Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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viernes, 15 de abril de 2016

¿Porque no ha habido una explosión social?


Editorial Opción Obrera # 31
¿Porque no ha habido una explosión social?

Generalmente la chispa la encienden sectores de menores ingresos, lo que no significa que la puedan emprender otros sectores como la clase media o los trabajadores. Estos últimos, por ejemplo la han realizado en regiones como Guayana, debido a su peso específico por su alta concentración y por desmejoras en sus condiciones laborales, la conmina.

Respecto a una analogía con el sucedido en 1989. Las condiciones hoy son mucho peores, de lejos con aquella, pero hay elementos que la frenan, objetivamente, como son que algunos sectores de menores ingresos han formalizado una particularidad debido a la escasez que paradójicamente los “favorece” y esa es el “bachaqueo”*. Ellos compran a precios regulados y revenden a precios alarmantemente especulativos, toda una aberración, con la venia y la complicidad de la GNBV.

La clase media y los trabajadores son los más afectados e indudablemente también los mismos sectores de menores ingresos que no ejercen el llamado bachaqueo. Los mercales, o planes del gobierno palian algo esta situación. Los bonos de alimentación o cesta ticket es otro paliativo. Tal es así, que se llega al exabrupto que el bono de alimentación sea por un monto, en bolívares, mayor que el salario mínimo y por lo mismo no incide en las vacaciones, utilidades y liquidación, todo un regalo para los patronos y una estafa para los trabajadores.

El gobierno corre la arruga, mediante más deudas y nuevos armatostes burocráticos, pero esto solo alarga la agonía y sin duda repercutirá más adelante de manera más calamitosa. Para mediados del año, el gobierno que se ha salvado del default por escaso margen, solo le quedará reestructurar la deuda, y eso que se oye tan simple, obligará a tomar medidas aun más severas. Por ejemplo el aumento de la gasolina y la devaluación no son suficientes e irán por más.

Por otro lado el gobierno y la MUD, están entrapados, su afán, el de ambos, es asegurar sus cargos e ir por más y nada sobre situación del país. Solo quieren mantenerse o conseguir más. No ven más allá de su bolsillo y son incapaces de una sola medida correcta o coherente, esta gente no esta interesada en la defensa de los derechos de los trabajadores o el fin de la corrupción. Los de la MUD sólo quieren que Maduro y su gente salga del gobierno y asuman ellos, para continuar despojando a los trabajadores y continuar con la corrupción, El chavismo hizo su servicio de extender el sistema de la explotación de los trabajadores, a partir de 1999, ahora cuando se agotaron y no son más útiles, les toca de nuevo a ellos, a los herederos del cadáver del pacto de punto fijo.

Los trabajadores son la alternativa

La única vía posible capitalista para salir de la crisis, es a expensas de los trabajadores, de por sí, ya estamos en una situación difícil, y los precios aumentan diariamente.

La vía de los trabajadores, para salir de la crisis, es un aumento general de salarios, a expensas de los patronos, y para eso necesitamos sindicatos combativos, hacer valer la contratación colectiva, la autonomía sindical, el derecho a huelga, eliminar la tercerización, la derogación de las leyes que criminalizan la protesta laboral. Para conquistar todas esas metas necesitamos un paro general a través de una coordinación sindical que pudiera ser con los sectores combativos de la Unión Nacional de Trabajadores y las federaciones sindicales en lucha.

También es indispensable deslindarse y demoler a las direcciones sindicales de la Unete que desplazan la lucha de los trabajadores a las manos de la oposición de derecha, por ese por ese camino solo le prepara la derrota a la clase obrera.

Si hay una explosión social, será respondida con una feroz represión. Tal vez con la ayuda de entes parapoliciales o brigadas de choque con características fascistas. Los trabajadores, para su protección, tendrán que armar sus brigadas de defensa.

Tenemos que transformar a la clase obrera y a la izquierda en la oposición política a toda política antiobrera. Esto significa expresar la resistencia de las masas a los ajustes, sobre la base de una política independiente. La delimitación con el chavismo, como también de la MUD y su Estado, el de ambos, debe hacerse sobre la base de una iniciativa política firme y desarrollada sistemáticamente por medio de la agitación, la propaganda y la organización tras una Plataforma de Lucha

Un Congreso del los sindicatos y trabajadores debe debatir los planteamientos, las consignas y los métodos de organización para esa gran tarea.

José Capitán


* Debido a la escasez de muchos artículos, hay restricciones para su venta, diariamente se suministran cierta cantidad en los supermercados, cuya venta se conforma de acuerdo al terminal numérico de la identificación personal, generalmente se hacen inmensas filas para su compra, las cuales las realizan permanentemente desempleados y luego la venden a precios exorbitantemente especulativos, a los necesitados. Esto se realiza bajo la protección de la GNBV que cobra su correspondiente (gratificación) coima por permitirlo.




Porque existe el bachaqueo y cómo enfrentarlo


Porque existe el bachaqueo y cómo enfrentarlo


El bachaqueo junto al contrabando, se ha transformado, en un grave problema, social y político, que atraviesa el país.

Una de las principales causa de este fenómeno, se circunscribe en la falta de empleo, donde miles de desocupados y trabajadores de la economía (por supuesto sin ningún tipo de conciencia), resuelven parte de sus problemas económicos, forzando a las grandes mayorías, a comprar los productos que ellos acaparan y los venden a precios exorbitantes e inalcanzables para muchos que solo devengan un salario mínimo.

Esto es lo que solo se lo que vemos y palpamos a diario, en los mercados, las esquinas, sitios clandestinos y cuantas cosas se han inventados los bachaqueros para poder distribuir las mercancías. Bien, la otra parte que mayor daño le hace a la población, son las mafias organizadas que le dan vida y promueven, el acaparamiento y agudizan la escasez.

Y es que para nadie es un secreto que detrás de los bachaqueros se encuentran toda una organización, donde se encuentran involucrados, altos dirigentes políticos, dirigentes sociales, funcionarios públicos, funcionarios policiales, guardias nacionales, entre otros. Sí, son ellos los verdaderos responsables y los que se están enriqueciendo con el negocio de los alimentos. Ya son numerosos los gerentes de pdval, mercal, los bicentenarios y cadenas de supermercados privados, que han desviado alimentos y comercializado para otro país, o sencillamente entregándoselas a los revendedores, algunos han sido detenidos por el gobierno como un show para tranquilizar el descontento.

El gobierno ha sido incapaz de elaborar una política para acabar con ese grave problema, ya que las mafias corruptas las tiene enquistada dentro de las mismas instituciones. Acordémonos de las miles toneladas de pollo y carne que se encontraron podridas, que pertenecían a pdval o cuando atraparon con las manos en la masa al gerente del Bicentenario de Puerto La Cruz.

No podemos exculpar la situación que como consecuencia de la caída del precio del petróleo, perdió su capacidad de comprar e importar y es allí precisamente donde, afianzamos nuestra crítica, sí el petróleo tiene un precio fluctuante, y somos una nación que no produce casi nada, cuando el precio de barril del petróleo llego a costar 120 dolares, teníamos dólares para tirar para arriba, el gobierno no se preocupo en concebir una política, de siembra, de cría de animales entre otros, sino que se inventaron empresas fantasma que se encargaron de llevarse 25 mil millones de dólares, por cierto que no hay nadie preso, ni acusado de ese dineral que se perdió.

En contra de todo crítica que pueda haber, para acabar con el problema de los pocos alimentos, la política más efectiva, sería garantizarnos a cada familia los alimentos básicos a través de los consejos comunales, quienes serian los responsable de que a cada familia les llegue sus alimentos, existen censos, existen los sitios de distribución, faltaría la voluntad, por lo que tenemos que darnos cuenta que ellos no van a resolver nuestros problemas. La solución es organizarnos, fiscalizar e imponernos sobre los administradores de la miseria.

E. Barrios Puerto La Cruz


martes, 26 de mayo de 2015

Escasez, desabastecimiento, responsables y víctimas

Escasez, desabastecimiento, responsables y víctimas

La grave situación por la cual está atravesando el país respecto a los alimentos es el reflejo irrefutable del fracaso del “modelo” de producción capitalista y más grave (peor aun) cuando no hemos dejado de ser un país monoproductor.

Primero que nada debemos empezar por decir que nuestro modelo productivo es netamente capitalista, aunque el gobierno pregone que es socialista. Es indispensable tener claro esto para poder abordar la situación y responder con una propuesta. Dentro del mismo orden de ideas, debemos decir que el gobierno es el principal responsable del desabastecimiento, no el único y también del acaparamiento. Ambas palabras, con su diferencia de significado, no explican la realidad que padecemos, de no encontrar muchos productos que consumimos los venezolanos.

En el 2002, vivimos una amarga experiencia, sufrimos el lock out empresarial y un sabotaje petrolero. Esto dejo la evidencia de lo frágil que somos cuando se nos ataca por la vía de los alimentos, agravado por ser un país que cada vez menos produce lo que consumimos. Esa experiencia no fue lo suficiente al gobierno para tomar previsiones necesarias y elaborar un plan nacional de siembra e impulso de la producción insuficiente, para garantizar al pueblo una autentica soberanía alimentaria. Al tener petrodólares para tirar para arriba, lo que se hizo fue dilapidarlos e incrementar la importación y acelerar la dependencia de los alimentos de otros países. Se crearon corporaciones y redes de distribución, nada de producción con miles de millones de bolívares entregados a acólitos para seguir el festín y olvidarse de la seguridad alimentaria.

Otro caso fue el de las empresas expropiadas, las cuales ni con la mejor gerencia llegan al 50% de su capacidad, sobre todo dirigidas por militares incapaces para hacerlas funcionar, al margen de llenarse sus bolsillos.

Esta guerra económica estaba anunciada desde el 2002

El gobierno que sea, de derecha o populista, cuando a los intereses de la burguesía nacional y a la imperialista no les conviene, una de sus tácticas para desecharlo es por la vía de los alimentos. Esto no significa exceptuar de su responsabilidad al gobierno nacional, todo lo contrario, para criticarlo severamente. Luego del 2002, de otras experiencias como la chilena o el largo bloqueo a Cuba, nada se hizo para evitar adonde hemos llegado.

A la burguesía nacional solo le importan sus intereses

A estos empresarios y comerciantes no nos cabe la menor duda, les interesa son sus grotescas ganancias y su apoyo al gobierno si se los garantiza. Esto con respecto a los alimentos, a los medicamentos, a las colas kilométricas para obtenerlos.

El apoyo del bachaqueo

Ante la escasez, ante la miseria producida por el gobierno y los sectores privados, se añade el ventajismo o el aprovechamiento de minorías afectadas, cómplices de la situación que generaron las mafias de la distribución. Esta novedosa y particular forma de especular, por quienes sean, tienen y comparten la degeneración con los encargados por el gobierno de controlar y fiscalizar, en particular de guardias nacionales, policías, inspectores de transito. En las redes privadas de abastecimiento fomentan y se aprovechan del desorden, anarquía y mala planificación.

Propuestas de Opción Obrera

El derecho del pueblo a alimentarse es legítimo, es utilizando un término religioso, sagrado y con ese fin hay que garantizarlo, conquistarlo. En consecuencia no debe estar en manos privadas ni de la burocracia gubernamental.

Los trabajadores y el pueblo organizadamente debes ser controladores y planificadores políticos del objetivo principal: La soberanía alimentaria. Para ello es indispensable el control total y absoluto de los medios de producción. Comencemos a debatir en cada línea de producción, en toda la fábrica, en la distribución, pero también en los barrios, en cualquier sector popular.

Hay que incrementar la producción y abrir nuevos puestos de trabajo en el agro, la ganadería y la pesca, Exigir desde cada sitio de estos, la inversión necesaria para estos menesteres como prioridad, no la importación. La financiación tiene que venir de la banca nacionalizada y con control de los trabajadores para garantizar esto como prioritario y del control de comercio exterior nacionalizado para importar los insumos necesarios para la producción.

E. Barrios Puerto La Cruz

miércoles, 28 de agosto de 2013

PROPULSEMOS UN PARO GENERAL DE TRABAJADORES QUE PONGA FIN A LOS ATROPELLOS DE TODO TIPO POR LOS QUE ESTAMOS PADECIENDO


Prensa Opción Obrera 26 Agosto - Septiembre 2013

Propuesta política de Opción Obrera a los trabajadores de FUSBEC y de toda Venezuela
PROPULSEMOS UN PARO GENERAL DE TRABAJADORES QUE PONGA FIN A LOS ATROPELLOS DE TODO TIPO POR LOS QUE ESTAMOS PADECIENDO

Ya a nadie le causa sorpresa por lo que estamos pasando los asalariados del país. La burguesía impone sin desparpajo los precios que les da la gana en los alimentos y bienes que consumimos. Sus patronos adicionalmente nos niegan la organización sindical con más de un subterfugio y cuando por fin la conseguimos entonces nos trancan las contrataciones colectivas, único medio que tenemos para recuperar nuestro poder adquisitivo. Estamos en plena época histórica donde el capital mundial intenta sobrevivir de su bancarrota cargando los costos de su crisis a los trabajadores y el pueblo. Venezuela no escapa de ésta al estar insertada en el mercado mundial como mero suministrador de materias primas, el petróleo.

El gobierno bolivariano, con el cual una gran mayoría de los trabajadores del país todavía se sienten identificados, se encuentra ya no sólo estático ante esto sino que también brinda su apoyo con las instituciones del trabajo del Estado para que los patronos continúen su arremetida. Los acuerdos alcanzados desde el gobierno con los apátridas empresarios privados conllevan, además de darles garantías económicas con la explotación a los asalariados, la obtención de mayores beneficios en el comercio de sus productos al continuar cediéndoles las ya escasas divisas de la renta petrolera para que importen hasta los empaques con los que terminan siendo colocados en el mercado, pero con precios 5 veces por encima a razón del especulativo dólar negro.

La situación de anarquía social por parte de los desposeídos de siempre adquiere ribetes de preocupación. El “bachaqueo” ahora se integra al esquema tradicional de la comercialización de los bienes y alimentos, haciendo caso omiso a cualquier principio de solidaridad con los trabajadores y el pueblo. Por más propuestas desde el gobierno de abastecer en mayor medida lo que estos necesitan, terminan cayendo en un saco roto de buenas intenciones pues entre la economía informal del “bachaqueo” y la formal de los empresarios y sus precios especulativos, el salario no termina alcanzando para las necesidades de los trabajadores. Ese sector de la economía informal crece, con sus reglas y patrones propios, porque no hay iniciativas concretas que les ofrezcan un empleo estable y productivo pues lo esencial es el de sacar provecho, los empresarios privados y las empresas del Estado, del parasitismo a la renta petrolera.

Los trabajadores no podemos quedarnos de brazos cruzados ante esto. Sería un absurdo que nos continuemos sacrificando mientras una minoría social, la capitalista, se continúa llevando la mejor tajada. Peor aún, las salidas del gobierno bolivariano, que niega alguna responsabilidad suya en esto, son las típicas del salvataje a los capitalistas. El endeudamiento nacional, que terminamos pagando el pueblo, se ha entronizado como política pública, no solamente en los presupuestos anuales de la nación sino que desde 2011 a la fecha se recurre al complementario y hasta con el fin de pagar con más deuda la ya cuantiosa deuda interna e externa.

Hay toda una intencionalidad de la clase social dominante, la burguesía, de hacernos pagar los costos de su crisis. Es hora que los trabajadores la enfrentemos con nuestros propios métodos de lucha: la organización autónoma, la movilización, el paro, la huelga. Marchar por Caracas hasta alguna institución que nos atienda no está rindiendo los frutos que esperábamos, pues cuando se consigue algo a nuestro favor otros tantos nos los niegan. Ese círculo vicioso debe acabarse con una herramienta de presión efectiva y contundente de la clase obrera de Carabobo y el país como lo es el PARO GENERAL DE TRABAJADORES.

Pero un PARO GENERAL DE TRABAJADORES no puede ser asumido de la boca para afuera. Hacerlo con ese criterio es aceptar una derrota segura y por tanto el reforzamiento de la arremetida patronal, la especulación desmedida, el desabastecimiento y la escasez generalizada de los bienes y alimentos que necesitamos. Su convocatoria implica una organización más dinámica y efectiva que cuando tomamos las fábricas donde laboramos para reclamar por nuestros derechos. Implica dar la discusión por su necesidad desde las bases de los trabajadores, los únicos que en efecto pueden llevarlo a cabo. Implica también, y en particular para los sindicatos afiliados a FUSBEC, plantear las alianzas imprescindibles con otras federaciones y sindicatos bajo un plan de luchas comunes, ¿y por qué no también?, con los consejos comunales y los colectivos sociales que viven de igual modo en carne propia las perversiones de un sistema social que imponen los capitalistas. Esta discusión, si bien es imprescindible, no puede ser dilatada en mucho en el tiempo esperando hasta el 2014 por ello.

Un PARO GENERAL DE TRABAJADORES, el cual debe ser considerado en su ámbito, regional o nacional, y en su duración (4, 8 o 24 horas), dependerá en gran medida de todos los ganados en ello. Por eso no basta ser declarativos del por qué lo convocamos sino que también debemos estar claros en cuáles serán nuestras reivindicaciones con el mismo. Es allí donde la unidad en la acción del movimiento obrero se puede manifestar en toda su magnitud llevando a los trabajadores desde sus puestos de trabajo a una movilización o concentración de calle, todos bajo las mismas banderas comunes por lo cual lo hacemos que no son otras que nuestras reivindicaciones y derechos que hoy están siendo conculcados.

Entre tantas, y como necesidad del por qué propulsar el PARO GENERAL DE TRABAJADORES, podemos reclamar por las siguientes reivindicaciones que hoy todos los trabajadores vemos su ausencia:
  • El derecho irrestricto a la organización sindical autónoma y democrática sin intervención de instituciones y patronos o la burocracia sindical.
  • El derecho a huelga sin las cortapisas y dilaciones impuestas por el Ministerio del Trabajo.
  • El salario suficiente y digno que se exprese, no en un mínimo que ya no alcanza ni para cubrir una escuálida cesta alimentaria del INE, sino igual al valor de la canasta familiar de 4 personas.
  • Un aumento general de sueldos y salarios que reponga nuestro poder adquisitivo disminuido por la devaluación, la inflación y la especulación.
  • El cese a cualquier forma de criminalizar la protesta obrera y social cuando luchamos por nuestros derechos, y la suspensión inmediata de todas las causas judiciales que hoy se mantienen con incontables trabajadores y representantes sindicales.
  • El fin de la precarización laboral con salarios de hambre y con mecanismos comunes a todos los patronos, privados o públicos, como los de la tercerización, los contratos por tiempo determinado y las cooperativas con la flexibilidad laboral, o la negativa de ellos a que seamos amparados con la contratación colectiva o que sus discusiones la concreten.
  • El cese definitivo a la especulación en los precios de los bienes y alimentos que imponen los empresarios con su dólar negro y el sacar del congelador los salarios cuando todo, hasta los llamados precios regulados, se encuentran liberados y sin control. 
Como se puede observar, el movimiento obrero agrupado en FUSBEC tiene incontables razones para ir a un PARO GENERAL DE TRABAJADORES por sus derechos y reivindicaciones. Inclusive si desde los tarifados del sistema social imperante nos tildaren de guarimberos, contrarrevolucionarios y de la CIA. Necesitamos sumar voluntades por el PARO GENERAL DE TRABAJADORES, por eso ponemos sobre el tapete nuestros motivos para que se dé la discusión necesaria en sus bases. Las asambleas de trabajadores serán las mandaten a sus dirigentes sindicales a llevarlo a cabo. Manos a la obra con la autonomía del movimiento sindical con las banderas de la independencia de clase.

¡LOS PROLETARIOS NO TENEMOS NADA QUE PERDER, SALVO LAS CADENAS!
¡QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS QUE LA CAUSARON, NO LOS TRABAJADORES!