Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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viernes, 11 de octubre de 2013

Arreaza confirma que el gobierno no puede retrasar otra devaluación


Arreaza confirma que el gobierno no puede retrasar otra devaluación
El marco de crisis económica es inocultable. La emergencia es de tal magnitud, que no se puede retrasar tras una habilitante para proceder con la devaluación.

Por boca del vicepresidente Arreaza “el dólar a 6:30 hay que protegerlo, para lo más elemental: alimentación, medicamentos (AVN, 09/10/2013)”. El gobierno bolivariano termina por reconocer, lo que por simple aritmética se demostraba: no hay divisas suficientes para importar todo lo que pida la burguesía y de paso pagar la gigantesca deuda contraída para este año y la que aún está pendiente de pago de los años anteriores.

En ese último aspecto, Rafael Ramirez luego de su nombramiento como vicepresidente del área económica en sustitución de Merentes –“Al compañero Nelson Merentes lo hemos dedicado a esta tarea de la sostenibilidad presupuestaria, de la sostenibilidad fiscal, de las políticas cambiarias”, según Maduro (Descifrado.com, 10/10/2013)–, insistió que en el país no existe escasez de divisas (47.000 millones de dólares en todo el año; ciudadccs.org.ve, 08/10/2013), sin embargo, tanto por la ley de endeudamiento para este año como por su complementaria aprobada en junio, el Estado se ha visto obligado a endeudarse por 34.000 millones de dólares equivalentes a los bolívares aprobados para cumplir sus metas presupuestarias. En otras palabras, se pueden tener 100 bolívares en el bolsillo pero si hay que pagarle al acreedor 75, lo que queda es muy poco para pretender almorzar. Se necesitan más bolívares para pagar jubilaciones –un incremento del salario mínimo está previsto para noviembre– y parte de las prestaciones sociales del sector público pendientes de pago por lo menos desde 2007.

El gobierno de esta forma continúa favoreciendo, para intentar resolver la crisis, a los mismos que por su afán de lucro la han creado, los capitalistas, cobrándoselas a los trabajadores y al pueblo que poco o nada tiene.

De paso, anunciarla lo que arreciará es la fuga de divisas y el incremento incontenible de la especulación de los alimentos y bienes de primera necesidad, y a la par, como bola de nieve en su rodada, el encarecimiento de todos los otros artículos de consumo como los servicios, en especial el transporte.

La situación de crisis económica es inocultable. Se pretende hacer lo que ya hizo Chavez en enero de 2010 con los dos tipos de cambio, el de 2,15 para alimentos y medicinas, y el de 4,30 para el resto. Esa política cambiaria para nada funcionó pues en enero de 2011 se unificó en una sola tasa de cambio todo lo importado a 4,30.

El absurdo de la nueva devaluación tiene otro cariz con lo que no sería afectado. Las medicinas, que para el consumidor final siguen aumentando sus precios, lo han hecho mucho más del 46,51% de la devaluación anunciada a golpe y porrazo el viernes 8 de febrero antes de carnaval, luego de repetir con insistencia el gobierno que no la habría.

La inflación, que lo está marcando todo, tuvo un incremento para septiembre de 1,4% respecto al mes anterior (4,4% versus 3,0% en agosto) y de 2,8% respecto al mismo mes del año pasado (1,6%) –echando por tierra los anuncios de su desaceleración por parte de Merentes para el resto del año. El índice de escasez también subió ubicándose en 21,2% y su promedio desde enero es de 20,2%. Con las cifras a septiembre la inflación anualizada se remonta a 49,5% (más del doble con la que cerró 2012), pero sólo en alimentos llega hasta 67,3% (bcv.org.ve, 10/10/2013).

“¿Pero qué valor le ponemos?”
El gobierno se encuentra decidiendo el valor del otro dólar, en el 2010 pudo responder por encima de 2,15 con un 4,30 con una merma de la renta petrolera por los precios que apenas llegaron a medio estabilizarse por encima de los 60 dólares. Esta vez se viene anunciando el retorno del dólar permuta, con toda la carga de fuga de divisas y corruptelas denunciadas, que funciona entre dos bandas para tratar de obligar al dólar negro a bajar de su especulativo precio por encima de 45 bolívares. Algunos analistas económicos de finanzas sugieren fijar la banda mínima entre 11 y 15 bolívares, la máxima, cercana a los 25.

Pero todavía la última palabra no está dicha con el dólar permuta. "He decidido, ya perfeccionando el sistema complementario Sicad, sacar a la calle a través de Sicad todas las semanas un monto de por lo menos 900 millones de dólares también para complementar cualquier necesidad que la economía pueda tener" ha dicho Maduro, a la par que reconoce la fuga de 215.000 millones de dólares desde 2004 hasta el presente con un control de cambios que parecía de lo más estricto. Como consuelo de muchos, para Maduro, sin el control de cambios, se hubieran "ido" 800.000 millones de dólares (EFE, 10/10/2013). Un rato después, ese mismo día, Maduro se desdice: “A partir de hoy se van a inyectar por lo menos 100 millones de dólares en el sistema Sicad” (elmundo.com.ve, 10/10/2013); la disponibilidad de divisas tampoco es tanta.

Sea con el permuta o con el SICAD, eso dependerá de la capacidad que tenga el Estado para complacer con los suficientes dólares el parasitismo de la burguesía venezolana y sus socios que también se aprovechan de las bondades del chavismo.

Algunos de estos importadores con sus solicitudes aprobadas por CADIVI traen contenedores con chatarra o hasta con basura con el fin de revender los dólares o atesorarlos en paraísos fiscales. El gobierno bolivariano, en vez de ponerle los ganchos a los derrochadores sin tanta parafernalia de una habilitante pero apoyados por el pueblo y los trabajadores, prefiere acallar el robo de los que se llevaron al exterior 20.000 millones de dólares del SITME –¿estarán incluidos en los 215.000 millones aceptados como “extraviados” por Maduro?–, operación donde están involucrados funcionarios del BCV, finanzas y la banca privada y pública. Es toda una macolla de corruptos y aprovechadores de las divisas de los venezolanos que involucraría a altos funcionarios del gobierno que fueron permisivos en el accionar.

Ahora se desnuda el impasse económico del gobierno
La crisis revienta con la bancarrota mundial del capital desde 2007 pero en Venezuela comenzamos a ver sus efectos a finales del 2008 cuando el barril petrolero cae de 140 a menos de 40 dólares. Para ese momento nos vendieron el blindaje pero al parecer resultó de papel porque ya en 2009 nos incrementaron en 30% el IVA al llevarlo de 9 a 12%. El endeudamiento consecuente creció sin control y de paso sin incentivar aunque fuese mínimamente la producción industrial y agroindustrial propia. El endeudamiento y las medidas cambiarias como el SITME y el SICAD, así como el dólar permuta, lo que han es acrecentado año tras año las utilidades de la banca –el fundamento esencial para fugar las divisas– de manera escandalosa.

El gobierno de Maduro ha seguido la estrategia de la zanahoria y el garrote. Nos ha ofrecido aumentar en 10% el salario mínimo a partir de noviembre, días antes de las elecciones, como la zanahoria para seguir jalando la carreta, pero sabe que el garrote será necesario porque la devaluación es indetenible y seguirá profundizándose la crisis.

La fuga de divisas se acentuará y el gobierno en vez de impedirla, hace todo lo contrario, está buscando las maneras para seguir salvando a los capitalistas de su crisis con importaciones y el dólar intermedio entre el oficial y el imbatible “negro”. La salida no es otra que el control del comercio exterior así como la moratoria indefinida del pago de la deuda, para evitar que seamos los trabajadores quienes paguemos los costos de algo que no hemos causado.

Los trabajadores deben asumir la tarea histórica de confiscarle el capital a la burguesía desde su propio gobierno, y de allí dar los pasos concretos hacia el socialismo.

Opción Obrera
11/10/2013

miércoles, 28 de agosto de 2013

Venezuela aún se sostiene debido al ingreso petrolero


Prensa Opción Obrera 26 Agosto - Septiembre 2013

Editorial
Venezuela aún se sostiene debido al ingreso petrolero
Como siempre fue y se prolonga en esta quinta república

La situación venezolana hoy es más grave que la que convergió en el golpe de derecha del 11 A y en el lock-out petrolero del 10D, durante el 2002.

A confesión de partes
Víctor Álvarez  fue presidente de la CVG  y también viceministro de Producción y Comercio, Vladimir Acosta, es historiador y  profesor en la escuela de sociología de la UCV y según el gobierno “uno de los referentes intelectuales de la Revolución Bolivariana” (RNV, 23/05/2013), ambos, cada quien en su ámbito, muestran un cuadro sombrío sobre el país, estos defensores del chavismo desde su lado izquierdo sirven de desahogo a quienes desde el gobierno hacen lo posible para salvar a esta sociedad capitalista.

Vladimir Acosta en su programa radial “De Primera Mano” del lunes 10 de junio expone la grave situación del país, pero con un análisis absurdo (anti dialéctico) calificando a las crisis del 2002 como políticas y separándolas de la que se viene conformando, designándola como  económica, ocultando que ésta es hija de aquella y sin hilvanar la responsabilidad política del gobierno, desde ese momento hasta ahora.

Álvarez, como economista, abunda más sobre el carácter de la crisis, por supuesto embelleciendo al chavismo, omite el carácter de clase de la sociedad y reconoce el agotamiento de un “modelo productivo”, de esta forma dice: “Venezuela es un país con un fuerte arraigo extractivista y por eso depende de la captación de renta y no del esfuerzo productivo para satisfacer sus necesidades”.

Álvarez asienta, sin embargo, que el PIB ha crecido “sustentado en el auge del comercio importador y los servicios financieros, es decir una deformación que tiene consecuencias nefastas para la economía del país”.

Define “[que en] una sociedad rentista, los actores económicos y sociales se acostumbran a obtener ingresos que no son fruto de su trabajo. Desde que apareció el petróleo en Venezuela ha sido más fácil devorar la renta”.

Sigue con su modelo sin establecer quienes se benefician: “El extractivismo es un modelo de acumulación basado en la obtención de una renta por la explotación de recursos naturales y energéticos”.

Enseña con cifras la emergencia y el exabrupto: “Actualmente el déficit del sector público consolidado está en el orden del 15 % del PIB (incluye PDVSA, empresas básicas y empresas nacionalizadas). Este déficit se presenta en momentos en que los precios del petróleo han perforado la barrera de $ 100 dólares/ barril”.

Prosigue con los malos augurios: “Si el financiamiento del déficit fiscal por parte del BCV se convierte en una práctica reiterada y creciente, las consecuencias son nefastas. La expansión de la liquidez monetaria sin respaldo en el aumento de la oferta de bienes y servicios, se traduce en un deterioro del poder de compra de la moneda. Por lo tanto, se trata de prescindir del financiamiento del gasto público a través del BCV para evitar las emisiones de dinero inorgánico que atizan la inflación.

Sin embargo, las modificaciones a la Ley del BCV están transformando al instituto emisor en un gran financiador del déficit fiscal. Hasta PDVSA y otras empresas públicas no financieras ahora pueden endeudarse con el BCV. De hecho, al cierre de 2012, la deuda neta de la petrolera con el instituto emisor superó los 165 millardos de bolívares, justo en el año en que se vendió el petróleo al mayor precio. En el caso de las otras empresas públicas no financieras, su deuda neta con el BCV superó los 15,5 millardos de bolívares al cierre de 2012”.

La realidad que nos da en la cara
Después de 14 años supuestamente en socialismo Venezuela sigue dependiendo del precio del crudo y la banca aumentando sus ganancias.

Sólo es cuestión de tiempo –vamos a un colapso económico–, hasta la renta se agota. La política petrolera desde la perforación hasta la industria refinadora, incluyendo la petroquímica y la producción de gas no asociado, es un desbarajuste. La producción de crudos sintéticos de la Faja del Orinoco, mediante las plantas mejoradoras de crudos extrapesados, han disminuido la producción, y los proyectos tantos de nuevas plantas mejoradoras como los cambios de patrones de refinación mediante conversión profunda están por iniciarse desde hace años y no arrancan por falta de dinero (inversores), a la par está la llamada producción temprana de la faja, la fábrica de taladros de perforación chino venezolana es un fracaso, los proyectos de producción de gas costa afuera en la plataforma deltana como en el golfo de Venezuela también están atrasados, las fabricas de tubería petrolera están cerradas, paralizadas o con escasa producción, las fabricas de válvulas, bridas  y demás accesorios se encuentran en la misma situación. Fuera de todo esto está la importación desde los insumos para producir papel higiénico hasta los taladros para perforar que dependen del ingreso en dólares para comprarlos.

Los proyectos de energía termoeléctrica e hidroeléctrica, están atrasados. Las empresas básicas de Guayana cada vez producen menos, las cementeras igual. La producción de manufactura ha disminuido notablemente, sólo las importaciones aumentan como también las ganancias de la banca privada.

El chavismo representa un sistema agotado, y no solo él, también el conjunto de la democracia burguesa nacida en el 58 la cual el gobierno de Maduro remata, está colapsada, la renta petrolera como descomunal ingreso ha impedido el  desarrollo integral y armónico del país, está exprimida de tal forma que no puede dar más. La alternativa, dentro de un contexto internacional donde Venezuela no solo está inmersa sino que lo sufre al tener una economía tan deformada y parasitaria, tiene dos salidas: o es un gobierno de sobrevivencia mediante medidas durísimas para los trabajadores, o nosotros los trabajadores tomamos la economía en nuestras manos lo que sería la autentica vía al socialismo. El chavismo como caudillo bonapartista, es decir, como intermediario entre las clases y por encima de la instituciones tradicionales, no da para más, lo mismo de siempre: los corruptos y los corruptores, la burocracia incapaz, los especuladores, el  endeudamiento y la falta de producción nacional han conllevado a una economía donde las importaciones se chupan los dólares que ingresan por la venta del petróleo, el bolívar fuerte sin respaldo productivo nacional sigue depreciándose, a la par del empeoramiento de los servicios públicos.

Conclusión
La clase capitalista se ha quedado sin financiamiento, el Estado casi en quiebra por el déficit fiscal sigue endeudándose –la ley de endeudamiento para 2013 fue de 22.000 millones de dólares pero ahora se requiere una complementaria de 12.000 millones más transcurrido la mitad del año–, pagando intereses que sólo la renta del petróleo todavía puede soportar y continuar subsidiando en lo que puede al capital, sobre todo al gringo, al chino, y a un nuevo sector que ha crecido a expensas de las relaciones políticas con el gobierno, la boliburgesía, todos a la sombra de las empresas estatizadas.

Las salidas para el gobierno son la tercerización, la negativa a la contratación colectiva, la quiebra en la producción de las empresas de servicio, el aumento de las tarifas, de  los alimentos y lo que viene, más aumentos y eliminación de subsidios, en particular a la gasolina, así lo nieguen hasta la saciedad.

Para los explotados, la salida está en enfrentar una situación caracterizada por la tendencia al derrumbe económico y a la crisis política, haciendo que la paguen los que la han causado, los capitalistas y todos aquellos que aúpan sus relaciones sociales. La clase obrera tiene la palabra para llevarlo a cabo y así impedir el camino al desastre social que se avecina, pero se requiere de su organización y de su reconocimiento propio bajo las banderas de la autonomía y la independencia de clase. He allí el papel de relevancia que nos corresponde a los socialistas:

¡ESTRUCTUREMOS UN FRENTE DE IZQUIERDA Y DE LOS TRABAJADORES PARA GOLPEAR JUNTOS!



EDUARDO SAMÁN, ¿AVE FÉNIX?


Prensa Opción Obrera 26 Agosto - Septiembre 2013

EDUARDO SAMÁN, ¿AVE FÉNIX?

La mitología habla del ave Fénix como aquel que renace de sus cenizas luego de auto-inmolarse a modo de pira funeraria en su nido donde ha puesto antes un huevo; del huevo que no se consume por el fuego, resurgirá como la misma ave. La comparación con Eduardo Samán y su regreso al funcionariado del gobierno bolivariano tiene visos de Fénix pues ha sido colocado en el mismo cargo en que otrora demostrara un papel de burócrata eficiente del INDEPABIS para luego ser elevado a ministro de comercio –del cual depende el primero– y de allí salir con más pena que gloria consumido en su propia pira luego que los intereses de los empresarios farmacéuticos y automotrices reclamaran su salida. El estoicismo del Fénix de aceptar su destino también resulta de comparación con Samán. Por más que incontables voces del chavismo se solidarizaran con él y hasta le recomendaran ser más directo denunciando la connivencia gubernamental con los monopolios internacionales que ocasionaran su salida del gabinete, Samán se mantuvo inmutable y callado aceptando su destino al interior del chavismo a la par que recibía, por parte de sus directivos gubernamentales y políticos, la negativa de auto-proponerse a algún cargo de elección en curso.

La escogencia de Samán por parte de Maduro no fue planificada, todo lo contrario. La coyuntura de su nombramiento está relacionada con la total inoperancia e ineficiencia, además de la demostrable corrupción en que se encuentran inmersos todos sus niveles organizacionales, del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios. El trabajo de Samán, por tanto, no es el de reconocerle eficiencias pasadas de su gestión sino el de adecentar en lo que se pueda lo que es un antro de corrupción como sucede con tantas otras instituciones del Estado. Ese adecentar del INDEPABIS no necesariamente pasa por darle a Samán un papel de Bonaparte –que en su pasada gestión intentó tener– sobre las tirantes relaciones entre los que ofertan bienes y servicios y las personas que los adquieren por la abierta especulación en la que se mueve la economía venezolana. Pasa, por el contrario, en el reflotar una institución que terminó adaptándose a las relaciones sociales imperantes donde el capital, y sus dueños, condicionan la propia permanencia del Estado aún y siendo palpable su grado de descomposición social.

Samán ha sido impuesto por Maduro de 7 Lineamientos, el quinto plantea la restructuración del INDEPABIS con toda una nueva camada de burócratas reemplazando a los anteriores que, con la excepción de 2 de ellos, todos están tranquilos y sin nervios por imputaciones de corrupción, pero el primero de tales Lineamientos es hacer cumplir lo que la ley que crea el INDEPABIS plantea, en otras palabras, un reconocimiento gubernamental a su indiferencia respecto a la especulación desbocada y por tanto, a continuar siéndolo porque no dependerá de un súper funcionario controlado quien le ponga reparo si la política económica gubernamental la aúpa al defender su fundamento en las permisivas importaciones con dólares baratos de CADIVI al contrario de hacerlo con una industrialización y agroindustria nacional.

Si a ello le sumamos la evidente escasez de divisas para darle a la burguesía lo que pida para seguir importando, y su consecuencia en hacerlas más caras con el valor del dólar paralelo a más de 5 veces por encima del oficial, cualquier freno a la especulación de los bienes, y en particular los alimentos, se convierte en un imposible en el marco actual. Es la demostración de las limitaciones del nacionalismo en el marco capitalista y burgués que pretende, infructuosamente, humanizar el capitalismo en plena época histórica y mundial de la peor de su crisis sistémica.

Son los efectos de la bancarrota mundial del capital los que han hecho mella en la precaria economía nacional basada en las importaciones, o a lo sumo en las asociaciones que el capital mundial nos ofrece con las industrias de origen chino y de otros países “amigos”. Mientras el Estado venezolano dispuso de las suficientes divisas para que los chirridos de la maquinaría económica fueran atenuados con el lubricante de la renta petrolera –donde la especulación era también ama y señora aunque en menor medida que hoy en día–, a la industrialización propia se le hizo caso omiso y la agroindustria siguió por igual camino. El ciclo de endeudamientos externos abierto con los primeros síntomas del contagio con la crisis mundial para disponer de las divisas a ser entregadas a la burguesía, condujo a la par con más obligaciones por parte del Estado con la banca financiera mundial. Lo que se creía duraría por mucho tiempo, la suficiencia de la renta petrolera –hoy a precios de barril insospechados en la cuarta república–, resulta en un déficit de la balanza de pagos con el agravante que las obligaciones de endeudamiento representan para el Estado este año 22.000 millones de dólares (con una nueva “Ley especial de endeudamiento complementario para el ejercicio fiscal del 2013″ aprobado el pasado 10/07/2013 en primera discusión se le añaden otros 12.000 millones). Hoy la burguesía demanda más divisas pues su productividad reside en lo parasitario respecto del papel del Estado. No será Samán quien resuelva el entuerto, menos con el barniz del nacionalismo bolivariano de repotenciar el capitalismo criollo. Y pensar, con todo eso, que al Fénix lo tilden de comunista los empresarios.

Es que transcurrido ya casi dos meses del nombramiento de Samán las expectativas del pueblo, y en particular de las bases chavistas, no se ven cumplidas pues el proceso especulativo en la economía nacional no se atenúa ni con otros burócratas de la nueva era (o del “socialismo a lo siglo XXI”) sujetos al andamiaje en la cual se sustentan las relaciones económicas basadas en el capital. Tampoco con una nueva cooptación de los colectivos que denuncian la especulación generalizada –pero que también están asumiendo autónomamente el control de los precios en mercados y se imponen a los comerciantes como en Catia–, como lo refrenda el Lineamiento 4 con la conformación de los grupos de Amigas y Amigos de INDEPABIS. Es que tal lineamiento no es otra cosa que desmovilizarlos pues no es con “una credencial para ejercer funciones de persuasión para el eficaz cumplimiento de la Ley” que la especulación, y la escasez y el desabastecimiento, se contengan si no se resuelve para los explotados y el pueblo su derecho a usufructuar del capital.

Otras relaciones sociales son entonces las perentorias donde los trabajadores lleven la voz cantante y no la pequeña burguesía gubernamental, Samán incluido, que pretende salvar a los capitalistas de la crisis que han causado mientras apuntalan el Estado de los capitalistas.

La organización de los colectivos sociales debe tener como objetivo ser ellos los que tomen la iniciativa de ejercer el control de los precios, no solamente usar la persuasión y/o esperar por quien Samán designe y ver qué resuelve con los especuladores. El baño de agua fría para tales colectivos vendrá cuando el gobierno termine autorizando el incremento a los precios regulados pues "Se debe hacer un cronograma de ajustes intermensual y escalonado en aquellos rubros en los que su variación es importante, producto de la nueva tasa de cambio de 6,30 bolívares por dólar y por el rezago de precios de años anteriores" tal como lo están solicitando a Maduro los ministros del gabinete económico (El Nacional, 14/07/2013).

Por el desmadre de la crisis económica nacional que no es otra cosa que la incapacidad del nacionalismo en el marco de la conciliación de clases las consecuencias de la bancarrota mundial del capital, el ave Fénix que pudiera ser Eduardo Samán bien pudiera transformarse entonces en algo no tan mitológico como Juana de Arco y terminar consumido en la hoguera política sin posibilidad alguna, ya, de resurgir de sus cenizas.

Nota: La desautorización de Samán en la restructuración (limpieza) de INDEPABIS y la imposición por otro lado de los acomodos del ministro Fleming, confirman parte de nuestro análisis. Samán no ha pataleado, por el contrario, ha aceptado la recomendación de Maduro de trabajar en conjunto con su ministro jefe. INDEPABIS termina siendo más de lo mismo.

Roberto Yépez

jueves, 10 de enero de 2013

LA RESPUESTA PARA IMPEDIR CUALQUIER GOLPE DE ESTADO ES EL GOBIERNO OBRERO Y POPULAR


LA RESPUESTA PARA IMPEDIR CUALQUIER GOLPE DE ESTADO ES EL GOBIERNO OBRERO Y POPULAR

Las bases chavistas han sido convocadas a las calles ante un supuesto golpe de estado que daría la derecha en la fecha en que la CRBV establece debería juramentarse Chavez como presidente ante la Asamblea Nacional. El vicepresidente Maduro ha informado que Chavez le ha indicado que por su delicada condición de salud no podrá hacer acto de presencia. Como resultado la derecha le exige a Diosdado Cabello que asuma él porque por la CRBV le correspondería ser el presidente de la república al ser presidente de la Asamblea Nacional.

En las calles también estarán la GNB y la PNB. "Nosotros desde el Comando Estratégico Operacional hemos tomado medidas y estamos dando un reforzamiento a los puestos fronterizos, implementando patrullaje intensivo con la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia, para llevar esa sensación de paz que requiere el pueblo venezolano", según palabras del mayor general Wilmer Barrientos, jefe del Comando Estratégico Operacional de la FANB (AVN 09/01/2013).

Con ese despliegue de fuerzas civiles y militares en las calles a favor del chavismo en el gobierno y sin alguna convocatoria a éstas por parte de la derecha o de quienes la apoyan a menos que sea a modo de guarimbas a través de las redes sociales que tienen su origen en Miami, la posibilidad de un golpe de estado se traduce en ruido donde los herederos del chavismo en el gobierno enfrentan así su primera crisis política empantanados entre la defensa a ultranza que hacen al Estado de los capitalistas y la espera a una recuperación definitiva, aunque improbable, que le devuelva a Chavez el poder político presencial del gobierno y por tanto de ese mismo Estado. Tanto las propuestas del chavismo como las de la derecha lo que pretenden es sostener la viabilidad del Estado de los capitalistas aún en presencia de la crisis política que toma cuerpo.

El TSJ ha venido a convalidar constitucionalmente el derecho a los herederos del chavismo en el gobierno de ejercer ellos el poder político con una continuidad administrativa que no les transfiere el apoyo casi plebiscitario de las grandes mayorías pobres y explotadas que éstas les han dado a Chavez con el voto el pasado 7 de octubre.

Una encuesta de reciente data de ICS revela que 73,3% de la población tiene sus dudas con la información oficial suministrada respecto a la salud de Chavez y las perspectivas de su recuperación definitiva (30,5% de la población estaría poco o nada satisfecho, otro 12,8% estaría algo satisfecho mientras 30% lo estaría medianamente). Sin embargo “el informe de la encuestadora señala que 68,5% de los encuestados expresó estar de acuerdo con que se le permita al presidente Chávez cumplir con su recuperación y juramentarse después del 10 de enero” (AVN 10/01/2013).

Las grandes mayorías explotadas y oprimidas se encuentran ante la incertidumbre de la espera del retorno de Chavez al poder político o el aceptar que otros en su nombre lo asuman. Mayor complicación ante la discrepancia entre dos tendencias del chavismo en el gobierno representadas por Maduro y una buena parte del sector civil, y la otra por Cabello y el sector militar, este último favorecido con los resultados electorales a las gobernaciones del pasado 16 de diciembre.

Esta incertidumbre tiene una importancia excepcional en Venezuela, debido al carácter único del poder ejercido por Chávez. Más allá de la obsesiva exhibición que el chavismo hace de la CRBV, el régimen chavista se caracteriza por el poder personal, asentado en un apoyo plebiscitario de las grandes mayorías explotadas y oprimidas a Chávez. Se trata de una capacidad de arbitraje excepcional ante los conflictos de clases en el país. Un gobierno que se asiente en una referencia al chavismo, sin obtener para él una demostración de apoyo plebiscitario, no podría sustituir esa capacidad de arbitraje. Chávez entendió esto perfectamente cuando designó a Maduro como candidato en una nueva elección, que debía operar como un referendo popular hacia un chavismo sin Chávez. La dirección chavista ha vacilado, sin embargo, en seguir ese rumbo y se refugia en la expectativa de una rehabilitación, al menos parcial, de Chávez, como consecuencia de la competencia entre Maduro y Cabello.

Hay que aprovechar los deseos de movilización de las masas para que asuman ellos el gobierno en vez de que sirva de catarsis colectiva pero nada cambie. La izquierda clasista debe actuar para aclararle a las bases chavistas –que hoy en las calles se asumen de presidentes asumiendo el legado de Chavez– que el poder político puede ser asumido en los hechos en forma colectiva por ellos, más cuando a las condiciones de crisis política observadas se perfilan la de la crisis económica –consecuencia de los efectos de la bancarrota mundial del capital en el país–, que conduciría a una indetenible devaluación del bolívar y el uso de abundantes recursos monetarios, más de 18.000 millones de dólares para pagar deuda a los pulpos financieros capitalistas imperiales y una cantidad tres veces mayor para que la burguesía importe el 80% de lo que se consume en el país y la banca otra vez obtenga mayores beneficios, en vez de ser aplicadas en desarrollo productivo nacional o en un reforzamiento a las misiones ante el desabastecimiento y la especulación que organiza la burguesía de los artículos de primera necesidad como el pollo, el azúcar, el arroz y las harinas de trigo y de maíz ante la indiferencia de los funcionarios del gobierno bolivariano.

Es el gobierno obrero y popular la salida a las tentativas golpistas de la derecha pero también a la vacilación de la dirección chavista en el gobierno en asumir el legado dejado por Chávez. Es el gobierno obrero y popular la salida para poner presos a los especuladores y acaparadores. La salida es por la izquierda pero se requiere de su unificación tras un partido de los trabajadores para ser alternativa de poder en función de la clase social de las mayorías explotadas y oprimidas.

QUE LA CRISIS LA RESUELVA LA UNIÓN DE LOS EXPLOTADOS Y LOS OPRIMIDOS CON EL GOBIERNO OBRERO Y POPULAR.

QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS QUIENES HAN SIDO LOS CAUSANTES. NO A LA DEVALUACIÓN NI AL PAGO DE LA DEUDA.

CÁRCEL A LOS ESPECULADORES Y A LOS ACAPARADORES.

POR UN FRENTE DE IZQUIERDA Y DE LOS TRABAJADORES QUE ORGANICE Y MOVILICE A LAS MASAS EN POS DE SU PROPIO GOBIERNO.

EL GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES ES EL PASO CONCRETO PARA CONSTRUIR EL SOCIALISMO.

Opción Obrera
10/01/2013

domingo, 28 de agosto de 2011

¿Qué es el riesgo país? El endeudamiento público y la quiebra del Estado

Prensa Opción Obrera 21 Junio - Julio - Agosto 2011

¿Qué es el riesgo país? El endeudamiento público y la quiebra del Estado

El karma de la deuda en épocas de depresiones económicas (crisis cíclicas del capital) viene de nuevo al escenario, al ver más y más países recurrir a una serie de empréstitos que permitan pagar préstamos viejos de pronto cumplimiento. Así, la escasez de crecimiento económico, el estancamiento del consumo y la demanda, estimulan a los gobiernos a aventurarse en la solicitud de créditos que permitan solventar situaciones caóticas en el Estado. En esa dinámica, se erige el muy conocido Riesgo País. Muy brevemente explicaremos sus determinaciones esenciales y su relación con Venezuela.

¿Qué es el riesgo país (RP)?

El RP es un índice que intenta medir el grado de riesgo que alberga un país en relación a las inversiones extranjeras. El riesgo se entiende, como la probabilidad de que la inversión obtenga ganancias sensiblemente menores a las esperadas, o que existan pérdidas. Debido a que la información es imperfecta y la captación de la misma, notablemente asimétrica, se plantea elaborar este tipo de índices para el inversionista tenga una idea general de las posibilidades de que tiene su capital, de recibir la ganancia media esperada.

El RP se constituye como la sobretasa que debe pagar un país por sus bonos en relación a la tasa que paga los bonos del Tesoro de EEUU (a 30 años). El RP se expresa en Puntos Básicos (PB). Así, 100 PB equivalen a una sobretasa del 1%. Si las letras del tesoro ofrecen un rendimiento de 3% y un país X, detenta un RP de 500 PB, la tasa mínima de rendimiento que ofrecerá el país X es de 8%. Así las cosas, un RP muy alto permite inferir al inversionista que el país tiene graves dificultades económicas y que probablemente el país sea insolvente.

El RP determina el costo de endeudamiento que enfrenta el gobierno. Un elevado RP decretará un menor flujo de fondos hacia el país y una mayor tasa de interés global en todas las actividades económicas. No sólo eso, un alto RP hace que el peso de la deuda sea muy cara para el país (es decir, para los trabajadores que producen la riqueza social) y haga creer a los inversionistas que el país no podrá pagar esa deuda, lo cual impulsará el RP hacia arriba. Las presiones por el servicio de la deuda (amortización más intereses) obligan a hacer restricciones en el gasto público, reducen la demanda agregada y tienden a ejercer presión para el aumento de los precios de una serie de servicios públicos y bienes de alta prioridad para la población. Esos aumentos, traen aparejados una galopante inflación, que alimentada por esferas especulativas, tienden a ahogar a la economía y sumergir al país en crisis (1989). En fin, el efecto de esa “disciplina fiscal” para poder pagar la deuda, es realmente negativo para la economía, tiene carácter pro cíclico y ahonda la crisis.

¿Tiene Venezuela la deuda externa más cara del mundo?  ¿Cuál es su riesgo país?

Daremos algunos datos que muestran la carestía de nuestro endeudamiento y lo innecesario del mismo.

Venezuela posee el segundo riesgo país (RP) más alto del mundo.

Como habíamos explicado antes, el RP es un índice que intenta medir el grado de riesgo que alberga un país en relación a las inversiones extranjeras directas o por la compra de títulos valores emitidos. El RP para Venezuela en el primer trimestre de 2011 fue de 1059 PB, el segundo más alto del mundo, después del RP de Grecia. Eso indica que Venezuela debe pagar como intereses adicionales a los que pagan las letras del tesoro estadounidense a 30 años, un pingüe 10,6%. Así, al emitir bonos por 10 mil millones de EEUU $, el gobierno venezolano deberá pagar suplementariamente, unos mil millones de EEUU $ anuales, sólo en intereses de la deuda.

Según el reporte de la agencia de riesgo británica, CMA en su Global Sovereign Credit Risk Report, 1st Quarter 2011, Venezuela vende en promedio sus títulos valor (BDPN) con un descuento promedio de 25% sobre su valor nominal. Si el valor facial del bono es de 1000 EEUU $, Venezuela lo vende en promedio a 750 EEUU $. El rendimiento del bono, lo que debe pagar la nación como beneficio financiero a los tenedores del mismo, es el resultado de una fórmula que divide el interés del cupón sobre el precio. Por tanto, a medida que baja el precio (al aumentar el RP) el rendimiento del bono se eleva. Así, el rendimiento promedio simple de los títulos valor venezolanos, para el primer trimestre de 2011, fue de 13,31 %, una tasa de rendimiento altísima que se constituye como una onerosa carga sobre el presupuesto venezolano. Es de recordar, que países como Colombia, tuvo para ese mismo período del 2011, según la CMA, un RP de apenas 171,25 PB, vendiendo sus títulos a precios promedio de 125% y ofreciendo un rendimiento promedio de apenas 4,16%.

En junio, la plenaria de la Asamblea Nacional aprobó, el Proyecto de Ley Especial de Endeudamiento Complementario para el Ejercicio Fiscal 2011, lo que prevé que durante el ejercicio fiscal 2011, el Estado contrate operaciones de crédito público hasta por un monto de 45 mil millones de bolívares (10.465 millones de EEUU $). Todo eso se adiciona a los 22.470 millones de EEUU $ que el Estado deberá pagar por servicio de deuda en los próximos 5 años.

Hemos visto que Venezuela tiene la deuda más cara del mundo (Grecia paga rendimientos menores al 10%), lo cual debe ser un poderoso disuasorio para evitar adquirir más deuda. Sin embargo, se ha hecho lo contrario, se mantiene un negativo ritmo de endeudamiento absolutamente innecesario que compromete la economía nacional para el futuro. Venezuela, tiene suficientes recursos para evitar seguir endeudándose y poner sobre los trabajadores más cargas hacia el futuro.

Colaboración de Manuel Sutherland  manuel1871@gmail.com             
Asociación Latinoamericana de Economía Política Marxista (ALEM)  www.alemistas.org 

El gobierno sigue endeudándose

Prensa Opción Obrera 21 Junio - Julio - Agosto 2011

El gobierno sigue endeudándose

Además de tener ingresos extraordinarios por ventas de petróleo a un precio superior en más del doble al precio base que sustenta el presupuesto de 2011. Esto es una grosería.

Endeudamiento para pagar deudas parcialmente y endeudarse más aún. El 22,2% del monto aprobado es para pagar deuda y cantidades iguales se distribuirán en agro, vivienda e inversiones. El 11,1%  restante en emergencias.
  • Diez mil millones de bolívares  para la Gran Misión Agrovenezuela, con la participación de todos los productores, tanto del sector privado como público, para la inversión en sectores estratégicos.

  • Diez mil millones de bolívares, para la Gran Misión Vivienda Venezuela,

  • Diez mil millones de bolívares para la Gran Misión Trabajo Venezuela, vinculada a los grandes proyectos de desarrollo económico y productivo.

  • Seis mil millones de bolívares para el al pago de intereses y comisiones de la Deuda Pública Nacional a fin de honrar los compromisos de la República con sus acreedores  garantizando, así, el acceso al mercado de capitales tanto nacional como internacional; y Cuatro mil millones en una supuesta estrategia de compra de pasivos que permite aprovechar los bajos precios de la deuda venezolana en el mercado internacional, requiriéndose incrementar el monto autorizado referente a la contratación y desembolso para refinanciamiento Reestructuración de la deuda pública nacional.

  • Cinco mil millones de bolívares se asignarán para la atención de emergencias y desastres naturales.
Para conseguir estos 45.000 millones de bolívares fuertes el gobierno pretende emitir bonos de la deuda pública pero sabe que es cuesta arriba que los dueños del capital los pongan en esa denominación. Es por eso que los tratará de conseguir a fuerza de dólares colocados en subasta pública con vencimientos a 20 años y con tasas de interés sujetas al riesgo país que en nuestro caso es el segundo más alto del mundo después de la de Grecia.

Por ahora ya consiguió la primera parte. 4.200 millones de dólares (algo más de 18.000 millones de bolívares) ya fueron colocados a una tasa de 11,95% pagaderos semestralmente hasta su pago total en 2031. Son un poco más de 250 millones de dólares que cada seis meses serán pagados a sus tenedores, la burguesía bancaria e industrial que en su mayor parte los compró, pero en bolívares al cambio oficial (1.075 millones de bolívares a 4,30) durante 20 años. El “negocio” de los tenedores de tales bonos raya en la usura. La mitad fue comprada por la banca pública y el resto por “inversionistas” y la banca privada quienes de inmediato recuperaron la “inversión” al venderlos entre 75 y 80% de su valor en bolívares al cambio del dólar negro que se sitúa por encima de 8 BsF.

El gobierno bolivariano sigue corriendo la arruga para no enfrentar la situación deficitaria de la economía a pesar de contar con un diferencial de 60 dólares por el precio de realización del crudo venezolano. Los 45.000 millones de bolívares permiten contar, por el resto del año, con lo necesario para mantener el gasto público del Estado mientras que con los dólares por los bonos emitidos le permite a la burguesía importadora seguir pagando por sus insumos en el exterior ya que la producción nacional es insuficiente para producirlos. Con el 2012 ya veremos.

No sólo se le está entregando a los acreedores nacionales el país, también se hipoteca en el mercado internacional la escasa producción nacional importando aún más sus insumos. Mientras el capital mundial y sus capitalistas se encuentran en bancarrota, el gobierno bolivariano a nombre de su “socialismo” salva a los capitalistas propios y extraños.

JC y RY