en la que medra en abundancia en el gobierno “socialista”. Las alharacas de Maduro luego de los sucesos del 12 de febrero han conseguido que parte de las bases del chavismo asuman que la protesta social y obrera es “golpista”, de allí que aprueben la detención de Leopoldo López creyendo que con ello saldrán del marasmo en que les está dejando la economía en crisis del país. La izquierda plegada al chavismo sabe que es el gobierno el responsable de la grave situación política y económica que sobrellevamos los trabajadores y las comunidades. Mientras la impunidad ha permitido que la lucha contra la corrupción se haya convertido en palabrerío y ahora el estandarte del gobierno sea la “paz”, los funcionarios públicos que permitieron la fuga de divisas por 150.000 millones de dólares desde 2003 existiendo un control de cambios que lo impediría, o aquellos que desde el SITME también lo hicieran con otros 20.000 millones, siguen campantes en esta administración pública de Maduro mientras las medidas de la mal llamada “contraofensiva económica” les sigue permitiendo a los capitalistas dilapidar la renta petrolera.

Hace falta una contraofensiva política que imponga el cambio a favor de los explotados y para eso la autonomía frente al gobierno debe ser demostrada levantando las banderas de la independencia política y de clase y por la defensa irrestricta de las libertades democráticas, el primer paso es un frente de izquierda y de los trabajadores que organice el descontento generalizado con una salida de conjunto. Es la única posibilidad que impida el golpe venga de donde venga y además haga pagar a los capitalistas por la crisis que sólo ellos han creado con la anuencia del gobierno bolivariano que les ha permitido la fuga descarada de las divisas y sin haber puesto todavía tras las rejas al primero de los grandes capitalistas o banqueros o a algún verdaderamente notable funcionario público que se lo ha convalidado.

Para salir de la crisis, y evitar el golpe venga de donde venga, hay que confiscar los capitales de las grandes industrias y la banca y ponerlos en función de los trabajadores y el pueblo. Hay que suspender el pago de la deuda externa que desangra aún más las escasas divisas. Hay que nacionalizar el comercio exterior bajo control de los trabajadores y el pueblo para racionalizar las importaciones y colocarlas en función del interés social de las grandes mayorías, y con los excedentes propulsar la recuperación y el desarrollo de una industrialización propia que obligue a los empresarios a producir nacionalmente al contrario de la economía de puertos que fomentan para obtener mejores ganancias. Y también y fundamentalmente, hay que hacer que el salario mínimo sea igual al valor de la cesta básica familiar de 5 personas a la par que indexado mensualmente al valor de la inflación. Estas son las salidas transicionales al socialismo, algo que ni la derecha de la MUD ni la del gobierno querrán imponer por sus contubernios con los capitalistas, pero para eso necesitamos el Frente de Izquierda y de los Trabajadores que las levante para hacer realidad el gobierno obrero y popular.

EL GOLPE SE CONTRARRESTA EN LAS CALLES, VENGA DE DONDE VENGA
POR UN FRENTE DE IZQUIERDA Y DE LOS TRABAJADORES QUE SEA LA DIRECCIÓN HACIA EL GOBIERNO OBRERO Y POPULAR
POR LA CONFISCACIÓN DE LOS CAPITALES DE LA GRAN INDUSTRIA Y LA BANCA Y SU CONTROL POR PARTE DE LOS TRABAJADORES
POR LA NACIONALIZACIÓN DEL COMERCIO EXTERIOR BAJO EL CONTROL DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO
SALARIO MÍNIMO IGUAL A LA CESTA BÁSICA FAMILIAR DE 5 PERSONAS INDEXADO MENSUALMENTE CON EL VALOR DE LA INFLACIÓN
LA CRISIS NO LA CREAMOS LOS TRABAJADORES NI EL PUEBLO, LA CREARON LOS CAPITALISTAS ¡QUE PAGUEN ELLOS LOS COSTOS!

Opción Obrera
14/02/2014

miércoles, 28 de agosto de 2013

NUESTROS DERECHOS LOS ARRANCAMOS SOLAMENTE CON LA LUCHA


Prensa Opción Obrera 26 Agosto - Septiembre 2013

Tapa
NUESTROS DERECHOS LOS ARRANCAMOS SOLAMENTE CON LA LUCHA

La crisis económica en Venezuela se agrava irreversiblemente, y se convierte en un desastre social. Para pararlo es necesario debatir un programa de acciones concretas.

En ese marco al gobierno no le es rentable dar aumentos de salarios –salvo ajustes al mínimo–, mucho menos permitir las contrataciones colectivas, ni realizar inversiones productivas, prefiere especular con el dinero del país. Los bancos del estado invierten más de la mitad de su patrimonio en compras de bonos del mismo Estado, más rentable para ellos y menos para el país, eso conduce a aumentar el déficit fiscal, mayor endeudamiento y una economía improductiva donde el PIB se abulta por la actividad económica del sector de los servicios y la comercialización de las importaciones. Por otro lado, estimula a los empresarios parásitos con dólares preferenciales para importar –lo que no es prioridad para el venezolano– y convirtiéndolo en un gran negocio por la vía especulativa, muchas veces hasta en formas de estafas a la nación. Como ejemplo, la industria ensambladora automotriz es el colmo de la desviación improductiva en perjuicio del país, importando autopartes de sus casas matrices a dólares preferenciales mientras aquí no se fabrica ni un tornillo. Ante esto es absolutamente necesaria una acción nacional de los explotados, los oprimidos y sus organizaciones. 

La necesidad de una organización política que cohesione los sectores de la vanguardia revolucionaria de la clase obrera en este proceso es vital y su construcción ya no se puede retrasar.

Desde esta perspectiva, Opción Obrera insiste en llamar a los que luchan, a los trabajadores, sus sindicatos y federaciones, a las organizaciones populares y de izquierda, a coordinar encuentros para emprender esta tarea yendo más allá de las limitaciones de los mecanismos burocráticos que impiden la movilización de masas con propuestas independientes, no tras un padrino, un diputado o un viceministro que las gestionen, sino arrancando nosotros con la lucha nuestros derechos.

Los principales pilares de las acciones propuestas a hacer son:
  • Un frente nacional por el respeto y el derecho a  la contratación colectiva.
  • Por la derogación de las leyes que criminalizan el ejercer el derecho a la protesta social y laboral. Juicio y castigo a los asesinos de los luchadores obreros y sociales y al terrorismo patronal.
  • Por la inmediata anulación de los artículos que confiscan el derecho a huelga y a la libertad sindical plasmados en la vigente LOTTT.
  • Por un salario mínimo igual a la cesta básica familiar, un aumento general de los salarios, el reconocimiento inmediato de los derechos laborales de los trabajadores, basta de tercerización.
  • La lucha contra los despidos y el desempleo: la distribución de las horas de trabajo para darle empleo al desocupado con iguales beneficios para todos los trabajadores, no a la discriminación del trabajo.
  • Fuera la burocracia sindical, por la democracia en las organizaciones de los trabajadores.
  • Ocupación de todas las fábricas que están cerrando o despidiendo trabajadores. Por la expropiación de la gran industria y los sectores estratégicos de la economía sin indemnización y bajo auténtico control obrero sobre la producción y la administración.
  • Por el derecho de los pueblos originarios a la tierra, expropiación del latifundio y un plan agrícola bajo control de los mismos trabajadores del campo. Juicio y castigo a los autores intelectuales y materiales de los asesinatos a dirigentes y luchadores campesinos e indígenas.
  • Por un movimiento obrero autónomo sin la intervención de federaciones ni centrales de maletín ni partidos ajenos a los trabajadores, o lo que es peor, de aquellos que avalan una política antiobrera.
  • Por la suspensión inmediata de cualquier pago al capital financiero mundial por concepto de deuda externa, por la inversión productiva de tales montos en el país bajo control de los trabajadores. Por la nacionalización total del sistema financiero sin indemnización y su fusión en una banca única bajo el control de los trabajadores que sirva de palanca para impulsar el imprescindible desarrollo nacional.



PROPULSEMOS UN PARO GENERAL DE TRABAJADORES QUE PONGA FIN A LOS ATROPELLOS DE TODO TIPO POR LOS QUE ESTAMOS PADECIENDO


Prensa Opción Obrera 26 Agosto - Septiembre 2013

Propuesta política de Opción Obrera a los trabajadores de FUSBEC y de toda Venezuela
PROPULSEMOS UN PARO GENERAL DE TRABAJADORES QUE PONGA FIN A LOS ATROPELLOS DE TODO TIPO POR LOS QUE ESTAMOS PADECIENDO

Ya a nadie le causa sorpresa por lo que estamos pasando los asalariados del país. La burguesía impone sin desparpajo los precios que les da la gana en los alimentos y bienes que consumimos. Sus patronos adicionalmente nos niegan la organización sindical con más de un subterfugio y cuando por fin la conseguimos entonces nos trancan las contrataciones colectivas, único medio que tenemos para recuperar nuestro poder adquisitivo. Estamos en plena época histórica donde el capital mundial intenta sobrevivir de su bancarrota cargando los costos de su crisis a los trabajadores y el pueblo. Venezuela no escapa de ésta al estar insertada en el mercado mundial como mero suministrador de materias primas, el petróleo.

El gobierno bolivariano, con el cual una gran mayoría de los trabajadores del país todavía se sienten identificados, se encuentra ya no sólo estático ante esto sino que también brinda su apoyo con las instituciones del trabajo del Estado para que los patronos continúen su arremetida. Los acuerdos alcanzados desde el gobierno con los apátridas empresarios privados conllevan, además de darles garantías económicas con la explotación a los asalariados, la obtención de mayores beneficios en el comercio de sus productos al continuar cediéndoles las ya escasas divisas de la renta petrolera para que importen hasta los empaques con los que terminan siendo colocados en el mercado, pero con precios 5 veces por encima a razón del especulativo dólar negro.

La situación de anarquía social por parte de los desposeídos de siempre adquiere ribetes de preocupación. El “bachaqueo” ahora se integra al esquema tradicional de la comercialización de los bienes y alimentos, haciendo caso omiso a cualquier principio de solidaridad con los trabajadores y el pueblo. Por más propuestas desde el gobierno de abastecer en mayor medida lo que estos necesitan, terminan cayendo en un saco roto de buenas intenciones pues entre la economía informal del “bachaqueo” y la formal de los empresarios y sus precios especulativos, el salario no termina alcanzando para las necesidades de los trabajadores. Ese sector de la economía informal crece, con sus reglas y patrones propios, porque no hay iniciativas concretas que les ofrezcan un empleo estable y productivo pues lo esencial es el de sacar provecho, los empresarios privados y las empresas del Estado, del parasitismo a la renta petrolera.

Los trabajadores no podemos quedarnos de brazos cruzados ante esto. Sería un absurdo que nos continuemos sacrificando mientras una minoría social, la capitalista, se continúa llevando la mejor tajada. Peor aún, las salidas del gobierno bolivariano, que niega alguna responsabilidad suya en esto, son las típicas del salvataje a los capitalistas. El endeudamiento nacional, que terminamos pagando el pueblo, se ha entronizado como política pública, no solamente en los presupuestos anuales de la nación sino que desde 2011 a la fecha se recurre al complementario y hasta con el fin de pagar con más deuda la ya cuantiosa deuda interna e externa.

Hay toda una intencionalidad de la clase social dominante, la burguesía, de hacernos pagar los costos de su crisis. Es hora que los trabajadores la enfrentemos con nuestros propios métodos de lucha: la organización autónoma, la movilización, el paro, la huelga. Marchar por Caracas hasta alguna institución que nos atienda no está rindiendo los frutos que esperábamos, pues cuando se consigue algo a nuestro favor otros tantos nos los niegan. Ese círculo vicioso debe acabarse con una herramienta de presión efectiva y contundente de la clase obrera de Carabobo y el país como lo es el PARO GENERAL DE TRABAJADORES.

Pero un PARO GENERAL DE TRABAJADORES no puede ser asumido de la boca para afuera. Hacerlo con ese criterio es aceptar una derrota segura y por tanto el reforzamiento de la arremetida patronal, la especulación desmedida, el desabastecimiento y la escasez generalizada de los bienes y alimentos que necesitamos. Su convocatoria implica una organización más dinámica y efectiva que cuando tomamos las fábricas donde laboramos para reclamar por nuestros derechos. Implica dar la discusión por su necesidad desde las bases de los trabajadores, los únicos que en efecto pueden llevarlo a cabo. Implica también, y en particular para los sindicatos afiliados a FUSBEC, plantear las alianzas imprescindibles con otras federaciones y sindicatos bajo un plan de luchas comunes, ¿y por qué no también?, con los consejos comunales y los colectivos sociales que viven de igual modo en carne propia las perversiones de un sistema social que imponen los capitalistas. Esta discusión, si bien es imprescindible, no puede ser dilatada en mucho en el tiempo esperando hasta el 2014 por ello.

Un PARO GENERAL DE TRABAJADORES, el cual debe ser considerado en su ámbito, regional o nacional, y en su duración (4, 8 o 24 horas), dependerá en gran medida de todos los ganados en ello. Por eso no basta ser declarativos del por qué lo convocamos sino que también debemos estar claros en cuáles serán nuestras reivindicaciones con el mismo. Es allí donde la unidad en la acción del movimiento obrero se puede manifestar en toda su magnitud llevando a los trabajadores desde sus puestos de trabajo a una movilización o concentración de calle, todos bajo las mismas banderas comunes por lo cual lo hacemos que no son otras que nuestras reivindicaciones y derechos que hoy están siendo conculcados.

Entre tantas, y como necesidad del por qué propulsar el PARO GENERAL DE TRABAJADORES, podemos reclamar por las siguientes reivindicaciones que hoy todos los trabajadores vemos su ausencia:
  • El derecho irrestricto a la organización sindical autónoma y democrática sin intervención de instituciones y patronos o la burocracia sindical.
  • El derecho a huelga sin las cortapisas y dilaciones impuestas por el Ministerio del Trabajo.
  • El salario suficiente y digno que se exprese, no en un mínimo que ya no alcanza ni para cubrir una escuálida cesta alimentaria del INE, sino igual al valor de la canasta familiar de 4 personas.
  • Un aumento general de sueldos y salarios que reponga nuestro poder adquisitivo disminuido por la devaluación, la inflación y la especulación.
  • El cese a cualquier forma de criminalizar la protesta obrera y social cuando luchamos por nuestros derechos, y la suspensión inmediata de todas las causas judiciales que hoy se mantienen con incontables trabajadores y representantes sindicales.
  • El fin de la precarización laboral con salarios de hambre y con mecanismos comunes a todos los patronos, privados o públicos, como los de la tercerización, los contratos por tiempo determinado y las cooperativas con la flexibilidad laboral, o la negativa de ellos a que seamos amparados con la contratación colectiva o que sus discusiones la concreten.
  • El cese definitivo a la especulación en los precios de los bienes y alimentos que imponen los empresarios con su dólar negro y el sacar del congelador los salarios cuando todo, hasta los llamados precios regulados, se encuentran liberados y sin control. 
Como se puede observar, el movimiento obrero agrupado en FUSBEC tiene incontables razones para ir a un PARO GENERAL DE TRABAJADORES por sus derechos y reivindicaciones. Inclusive si desde los tarifados del sistema social imperante nos tildaren de guarimberos, contrarrevolucionarios y de la CIA. Necesitamos sumar voluntades por el PARO GENERAL DE TRABAJADORES, por eso ponemos sobre el tapete nuestros motivos para que se dé la discusión necesaria en sus bases. Las asambleas de trabajadores serán las mandaten a sus dirigentes sindicales a llevarlo a cabo. Manos a la obra con la autonomía del movimiento sindical con las banderas de la independencia de clase.

¡LOS PROLETARIOS NO TENEMOS NADA QUE PERDER, SALVO LAS CADENAS!
¡QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS QUE LA CAUSARON, NO LOS TRABAJADORES!