Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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lunes, 16 de diciembre de 2013

¿2014 plantea a los sindicatos una necesaria reformulación?


¿2014 plantea a los sindicatos una necesaria reformulación?
Comentarios a un artículo de Héctor Lucena* en su columna habitual del Correo del Caroní

Como siempre, nuestros comentarios toman nota de datos y comentarios objetivos al margen de la interpretación que le da el profesor, inclusive contrapuestos. El artículo en cuestión, “2014 plantea a los sindicatos una necesaria reformulación” (15/12/2013), desde su óptica llama la atención a una situación palpable, grave en el movimiento laboral, totalmente discutible, y dirigido, a nuestra consideración, a los sectores de vanguardia dentro del movimiento obrero, tanto en las corrientes políticas como sindicales de todo Venezuela.

Lucena comienza con suavidad su columna, “Terminamos el 2013 con perspectivas inquietantes en materia económica para el nuevo año”, algo que habría que indagar el cómo dar el toque de alarma o despertar a los incautos que son casi todo el país a pesar del abismo por donde vamos cayendo.

Advierte, con base a la política económica, de “dos consecuencias centrales sobre las relaciones de trabajo”. Expresa primero el descontento contra el “Gobierno el principal empleador” de sus trabajadores “por incumplimiento de lo firmado o acordado, o por postergar negociaciones con sus servidores, quienes aspiran revisiones de sus condiciones de trabajo, aspiración legítima en un contexto inflacionario como el existente”, y segundo, “las repercusiones en los privados”. Para ambos se refiere, y resaltamos, los problemas de “sus empleos, condiciones de trabajo y condiciones de su vida familiar”. Como lo decimos nosotros, a los trabajadores les toca luchar contra sus patronos sean públicos o privados, ambos representan directos o disfrazados la clase social que maneja en el país.

Sus causas las establece en “el creciente déficit fiscal que en el presente año alcanzará entre el 13-15%. El gobierno gasta más de lo que le ingresa, a pesar de los muy buenos precios petroleros”. Denuncia que “el presupuesto nacional ha perdido precisión para ser una referencia transparente” por los tracaleros y mentirosos, añadimos nosotros, de quienes planifican y entregan cuentas de la gestión del país.

Lucena resalta que “los ingresos para el 2014 con un barril de petróleo a US$ 60, cuando se ubica al menos un 60-70% más arriba. El déficit fiscal se fija en 4.5%”, y vislumbra “una devaluación inminente, así como se anuncia desde las altas esferas oficiales la subida del precio de la gasolina, y es de esperar otras medidas…”.

Continúa, “los trabajadores ha venido resintiéndose de los efectos de las políticas públicas, y particularmente las laborales, de estos últimos años. Resultado de ello es la fragmentación del movimiento” y le añade como agravante, la política del gobierno “adverso al desenvolvimiento libre y autónomo de estas organizaciones, dada las restricciones imperantes”, léase, según nuestra apreciación, éstas son consecuencia de las políticas antiobreras e interventoras que pretenden el desconocimiento de la organización sindical y el derecho a huelga.

Desde su ámbito el profesor aboga por “Un esfuerzo de agregación y coordinación entre las diversas organizaciones y tendencias que activan en el movimiento de los trabajadores es una necesidad en el escenario planteado”. Nosotros vemos y planteamos la necesidad de crear un Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

El artículo avala “la gestión judicial que acaban de hacer, al solicitar la nulidad de varios artículos que en el Decreto con rango y fuerza de LOTTT, atentan contra la libertad sindical” y asume considerar esencial, entre otros, “el del Registro Nacional de Organizaciones Sindicales que (el gobierno) dio un plazo que fenece este 31 de diciembre, con la amenaza de disolver a aquellas organizaciones que no se registren”. En ese sentido, aplaude la “gestión…  promovida por todas las corrientes y organizaciones que activan en el sindicalismo venezolano, con la salvedad de la central promovida por el gobierno. Hay que destacar que por años, quienes promovieron la solicitud no realizaban acciones conjuntas de esta naturaleza e importancia”.

La situación demanda una respuesta de conjunto ante la gravedad de la economía del país. Los organismos y leyes que el gobierno prepara para reprimir son de tipo fascista (Ley Orgánica de Seguridad de la Nación, Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria CESPPA, Sistema Integrado de Monitoreo y Asistencia SIMA), hasta DRONES están presupuestados –dicho por el ministro Rodríguez Torres–, miles de millones de dólares para impedir las protestas y movilizaciones, no de la MUD, sino a quien ellos le temen: los trabajadores y las comunidades urbanas o campesinas y los pueblos indígenas.

Lucena considera que “Los esfuerzos de agregación y coordinación como el destacado tendrán que repetirse en acciones no sólo de tipo judicial, sino también en el quehacer de las propias relaciones laborales, porque ha quedado evidenciado que múltiples organizaciones y corrientes promoviendo conflictos, haciendo grandes esfuerzos para el accionar cotidiano cada una por su lado, no han sido suficientes para detener los niveles de deterioro de las condiciones laborales, a pesar del enorme ingreso petrolero que el país ha recibido”. Para los trabajadores es importante entender que el populismo del gobierno está agotado, los planes llegan a sus límites, los recursos escasean y la corrupción aumenta. La economía de Venezuela con base a la renta petrolera, improductiva y favoreciendo a una burguesía cada vez mas parásita, coloca al país al borde de la quiebra cuyo elemento detonante seria una baja coyuntural, por decir lo menos, de los precios del barril de petróleo.

Lucena cerrando deja “interrogantes para el futuro cercano” a la cual nosotros respondemos.

“¿Qué medidas tomará el gobierno?”
OO: Mas importaciones, venta de oro, devaluación, endeudamiento. El gobierno prorrogará las medidas para intentar salir de la crisis económica pero descargándola sobre los trabajadores.

“¿Qué papel jugarán los trabajadores y sus organizaciones en la construcción de esas medidas, serán consultados?”
OO: Si no lo han hecho hasta ahora, continuarán siendo criminalizados en sus luchas e interviniendo con los militares, o con el apoyo de las Inspectorías del Trabajo, jueces, y hasta el CNE.

“¿Sobre quiénes recaerá el costo de la resolución de la crisis?”
OO: Sobre el país, a excepción de quienes siguen parasitando con la renta petrolera.

“¿Pagarán la crisis quienes han despilfarrado los recursos de todos?”
OO: Se saldrán con la suya sino imponemos un salario mínimo igual a la cesta básica familiar, aumentos generales de sueldos y salarios, indexación de acuerdo a la inflación (escala móvil de salarios), pase a fijos o las mismas condiciones y beneficios para los tercerizados.

“¿Hacia dónde apuntar la mirada para buscar vías para la resolución de la crisis?“
OO: Control del comercio exterior, nacionalización de la banca, suspensión inmediata al pago de la deuda externa, control obrero en la producción e inspección pública de los libros contables tanto en el sector público como en el privado, en la banca, industrias, comercios y servicios. Para los trabajadores la salida en su favor tiene que ser a través de ellos mismos, paso a paso, hasta conquistar su propio gobierno.

Lucena concluye: “Todo parece indicar que será un año definitorio en el papel que ha de jugar movimiento de los trabajadores”. Desde Opción Obrera concluimos: Si no hay coordinación y unidad con base a una clara plataforma de lucha es imposible parar la debacle a que nos lleva el gobierno y los empresarios, comerciantes y banqueros que están detrás del poder.

José Capitán
15/12/2013

* Héctor Lucena dirige el doctorado en Relaciones del Trabajo en la Universidad de Carabobo. Investigador reconocido, ha escrito varios libros y numerosos artículos en revistas académicas especializadas en esa área.

miércoles, 28 de agosto de 2013

NUESTROS DERECHOS LOS ARRANCAMOS SOLAMENTE CON LA LUCHA


Prensa Opción Obrera 26 Agosto - Septiembre 2013

Tapa
NUESTROS DERECHOS LOS ARRANCAMOS SOLAMENTE CON LA LUCHA

La crisis económica en Venezuela se agrava irreversiblemente, y se convierte en un desastre social. Para pararlo es necesario debatir un programa de acciones concretas.

En ese marco al gobierno no le es rentable dar aumentos de salarios –salvo ajustes al mínimo–, mucho menos permitir las contrataciones colectivas, ni realizar inversiones productivas, prefiere especular con el dinero del país. Los bancos del estado invierten más de la mitad de su patrimonio en compras de bonos del mismo Estado, más rentable para ellos y menos para el país, eso conduce a aumentar el déficit fiscal, mayor endeudamiento y una economía improductiva donde el PIB se abulta por la actividad económica del sector de los servicios y la comercialización de las importaciones. Por otro lado, estimula a los empresarios parásitos con dólares preferenciales para importar –lo que no es prioridad para el venezolano– y convirtiéndolo en un gran negocio por la vía especulativa, muchas veces hasta en formas de estafas a la nación. Como ejemplo, la industria ensambladora automotriz es el colmo de la desviación improductiva en perjuicio del país, importando autopartes de sus casas matrices a dólares preferenciales mientras aquí no se fabrica ni un tornillo. Ante esto es absolutamente necesaria una acción nacional de los explotados, los oprimidos y sus organizaciones. 

La necesidad de una organización política que cohesione los sectores de la vanguardia revolucionaria de la clase obrera en este proceso es vital y su construcción ya no se puede retrasar.

Desde esta perspectiva, Opción Obrera insiste en llamar a los que luchan, a los trabajadores, sus sindicatos y federaciones, a las organizaciones populares y de izquierda, a coordinar encuentros para emprender esta tarea yendo más allá de las limitaciones de los mecanismos burocráticos que impiden la movilización de masas con propuestas independientes, no tras un padrino, un diputado o un viceministro que las gestionen, sino arrancando nosotros con la lucha nuestros derechos.

Los principales pilares de las acciones propuestas a hacer son:
  • Un frente nacional por el respeto y el derecho a  la contratación colectiva.
  • Por la derogación de las leyes que criminalizan el ejercer el derecho a la protesta social y laboral. Juicio y castigo a los asesinos de los luchadores obreros y sociales y al terrorismo patronal.
  • Por la inmediata anulación de los artículos que confiscan el derecho a huelga y a la libertad sindical plasmados en la vigente LOTTT.
  • Por un salario mínimo igual a la cesta básica familiar, un aumento general de los salarios, el reconocimiento inmediato de los derechos laborales de los trabajadores, basta de tercerización.
  • La lucha contra los despidos y el desempleo: la distribución de las horas de trabajo para darle empleo al desocupado con iguales beneficios para todos los trabajadores, no a la discriminación del trabajo.
  • Fuera la burocracia sindical, por la democracia en las organizaciones de los trabajadores.
  • Ocupación de todas las fábricas que están cerrando o despidiendo trabajadores. Por la expropiación de la gran industria y los sectores estratégicos de la economía sin indemnización y bajo auténtico control obrero sobre la producción y la administración.
  • Por el derecho de los pueblos originarios a la tierra, expropiación del latifundio y un plan agrícola bajo control de los mismos trabajadores del campo. Juicio y castigo a los autores intelectuales y materiales de los asesinatos a dirigentes y luchadores campesinos e indígenas.
  • Por un movimiento obrero autónomo sin la intervención de federaciones ni centrales de maletín ni partidos ajenos a los trabajadores, o lo que es peor, de aquellos que avalan una política antiobrera.
  • Por la suspensión inmediata de cualquier pago al capital financiero mundial por concepto de deuda externa, por la inversión productiva de tales montos en el país bajo control de los trabajadores. Por la nacionalización total del sistema financiero sin indemnización y su fusión en una banca única bajo el control de los trabajadores que sirva de palanca para impulsar el imprescindible desarrollo nacional.



martes, 15 de enero de 2013

Trabajadores tercerizados de Chrysler denuncian a la empresa por no reconocerles los mismos derechos que tienen los fijos aunque está plasmado en la contratación colectiva


Hemos recibido esta comunicación de parte de trabajadores tercerizados de Chrysler en Valencia. Hay que hacer un plan pidiéndole la solidaridad efectiva al sindicato y exigiendo el cumplimiento del convenio para todos los trabajadores. !!!No a la división de los trabajadores por parte de la empresa¡¡¡

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En vista de la promulgación de la nueva LOTTT el pasado 01/05/2012, nosotros los trabajadores tercerizados de CHRYSLER L.L.C. convocamos a los representantes de dicha empresa trasnacional ya mencionada y a los representantes de las empresas tercerizadas en las cuales nosotros laboramos, a una mesa de diálogo en la Inspectoría del Trabajo de Valencia en donde nosotros nos fundamentamos en la labor que realizamos en las líneas de producción según los artículos 47, 48, 50 y en las DISPOSICIONES TRANSITORIAS, DEROGATORIAS Y FINAL de la LOTTT, donde se prohíbe la tercerización; aunque también estos artículos le dan tres (03) años a la empresa para que se ajuste a esta ley, también dice claramente que mientras trascurre ese tiempo los trabajadores tercerizados debemos de tener los mismos beneficios que tienen los trabajadores de la nomina fija de la empresa.

Luego de planteado todo esto los representantes de CHRYSLER L.L.C. dijeron que tenían que esperar una inspección por parte de la Inspectoría del Trabajo. Hasta allí llegó la mesa de diálogo. Luego hicimos la solicitud de la inspección pero nunca llegó. En vista de nuestras incomodidades por no tener respuestas le hicimos otro llamado a CHRYSLER L.L.C. pero esta vez en otro ente gubernamental, al día siguiente la empresa presentó un listado de los trabadores de las distintas contratas que ellos asumieron eran tercerizados, esto posible gracias al grupo sindical de CHRYSLER L.L.C. quienes nos incluyeron en las cláusulas del contrato colectivo que se estaba discutiendo en esos momentos, y donde la lucha parecía dar sus frutos para todos, tanto para los trabajadores de la nomina fija como para nosotros los trabajadores tercerizados.

El nuevo contrato colectivo comenzó a entrar en vigencia el 01/08/2012, ahora la situación es bella pero solo para los trabajadores de la nomina fija de CHRYSLER L.L.C.. ¿Por qué decimos esto? Porque los trabajadores tercerizados no hemos visto nada de resultados a nuestro favor. Por eso les pedimos que publiquen esta información y la ministra MARIA CRISTINA IGLESIA sepa por lo que estamos pasando:

1.      Que somos trabajadores tercerizados que estamos en situación de desamparo.
2.      Que CHRYSLER L.L.C. firmó un contrato colectivo con el grupo sindical de la empresa donde los tercerizados tendríamos iguales beneficios que los fijos.
3.      Que la misma empresa presentó una lista descriptiva de todos los trabajadores que nos encontramos tercerizados y con todo esto no quieren asumir responsabilidades que por ley nos corresponden.

Por favor ministra pedimos muy humilde y desesperadamente su ayuda...!

Trabajadores tercerizados de CHRYSLER L.L.C.

jueves, 19 de julio de 2012

Creado Consejo Superior de Trabajo para velar cumplimiento de LOTTT


Prensa Opción Obrera 23 Julio - Agosto 2012

La guinda que faltaba
Creado Consejo Superior de Trabajo para velar cumplimiento de LOTTT

El 22 de mayo pasado, durante el Consejo de Ministros que se llevó a cabo en el Palacio de Miraflores, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, firmó el decreto de creación del Consejo Superior del Trabajo y sus integrantes.

El organismo será presidido por la ministra del Poder Popular para el Trabajo, María Cristina Iglesias y como consejeros a la ministra del PP para la Educación Universitaria, Yadira Córdova; el ministro del PP para Planificación y Finanzas, Jorge Giordani; el ministro del PP para Industrias, Ricardo Menéndez; el ministro del PP para Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro; la Procuradora General de la República Cilia Flores, entre otros.

El Consejo Superior de Trabajo forma parte de la nueva LOTTT y tiene como objetivo fundamental: “velar por el cumplimiento de este reglamento y su implementación”.

La LOTTT fue hecha por un cenáculo de especialistas y burócratas, unos funcionarios y otros sindicales. Ahora la función del CST es elaborar el reglamento a la LOTTT en un plazo de 3 años. Ambos aparatos designados por el presidente es obvio que no representan a los trabajadores, peor aún, está integrado por patronos del sector público que ni siquiera han cumplido las leyes del trabajo con sus empleados, en particular con la contratación colectiva.

Esto confirma que este gobierno no es de los trabajadores, favorece a los patronos y quienes pretenden maquillarlo a nombre del socialismo, simplemente están traicionando a la clase obrera.

CON LA LOTTT LOS TRABAJADORES NO TENEMOS SALIDA ANTE LA EXPLOTACIÓN CAPITALISTA


Prensa Opción Obrera 23 Julio - Agosto 2012

CON LA LOTTT LOS TRABAJADORES NO TENEMOS SALIDA ANTE LA EXPLOTACIÓN CAPITALISTA

Decíamos en nuestra edición de Opción Obrera N° 22 de mayo de 2012[1], del obstáculo que representa para los trabajadores el hecho que organizaciones y dirigentes se esmeraran, por cualquier forma o medio, en elaborar un compendio de leyes sin denunciar que tales leyes pretenden regular el sistema de explotación dentro de un régimen donde el capital es quien tiene el poder. El extremo se materializó cuando los trabajadores, sus organizaciones y sus dirigentes, dejaron en las manos del más grande de los patronos del Estado, el presidente Chavez, la elaboración y promulgación de la LOTTT. En aras de aceptar la regulación de la explotación a la fuerza de trabajo, los trabajadores no sólo se pusieron la soga al cuello sino que, adicionalmente, le confirieron el “poder” legal a Chavez, y a todos los que él designe para tal fin, a apretarla cuando mejor le parezca.

La LOTTT fue aprobada por Chavez con los ribetes de “socialista” y “revolucionaria”. Los que alertamos desde antes que no puede haber nada de socialista ni revolucionario en una ley que refrenda la explotación y garantiza el robo del trabajo no pago (plusvalía) a los patronos, fuimos tildados de escuálidos y pitiyanquis. La LOTTT cambió por espejitos y abalorios lo que la LOT del 90-97 ya planteaba.

Salario y generación de riqueza
La LOTTT insiste en que el salario mínimo es el que como dádiva decrete el patrono máximo del Estado. Ese que no llega a cubrir ni la escuálida cesta alimentaria normativa del INE basada en 40 rubros cual cartilla de racionamiento. Por otro lado la LOTTT repite en distintos puntos que es la fuerza de trabajo la que genera la riqueza que obviamente se roban como plusvalía los patronos y los dueños del capital. Por más palabrería en decir que somos los trabajadores los generadores de riqueza, el salario mínimo no cubre la cesta básica familiar de 4 - 5 personas –que ronda los 5.000 BsF– y a los trabajadores no les queda otra que sacar cada vez que pueden el 75% de lo que ahora es llamado la garantía de prestaciones sociales. ¿De qué “garantía” estamos hablando si tenemos que hacer uso de ella cotidianamente para pagar lo que no cubre un salario mínimo?

Retroactividad de las prestaciones con el último salario
Para el explotado de siempre, el tema de la retroactividad en función del último salario resultó en más bulla que la cabuya. Al que le fue conculcado sus derechos laborales en el 97 la LOTTT se los convalidó al establecer como fecha máxima de cómputo de la antigüedad la “nefasta” del 19 de julio de 1997. El “corte” que la LOT del 97 estableció para abonar de allí en adelante 5 días de salarios devaluados por la inflación por mes, con la LOTTT se mantienen pero bajo la figura convenientemente patronal de 15 cada 3 meses. A los trabajadores hoy con más de 15 años de antigüedad nos robaron las prestaciones en 1997 y la LOTTT prefirió ser condescendiente con los patronos ladrones avalándoles el robo, pues nada nos devuelve de lo robado ni en forma de anticipo de prestaciones a esa fecha.

La cuestión es aún más pesimista para los trabajadores que terminan su relación de trabajo si al monto por garantía de prestaciones que corresponda entre lo mejor de lo abonado y los 30 días por año al último salario, hay que restarle todo lo anticipado para cubrir lo que el salario no alcanza. Con suerte la liquidación final sea algo más de lo que corresponda por concepto de vacaciones y utilidades.

Reducción de la jornada de trabajo
El explotado está sujeto a vender su fuerza de trabajo bajo un horario mínimo establecido por la ley. La LOTTT transforma ese mínimo de 44 a 40 horas diurnas por semana con la condición que se dispongan de 2 días de descanso continuos. Con el espejito de los 2 días de descanso continuo –la LOT del 97 también lo planteaba pero los patronos se negaban a asumirlo–, el patrono máximo decide que, “por ahora”, se deben trabajar 40 horas y no 36 como era su planteamiento cuando la reforma constitucional en 2007. El por qué de ahora trabajar más no lo dijo el patrono máximo por un razonamiento simple: estamos ahora más afectados por el capital mundial en bancarrota que un año después cuando los precios del petróleo cayeron de 140 dólares el barril en enero de 2008 a 34 en diciembre de ese año; y mientras se creía disponer de una economía nacional blindada aún si el precio del petróleo llegara a cero, en realidad fuimos los trabajadores quienes salvamos de la crisis, y lo continuamos haciendo, a los patronos capitalistas pagando el IVA de 9% a 12% y devaluando nuestros salarios cuando el dólar pasó de 2,15 a 4,30 y la inflación acumulada en 4 años es de más 100%.

Que la LOTTT haya dado plazo de un año a los patronos para que se ajusten a la nueva jornada de 40 horas demuestra la otra faceta del colchón que les pone el patrono máximo del Estado para que la plusvalía siga siendo el oscuro objeto de su deseo en acumular más capital a costa de los trabajadores que explota. Si los trabajadores se organizan para luchar por las 40 horas semanales antes del plazo de un año, el todopoderoso patrono máximo del Estado les puede magnánimamente regular el horario, así sea violentando la letra de la LOTTT, como hizo con los trabajadores de la construcción en la misión vivienda para reducirles 1 hora por semana cada 4 meses hasta llegar a las 40 en mayo de 2013.

Tercerización y contratistas

La LOTTT define como delito la tercerización de la fuerza de trabajo, sin embargo exceptúa a las contratistas de ser entes tercerizantes. Al medio más común para tercerizar la fuerza de trabajo por parte de las empresas e instituciones, la LOTTT les da visos de legalidad. Basta que el patrono demuestre que es una contratista (art. 49) para que los tercerizados lo sigan siendo, más aún durante el plazo de 3 años que convenientemente les brinda la LOTTT para regularizar su situación. El plazo también les permite a los patronos de las contratistas reorganizarse. A pesar de la inamovilidad decretada en la LOTTT, los despidos en las contratistas son lo corriente.


En el sector público la situación resulta peor. Sus patronos mantienen cientos de miles de trabajadores en contratos por tiempo determinado sin las prerrogativas que amparan a los reconocidos por el estatuto de la administración pública. La LOTTT les permite a estos patronos públicos mantener la cuota de contratados temporales o por honorarios profesionales sin darles los derechos que sí obtienen los trabajadores fijos o por tiempo indeterminado. Como no les puede abrir concurso a todos y una imprescindible burocracia abyecta a los jefes es necesaria, el contratado público debe terminar aceptando ser un trabajador de segunda.
Otra forma es crear empresas de segunda ya que no se admiten más trabajadores en la nómina de las de primera. PDVSA Industrial es un ejemplo de empresa de segunda con sus trabajadores en condiciones laborales por debajo de muchos de los tercerizados en la empresa de primera, PDVSA.

Descanso postnatal de 20 semanas
Dentro de los abalorios de la LOTTT se consiguen las referidas al mayor disfrute del descanso postnatal de nuestras mujeres trabajadoras. La remuneración corresponderá a la seguridad social, no al patrono si el contrato de trabajo está regido por la LOTTT y no por una contratación colectiva que la mejore. Si es la seguridad social quien remunera el descanso postnatal, es el reglamento del S.S.O. quien define que lo hará por 12 semanas y no por las 20 establecidas en la LOTTT.

Procedimiento para el reenganche por despido injustificado
Otro abalorio encantador reside en el nuevo procedimiento para tramitar el reenganche de los trabajadores despedidos injustificadamente por los patronos. La LOTTT presupone que habrá un funcionario disponible para que el trabajador consiga el reenganche apenas se presente a la Inspectoría del Trabajo a poner la denuncia si es despedido. En apenas 2 meses de promulgada la LOTTT los despidos injustificados a los trabajadores continúan haya o no un funcionario disponible para reengancharlos.

Si los trabajadores proceden de una empresa del Estado no hay un funcionario de la Inspectoría disponible para proceder a reengancharlos. Como el procedimiento de reenganche aplica para los trabajadores despedidos injustificadamente con la entrada de la LOTTT, todas aquellas solicitudes anteriores a ella duermen el sueño de los justos en algún tribunal de estabilidad laboral. Las provenientes del sector público o empresas del Estado, el sueño lo hacen a fuerza de narcóticos para que “duerman” mejor. El “doblete”, como el dicho de chequera mata galán, es la salida más simple que la LOTTT le garantiza a los patronos para botar a los trabajadores cuando les dé la gana.

Regimentación de la clase trabajadora ahora hecha ley
La LOTTT tiene un carácter regimentador mayor para con los trabajadores que lo dispuesto en la LOT del 97. De esto ya se han dado cuenta los dirigentes sindicales. Para tramitar una contratación colectiva la representación gremial de los trabajadores debe estar necesariamente habilitada. Si la legitimidad de la directiva sindical ha vencido, antes de solicitar que sea aceptado el proyecto de contratación colectiva, o cualquier otro planteamiento para enfrentar al patrono en la Inspectoría del Trabajo, primero se deben convocar a elecciones donde la mano del CNE sigue estando presente vigilándolos. Luego hay que esperar a la ministra del trabajo para que designe al funcionario que intervendrá en la discusión. Si la contratación colectiva es en el sector público, entonces hay que esperar que desde el ministerio de planificación y finanzas alguien diga que es apto para que la administración pública lo pueda asumir financieramente.

Si la discusión de la convención colectiva llega a resultados satisfactorios para los trabajadores, todavía hay que esperar que pueda aplicarse si antes no es homologada por la ministra del trabajo. Como no hay plazo concreto para proceder a la homologación en la LOTTT puede pasar como con el contrato colectivo petrolero vencido en octubre de 2011. Al no estar homologado, el patrono decide cuáles cláusulas aplica a su entender y deseo, y cuáles no.

Derecho a huelga
Si bien está establecido en la LOTTT que se puede recurrir a la huelga por la imposibilidad de acuerdo en la discusión de una contratación colectiva o de un pliego con carácter conflictivo, más son los controles que puede ahora imponer el ministerio del trabajo que los admitidos en la LOT del 97. Primero pasa porque el funcionario de la Inspectoría acuerde los servicios mínimos que mantendrían funcional la empresa durante la huelga. En las 120 horas previstas luego de la admisión del pliego conflictivo es que tales servicios mínimos, si proceden, deben ser acordados, sin embargo, como pasa con los trabajadores de Galletera Carabobo en Tocuyito, ya tienen más de un mes y nada que se pronuncia el funcionario.

Luego cabría la posibilidad de que la propia ministra del trabajo decida que la huelga o el conflictivo se suspenda para llevarlo a arbitraje, cuando considere que “su extensión, duración o por otras circunstancias graves que ponga en peligro inmediato la vida o la seguridad de la población o de una parte de ella”. ¿Cuáles son los criterios que tendría la ministra del trabajo para acabar con una huelga y así favorecer al patrono? En la LOTTT tales criterios brillan por su ausencia. Lo que sí están siempre presente son cuando se trata de una empresa del Estado o un servicio público, así la palabra “huelga” sólo se verá en un papel.

No hay salida socialista con la LOTTT
Los trabajadores debemos estar claros en qué les sirve a los patronos la LOTTT. Para conseguir los beneficios que no están en la LOTTT a los trabajadores sólo les queda la salida de la organización. Es necesario recuperar nuestros sindicatos para obtener lo que sabemos solamente lo conseguimos con la lucha y la movilización. Tenemos que incluir en nuestros contratos colectivos lo que no se consigue ni se conseguirá en la LOTTT. La lucha como clase explotada unida, sin ilusiones en los patronos ni en los que permiten que los haya, nos permitirá conseguir lo que nos planteemos.

Con la LOTTT tenemos nuevos obstáculos para poder mejorar las condiciones de trabajo dentro del marco de las relaciones sociales capitalistas existentes, más allá de cubrir plenamente nuestras necesidades. Lo primero es no seguir siendo explotados, para eso debemos desalojar del poder político a los que solamente están interesados en que sean los patronos los que nos digan cómo vender nuestra fuerza de trabajo. Con un gobierno de los trabajadores estaremos dando el primer paso concreto hacia el socialismo.

Roberto Yépez



EL POR QUÉ LOS PATRONOS CONFISCARON LAS PRESTACIONES SOCIALES CON LA LOT DEL 97


Prensa Opción Obrera 23 Julio - Agosto 2012

EL POR QUÉ LOS PATRONOS CONFISCARON LAS PRESTACIONES SOCIALES CON LA LOT DEL 97

Gobernabilidad e inflación
La inflación comienza a demostrar sus efectos en el país a partir del primer gobierno de Caldera (1969 – 1973) cuando comienza a ser notada con un promedio interanual de 3,40%. Con el primer gobierno de CAP (1974 – 1978) se inicia su escalada a una interanual de 8,38%. Era la época del ta’ barato, dame dos y de Miami como el mejor supermercado para ir a hacer las compras. Con Luis Herrera (1979 – 1983) llega a 13,09% la inflación interanual promedio; es con su gobierno que se establece el control de cambios para impedir la fuga de divisas devaluando el bolívar de 4,30 a 6 por dólar como consecuencia del desplome de los precios del petróleo a la vez que trata de terminar de “gobernar” con un fuerte endeudamiento externo. Con Lusinchi (1984 – 1988) pasa a 26,67% la inflación promedio interanual con más devaluación (en 1984 a 7,50 y en 1986 a 14,50) mientras renegocia la deuda externa pagando parte de ella con los escasos dólares provenientes del ingreso petrolero. Para cuando se aprueba la LOT en 1990, en el segundo gobierno CAP (1989 – 1993), la inflación anualizada ese año fue de 36,48% y la interanual de ese período presidencial inconcluso alcanzó 45,26%. El segundo gobierno de CAP fue el del Caracazo en 1989 y los dos golpes militares de febrero y noviembre en 1992.

La LOT de 1990 pretendió servir de colchón de aguante con los asalariados en ascenso con un proyecto liberal que mejoraba conquistas laborales aunque sin llegar a asemejarlas con las conseguidas por los petroleros o los trabajadores de las empresas básicas de Guayana. Junto a la reducción de la jornada a 44 horas semanales de las 48 previstas en la ley del trabajo de 1936, la LOT Caldera, por ser él su promotor, establecía el derecho a la antigüedad y cesantía de 30 días por año de servicio y el “doblete” en caso de despido injustificado para todos los trabajadores. El resto de su marco legal intentó regular la explotación de común acuerdo con la burguesía, en particular los referidos a la actividad sindical, la discusión de contratos colectivos y el derecho a huelga. También salariza los bonos compensatorios de transporte y alimentación que habían sido decretados por el gobierno de Lusinchi sin tal carácter como salida populista a la creciente desvalorización del salario producto de la inflación acumulada durante su gobierno y el anterior de Luis Herrera.

¿Qué pasó entre 1990 y 1997 para que la burguesía exigiera pasar de ese régimen a uno más benevolente hacia sus intereses?
En esencia la permanencia de la inflación y la imposibilidad legal de no poderse decretar compensaciones remuneradas sin que tuvieran carácter salarial. Con la LOT del 90 se establecía el salario mínimo como el de común acuerdo entre el ejecutivo, la burguesía y la burocracia sindical de la CTV, pero cualquier remuneración adicional relacionada con la labor prestada pasó a formar parte del salario. La tripartita nace en el 90 pero será en el 97 que su papel rector en la regulación de la explotación a los asalariados se concrete.

Uno de los objetivos que buscaba la burguesía con la reforma a la LOT de 1997 respecto a los costos de la relación laboral era abaratarlos bajo una economía fuertemente inflacionaria que se comenzó a manifestar como ya vimos 15 años antes. Mientras la burguesía ajustaba el precio de los bienes y servicios con la inflación se negaba a que el salario y las prestaciones sociales que pagaba a sus explotados se hicieran en igual medida. El robo en las prestaciones a los explotados en 1997 se hizo con ese objetivo pues con un salario mínimo que indefectiblemente tendría que ser ajustado siempre por el ejecutivo de manera acordada en la tripartita aunque fuese siempre a la baja, al ser calculadas las prestaciones como lo planteaba la LOT de 1990 al valor del último salario correspondería un costo estimado mayor al pasar los años. El esquema de abonar con el salario del momento de la LOT del 97 en vez de calcular todo con el último en un esquema inflacionario alto pero controlado y constante le permitió a la burguesía “pagar” menos al terminar la relación laboral, y aunque los costos por antigüedad de un trabajador podrían ser más altos con los abonos en los primeros años, al transcurrir el tiempo (a partir del quinto año de antigüedad si la alta inflación se mantenía o del décimo si ésta tendía a su descenso) el patrono terminaba pagando menos que con lo que decía la LOT del 90.

El hecho es que con inflación importante somos los trabajadores los que nos perjudicamos con la LOT del 97, pero aún más importante, mantuvimos el perjuicio durante 11 años de “revolución bolivariana” cuando se negó sistemáticamente a que se volviera al régimen anterior. Peor aún, nos liquidaron pagando la miseria de los abonos de antigüedad y ahora con la LOTTT no tenemos derecho alguno a reclamar el robo porque fue convalidado por ésta. La contradicción que se avecina es que si hay realmente un abatimiento a la inflación anual como lo tiene como meta el gobierno bolivariano, entonces sería siendo más alto lo que percibiríamos por los abonos de antigüedad que con los 30 días por año a razón del último salario, pero ese más sigue siendo menos porque la riqueza que sólo los que vendemos la fuerza trabajo podemos generar se la llevan los capitalistas y patronos.

La conclusión resulta obvia, en el marco capitalista y burgués del Estado en que vivimos los explotados, las leyes no sólo reproducen la explotación a que somos sometidos sino que, adicionalmente, los que se terminan beneficiando son los capitalistas. Es con un gobierno de los trabajadores la única posibilidad de revertir esto y así poder concretar el socialismo.
Roberto Yépez

viernes, 1 de junio de 2012

La ley de arbitraje obligatorio


Los del Partido Obrero (PO) de Argentina ofrecen sus impresiones de la mano de Christian Rath sobre la recién aprobada LOTTT por Chavez. Hacerlo ellos desde afuera es una ventaja manifiesta porque en su basta experiencia del movimiento obrero argentino conocen de esto y más. Lo que de principio pareciera traducirse en elogios a una ley burguesa ya en su primer subtiítulo muestra las contradicciones en que está inmerso el gobierno bolivariano en su férreo papel de regimentador de la clase trabajadora pues es él, o más concretamente Chavez, quien pone y quita como el bonaparte de turno que media sobre la lucha de clases para garantizarle a la burguesía su derecho de clase dominante y el Estado como su pertenencia.
La bancarrota mundial del capital da para mucho según el cristal como se mire, en especial cuando se puede hacer uso de ella por parte de Chavez como escenario para demostrar que aún el capitalismo en un país atrasado como el nuestro puede ser progresivo mientras en el resto del planeta a los trabajadores se les condena a la superexplotación. Rath continuará diseccionando lo "progresivo" de la LOTTT cuando toca el tema de la juventud que no tiene salida ("Los olvidados") salvo la de permanecer en la masificada educación universitaria gratuita ya que el empleo a partir de ella ni Chavez ni nadie lo garantiza. Luego cuando la tercerización se encubre con las contratistas; una vez más pero ahora en ley desde que fue implantado como método de recuperarse el capital a la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Más adelante con el arbitrio del todopoderoso gobierno sobre el derecho a huelga por parte de los sindicatos y el futuro papel de tutela sobre el trabajo productivo y los trabajadores bajo la figura ya conocida en las empresas de Guayana del "control obrero" con el nuevo nombre de "consejos de trabajadores".
Esos pocos puntos le permiten a Rath demostrar el dicho que a falta de pan buenas son tortas. A falta de una central sindical bolivariana dirigida por Chavez que aún no cuaja en el seno de los trabajadores para mantenerlos bajo su tutela, buena siempre será la ley que les regule su explotación bajo la figura de la cooptación (una "Campora" en el modelo argentino).
Cristian Rath bajo ese mismo análisis podía haber demostrado que lo "progresivo" que expone en el comienzo de su artículo tiene también sus patas cortas. En aras del espacio disponible de una prensa dirigida a los explotados argentinos resulta prioritario dirigir las cargas a los aspectos descritos. El hecho es que la LOTTT respecto a la retroactividad de las prestaciones al último salario lo que hace es convalidar el robo de 1997 cuando Caldera II pues cualquier antigüedad anterior a esa fecha ya no es exigible por parte de los trabajadores, o el salario a percibir la mujer trabajadora en sus 26 semanas de descanso maternal sigue estando limitado a las mismas 12 semanas y a razón de 2/3 del de referencia que exista en la seguridad social, o la jornada diurna de 40 horas aprobada por obra y gracia del bonaparte sólo es ahora la aplicable y no la que bajo aquella avidez de poder en 2007 fue planteada en 36 horas cuando la reforma constitucional.
Venezuela está inmersa en las consecuencias que impone la bancarrota mundial del capital. Como alternativa de salvamento a la burguesía del país la LOTTT tira una linea de salvamento que sólo puede ser llevado a sitio seguro de la mano de Chavez al colocarse él por encima de la lucha de clases. Al mismo tiempo la "magia" de su contenido intentará calmar las borrascosas aguas que agitan con fuerza los trabajadores venezolanos. La mejor demostración que con la LOTTT lo que se exhibe es un gran iceberg que se esconde bajo las aguas del Estado burgués, es que Chavez prefirió hacer una ley nueva, 10 años después de la fecha a que estaba obligado a seguir según las instrucciones de la constituyente de 1999, por él convocada, que limitaba reformar la LOT de 1997 para devolverle a los explotados lo robado por los patronos en esa fecha garantizando un lapso de prescripción de 10 años, además de reducir la jornada de trabajo (Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela).
Roberto Yépez
Opción Obrera

La ley de arbitraje obligatorio

 | 31 mayo, 2012 | Comentarios (0)

NUEVA LEY DE TRABAJO EN VENEZUELA

En las vísperas del 1º de Mayo, Hugo Chávez anunció la nueva Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT). La palabra ‘orgánica’ define en Venezuela a una ley de carácter constitucional, la cual debe ser revisada por el Superior Tribunal de Justicia como paso previo a su promulgación.
La LOTT tiene 554 artículos y establece, entre sus disposiciones más publicitadas, una nueva jornada laboral de 40 horas semanales -35 en horario nocturno-, el fin de la tercerización y el cálculo de la indemnización sobre la base del último salario mensual multiplicado por cada año de servicio o fracción superior a seis meses. En este punto, la norma anula la reforma de la legislación laboral que, bajo el gobierno de Caldera, había eliminado el derecho a indemnización sobre la base del último salario y va aún más lejos, ya que dispone que el nuevo régimen se aplique desde el momento de su anulación -junio de 1997.
La LOTT plantea seis meses de licencia pre y postnatal para la mamá, catorce días discontinuos para el papá y la imposibilidad de despido para ambos durante dos años. Dispone el regreso de la doble indemnización en caso de despido injustificado y la estabilidad laboral a partir del primer mes, al derogar el período de prueba de tres. Plantea, además, la estabilidad para los contratados a tiempo determinado (por ejemplo, una obra en construcción), quienes hasta ahora han sido víctimas del despido a voluntad de las patronales.
¿Otra salida frente a la crisis?
Tanto Chávez como los defensores del gobierno han planteado la LOTT como el signo evidente de una política diametralmente opuesta a la de los países ‘neoliberales’ de Europa: mientras en éstos la crisis capitalista se descarga impiadosamente sobre los trabajadores, en el país bolivariano éstos acceden a las conquistas mayores de su historia.
En defensa de este planteo, señalan que la nueva ley habilita incluso la constitución de empresas que la propaganda oficial llama “bajo control obrero” frente al cierre ilegal o fraudulento de empresas. Si la patronal no acata la orden de reinicio de las actividades, el Ministerio del Poder Popular (una suerte de superministerio que agrupa lo que nosotros conocemos como Trabajo y Desarrollo Social, pero incluye, además, la centralización de las ‘misiones’ del Poder Ejecutivo en salud, educación o vivienda) “podrá” -así dice la ley- convocar a los trabajadores para conformar una instancia de administración que quedará en sus manos si la patronal no acepta seguir, con la “posibilidad” de que el Estado preste asistencia técnica y se incorpore a la gestión.
Se presenta del mismo modo la disposición que permite a las pyme tener un régimen laboral diferenciado -menor salario por la misma tarea- en función de la “defensa del empleo”.
¿Es así?
Los olvidados
En Venezuela, medio millón de jóvenes -según cifras oficiales- de 18 a 25 años están desocupados. La mitad de la masa laboral -unos seis millones de trabajadores- están en el ‘paro’, subempleados o en negro. La LOTT no los contempla. Incluso, en una disposición notable, prohíbe a “las personas en situación de desempleo, pensionados o jubilados (…) constituir organizaciones sindicales propias” (artículo 370). Sólo “podrán afiliarse a las organizaciones sindicales” existentes. ¿Temor a la insurgencia de un movimiento de lucha de los desocupados?
El gobierno bolivariano podría decir que una respuesta a la desocupación está en la reducción de la jornada laboral y en el fin de la tercerización. Pero existen algunos poderosos atenuantes. Especialistas en derecho laboral del propio riñón del régimen han planteado que uno de los “errores gravísimos” de la LOTT es “no haber incluido acertada y obligatoriamente el chequeo, verificación o constatación… de los horarios de trabajo” (Héctor Hernández, www.aporrea.org, 28/4). Pero además, la LOTT dispone que la nueva jornada laboral se aplicará un año después de promulgada la ley. El fin de la tercerización se plantea recién para dentro de tres años y ofrece un tiempo de transición precioso para que las patronales litiguen amparándose en el concepto de contratistas que la ley no equipara al de tercerización -”son contratistas las personas naturales o jurídicas que mediante contrato se encargan de ejecutar obras o servicios con sus propios elementos o recursos propios… la contratista no se considerará intermediaria o tercerizadora”, dice el artículo 49. En este limbo -¿cuál es tercerizadora y cuál no?-, la LOTT establece la estabilidad para el trabajador sometido a la tercerización al día de hoy y por los próximos tres años, así como la obtención de “los mismos beneficios y condiciones de trabajo que correspondan a los trabajadores y trabajadoras contratados directamente” (segunda disposición transitoria). Lo que puede significar un eje de lucha inmediato para el millón y pico de trabajadores en esta condición.
Los sindicatos y las huelgas
Lo más importante, sin embargo, no es lo analizado hasta aquí. La ley establece una regimentación feroz del derecho de huelga. “El reglamento de esta ley establecerá la producción de bienes y servicios considerados esenciales no susceptibles de interrupción” (artículo 482), es decir que el gobierno se reserva establecer los ‘servicios mínimos’ que no pueden ser afectados por la huelga. No hay huelga legal si no se cumplen estos servicios y no se ha presentado un pliego de reclamos, después del cual debe esperarse “no menos de ciento veinte horas” para concretarla. ¿Entonces, la lucha de clases dirime? No. Si no hay acuerdo entre trabajadores y patrones, el Ministerio del Poder Popular “dará por terminado el procedimiento conflictivo y, por lo tanto, la huelga y someterá el conflicto al arbitraje”. Se constituirá, en ese caso, una junta de arbitraje entre representantes de trabajadores, empresarios y del gobierno, cuyas “decisiones serán inapelables” y “de obligatorio cumplimiento para las partes” en el momento. Obvio, las partes podrán apelar ante los tribunales de trabajo si no se han acatado “las disposiciones legales”.
“Los consejos de trabajadores”
La LOTT innova llamando a constituir “consejos de trabajadores y trabajadoras” en los lugares de trabajo, a los que define como “expresiones del Poder Popular para la participación protagónica en el proceso social del trabajo, con la finalidad de producir bienes y servicios para las necesidades del pueblo”. Una herramienta del Poder Ejecutivo cuyas características y elección serán dispuestas por “leyes especiales”, aclarando que se trata de una construcción diferenciada de las organizaciones sindicales, aunque ambas son expresiones de la “clase obrera organizada”. El gobierno bolivariano, que no ha logrado hasta ahora tener una central de masas bajo su tutela, busca lograrlo por la vía de poner en pie una “Cámpora” en el movimiento obrero venezolano.
Las centrales sindicales han apoyado y llamado a apoyar la LOTT. El dirigente Stalin Pérez B, de Marea Socialista (corriente del PSUV que forma parte de la tendencia internacional en la que actúa el MST) la ha apoyado aún sin conocerla: “si la nueva LOTT es progresiva, como así creemos, los trabajadores reivindicarán a Chávez y al gobierno”, aunque “queda el sabor amargo: a un día del 1º de Mayo sólo se conocen, a cuenta gotas, algunos de los contenidos de la LOTT” (prensa Marea Socialista, www.aporrea.org, 30/4).
De cualquier modo, el debate recién se instala entre los trabajadores. Quizá no curiosamente, las cámaras patronales no han puesto el grito en el cielo hasta el momento ni por la jornada de cuarenta horas, ni por el fin de la tercerización, a sabiendas de que un año -y ni hablar tres- son un ‘largo plazo’ en Venezuela y América Latina.

Christian Rath