Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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lunes, 31 de octubre de 2016

Por la eliminación del IVA

Por un presupuesto que peche a los grandes capitalistas.
Por la eliminación del IVA, por la exoneración del impuesto al salario


Los empresarios y los comerciantes pagan impuestos muy bajos y siempre trasladan sus costos, dizque para no perder, a los consumidores. Mientras, nosotros los consumidores, además de tener salarios miserables, ¿a quién le trasladamos nuestros costos?

En Venezuela otra prueba que la lucha por el poder entre chavistas y escuálidos es a espaldas del país es el show mostrado en la polémica sobre la aprobación del presupuesto del 2017.

Si antes, el presupuesto del país transfería el dinero por la venta de petróleo  a la burguesía extranjera y nacional Ahora,  el presupuesto nacional transferirá vía impuestos, el dinero producido por un trabajador, su salario,  a la burguesía

Por  la vía de aprobación, a través de la Asamblea Nacional o de la sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, tomaron partida tirios y troyanos sin decir una coma sobre el contenido del presupuesto. Respecto a los ingresos y a los egresos, nada, sólo la forma, nada del contenido. De cómo se distribuirá el dinero de la nación para todo el año primero es someterlo a la discusión entre ellos pero nada se dice de donde provendrá y en qué cantidades. Su proyecto debe pasar, pero los trabajadores, quienes son los que producen esos ingresos, nada que ver, para eso tienen las leyes laborales y si no se adaptan tienen al SEBIN, la ley de “abastecimiento seguro” y la de “soberanía alimentaria”, la  fiscalía, en fin, la criminalización de la protesta obrera y social.

No puede ser que sólo la AN o el TSJ deban conocerlo, el llamado por Chávez el “soberano” es el soberano burlado. Si bien vía Asamblea Nacional sería devuelto, negado o rechazado, de la otra sería absolutamente aprobado sin objeciones, pero a la luz pública no hay nada, no se presentó para quienes somos la mayoría, los trabajadores.

Ahora se asoman elementos como que el ingreso por la venta de petróleo aportará un 3% y la recaudación de impuestos será cerca del 80% y lo demás será endeudamiento. Es evidente que el ingreso petrolero, de alguna forma será desviado para que no ingrese en el presupuesto y se utilice para cumplir con los compromisos de las deudas a vencerse, puede ser con una figura bastante utilizada como los gastos extraordinarios.

Este gobierno hizo algo nunca visto en la historia contemporánea petrolera. Visto el fracaso de la economía producto de la merma estrepitosa del ingreso por la renta petrolera, ahora será del bolsillo de los trabajadores, de su trabajo que saldrá  el presupuesto nacional.

En Venezuela, desde Vielma Mora en adelante, se aumentó pechar el salario a través del SENIAT, ahora será la panacea. Aparte del retrogrado impuesto al consumo, el IVA,  el ISLR incidirá cada vez más  sobre el bolsillo del trabajador, y el próximo año, con un salario un poco más por encima del mínimo, pasará por encima de la exención y habrá que declarar y pagar su cuota, salario que a pesar de todo está lejísimo en alcanzar para cubrir la cesta  básica familiar, mientras al capital privado lo siguen privilegiando con subsidios, exoneraciones y escandalosa liberación de precios.

El año que viene se estima el mayor traspaso al tesoro de la nación por ingresos provenientes de los bolsillos de los trabajadores, no del petróleo, es decir, el mayor y más descarado robo público. A eso no se opone la oposición.

Cómo reactivar la producción

Para poder desarrollar la industria nacional es necesario nacionalizar el comercio exterior y la banca bajo el control de los trabajadores, y direccionar ambos en razón de los intereses del país que son sus intereses y los que con ellos conviven en comunidad, no los del puñado de comerciantes, empresarios y banqueros. También se debe suspender de inmediato el pago de la deuda externa e interna (aquella con la que hace pingües negocios la banca al ser prestamista usurero del Estado). Si pagándola estamos en la miseria, con nuestros recursos dirigidos a nuestras necesidades y no al pago de la deuda, podremos avanzar con nuestra producción.

Por un aumento del impuesto a las ganancias, a mayor ganancia mayor recaudación  en el impuesto.


Por un aumento general de salarios igual a la inflación de un año y un salario mínimo que alcance para adquirir el valor de la cesta básica familiar. Por la escala móvil de salarios de acuerdo al  índice del costo de la vida. 

José Capitán

viernes, 11 de octubre de 2013

Arreaza confirma que el gobierno no puede retrasar otra devaluación


Arreaza confirma que el gobierno no puede retrasar otra devaluación
El marco de crisis económica es inocultable. La emergencia es de tal magnitud, que no se puede retrasar tras una habilitante para proceder con la devaluación.

Por boca del vicepresidente Arreaza “el dólar a 6:30 hay que protegerlo, para lo más elemental: alimentación, medicamentos (AVN, 09/10/2013)”. El gobierno bolivariano termina por reconocer, lo que por simple aritmética se demostraba: no hay divisas suficientes para importar todo lo que pida la burguesía y de paso pagar la gigantesca deuda contraída para este año y la que aún está pendiente de pago de los años anteriores.

En ese último aspecto, Rafael Ramirez luego de su nombramiento como vicepresidente del área económica en sustitución de Merentes –“Al compañero Nelson Merentes lo hemos dedicado a esta tarea de la sostenibilidad presupuestaria, de la sostenibilidad fiscal, de las políticas cambiarias”, según Maduro (Descifrado.com, 10/10/2013)–, insistió que en el país no existe escasez de divisas (47.000 millones de dólares en todo el año; ciudadccs.org.ve, 08/10/2013), sin embargo, tanto por la ley de endeudamiento para este año como por su complementaria aprobada en junio, el Estado se ha visto obligado a endeudarse por 34.000 millones de dólares equivalentes a los bolívares aprobados para cumplir sus metas presupuestarias. En otras palabras, se pueden tener 100 bolívares en el bolsillo pero si hay que pagarle al acreedor 75, lo que queda es muy poco para pretender almorzar. Se necesitan más bolívares para pagar jubilaciones –un incremento del salario mínimo está previsto para noviembre– y parte de las prestaciones sociales del sector público pendientes de pago por lo menos desde 2007.

El gobierno de esta forma continúa favoreciendo, para intentar resolver la crisis, a los mismos que por su afán de lucro la han creado, los capitalistas, cobrándoselas a los trabajadores y al pueblo que poco o nada tiene.

De paso, anunciarla lo que arreciará es la fuga de divisas y el incremento incontenible de la especulación de los alimentos y bienes de primera necesidad, y a la par, como bola de nieve en su rodada, el encarecimiento de todos los otros artículos de consumo como los servicios, en especial el transporte.

La situación de crisis económica es inocultable. Se pretende hacer lo que ya hizo Chavez en enero de 2010 con los dos tipos de cambio, el de 2,15 para alimentos y medicinas, y el de 4,30 para el resto. Esa política cambiaria para nada funcionó pues en enero de 2011 se unificó en una sola tasa de cambio todo lo importado a 4,30.

El absurdo de la nueva devaluación tiene otro cariz con lo que no sería afectado. Las medicinas, que para el consumidor final siguen aumentando sus precios, lo han hecho mucho más del 46,51% de la devaluación anunciada a golpe y porrazo el viernes 8 de febrero antes de carnaval, luego de repetir con insistencia el gobierno que no la habría.

La inflación, que lo está marcando todo, tuvo un incremento para septiembre de 1,4% respecto al mes anterior (4,4% versus 3,0% en agosto) y de 2,8% respecto al mismo mes del año pasado (1,6%) –echando por tierra los anuncios de su desaceleración por parte de Merentes para el resto del año. El índice de escasez también subió ubicándose en 21,2% y su promedio desde enero es de 20,2%. Con las cifras a septiembre la inflación anualizada se remonta a 49,5% (más del doble con la que cerró 2012), pero sólo en alimentos llega hasta 67,3% (bcv.org.ve, 10/10/2013).

“¿Pero qué valor le ponemos?”
El gobierno se encuentra decidiendo el valor del otro dólar, en el 2010 pudo responder por encima de 2,15 con un 4,30 con una merma de la renta petrolera por los precios que apenas llegaron a medio estabilizarse por encima de los 60 dólares. Esta vez se viene anunciando el retorno del dólar permuta, con toda la carga de fuga de divisas y corruptelas denunciadas, que funciona entre dos bandas para tratar de obligar al dólar negro a bajar de su especulativo precio por encima de 45 bolívares. Algunos analistas económicos de finanzas sugieren fijar la banda mínima entre 11 y 15 bolívares, la máxima, cercana a los 25.

Pero todavía la última palabra no está dicha con el dólar permuta. "He decidido, ya perfeccionando el sistema complementario Sicad, sacar a la calle a través de Sicad todas las semanas un monto de por lo menos 900 millones de dólares también para complementar cualquier necesidad que la economía pueda tener" ha dicho Maduro, a la par que reconoce la fuga de 215.000 millones de dólares desde 2004 hasta el presente con un control de cambios que parecía de lo más estricto. Como consuelo de muchos, para Maduro, sin el control de cambios, se hubieran "ido" 800.000 millones de dólares (EFE, 10/10/2013). Un rato después, ese mismo día, Maduro se desdice: “A partir de hoy se van a inyectar por lo menos 100 millones de dólares en el sistema Sicad” (elmundo.com.ve, 10/10/2013); la disponibilidad de divisas tampoco es tanta.

Sea con el permuta o con el SICAD, eso dependerá de la capacidad que tenga el Estado para complacer con los suficientes dólares el parasitismo de la burguesía venezolana y sus socios que también se aprovechan de las bondades del chavismo.

Algunos de estos importadores con sus solicitudes aprobadas por CADIVI traen contenedores con chatarra o hasta con basura con el fin de revender los dólares o atesorarlos en paraísos fiscales. El gobierno bolivariano, en vez de ponerle los ganchos a los derrochadores sin tanta parafernalia de una habilitante pero apoyados por el pueblo y los trabajadores, prefiere acallar el robo de los que se llevaron al exterior 20.000 millones de dólares del SITME –¿estarán incluidos en los 215.000 millones aceptados como “extraviados” por Maduro?–, operación donde están involucrados funcionarios del BCV, finanzas y la banca privada y pública. Es toda una macolla de corruptos y aprovechadores de las divisas de los venezolanos que involucraría a altos funcionarios del gobierno que fueron permisivos en el accionar.

Ahora se desnuda el impasse económico del gobierno
La crisis revienta con la bancarrota mundial del capital desde 2007 pero en Venezuela comenzamos a ver sus efectos a finales del 2008 cuando el barril petrolero cae de 140 a menos de 40 dólares. Para ese momento nos vendieron el blindaje pero al parecer resultó de papel porque ya en 2009 nos incrementaron en 30% el IVA al llevarlo de 9 a 12%. El endeudamiento consecuente creció sin control y de paso sin incentivar aunque fuese mínimamente la producción industrial y agroindustrial propia. El endeudamiento y las medidas cambiarias como el SITME y el SICAD, así como el dólar permuta, lo que han es acrecentado año tras año las utilidades de la banca –el fundamento esencial para fugar las divisas– de manera escandalosa.

El gobierno de Maduro ha seguido la estrategia de la zanahoria y el garrote. Nos ha ofrecido aumentar en 10% el salario mínimo a partir de noviembre, días antes de las elecciones, como la zanahoria para seguir jalando la carreta, pero sabe que el garrote será necesario porque la devaluación es indetenible y seguirá profundizándose la crisis.

La fuga de divisas se acentuará y el gobierno en vez de impedirla, hace todo lo contrario, está buscando las maneras para seguir salvando a los capitalistas de su crisis con importaciones y el dólar intermedio entre el oficial y el imbatible “negro”. La salida no es otra que el control del comercio exterior así como la moratoria indefinida del pago de la deuda, para evitar que seamos los trabajadores quienes paguemos los costos de algo que no hemos causado.

Los trabajadores deben asumir la tarea histórica de confiscarle el capital a la burguesía desde su propio gobierno, y de allí dar los pasos concretos hacia el socialismo.

Opción Obrera
11/10/2013