Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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domingo, 31 de agosto de 2025

Resultados de las reuniones de Anchorage, Washington

 Resultados de las reuniones de Anchorage, Washington… y algo más, los “barquitos” USS en el mar Caribe 




Cantinflada “como te digo una cosa, te digo otra”

Cantinflas era original, además era actor, luego vinieron muchas malas copias de sus frases, pero ahora hay frases tan originales como prolíficas, las del presidente del país el más poderoso del mundo y de la historia, por añadidura en decadencia.

Trump: “There's no deal until there's a deal” (no hay acuerdo hasta que haya un acuerdo) …  “very productive” (muy productivo)

EEUU en su declive, solo puede prolongar su poder mediante de guerra, amenazas, coacción, intervención, genocidio, para eso tiene a Trump y un staff muy idóneo

La geopolítica es “todo”, no sirve, o la geopolítica es nada, que es lo mismo, es un término inadecuado, no toma en cuenta a los trabajadores, a las masas oprimidas y sus luchas. La realidad concreta toma a los gobiernos y a las naciones en sus pugnas, en sus contradicciones incesantes, muchas veces en sus cambios permanentes, sus ocasos, sus encrucijadas y los nuevos tiempos, incluidas las sociedades. Las recientes reuniones en Anchorage y luego en Washington, no solo son Rusia, EEUU y Europa, sino ellas dentro de un contexto mundial, donde todavía pesa mucho la crisis económica y financiera iniciada en los años 2007-08, y que ha abierto un período de guerras y un genocidio en curso en la heróica Palestina.

Antes de esa reunión y hasta la actualidad se mantiene la guerra proxy en Ucrania, favorable para Rusia quien continúa avanzando en la línea de combate. La reunión de Putin como invitado y Trump como anfitrión muy cordial, se debió a este avance ruso en Ucrania, donde Trump, ni mucho menos sus aliados europeos tienen salida alguna hasta hoy, fuera de admitir una derrota.



De la reunión en Alaska y luego las Washington ¿Que se esperaba?

Para esas reuniones no se vislumbraba nada posible a favor de “occidente” y así se confirmó, nada concreto, quizás la forma de asumirlo es la novedad, Trump dijo, como de costumbre con respuestas “memorables”, no hay acuerdo hasta que haya acuerdo, reconoció que no se alcanzó la esperada tregua o alto al fuego y asumió que se avanzaba en una paz duradera, otra  falacia, además agrega que quien decide es Zelensky y propuso una reunión bipartita o tripartita, todo esto indica que no tenían cómo alcanzar algo, en realidad lo que buscaban era lograr por pequeño que fuese, un freno a su debacle, un respiro para buscar una forma de resarcirse, en fin de cuentas con nada contaba, excepto un show extravagante como acostumbra, pero lo cierto, es que de ninguna forma pueden avanzar, por el contrario retroceden y además se agudiza su crisis económica, hace unos días la deuda de EEUU alcanzó los 37 billones de dólares, y la tendencia indica que sube un billón cada 5 meses, y más aún los intereses de la deuda también van a alcanzar el billón anual, otra aderezo, el déficit comercial de EE UU acumulado el primer semestre de 2025, ascendió a 735.000 millones frente a los 577.000 millones del mismo período de 2024, según los datos oficiales  del mismo gobierno.

¿Con Trump cabe cordialidad? la guerra y el fascismo, ¿quiénes lo promueven?

Se parte de unas condiciones actuales donde se esperaba cordialidad o lo contrario, la esencia es el conflicto, la guerra y el fascismo, su causa y el ahora,

Lo que se discute sobre Ucrania, en realidad va más allá de Ucrania, por ejemplo alcanza hasta la ruta comercial a través del Ártico, lo que la OTAN quiere a través de Ucrania para Europa y para EEUU es Rusia y su economía, Rusia responde a esto impidiendo situar la frontera oriental de Ucrania, bajo control de la OTAN y del fascismo de Kiev y por encima de todo esto está por aislar a China de un aliado.

De la reunión se puede sacar lo siguiente, las alabanzas de Putin hacia Trump, algo grotesco, indica que el ruso desearía una paz duradera, para beneficio de la oligarquía capitalista rusa, para eso necesitan alcanzar todas las otras condiciones, como desnazificación de Ucrania pro occidental, reconocimiento de los territorios del oriente del país como no enemigos, la seguridad de no sentirse amenazados cosas totalmente imposibles de alcanzar debido a los intereses económicos de occidente, los cuales para evitar su continuo retroceso tienen que imponer la balanza a su favor dentro del territorio ruso y sus aliados, es decir, las ganancias a favor de EEUU más que de ellos, lo que sería un retroceso para la restauración capitalista de Rusia de forma autónoma o a favor de su oligarquía. .

Y para alcanzarlo solo pueden con más guerra, para eso imponen el aumento del presupuesto europeo para el armamentismo creciente

Por otra parte, EEUU con la mirada hacia China, es su objetivo estratégico, necesita este paso previo, neutralizar a Rusia a favor de China, y a la vez frenar al comercio chino en Europa y en el resto del mundo, todo imposible

Aunque lo más interesante y mantiene preocupado a ambos contendientes es el temor a los trabajadores rusos y ucranianos, peor aún a su unidad, los cuales ya conocen con todas las limitaciones las conquistas alcanzadas cuando la URSS existía. Bien claro lo tiene Lavrov y eso fue lo que quiso advertir con el logo en su jersey en su llegada a Alaska, sino llegamos a un acuerdo entre la federación rusa y EEUU, la extensión o agudización del conflicto puede conllevar a un levantamiento popular que se lleve al régimen fascista de Ucrania y tenga su repercusión en Rusia, lo que no conviene ni al poder de la oligarquía rusa y socava las bases de la unión europea, bastante maltrechas en todo su territorio, sobre todo en las economías de mayor peso, Alemania, Reino Unido y Francia.

No se puede olvidar que la causa principal fue el gobierno gringo con su enviada V. Nuland, con el apoyo de la Merkel, interviniendo en lo que concluyó con el euromaidan, origen de todo esto, ahora cabe "cordialidad" porque no puede admitir su derrota en Ucrania, con estos acuerdos solo buscan frenar el desastre, busca un respiro, pero no tienen cómo alcanzarlo, y solo para hallar como continuar la guerra, allí o donde sea como única manera de reducir su crisis, su capitalismo no puede admitir un avance de otros capitalistas porque es su debacle, ni Rusia, ni China, por más que lo deseen solo pueden ser admitidos en unas reglas que solo el imperialismo de EEUU y sus aliados imponen, o sea, como colonias. La respuesta es la URSS y a eso le temen todos, eso fue lo que quiso insinuar Lavrov si no llegan a un acuerdo, se los pueden llevar por los cachos los trabajadores rusos y ucranianos venciendo al fascismo promovido por Trump con sus títeres



En Ucrania, el quid va más allá de los oblast de Lugansk y el Donetsk.

La UE no puede admitir la autonomía de Ucrania, ahora menos, donde sus gobiernos son dirigidos por la ultraderecha fascista, en un equilibro tan frágil debido a que no tienen una respuesta a sus derrumbes económicos y el despertar de las masas reclamando, solo temporalmente los salvan la incapacidad de las organizaciones políticas que se llaman la izquierda

Un fin del conflicto para “occidente” se determinaría en un acuerdo, donde Moscú estaría sometido a ellos, y algo más complicado, porque EEUU lo querría bajo condiciones a su favor prioritariamente, mientras Europa, una “sopa de letras” donde cada gobierno tira para su lado, lo querría en preferencia hacia ellos, son aproximadamente 43 países que han suministrado armamento y municiones a Ucrania en estos tres últimos años y en todo esto, cada gobierno en el dilema entre sus intereses genuinos, vale decir su variedad de capitales y la presión de los trabajadores, donde la izquierda asume su papel nefasto. Sin embargo, todas estas aspiraciones no serían ni gratuitas ni de mucha permanencia, mucho menos sin tensión belicista, la garantía de seguridad es diferente para Rusia como para occidente y ciertamente antagónica, donde los trabajadores no están de adorno, más aún en la zona donde se desarrolló el conflicto que no solo es el Dombas, sino también  Dnipropetrovks, Jarkov, Jerson, Sumy, Zaporiya, la joya de la corona el puerto de Odesa, y Crimea, mientras el resto de Ucrania bajo gobierno fascista y pro OTAN, con el negocio de equipamiento bélico de todo occidente no se quedará quieto.

La intrusión militar naval de los EEUU en el Caribe



Esta operación comenzó como una noticia por la cadena CNN, donde luego se incluye un submarino nuclear, han señalado una flota militar de EEUU, con estas unidades: 3 destructores: los USS (United States Ship) Gravely, Jason Dunham y  Sampson, equipados con misiles Tomahawk, 3 buques anfibios para desembarco USS Iwo Jima, Fort Lauderdale y San Antonio y la Meu22 (22nd Marine Expeditionary Unit - Specials Operation Capable) Unidad Expedicionaria de Marines con  capacidad para operaciones especiales, compuestas por un batallón de infantería blindada, un escuadrón de helicópteros de combate, y un grupo de apoyo logístico formadas por unos 2.200 infantes de marina, estas unidades son desplegadas desde buques de asalto anfibios, son elementos de comando de combate terrestres, combate de aviación y combate logístico.

En Venezuela se habla de una posible invasión, cosa incierta por la pequeña cantidad en movimiento armado, según sale en los medios, un contingente de 4000 soldados, es más bien oportuna para una acción rápida y puntual, como una intervención y derribo del presidente, más su plana mayor,  creando una desestabilización con quizá un apoyo interno de sectores que pueden ir desde militares hasta del lumpenaje, pasando inclusive por serles funcionales, grupos de la llamada izquierda, desde la stalinista hasta algunos que se reclaman trotskistas.

Se desconoce la capacidad y el grado de respuesta del gobierno de Maduro, el nivel de compromiso y capacidad del ejército, pero fue notable la afluencia de venezolanos al llamado alistamiento en la milicia.



Respecto al espectáculo montado por Trump, Marcos Rubio y sus vocería, sobre el gobierno venezolano narcotraficante, su declaración de estos como terroristas y la ley de ellos con permiso para actuar en otros países legítimamente, por supuesto sin el permiso del país en cuestión, hasta el N Y Times expresa que esta afirmación de esto solo la sostiene un informe del FBI, así como otros informes de la CIA y otros del sistema de seguridad de la nación lo desmienten, cuestión que tiene sin cuidado a Trump y su séquito. Es indiscutible la complicidad y la ausencia de controles internos contra la droga en EEUU, como por otro lado, las bases militares gringas en Colombia, desde hace muchos años y este país se mantiene como el mayor productor de droga del continente.

Es notable, la debilidad de compromiso de la izquierda del país y de Latinoamérica en defensa de Venezuela, por otro lado, está el apoyo de la ultraderecha criolla a las intenciones del gobierno de EEUU.

Para Trump no es Maduro su objetivo es la inmensa cantidad de recursos del país, sobre todo del principal y necesario como principal consumidor de energía (22% de la producción mundial), el petróleo. 

Es necesario exigir al gobierno la suspensión de importación de tanta basura de EEUU y la expulsión de Chevron y todas las operadoras de servicio petrolero como primer paso, la exclusión de la cámara venezolana americana de comercio e industria. Pedir la unidad latinoamericana de lucha de los trabajadores bajo la bandera socialista denunciar a todos los gobiernos lacayos del imperialismo y la solidaridad con Palestina.

Por la disolución de la OEA y por la unidad latinoamericana sin injerencia de EEUU

Por la derrota de la OTAN

por la disolución de la OTAN

alto al fuego no al genocidio

por el libre acceso de la ayuda humanitaria a Palestina

por una Palestina libre desde el río hasta el mar

fuera la flota de EEUU del mar Caribe

Por los Estados Unidos Socialistas de América del sur, centro y el Caribe

por la Unidad de Socialista de Europa desde Gibraltar hasta Vladivostok

 

José Capitán

Opción Obrera Agosto 2025

domingo, 2 de marzo de 2025

El enemigo de Rusia no es Ucrania es el imperialismo yanqui y la OTAN

 El enemigo de Rusia no es Ucrania es el imperialismo yanqui y la OTAN


Ahora se “dan cuenta” que Rusia tenía y tiene razones legítimas para considerar las intenciones de la OTAN como una amenaza para su seguridad, además denuncian el peligro de una “Tercera Guerra Mundial”. Si seguimos este hilo, Ucrania engañó a la OTAN (Occidente le llaman) y puede intensificar el riesgo de una hecatombe nuclear, por otro lado esperan la sensatez de Putin, mientras no avance la frontera de la OTAN de su estado actual.

Todo este argumento, tiene lógica obedeciendo la situación no reconocida de su derrota, de la OTAN, en este conflicto, originado por ellos a intentar cercar la frontera de Rusia a través de Ucrania y muchos otros intentos como el de Georgia, aún más, no pueden detener la acelerada crisis económica que padecen, toda Europa y los EEUU, ahora que se pelean por descargar las pérdidas, uno sobre los otros, donde por ahora EU lleva la peor parte debido a su fragmentación, sin embargo en última instancia será sin duda EEUU, la que tiene en perspectiva todas las de perder, por sus condiciones internas de  deuda y déficit fiscal. Ante todo esto es crucial resaltar el papel de Putin, aspirando el reconocimiento de Rusia a su desarrollo capitalista, lo cual es imposible, sin aceptar las reglas de los EEUU en el mercado mundial.

Todo esto, presagia que no habrá paz duradera, sobre todo de acuerdo a los planes de EEUU de frenar su debacle por los medios que sea, como lo pretende el clan de Trump. Es este el escenario, sobre el cual los trabajadores se deben situar para proporcionar resistencia y pasar a la ofensiva, en contra del dominio del capital

José Capitán 

Opción Obrera Marzo 2025

jueves, 10 de marzo de 2022

La guerra en Ucrania ¿una nueva era de revoluciones?

 

La guerra en Ucrania ¿una nueva era de revoluciones?



La guerra en Ucrania fue provocada ante el plan de los EEUU de sentar bases de la OTAN en ese país, para envolver a Rusia en su frontera occidental.
  La OTAN comandada por el imperialismo es la maquinaria bélica más grande y asesina, con las armas atómicas más destructivas, no del Atlántico, sino del mundo, por lo tanto, la invasión rusa a Ucrania es producto de la necesidad de evitar la extensión de la OTAN a dicho país.

Esta guerra por ahora circunscrita a dos países, pero con los peligros de su extensión, agudiza la crisis económica mundial, hoy miles de millones de personas esperan una respuesta ante sus condiciones materiales, provocada por la crisis capitalista, además están abrumados por la histeria de la red de medios capitalistas. Frente a estos hechos, es necesario formular una posición revolucionaria para la clarificación política y por tanto programática para la actividad del proletariado y las masas oprimidas tras sus objetivos históricos, lo contrario está sucediendo desde la izquierda, incluidos muchos auto titulados trotskistas, en ellos abundan elementos de confusión y desmoralización.

La izquierda denuncia una invasión que también denuncian los imperialistas, pero estos por el contrario de la izquierda, tienen el poder para actuar. ¿Quién es funcional a quién?

En este sentido, es apremiante explicar la naturaleza de esta guerra, donde, por un lado, se encuentran envueltos lo más flamante del imperialismo, los EEUU, Reino Unido y la Unión Europea, nada homogéneo, con inmensas contradicciones que tendrá sus consecuencias y por el otro, Rusia, un país, ex estado obrero, con un PIB menor que Brasil, según el FMI. Por otra parte, China agredido con sanciones económicas por EEUU, también hostigado a través del pacto militar con Reino Unido y Australia, luce más neutral que aliado de Rusia, a pesar de ser el mayor enemigo estratégico para los EEUU.

La realidad en contexto son las agresiones por parte de EEUU para mantener sus mercados, es vital en su decadencia, a partir de la crisis abierta y no zanjada del 2007-2008, someter a Rusia, por intermedio de la OTAN, es un paso en su lucha estratégica contra China, que, en Europa y secundariamente en América Latina le ha quitado mercados. A su vez, China, tampoco es imperialista, algo elemental en la dialéctica es saber de dónde viene, como llegó a su estado actual, su ubicación financiera y militar en el mundo, sin embargo, su cobardía, no le salva de su problema “ucranianio” con Taiwan y el acoso de AUKUS.

Consideramos necesario derrotar al imperialismo como mal menor, para poder avanzar en las luchas de los trabajadores, inclusive las de las masas de Ucrania contra su gobierno de rasgos fascistas, con un presidente títere impuesto por Washington y Tel Aviv, por su parte, los trabajadores rusos cobrarán sus cuentas contra su gobierno, pero no bajo la órbita de la OTAN. En síntesis, el proletariado ruso para reconquistar el poder, no puede ser sometido por el imperialismo. Tampoco ningún sector del proletariado del mundo. Esa es la realidad.

Putin y Rusia

Rusia dirigida por Putin, representa la restauración capitalista del ex estado obrero, sin embargo, en defensa de la oligarquía rusa, tuvo que actuar ante la provocación a través de Ucrania, del capital imperialista gringo, quien requiere controlar a Rusia y su economía, como una etapa necesaria en su lucha contra la expansión de China, en el mercado más importante del mundo, Europa. Ambos tienen armamento nuclear, la posibilidad de llegar al uso de estos extremos agrava la situación

 Este análisis sirve para aclarar algunas posiciones erradas y graves para el proletariado mundial si no se muestra la realidad dialécticamente, por lo tanto, definir a Rusia como imperialista genera como ya dijimos una gran confusión que solo se sustenta en un intento de extensión geográfica, análogamente a la sociedad esclavista del imperio romano de hace más de 2000 años, contrastando con el concepto de Lenin sobre la expansión del capital financiero, del reparto del mundo desde hace algo más de 100 años, cuyo producto es la división entre países opresores y países oprimidos. Además de esto, determinar el papel de Rusia, en esta guerra por las características autoritarias del régimen de Putin o peor aún, por sus sueños personales de reconstrucción del imperio zarista, no por ciertas, rayan en lo ridículo.

La utilización del término, autodeterminación de los pueblos, es risible cuando la realidad es producto de los golpes iniciados con la llamada revolución naranja en Ucrania en el 2004, la permuta de presidentes Yanukovich-Yushchenko y terminando con los sangrientos sucesos llamados el euromaidan en 2014, donde los demócratas Biden y luego Obama, de nuevo Biden, a través de Victoria Nuland, decidieron el destino de ese país.

La intervención de las tropas rusas genera un conflicto entre la reacción, en toda la línea, capitalista y un país periférico con un proceso de restauración capitalista, esto último significa muy al contrario de forzar otro mercado, es su resistencia a someter aún más su mercado a las pautas del capital imperialista.

El gobierno ruso decidió la invasión de Ucrania con una política consciente, de preservación de sus intereses y la de defensa de sus privilegios, que peligran por los deseos de la OTAN.

Los trotskistas fijamos posición ante la invasión desde el punto de vista de la defensa de un país oprimido, no condenamos la invasión de las tropas rusas en Ucrania, lo cual sería una posición proimperialista,  denunciamos y nos oponemos a los métodos, a la política de Putin y su gobierno al servicio de los oligarcas rusos, no somos neutrales ante esta guerra y nos colocamos en el campo de la defensa no incondicional de Rusia frente al imperialismo y de la lucha de la clase trabajadora ucraniana frente a su gobierno títere.

Esta posición no significa en ningún caso apoyar los métodos del ejército ruso contra la población ucraniana, el objetivo de Putin es negociar con el imperialismo, inclusive a expensas de entregar conquistas de las masas. El ejército ruso, al intervenir al margen de la voluntad de las masas ucranianas y de su organización independiente, es la principal causa de la amplitud que pueda adquirir la resistencia a favor del gobierno de Zelensky.

Ucrania es una frontera bisagra entre Europa y Rusia por eso se convierte en área de conflicto para el control mundial, un eje Paris-Berlín-Moscú no puede ser tolerado por EEUU. Hoy la guerra circunscrita a esta región, no está al margen de la lucha de clases mundial, la vigencia del principio abstracto de la autodeterminación nacional en Ucrania es la victoria del imperialismo y, a partir de aquí, de una opresión nacional más brutal. La lucha por la verdadera libertad de los pueblos oprimidos pasa por la derrota del imperialismo, lo que extenderá el área de la revolución mundial. Estamos claros que para Putin se trata de la preservación de sus privilegios y la tranquilidad aparente de las fronteras a costa de las masas y sus intereses, pero priorizar esto, es diversionista. Esa situación, empujó a Rusia a la guerra, en términos de supervivencia nacional resultaba inevitable, de hecho, lo es desde que la OTAN se instaló en Polonia y luego avanzó a la República Checa, Hungría, Estonia, Lituania y Letonia, Eslovaquia, Rumania y Eslovenia, todos se sumaron al dispositivo de guerra comandado por Estados Unidos

Ucrania y Zelensky

Ucrania es gobierno de corte fascista montado desde el 2014, fomentado por la OTAN, con héroes proclamados como Stephen Bandera y va contra Rusia, sea quien sea el gobierno de Rusia. Estos respondieron antes, no esperaron a que se instalara la OTAN. No es una guerra imperialista y el mal menor es la derrota de ese imperialismo, como lo sustenta el Programa de Transición. En 1979, la TCI que incluía al PO y al POR boliviano, apoyaron la invasión de Afganistán, por parte del ejército de la burocracia de URSS, en apoyo al gobierno del PPDA y en contra de los talibanes apoyados por EEUU. Trotsky sobre Finlandia, en 1939, dice “En una guerra mundial, enfocar el tema del destino de las naciones pequeñas en términos de "independencia nacional", "neutralidad" es mantenerse dentro de la mitología imperialista”

La estrategia de los trotskistas ante esta situación hay que definirla, desde el punto de vista de la ofensiva imperialista y no a la inversa.  Todo esto requiere escribirlo con letras grandes al inicio, no dar tantas vueltas y luego entre líneas tomar partido, es vergonzante, o por otro lado, no asumir la defensa de un país oprimido, esconder el hecho, enredarse en una estrategia sin pies ni cabeza y cercenar la perspectiva para los trabajadores en el escenario mundial, no desde ningún país en especial.

La invasión de las tropas rusas pone de relieve que la neutralidad, que no es lo mismo que tener una posición independiente, es completamente inviable; la maña o la asepsia al igualar de contrarrevolucionarios a ambos bandos, en esta guerra es descubrir el agua tibia, por inocua se puede convertir verdaderamente en una función contrarrevolucionaria para quienes ven la actividad desde el palco. Con el imperialismo “ni un tantico así”.

Sabemos que cualquier negociación de Putin con el imperialismo promete el respeto de la propiedad privada, pero de donde menos se espera salta la liebre, hasta Melenchon en Francia es anti OTAN, los trabajadores de toda Europa, luego de los ucranianos son los más afectados.

La necesidad de una estrategia común latinoamericana

La sobrevivencia de la oligarquía rusa, el retroceso permanente del dominio de EEUU, más allá de sus fronteras y dentro del mismo país con sus trabajadores, en particular negros y latinos; por más negociaciones o treguas a partir de la guerra en Ucrania, seguirán agudizándose, la crisis de la economía mundial, por los precios de la energía, petróleo, gas y el encarecimiento de los alimentos, como los cereales que producían Ucrania y Rusia, son un elemento explosivo.

América Latina, de por sí, ya es un polvorín, no podemos voltear la cara y dictar cátedra sino tomar medidas clasistas, reales, concretas de conjunto que permita la orientación de los trabajadores, asunto que se lo hemos dejado a la burguesía, a los reformistas, a la pseudoizquierda, con sus aparatos mediáticos, literarios, ideológicos para confundir y hacer el piso a los gobiernos de derecha, fascistas y religiosos.

Si bien es cierto que la unidad no se decreta, esta hay que crearla, construirla, lucharla de inmediato. Los trabajadores de latinoamericana y del mundo requieren de una orientación, el programa de los trabajadores existe, el programa de transición, su concreción depende de los que nos declaramos trotskystas.

Basta mirar este nuevo escenario y sus implicaciones, Rusia suministraba petróleo venezolano a EEUU y gas a Europa, el 05 de marzo vino una delegación del gobierno de EEUU, sin tomar en cuenta a sus títeres venezolanos, a negociar directamente petróleo local para las refinerías de Texas, que rápido la guerra cambia las cosas, “lo sólido se desvanece en el aire”.

Colombia: socio global de la OTAN. Venezuela: una amenaza para la seguridad de Estados Unidos

El pasado 28 de febrero, fuerzas conjuntas de EEUU y Colombia realizaron unos ejercicios navales cerca del puerto de Cartagena, en el cual participó por primera vez un submarino nuclear norteamericano: el USS Minnesota.

El ministro de defensa colombiano, Diego Molano, justificó estos ensayos en la defensa de intereses comunes en el Caribe. El ministro de defensa venezolano Padrino López respondió que el narcotráfico, la guerra en la frontera del rio Arauca, los asesinatos sistemáticos y los grupos terroristas no se combaten con submarinos nucleares, denunció los intereses expansionistas de Washington a través de la OTAN y sus gobiernos aliados y también recordó el intento de invasión desde la frontera por Cúcuta hacia territorio venezolano.

Por otro lado, Joe Biden, prorrogó por enésima vez este 03 de marzo, la vigencia del decreto que declara a Venezuela “amenaza inusual y extraordinaria, para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, emitido por el decreto13.692, por Obama en 2015 y continuado por Trump.

Las elecciones legislativas en marzo y las presidenciales en mayo en Colombia, pueden dar si triunfa Petro, el primer presidente de Colombia no directamente asociado con la oligarquía ni con el narcotráfico. El partido Vox de España, anda promoviendo un frente anticomunista, a través de un “foro de Madrid”, y lleva ya reuniones en Méjico, y recién en Colombia para armar un frente contra la candidatura de Petro. Este adefesio de la derecha profascista tiene como miembros desde el ex candidato presidencial chileno Kast, el ex presidente colombiano Uribe, representantes de la peruana Fujimore, de Bolsonaro, de venezolanos golpistas, la derecha paraguaya y ecuatoriana.

Sin ninguna duda los trabajadores se harán sentir y por ahora está ausente cualquier propuesta en el marco cuartainternacionalista dentro de este contexto latinoamericano, lo que indica su urgencia, más allá del mar de declaraciones sobre Ucrania que no van más allá del monitor de una computadora.

 

Opción Obrera

Venezuela 10 03 2022

 

 

 

 

 

lunes, 26 de octubre de 2015

¿Intifada?


¿Intifada?

Imagen: Ezz Zanoun/Al Jazeera
Las provocaciones constantes del Estado sionista contra el pueblo palestino han desatado una reacción de represalias que tiene como protagonistas a muchachos, incluso de poca edad, que actúan en forma solitaria contra ciudadanos israelíes. Es una suerte de guerrilla de tipo singular, que nace de la desesperación ante la opresión sionista, que escala en sus proporciones como si no tuviera límites.

No es una Intifada (rebelión popular), ni indica que sea precursora de una. Se trata de una ilusión fomentada por un progresismo occidental desorientado, que está siempre al acecho de un acontecimiento redentor. La región se encuentra dominada en la actualidad por una guerra contrarrevolucionaria de alcance internacional. El gobierno sionista ha acordado con Putin un reparto de tareas, como lo señala la visita de Netanyahu a Moscú; lo mismo ha hecho Obama. En su gran mayoría, las fuerzas populares o de centroizquierda son apéndices de alguno de los Estados en disputa. Las que procuran mantenerse al margen de estas fuerzas, buscan consuelo en que esta guerrilla adolescente no respondería a ninguna dirección política establecida; deducen entonces la inminencia de un retorno a la Intifada. Pero la ausencia de una dirección propia es testimonio del impasse en que se encuentra cualquier resistencia popular en un cuadro político tan denso. En este escenario, participa con mayor fuerza en la resistencia al sionismo la población palestina dentro de Israel, un 20% del total, pero por eso mismo la mera espontaneidad popular tiene menores posibilidades de progreso o victoria.

Luego de las dos Intifadas del siglo pasado, una nueva Intifada debe estar dirigida contra los gobiernos de Hamas, en Gaza, y de la Autoridad Palestina, en Cisjordania, para construir un verdadero poder revolucionario contra la dominación sionista. Hamas se encuentra bajo la dependencia de un bloque de Estados del Golfo y la AP es una dependencia de Estados Unidos. A pesar del antagonismo irreconciliable entre el sionismo, de un lado, y la autonomía nacional palestina, del otro, los representantes de la burguesía palestina se encuentran sometidos en lo económico y político al imperialismo mundial. No se puede esperar nada de estos regímenes. El acuerdo de Oslo, firmado por Arafat, que nunca entró en vigencia, fue una muestra de ello, pues su único objetivo fue acabar con las Intifadas. La opresión sionista se acentúa de día en día, hasta lograr la ocupación de todo el espacio histórico de Palestina, como consecuencia del desarrollo de la crisis capitalista mundial y de la guerra en el Medio Oriente.

La tarea de los socialistas es, por supuesto, en primer lugar, defender la causa nacional palestina y la lucha desesperada de los niños y adolescentes de Palestina. Pero su orientación debe consistir en desenmascarar el 'kerenskismo' nacional, en referencia a los sectores cuya política es la conciliación con el imperialismo y el combate contra toda forma de independencia política de las masas oprimidas.

Jorge Altamira


jueves, 15 de octubre de 2015

Adónde va el Medio Oriente


Adónde va el Medio Oriente

La crisis desatada en Europa por la ola de refugiados de Medio Oriente y el norte de África elevó la crisis en esta región a un nuevo estadio internacional. El régimen migratorio de la Unión Europea fue sacudido de cabo a rabo, cuando aún se hacían sentir los peligros para la zona euro planteados por la bancarrota de Grecia. Alemania se vio sometida de inmediato a una crisis política, por ejemplo con la resistencia a la recepción de refugiados por parte del estado de Baviera. Significativamente, en el gabinete de Merkel empezaron a circular iniciativas para confiscar las propiedades sin alquilar en su territorio para paliar la escasez de espacios habitacionales para acoger a los refugiados. Ni más ni menos. La crisis humanitaria de los refugiados había sacudido a la opinión pública de todos los continentes.

Es precisamente en estas circunstancias, o sea cuando la crisis de la periferia invade a las metrópolis que la desataron, que Rusia decide intervenir militarmente en Siria. La situación creada en Europa era una prueba irrefutable del fracaso de los planes políticos de los estados imperialistas para ‘pacificar’ a Siria como a Irak y convertirlas o consolidarlas como estados títeres. Putin justificó la intervención rusa como el recurso necesario para que la desintegración de esos países no se transforme en una crisis directamente mundial, e incluso que la huida de refugiados la afecte a ella en un plazo relativamente corto. En contraste con la política occidental, Putin planteó de inmediato el envío de tropas sobre el terreno –incluso de la guardia revolucionaria de Irán. Irán, Irak y Rusia anunciaron un acuerdo de intercambio de informaciones; la dictadura militar de Egipto saludó la intervención militar de Rusia.

El objetivo invocado para la intervención fue el combate al Estado Islámico, pero enseguida quedó claro que era planteado a partir del sostenimiento al gobierno de Al Assad. El propósito estratégico de Putin es defender su única base en el Mediterráneo, más necesaria que nunca ante la precaria situación internacional de su ocupación de Crimea –que comunica a Rusia con el Mediterráneo a través del Mar Negro. Más allá de esto, para Putin no existe ninguna fuerza con capacidad para enfrentar al EI fuera del ejército de Siria y de las guardias de Irán y de Hizbollah. Si faltaba alguna prueba para esto, Obama anunció el cese del entrenamiento de sectores opositores a Al Assad pocos días después, alegando un fracaso rotundo en los resultados. Putin contó para su operación con el guiño de hecho del propio Obama, que pasó a admitir la continuidad de Al Assad para organizar una transición política en Siria. Putin no hubiera podido enviar tropas a Siria sin el consentimiento de EEUU y del estado sionista. Esto quedó de manifiesto, adicionalmente, cuando Netanhyau viajó a Moscú. Dentro de la UE, Rusia tuvo el respaldo inequívoco de Alemania. Quienes han visto en estos hechos un retorno a la ‘guerra fría’ tienen el reloj atrasado; asistimos a un acuerdo político de grandes potencias, incluso si en un futuro inmediato desatan nuevas crisis internacionales e incluso más violentas. Luego de la disolución del ejército de Saddam Hussein, en Irak, hace mucho que los analistas militares norteamericanos han llegado a la conclusión que en cualquier cambio de régimen que promueva Estados Unidos sería necesario preservar a las fuerzas armadas del viejo régimen. Cuando se habla de una transición negociada en Siria, se tiene en cuenta la necesidad de conservar a las fuerzas armadas de Al Assad. En la reunión que tuvieron en los márgenes de la asamblea reciente de la ONU, Obama y Putin coincidieron en la finalidad de asegurar la “unidad de Siria”.

La intervención rusa representa con toda claridad un golpe para el régimen de Turquía, pues entierra la pretensión de éste de crear una base al interior de Siria bajo su tutela para proceder a la liquidación de Al Assad y convertir a Siria en un satélite. El turco Erdogan buscaba de este modo acabar con el gobierno kurdo en el norte de Siria –frontera con Turquía–, que había sido el único en resistir en forma victoriosa al EI, con la ayuda del PKK –el partido kurdo en Turquía e Irak. También está acusada de complicidad con el EI. ¿Cómo pretenden Obama y sus secuaces acabar con el EI sin quebrar al principal régimen político de la región que avala sus acciones militares y sus masacres? Turquía se ha convertido ahora en un epicentro de la crisis, luego de haber sido su promotora, incluido su apoyo al EI, del cual esperaba que pusiera fin al régimen de Al Assad. La necesidad militar había llevado a Obama a apoyar a los kurdos contra el EI y a chocar también con el gobierno de Turquía, al cual el curso que han tomado los acontecimientos podría llevar a un colapso. Luego del aplastamiento de la primavera árabe, el territorio del viejo imperio otomano podría conocer en poco tiempo una nueva crisis revolucionaria. Los atentados criminales reiterados contra la izquierda y la población kurda en Turquía son una confección hecha y derecha de Erdogan, incluso si usa para ello al EI.

Rusia repite, contra el EI, la táctica de la Alemania contra la URSS en la segunda guerra: ataca a los opositores de Al Assad que ocupan el noroeste de Siria, como Hitler atacó primero a Gran Bretaña y Francia –para cuidar sus espaldas. Ese sector opositor está representada principalmente por una fracción de Al Queda –con vasos comunicantes con EI. El gobierno kurdo de esa región ha declarado su apoyo a Rusia y reclama una autonomía en una Siria unida. Obama y compañía conocen estos planes de antemano y reconocen su consistencia militar. Esta unidad de circunstancia entre EEUU y Rusia y entre Obama y Putin, de ningún modo ponen fin o siquiera limitan las contradicciones explosivas entre uno y otro. Es la misma unidad que los juntó para imponer a Irán el acuerdo de control de su programa nuclear por parte de EEUU. Es la unidad de conveniencia que está tejiendo Arabia Saudita con Rusia, a partir del fracaso de la coalición militar de los estados del Golfo Pérsico y Estados Unidos para doblegar la rebelión en Yemen. Asistimos a un acuerdo limitado y circunstancial entre Obama y Putin, del cual cada uno quiere sacar ventajas en su confrontación de orden general. En el marco de la bancarrota mundial del capitalismo, la estrategia del imperialismo es doblegar las resistencias que bloquean su dominación completa del ex espacio soviético y de China.

Las mismas razones que empantanaron a EEUU en Afganistán e Irak deberán empantanar a Putin en Siria, como ya empantanaron a la ex URSS en Afganistán. Rusia, por otra parte, no tiene los recursos económicos ni políticos para capitalizar una victoria en Siria, que siempre será transitoria. Afectada por una fuerte recesión y una quiebra bancaria, los gastos de la acción militar en Siria comprometerán más su situación económica. La conclusión es que así como contó con la venia del viejo imperialismo para intervenir en la guerra en Siria, acabará arreglando una salida con EEUU y la UE, si es que logra consumar el trabajo sucio de pelear con tropas propias contra las milicias contrarias a Al Assad.

Como se ha dicho más arriba, el epicentro de la crisis se ha desplazado a Turquía, cuyo régimen ha fracasado en todos sus objetivos de convertirse en potencia regional. Asimismo, la ferocidad de la crisis humanitaria y social vuelve a colocar en el primer plano la cuestión del sionismo y la opresión de Palestina, cuando el protagonismo gana a la población que habita dentro de las fronteras de Israel. Es necesario despertar a los trabajadores de todo el mundo a la necesidad de una acción internacional contra el imperialismo y por la autodeterminación de las naciones y la revolución socialista.

Jorge Altamira
10/10/2015