Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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viernes, 24 de junio de 2022

El triunfo electoral de Petro es un golpe contra el capitalismo

 

El pueblo colombiano se impone contra el gobierno de la derecha, del narcotráfico y el predilecto del imperialismo

El triunfo electoral de Petro es un golpe contundente en contra del capitalismo

Una victoria para los trabajadores y el pueblo colombiano



Petro viene de la Izquierda y a pesar del discurso de derecha que pregona, el solo arribó al gobierno, implica cambios decisivos para el país y para todo el continente. Sin embargo, esto es producto del paro nacional y la movilización popular, expresada por la minga, de finales de 2020.

Los resultados son contundentes, cuando la abstención ha sido la tradición dominante en las elecciones de Colombia, esta vez pasó a un segundo lugar, fue mayor el número de los que asistieron a votar que los ausentes, Petro resultó ser elegido presidente con el mayor número de votos, más que Uribe, Santos o Duque; el porcentaje de votantes en la segunda vuelta aumentó respecto a la primera. La candidata a la vicepresidencia, aportó votos de las regiones olvidadas de la costa del pacífico, pero también en la Costa Atlántica, que junto Bogotá, y al sur en frontera con Ecuador fueron las regiones del voto mayoritario para estas candidaturas Petro-Márquez.

Durante la misma campaña, luego de la derrota de Gutiérrez en la primera vuelta, el desinfle de Hernández, con la guerra sucia de los medios de comunicación, sobre todo por parte de la revista Semana; el mismo imperialismo aceptó que no había otra que adaptarse al candidato Petro. El periódico El País de España, las agencias noticiosas internacionales lo tomaban como un hecho y lo entrevistaron “amistosamente”

Por otro lado, expresa un gigantesco avance del pueblo colombiano en estas elecciones se impusieron a toda la “naturalidad” colombiana desde hace 200 años, y en especial desde el gaitanazo, después de 1948, bajo el pacto de alternabilidad de los partidos conservador y liberal, luego sus sucesores bajo el poder de las mafias de la droga, con todo el resguardo de los militares del país y del comando Sur del Departamento de Defensa de los EEUU (USSOUTHCOM  siglas de United States Southern Command)

Sin embargo, esta fórmula Petro-Márquez la tiene más difícil que cualquier otro gobierno, desde la izquierda, en toda América Latina, inclusive si lo comparamos con la llegada a la presidencia de Chávez en Venezuela en 1999. Este resultado refleja unas condiciones históricas excepcionales, la derrota electoral de los representantes de la oligarquía colombiana -la más rancia del continente-, del narcotráfico y de la aprobación de las fuerzas armadas nacionales y las de EEUU, entronizadas en el país desde hace décadas, debe transformarse en el libre tránsito en la frontera colombo venezolana, romper el compromiso con el FMI respecto a una reforma tributaria, la desprivatización de los servicios, con una  salud y educación gratuitos, la indispensable complementariedad comercial entre Venezuela y Colombia en energía y en los productos del agro, libre de las bandas del contrabando.  

Esta alternativa de lucha para Colombia y para toda América, obliga a la izquierda revolucionaria a un compromiso con los trabajadores colombianos y de todos nuestros países, a luchar para torcer la ruta por donde los llevan el centroizquierdismo en todas sus facetas, desde Boric, pasando por Petro, hasta López Obrador

Petro por un lado refleja las expectativas de las masas y por otro, busca como desviarlas, él no va a cambiar esa ambivalencia, nuestra tarea es ayudar a los trabajadores a cambiar y abandonar esas expectativas, y no para los cantos de sirena de la derecha, sino a tomar por sus propios medios  como satisfacer sus requerimientos, sabemos que es indispensable conquistar el poder, pero hay que partir de lo que hay, en Colombia pasa por  una reforma agraria integral, que responda a los problemas gravísimos de los trabajadores del agro, donde está incluida la producción agraria arruinada y sustituida por el narco cultivo. Sabemos que los males comunes a todos los países son los salarios, las condiciones de trabajo y el desempleo, la diferencia está en las políticas y cómo se plantean, la importancia para los trabajadores es ¿Qué ofrece el gobierno?, ¿Quienes dirigen a los trabajadores? y ¿Cuáles son las propuestas que están en el aire? Las respuestas a esto debemos darla en el camino de construir la independencia obrera.

Es aquí donde hay que poner el mayor empeño. No basta con describir la situación general, dar algunos detalles novedosos, adornar con una etiqueta, señalar una nueva crisis de época, desestimando a la centroizquierda, que crece como monte y asegurando o fantaseando que las masas algún día van a reconocer a los verdaderos revolucionarios que siempre han estado claros.

Hay que enlodarse, para quitarles la dirección de los trabajadores, y enlodarse no significa adaptarse o justificar a la burocracia o la izquierda incapaz, sino partir de donde están los trabajadores, encorsetados por el centroizquierdismo, para torcer el rumbo, no hay otra forma, sino dar la consigna de lucha, y no descubrir el agua tibia, y serles funcional a la derecha, sin plantear cómo superar esta crisis por la izquierda, más allá del discurso.

Los trabajadores de Venezuela y Colombia tienen un objetivo común, sacarse de encima al imperialismo, sus gobiernos son incapaces de superar el atraso de su economía, solo mancomunadamente podemos emprender esta liberación. Construyamos esa organización internacional de los trabajadores

lunes, 19 de diciembre de 2016

Maduro y el billete de 100 Bs. Parte 2


Una semana plena de realismo mágico
Maduro y el billete de 100 Bs. Parte 2

Los saqueos desde el viernes 16 afectaron el 90%
de los comercios de Ciudad Bolívar
Lejos de una estatización de la banca, lo que se plantea el gobierno bolivariano de Maduro es su rescate en función del retorno de los capitales que se encuentran en el efectivo acaparado por muchos venezolanos el cual es mantenido como garantía de supervivencia a la fuerte crisis económica que vive el país.

Se sigue pretendiendo que el dinero nuevo circule solamente en la medida que todos los posibles billetes de 100 Bs ingresen antes a una cuenta bancaria de la que sólo podrán retirar lo máximo acordado entre los bancos y el ejecutivo nacional. En contrapartida el ejecutivo nacional dispondrá de una fuente clara sobre la cual pedir prestado en colocaciones de bonos de la república o letras del tesoro en bolívares para cubrir necesidades extraordinarias en el sostenimiento del Estado si como se prevé para 2017 todo el flujo de divisas provenientes de la factura petrolera se destine para el pago de deuda externa en abril, en peores condiciones de las que se pagaron por menos de la mitad de ellas durante octubre y noviembre del 2016.

Se acabaron las 72 horas y nos metieron en un corralito financiero nuestros salarios
La medida difundida por Maduro el domingo 11/12/2016 de eliminar el billete de 100 Bs se concretó el jueves 15 de diciembre sin disponer de dinero en efectivo de reemplazo. Empleados y obreros todos, solo nominalmente cobraron ese día jueves ya que no hubo billetes ni monedas en circulación. La posibilidad de hacer uso electrónico del salario resultó a medias, pues el viernes 16, como ya había pasado el 2 de diciembre, los puntos de venta de la red funcionaron de manera intermitente. Toda la banca entonces terminó siendo un sistema confiscador de los salarios de los trabajadores.

¿Qué se encuentra detrás de la medida tomada por Maduro?
La costumbre generalizada entre la población venezolana es la de adquirir sus alimentos y bienes en efectivo, 40% de ella no tiene ni una simple cuenta de ahorros. ¿Para qué tenerla en una economía que no garantiza los precios de los bienes y alimentos, sean estos regulados o no? Aun más, la aceleración que tuvo el alza indiscriminada de los precios obligó a los cuentahabientes a retirar lo limitado del retiro diario. El acaparamiento del efectivo se convirtió así en una garantía de sobrevivir a la crisis de la economía nacional, inclusive los comerciantes preferían quedarse con el efectivo para pagar rápido a sus proveedores y estos a los mayoristas. La banca no garantizaba en absoluto esto al limitar el retiro de efectivo de las cuentas.

Mientras se ejecutaba por los ahorristas una corrida generalizada de todos los bancos del país, públicos o privados, la banca respondía con un corralito financiero a las cuentas con disponibilidad monetaria. El primer objetivo de la medida de Maduro estuvo entonces en correr en auxilio de la banca pública y privada, pero a la par buscando un beneficio ulterior en este esquema de economía en bancarrota. El auxilio a la banca devino en autorizarles a restringir fuertes montos de dinero en efectivo a los ahorristas dándole así vida a un corralito financiero temporal.

Evidentemente el corralito financiero venezolano está muy lejos de adquirir la magnitud del que vivió Argentina, sin embargo sus motivaciones tienden a tener semejanza en Venezuela. En ambos casos significó un problema de convertibilidad del dólar, en el caso argentino porque era inviable el 1 a 1 y en el nuestro porque resultaba inviable un paralelo hiper-inflacionado y totalmente fuera de control.

Otra semejanza está en los niveles de zozobra que genera en la población. En Argentina en 2001 condujo al argentinazo y la crisis política con la huida del presidente De La Rúa. En Venezuela se demostraba con las largas colas de ahorristas a regañadientes frente a los bancos en las 72 horas acordadas, y a partir del viernes multitudes frente a las sedes del BCV de Maracaibo y Puerto Ordaz. La perspectiva de disponer de efectivo sin valor, por lo complicado en llevarlo a depositar en Caracas, generó toda una ola de saqueos y manifestaciones desde el viernes 16 de diciembre, las más graves en el estado Bolívar afectando el 90% de los comercios de Ciudad Bolívar, su capital.

Salvado el escollo de la corrida bancaria generalizada, correspondería para el gobierno bolivariano estabilizar las cuentas de sus afiliados y cuantificar la disponibilidad efectiva que podría tener la banca para prestarle al ejecutivo nacional en bonos o letras del tesoro en momentos de necesidad financiera. Durante el lapso de 72 horas el BCV informó del retorno de casi 5.000 millones de bolívares a la banca [Nota aclaratoria de Opción Obrera, ver al final del documento], importante monto aunque muy lejos de los 300.000 millones de bolívares que estimaba serían captados.

Mientras 40% de los venezolanos activos manejen efectivo a montón y no dispongan de una cuenta bancaria que lo movilice, la banca nacional no podría prestar todo lo que la masa monetaria según el BCV indique. Captar en depósitos bancarios todo ese dinero en manos de los venezolanos fue en esencia la medida de desvalorizar comercialmente el billete de 100 Bs en un plazo de 72 horas, y luego en 5 días continuos dar garantía de igual modo a través del BCV a quien no pudo hacerlo directamente en su banco.

Cuando Maduro habla de billetes de 100 Bs en poder de mafias en realidad está hablando de que quien lo tenga lo declare de tal y se sujete a condiciones de ley que permita hacerle seguimiento y control. El funcionamiento bancario así esperado se limitaría, de aquí en adelante, a depósitos en monto relativamente bajos de efectivo a una cuenta, y si el mismo representase uno mayor hacerlo pasar por el impuesto de ley que correspondería por fortunas no declaradas.

Tales criterios esbozados en el párrafo anterior fueron los mismos con que Narendra Moodi, como primer ministro de la India, se basó para desmonetizar los billetes de 500 y 1.000 rupias. India sin embargo no es Venezuela, el 99% de las transacciones comerciales y financieras se hacía con efectivo, o sea, “cash”, y el procedimiento de desmonetización comenzó el 8 de noviembre para culminar el 31 de diciembre. Lo importante para que los hindúes puedan disponer el canje de su efectivo por otro con nuevos billetes es que antes deben retratarse ante su SUDEBAN (y ser convencidos de abrir una cuenta bancaria) y si el monto excede lo gravable como renta pagar ante su SENIAT por el exceso correspondiente. India en estas fechas aun no está segura de llegar al 1° de enero de 2017 en tranquilidad.

Maduro aprende rápido de la guerra global contra el dinero en efectivo
India en cualquier caso no es el primero de los países que plantea reducir al máximo el efectivo en manos de sus ciudadanos. La UE anda en búsqueda del acuerdo global de sus países de eliminar el billete de 500 euros, como del mismo modo Australia con su billete de 100 dólares australianos. La UE, además, ha puesto restricciones para la compra de bienes con efectivo hasta por 1.000 euros en Francia e Italia. En el Reino Unido compras en efectivo por 15.000 libras deben ser declaradas ante su SENIAT, y en USA las de 10.000 dólares al suyo. Esos, sin embargo, son problemas menores. La guerra al dinero en efectivo, que viene tomando cada vez más espacio en los bancos centrales más importantes del planeta, está estimulada por la necesidad de proteger los bancos cada vez más grandes de aquellos  "demasiado grandes para ir a la quiebra", donde estos últimos tampoco están exentos de ser rescatados, y por la capacidad de los gobiernos para controlar e incluso utilizar legalmente la riqueza privada de los ciudadanos (caso extremo de la banca de Chipre en 2015 donde los ahorristas tuvieron que poner de sus ahorros para rescatarlos).

El acaparamiento de dinero en efectivo pretende liberarse de cualquier apetito gubernamental. Al depositarlo en la banca no hay tal garantía y se somete al riesgo de confiscación. El advenimiento de tasas de interés cero o negativas (no es el caso de Venezuela aun) ha reducido el interés por el ahorro bancario, y más bien, ha generado en su lugar un impuesto a los mismos. En un entorno de tasas bajas o negativas, o de alta inflación, los que tienen dinero en efectivo tienen poco o ningún incentivo financiero para guardarlo en los bancos. El acaparamiento del efectivo es entonces la alternativa lógica. En términos económicos, el efectivo acumulado se convierte en dinero muerto. Fuera del sistema no aporta nada a la actividad económica. Específicamente, desinfla la velocidad de la circulación monetaria, un elemento vital del crecimiento económico. Si combinamos el retiro masivo de efectivo de las cuentas bancarias y el incremento en la tasa de morosidad de los créditos bancarios (en especial de las tarjetas de crédito), la perspectiva resulta en un sistema bancario técnicamente insolvente, y lo conducirá a una escasez de capital potencialmente fatal. Esta perspectiva generalizada para la banca financiera mundial la está también para Venezuela.

¡Y llegó el Comandante y mandó a parar!
La inestabilidad y los inicios de una explosión social obligaron a Maduro a recular y suspender la desmonetización del billete de 100 Bs hasta el 2 de enero de 2017, conjuntamente con mantener las fronteras con Brasil y Colombia cerradas hasta esa fecha.

La frase “calladito, más bonito”, le hubiera caído como anillo al dedo si toda las implicancias de su decreto del domingo 11 las hubiera asumido cuando hubiesen en realidad llegado los billetes del nuevo cono monetario el 15 o después. . Con todo, ninguno de nuestros análisis antes expuestos pierden validez por suspender temporalmente Maduro hasta el 2 de enero lo que sigue estando en puertas para el 2017.

A menos que corra a raudales el dinero en efectivo en billetes de 100 Bs luego de este domingo 18 de diciembre, es muy probable que continúe el clima de inestabilidad y explosión social en las calles. El recule de Maduro ha significado adicionalmente un problema de crisis política para el gobierno. El sector militar en las gobernaciones lo han presionado en echar para atrás temporalmente con la medida sin que ello implique que se haya conjurado el espectro de una explosión social.

De algo estamos seguro, con la épica de esta semana plena de realismo mágico para seguir salvando el capital en crisis, Maduro y el gobierno bolivariano han pasado a la historia como el payaso y el circo político más grande del siglo XXI en Venezuela.

Roberto Yépez
19/12/2016

Nota Aclaratoria de Opción Obrera
Realmente lo que informó Maduro (Correo del Orinoco, 19/12/2016), no el BCV, fue de casi 5.000 millones de piezas de billetes de 100 recogidos entre el martes 13 y el sábado 17 de diciembre, ante el recule de la medida. O sea, casi 500.000 millones de bolívares se habrían captado en ese período, una cifra por demás interesante pues el monto total en billetes de 100 reportado por el BCV a finales de noviembre fue de 611.171 millones de bolívares, y uno de los temas de mafias con los cuales Maduro usó para desmonetizarlo fue que estaban en Colombia un monto cercano a los 300.000 millones de bolívares. Una de dos, o realmente el monto fuera de Venezuela jamás fue mayor de un 5% o el BCV declara menos billetes de 100 de los que realmente tenían en sus manos los venezolanos desesperados desde Santa Elena de Uairén hasta Caracas y desde Güiria hasta Castilletes que se encontraban en la imposibilidad de depositarlos o canjearlos por otros de menor denominación.

Maduro y el billete de 100 Bs. Parte 1


Una semana plena de realismo mágico
Maduro y el billete de 100 Bs. Parte 1

Colas de kilómetros el viernes 16 en los alrededores
de la sede del BCV en Carmelitas, Caracas
El hecho histórico en una semana plena de tensión social
Bajo una alharaca como las que nos tiene acostumbrado, Maduro nos dijo que había que sacar de circulación el billete de 100 Bs porque la mitad de ellos estaban en Colombia provocando su escasez en las taquillas de los bancos y cajeros electrónicos. En “venganza” al manipulador dólar Cúcuta y la página web @DolarToday, “causantes” de la depreciación estruendosa del Bolívar Fuerte en apenas dos meses, excusa habitual de Maduro y el Gobierno Bolivariano ante la crisis de la economía nacional, los billetes de marras represados de forma aviesa en Colombia y hasta en Checoslovaquia, España y Alemania, a según, dejarían de tener valor al concluir el jueves 15 de diciembre. En esa cadena presidencial se nos decía que para el venezolano en su país los problemas serían menores. Maduro nos decía que su gobierno estimaba en 300.000 millones de bolívares la cantidad en billetes de 100 fuera del país, aproximadamente algo menos de la mitad del rubro 100 Bs del informe MONEDAS Y BILLETES EN CIRCULACIÓN AL CIERRE DE CADA MES (FAMILIA ACTUAL) emitido por el BCV (a noviembre de 2016 para un total de 611.171 millones de bolívares, el 77,15% de todas las denominaciones), y por lo tanto, lo restante, como circulante entre comerciantes y venezolanos de a pie.

No hay que ser muy inteligente para imaginar la planificación exhaustiva que hubiera sido necesaria para recoger 300.000 millones de bolívares en poder del público, y eso evidentemente en lo absoluto se hizo durante los 3 días habilitados para ese fin en la banca pública y privada hasta el 15 de diciembre. Al concluir la jornada Maduro ratificó que el plazo ya se había cumplido, y ahora, los que no pudieron hacer sus depósitos, deberían “acercarse” hasta una de las 30 taquillas que la sede del BCV en Caracas ha habilitado durante 5 días continuos entre el viernes 16 hasta el martes 20 de diciembre. El decreto que apareció en gaceta el lunes decía de 10 días bancarios. El malestar de mucha gente que no pudo depositar su dinero, ahora sin valor a menos que se presente ante el BCV hasta el 20, obliga a Maduro a seguir recurriendo a salidas espasmódicas con el habitual “como vaya viniendo, vamos viendo”. Que no diera fecha de cuando los nuevos billetes entrarán en circulación, y por el contrario informara que una remesa de billetes de 50 Bs sería despachada, indica en mucho el interés de hacer pasar a troche y moche los deseos del ejecutivo nacional. Para generar el “clima de confianza” con la medida confiscatoria del salario de los trabajadores el miércoles 7 de diciembre el presidente del BCV, Nelson Merentes, insistía que el nuevo cono monetario entraría en circulación el jueves 15 de diciembre. Maduro, en vez de hacerlo renunciar por su ineficiencia y el problemón en que deja a millones de venezolanos sin posibilidad de disponer de efectivo a la brevedad, lo premia con el anuncio de los billetes de 50 como si con eso Merentes hubiera salvado la patria.

Para el viernes 16 la respuesta popular comenzó a sentirse en Maracaibo, donde miles de personas exigían que la subsede del BCV allí les aceptara sus billetes. Intentos de saqueos y enfrentamientos con la policía en medio del gas del bueno se hizo sentir esa fecha e inclusive el sábado 17. En la población de El Callao, en el estado Bolívar, igual situación se presentó con varios comercios saqueados, y en Tumeremo, otra población minera 60 Km más al sur, las vías fueron bloqueadas en reclamo a mantener la vigencia del billete de 100 Bs. En muchas otras capitales de estado y poblaciones de menor importancia igual se presentaron situaciones irregulares ante la tensa situación de no poder disponer de valor en los billetes aun en poder del público. La respuesta oficial el viernes en la noche fue de incrementar en la sede caraqueña del BCV en Carmelitas las taquillas receptoras del billete de marras de 30 a 150 y trabajar las 24 horas del día durante el lapso previsto hasta el martes 20 de diciembre. Ya a partir del mediodía del viernes el ejecutivo nacional había suspendido el cobro de las tarifas de los sistemas de metros en el país así como de los transportes extraurbanos SITSSA, y también el pago de peajes. Las taquillas de los bancos, a partir del viernes 16, cambiaron su función de recibir depósitos a pagar retiros personales. Desde el momento en que el ejecutivo comenzó a pagar los aguinaldos, a mediados de noviembre, todo el sistema bancario nacional comenzó a colocar restricciones en el retiro diario de efectivo. De montos sin límites a 30.000 Bs, luego a 15.000 Bs, 10.000 Bs. El viernes 16 lo máximo a retirar fue 2.500 Bs (en billetes de baja denominación, inclusive de 5 Bs) en una semana marcada esencialmente por el depósito de dinero en las taquillas de los bancos.

Del nuevo cono monetario sólo se habla de las monedas de 100, 50, 20 y 10 Bs y del billete de 500 Bs en “algún momento” de la semana del 19 al 23 de diciembre, esto es, sin garantía alguna. Las otras denominaciones en billetes irán “apareciendo” en lo que resta de diciembre y enero. Para solventar la ausencia de efectivo con valor, Maduro precisó que ingresarían “327 millones de billetes de 50 bolívares, y en el transcurso de diciembre 65 millones de billetes de 500, ingresarán también casi 5 millones de billetes de 5 mil y casi 3 millones de billetes de 20 mil” (aporrea.org, 16/12/2016).

¿Bueno o malo?
¿La medida de Maduro, como nos ha venido insistiendo, ha tenido un efecto demoledor a las mafias del dólar paralelo en Cúcuta y Maicao, las poblaciones fronterizas colombianas donde millones de bolívares en billetes de 100 habrían quedado represados? No pareciera en primera aproximación, de igual modo que en la fronteriza Villa Pacairima en Brasil, salvo el efecto de pérdida que los comercios de esas poblaciones habrían tenido con las compras permitidas en bolívares por naturales venezolanos de los estados fronterizos de Táchira, Zulia y Bolívar en búsqueda de alimentos y bienes escasos. Si el monto que existiera en Colombia fuese realmente de 300.000 millones de bolívares, a cualquier tipo de cambio peso colombiano por bolívar, cualquier cifra cautiva por encima de 100.000 millones pesos, tan sólo en Cúcuta, habría sido de inmediato reclamo por parte del ejecutivo colombiano al gobierno venezolano, y tal reclamo aun no lo han hecho. Pretendidos analistas venezolanos para justificar la acción de Maduro, han explicado el diferencial que resultaría a favor de cualquier mafioso de casa de cambio cucuteña convirtiendo en Bogotá los bolívares a pesos colombianos y luego estos a dólares para venderlos a venezolanos necesitados por más bolívares. Si esa fuese la magnitud del negocio y de la noche a la mañana las bóvedas del banco central colombiano hubieran amanecido abarrotadas de billetes de 100 Bs sin valor el lunes 12 de diciembre por efecto del decreto, lo más seguro es que una nota de reclamo del ejecutivo colombiano habría sido entregada en forma expresa a la cancillería venezolana de ipso facto y en términos muy poco amistosos. Igual caso habría ocurrido desde el gobierno brasileño por los negocios en bolívares en Villa Pacairima.

Ahora, ¿qué tan beneficioso ha sido realmente para el país? Para podernos explicar esa respuesta y no meramente diciendo que el dólar paralelo se tasó el jueves 15 de diciembre en 2.480,52 Bs, casi 1.700 Bs menos que el domingo (4.254,11 Bs) cuando Maduro habló del decreto, necesario es evaluar el por qué de su disparada desde valores cercanos a los 1.000 Bs (valor que se mantuvo durante buena parte del año hasta comienzos de octubre) a medida que transcurría de nuevo el comercio fronterizo luego de su reapertura el pasado 13 de agosto. Fue pública y notoria la búsqueda de adquirir en Cúcuta y Maicao alimentos y otros bienes esenciales escasos en el país. La magnitud de viajantes tendió a estabilizarse en la medida que los precios comparativos resultaran menos costosos que los que ofrecían los bachaqueros en el país. La ventaja de que el bolívar pudiese ser aceptado por los comercios, otra. El cambio peso colombiano – bolívar en función del dólar paralelo a 1.000 Bs permitía al pudiente de San Cristóbal acercarse a Cúcuta un fin de semana y gastar en unos 8 o 9 productos 50.000 Bs. Para quien depende de un salario mínimo, aun si la cesta tickets se pudiese canjear en Colombia, un ingreso mensual de 90.000 Bs había que racionarlo muy bien para adquirir sólo lo importante. Con todo y el boom que se le quiso sacar, las compras en bolívares hechas en la frontera mantuvieron un perfil más bien bajo. Apenas se vio la oportunidad de importar masivamente desde Colombia productos de primera necesidad escasos: harina de maíz, arroz, harina de trigo, aceite de cocina, pasta, papel toilet, pañales, etc, y que las transacciones podían realizarse en bolívares, el precio del dólar paralelo comenzó a levantar cabeza y también la acumulación de billetes venezolanos.

La lógica del mercado condicionaría que se exigieran más bolívares por los pesos colombianos en respuesta al aumento de los precios de las mercancías para poder satisfacer una mayor demanda desde Venezuela. La permisividad por parte de los militares venezolanos para que cruzaran sacos llenos de bolívares para adquirir las mercancías sólo estuvo en la medida en que los oficiales de alto rango fueran los interesados en llevar las mercancías hasta otras ciudades del país, evidentemente a través de testaferros. Lo mismo terminó ocurriendo en la frontera con Brasil, el valor local de cambio real – bolívar venía tasado en función del dólar paralelo en ascenso. La red de distribución de mercancías brasileñas importadas, desde Villa Pacairima en la frontera junto a la población venezolana de Santa Elena de Uairén, hasta las poblaciones de los estados del sur oriente del país estaba custodiada por más de 10.000 funcionarios militares incluyendo tropa y oficiales de alto rango, y esto dicho por el propio gobernador del estado Bolívar, Rangel Gómez, nos da cuenta de la magnitud del negociado. Imaginamos que algo similar deberían haber estado haciendo Vielma Mora en Táchira y Arias Cárdenas en Zulia con importaciones similares desde Colombia. La consecuencia del disparo de la tasa del dólar paralelo de inmediato repercutió en la elevación de los precios de las mercancías en venta en Venezuela. Todos querían jugar a llenarse de bolívares para ir a Brasil o a Colombia para comprar allí lo escaso en Venezuela, traerlo para ser vendido con márgenes de ganancia especulativos y repetir el ciclo. Con el aumento de la demanda de mercancías sus precios al cambio en bolívares aumentaban. Lo que el gobierno consideró un efecto pernicioso de mafias en USA y Colombia, no fue más que la vieja ley de la oferta y la demanda cuando adicionalmente el bolívar era usado como otra mercancía intermedia en función de otro marcador referente del mercado mundial, el dólar.

El descenso abrupto del dólar paralelo por la medida espasmódica de Maduro, aunque sin llegar a valores de 1.000 Bs sólo indica la detención abrupta de mercancía no comercializable en Venezuela porque el valor de cambio usado en principio perdió valor de improviso. Bruscamente Colombia se quedó con miles de billetes de 100 Bs inservibles que en principio no pueden reingresar a Venezuela si no es de la misma forma como salieron. También significó para un nuevo sector de la burguesía venezolana que se apoyó en la casta militar bolivariana que controla la frontera, un golpe muy fuerte porque deberán conseguir otra denominación de pago que resarza lo perdido en la compra anterior, si no, la mercancía adquirida jamás será liberada desde Colombia y Brasil. Es obvio que hasta que el nuevo cono monetario venezolano no se estabilice, cualquier transferencia de efectivo a estos países quedará pendiente, pero también volverá a notarse en nuestro país niveles de escasez por productos que en cierta forma venían apareciendo por tales importaciones.

Roberto Yépez
18/12/2016

jueves, 8 de octubre de 2015

El apretón de manos de Santos y las FARC


El apretón de manos de Santos y las FARC

Con el apretón de manos entre Raúl Castro, el presidente Juan Manuel Santos y 'Timochenko' en La Habana, el proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC ingresó para muchos en una fase "irreversible". Este optimismo está fundado en la gran cantidad de adhesiones cosechadas por los últimos acuerdos: el Vaticano, el Departamento de Estado, la Unión Europea, el castrismo, y el gobierno venezolano (que copatrocina los diálogos). Sólo el partido de Alvaro Uribe expresó su rechazo.

En el contexto de la última gira papal por Cuba y Estados Unidos, se acordó en La Habana la creación de una Jurisdicción Especial para la Paz que contempla penas reducidas para los involucrados en el conflicto. El contenido del acuerdo, sin embargo, ha desatado una fuerte controversia pública entre ambas delegaciones. Hay muchos puntos de esta justicia transicional que no están claros, por ejemplo cómo se designarán los jueces y si dicho tribunal podrá juzgar a ex presidentes (Uribe). Muchos analistas discuten también la pertinencia de amnistías o reducción de penas para la guerrilla, omitiendo la impunidad de la burguesía y de los paramilitares y el ejército, o sea del aparato estatal, en el desplazamiento de millones de personas y en la expropiación de tierras campesinas y crímenes durante el conflicto.

Las FARC deben desarmarse dos meses después de sellado el acuerdo definitivo. La integración de la guerrilla al orden 'democrático' se ha transformado en un objetivo estratégico, como lo resume el punto 10 del reciente acuerdo: "La transformación de las FARC en un movimiento político legal es un objetivo compartido, que contará con todo el apoyo del gobierno en los términos que se acuerden" (El Tiempo, 26/9). En función de este objetivo, los acuerdos previos sobre participación política habían comprometido ya una serie de garantías y circunscripciones territoriales especiales con acceso a la Cámara de Representantes.

Conflicto en el "posconflicto"

Mientras con una mano Santos negocia el acuerdo, con la otra refuerza el aparato militar con apoyo de los Estados Unidos y la Otan. El objetivo son "las amenazas a la seguridad que pasarán a primer plano tras el desarme de las Farc, principalmente los guerrilleros que no se desmovilicen" (Clarín, 26/9). La experiencia de otros procesos de desmovilización demuestra que el desarme puede dilatarse por años, como en el caso de El Salvador. Al mismo tiempo, todavía no se han iniciado las negociaciones con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN). En cualquier caso, el aparato represivo del Plan Colombia permanecerá intacto y uno de sus máximos exponentes seguirá siendo el presidente de la República.

Motores

El avance del proceso de paz ha tenido por motores el alineamiento de una constelación de intereses agrarios, petroleros y mineros, que vislumbraron a partir del acuerdo un desarrollo de importantes negocios en el campo, de un lado, y la apertura cubana, del otro. El enviado estadounidense a las conversaciones de paz, Bernard Aronson, lo postula como un imán para las inversiones, y la directora del FMI, Christine Lagarde, como "las bases (...) para mejorar el clima de negocios" (La Nación, 4/10).

Pero dado que el ciclo de alza de los commodities ha finalizado, podríamos asistir a una 'paz tardía'. El retroceso en sus filas combatientes empujó también a las FARC a sentarse a la mesa de negociaciones, pese a sufrir durante buena parte del proceso la continuidad de los bombardeos y emboscadas del ejército.

Asistimos al final de una lucha armada no revolucionaria, que reemplazó la acción histórica independiente del proletariado por el foquismo y adoptó (desde su programa agrario de 1964) una política de convocatoria a la burguesía nacional que actualmente se expresa en su reivindicación del chavismo. La revolución social exige una fuerza política pegada a la clase obrera y una delimitación implacable del nacionalismo burgués.

Gustavo Montenegro

viernes, 25 de septiembre de 2015

Francisco, en arenas movedizas


Francisco, en arenas movedizas

La visita del Papa a Cuba y Estados Unidos es una tentativa por dar un nuevo envión al proceso de deshielo, que, sigue transitando por arenas movedizas. La gira papal cuenta con el beneplácito y el aval favorable de los gobiernos de ambos países, que  por distintas razones, apuntan a su propio frente interno.

Transcurrido más de un año desde el anuncio del acercamiento diplomático entre Estados Unidos y Cuba, el bloqueo norteamericano sigue en pie. La reapertura de las embajadas, dos meses atrás, así como otros pasos en la aproximación entre ambas naciones no pueden omitir esta circunstancia.

Francisco, en su estadía, no condenó el embargo. "El bloqueo –afirmó– es parte de una negociación, ya que ambos presidentes están hablando de eso" y dijo que su deseo era "que se alcance un acuerdo que satisfaga a las partes" (Clarín, 23/9).

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Mientras el embargo persiste, las medidas de acercamiento diplomático se limitan a las prerrogativas ejecutivas de Obama.

Washington acaba de anunciar una serie de disposiciones que están diseñadas "para apoyar al sector privado cubano emergente", según palabras de la secretaria de Comercio de Estados Unidos.

Bajo las nuevas reglas, los estadounidenses podrán establecer y mantener presencia física en Cuba, como una oficina o un almacén, en sectores como el periodístico, agrícola y de la construcción, correo y envíos postales, telecomunicaciones y empresas de viajes, entre otros. Además, los negocios que se instalen en la isla podrán contratar a ciudadanos cubanos y mantener cuentas bancarias allí. En el sector de las telecomunicaciones e Internet, los estadounidenses podrán prestar servicios en asociación con entidades cubanas. En cuanto a los viajes, el transporte marítimo entre Estados Unidos y Cuba será autorizado por licencia general, y no caso por caso como antes. Además, se amplían las categorías que permitirán a familiares cercanos viajar a Cuba y quedan eliminados los límites a las remesas en favor de los cubanos residentes en la isla con parientes en el exterior.

Extorsión

Algunos analistas han señalado que, mediante estos avances, la Casa Blanca pretende terminar la resistencia de sus opositores en el Congreso y colocarlos ante un hecho consumado. Pero lo cierto es que las negociaciones proceden en un marco de extorsión: el levantamiento del bloqueo está condicionado a las concesiones que el imperialismo arranque a Cuba. Obama no se priva de usar los obstáculos que enfrenta internamente, para reclamar a las autoridades de la isla una aceleración en la apertura cubana a las finanzas y el comercio norteamericano. De acuerdo con las informaciones conocidas, Obama reclama la libre instalación de bancos norteamericanos en Cuba y, del mismo modo, de inversiones en sectores estratégicos de la economía.

Entre tanto, el acercamiento cubano-norteamericano progresa en las relaciones internacionales y en especial en el convulsivo escenario latinoamericano. El régimen de los Castro ha tenido y sigue teniendo un papel clave en las conversaciones de paz entre las FARC y el gobierno colombiano. Asimismo, La Habana viene interviniendo activamente, con el guiño de la Casa Blanca, para pilotear la crisis en Venezuela, y evitar que la situación se desmadre y encausar una transición del chavismo que es terminal.

El gobierno de Obama aspira a llevar esta colaboración a un plano superior, reincorporando a Cuba a la OEA. La integración cubana a los foros y organismos internacionales dominados por el imperialismo apunta a la cuestión estratégica de un cambio en la naturaleza social del régimen castrista.

Transición

Por lo pronto, la Iglesia trabaja activamente en esa dirección, ayudando a lubricar las tensiones sociales de una transición. Este papel que se reserva la Iglesia cuenta con el aval de la propia dirección cubana. En Cuba, la diferenciación social que se ha desarrollado con el sistema burocrático es el factor histórico fundamental del convite al capital extranjero. La apertura es la salida social ascendente para esta casta privilegiada de funcionarios. Como Estado que ha expropiado al capital, Cuba reivindica un gran sistema de salud y de educación, pero su régimen laboral se asemeja al de los sistemas de mayor explotación social. Se trata de un campo orégano para el capital internacional.

Esto es lo que explica que las relaciones entre el régimen castrista y la jerarquía eclesiástica estén en su punto más elevado. El Papa no recibió en su estadía a los disidentes. Raúl Castro acaba de anunciar la devolución a la Iglesia Católica de los 80 templos expropiados durante la revolución, lo que va de la mano con una generosa libertad para el accionar de la curia con la que no cuentan, en cambio, otras franjas opositoras.

Final abierto

La burocracia cubana aspiraba a emular el "modelo chino". Esa expectativa ha quedado definitivamente pulverizada cuando se asiste al derrumbe del gigante asiático. Las esperanzas de un torrente de capitales a la isla son fantasiosas porque estamos viendo una persistente fuga de capitales de los países emergentes y hay una retracción de las inversiones y negocios, consecuencia de la actual bancarrota capitalista mundial. Las concesiones económicas y sociales que el capital reclama no irán de la mano de las supuestas ventajas que se pregonan al llamar a abrirle paso a la apertura. Cuba enfrenta, por lo tanto, una transición tormentosa.

En el plano inmediato, la extorsión actual a la que Cuba es sometida en el marco de las negociaciones, pone a la orden del día la necesidad de un programa, que permita a los explotados cubanos hacer frente al chantaje capitalista y defender sus intereses: por el levantamiento incondicional del bloqueo, por sindicatos independientes libremente elegidos para defender los derechos de los trabajadores, por la defensa de la salud y la educación gratuitas mediante una gestión directa de los trabajadores. La defensa, asimismo, de una economía que aún es planificada, supone el monopolio del comercio exterior y de los bancos.

Pablo Heller

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Venezuela-Colombia: unidad de los trabajadores


Venezuela-Colombia: unidad de los trabajadores

El conflicto entre Venezuela y Colombia no des-escala: ambos gobiernos llamaron a consulta a sus respectivos embajadores; el presidente venezolano Nicolás Maduro pronosticó un "proceso duro y largo" (El País, 27/8). Más de mil colombianos han sido deportados desde que fuera decretado el estado de excepción en la región de Táchira. El internacionalismo y la doctrina bolivariana se han ido al diablo. Los pueblos de ambos lados de la frontera pagan las consecuencias del derrumbe económico de Venezuela y del paramilitarismo de Colombia; y, por sobre todo, de la política sin salida del chavismo. El contrabando colombiano aprovecha desde hace décadas el precio extremadamente bajo del petróleo venezolano, a lo cual se suma ahora la oferta de mercancías colombianas a precios elevadísimos, ante el desabastecimiento que sufre Venezuela. La larga frontera entre los dos países es una expresión concentrada de la crisis que afecta a ambos, en especial a Venezuela. Los procedimientos de deportación militar de personas por su condición nacional merecen la mayor condena y minan la capacidad de lucha por la emancipación de América Latina.

Es cierto que el detonante ha sido el ataque de un grupo de paramilitares colombianos a tres integrantes del ejército venezolano. Sin embargo, la caracterización de la crisis es incompleta si se omite la complicidad de sectores del propio ejército bolivariano en el contrabando. Esta situación fue reconocida por el vicepresidente de Venezuela en la gira que está haciendo por los Estados fronterizos de su país.

Problemas de frontera

La frontera entre Venezuela y Colombia es un colador. El gobierno venezolano denuncia que el Estado de Cúcuta se hace con 9.000 millones de dólares anuales en concepto de contrabando de alimentos y combustibles, y que en esa ciudad hay más de mil casas de cambio ilegales. La desorganización que esto añade al derrumbe económico de Venezuela llega a tal nivel que la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora ha propuesto la construcción de un "Muro Fronterizo Comunal" (Aporrea, 28/8). Otros van más lejos, y plantean una militarización de "toda la zona fronteriza, no sólo la del Táchira, porque por Apure y Zulia también hay contrabando; y por el lado de Brasil" (ídem, 24/8). Sugieren la exigencia de visas para el ingreso de colombianos al país y la supresión de elecciones en los municipios fronterizos para la designación directa de sus alcaldes desde el Ejecutivo nacional. Por otra parte, el resurgimiento del conflicto fronterizo con Guyana, a la que el gobierno chavista ha exhortado a detener la exploración petrolera en el territorio en disputa de Esequibo, completa un cuadro de dislocamiento territorial. Como se ve, la cuestión fronteriza es el iceberg de un derrumbe del régimen político vigente.

Proceso político

El conflicto es explotado también para enmarcar las elecciones parlamentarias de diciembre próximo en un estado político de emergencia o excepción. Del otro lado de la frontera, el ex presidente Álvaro Uribe procura debilitar al actual mandatario Juan Manuel Santos, para hundir las negociaciones de paz con las Farc o tomar la dirección de esas negociaciones. Este choque está vigente con independencia de que las posiciones del uribismo colombiano hayan quedado en minoría frente a la orientación negociadora predominante del imperialismo, que encarna Santos. La salida a la crisis venezolana forma parte de la mesa de negociaciones entre Cuba y Estados Unidos. Maduro pretenden aprovechar, para la supervivencia de su gobierno, la circunstancia de que Venezuela sea copatrocinadora de las negociaciones con la guerrilla.

Planteamos la unidad de los trabajadores de Colombia y Venezuela y de los de sus ciudades de frontera, con un plan económico conjunto que atienda los intereses de las masas laboriosas de ambos lados. Lejos de construir muros, la tarea de los trabajadores es derribar las fronteras –por medio de gobiernos de trabajadores y la unidad socialista de América Latina.

Gustavo Montenegro

viernes, 16 de mayo de 2014

La economía de mercado en la frontera


La economía de mercado en la frontera

El contrabando de gasolina hacia Colombia es tan grotesco que Rafael Ramírez dice que es más lucrativo que el negocio del narcotráfico. La realidad es cercana a lo que dice. Veamos, en Venezuela se expende el litro de gasolina a 0,097 bolívares, el cambio o relación bolívar-peso en la frontera es a la tasa del mercado negro, redondeando a favor del peso, es decir, un poco mayor al de la tasa del mercado negro en cualquiera otra parte del país. Si tomamos el cambio de 70 bolívares por dólar y el de 1.900 pesos por dólar (cambio oficial), resulta en 27 pesos por bolívar; la gasolina de contrabando luego se vende en Colombia en pesos contantes y sonantes. De eso resulta que el diferencial entre compra y venta es abismal.

Veámoslo en números con el dólar como referencia. El ejemplo tendrá como unidad el costo de un tanque de un auto de 40 litros de capacidad. A razón de 0,097 bolívares cada litro, el tanque lleno cuesta 3,88 bolívares. Eso equivale a 0,615 dólares a la tasa de cambio de 6,30, o a 0,35 dólares a la de 11 bolívares por dólar. En Colombia el galón (3,78 litros) cuesta 8.600 pesos o 2.275 pesos el litro, por lo que llenar un tanque de 40 litros resulta en 91.005 pesos; al cambio oficial de  allá (±1.900 pesos por dólar) el litro de gasolina cuesta 1,19 dólares, por tanto, un tanque de 40 litros se llena con 91.000 pesos o 47,9 dólares.

Aquí en Venezuela, si pudiese comprar el del país vecino directamente la gasolina, la conversión de pesos a bolívares utiliza la tasa de mercado negro del dólar en Venezuela. Él  sabe que el tanque de 40 litros le sale en 3,88 bolívares, o lo que es lo mismo, en 105,14 pesos con el dólar paralelo a 70 bolívares (serían 27 pesos por bolívar), contra 91.000 pesos allá, una diferencia respecto a lo que pagaría en Colombia de 865% a precio oficial.

Las cinco estaciones de servicio del Sistema de Abastecimiento Fronterizo Especial de Combustible (SAFEC) que tiene Venezuela en la frontera, venden la gasolina a 28 bolívares el litro. En pesos en la frontera, el tanque de 40 litros costaría 30.352 pesos, aproximadamente 1/3 de lo que sería en su país, 91.000 pesos. Sin embargo, la que se contrabandea, luego de “pasar el rio” en tierra colombiana, la venden a 20.000 pesos la pimpina, que tiene 20 litros de capacidad. Es decir, el tanque referenciado en este ejemplo costaría el doble, 40.000 pesos, de todos modos un negocio redondo. ¿Si el contrabando, que no es de bisuterías, está en el orden de los cien mil barriles de gasolina diarios, entonces por qué no se instalan de 100 a 200 estaciones de servicio en la frontera y se le vende al país vecino a un precio menor que el precio colombiano, dando beneficio como producto de exportación?

Hay variación en cifras sobre la cantidad diaria de contrabando de gasolina que pasa la frontera. Desde Rafael Ramírez, como jefe máximo de la industria petrolera, hasta expertos petroleros como Rafael Quiroz, dicen que entre 50.000 a 100.000 barriles diarios salen de contrabando para Colombia, desde La Goajira hasta el Amazonas, Brasil, por la Guayana venezolana, y a Trinidad-Tobago y Guyana, por la costa oriental y el delta del río Orinoco. Esas magnitudes son imposibles de pasarlas sin que las “autoridades” no las vean, y lo que es más inverosímil, que no se aprovechen también.

Los funcionarios que custodian nuestras fronteras no son civiles, son militares. El contrabando de gasolina, y de otros bienes que resultan favorables por sus precios a las comunidades fronterizas de los estados vecinos, es aprovechado por mafias, con la complicidad de los militares de alta jerarquía destacados en los puestos fronterizos. El alto gobierno, tanto en la cuarta como en la quinta república, siempre fue permisivo con esta situación. En esencia el contrabando se contrarresta ejerciendo los trabajadores y el pueblo el control sobre el comercio exterior. El de gasolina se reduce a exportarla a precios internacionales con un número mucho mayor de estaciones de servicio en la frontera, no con la bufonada de 5 de norte a sur del país. El declive del bolívar, que ahora se agudiza debido al diferencial cambiario, conduce al gobierno, ante el creciente desabastecimiento nacional y su déficit fiscal, al aumento de la gasolina en el mercado interno buscando solucionar su crisis cargándosela a los trabajadores.


viernes, 21 de febrero de 2014

Venezuela: Golpismo gorila y autogolpe chavista


Comunicado del Partido Obrero de Argentina
Venezuela: Golpismo gorila y autogolpe chavista

En menos de diez semanas el chavismo pasó de la victoria electoral en las elecciones municipales a una crisis política, cuyo desarrollo lleva inevitablemente un cambio de régimen político; ni el oficialismo puede seguir gobernando en los términos que lo venía haciendo, ni la oposición encuentra una metodología que la mantenga unificada. Ocurre que la desorganización económica ha alcanzado proporciones gigantescas, que borran en la práctica el alcance de aquellas elecciones, cuando la oposición fracasó en el propósito de convertirlas en un plebiscito que produjera una caída del gobierno. Se ha creado un impasse gigantesco en su conjunto. El gobierno triunfante es incapaz de detener la marcha implacable del derrumbe de la economía y la irrupción consiguiente de un estallido social, mientras a la oposición acicateada por este derrumbe social viene de una derrota político-electoral, que ha acentuado la división en sus filas. El desabastecimiento alcanza al 30% de la oferta de productos y la industria y las importaciones se paralizan como consecuencia de una situación cambiaria terminal, porque el gobierno no puede ofrecer divisas a los tipos de cambio legales, porque provocaría una hemorragia financiera por la vía del mercado paralelo.

El inmovilismo del gobierno ha sido explotado por el ala derecha de la oposición, que entiende que no hay margen para esperar a la convocatoria de un referendo revocatorio del presidente Maduro, en 2016, cuando lo habilita la Constitución. Esta vieja fracción de derecha de la oposición gorila, ha desechado la tesis del jefe de la oposición, Henrique Capriles, para quien no hay posibilidad de inclinar la balanza política en la calle, en tanto no se produzca una deserción de la masa de la población que sigue respaldando al chavismo. Las movilizaciones que comenzaron a principios de febrero, a partir del agravamiento de la inseguridad en los ‘campus’ universitarios donde prevalece el movimiento estudiantil opositor, le ha dado la razón a todo el mundo: el inmovilismo del gobierno ha creado una situación explosiva; el ritmo de la crisis no habilita una posición de espera; la oposición no ha ganado para su campo a la masa chavista; el gobierno responde con un aparato de represión legal y paralegal, que muestra el vaciamiento de su base popular.

Como ocurre en una posición de ‘zugzwang’, en el ajedrez, no se puede mover ninguna pieza. De ahí que se ofrezcan salidas bizarras, como la del teórico del ‘socialismo del siglo XXI’ Hanz Dietrich, que ha llamado a formar un gobierno de coalición con Capriles, o la propiciar una mediación internacional. La posibilidad de un golpe gorila está fuera del radar, por más que la invoquen D’Elia o el ex vicerrector de Schuberoff, Atilio Borón, porque las armas las tienen las fuerzas armadas controladas por el chavismo y porque Obama tampoco lo impulsa. Al gobierno norteamericano le interesa, en primer lugar, que el presidente colombiano Santos sea reelecto y que prosiga la negociación de paz con las Farc. El triángulo del golpismo gorila está formado por el ahora detenido Leopoldo López, por el paramilitar colombiano Uribe y por los fascistas norteamericanos del Tea Party. Se trata de un menú indigesto incluso para la burguesía mundial y los principales gobiernos imperialistas. Quienes están obligados a impedir que la situación venezolana degenere son, especialmente, Cuba, Brasil, Argentina y, en última instancia, Colombia. Raúl Castro y Dilma Roussef no solamente tienen un punto de encuentro en las crecientes inversiones brasileñas (constructoras, petroleras) en Cuba sino en los gobiernos de El Salvador y Nicaragua, que deben bastante a la maquinaria electoral que Brasil viene usando con éxito en diversos países.

Las alternativas que podría negociar el tándem lulo-castrista son, sin embargo, limitadas. Venezuela enfrenta una crisis económica y social fuera de lo corriente. El ‘ajuste’ que plantea su desequilibrio financiero es enorme; Venezuela necesitaría un gran financiamiento internacional, que estaría condicionado a que su gobierno ponga un freno brutal al sistema de planes sociales. El ‘ajuste’ se convertiría en un ‘harakiri’ para el chavismo; sería incompatible con el gobierno y el régimen político vigentes. Una posibilidad de golpismo oficial retomaría una alternativa ya mentada en la prensa internacional en el pasado reciente, o sea la de un gobierno transicional de militares chavistas, encargado de una normalización política. Sería una especie de golpe de Jaruzelski, el militar polaco ‘comunista’ y ‘prosoviético’, que presidió, precisamente por eso, la transición de Polonia al capitalismo y a la Otan. La oposición gorila lo recibiría con un gran repudio, por supuesto, pero por sobre todo con una aun mayor expectativa, porque un golpe de esa característica habría minado en forma irreversible la autoridad histórica del movimiento bolivariano. D’Elia y Borón saludarían con regocijo, en un caso así, lo que, en su ignorancia, sería el sepulcro del chavismo.

La perorata ‘cristinista’ de que “los extremos se juntan”, podría encontrar en Venezuela una confirmación inédita, pues las marchas opositoras, con un definido propósito golpista, solamente podrían materializarse en el caso de que el propio chavismo oficialice un estado de excepción, o sea de arbitrariedad estatal. Las reivindicaciones estudiantiles opositoras son justas; es lamentable que no las hayan levantado, en Venezuela, las juventudes ‘socialistas’, como en Argentina sí las levanta la Fuba – y priva, de paso, a la derecha de un arma de demagogia popular. Nos referimos a las movilizaciones contra las violaciones, intentos de secuestros y secuestros efectivos de universitarias, atropellos criminales que cuentan, en Argentina, con complicidad policial. Lo mismo vale para la lucha contra el desabastecimiento y contra la carestía o contra el enriquecimiento descomunal de los capitalistas amigos y los sobreprecios de obras públicas. Pero, al revés de lo que ocurre en Argentina, en Venezuela, este movimiento tiene una dirección política de derecha y definidamente golpista. Esto es lo que importa a la hora de su caracterización. Al mismo tiempo, la represión criminal por parte de grupos chavista paralelos, que son designados como “colectivos”, con la complicidad del poder político, pone al desnudo una tendencia reaccionaria y fascistizante del oficialismo, cuya implicancia política es apuntalar la tendencia a la instauración de una dictadura. Las conspiraciones que impulsa la derecha, valiéndose de una demagogia democrática y popular, deben ser combatidas en primer lugar con la movilización de masas y, por sobre todo, con el pasaje del poder político y la estructura social a los trabajadores, a la clase obrera. Venezuela está gobernada por una camarilla política y económica y por la llamada ‘boliburguesía’.

Fruto de la crisis se están desarrollando movilizaciones obreras, por ejemplo en la industria automotriz, en este caso encabezadas por la UNT[en realidad por la CBST, N.R.], dirigida por el chavismo. Los trabajadores exigen la nacionalización de la industria para asegurar los puestos de trabajo. Se trata, sin embargo, de una reivindicación insuficiente, esto a partir del fracaso impresionante de las nacionalizaciones chavistas, que han colaborado con el derrumbe industrial. Lo que importa es el control y la gestión obrera colectiva de la economía nacionalizada, lo cual implica un gobierno de trabajadores. Aun con estas limitaciones, ante las protestas patronales, tanto el poder judicial como la guardia nacional intervinieron contra los trabajadores. La burocracia sindical movilizó el domingo pasado a los trabajadores petroleros y automotrices para apoyar al gobierno. Un sector minoritario encabezado por dirigentes petroleros clasistas rechazó esta cooptación y convocó a un Encuentro Nacional Sindical y Popular de Sectores en Lucha para discutir un Plan Económico y Social de Emergencia y un plan de movilización nacional en defensa de los derechos de los trabajadores y el pueblo. El problema de la independencia política del movimiento obrero sigue siendo el problema fundamental de la situación política venezolana.

Jorge Altamira
21/02/2014




lunes, 13 de enero de 2014

COLOMBIA “LIBERÓ” A JULIÁN CONRADO


Prensa Opción Obrera 27 Enero - Febrero 2014

COLOMBIA “LIBERÓ” A JULIÁN CONRADO

El gobierno venezolano ordenó la ¡Inmediata libertad! para Julián Conrado, a través de una instrucción de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, y a petición de la fiscalía del Ministerio Público, luego que el gobierno colombiano retirara la solicitud de extradición del militante de las FARC. Cuestión que, como vemos, depende del recule colombiano porque de lo contrario Julián Conrado se pudre detenido en el país.

El comunicado oficial del TSJ fechado el 9 de enero de 2014, que reproduce la web de Agencia de Noticias Nueva Colombia, ANNCOL, tradicional vocero de las FARC-EP, (anncol.eu, 10/01/2014), establece que “La Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, en ponencia conjunta, declaró desistida la extradición pasiva en contra del ciudadano de nacionalidad colombiana, Guillermo Enrique Torres Cueter –alias Julián Conrado–, en virtud de que la República de Colombia dispuso retirar y cancelar, con carácter inmediato, las solicitudes de extradición requeridas al Estado venezolano “.

Una declaración de prensa por parte del gobierno de Maduro (aporrea.org, 09/01/2014), dando cuenta del traslado de Julián Conrado a Cuba como parte integrante de la Mesa de Diálogo de Paz entre el Gobierno de la República de Colombia y las FARC, constituida en la ciudad de La Habana, República de Cuba, dice proceder “en el marco de sus competencias constitucionales y legales” tras 2 años y medio de su detención, desconociendo la solicitud de asilo político presentada por Julián Conrado al entonces ministro de relaciones exteriores, Nicolás Maduro, el 20 de julio de 2011. La solicitud fue redactada en la tapa de un libro y entregada a FUNDALATIN quienes luego la someterían formalmente ante la cancillería venezolana y ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Mohamed Alwash, en la sede de la oficina de ACNUR en Caracas (aporrea.org, 24/06/2013).

Ni la cancillería venezolana ni ACNUR se pronunciaron durante ese tiempo siendo cómplices violatorios del derecho de asilo y de elementales normas de derechos humanos. Julián Conrado fue detenido en una operación conjunta del DAS colombiano y autoridades competentes venezolanas, mientras se alojaba convaleciente de su precario estado de salud junto con su compañera en una casa en Barinitas, Edo. Barinas.

La situación y ubicación de Conrado se supo después de 62 días de realizado el secuestro, por una fuga de información, una nota escrita por Conrado que un soldado custodio dio a conocer.

Esta detención fue realizada sin ningún fundamento jurídico y violentando tratados del Derecho Internacional Humanitario DIH, acordado entre los países capitalistas en los Convenios de Ginebra en Agosto 1949 y suscrito posteriormente por Venezuela durante la dictadura de Pérez Jiménez, lo que demuestra que son sólo papeles firmados a conveniencia, letra muerta y que actualmente siguen esa tradición.

Con su llegada a Cuba un comunicado de las FARC establece que “Mientras atendemos su precario estado de salud, el mencionado compañero estará al margen de actividades relacionadas con las conversaciones de paz” (aporrea.org, 10/01/2014).

POR EL DERECHO AL ASILO DE LOS LUCHADORES EN CONTRA DE LOS GOBIERNOS CAPITALISTAS


jueves, 17 de noviembre de 2011

El nuevo golpe contra las Farc


PO 1203 17/11/2011 Internacionales

EXCLUSIVO DE INTERNET

El nuevo golpe contra las Farc

Después de un operativo militar que duró cerca de dos meses, las fuerzas armadas colombianas cercaron y asesinaron en las montañas del sudoeste colombiano al líder de las Farc, Alfonso Cano. El jefe rebelde sobrevivió a un bombardeo "con ocho bombas de 500 kilos cada una arrojadas alrededor de la pequeña casa donde estaba" (Univisión, 8/11), pero fue abatido horas más tarde por tropas terrestres. Aunque el ministro de defensa, Alejandro Pinzón, negó ayuda extranjera en la operación que también se cobró la vida de otros combatientes, "la tropa colombiana habría recibido apoyo de Israel y Estados Unidos para ubicar y dar muerte al jefe insurgente, a quien perseguía desde hace dos años" (ídem). Cano es el cuarto dirigente de alto rango que pierden las Farc en los últimos años, luego de la muerte natural de Manuel Marulanda y los asesinatos de Raúl Reyes y el "Mono Jojoy".
Aunque Santos no es contrario a la apertura de un proceso de diálogo con la guerrilla, pretende negociar su desmovilización desde una posición de fuerza excepcional.
El aislamiento de las Farc
El asesinato de Cano se produce en momentos de fuerte aislamiento internacional de las Farc. A partir de la asunción de Santos, tanto Ecuador como Venezuela normalizaron sus vínculos con Colombia. Correa declaró: "Si la muerte de Alfonso Cano sirve para decir basta y los miembros de las Farc entienden que por esa vía no alcanzan la justicia social... en hora buena" (Radio Caracol, 9/11). Correa y Santos operan en forma conjunta contra la insurgencia en la frontera colombo-ecuatoriana. En lo que respecta a Venezuela, Chávez ha guardado silencio frente a la muerte de Cano mientras la prensa informa de "un programa de intercambio de generales y oficiales superiores de los dos ejércitos que tendrá como objetivo garantizar la coordinación óptima de la lucha contra el narcotráfico, tanto en tierra firme como aérea y marítimamente" (RT.com, 25/10).
En cuanto al campo comercial, "se han acordado varios acuerdos importantes en materia energética. La parte venezolana incrementará el suministro de petróleo a Colombia, mientras que el lado colombiano ha prorrogado el contrato de la venta de gas a Venezuela por dos años. Se ha pactado, además, la creación de una compañía mixta que se dedicará a construir un oleoducto que vaya del río Orinoco en el este de Venezuela, hasta el puerto colombiano de Tumaco en la costa pacífica" (ídem). Estos compromisos explican que el gobierno de Chávez deportara rápidamente a Colombia a Joaquín Pérez Becerra, presunto líder de las Farc en Europa.
Internamente, las Farc también se encuentran golpeadas. El alto mando militar colombiano se jacta del alto nivel de infiltración que ha logrado sobre la guerrilla.
Un recambio acertado
Además del golpe contra Cano, las recientes elecciones municipales constituyeron otro triunfo del gobierno de Santos, que pulverizó a su ex aliado Alvaro Uribe. "Tras evaluar los resultados, Santos se sintió más libre de la incómoda presencia de Uribe, y empezó a tomar decisiones que muestran que su divorcio con él será definitivo. De hecho, ha designado como ministro de Trabajo a Rafael Pardo Rueda, máximo jefe del partido Liberal, y férreo opositor de Uribe" (El País, 31/10). Uribe fue derrotado en su propio feudo, Antioquía. "Del círculo más cercano a Uribe, barones electorales que él estaba preparando como presidenciables también fueron derrotados en estas elecciones (...) A nivel de colectividades, el músculo político que mantuvo airoso a Uribe durante los ocho años de gobierno, el tradicional partido conservador, prácticamente fue borrado del mapa electoral" (ídem). Santos ha derrotado políticamente a Uribe y se ha colocado, ante los ojos del imperialismo, como el hombre capaz de conducir el desarme de las Farc y de contener a los regímenes bolivarianos.
Lucha obrera y estudiantil
Es indudable que el despliegue militar y paramilitar contra las Farc tiene el propósito adicional de fomentar la represión contra todas las luchas populares. Las 32 universidades públicas de Colombia entraron en huelga el 12 de octubre contra una ley educativa que "disminuye drásticamente la inversión del Estado por cada estudiante, obligando a las universidades públicas a autofinanciarse vendiendo proyectos a empresas privadas" (CNN en Español, 11/11). Más de 200.000 estudiantes se manifestaron en Bogotá y pusieron la ley contra las cuerdas. A la vez, los petroleros fueron a la huelga general por su derecho a la organización sindical y contra la tercerización (estabilidad de los contratos). "Las empresas del sector recurren a la cancelación de contratos laborales y a contratistas de mano de obra para impedir el libre derecho a la asociación, como ha ocurrido recientemente en los campos que la canadiense Pacific Rubiales Energy explota en asociación con Ecopetrol en el este de Colombia. Tal práctica ha llevado a que solo la petrolera estatal tenga cerca de 30.000 trabajadores indirectos y solamente 5.500 directos" (ABC, 9/11). Más de 1.200 tercerizados que represalió la patronal bloqueaban el día posterior de la huelga la entrada a la refinería de Ecopetrol en Barrancabermeja.
Conclusión
La operación contra Cano y el triunfo en las elecciones municipales y regionales han fortalecido al gobierno de Santos frente a la guerrilla y a sus adversarios del propio palo paramilitar (Uribe). Su política de acuerdos con Correa y Chávez se ha revelado útil para el imperialismo, como un factor de estabilización regional y de aislamiento político de las Farc. Sin embargo, Santos deberá probar ahora si cuenta con los recursos políticos suficientes para enfrentar el ascenso de masas que expresan las luchas estudiantiles y obreras, el elemento más novedoso de la etapa.

Gustavo Montenegro