Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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viernes, 19 de enero de 2024

El legado de Lenin después de 100 años

El legado de Lenin 100 años después


Conferencia en linea organizada por el Centro Socialista Internacional Christian Rakovski y Red web RedMed: 



 

21 enero 2024 

(07:00 EST / 09:00 Sao Paulo / 13:00 CET / 14:00 Atenas /

 15:00 Moscú, San Petersburgo, Estambul / 23:00 Melbourne)

(Los horarios de las sesiones que figuran a continuación se

 citan según la hora de Moscú-Estambul).


Programa de la conferencia:

Sesión introductoria (15:00 15:40)

(Palabras de apertura en nombre de los organizadores)

Savas Mikhail-Matsas (Rakovsky), “Lenin para el futuro”

Sungur Savran (RedMed), “El legado de Lenin negado”


Oradores invitados (15:40 16:10)

Osvaldo Coggiola (Brasil-Argentina), “De Lenin al leninismo”

Tamás Kráusz (Eszmélet – Hungría)

 

Película Documental, Viktor Tkachev, Shto Takoe ¿Vojdismo?  (¿Qué es el liderazgo?) (16:10 16:20)

 

Lenin como líder de la Unión Soviética (16:20 17:50)           

Yosif Grigorovich Abramson (RPK-Partido de los Comunistas de Rusia)

Darya Mitina (OKP-Partido Comunista Unido)

Mikhail B. Konashov (ASU – Asociación 'Unión Soviética')

Tatyana Filimonova (Biblioteca Nacional de Rusia Casa Plejánov)  “La 'formación ' del socialismo y el partido del proletariado”

David Epstein

Yuri Sahin

 

Película Documental, Viktor Tkachev, Pamyat (Memorias) (17:50 18:00)


La mirada desde América Latina (18:00 19:00)

Luiz Bernardo Murtinho Pericás (Brasil), “ Caio Prado Júnior, Lenin y la Unión Soviética”

Flo Menezes (Brasil), “Internacionalismo en el arte”

Arlene Clemesha (Brasil), “Lenin y los pueblos musulmanes de Oriente”

Edgardo Loguercio (Brasil), “La otra voluntad de Lenin”

Frank García Hernández, (Comunistas – Cuba)

José Capitán, (Opción Obrera – Venezuela), “Lenin, la Conferencia de Génova y el Tratado de Rapallo”

 

Miembros y amigos del Centro Rakovsky (19:00 20:20)

Alex Mitchell-Judith White (Australia)

Dimitris Mizaras (MTL – Finlandia)

G. Bégéneix (ROR – Francia)

Latief Parker (Sudáfrica)

Gian Franco Camboni (Rojo Cerdeña – Italia)

Toni Marcó (Red Roja – Cataluña)

Levent Dölek (DIP – Turquía)

Ernesto Agelis/Mitrofanis Patsuras (EEK – Grecia)

Azad Said (Azerbaiyán)

Ali Rahminov (Uzbekistán)


Debate (20:20 20.50)

(Fin de la Conferencia de Lenin)

 

Sesión especial sobre Palestina (21:00 22:00)

Campaña Unida por la Libertad de George Abdullah

Abdallah Abdallah (Ayuda Roja Árabe – Líbano)

Jeremy Lester (Escocia – Italia),  “Recuerdos para el futuro: la vida en Palestina hoy y los sueños de los niños para el futuro”

Savas Mihail-Matsas (EEK – Grecia)

Burak Saygan (DIP – Turquía)

Kutlu Dane (Amigos de Palestina – Türkiye)

jueves, 17 de agosto de 2023

Caza de brujas por parte del gobierno de Mitsotakis en Grecia

 

Caza de brujas por parte del gobierno de Mitsotakis en Grecia

para encubrir la verdad sobre el naufragio de refugiados en Pylos




Anuncio del Centro Socialista Internacional Christian Rakowski 17 08 2023

El 14 de junio de 2023, un pequeño barco pesquero que transportaba a cientos de refugiados se hundió frente a la costa griega de Pilos. Alrededor de 700 migrantes, en su mayoría mujeres y niños, se ahogaron impotentes. Una gran crisis política estalló a nivel internacional en los medios de comunicación internacionales e incluso en la Unión Europea con respecto a las responsabilidades directas de las autoridades estatales griegas.

El 18 de julio, la Red de Solidaridad de Clínicas Sociales en Grecia, apoyada por otros 5 colectivos de solidaridad con refugiados, con rescatistas, artistas, abogados y otros, organizó un evento público muy exitoso exigiendo "Justicia por el crimen en Pylos", en el jardín de la Asociación de Arqueólogos Griegos en el centro de Atenas. Alrededor de mil personas participaron durante este evento de cinco horas. Tomaron la palabra los organizadores del evento, la psiquiatra Katerina Matsa, el rescatista Jason Apostolopoulos, dos abogados de la iniciativa de los Abogados por la Verdad y la Justicia por la tragedia de Pylos y también participaron muchos artistas y activistas.

El gran éxito del evento causó temor e ira en el gobierno derechista de Mitsotakis, que desesperadamente quería encubrir la verdad sobre la tragedia de Pylos y sus verdaderos culpables. Se desató una caza de brujas orquestada por el Estado. Dos días después del hecho, apareció un artículo calumnioso en el diario progubernamental TA NEA dirigido en particular hacia los dos principales oradores, Katerina Matsa de la Red de Clínicas Sociales Solidarias, una reconocida psiquiatra y activista política, así como también el -conocido rescatista marino Jason Apostolopoulos quien demolió toda la narrativa falsa presentada por el gobierno griego y las autoridades estatales para encubrir la verdad sobre las causas del naufragio.

La ministra Mendoni exigió de inmediato en un documento, de la manera más vulgar y agresiva, respuestas de la dirección electa de la Asociación por haber permitido la realización de un acto de crítica al gobierno por la tragedia de Pylos. Luego, el 11 de agosto, la ministra Mendoni ordenó el desalojo de la Asociación de sus oficinas hasta el 10 de octubre, dos días después de las próximas elecciones municipales y regionales.

¡Las oficinas de la Asociación de Arqueólogos Griegos le fueron otorgadas por la gran actriz Melina Merkouris, entonces Ministra de Cultura, en 1982! Cientos de eventos culturales y políticos se han llevado a cabo en este lugar durante los últimos 40 años... Está claro que esta es una intervención de censura gubernamental políticamente motivada para encubrir la verdad sobre este horrible crimen, que no es solo una continuación de las tragedias de inmigrantes y de refugiados en su intento de llegar a la Fortaleza Europa sino también un salto cualitativo. Es también una intervención de intimidación estatal contra todas las voces opositoras y el creciente disenso social.

Al mismo tiempo, la Ministra Mendoni y el propio Primer Ministro Mitsotakis necesitan deshacerse de la dirección militante de la Asociación de Arqueólogos Griegos y su actual Presidenta Despina Koutsoubas, porque durante años han estado luchando contra las destructivas políticas neoliberales y mercantiles del gobierno de derecha que destruyen el patrimonio cultural de Grecia. El liderazgo de la Asociación de Arqueólogos Griegos se opuso valientemente a la caza de brujas del gobierno al exponer la escandalosa agenda del Ministerio de Cultura. La Asociación llama a la solidaridad en acción, a todas las organizaciones populares, el movimiento sindical, los intelectuales, los artistas y todos los luchadores por la libertad y la justicia social en Grecia, Europa e internacionalmente.

El Centro Socialista Internacional Christian Rakovski y la red RedMed expresan su solidaridad con la Asociación de Arqueólogos Griegos y su liderazgo, así como con los organizadores de este evento público sobre el naufragio criminal en Pylos. Todos debemos ser conscientes del hecho de que la U.E. y los estados miembros, incluido por supuesto el Estado griego, están promoviendo una política brutal contra las oleadas de inmigración desde el Medio Oriente, las vastas áreas de Asia, así como del norte de África y subsahariana.

España ha encomendado al rey de Marruecos la supervisión de la inmigración y la solicitud de asilo desde África. Lo que ha estado pasando en Melilla durante el último año, donde un número indeterminado de inmigrantes y solicitantes de asilo han sido asesinados a sangre fría por la policía marroquí bajo la atenta mirada de su socio español, testimonio de esta sucia colaboración.

Libia, después de haber sido ensangrentada por la agresión de la OTAN en 2011, ahora tiene el mandato de detener a los africanos hambrientos en su desesperado intento de trasladarse al continente europeo. Su miseria ha sido explotada y generó el tráfico de personas más extenso del siglo XXI. Un mercado de esclavos ha florecido con campos de esclavos en las costas del sur del Mediterráneo. Para detener el flujo a Libia desde el África subsahariana en su origen, las autoridades de la UE han hecho tratos con el notorio carnicero sudanés de Darfur Hamdan Dagalu, alias Hemeti, un hecho que claramente ha contribuido a la aparición de este criminal como uno de los principales líderes contrarrevolucionarios de Sudán, en medio de una revolución que ha estallado una y otra vez en los años 2018 y 2022.

Italia está implementando una horrible política de represión bajo la presión de Matteo Salvini de la Liga bajo el gobierno anterior y ahora, aún más violentamente, con la nueva Primer Ministro Giorgia Meloni, representante de los herederos de Mussolini, los Fratelli d'Italia. Meloni y la UE han llegado a un acuerdo especial con el presidente tunecino Kais Said, el autodenominado dictador del país. Este último se convirtió en la guardia pretoriana de la UE e Italia a cambio de una modesta ayuda financiera. Caid Syed responde empujando violentamente a los inmigrantes africanos fuera de las regiones subsaharianas para enfrentar una muerte lenta en el desierto.

Y la Turquía de Erdogan, después del ultimátum de 2015, cuando se abrieron las compuertas para millones de solicitantes de asilo que se quedaron temporalmente en Turquía, en su camino a Europa, actúa como un almacén para estos millones desesperados, impidiéndoles el acceso a Europa, a cambio por un pago anual de varios miles de millones de euros.

El resultado de estas políticas inhumanas es hacer del Mediterráneo el cementerio más grande del mundo. Hacemos un llamado a todos los activistas de todo el mundo para que se unan a todos los activistas en solidaridad con los solicitantes de asilo y los migrantes. Luchar por recuperar el derecho de asilo y establecer una acogida fraterna de los inmigrantes en todos los países, pero especialmente en Europa.


¡Apoyo a la Asociación de Arqueólogos Griegos!


¡No al desalojo de la Asociación de sus sedes legales!


¡Apoyo a los luchadores solidarios que organizaron el evento "Justicia para el crimen en Pylos"!


¡Apoyo a la libertad de expresión!


¡Por una investigación completa del caso Pylos en Grecia por parte de un grupo internacional de defensores de los derechos civiles! ¡Que brille la verdad en todos estos casos, incluido el caso de Melilla!


¡por la recuperación al derecho a solicitar asilo en cualquier país de su elección!


¡Abajo Europa-Fortaleza! ¡Abramos las puertas del mar!


¡Por una Europa socialista abierta a todas las víctimas del imperialismo y el colonialismo europeos!


¡Abajo las guerras del imperialismo! ¡Viva el internacionalismo proletario y la lucha por el socialismo mundial!


¡La lucha continúa en Grecia e internacionalmente hasta la victoria!

El Centro Socialista Internacional "Christian Rakowski"

16/8/2023

 

sábado, 5 de agosto de 2023

Francia fuera del Sahel y de África

 ¡Francia fuera del Sahel y de África!

 

¡Luchemos contra todos los ataques neocoloniales contra Níger!

Anuncio del Centro Socialista Internacional "Christian Rakovsky"

 


 

 

El 26 de julio, un grupo de soldados nigerinos encabezados por el general Abdourahamane Tchiani anunció el derrocamiento del gobierno de Mohamed Bazoum, el fiel aliado -o más bien lacayo- del imperialismo francés en la región. El derrocamiento de Bazum por las fuerzas militares se une a la lista de otros movimientos similares desde 2020, incluso en Malí, Burkina Faso y Guinea. De esta manera, se forma un bloque de facto de cuatro países vecinos para oponerse a la apropiación imperialista de Francia en la región.

Está claro que el derrocamiento del gobierno proimperialista de Níger goza de un apoyo popular masivo, como en Malí y Burkina Faso. El M62, movimiento antiimperialista urbano que lucha contra la presencia de tropas francesas en suelo nigerino y cuyo líder fue encarcelado por el gobierno de Bazum, convocó a una manifestación el 30 de julio. Este llamado encontró una respuesta entusiasta de la población de Níger. Según un periodista de Níger, citado por Le Monde, fue la manifestación más masiva que la capital Niamey haya visto jamás. Los manifestantes expresaron su hostilidad hacia el imperialismo francés quemando banderas francesas, seguidas de ataques a la embajada francesa -el último símbolo del imperialismo francés en el país- y terminaron incendiando la embajada.

 


Las expresiones masivas de oposición al imperialismo francés y sus gobiernos pagados -en Níger, como en Malí, Burkina Faso y Guinea- muestran claramente que lo que está sucediendo no es solo un "golpe palaciego". Por el contrario, asistimos a un punto de inflexión en la historia de África Occidental y al génesis de una voluntad popular de poner fin al dominio neocolonial de Francia. Es normal que las masas de la región del Sahel se llenen de odio contra el neocolonialismo francés, que se manifiesta de diversas formas, que van desde la presencia como moneda del histórico valor atípico denominado "Franco Centroafricano" (un remanente del francés colonialismo); hasta las tropas francesas estacionadas en la zona para la "Operación Barkhane". 1Esto no quiere decir que tengamos confianza en las fuerzas militares en el poder. Sin embargo, la existencia de un movimiento antiimperialista de masas en todos estos países muestra que el giro antiimperialista llegó para quedarse, con o sin dirección militar.

Es simbólicamente muy importante señalar que el conflicto entre los países del Sahel y Francia, la antigua potencia colonial, se produjo casi inmediatamente después del levantamiento de los jóvenes de origen magrebí y subsahariano que vivían en los suburbios de las ciudades francesas en respuesta al frío- asesinato sangriento por parte de la policía de un adolescente de origen magrebí. La brutalidad policial francesa bajo Gérald Darmanin, el ministro del Interior de Macron que rivaliza directamente con Marine Le Pen en el tema del racismo y que calificó a los jóvenes en rebelión como una "plaga" en la tradición de Nicolas Sarkozy, es emblemática de la arrogancia colonial francesa. Dentro y fuera del país, el estado francés, acostumbrado a mantener su pose colonial, continúa su matonismo, “persiste et signe” , como dice el refrán francés, en agresión desvergonzada.

Francia y las potencias imperialistas, incluidos Estados Unidos y la Unión Europea, se dieron cuenta rápidamente de la dinámica de este giro revolucionario en la región. Francia y los demás imperialistas europeos desataron una serie de condenas a los "golpes de Estado", seguidas de sanciones económicas. La reacción de Anthony Blinken, secretario de Estado de Biden, y una reacción similar de Macron, quien protesta por el golpe porque derrocó a un presidente electo, suena aún más hueca ya que Estados Unidos y Francia actuaron en conjunto con el "golpe hereditario" en Chad. en abril de 2021 y la destitución de los miembros políticos del Consejo de Soberanía de Transición y del Primer Ministro Hamdok en octubre de 2021; lo que equivalía a un golpe contra una revolución popular masiva. ¡Chad es un país del Sahel y Sudán es el vecino de al lado de Chad! En ambos casos, las potencias imperialistas hicieron todo lo que sirvió a sus intereses. ¡Qué hipocresía aplaudir los golpes militares proimperialistas y condenar los antiimperialistas!

Más allá de esto, el imperialismo se muestra cada vez más agresivo frente a los desafíos a su hegemonía. El nuevo gobierno de Níger anunció que había descubierto un plan francés de contragolpe. Además, la CEDEAO (Comunidad Económica de los Estados de África Occidental), dominada por Nigeria, le dio a Níger un ultimátum, amenazando con una intervención militar si Bazum no era reincorporado a la presidencia antes del 7 de agosto. Burkina Faso y Malí, por su parte, mostraron su apoyo a Níger y declararon que considerarían cualquier intervención militar contra Níger como una declaración de guerra contra ellos. Los partidos de oposición de Níger como Moden Fa Lumana, el movimiento M62 y los sindicatos han declarado su apoyo al nuevo gobierno y están listos para movilizarse contra la intervención extranjera.

 


Los medios de comunicación franceses vinculan claramente la expulsión de los ciudadanos franceses, así como de los ciudadanos de otros países europeos, a la fecha del ultimátum anunciado por la CEDEAO, concretamente el 7 de agosto. Es muy probable que la CEDEAO y Francia, o quizás incluso la UE, hayan coordinado el proceso de evacuación y la perspectiva de una intervención militar, tratando de sacar a la mayor cantidad posible de europeos antes de que estalle la guerra.

El golpe militar a Mohamed Bazum apoyado por las masas populares de Níger es otra manifestación del levantamiento antiimperialista de masas en todo el Sahel. Es un duro golpe a todas las potencias imperialistas y colonialistas de Francia, la UE y EE.UU. en el continente africano. Debe ser apoyada por todos los luchadores del movimiento obrero y antiimperialista internacional. No es el producto de una conspiración rusa o de una "Operación Wagner" como afirman falsamente los medios imperialistas y proimperialistas occidentales. Las banderas rusas levantadas por las masas nigerinas en manifestaciones, como antes en otros países del Sahel, expresan su necesidad inmediata de un punto de apoyo internacional como contrapeso a la amenaza inmediata de una invasión militar imperialista. Sin duda, es una manifestación de la respuesta general de las masas sobreexplotadas en África y el Sur Global a los enormes peligros que plantea la guerra de poder de la OTAN liderada por Estados Unidos en Ucrania, que se está intensificando en todo el mundo hacia una Tercera Guerra Mundial. La declaración de la OTAN en su reciente Cumbre de Vilnius no deja dudas sobre los planes bélicos internacionales del imperialismo, que también involucran a África, "ala sur de la OTAN", según el secretario de la OTAN, Stoltenberg.

Declaramos nuestra decidida oposición a cualquier intervención militar y sanciones económicas contra Níger. Apoyamos a los pueblos de Níger y el Sahel contra toda agresión neocolonial. El pueblo del Sahel tiene todo el derecho de luchar contra el imperialismo francés y sus lacayos, por cualquier medio. Solo hay una cosa que Francia debe hacer en el Sahel: ¡irse! ¡El pueblo y los soldados nigerianos deben negarse a luchar contra sus hermanos nigerianos!

¡Abajo el imperialismo francés!

Francia fuera del Sahel!

¡Imperialistas franceses, europeos y estadounidenses, fuera de África!

¡Por la Libertad, la Independencia y la unificación socialista de todos los pueblos de África!

¡Abajo la intervención militar contra Níger!

¡Soldados nigerianos, no disparen a sus hermanos nigerianos!

¡Luchemos contra el imperialismo y sus lacayos, dondequiera que estén!

Centro Socialista Internacional "Christian Rakovsky"

3 de agosto de 2023

Traducción  Opción Obrera Venezuela tomado del Traducido por Margarita Koutsanellou del EEK Grecia

domingo, 25 de junio de 2023

En el aniversario de la “Conferencia Internacional de Emergencia contra la Guerra”

 

En el aniversario de la “Conferencia Internacional de Emergencia contra la Guerra”




Este es el aniversario de la “Conferencia Internacional de Emergencia contra la Guerra” organizada por el Centro Socialista Internacional Christian Rakovsky y RedMed, que se convocó el 25 y 26 de junio de 2022 y que reunió a 45 oradores de 25 países de los 5 continentes.

La actual crisis en Rusia, que en cierto momento estuvo al borde de una guerra civil, ha demostrado que el impulso imperialista de la OTAN para llevar a los estados ruso y chino a la sumisión y servidumbre no puede ser detenido por las fuerzas dominantes de los regímenes restauracionistas. ¡Son las fuerzas del proletariado ruso, chino e internacional, junto con todos los trabajadores y los oprimidos del mundo los que tienen que hacer la guerra contra la guerra!

Así lo decía la “Declaración Internacional Antiimperialista y Antibélica emitida por esa conferencia sobre estas cuestiones:

   “Los regímenes restauracionistas y los oligarcas no pueden ni  quieren  derrotar   la  ofensiva   imperialista.  Buscan   un    compromiso improbable y un acomodo imposible con el enemigo agresor de sus pueblos, en nombre de la “cooperación internacional”, la “multipolaridad”, un “acuerdo ganar-ganar”, etc., todos avatares de las viejas fórmulas fallidas de “coexistencia pacífica” y del burocrático “socialismo en un solo país”.

       Sin ningún apoyo a los regímenes restauracionistas, oligarcas o Bonapartes, la clase obrera internacional y su vanguardia no deben permanecer neutrales frente a la agresión imperialista sino luchar para derrotarla. Una victoria militar del imperialismo liderado por EE.UU. y la OTAN contra Rusia hoy (y China mañana) será una catástrofe, no solo para los pueblos de Rusia, Ucrania y de toda la región euroasiática, reducidos a semicolonias fragmentadas, sino para la humanidad en su conjunto.  Una derrota estratégica decisiva del imperialismo mundial, por el contrario, no solo hará avanzar la lucha mundial contra el capitalismo y el imperialismo, sino que también creará las mejores condiciones para derrotar la restauración capitalista.

       Esta es la política revolucionaria antiimperialista, contra la guerra, del Centro Socialista Internacional “Christian Rakovsky”, que llama a la clase obrera internacional a actuar con urgencia en esta línea general.

      Se tiene que manifestar solidaridad en la acción apoyando una movilización política independiente de las masas de Rusia y Ucrania para asegurar su futuro.

       No somos pacifistas. Debemos declarar y librar por todos los medios la guerra contra la guerra imperialista. Pero el imperialismo no puede ser derrotado solo por los medios militares de un estado bonapartista. A pesar de los grandes problemas, después de la Revolución de Octubre, el Ejército Rojo derrotó la invasión de 14 ejércitos imperialistas extranjeros y la contrarrevolución blanca gracias a la movilización revolucionaria de las masas. Y, a pesar de la burocracia y sus crímenes, en la Gran Guerra Antinazi, fue la iniciativa, el coraje, la movilización y los enormes sacrificios de millones de soviéticos, inspirados en la defensa de la Tierra del Octubre Rojo, lo que dio la victoria a el Ejército Rojo Soviético sobre el nazismo y el imperialismo.”

Llamamos a todas las fuerzas revolucionarias del proletariado internacional a intensificar la lucha contra la guerra por encargo de la OTAN en Ucrania.

¡Ni un solo centavo, bala o soldado para la guerra de la OTAN!

¡Guerra a la guerra imperialista! ¡El enemigo está en casa!

¡Dejen de convertir al pueblo ucraniano en carne de cañón para los intereses del imperialismo!

¡Combatir la política de los países imperialistas de prolongar la guerra en beneficio propio!

sábado, 21 de enero de 2023

2023: ¿hacia dónde va el mundo?

 

Asamblea del Centro “Christian Rakovsky”, 14 de enero de 2023

2023: ¿hacia dónde va el mundo?

Savas Michael Matsas enero 20, 2023




 

1. 2022 fue el año del punto de inflexión más dramático de la historia mundial: un Zeitenwende, un giro en el curso del tiempo histórico, como el famoso canciller alemán Olaf Scholz denominó el estallido de la guerra de poder de la OTAN con Rusia en Ucrania el 24 de febrero, el año pasado. A lo largo de 2022, toda la configuración geopolítica, política, social, económica del mundo ha cambiado y continúa cambiando, adentrándose en territorio desconocido y poniendo a la humanidad al borde del abismo de una Tercera Guerra Mundial.

          2023 comienza en “el Amanecer de la Era de Zeitenwende”, como la denominaron los analistas estadounidenses de Bloomberg (Andreas Kluth, What to expect in 2023, 23 de diciembre de 2022), una nueva era tumultuosa de múltiples enfrentamientos a nivel mundial. ¿Hacia dónde se dirige el mundo en esta nueva era de crisis creciente, agitación y lucha social, de guerra y revoluciones?

2. La nueva era se describe de diversas maneras en el discurso público como “el final de los 30 años posteriores a la Guerra Fría y una Segunda Guerra Fría”, o “el final de los 40 años de globalización continua”, como cadenas de suministro de valor global que fueron interrumpidos primero, por el impacto y la depresión de la pandemia mundial y luego por la guerra en Ucrania y las sanciones de EE. UU., la UE y la OTAN contra Rusia. Incluso se anunció como “el amanecer de un mundo post-global, post-neoliberal”, ya que en Occidente se plantean llamados al “home shoring” o “friend-shoring” en una economía mundial fragmentada donde, por primera vez después de décadas, la pesadilla del aumento de la inflación combinada con la recesión vuelve tanto en el Norte Global, como en el Sur Global.

          Esta nueva situación mundial no puede ser verdaderamente comprendida y analizada superando la desorientación generalmente dominante, iniciada por el colapso de la URSS en 1991 en adelante, sin un salto cualitativo en el marxismo dialéctico, creativo, no esquemático y una reorientación revolucionaria en la teoría y la acción a escala internacional.

           La guerra en Ucrania es la prueba de fuego que la mayoría de la izquierda internacional ha fallado, como lo había hecho en 1914, bajo la enorme presión de gigantescas fuerzas de clase. Su carácter internacional específico no se puede captar realmente si se lo ve como un choque “clásico” de Grandes Potencias rivales, aisladas por la cambiante situación mundial y todo el proceso histórico-mundial que condujo a la guerra y la impulsa hacia adelante.

             ¡La guerra actual no puede verse objetivamente como un árbol separado del bosque sino como el fuego salvaje en el centro del bosque mundial!

 

 

 

3. El colapso de la Unión Soviética no fue ni el “fin de la historia” ni siquiera un final, un hecho ya consumado. Era el comienzo de un proceso. La integración del antiguo espacio soviético, especialmente de su corazón ruso euroasiático, al capitalismo global nunca podría ser un regreso del reloj de la historia hacia atrás, al capitalismo ruso anterior a 1917, sin o con un zar. En las condiciones del capitalismo globalizado tardío en declive histórico, la integración a él produce un doble callejón sin salida: el capitalismo global se vuelve incapaz de mediar en sus propias contradicciones globalizadas; por otro lado, la restauración capitalista en Rusia está ligada y atrapada en la evolución de la crisis del capitalismo mundial, chocando con su callejón sin salida actual. La plena integración a una economía capitalista mundial en crisis histórica exige la fragmentación, la colonización y la imposición de regímenes títeres controlados por el capitalismo occidental en todo el antiguo espacio soviético y su corazón, la Rusia soviética.

        El desastre de 1991 para los pueblos soviéticos y la humanidad debía completarse en interés de los países metropolitanos más poderosos del capitalismo global, sobre todo de la potencia hegemónica mundial, Estados Unidos. La era de la guerra fue expresada claramente en la estrategia estadounidense por la llamada “Doctrina Brzezinski”. En la práctica, se manifestó en una campaña militar continua con guerras devastadoras, desde la ex Yugoslavia hasta Afganistán e Irak, y una expansión continua de la OTAN hacia el este hasta las fronteras de Rusia. Fue acompañado por las llamadas “(contra)revoluciones de color” que explotaban la angustia de la población que sufría bajo los regímenes restauracionistas oligárquicos locales.

     La campaña de guerra imperialista se intensificó cada vez más a medida que se exacerbaba la presión de las contradicciones de la globalización capitalista, lo que condujo a una crisis mundial en espiral.

4. La “madre de todas las crisis” en las primeras décadas del siglo XXI es definitivamente el Crash financiero mundial de 2008, la implosión de la globalización del capital financiero posterior a 1980. Le siguió una Gran Depresión, luego el impacto y la recesión de la pandemia global y finalmente la guerra imperialista de 2022 que conducirá a nuevas explosiones inesperadas, en un futuro cercano, con una exacerbación de la crisis económica y política global inconclusa.

      Como hemos subrayado antes, en otra ocasión (ver URSS: Después del desastre de 1991, ¿es posible y/o necesario un renacimiento soviético?, redmed.org 29 de diciembre de 2022), las fuerzas motrices de la guerra imperialista están incrustadas en la prolongada declinación histórica no sólo de una potencia capitalista nacional, los EE.UU., sino del sistema capitalista global. La América imperialista, la potencia hegemónica mundial, representa el desarrollo histórico más alto de ese sistema que ahora se enfrenta al callejón sin salida de una crisis insoluble. En consecuencia, en las condiciones actuales, Rusia y China representan una amenaza existencial para el sistema, en particular para el imperialismo estadounidense, británico y europeo. Por esta razón, el imperialismo occidental liderado por EE.UU. trata desesperadamente de romper el callejón sin salida por medios militares y la guerra para restablecer su hegemonía mundial en declive controlando nuevamente la “masa euroasiática”, la clave para el dominio mundial. derribando sus obstáculos estratégicos, primero la Rusia postsoviética en Europa y luego la República Popular China en Asia, su mayor competidor en la economía mundial. Todo ello está formulado de forma muy clara y contundente tanto en el Nuevo Concepto Estratégico ratificado en la última Cumbre de la OTAN en Madrid como en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU publicada por el Pentágono y la Casa Blanca en octubre de 2022.

       La guerra proxy de EE.UU. y la OTAN en Ucrania, las provocaciones de Taiwán y el cerco de China por las alianzas militares imperialistas de AUKUS y Quad en el Indo-Pacífico son manifestaciones de este inexorable curso imperialista hacia la guerra mundial que amenaza a la humanidad con un Armagedón nuclear.

5. Este frenético curso de guerra hacia la catástrofe exacerba inmensamente la crisis que la genera. Incluso antes de la guerra en Ucrania, a raíz de la crisis de la pandemia, en 2021, el espectro de una inflación en aumento volvió a surgir después de décadas, así como el nuevo deslizamiento hacia la depresión. La conflagración militar intensificó todas estas tendencias. Encendió una desastrosa crisis de los precios de la energía y los alimentos, lo que supuso un duro golpe para Europa y propagó la hambruna en el Sur Global. Las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea contra Rusia fueron contraproducentes; la economía rusa gracias a las medidas estatales de emergencia pudo resistir el golpe mientras las sanciones se convertían en un boomerang que golpeaba al Occidente capitalista avanzado, principalmente a Europa, así como al empobrecido Sur Global.

        Los Bancos Centrales de los países capitalistas avanzados, encabezados por la Reserva Federal de EE. UU., intentan enfrentar la amenaza revivida de la hiperinflación elevando las tasas de interés, después de décadas de tasas de interés muy bajas o incluso negativas, restringiendo el crédito y la liquidez. Este giro hacia las subidas de tipos de interés y el "ajuste cuantitativo" en sustitución de la "flexibilización cuantitativa" del período posterior a la crisis de 2008 es ineficaz para resolver las causas estructurales de las presiones inflacionarias incrustadas en la larga tendencia a la baja de la tasa de beneficio y de la tasa de desaceleración. de la productividad del trabajo; pero es muy eficiente, al exprimir el crédito y la liquidez, hundir a la economía mundial en una depresión más profunda, exacerbar la crisis de deuda soberana y corporativa, especialmente en Europa con países sobreendeudados como Italia y Grecia, y en el Sur Global donde Sri Lanka, Ghana y Zambia ya han incumplido y otros 67 países de África y América Latina están al borde de la bancarrota y bajo las órdenes draconianas del FMI.

         Cada vez es más claro que el capitalismo no tiene ninguna estrategia para enfrentar la peor crisis de su historia. Las dos principales estrategias económicas desarrolladas por la economía burguesa en el siglo XX para evitar desastres como el Crash de 1929 y la Gran Depresión de la década de 1930, a saber, el keynesianismo y el neoliberalismo, han fracasado, la primera en 1971 con el colapso del acuerdo keynesiano de Bretton Woods, y el segundo con la crisis financiera mundial de 2008.

        Este hecho es reconocido abiertamente por las voces más autorizadas. Esther Duflo, premio Nobel de economía, enfatizó en 2017 que los economistas deberían renunciar a las grandes ideas y, en su lugar, simplemente resolver problemas como los plomeros (!) “instalan las tuberías y arreglan las fugas”. La actual subdirectora gerente del FMI, Gita Gobinath, admitió recientemente en 2022 que la teoría económica dominante “no funciona en el mundo real”.

 

     Con tácticas empíricas a corto plazo, en otras palabras, avanzar paso a paso en la oscuridad no es más que intentar ciegamente enfrentar fuerzas descontroladas. El resultado es la propagación del caos.

6. Ya en 2022, el Zeitenwende sembró el caos produciendo polarización social, conmoción económica, desestabilización geopolítica y política, crisis en todas las estructuras de poder y relaciones de dominación.

       La escalada de la lucha de clases y las revueltas sociales tiene lugar tanto en el Norte Global capitalista avanzado como en el Sur Global en desarrollo.

         En Estados Unidos hay una oleada combativa de sindicalización renovada, por primera vez después de décadas, como muestran los ejemplos de Amazon y Starbuck. La administración estadounidense tuvo que prohibir la huelga de los trabajadores ferroviarios mediante la ley marcial.

         La “hegemonía mundial” mientras libra una guerra de poder que amenaza a todo el planeta, en casa está política y socialmente desestabilizada. La sociedad y la política estadounidense se dividen en todas direcciones produciendo una crisis abierta de gobernabilidad. El asalto fascista de una multitud trumpista al Capitolio estadounidense en enero de 2021 ya lo había demostrado pero también, más recientemente, en enero de 2023, la absurda pero muy peligrosa rebelión de republicanos de extrema derecha impidiendo el voto de Kevin McCarthy, como nuevo republicano speaker en la Cámara de Representantes. Impusieron sus condiciones de chantaje amenazando con utilizar recurrentemente trabas para gobernar el país (empezando probablemente por rechazar el voto necesario de ahora en adelante hasta junio de 2023 para elevar el techo de endeudamiento para el servicio de la deuda soberana de US$ 31,4 billones).

  En Europa existe el peor panorama de crisis.

         En la Gran Bretaña post-Brexit, donde ya en 2022 han caído dos gobiernos tories, el de Boris Johnson y el de Liz Truss, con un impacto caótico en los mercados financieros británicos y mundiales, el nuevo gobierno tory de Sunak se enfrenta a un tsunami de huelgas en ferrocarriles, sistema nacional de salud, funcionario, bomberos, etc., nunca visto desde 1972.

          En la Unión Europea, la crisis del costo de vida a causa de la inflación y el aumento del desempleo a causa de la recesión está agudizando la lucha de clases.

         En Francia, comienza la batalla de los sindicatos de trabajadores contra la contrarreforma de las pensiones de un debilitado gobierno de Macron.

          Alemania, el corazón industrial de la UE, por primera vez después de décadas se hunde en la recesión, debido a la crisis energética, pagando un alto precio por la guerra de poder liderada por EE. UU. en Europa. Su economía de exportación está bajo la creciente presión de EE. UU. Sufriendo el choque estadounidense con China.

 

         En el sur de Europa, Italia, el eslabón más débil de la economía de la UE, tiene en 2022. por primera vez en Europa desde 1922, un gobierno liderado por un partido fascista que continúa el legado de Mussolini (y apoya en Ucrania a su Brigada Nazi Azov similares de pensamiento).

           En Grecia, en un año electoral crucial en 2023, hay una creciente ira popular y constantes movilizaciones contra los escándalos del gobierno de extrema derecha de Mitsotakis.

        Mientras aumentan las tensiones y el belicismo entre Grecia y Turquía, ambos miembros de la OTAN, en los fragmentados Balcanes la guerra en curso en Ucrania propaga el peligro de nuevos desastres con los conflictos OTAN-UE fomentados entre Kosovo, Bosnia Herzegovina y Serbia en los Balcanes Occidentales al uso de sus aliados voluntarios del imperialismo en Grecia, Bulgaria y Rumania como la principal base y camino de los EE. UU. para la transferencia de armas de los EE. UU. y la OTAN para la guerra en Ucrania.

        También debemos tener en cuenta que la OTAN considera a África como su “ala sur” (secretario de la OTAN, Jens Stoltenberg dixit). Su maquinaria de guerra está involucrada en operaciones de guerra en África subsahariana y del norte, así como en repeler flujos desesperados de inmigrantes hacia la "Europa Fortaleza", un objetivo incluido oficialmente en su Nuevo Concepto Estratégico 2022. Bajo el pretexto de la “lucha contra el terrorismo islámico” así como contra la “penetración rusa y china”, los bandoleros coloniales del imperialismo están saqueando el “Continente Negro” más rico pero hambriento, destruido tanto por el hambre como por la guerra.

         América Latina está nuevamente en un ciclo turbulento tanto de rebeliones revolucionarias de las masas empobrecidas que sufren de hiperinflación, desempleo y programas de hambre impuestos por el FMI como de golpes reaccionarios de las fuerzas de extrema derecha de las élites burguesas gobernantes, apoyadas por el imperialismo, como recientemente pasa en Perú y Brasil.

       Similar es el destino de las masas pobres oprimidas en el Medio Oriente y Asia, empujadas a la rebelión por las abrumadoras cargas de la deuda, los programas de “ajuste” del FMI y el Banco Mundial y las intervenciones militares imperialistas para el cambio de régimen y la dominación.

7. Sin duda, las causas y dinámicas internacionales de la campaña de guerra imperialista liderada por EE.UU. contra Rusia y China sobredeterminan, de manera desigual y combinada, la situación y la lucha de clases en cada región y país del mundo. El impacto se ve todos los días en diferentes formas Todos los días también, el deslizamiento hacia una mayor escalada se vuelve evidente, así como la horrible amenaza de conducir finalmente a una extinción global de la vida en la Tierra.

         Casi un año después, desde el comienzo de la guerra en Ucrania, su final no se ve en el horizonte. Los principales culpables en el occidente imperialista continúan en la senda de la guerra, aunque en este callejón sin salida se acumulan más desastres y problemas y con ellos las divisiones. Divisiones tanto entre Europa y América como en la propia América, dentro de la clase dominante y sus estrategas.

           El 17 de diciembre de 2022, Henry Kissinger volvió con una dramática advertencia por la amenaza de una Tercera Guerra Mundial. Lejos de ser un… “pacifista”, Kissinger es el notorio criminal responsable de muchos horrores imperialistas en el siglo XX, desde su papel en la guerra de Vietnam hasta los golpes y dictaduras en Chile y Grecia. Al mismo tiempo, fue el principal defensor de la división entre China y la URSS, incluida la visita de Nixon a Beijing en 1972, como la clave estratégica para el control hegemónico de EE. UU. sobre Eurasia y el mundo. Pero como principal impulsor de la llamada “escuela realista” de estrategia, después del Maidan de 2014, y especialmente ahora, con sus intervenciones políticas en 2022, no se detuvo a advertir que la política de guerra de EE.UU./OTAN contra Rusia trae peligros fatales, priemro para la propia supremacía estadounidense al unir a China y Rusia, y luego para una Tercera Guerra Mundial donde ningún vencedor puede sobrevivir.

          Inmediatamente después del artículo de Kissinger del 17 de diciembre de 2022 que pedía un cese al fuego y negociaciones, el rechazo hostil a dicha propuesta se produjo el 7 de enero de 2023 con un artículo en coautoría de Condoleezza Rice, exsecretaria del Departamento de Estado de 2005 a 2009, y Robert Gates, exsecretario de Defensa de 2006 a 2011. El artículo comienza agresivamente citando textualmente a Zbignew Brzezinski que “no puede haber Imperio Ruso sin Ucrania”, defendiendo así no solo la continuación de la guerra sino también la estrategia belicosa de Brzezinski para la fragmentación no sólo de la URSS sino también de la Rusia postsoviética.

        Cada vez queda más claro, como hemos subrayado anteriormente (en nuestro artículo de diciembre de 2022 sobre la posibilidad o necesidad de un Renacimiento soviético), que el dilema que plantea la guerra podría formularse de la siguiente manera: culminación del desastre de 1991 de la ¿Disolución de la URSS o reversión de la misma? Esa es la pregunta.

         La finalización del desastre significa la continuación y la escalada de la guerra hasta la aniquilación universal. La superación de esta amenazante catástrofe no puede lograrse por medios burocráticos-militares de un régimen que busca un compromiso con el imperialismo y la integración al capitalismo global. Una reversión del desastre de 1991 aparece como una utopía abstracta nostálgica

         Como hemos insistido, una inversión tan radical no puede ser “una réplica mecánica del pasado”, que condujo al colapso desde dentro, por parte de la burocracia gobernante de la nomenklatura. Tiene que ser un proceso de “sustituirlo, sin amnesia histórica, preservando la riqueza de su experiencia y moviéndose creativamente en el presente hacia el futuro. No hay Unión Soviética sin poder soviético y no hay poder soviético real sin soviets reales que realicen libremente sus tareas internacionales y nacionales. Los soviets son el vehículo necesario de la transición más allá del capital y, como subrayó el marxista húngaro Istvan Mészáros, más allá del Estado de Leviatán, al reino de la libertad”

            En otras palabras, un cambio tan gigantesco pero urgentemente necesario para actualizar las potencialidades existentes, necesita los esfuerzos revolucionarios y la lucha de la clase obrera internacional y de los oprimidos del mundo para la renovación de la transición bloqueada más allá del capitalismo, al socialismo en una escala internacional. y escala mundial.

         Esta lucha internacional, impulsada por la propia crisis capitalista mundial, no la puede hacer una Izquierda internacional que termina coincidiendo con el imperialismo de la OTAN en su campaña bélica, como desgraciadamente lo hace hoy en su mayoría en los países capitalistas avanzados, siguiendo los pasos de la Segunda Internacional en 1914. Ninguna lucha por el socialismo es posible hoy sin luchar contra la guerra proxy (guerra puente) de la OTAN en Ucrania mediante la movilización internacional de las fuerzas proletarias y populares sobre la base de un auténtico internacionalismo revolucionario. Ahora más que nunca necesitamos una nueva Conferencia de Zimmerwald contra la guerra y una nueva Internacional revolucionaria.

          El Centro Internacional Socialista “Christian Rakovsky” lucha por esta línea internacionalista, claramente expresada en su exitosa Conferencia Internacional Antiimperialista Contra la Guerra del 25 y 26 de junio de 2022, a la que asistieron representantes de 5 Continentes y 25 países. No cambiamos nuestro rumbo. Al celebrarse nuestra Asamblea el 14 de enero de 2023, en vísperas del aniversario del asesinato de los grandes marxistas revolucionarios e internacionalistas antibelicistas Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht el 15 de enero de 1919, queremos repetir con orgullo las inmortales palabras del “Saludo de Año Nuevo a Inglaterra” enviado desde Berlín, en diciembre de 1914, por Liebknecht

 

               ¡Trabajadores del mundo, únanse! Únanse en la guerra contra la guerra

 

 14 01 2023

 

miércoles, 13 de julio de 2022

Declaración Internacional Anti-Imperialista y contra la Guerra

 

Declaración Internacional Anti-Imperialista y contra la Guerra



1. La devastadora guerra en Ucrania lleva más de cuatro meses sin señales visibles de terminar. Millones de personas inocentes en Ucrania y en todo el mundo están pagando un alto precio. El final de la tragedia se ve obstaculizado por los principales instigadores de la guerra, el imperialismo estadounidense y la OTAN.

Los llamados a una tregua y los intentos de negociaciones diplomáticas están siendo saboteados por los principales culpables. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, llamó a Occidente a no sucumbir a la " fatiga de Ucrania " y habló de " una guerra que durará años ". El primer ministro británico, Boris Johnson, en su visita a Kiev la misma semana, hizo una declaración similar sobre una " guerra a largo plazo ". El objetivo declarado de EE. UU., Gran Bretaña y la OTAN es prolongar la guerra " hasta que se agote el poder militar ruso ".”, como dijo el secretario de Defensa de los EE. UU., Lloyd Austin, durante su visita a Kiev el 25 de abril de 2022, y hasta que se logre un “cambio de régimen” en Moscú, como afirmó el presidente de los EE. UU., Joe Biden, durante su infame discurso público en Polonia, cuando dijo " Por Dios, este hombre no puede permanecer en el poder ". 

Prolongar la guerra no significa simplemente una larga guerra de desgaste o un estancamiento prolongado. Significa, sobre todo, un proceso cada vez más brutal de escalada, una mayor expansión internacional de la guerra, que en última instancia conduce a una destrucción termonuclear de la vida en la Tierra.  

La guerra en Ucrania marca un dramático punto de inflexión en la historia, impulsada por la creciente crisis global del capitalismo imperialista en descomposición, y está cambiando la configuración política y social del mundo. Ha llevado a la humanidad al borde del abismo, abriendo las puertas a una Tercera Guerra Mundial y un Armagedón nuclear. La primera y urgente tarea de la clase obrera internacional y de los oprimidos es detener el impulso bélico imperialista hacia la aniquilación global, convirtiéndolo en una lucha revolucionaria por la emancipación universal, el socialismo mundial.

2 . Es bien sabido que la primera víctima de la guerra es la verdad. Pero rara vez la  Gran Mentira de los principales perpetradores de la guerra ha adquirido proporciones tan monstruosas como hoy. 

a) Esta no es una guerra "local " entre una "Gran Potencia", la Rusia de Putin, que está invadiendo a un "pequeño Estado soberano", Ucrania, como lo presentan los imperialistas de EE. UU./OTAN/UE, sus aliados voluntarios y la corriente principal de los medios de comunicación burgueses. En realidad, la conflagración militar tiene causas, dinámicas, dimensiones e implicaciones globales, involucrando, en un desarrollo desigual pero combinado, a todo el mundo capitalista, desde Europa y Asia hasta las Américas, África y Australia. Ucrania es el epicentro ahora, pero el centro mismo de la crisis está situado en el centro del capitalismo global, los EE. UU. y su hegemonía mundial en declinación

b) No es un conflicto militar por la autodeterminación nacional de Ucrania, como pretende gran parte de la izquierda internacional, justificando la agresión de la OTAN, armando a las fuerzas armadas ucranianas entrenadas por la OTAN y controladas por los nazis, e imponiendo sanciones para destruir la economía rusa con consecuencias para las poblaciones más pobres de todo el planeta. 

Lo cierto es que se trata de una guerra instigada por la OTAN, una guerra “proxy” de la OTAN, donde el pueblo ucraniano es utilizado como carne de cañón del imperialismo estadounidense para lograr su principal objetivo: desmembrar y colonizar el espacio exsoviético y someter a los países que oficialmente considera como sus principales "competidores estratégicos" internacionales a Rusia y China.

La Ucrania postsoviética ha sido reducida por sus oligarcas y el capital extranjero a una dependencia semicolonial pobre, financieramente en bancarrota, fracturada, del capital occidental y el FMI y un trampolín avanzado para la guerra al servicio de la agresión de la OTAN contra Rusia. Está dirigido por Quislings, oligarcas corruptos y neonazis, que vinculan sus propios intereses compradores con los intereses de EE. UU., Gran Bretaña y la UE, y despojan cruelmente a la población trabajadora de Ucrania de todos sus derechos sociales y nacionales.

c)  No es una guerra “no provocada” como afirma el discurso imperialista mayoritario, que comenzó de la nada con una invasión rusa en Ucrania el 24 de febrero de 2022. El resultado no puede separarse del proceso que condujo a ella: El golpe de Maidan del 2014, la guerra “híbrida” de 8 años en Donbass que mató a 14 mil personas y, obviamente, la expansión ininterrumpida de la OTAN hasta las fronteras de Rusia. De hecho, los orígenes históricos de la guerra deberían ubicarse en el colapso de la Unión Soviética en 1991.  

Inmediatamente después del colapso de la Unión Soviética en diciembre de 1991, en febrero de 1992, el documento de orientación para la planificación de la defensa del Pentágono, elaborado por Paul Wolfowitz, formuló como objetivo estratégico principal de EE. UU. la prevención de cualquier posibilidad de que la Rusia postsoviética resurja. El gran tablero de ajedrez de Zbigniew Brzezinski, publicado en 1997, implicaba en esencia que Estados Unidos debería adoptar el objetivo estratégico de fragmentar Rusia y colonizar todo el espacio postsoviético con la ayuda de regímenes títeres prooccidentales. Se suponía que Ucrania jugaría un papel destacado en este esquema.

La expansión de la OTAN hacia el este persigue este objetivo. En 1999, la guerra de la OTAN contra la ex Yugoslavia y el desmembramiento del país coincidieron con la expansión de la alianza atlántica imperialista a Polonia, Hungría y la República Checa. La Cumbre de la OTAN en Bucarest en 2008 puso claramente en la agenda la adhesión de Ucrania y Moldavia. La contrarrevolución de “colores” y los eventos de Euro-Maidan de 2014 fueron fundamentales para servir al avance de la OTAN, que ahora incluye a 14 antiguos estados de Europa del Este como miembros. La OTAN se ha acercado así a la frontera rusa, siendo capaz de alcanzar Moscú en pocos minutos con misiles de Ucrania.   

d) No se trata de un conflicto "intraimperialista" o de una rivalidad esquemática de "Grandes Potencias", como pretende otra parte de la izquierda internacional, adoptando una posición de "igual distancia" frente a la guerra, basada en un falso enfoque ahistórico y contrario a la especificidad histórica del conflicto y de la naturaleza social de las fuerzas enfrentadas. La aparente "neutralidad", en realidad, es una cruda adaptación a las presiones del imperialismo mundial en su campaña bélica y una capitulación ante la "opinión" común burguesa. 

3. El estallido de la guerra en Ucrania en 2022 es la manifestación bárbara más reciente de la espiral de la crisis global no resuelta del capitalismo que se ha estado desarrollando desde la crisis financiera global de 2008, con la Gran Recesión en la economía global de 2008-09 y luego el choque pandémico en 2020, una advertencia de catástrofe climática inminente. Incluso antes de la guerra, estaba claro que hubo un rápido empeoramiento de la crisis que combinó el regreso de un tsunami inflacionario global con una mayor caída en la depresión global, empeorando las crisis de deuda con nuevos incumplimientos, más turbulencias financieras y nuevos colapsos. Estamos apenas al comienzo de una degradación dramática de una situación mundial ya desestabilizada que genera una nueva ola de convulsiones sociales, desorden político, rebeliones populares,,

La crisis capitalista global es tanto la fuerza impulsora de la guerra imperialista como, al mismo tiempo, la fuerza que socava los centros metropolitanos imperialistas y su campaña de guerra.   

La América imperialista de Biden, el centro de la crisis capitalista global y protagonista de la guerra, está tratando de superar su declinación política y económica de su hegemonía mundial mediante el uso de su poderío militar dominante. Pero sus capacidades militares no han evitado reveses dramáticos como la debacle en Irak y la humillante derrota al estilo de Vietnam en Afganistán después de una guerra devastadora de 20 años.

Los intentos de la Administración Biden de renovar las alianzas y el liderazgo estadounidense en Asia y América Latina frente a China y Rusia, con la reciente Cumbre de la ASEAN y la Cumbre de las Américas, han fracasado estrepitosamente.  

El discurso oficial para tergiversar la guerra contra Rusia, y eventualmente China, como “un choque entre la democracia y la autocracia” se derrumba como una farsa. No solo por el historial pasado de brutalidad, represión y agresión del imperialismo estadounidense en todo el planeta, sino también ahora, por ejemplo, con su alianza con Arabia Saudita gobernada Mohammed Bin Salman, los asesinos de disidentes y perpetradores de genocidio en Yemen. Por último, pero no menos importante, hay un veredicto condenatorio: el 6 de enero de 2021, el mismísimo golpe de estado fascista en Capitol Hill, en Washington, D.C., el centro político de la moribunda democracia liberal estadounidense.

Estados Unidos está sumido en una crisis económica, profundamente dividido social y políticamente. La popularidad de Biden y su administración está cayendo rápidamente, a pesar de la histeria bélica, y todo indica que las elecciones intermedias de noviembre de 2022 serán un Waterloo para el Partido Demócrata y otro resurgimiento vengativo de los republicanos fascistas pro-Trump. Pero ni los demócratas ni los republicanos pueden formar una sólida mayoría social para superar la crisis del establishment en EE.UU. manifestando el ocaso de la Pax Americana después de la Segunda Guerra Mundial. El neoconservador Robert Kaplan, que en los albores del siglo XXI saludó la hegemonía imperialista de la “América hobbesiana” frente al declive irreversible de la “Europa kantiana”, ahora, frente al declive histórico de la hegemonía global estadounidense, ve “después de la Pax Americana el Caos Mundial ”.

Europa en general, como campo de batalla directo de la guerra y la Unión Europea imperialista, en particular, han recibido los mayores impactos directos de las consecuencias de la guerra y el empeoramiento de la crisis económica. La imposición de sanciones, la interrupción del suministro de gas natural ruso a muchos países europeos y las barreras al comercio de cereales y fertilizantes creadas por la propia guerra han recrudecido la crisis energética y alimentaria, desestabilizando la situación política y social en todos los países europeos, golpeando con especial dureza al corazón industrial de la UE, Alemania, Francia y la sobreendeudada Italia. Al mismo tiempo que la población trabajadora está lidiando con el impacto devastador en las condiciones de vida del aumento de la inflación y una recesión cada vez más profunda, el gasto militar se está disparando. Alemania se está militarizando intensamente, con un presupuesto militar de 100.000 millones de euros al año, por primera vez desde su derrota en la Segunda Guerra Mundial. De manera similar, Japón, con la guerra en Ucrania, ha roto el tabú nuclear posterior a Hiroshima y se está preparando para lanzar armas nucleares contra China y Corea del Norte.

Al aceptar las órdenes de EE.UU., los imperialistas de la UE -así como Japón, Canadá y Australia- han vuelto a demostrar su propia debilidad y relativa sumisión a la decadente superpotencia mundial de EE.UU. Pero la fragilidad de las alianzas y las crecientes divisiones entre los centros capitalistas metropolitanos occidentales ya son visibles y se manifestarán violentamente en un futuro cercano.

Un Norte Global dividido ahora se ha vuelto aún más vulnerable a los crecientes disturbios en el Sur Global. Nadie debe olvidar que no solo los aliados estratégicos percibidos de EE. UU. como India, miembro de la Quad Alliance contra China y Rusia, sino también los representantes de la gran mayoría de las poblaciones humanas en el Sur Global, se abstuvieron o votaron "no" durante la votación contra Rusia en la Asamblea General de la ONU.

4. En el impasse histórico en el que se encuentra el imperialismo, con su espiral cada vez mayor de crisis sistémica global, tras la irrupción de la globalización capitalista financiera, acelera su marcha hacia la guerra para reabsorber, completamente, a los dos grandes países, en los que la revolución socialista mundial rompió sus eslabones más débiles en el pasado, pero también en los que la revolución viró después por el camino de la restauración capitalista: Rusia y China.

La derrota de la guerra imperialista dirigida por EE.UU. y la OTAN es la tarea principal, necesaria y urgente de todas las fuerzas que luchan por la liberación de la esclavitud capitalista y la esclavitud imperialista, en primer lugar para la clase obrera internacional y su vanguardia revolucionaria. Ningún comunista, ningún socialista, ningún luchador de la lucha antiimperialista puede ser "neutral" o mantener "distancias iguales" en la confrontación militar en curso en Ucrania.

Las referencias superficiales al "imperialismo" "ruso" (o "chino"), a menudo adornadas con citas formales leninistas sacadas de contexto, carecen de cualquier análisis marxista dialéctico científico. El núcleo central de la visión de Lenin es que el imperialismo no es un expansionismo político o simplemente nacional-militar, sino la etapa históricamente más alta en el desarrollo del capitalismo mundial, la era de su decadencia imperialista. Las afirmaciones del "imperialismo ruso" en 2022 no solo están vacías de contenido, sino que también hacen eco de la propaganda de guerra del imperialismo occidental existente. 

Nuestra línea antiimperialista no significa que abandonemos nuestra firme oposición militante a los restauracionistas capitalistas, los oligarcas rusos y el bonapartismo de Putin.

Es el colapso de la Unión Soviética y el cambio a la restauración capitalista lo que abrió las puertas a la agresión del imperialismo y una guerra de desmembramiento y colonización del antiguo espacio soviético, incluida China. 

El proceso de restauración capitalista, en una época de decadencia global y de crisis del propio sistema capitalista, chocó constantemente con sus propias contradicciones internas y externas: desde el robo masivo de la riqueza pública soviética por una nomenclatura burocrática convertida en oligarcas y el caos de la década de 1990 bajo Yeltsin, que condujo a la quiebra de Rusia en 1998, a una estabilización muy relativamente frágil a principios del siglo XXI basada en la renacionalización de sectores estratégicos de la economía y el crecimiento del estado que terminó en un estancamiento económico prolongado después de la Crisis mundial de 2008. Este largo estancamiento hizo que Rusia y su economía híbrida fueran extremadamente vulnerables a las presiones imperialistas occidentales y al actual " telón de acero económico-tecnológico " impuesto por Occidente, más efectiva que las sanciones, que en sí mismas constituyen una espada de doble filo que daña profundamente la economía capitalista mundial.   

El crecimiento excesivo de un aparato estatal absolutista, sus medidas represivas contra las libertades populares y los ataques repetitivos contra los comunistas, Lenin y el bolchevismo son el producto tanto de las crecientes presiones de un Occidente capitalista más avanzado y agresivo como de las contradicciones sociales internas no resueltas que bloquean una transición incompleta. La única salida de este callejón sin salida, para un desarrollo social renovado y vigoroso, tiene que romper estos obstáculos internos y externos. Se necesita un cambio radical de orientación que requiere la movilización activa de las propias masas: un nuevo giro revolucionario que se aleje de la restauración capitalista hacia el camino del socialismo.  

Los regímenes restauracionistas y los oligarcas no pueden ni quieren derrotar la agresión imperialista. Buscan un compromiso improbable y una capitulación imposible con el enemigo agresor de sus pueblos, en nombre de la "cooperación internacional", la "multipolaridad", un "acuerdo ganar-ganar", etc., construcciones que no son más que viejas fórmulas fallidas de "convivencia pacífica" y del burocrático "socialismo en un solo país". 

Sin dar ningún apoyo a los regímenes restauracionistas, oligarcas o bonapartes, la clase obrera internacional y su vanguardia no deben permanecer neutrales frente a la agresión imperialista sino luchar por la derrota del imperialismo. Una victoria militar del imperialismo de Estados Unidos y la OTAN contra Rusia hoy (y China mañana) será un desastre no solo para los pueblos de Rusia, Ucrania y toda la región euroasiática que se ha reducido a semicolonias desmembradas, sino para la humanidad en su conjunto. Por el contrario. Una derrota estratégica decisiva del imperialismo mundial no solo hará avanzar la lucha revolucionaria mundial contra el capitalismo y el imperialismo, sino que también creará las mejores condiciones para la derrota de la restauración capitalista.  

Esta es la política revolucionaria contra la guerra y antiimperialista del Centro Socialista Internacional “Christian Rakovsky”, que llama a la clase obrera internacional a actuar con urgencia en esta línea general.  

Tiene que manifestar solidaridad en la acción apoyando una movilización política independiente de las masas de Rusia y Ucrania para asegurar su futuro.

No somos pacifistas. Debemos declarar y hacer por todos los medios la guerra contra la guerra imperialista. Pero el imperialismo no puede ser derrotado solo por los medios militares de un estado bonapartista. A pesar de los grandes problemas, después de la Revolución de Octubre, el Ejército Rojo derrotó la invasión de 14 ejércitos imperialistas extranjeros y la contrarrevolución blanca gracias a la movilización revolucionaria de las masas. Y, a pesar de la burocracia y sus crímenes, en la Gran Guerra Antinazi, fue la iniciativa, el coraje, la movilización y los enormes sacrificios de millones de soviéticos, inspirados en la defensa de la Tierra del Octubre Rojo, lo que dio la victoria a los Ejército Rojo Soviético sobre el nazismo y el imperialismo.  

Es la intervención de las propias masas la que puede hacer victoriosa la lucha antiimperialista. Es necesario que no se dejen atrapar por un nacionalismo ciego al servicio de las camarillas gobernantes, los fascistas banderianos y los chovinistas gran rusos, tanto en Ucrania como en Rusia. El camino a la victoria está en el internacionalismo proletario socialista en acción.

La lucha revolucionaria de masas tiene que adquirir un carácter permanente. Así como la restauración capitalista ha abierto el camino a la agresión imperialista, la derrota de la agresión imperialista podría y debería abrir el camino a la derrota del propio proceso de restauración capitalista, a la expropiación de los oligarcas y a la reconstrucción socialista de la economía. bajo el control de los trabajadores.

¡Todo el poder en soviets reales sin burócratas! ¡Democracia obrera plena, por el Socialismo y una activa política internacionalista de apoyo a todos los movimientos revolucionarios y de liberación del mundo! 

5 En este impulso internacionalista revolucionario, nuestro grito de guerra es:

¡Ni un centavo, ni una bala, ni un soldado para la guerra de la OTAN esencia!

¡Guerra a la guerra imperialista! ¡El enemigo está en nuestro propio país! 

¡Dejen de convertir al pueblo ucraniano en carne de cañón para los intereses del imperialismo!

¡Combatir la política de los países imperialistas de prolongar la guerra en beneficio propio! 

¡No a las sanciones contra Rusia! ¡No a los armamentos! ¡No a la ocupación!

¡Por la detención de la expansión de la OTAN en el Este, Norte y Sur de Europa! 

¡Suecia y Finlandia, fuera de la OTAN, el enemigo de la clase obrera internacional! 

¡Trabajadores de los países de la OTAN, fuera de la OTAN, pero también luchen por el desmantelamiento de la OTAN y el desmantelamiento de las bases estadounidenses en todo el mundo! 

¡Abajo la Unión Europea imperialista, por la unificación socialista del Continente Europeo, por una nueva Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas sin oligarcas, capitalistas y burócratas, desde Lisboa hasta Vladivostok! 

¡Por el reconocimiento del derecho a la autodeterminación de las Repúblicas Populares de Donetsk y Luhansk! 

¡Abajo la restauración capitalista que abrió la puerta al imperialismo, la guerra y la futura colonización del antiguo espacio soviético!

¡Lucha contra el ascenso del fascismo dondequiera que levante la cabeza! 

¡Por una nueva Conferencia de Zimmerwald contra la guerra! 

¡Por el restablecimiento de la Internacional revolucionaria de Lenin y sus camaradas! 

¡Por la revolución socialista mundial!

La Conferencia Internacional de Emergencia Contra la Guerra del Centro Socialista Internacional "Christian Rakowski", 25-26 de junio de 2022