Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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lunes, 12 de agosto de 2024

Entre la “democracia” gringa y la “dictadura” venezolana

¿Con quién estás tú compañero(a)?

Entre la “democracia” gringa y la “dictadura” venezolana


Los intereses de EEUU sobre Venezuela, son dañinos y contrarios a los nuestros, entendiendo que esto, va más allá de los trabajadores y alcanza a toda la nación.

Ahora bien, hay venezolanos que representan directamente los intereses del país del norte, por eso piden la intervención militar o de mercenarios, apoyan las sanciones económicas y hasta están de acuerdo con ellos en sus guerras, masacres asesinas, incluyendo el genocidio al pueblo palestino.

Por otra parte, los intereses del gobierno nacional venezolano, quienes también son la dirección del PSUV, favorecen a un grupo de empresarios tanto criollos, como extranjeros desde gringos hasta chinos, pero no del agrado del todo del Departamento de Estado de los EEUU, por algo intentan sacarlo. Quisieran los del gobierno venezolano, ser reconocidos por aquellos, algo muy difícil por ahora, “lamentablemente” otros vienen como sus pares mucho antes y los de ahora -el gobierno actual- llegaron por otros medios, inclusive contrarios a esos intereses gringos, y si bien nacieron sobre estas contradicciones, para nada representando los legítimos intereses de los trabajadores, se impusieron y les toca defender su continuidad en esos cargos.

De modo que, esa es la realidad y en ese contexto, quienes defienden el cambio de gobierno actual defienden esos otros intereses, totalmente contrarios a los de los trabajadores, de plano precisemos, tampoco los que están en el gobierno, pero hay una diferencia entre aquellos y estos, clave en este momento para poder seguir en nuestra lucha.

Esta lucha es, entre el neo fascismo promovido por el gobierno gringo y este gobierno abusivo y explotador, el cual para defenderse de aquellos, deben contar con el pueblo, lo utilizan, les sirve por ahora, para no dejarse derrotar por el mayor gobierno asesino mundial, el de los EEUU.

Hay elementos precisos que la oposición de ultraderecha con el apoyo extranjero, prepararon para inmediatamente después de las elecciones e implementaron una vasta campaña azuzando el descontento popular, y armaron revueltas con métodos fascistas, independiente del resultado electoral, el cual los tiene sin cuidado, solo que les sirvió como pretexto, como les serviría un golpe si pudieran darlo hoy, pero las condiciones no las tienen, probaron con la presión internacional e interna, midieron y fracasaron, por ahora, pero seguirán insistiendo. 

Quien dirige por encima de todo, es el Departamento de Estado norteamericano y en los momentos actuales no pueden admitir una situación que no puedan controlar totalmente, con una posible turbulencia para decir un término ligero, cuando la situación está ardiendo en el cercano y medio oriente asiático, y se agudizan los conflictos con China, ¿la revolución en Bangladesh?, en Europa, principalmente en Reino  Unido con las hordas racistas y fascistas, Francia con su frente popular, la guerra de la OTAN en Ucrania y las rebeliones anticoloniales en el África subsahariana.

Por otro lado, históricamente ha sido tan profunda la movilización del pueblo, que por más deformado que es el gobierno, no han podido con él, los gringos y sus agentes, inclusive, sin un partido revolucionario y peor aún con una izquierda cómplice de la ultraderecha y de ñapa, la intervención de casi todos los gobiernos latinoamericanos cooperando con este entramado en contra de Venezuela, con la excepción de Cuba, Bolivia, Honduras y Nicaragua.

Lo cierto es, que intentan que todos los países y sus gobiernos estén absolutamente alineados con ellos, el cerco económico es una imposición hasta que no se haga lo que ellos quieren, eso obligó a Chávez en su momento, a acercarse a Rusia, China e Irán, relaciones que hasta hoy perviven y de paso reconocen al gobierno de Venezuela, en Maduro luego del 28 de julio, no al títere aprobado por los gringos.

La salida necesaria, es la integración latinoamericana, no se puede hacer fragmentada, y en ese camino toca ir, no hay otro, para salir de ser meros suministradores de materias primas. Debemos ser soberanos, para eso se debe derrotar a quienes lo impiden. 

Para los trabajadores no hay salida posible sin su propio gobierno, no puede haber libertades democráticas plenas dentro de un gobierno burgués


Por un Gobierno de los Trabajadores

Por los Estado Unidos Socialistas de América Latina


Opción Obrera

12 agosto 2024

 

lunes, 3 de junio de 2019

Una crítica a las propuestas de Manuel Sutherland


Propuestas económicas concretas ante la crisis capitalista en Venezuela

Una crítica a las propuestas de Manuel Sutherland

decrecimiento PIB


Venezuela experimenta y sufre una crisis capitalista, cuyo resultado hoy es una profunda destrucción de las fuerzas productivas, debido a la implosión de un sistema productivo muy deformado y sustentado en importaciones que se vinieron abajo cuando se agotaron los sacos de divisas que se tenía para sus compras. Colapsó por ser un mercado interno artificial, que se terminó cuando los beneficios de una colosal renta diferencial por la explotación petrolera se desvanecieron, por la falta de reinversión en la Estatal petrolera, luego de casi 100 años de actividad.

Manuel Sutherland que se auto titula economista marxista, que no es lo mismo que marxista economista, da una serie de propuestas como salida a la crisis, no sin antes resaltar las condiciones actuales del país, una PDVSA quebrada, la hipoteca de Citgo, la deuda externa, las expropiaciones de empresas extranjeras o nacionales y compara a Venezuela con naciones como Cuba y Vietnam hoy en una reapertura económica, puntualizamos nosotros privatizadora.

Por otra parte, explica ante todos esos ítems, las retaliaciones negativas que se tendría sí, se profundizan las nacionalizaciones, se expropian empresas, se suspenden pagos de deuda y termina recomendando portarse adecuadamente para obtener capitales de inversión, recapitalizar la banca con créditos, restructuraciones de deuda, evitar juicios o sanciones legales y económicas, todo con el objetivo de sacar adelante al país. Por lo visto no se diferencia sino en grados con las propuestas de los asesores economistas no marxistas empleados por la derecha opositora como A Grisanti, F Rodríguez, y muchos otros.

Es patético pero entendible que proponga salir de la crisis sugiriendo la búsqueda de capitales como única forma posible, es su lógica simple y ramplona, ve risible el aumento de salarios, la estructura de costos le interpretamos al economista, la estudia para generar ganancia, donde el valor de la fuerza de trabajo debe ajustarse en ese sentido, así vemos como en él no hay ninguna lógica que determine y favorezca en la economía el establecimiento del salario, en realidad eso depende del grado de movilización y reclamo de los trabajadores. La economía como ciencia se enseña en la universidad para estos fines, el marxismo que es la ciencia para los trabajadores emanciparse, no se aprende en el claustro universitario. 

El capital, palabra tan utilizada como indispensable para el economista, es una relación social, vale la pena mostrar, o abusar alargándonos, con un párrafo valioso, como muchos otros del genio de Carlos Marx.

hemos visto como el economista establece de múltiples formas la unidad del trabajo y el capital. 1) El capital es trabajo acumulado; 2) la determinación del capital dentro de la producción, en parte la reproducción de capital con ganancia, en parte el capital como materia prima (materia de trabajo), en parte como instrumento que trabaja por sí mismo -la máquina es el capital establecido como directamente idéntico al trabajo- es trabajo productivo; 3)el obrero es un capital; 4) el salario figura entre los costos del capital; 5)en lo que la obrero se refiere , el trabajo es la reproducción de su capital vital; 6) en lo que al capitalista se refiere, es un momento de su actividad como capital; por último 7)el economista parte de suponer la unidad del capitalista y el obrero: es la situación paradisíaca primaria. El modo como estos dos factores se enfrentan entres sí como dos personas es para el economista un acontecimiento casual, que, por eso se puede explicar exteriormente[1]

Todos reconocemos y las últimas cifras del Banco Central de Venezuela (BCV), lo corroboran, que el régimen político populista y nacionalista nacido en 1999, fracasó al intentar un camino propio con un mal manejo de un control de cambio que resultó al revés de lo que se propuso, en vez de proteger las divisas las dilapidó favoreciendo a los capitales sobre todo extranjeros, pero también a los nacionales, como a una nueva y amplia capa de recién llegados a la sombra de las instituciones gubernamentales. Ahora que la botija esta exhausta, siguen exprimiéndola, no se agotan las agallas, aun cuando cada vez son menos los favorecidos y pareciera infinita su capacidad para continuar sustentándose en el gobierno.

El capitalismo revienta a Venezuela como una de las mayores consecuencias de su crisis y saltan los economistas a proponer salvarla con más “ayuda” capitalista

La crisis capitalista mundial es por exceso de capital, la relación del monto del capital por acciones es mayor por muchas veces al del capital productivo, la corrida de los capitales especulativos, son las que resultan mejor al capital, las inversiones productivas en búsquedas de mayor ganancia son casi imposibles para los EEUU, la UE y Japón,  lo que no quita el empeño sobre todo a capitales asiáticos en búsquedas de  mejores resultados mediante la lucha del mercado por conseguir materias primas y para vender sus mercancías.

Venezuela es atraída como en todas partes por capitales especulativos, por otro lado, Cuba en particular todavía nos intercambia suministrando servicios de salud, asesorías en educación, deporte, asesoría política y por último en la defensa común de sus gobiernos, Rusia y China por petróleo y metales, así como Turquía y muchos otros en menor escala negocian o se aprovechan todavía en las subastas del mercado mundial por recursos aprovechables que rinde el país. 

 En todo este contexto, nosotros proponemos para nuestros beneficios en esas relaciones de intercambio económico, la nacionalización de la banca, del control del comercio exterior, el no pago indiscriminado de deudas, el control democrático y revocable de los trabajadores en todas esas relaciones, sin descuidar por nuestro lado el salario que debe cubrir la canasta básica familiar, el empleo y el funcionamiento de los servicios a las comunidades. Esta es la vía para ir enderezando el país de la única forma posible en beneficio de los trabajadores y las comunas.

La riqueza, además de la tierra y sus ventajas, la producen los trabajadores, más nadie, a través de vender su fuerza de trabajo. Y en este país, de acuerdo a su tamaño, a la cantidad de su población y sus recursos materiales, es uno de los privilegiados del mundo. Pero para el economista si vivimos en una sociedad capitalista es obvio y necesario, la explotación para generar más capital, su genialidad se aplica a proponer la atracción de nuevos y apetitosos capitales.

Si se negocian recursos que tiene Venezuela como la minería, el petróleo, el gas, la petroquímica, con países capitalistas que los necesiten, hay que reorganizarse sobre nuevas bases para beneficio del país en donde se debe producir no para seguir enriqueciendo a los Mendoza, a los Cisneros y a la casta cívico militar, es en ese sentido que van nuestras propuestas, señaladas líneas arriba.

¿Quién debe dirigir el BCV, la economía, a CORPOELEC, a las empresas básicas de Guayana, a PDVSA, a las empresas de la manufactura y a la de los servicios?, todo eso solo se puede hacer a través del control obrero en cada empresa que corresponda, tanto sobre libros de producción como los de administración, con rendición de cuentas. Socialicemos la riqueza y hagamos pagar la crisis a quienes la han producido el gobierno como servidor de una casta parásita de empresarios tanto públicos como privados nacionales y extranjeros y por supuesto a esa casta.

José Capitán



[1] El economista a quien se refiere Marx en esta cita de sus Manuscritos económico filosóficos, es James Mill. Esto lo escribió Marx en 1844, cuatro años antes del manifiesto comunista y con  no mas de 26 años a cuestas. 

jueves, 9 de agosto de 2018

El IV Congreso del PSUV a favor de los capitalistas


El IV Congreso del PSUV servirá para salir de la crisis, a favor de los capitalistas y no de la clase trabajadora


El Presidente Maduro aseguró en su alocución al país desde el Panteón Nacional en el marco del IV Congreso del PSUV “convoqué un Congreso para decirle a la Patria Vamos al Socialismo para responderle al pueblo” “El congreso se declara anticapitalista,… Socialista y Marxista”, sin embargo el rumbo del país se encausa a mantener la sociedad capitalista, de hecho, cada vez más les brinda auxilio a los capitalistas nacionales y extranjeros.

El inicio del congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) sirvió para evidenciar las premisas de siempre, falta de una verdadera militancia autónoma para la toma de decisiones sobre la dirección del gobierno que conduce al país, los militantes están supeditados a las disposiciones del gobierno y no este a las necesidades del pueblo que deben ser expresadas por su militancia. En conclusión, no existe participación sino acatamiento de planes preconcebidos, avalan la política liberal que va aplicar el gobierno a la clase trabajadora venezolana, cumplen muy bien su papel de autómatas, al no fijar posiciones críticas ante la crisis económica, política y social producto de la hiperinflación y la falta de producción. 


Este IV Congreso del PSUV ha servido para que Nicolás Maduro sea el presidente del PSUV con facultades de nombrar a dedo a su directiva, ¿Qué hay de novedoso en eso? Esa ha sido siempre la práctica del partido desde su creación, las bases seguirán esperando en la banca para ejercer su papel protagónico, así que olvídense que van a poder elegir desde las bases a sus dirigentes, a los que usted reconoce en su barrio, en la fábrica, ese que se debate con sus  problemas, a ese no.

¿Por qué aún no le corresponde a Usted dirigente popular?

Sencillo, Maduro necesita gente que sirva para garantizar los propósitos de su política que solo van a conducir al rescate, a reflotar el Capitalismo en Venezuela, sin contravenir las órdenes, sin chistar, esos que siendo serviles perjudican a la clase trabajadora, el camino al Socialismo lo hacen cada vez más lejano.

Por otra parte, se habla de un gran debate nacional hasta el 30 de agosto, vaya señora, vaya señor, vaya rápido al llamado y estampille su firma en las sendas planillitas que seguro le harán firmar para que usted avale todo desde su comunidad, eso que ya está pre-escrito para hacer creer, que porque se reunió, ya su opinión junto con la de otros fue tomada en cuenta.

Medidas para una conciliación de clases

Ejemplo de lo ya pre-escrito es el Decreto 3547 promulgado en la Gaceta Oficial No 41446, [1]con el cual los capitalistas venezolanos podrán importar o mejor dicho, podrán seguir importando productos pero ahora con exoneración de impuestos, ¿cómo beneficia eso a los trabajadores?, ¿cómo lo beneficia usted allá en su comunidad?. Así pues los importadores de siempre recibirán sus dólares baratos, pero ahora sin pagar impuestos, más auxilio a los capitalistas para salir de la crisis, de eso se trata este congreso.

Otro planteamiento es el aumento de la gasolina, dado por descarte, no habrá un billete ni una moneda que pueda pagar la gasolina al precio que la tenemos, ¡ese si fue un gallo tapao! porque somos un país petrolero, el primero en reservas certificadas del mundo, no hay justificación de aumento, si el problema es el contrabando, pues que paguen los cómplices del contrabando, policía y guardia nacional, no el pueblo trabajador, si el problema es el despilfarro, mejoren el transporte colectivo.

El Decreto 3569 del 01 de agosto contenido en la Gaceta Oficial 41452[2] “mediante el cual se exoneran del pago del Impuesto Sobre la Renta, los enriquecimientos de fuente territorial o extraterritorial obtenidos por Petróleos de Venezuela (PDVSA), empresas filiales y las empresas mixtas domiciliadas o no domiciliadas en la República Bolivariana de Venezuela, provenientes de las actividades de producción de hidrocarburos”, esto además de profundizar el déficit fiscal, que es abismal, encubre el desmantelamiento de la industria petrolera y a los culpables de esta, que dirigen aún a PDVSA.

Igualmente se crearán zonas especiales para favorecer la inversión extranjera, (entrada de capitalistas extranjeros), para la instalación de maquilas para la explotación de mano de obra barata con leyes especiales. Este congreso viene a avalar las propuesta de desregularización laboral en detrimento de la clase trabajadora, mayor explotación sin protección social ni legal.

 La aprobación de más bonos para no aumentar los salarios reales y no afectar las siempre groseras ganancias de los capitalistas. La importación de alimentos y el abandono de  la asistencia al campo productor, aparte de los créditos para el grupo Polar.

Que la crisis la paguen los capitalistas, hoy más que nunca se requiere un gobierno de los trabajadores, solo la unidad de los trabajadores podrá impedir la conciliación de clases en detrimento nuestro. Ante las medidas capitalistas proponemos nacionalización de la banca bajo control de los trabajadores, el dinero que tienen los bancos no es del gobierno ni de los banqueros es de los que producen, los trabajadores. Nacionalización del comercio exterior bajo control de los trabajadores, debemos decidir que importar para activar los procesos de producción en el país y no el bolsillo de los capitalistas.  No  al pago de la deuda externa, la deuda que tienen que priorizar es la deuda de los contratos colectivos, del restablecimiento de los bienes y servicios esenciales. Aumento de salario de acuerdo a la canasta básica real y escala móvil de salario.                                                                                         


No a las privatizaciones, no a la desregularización, no a las zonas especiales para la inversión    extranjera. No al aumento de la gasolina, primero optimizar el transporte de carga y de pasajeros.  Aumento de impuestos a las ganancias. Rechacemos las  medidas pro capitalistas y de conciliación de clases.

Eva López

miércoles, 6 de diciembre de 2017

En Venezuela no hay una vía posible para salir de la crisis sin producción

Producir para alcanzar un salario que cubra las  necesidades básicas de una familia no para mantener a una burguesía especuladora  y parasita

En Venezuela no hay una vía posible para salir de la crisis sin producción


Para reiniciar la producción hay que poner en pie un aparato industrial desmantelado

El constante y vertiginoso aumento del gasto público produjo un profundo déficit fiscal, al cual el gobierno de Maduro recurrió a la emisión de masa monetaria para cubrir ese déficit.  Desde hace casi 100 años todos los gobiernos de turno han cubierto el presupuesto de la nación con los ingresos de la venta de petróleo, que cuando disminuyeron fueron paliados con endeudamiento e impuestos, luego al hacerse más gravoso el peso de la deuda llegamos, producto del parasitismo centenario, a la etapa actual.

Tras varios años de disminución del PIB, es decir sin respaldo de bienes y servicios, la guinda la puso un control de cambio, donde buena parte de los llamados dólares preferenciales fueron otorgados a los empresarios, sobre todo foráneos, que  prefirieron importar con dólares baratos abandonando la poca producción nacional, esto condujo al desmantelamiento del insuficiente aparato industrial que existía.

Como casos particulares, es bueno resaltar que a PDVSA sobre todo, pero también a las empresas básicas de Guayana, todas quebradas, les pasó lo mismo, ellas generan divisas como ingresos los cuales son entregados al BCV o a la institución sucedánea, sea eufemísticamente el Fondo de Inversiones o cualquier cosa, llámese Cadivi o Cencoex, a cambio el gobierno les suministra bolívares para su funcionamiento, produciendo un déficit y faltando dinero para sus inversiones, de todas estas plantas solo quedan sus despojos.

La etapa en que nos encontramos, se ha convertido en un círculo vicioso, donde la masa monetaria se incrementa para cubrir una brecha fiscal cada vez mayor, un agujero negro que se traga los pocos recursos hábiles que nos quedan.

Ahora bien, esa emisión de moneda sin sustento, ha llegado al desastre, siendo más costoso el papel de la emisión monetaria de mayor valor que su valor nominal, además  la emisión nuevos billetes con mayor denominación, también la ha sobrepasado la inflación, con el nuevo billete de bs. 100.000 no se compra un cartón de huevos, creando un caos por falta de efectivo, todo eso ha originado una espiral hiperinflacionaria, que ahora supera las tres cifras anuales.

Adicionalmente y perjudicial es la magnitud de la extracción desde gasolina, alimentos, hasta los billetes mismos hacia los países vecinos mediante el contrabando, agudizando el déficit nacional, así como la escasez donde los “guardianes” de la nación, desde la policía hasta la GNB, son los actores principales y cuando menos cómplices de las mafias.  Producto del diferencial cambiario, un camión cisterna con 37.000 litros de gasolina no llega a valer ni tres dólares en el mercado negro o paralelo. 

Otro punto intolerable es el corralito bancario que estamos padeciendo, no solo con la falta de efectivo debido a los montos que entregan los bancos, sino con las deficiencias de los pagos electrónicos,  permitidos por el gobierno e impidiendo que la banca explote. El gobierno en este caso protege al sistema bancario, al evitar la ruina de esa aberración financiera a costa nuestra.

Hay dos maneras para dirigir el país y dar respuestas para salir de la crisis

Ante este diagnóstico, las vías o las respuestas desde la academia, los asesores económicos, las consultoras, los economistas críticos hasta los llamados marxistas así como los que representan al gobierno, todos tienen un mismo objetivo, solo con diferencias de ritmo o de método, rescatar o reflotar la economía capitalista.

Todas sus alternativas no plantean nada fuera de lo siguiente, su meta es cerrar el abismal déficit fiscal, y como proviene de un gasto público dispendioso, promueven el recorte del mismo, lo llaman racionalizar, y con ello buscan como resarcir las ganancias, mediante el argumento de la inversión privada que generará bienes y servicios, y el mercado capitalista les presentará donde realizarlas. Asimismo, el gasto público será eficiente, transparente y para ellos justo, para lo cual requerirán reafirmar y cumplir con el Estado del derecho burgués, el respeto a la propiedad privada, facilidades o eliminación de trabas burocráticas, financiamiento a las inversiones y por supuesto ayudas sociales a los puntos críticos o compensaciones para evitar un desbordamiento social. Por supuesto, unificación del tipo de cambio, renegociación de la deuda, sin descartar bajo condicionamiento del FMI.

La vía opuesta, es no continuar viviendo solamente de la renta petrolera, esta alternativa antagónica se ubica ante la crisis con propuestas para que la paguen quienes la causaron y no los trabajadores.  No hay términos medios, o paños calientes debido a la profundidad de la crisis.

Que planteamos nosotros, para que la crisis la paguen ellos

El control de cambio es necesario, en EEUU, el país más liberal del mundo hacia afuera y hacia los trabajadores, es proteccionista de su capital, y con el desquiciado de Trump aun más, ¿o acaso Citgo puede transferir sus dividendos a Venezuela? Respecto al tipo de cambio único, nuestra moneda no tocará fondo mientras no haya producción que lo respalde, seguirá depreciándose. Un tipo de cambio aislado del contexto de toda la economía del país es absurdo, el dinero está en los bancos, hasta el de las casas de cambio y su destino o prioridad va en razón de los intereses del gran capital. Para determinar los destinos de ese dinero hay que nacionalizar la banca, no bajo control de los Merentes, ni de Sanguino o de Ramón Lobo, sino bajo control de los trabajadores para que lo destinen para su beneficio, por lo tanto para las colectividades urbanas y del campo, no de los empresarios ni de la banca privada, solo así se puede, por ejemplo, eliminar la “agricultura de puertos”.

Conjuntamente se debe nacionalizar el Comercio Exterior, para no importar lo que quieran los empresarios para su beneficio, mas no así para Venezuela, se debe importar lo estrictamente necesario para echar a andar la industria nacional, y no favorecer la industria de China, o de cualquier otro país, siempre bajo control de los trabajadores y del dominio público, abierto sin diplomacia secreta, no bajo control del ministerio de comercio exterior e inversión internacional para que continúen destinando las divisas para importar alimentos que antes se producían en el país, como el café, el azúcar o las caraotas.

La deuda externa, el gobierno se ufana de ser pagador serial y ahora para no decaer plantea una reestructuración de la deuda, lo que significa más deuda y en peores condiciones, solo corren la arruga. No hay inversión internacional, ni para la reserva más grande de petróleo del mundo, el capital financiero solo viene a comprar o refinanciar bonos, la respuesta es la suspensión del pago de la deuda y que los recursos del país sean para invertirlos en el país y no para pagar más endeudamientos. Grecia y Argentina son dos países con reestructuraciones  de deuda con la banca internacional y los fondos buitres, cada vez se endeudan más,  aplican el ajuste y sus acreedores son los que salen beneficiados.

El salario debe cubrir las necesidades de la cesta básica familiar, todas las estructuras de costo bajo el capitalismo son prioridades para el empresariado y así funciona la economía del país, pero la estructura de costos del asalariado es la única que no se toma en cuenta, no da ni para pagar el transporte para ir a seguir siendo explotado. Aumento Urgente y General de Salarios para compensar la inflación de los últimos doce meses, así como continuar con una escala móvil de salarios de acuerdo a la inflación mensual.

En la crisis capitalista global, hasta prestigiosos dueños del capital o sus representantes, advierten sobre un posible un nuevo crash, empeorando la debacle iniciada en el 2007, por lo tanto nadie va a venir a socorrer a las aspiraciones de recuperación capitalista propuestas desde la ultra derecha fascista hasta por los llamados economistas marxistas, de ahí, su expresión en una fragmentada MUD, que a pesar del desastre económico del país gobernado por Maduro, no atina a unificarse ni en una elección de alcaldes.

Ante eso reiteradamente proponen diálogos o negociaciones para llegar a un acuerdo, resultando de  ellos solo fracasos, debido a sus incapacidades -ambos bandos- para cumplir nada, este es el problema político actual, una economía a la deriva sin ningún horizonte, el equilibrio es frágil y la izquierda le hace comparsa a través de su impotencia.


Nuestra alternativa, los sindicatos combativos, las organizaciones comunales, las respuestas de los trabajadores tras una plataforma de lucha revolucionaria son la única vía, hacia un gobierno de los trabajadores. El capitalismo venezolano no reúne las condiciones necesarias para estabilizar su dominación política y de clase. La mesa está servida 



José Capitán

jueves, 29 de septiembre de 2016

LA RESPUESTA ES SIN EXPLOTACIÓN CON UN GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES


A la salida capitalista del PSUV / MUD a la crisis económica
LA RESPUESTA ES SIN EXPLOTACIÓN CON UN GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES

Es incontrovertible que el gobierno es el responsable del derrumbe económico, ahora bien, el revocatorio, como forma o método para salir de los causantes del desastre, en lo absoluto garantiza que tal derrumbe económico se pueda resolver. Ni los revocables son capaces ni los revocadores tampoco. Ambos están desacreditados para resolverlo.

Los del Gobierno y los de la MUD, todos luchan por un negocio, el poder, el mejor para el uno o el otro. No importa cómo el sentido de alcanzarlo. Ninguno plantea la raíz del problema nacional, ni la solución para la economía, la industria y el agro, todos ellos arruinados. Ninguno plantea algo concreto en cómo resolver pues no ofrecen cifras con planes integrales que incluyan fechas y cantidades sobre como satisfacer las necesidades básicas de alimentación, salud, educación, y la disponibilidad de los servicios primarios como el agua potable, el transporte y la electricidad, todos ellos colapsados.

No es intención de unos u otros un plan armónico e integral de desarrollo industrial y agrícola del país, si entendemos por tal sus recursos, incluyendo a los asalariados, a las comunidades y a los campesinos. Sus objetivos son cómo le sacan provecho al país para su enriquecimiento particular. Y hasta el cansancio, es la forma de destruir a Venezuela para beneficiarse.

Desde el Gobierno, la respuesta ante la escasez y la caída de las importaciones es ofrecer más importaciones, de hecho se ufanan cuando llegan los barcos cargados:

En el marco de la Gran Misión Abastecimiento Soberano, mil 496 toneladas métricas de suministros de primera necesidad, fueron descargados en Bolivariana de Puertos, en Puerto Cabello, para beneficiar al pueblo venezolano. Entre los productos que arribaron, se encontraban 220 toneladas métricas de pasta alimenticia, 154 de caraotas negras, 572 de leche en polvo, así como 44 de carne congelada y 440 de papel higiénico” (Prensa Bolipuertos  22/09/2016).

Sin embargo las cifras de conjunto son aterradoras:

La liquidación de divisas para importaciones públicas y privadas cayó 80,5% en los últimos 2 años, al pasar de 135,9 millardos de dólares al cierre de agosto de 2014 a 26,4 millardos de dólares al cierre de agosto de 2016, según datos recogidos por la firma Ecoanalítica con estadísticas del Banco Central de Venezuela y del Ministerio de Finanzas” (Blanca Vera Azaf  23/09/2016 El Nacional).

Alrededor de la MUD los convocantes al revocatorio se escudan en la democracia y en la constitución pero antes no dudaron en hacer guarimbas como las de los primeros meses del 2014, el lock out petrolero en diciembre 2002 enero 2003, el golpe en abril de 2002, todos con métodos fascistas y criminales.

Se respaldan en la ley, pero ambos, tanto para la MUD y los patronos privados como para el Gobierno y los patronos públicos, las leyes las violan todos los días cuando se trata de artículos que favorecen a los trabajadores, o en forma más concreta, simplemente con el incumplimiento de los servicios más elementales como la asistencia sanitaria en los hospitales, o en la educación, en la alimentación. En todos estos casos la constitución es letra muerta. Para los privados todo esto es simplemente un negocio bastante lucrativo a través de las clínicas, los colegios y los supermercados.

Es obvio que el Gobierno hace artimañas para evitar el referendo. Sabe que está perdido hasta sin revocatorio. Sus métodos para sobrevivir no son nada democráticos. Cambian e imponen planes, proyectos, nuevas instituciones u organismos donde lo único cierto es más burocracia, más despotismo y nepotismo, menos participación, más incumplimientos.

Los sectores dentro del chavismo que apoyan el referendo revocatorio, y cada vez son más, hacen llamados en nombre de la democracia, pero muchos de ellos fueron o son cómplices del mismo desastre que pretenden solucionar con el revocatorio. Son vistos como más de lo mismo, están consumidos en el mismo caldero, aunque intenten modernizarse como chavistas.

Para salir de los atolladeros económicos todos ofrecen un paquetazo

En la presente situación no hay dinero para evitar la parálisis económica ni mucho menos para reproducir la plusvalía que revierta la situación. En otras palabras, la caída indetenible y abrupta desde 2009 de la tasa de ganancia del capital le confiere a éste un estatus de crisis sistémica. La salida sólo es a costa de los empleos, los salarios y un paquete de reformas (anti)laborales, para incentivar a los capitales extranjeros y nacionales, así como el avance de la tercerización y la flexibilidad laboral, mientras se limita el derecho de contratación colectiva de los sindicatos y hasta la misma existencia de estas organizaciones de los trabajadores con el Registro Nacional de Organizaciones Sindicales (RNOS). A quienes reclaman se les criminaliza, la Fiscalía y el SEBIN están a la orden para la coacción.

En definitiva, un cambio de gobierno, como lo plantean los revocadores, es un reciclaje, con nuevos actores pero no nuevos mecanismos. El Gobierno está aplicando un paquetazo gradual, y lo que ofrece la MUD es igual: privatización, endeudamiento, devaluación e importación. Ambos se diferenciaran sólo en el ritmo.

Los que han estado en el poder han arruinado a Venezuela. No sólo los del gobierno actual, los partidos y organizaciones políticas de la MUD ya lo hicieron antes del chavismo, las nuevas siglas como Primero Justicia, Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo, nacieron de aquellos y son productos de su agotamiento.

Un plan político anti-obrero sobre los salarios y los empleos, aumentar la explotación es su salida

Ni la devaluación ni el endeudamiento, ni la combinación de ambas con incentivos al gran capital extranjero y nacional, sirven para remontar esta crisis capitalista. Todos los planes terminan aumentando el déficit fiscal, cuyo saldo, nos la terminan cargando. Para ellos la “reactivación” debe ser pagada por los trabajadores.

Es necesario poner en pie a los trabajadores para construir con ellos una nueva dirección. Iniciar con foros, plenarios, asambleas, todos con el objetivo de realizar un congreso de los de su clase para deslindar un programa de lucha que remate hacia la conquista del poder político por un Gobierno de los Trabajadores, para terminar la explotación e iniciar realmente la soberanía popular. Los convocantes llamados para este fin son el sector clasista de la UNETE, los sindicatos de base, los trabajadores combativos, las organizaciones políticas que comienzan a deslindarse del chavismo siempre y cuando alcancen la autonomía y asuman independencia de clase. No se trata de  seguir chupando de una dádiva del gobierno. No se puede reconstruir el país sobre viejas bases, de esa forma sería regresar a lo mismo.

El país no puede continuar siendo un mero productor de materias primas. El petróleo, en primer lugar, pero también el hierro y el aluminio, no superan la mera extracción. Lo que han “producido” como desarrollo industrial “aguas abajo” hace rato ha caducado. Lo mismo en la generación, trasmisión y distribución de electricidad, sin la cual nada de lo anterior se puede desarrollar. La respuesta desde el Gobierno continúa en la misma senda, entregar recursos naturales con la explotación del Arco Minero del Orinoco, que sería continuar con la degeneración de la explotación extractiva añadiéndole la destrucción del medio ambiente en la Guayana que aporta el agua, y de ésta, la energía eléctrica.

Para reconstruir el país sobre nuevas bases, y responder a la ruina en que estamos insertos, es necesario un nuevo proceso constituyente, pero no como el del 2000 bajo un marco de defensa y restitución del capital donde no estuvieron representantes directos de  los trabajadores, ni de las comunidades, ni del campo. Son estos sectores, las mayorías sociales sin poder político en el Estado, los que deben hegemonizar el cambio social como un verdadero proceso participativo y protagónico en vez de servir de muletilla conveniente tras los últimos 18 años de período histórico.

Cualquier otra forma de gobierno, que no sea un gobierno de los trabajadores, intentará rescatar el país para los que hasta ahora han gobernado, el poder del capital.



José Capitán

miércoles, 3 de agosto de 2016

Marea Socialista defiende a quienes endeudan al país


Marea Socialista defiende a quienes endeudan al país



Marea Socialista propone suspender el pago de la deuda externa*, cuando hay hechos contundentes para no pagarla, precisamos no para suspenderla, Marea incluso da argumentos sobre estos elementos que indican que seguir pagando es cohonestar con los deudores.

En el marco de la suspensión propone un arreglo con la banca usurera y antinacional, con el fin de evitar una suspensión súbita producida por un descontento social de gran magnitud, que implicaría una manera desordenada para… continuar pagando, lo que supondría que el descontento social fue derrotado. Como sea, lo que plantea es un salvamento del gobierno, con el fin de más tarde llegar un acuerdo con el capital financiero acreedor, lo que significa como siempre, que la inmensa mayoría del país paga la crisis que no causó.

En vez de dirigir el descontento en contra de los que los tienen pasando hambre, se trata de apaciguarnos y buscar la forma que continúe el sacrificio, y segamos pagando la deuda

Esto a pesar de que denuncian deuda ilegal, fuga de capitales, que están cobrando los intereses anticipadamente ante un posible default, todo permitido por el gobierno y no solo el de Maduro, cuando Chávez gobernaba se fugo la mayor parte del dinero que hasta ahora se mantiene afuera.

Marea Socialista se esmera para llegar a un acuerdo con el capital financiero, su propuesta de suspensión solo quiere evitar que realmente se interrumpa abruptamente el pago de las deudas que el gobierno adquirió y que pretenden que la pague el pueblo

Para Opción Obrera toda eventualidad de pago tiene que ser respondida por “No al pago de la deuda externa”. No tenemos que pagar algo que no causamos

José Capitán Opción Obrera

* Carlos Carcione vocero de Marea, en Aporrea.org 30/07/2016

viernes, 29 de julio de 2016

La izquierda del PSUV apoya el referendo revocatorio


La izquierda del PSUV apoya el referendo revocatorio

Por Jorge Altamira

El ajetreo de las potencias mundiales en torno a la guerra del Yemen y de Siria; al terrorismo que se atribuye Isis; al golpe en Turquía y las manifestaciones contra el intento de Erdogan de establecer una dictadura; a la quiebra bancaria en la eurozona y al Brexit; al derrumbe del precio del petróleo y a las amenazas financieras que se ciernen sobre Japón; a las advertencias de un aterrizaje forzoso de la economía de China; a la candidatura chovinista y belicista de Donald Trump; ninguna de estas preocupaciones ha mermado la inquietud de esas mismas potencias  y varias otras de dimensiones menores por el desarrollo de la crisis en Venezuela. El desplome del gobierno de Maduro y la posibilidad de que ocurra lo mismo con el régimen chavista figura en el tope de la agenda de Obama y de Cuba; del Vaticano y de la Unión Europea; de las piezas sueltas a las que han quedado reducidos la Unasur y el Mercosur; y por último, y no por eso de menor importancia, de la agenda de China –el principal cliente y acreedor de Venezuela.

Deuda externa, un espantapájaros

La descripción de la crisis de abastecimiento que sufre la población y los relatos de saqueos a supermercados, no significan que en la descomposición de Venezuela no haya un método. El gobierno se encuentra aplicado al pago riguroso de la deuda externa, la cual cotiza con un descuento del 40% por el riesgo de un defol. Esto significa un negocio monumental para los fondos buitres, que han salido a comprar en manada los títulos públicos bolivarianos. El monto de la deuda externa venezolana, del Estado y PDVSA, sería de US$ 127 mil millones a US$ 150 mil millones, con vencimientos de alrededor de US$ 20 mil millones en los próximos 18 meses, en tanto que las reservas líquidas serían de US$ 12 mil millones, Venezuela cuenta con un stock de 600 Tm de oro, luego de haber vendido cerca de 50 Tm, entre febrero y mayo últimos. El ministro de Economía, Pérez Abad, ha informado que las importaciones del país han caído de US$ 37 mil millones a US$ 20 mil millones en los dos años últimos, y que el propósito del oficialismo es bajarlas aún más, a US$ 15 mil millones, esto para reunir las divisas necesarias para abonar los vencimientos de la deuda internacional. Para eso ha recurrido al remedio “clásico” de una enorme devaluación del bolívar, con la intención de acercarlo a la cotización del mercado negro, que se encontraba un mil por ciento por encima. La prioridad que se ha otorgado al pago de la deuda sobre las importaciones, ha sido el disparador (no la causa) de la crisis alimentaria que parecería crecer sin contención.

(Hace tres décadas, cuando el régimen estalinista de Ceaucescu logró su propósito de cancelar la deuda externa de Rumania, sometiendo a penurias inauditas a la población, acabó derrocado por una tremenda insurrección de masas).

La salida del defol es propiciada, en forma abierta, por Ricardo Haussman, un venezolano antichavista que trabaja en la Universidad de Harvard, quien ya probó fortuna, en enero de 2001, cuando abogó, junto al FMI, por el defol de Argentina. Esa salida, bajo el gobierno de Maduro, produciría un colapso del régimen, aún mayor que el que sufrió De la Rua. La mayor parte de la deuda externa de Venezuela la contrajo el propio chavismo –no puede endilgarle la responsabilidad a una dictadura militar [N.R.: Después de haber pagado toda la asumida directamente o de forma refinanciada hasta de forma corrupta por los gobiernos cuartorepublicanos anteriores]. Para peor, gran parte de esa deuda tiene su origen en los bonos que el Estado otorgó a los importadores y que terminaron en la Bolsa de Nueva York. El 40% de esa deuda, por otro lado, está contraída con China, que es pagada con exportaciones de petróleo. La producción del combustible, sin embargo, ha caído a los niveles de principios de siglo, precisamente por falta de financiación de inversiones y la desorganización que prima en las empresas nacionalizadas. La moneda de cambio de Venezuela, el petróleo, está prendada a los acreedores internacionales –cuando el precio del barril, además, se acerca a sus mínimos históricos.

Remate, rescate

La expectativa de los teóricos del chavismo (Mommsen, Ali Araque [N.R.: Altamira se refiere a Bernard Mommer y a Alí Rodríguez Araque]), acerca de la posibilidad de sustentar un régimen de autonomía nacional a través de la recaudación de una renta minera internacional extraordinaria, ha terminado en un espejismo. Solamente una unión federativa y una reorganización social anti-capitalista dirigida por la clase obrera, puede ofrecer un principio de salida a los países rezagados. El conjunto de las fuerzas capitalistas y pro-capitalistas en presencia hacen eje en la deuda externa, para que la atención popular no se concentre en la necesidad de un gobierno de trabajadores que asuma la reestructuración de Venezuela sobre nuevas bases históricas. La pretensión de impulsar la industrialización mediante un corte de importaciones, como justifica Pérez Abad el desabastecimiento, es un despropósito; eso sólo podría lograrlo una planificación determinada por la fuerza productiva del trabajo.

En oposición al programa de compresión de las importaciones para pagar la deuda externa y atenuar de este modo la presión política internacional, el presidente del Banco Central, Franklin Méndez [N.R.: En realidad integrante del directorio del BCV], propone vender los activos que Pdvsa posee en el extranjero y recomprar parte de la deuda externa con ese dinero [N.R.: Un tercio de los bonos 2016 de PDVSA a vencerse en noviembre ya han sido recomprados con descuento con el dinero del fondo de jubilación de los trabajadores petroleros que administra directamente PDVSA]. Sin embargo, si no se hace una recompra a precios de mercado, Venezuela pagaría 100 lo que vale 60 o aun menos; Méndez plantea también llevar el precio interno de los combustibles, irrisorio en la actualidad, al nivel internacional. Desde otros ambientes se plantea renegociar la deuda con China. De acuerdo a algunas informaciones, China aceptaría el convite si la renegociación es avalada por la Asamblea Nacional, que controla la oposición de derecha. La cesación de pagos potencial de Venezuela lleva en línea recta a la discusión de una transición al post chavismo.

Milicos al frente

El enfrentamiento a la Asamblea Nacional mediante un gobierno por decreto, ha instaurado en Venezuela un régimen de facto. En las elecciones pasadas, el chavismo perdió sin atenuantes en las zonas urbanas e industriales. En esa lógica, boicotea el reclamo de que se convoque a un referendo revocatorio. La designación de Vladimir Padrino, el jefe de las fuerzas armadas, para dirigir el aparato estatal de distribución de alimentos, subordinando incluso al gabinete, militariza la disgregación del Estado y la transición hacia un nuevo régimen político. Algunos claman que se trata del pasaje a una dictadura castrense, otros de una transición pactada con la oposición de derecha. En cualquiera de estas variantes, la presidencia de Maduro estaría concluida. Los sobrinos políticos de Maduro, en posesión de pasaportes diplomáticos, habrían confesado a la Justicia norteamericana su participación en una red internacional de tráfico de cocaína. Para llegar a este punto de la crisis no hizo falta Wikileaks. El cambio de gobierno y de régimen se ha puesto a la orden del día. Cualquier otra discusión es ociosa. Es necesario concentrar el interés de las masas en una salida política propia.

La Unasur, Obama, la burguesía escuálida, el Vaticano se encuentran empeñados también en dar sustento económico a una transición, la cual consistiría en liberar el “cepo” [N.R.: Control de cambios] y culminar la devaluación, que sería complementada con una reestructuración de la deuda (revalorización). En este plano, Venezuela se convertiría en un paraíso financiero de corto plazo para quienes comprarían nueva deuda a tasas de interés varias veces mayores a las que han ofrecido el macrismo o los golpistas brasileños. Los bloques continentales y los pontífices “que supimos conseguir”, se reconvierten sin ruido, con el progresismo afroamericano y la socialdemocracia europea, en instrumentos de una salida contrarrevolucionaria.

La cuestión del poder

La izquierda del PSUV (los ex ministros Ana Elisa Osorio y Jorge Giordani [N.R.: Giordani en días recientes se deslindó de la nombrada y el que se debió mencionar es Héctor Navarro] y varios militares que acompañaron a Chávez en el levantamiento de febrero de 1992 (el nombre de golpe se aplica solamente a la acción de una institución del Estado) han decidido apoyar el revocatorio que reclama la derecha. Entre los firmantes del planteo hay personalidades de Marea Socialista, el equivalente del MST de Argentina. Es evidente que el apoyo al revocatorio es inducido por el reconocimiento de que la cuestión de poder está “a full”. En condiciones relativamente diferentes, los anima, sin embargo, la misma ilusión de aquellos disidentes de Syriza que esperaban que los electores repudien a sus dirigentes incapaces o traidores y los premien a ellos por representar, en el caso de Venezuela,  “el chavismo original”. Seguramente sufrirán una decepción, pero en todo caso tampoco ese “premio” electoral sería una salida, porque las masas necesitan, ante la catástrofe que sufren y la que se avecina, una fuerza política compacta en términos estratégicos.

Es precisamente esto lo que brilla por su ausencia en los planteos de fuerzas más avanzadas (por ejemplo PSL, ligada a nuestros compañeros de IS en el FIT), cuando invocan la necesidad de la “unidad para pelear contra el ajuste”. Cualquier “pelea contra el ajuste”, si es mínimamente seria o real, plantea la cuestión del poder. Por gravísima que sea, la crisis en Venezuela no se desarrolla en términos de “todo o nada”; hay mucho camino para recorrer, incluso si acontecen sucesos tremendos. La “pelea contra el ajuste” no supera la caracterización mistificadora de Maduro (y aparentemente del PTS), que apuntan a una “pelea contra la guerra económica o el sabotaje de la burguesía”. En ninguno de los dos casos hay un planteo de poder, que es la condición de una construcción política capaz de intervenir en las distintas etapas que aún recorrerá este derrumbe social y político. En Venezuela se manifiesta con toda claridad que la atomización y el faccionalismo en la izquierda revolucionaria es la consecuencia de una falta completa de estrategia.

[N.R.: Añadido de Opción Obrera: para el planteo por el poder se necesita un grupo de consignas que movilicen a los grandes sectores sociales que están pagando los costos de la crisis, pero nosotros no planteamos una unidad en abstracto si no es acaudillada por el proletariado y que coloque en perspectiva la lucha por el poder con el gobierno de los trabajadores. La consigna mágica sería la suspensión inmediata del pago de la deuda para usar sus recursos en importaciones imprescindibles pero planificadas en función del control de los trabajadores sobre el monopolio del comercio exterior (incluyendo a PDVSA) y la estatización y centralización de la banca. Pero también es imprescindible que los trabajadores sean los que intervengan, y para movilizarlos, a la par deben estar las consignas transicionales relacionadas con el salario: uno mínimo igual al valor de la cesta básica familiar, un aumento general de sueldos y salarios igual a la inflación de un año, y su indexación mensual también con la inflación.]


jueves, 7 de julio de 2016

Actores de la democracia participativa y protagónica en crisis


Actores de la democracia participativa y protagónica en crisis

Los reformistas

El reformismo fracaso, vamos a levantarlo

La derecha

Aprovechemos la crisis y volvamos al poder

Los revolucionarios

La derecha primero y el reformismo después, fracasaron y son dos caras de la misma moneda capitalista, enfrentémoslos y demos como respuesta la alternativa de los trabajadores Las reivindicaciones para los reformistas se hacen en tiempos de bonanza y en tiempos de crisis hay que recular, estos son los bomberos que vienen a salvar al capital, mientras se da la recuperación económica y luego se podrán reactivar nuestros pedidos, dentro de los marcos de la explotación capitalista.

Si se va hasta el final contra los capitalistas los reformistas también serán barridos Estamos en una hora crucial, en un punto histórico. La crisis es la oportunidad revolucionaria

Si no es ahora ¿Cuando?

La izquierda reformista en los tiempos de la bonanza petrolera obtuvo sus beneficios a la sombra del gobierno de Chávez, ahora en los tiempos de crisis pretende regresar a sus ventajosos años, desconociendo que ese reformismo condujo a la debacle actual y peor aun favoreciendo a la derecha que sí aprovecha la debacle al oponerse a su manera a la situación. Mientras tanto los reformistas deben defender a su gobierno, a medias tintas pero defendiéndolo

Si nos dedicáramos a investigar, no es nuestro caso, los métodos, expresados en enredos, alcahueterías junto a la coacción, la arbitrariedad, los abusos tan comunes en los tiempos de AD y Copei, ahora son en muchos casos superados, por los jerarcas del gobierno y sus séquitos, a todos los niveles. Los militares hoy, han sido colocados en los cargos claves para el avance del país y en todos han fracasado

Tras la disminución de la bonanza y ante los reclamos de los trabajadores se respondió con la criminalización de la protesta social y en especial la laboral, La pomposa propaganda de la inamovilidad laboral y el famoso salario mínimo más alto de Latinoamérica tan esgrimido por Chávez se revirtieron abrumadoramente.

Durante todos estos años, incluido lo que va del 2016, las ganancias de la banca no han parado de crecer, que no son poca cosa y son fundamentales a la hora de saber cómo lo esencial, los beneficios del capital financiero y especulativo continúan, a si como el pago perfecto de la deuda externa, del cual se ufana el gobierno y por lo mismo no se cumplen los pagos de las deudas con los trabajadores

Si le llamamos reformismo al gobierno, ese reformismo del gobierno al llevar al país a la quiebra económica, es el culpable de que la derecha llegara a la Asamblea Nacional, y muchas alcaldías y gobernaciones e ira conquistando nuevas direcciones e inclusive la presidencia de la república.

Existe la estafa que si cae Maduro la derecha se fortalece, y por lo tanto hay que apoyar a Maduro. Sin duda la derecha se fortalece y Maduro cae, via elecciones o renuncia, de la manera que sea, por su genialidad para llevar este país a la ruina, nosotros tenemos que enfrentar la derecha pero también a Maduro que nos condujo hacia la derecha

No hay alternativa económica con la derecha, que favorezca a los trabajadores. Algunos alcances a favor de los trabajadores se dieron mientras duro el chorro de petrodólares por el precio alto del petróleo, luego se les vio no solo las costuras sino todo el entramado antiobrero, al violar la contratación colectiva y desatar la inflación junto a la escasez de los productos de primera necesidad e inclusive de todo orden.

Una situación de crisis económica es la alternativa para poder dar una respuesta revolucionaria para enfrentarla no para apoyar a quienes permitieron o condujeron a esta crisis aunada a la crisis capitalista mundial, que van de la mano con la nacional. La oportunidad es ahora, no antes, hay que construir lo que impidió el gobierno y su partido el psuv.

La clase capitalista ha gobernado a través de sus partidos, directos o disfrazados de socialistas, todos han sido incapaces de independizar al país, que sigue sometido a las imposiciones del capital financiero internacional.

La izquierda ha quedado postrada ante dos variantes capitalistas. Una franja mayoritaria sin duda claudicadora rechaza plantear la ruptura con el chavismo Esta negativa a pelear por la ruptura con el gobierno y su partido, en términos de independencia de clase, favorece el accionar de la derecha, que logra explotar a su favor el desastre económico del país.

Los trabajadores estamos pagando muy caro esta bancarrota política y el entreguismo de la izquierda al gobierno. Se trata de intervenir en la profundización de la crisis política con una bandera propia

El fracaso (agotamiento) del gobierno nacionalista- populista, pone a la orden del día la lucha por un gobierno de los trabajadores que rompas con el sistema que vive a expensas de producir petróleo.

Por mucho que se devanen los sesos proponiendo alternativas utópicas de producción individual, o colectiva a través de comunas o cooperativas, dentro del marco de las relaciones de producción capitalista todas fracasaran, no pueden competir con el gran capital. Primero hay que ir de frente contra los ejes claves de la economía del país todavía en manos de grandes pulpos extranjeros, nacionales y de la banca, con su dominio del comercio exterior.

Por la expropiación de los grandes pulpos capitalistas nacionales y extranjeros que se han beneficiado antes y después del control de cambio a costa de empobrecer al país.

Por la nacionalización del comercio exterior y de la banca, ambos bajo control de los trabajadores como única forma de dirigir el beneficio de acuerdo a las necesidades de los trabajadores y por lo tanto del país.


José Capitán