Comunicado urgente del secretariado permanente de CGT Andalucía, Ceuta y Melilla
Redmed Agosto 1, 2026
El siguiente documento es un comunicado reciente del
Secretariado Permanente de la organización regional para Andalucía, Ceuta y
Melilla de la Confederación General del Trabajo (CGT) de España, históricamente
una confederación sindical de izquierdas.
Ofrece el trasfondo del extraño fenómeno de las masas de
hombres jóvenes y adolescentes, en su mayoría marroquíes junto a una minoría
del África subsahariana, estimados en el momento de la redacción en unos 65
mil, que han entrado en la región española de Ceuta (que, junto con Melilla,
constituye el único enclave español y europeo en el continente africano) en
flotadores gigantes y cámaras de neumáticos o simplemente nadando.
Este comunicado se enmarca en las mejores tradiciones del
movimiento obrero internacional de sus épocas más fuertes (la segunda mitad del
siglo XIX y la primera mitad del siglo XX). Expone toda la panoplia de sucios
esquemas por parte del rey de Marruecos y su agencia de inteligencia, el
Majzen, así como de la CIA y el Mossad.
Lo publicamos en solidaridad con la juventud pobre y desempleada de África, así como con la clase trabajadora de España, en protesta contra las maquinaciones del rey marroquí y sus patrocinadores y la respuesta imperialista del Estado español.
Carnicería imperialista en la frontera: 57 muertos, el gas de Argelia y la mano negra de la CIA y el Mossad tras la estampida de Ceuta
Lo que los medios del capital y la extrema derecha fascista
se empeñan en llamar "invasión" no es más que la cortina de humo con
la que intentan ocultar una masacre planificada. En Ceuta no estamos ante un
fenómeno migratorio espontáneo, sino ante la huida forzada de más de 60.000
personas, empujadas al abismo por un régimen dictatorial que utiliza a su
propia juventud como munición política y carne de cañón geopolítica. La
realidad, cruda y sangrienta, es que ya han muerto 57 personas en las vallas y
en las aguas de la frontera. Cincuenta y siete vidas obreras segadas, cincuenta
y siete cadáveres que claman justicia, mientras la cifra sigue subiendo
implacablemente.
La evidencia del crimen de Estado es ya indiscutible. Las
imágenes y vídeos que han trascendido muestran a la policía marroquí
dirigiendo, organizando y empujando físicamente a los jóvenes hacia la
frontera. No hay mafias que valgan para justificar esto; es el propio Makhzen
el que abre las compuertas de la desesperación. Mientras en su propio
territorio la dictadura alauita aplica una represión feroz —asesinando a
activistas saharauis y persiguiendo brutalmente a influencers y disidentes—, en
la frontera convierte a seres humanos en armas arrojadizas. Y lo más grave: el
Gobierno de España, en un ejercicio de sumisión colonial, se niega a denunciar
a Marruecos, escudándose cobarde en el relato de las "supuestas
mafias" para no enfadar a sus amos. Ignoran deliberadamente que la propia
ONU condenó a Marruecos hace meses por usar la migración como arma de Estado,
pero la diplomacia española prefiere mirar hacia otro lado antes que defender
la vida humana.
Pero para entender esta barbarie, hay que levantar la vista
y mirar el tablero geopolítico global. Esta estampida no es casualidad, es un
castigo. El detonante de esta represalia sangrienta tiene nombre y apellido: el
reciente acuerdo estratégico de España para la compra de gas a Argelia. El
imperialismo yanqui y su títere en el Magreb no toleran que el Estado español
intente garantizar su soberanía energética al margen de los intereses
marroquíes, fortaleciendo lazos con un país que mantiene una postura firme
frente a las agresiones imperiales.
A este "pecado" energético se suman otras
"desobediencias" inaceptables para Washington y Tel Aviv: que el
gobierno español haya calificado públicamente de genocidio la masacre sionista
en Palestina y, sobre todo, la negativa rotunda a ceder las bases militares de
Rota y Morón para los bombardeos contra Irán. Donald Trump y Benjamin Netanyahu
no perdonan estas afrentas. La CIA, el Mossad y los servicios secretos
marroquíes han orquestado este caos en la frontera para desestabilizar al
gobierno, forzar un cambio de rumbo en la política exterior española y
demostrar quién dicta las órdenes en el sur de Europa.
El contexto estratégico es de guerra abierta. El
imperialismo anglosajón e israelí está perdiendo el control de los estrechos de
Ormuz y Bab el-Mandeb, vías cruciales para su hegemonía comercial y militar.
Ante esa debacle, necesitan asegurar a sangre y fuego el control del Estrecho
de Gibraltar. No es casualidad que en Israel los políticos y los medios de
comunicación estén celebrando este descalabro, frotándose las manos ante la
humillación de España. Juegan con las vidas de los pueblos como si fueran
fichas de un juego macabro.
Y mientras el imperialismo ajusta sus cuentas, el Estado
español perfecciona su maquinaria de muerte. Recientemente, el Tribunal Supremo
ha tenido que recordar que los derechos humanos no se suspenden en el agua,
limitando las "devoluciones en caliente" en el mar. ¿La respuesta de
la derecha y de la ultraderecha institucional? El presidente de Ceuta, Juan
Jesús Vivas, ya ha exigido modificar la ley para crear "elementos de
contención marítimos". Esto no es más que un eufemismo para exigir vallas
flotantes, más militarización y nuevas trampas mortales en el mar. El Estado no
busca garantizar derechos; busca vacíos legales para seguir matando con
impunidad.
Desde CGT Andalucía lo tenemos claro: nuestro enemigo no es
el joven marroquí que huye del hambre y la dictadura. Nuestro enemigo está en
los palacios de Rabat, en el Pentágono, en el Mossad y en la Moncloa. Las
fronteras son la herramienta de la burguesía para dividir a la clase
trabajadora y mantener sus negocios.
POR TODO ELLO, EXIGIMOS:
1. Ruptura diplomática inmediata con el Reino de Marruecos.
Basta de encubrir a una dictadura que lanza a su pueblo a la muerte. Los vídeos
de su policía son la prueba de un crimen de Estado.
2. Cierre inmediato y desmantelamiento de las bases
militares de Rota y Morón. No permitiremos que suelo andaluz sea la retaguardia
de las guerras sucias de EEUU e Israel contra Irán y los pueblos de Oriente
Medio.
3. Soberanía energética absoluta. Defendemos el acuerdo del
gas con Argelia frente al chantaje imperial. La política exterior y energética
de este país no se negocia con Trump ni con Netanyahu.
4. Derogación total de la Ley de Extranjería y fin de las
devoluciones en caliente. Rechazamos cualquier "elemento de
contención", terrestre o marítimo. Exigimos el desmantelamiento de Frontex
y la regularización inmediata de todas las personas migrantes.
5. Justicia para las 57 víctimas. Responsabilidad penal para
los altos mandos políticos y policiales, tanto marroquíes como españoles, que
han ordenado y ejecutado esta masacre.
La verdad es brutal, pero es nuestra única arma. No hay
crisis humanitaria sin responsables políticos con las manos manchadas de
sangre. Por la memoria de las 57 víctimas, por la solidaridad de clase y contra
el imperialismo.
¡Ni una persona es ilegal! ¡Viva la lucha de los pueblos!
¡Por la solidaridad internacionalista de la clase
trabajadora!
Viva el Sáhara Libre


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