Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



Comunícate con nosotros por los siguientes buzones de correo:

info@opcionobrera.org
opcionobrera@yahoo.com
opcionobrera@hotmail.com





Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de junio de 2013

En Argentina el Frente de Izquierda sale a la pelea

Un llamado de atención para la izquierda venezolana, clasista, autónoma e independiente
En Argentina el Frente de Izquierda sale a la pelea
Comunicado del Partido Obrero, sección en Argentina de la CRCI

El lunes 10 de junio, en el Frente de Izquierda llegamos a un acuerdo para presentar listas comunes en 19 distritos de todo el país y al Consejo de la Magistratura. Estos distritos superan el 80% del padrón electoral (ver recuadro). Las candidaturas a diputado nacional y a legislador de la Capital Federal, y a diputado nacional en la provincia de Buenos Aires, serán encabezadas por el Partido Obrero. En el caso de la Ciudad, a la Legislatura porteña. Jorge Altamira y Néstor Pitrola ocuparán el primer lugar de las listas de diputados de la Capital y la provincia respectivamente. Con su boleta propia, el Partido Obrero se presentará en Formosa, Chaco, Río Negro, Santa Cruz, Salta y Catamarca. IS inscribirá su lista en Santiago del Estero, La Rioja y San Juan, integrando a compañeros del PO en todas ellas. Por su parte, el PTS encabezará la lista de diputados provinciales de la tercera sección electoral de Buenos Aires, mientras que Izquierda Socialista lo hará con la lista de senadores provinciales de la primera sección. En Córdoba, la lista será encabezada por Liliana Olivero, de Izquierda Socialista. Hemos ratificado la gestión colectiva de las bancas y la rotación de todos los cargos.

El Frente también inscribió su alianza para el Consejo de la Magistratura, una elección de carácter nacional que tomará al conjunto del país como distrito único. Siendo un caso análogo al de la boleta presidencial, la lista será encabezada por el Partido Obrero.

En Salta, donde se presenta la lista del PO, el crecimiento en las encuestas de nuestro candidato, Pablo López, presenta la posibilidad inédita de que la izquierda pelee una de las tres bancas en juego para el Congreso Nacional.

Caracterización del acuerdo
Nosotros habíamos planteado, en octubre del año pasado, la necesidad de lanzar la campaña electoral sobre la base de los acuerdos de 2011. Advertimos que la campaña electoral empalmaría con una crisis de fondo, incluso que sería su epicentro, que debíamos tomar la delantera. Ante el desinterés político por el planteo de adelantar la campaña, desde nuestro partido la lanzamos con toda fuerza y, en el curso de ella, alcanzamos una posición muy alta como liderazgo de la izquierda anticapitalista. La cuestión política de fondo, en relación al PTS, es que éste se orientó a dejar de lado el frente de izquierda en beneficio de un ignoto ‘partido de obreros sin patrones’, que más tarde buscaría reforzar con la tesis de que “la clase obrera rompe (‘espontáneamente’, nota nuestra) con el gobierno”, precisamente en esa dirección. Como expresión práctica de esta política, en varias ocasiones marcharon en columnas sindicales (“de base”) en lugar de formar una columna del Frente de Izquierda.

De modo que la disputa por las candidaturas y sus lugares en las listas debe verse desde ese contenido político. Los delegados del PTS a la mesa del Frente plantearon desconocer los acuerdos de 2011 y obtener para ellos una representación fuera de lugar, como la primera candidatura a legislador porteño o la primera a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. De lo contrario, pretendían definir las candidaturas en las Paso, pero con un reglamento electoral a la medida de lo que iba a ser una derrota segura en el evento. Reclamaron un “equilibrio”, como si el Frente fuera una sociedad de beneficencia y no un bloque político donde cada partido recoge lo que ha conquistado. Desde 2011, en particular como consecuencia de la iniciativa política que hemos desplegado con vistas a las elecciones, el peso político de nuestro partido ha crecido en forma harto más acentuada que el resto de la izquierda. Las posiciones políticas en discusión se encuentran reunidas en el folleto que hemos editado con los textos de unos y otros, incluidos los de Izquierda Socialista (haga click aquí). De nuestra parte, como consta en ese folleto, aceptamos todas las vías para asegurar la presencia del Frente en la campaña electoral (también las internas con métodos democráticos), porque el Frente es la expresión (contradictoria) de una tendencia política de los sectores más activos del proletariado y de la juventud; porque, para nosotros, la misión del Partido Obrero es reforzar y potenciar esa tendencia; y porque nuestra tarea estratégica es unir a la izquierda revolucionaria con el movimiento obrero; ganar al movimiento obrero para el socialismo. Hemos articulado la unidad del Frente de Izquierda como un orfebre revolucionario que separa lo secundario de lo fundamental y es capaz de tener presente la visión de conjunto en la coyuntura y la particularidad. La autoproclamación es siempre una señal de impotencia política incurable.

En efecto, despejado el tema de las candidaturas principales de las próximas elecciones -que, en nuestro entendimiento, son las de la Ciudad y Provincia de Buenos Aires y Córdoba-, nos dimos a la cuidadosa tarea de ‘ceder’, lo que exhibe una posición de fortaleza. Porque, de todos modos, desarrollaremos la iniciativa política más importante, no importa el lugar que ocupemos en las listas. Relegar al compañero Eduardo Salas al tercer lugar en Córdoba, cuando es el referente político indiscutido de la izquierda en la provincia (junto a Liliana, nuestra actual diputada, de IS), es un tiro al pie al Frente de Izquierda, que corregiremos con iniciativas de campaña del mayor nivel. La noticia de que Eduardo ‘va tercero’ ha desatado una voluntad de lucha enorme entre los compañeros cordobeses del Partido Obrero. Curiosamente, en todas las reuniones de la mesa del Frente hemos reiterado la importancia política E-NOR-ME que adjudicábamos a la candidatura a senador por la Ciudad, que ocupará el PTS, ante la impasible indiferencia de sus representantes, que alegaban que no era “expectable”, que era “testimonial”. El electoralismo, como se ve, se cuela entre los que más se cuidan. No había nada menos “expectable” que la candidatura presidencial en 2011, que precisamente por eso fue el arma política principal de esa campaña. Esperamos que el PTS no desvalorice la candidatura a senador. Pero si fuera así, la remediaremos con el que designaremos como segundo. No hay que dejar pasar tampoco otra ‘curiosidad’, porque en la lucha política es importante alcanzar una comprensión adecuada de lo que está en juego: apenas anunciado el Frente, los voceros de prensa del PTS se apresuraron en destacar que el PTS “encabezaba” el frente en la mitad de los distritos. No correspondía que así fuera, pero ¡felicitaciones! -por vías sinuosas se va comprendiendo la importancia de la lucha electoral en la formación de una conciencia socialista. Hemos insistido (y más de una vez), en la campaña de 2011, que el Frente de Izquierda había recuperado para el socialismo revolucionario la capacidad de lucha electoral; es como venir de las catacumbas, pero mientras se vaya saliendo levantemos el puño en alto.

La zorra y las uvas
En definitiva, estamos ante cuestiones de método (divergentes). Por eso son torpes los que, desde afuera, estuvieron palpitando nuestra ruptura y ahora están resentidos por la ratificación de la unidad. Son los que desprecian las uvas que hemos recogido, alegando que están verdes, que nos estuvimos peleando por puestos (ay, si ellos pudieran darse ese ‘lujo’). Las formas disimulan los contenidos, por eso adquieren otro carácter cuando se entienden estos contenidos. A través de este tipo de lucha de posiciones, que desarrollan la confrontación de ideas, se va procesando la formación del sujeto consciente de la revolución. A través de una intensa agitación política electoral, vamos a demostrar que con un segundo o tercer candidato podemos desplegar una campaña descollante. Por eso, daremos gran valor a las candidaturas a Senador en Neuquén, a diputados provinciales en Mendoza o Jujuy, o las doce candidaturas a concejales que encabezamos en las provinciales de Santa Fe. Lo mismo vale para las aproximadamente 65 de las 80 concejalías en sendos distritos de la provincia de Buenos Aires (el resto se reparten entre el PTS e IS), donde la extensión y profundidad de la penetración del PO se mide en las listas, las conquistas obreras y estudiantiles, y los líderes locales destacados. Esto vale también para el distrito de La Plata, donde iremos segundos en concejales a pesar del protagonismo del PO en la gran huelga de Educación, en las conquistas de los Suteba de La Plata y Ensenada -cuyos secretarios generales pertenecen al PO- o en el papel jugado por nuestra militancia -y de Laura Khon en particular- en las asambleas populares que emergieron después de las inundaciones.

Manifiesto electoral
Ahora viene lo que será la campaña de elecciones parlamentarias más intensa de la historia última. Es necesario que preparemos con gran cuidado un manifiesto político, que en primer lugar exprese nuestra caracterización del momento histórico del capitalismo mundial y de Argentina. Es necesario abandonar la autoproclamación ideológica y el recetario de reclamos. Hay que sentar el manifiesto político en la sólida base de la caracterización del momento y, a partir de aquí, desarrollar (no enunciar simplemente) un programa de transición, porque tendremos centenares e incluso miles de tribunos obreros que deberán explicarlo al pueblo y defenderlo en polémica con los partidos capitalistas y pequeño burgueses. La campaña electoral debe formar más cuadros y reforzar a los cuadros que ya existen. El régimen político de Argentina ha vuelto a ingresar en una pendiente, como lo demuestra el hecho de que el gobierno se va reduciendo a una mesa de dinero, ocupado en evitar el derrumbe de la moneda y organizar una devaluación que satisfaga los intereses de los principales grupos capitalistas. La disolución de la capacidad de gobierno se advierte en la aparición de una moneda paralela dolarizada, que organiza esa devaluación, pero que, en principio, es la expresión de un descontrol económico. La calidad del manifiesto político será una prueba del grado de maduración del activismo obrero y de la juventud, y lo mismo ocurrirá con su elaboración común por el método del debate.

Hemos seguido, el Partido Obrero, un cuidadoso itinerario político desde que decidimos emprender el combate que nos tiene inmersos a todos ahora. Con la proclamación del Frente de Izquierda y los Trabajadores hemos obtenido una nueva victoria. Manos a la obra, vamos por más.

Gabriel Solano
Néstor Pitrola
Marcelo Ramal

domingo, 17 de febrero de 2013

Definiciones en el juicio oral por el asesinato de Mariano Ferreyra

Prensa Opción Obrera 25 Enero - Febrero 2012

Definiciones en el juicio oral por el asesinato de Mariano Ferreyra

El asesinato del joven militante del PO y las graves heridas a Elsa Rodríguez sacudió al poder político y tocó a fondo al movimiento popular. El oficialismo imaginó que había sido el detonante de la muerte de Néstor Kirchner e incluso provocó una crisis política; es que pocos días antes, Cristina Fernández había pretendido consagrar una unidad política con la burocracia sindical. La etapa final de un juicio con un fuerte y creciente control político que se debate entre el camino hacia el juicio y castigo y la impunidad a los principales acusados.



El asesinato de Mariano Ferreyra devolvió a la superficie el carácter criminal de la burocracia sindical y su transformación en una casta empresarial que prospera mediante la explotación de los trabajadores de su propio gremio. Puso asimismo al descubierto la trama mafiosa del armado kirchnerista en el transporte ferroviario. Un año y medio después, esa trama se volvería a poner en evidencia en la masacre de Once.

Denunciamos, desde el primer momento, todas estas circunstancias, y con ello produjimos una delimitación política que aportó una claridad decisiva al movimiento popular a la hora de la movilización por el juicio y castigo a los culpables. Miles de jóvenes y trabajadores se reconocieron en la condición social y militante de Mariano; los trabajadores tercerizados se sintieron interpelados, no ya entre los ferroviarios, sino en toda la dimensión del territorio nacional. Las tentativas de cooptar a los allegados políticos y personales de la víctima -la táctica empleada por este gobierno y los anteriores, para neutralizar el repudio-, fracasaron en forma miserable.

El método político empleado en la lucha por el juicio y castigo, en el caso de este crimen, se diferenció del utilizado en los casos de los compañeros Q’om o del docente neuquino Carlos Fuentealba. Nosotros fuimos de entrada por los responsables políticos –incluido el gobierno nacional y el Poder Ejecutivo-, al que conminamos a que procediera a una investigación en sus propia filas. Debido a la recusación de esta requisitoria a proceder a investigar el aparato del propio Estado, el gobierno ha quedado como responsable último de la masacre de Once.

Las escuchas telefónicas han dejado probada la colaboración de los titulares del ministerio de Trabajo (Carlos Tomada y su vice Noemi Rial) con José Pedraza, secretario general de la Unión Ferrorviaria. La reacción inicial del gobierno y de sus alcahuetes (en particular José Pablo Feinman y otros de Carta Abierta) fue enrostrar la responsabilidad del crimen al Partido Obrero (PO), que habría estado en el lugar y en el momento inadecuado. “Nos tiraron un muerto”, acusaron las eminencias que viven del presupuesto del Estado. La misma Presidenta utilizó la mayor parte de la entrevista que concedió a los familiares de Mariano, a atacar al Partido Obrero. Claro: en octubre de 2009, al inaugurar una sede sindical de los ferroviarios, Cristina consagrado a Pedraza como la encarnación del, textual, “sindicalismo que construye”.

No insistieron en esta vía de exabruptos cuando, el 22 de febrero de 2011, otros 51 muertos cayeron en la estación de Once, como tampoco lo habían hecho, antes, en ocasión de la decena de accidentados fatales en los pasos a nivel. Los compañeros tercerizados que se habían convocado, aquel 20 de octubre, para reclamar por el pase a planta permanente, no estaban allí por “apresuramiento”: habían trajinado durante dos años los pasillos ministeriales con esa misma reivindicación.

“Un crimen político contra la clase obrera”, esa fue la síntesis de la caracterización política que guió nuestra lucha. Un crimen ejecutado para defender un sistema de concesión parasitaria y corrupta del transporte, así como la explotación del trabajo precario de miles de trabajadores tercerizados. Un crimen para defender el monopolio de una burocracia sindical patronal, integrada al Estado. Un crimen para detener el movimiento por la independencia de la clase obrera, que hoy mismo progresa en todos los sindicatos. Pocas veces antes había quedado definido con tanta claridad la naturaleza social y política de un crimen contra luchadores populares. Lo que se puso en juego, entonces, en esta lucha por el Juicio y Castigo, es una confrontación de naturaleza histórica.

Es esta lucha y la claridad con que fue empeñada, lo que permitió llegar al juicio oral y público, que se encuentra en la recta final, con los responsables políticos de la patota entre los acusados. Antes que la prisión preventiva cayera sobre Pedraza, la ministra actual de Seguridad, Nilda Garré, desplegó la última tentativa para evitarla: montó un operativo mediático para encarcelar a los compañeros ferroviarios que habían luchado con Mariano, a los que acusó de actos de vandalismo en la estación Constitución, con la clara finalidad de desnaturalizar la lucha de los tercerizados.

Garré había llegado a ese ministerio como parte de una maniobra cuidadosa del gobierno para apartar a Aníbal Fernández de la conducción política de la Policía Federal y sacarlo del foco de la responsabilidad por las órdenes que dio a la fuerza aquel 20 de octubre. Luego de la condena que pronuncie el Tribunal Oral, habrá que ir por la investigación y juicio de Aníbal Fernández. En el juicio oral y público “no están todos los que son”: faltan los concesionarios del Roca, que habilitaron la salida laboral de la patota y están entrelazados en la explotación de los tercerizados y el desvío de los subsidios; no está la cúpula de la Policía que monitoreó operativo desde la Jefatura; no está el ministro encargado de las fuerzas de seguridad en aquella ocasión.

¿Cuál es el desafío político en esta fase final? El gobierno no es impasible o neutral en esta circunstancia. Se ve que ha seguido un lento y penoso peregrinaje gatopardista, que consiste en depurar en forma aséptica (sin sangre) y limitada la trama mafiosa para conservar la conducción del aparato de negocios y sindical del ferrocarril. Los Luna (por el subsecretario de Transporte Ferroviario, Antonio Luna) y los Schiavi (Juan Pablo ex secretario de Transporte) enfrentan ahora su propio juicio oral y público por Once; el nuevo ministro de transporte, Randazzo, no es del palo de Omar Maturano (gremio La Fraternidad) ni del pedracismo; se ha removido a la conducción macrista-moyanista-pedracista del Belgrano Cargas; por último, está intentando manejar la UF con un pedracismo sin Pedraza. Por último, pretende que la culminación del juicio oral y público sea el final de la historia, o sea que no se trasvase a los concesionarios, la jefatura policial, los ministros de Seguridad.

Las querellas representadas por los abogados del CELS y los del Partido Obrero alegarán, en los próximos días (viernes 15), por la condena a perpetua de Pedraza y sus cómplices. No se conoce, sin embargo, el planteo de la fiscal, María Luz Jalbert, que representa al Ministerio Público y que, en esa condición, influye en la formación de la opinión del Tribunal oral.

La fiscal Jalbert atravesó una crisis seria, hace un par de meses, cuando la Procuradora K, Alejandra Gil Carbó, le puso dos comisarios políticos como “ayudantes”. Del juicio oral y público se desprende una conclusión de conjunto acerca de la responsabilidad de Pedraza como instigador político de las acciones que llevaron al crimen, que para sus defensores no alcanzan el carácter de una prueba firme. Si prevalece este criterio judicial, jamás sería posible probar una responsabilidad política y la impunidad quedaría consagrada con carácter universal. En este caso, Pedraza –el mismo que intentó sobornar a los jueces de Casación, para obtener una excarcelación– hasta podría ser declarado ¡Inocente!

Otro capítulo merece la posición de la troika que integra el Tribunal, la cual se encuentra cruzada, por lo menos, por dos condicionamientos: uno, tiene que ver con la presión de la cruzada del gobierno en el Poder Judicial, para reemplazar con jueces propios a los que reputa afines a la “corpo”; el otro es, digamos, ideológico, con referencia al garantismo. Con relación a esto último, los defensores de la patota alegan la falta de pruebas “materiales”, o sea la ausencia de una orden escrita y firmada de matar. Recordemos que el garantismo es una posición de defensa de la población que carece de la capacidad material de defender sus derechos, ante la acción del Estado y las fuerzas de seguridad, que se mueven con recursos y desarrollan una conspiración impune. No debería servir como escudo para defender a ese mismo aparato (burocracia, policía, funcionarios, ministros, pulpos económicos concesionarios), que precisamente conspira contra quienes carecen de derechos, trabajadores tercerizados, privados del derecho elemental del convenio colectivo.

Este conjunto de señalamientos apunta al objetivo de dar las armas intelectuales, y por lo tanto organizativas, para impedir un nuevo caso de impunidad. La perpetua para Pedraza y sus cómplices no solamente daría impulso a las cuestiones excluidas de esta causa desde su fase de instrucción; también impulsaría la lucha por el esclarecimiento, juicio y castigo por la desaparición de Jorge Julio López y Luciano Arruga; por los asesinatos de campesinos Qom y del Mocase; por llevar a tribunales a Sobisch, por Carlos Fuentealba y por tantos y tantos compañeros sometidos y reprimidos. Las mujeres agredidas, las trabajadoras y trabajadores esclavizados en el campo y la ciudad.

Jorge Altamira – Partido Obrero - Argentina


Publicado por Agenda Oculta

lunes, 11 de febrero de 2013

Rodrigazo en Venezuela, los K ponen las barbas en remojo


Rodrigazo en Venezuela, los K ponen las barbas en remojo

La nueva mega devaluación de la moneda venezolana, conocida como ‘bolívar fuerte’, constituye una advertencia a los trabajadores de América Latina acerca de la incapacidad de los llamados gobiernos nacionales y populares para defender los niveles de vida de la población socialmente más vulnerable.

Esto ocurre cuando el precio internacional del petróleo – la materia prima que representa el 95% de las exportaciones de Venezuela – continúa elevado e incluso es el doble de la previsión establecida en el presupuesto público del país. Los salarios de los trabajadores petroleros de Venezuela se encuentran entre los más bajos de la industria petrolera mundial y apenas en la media del salario de los venezolanos.

Esta nueva mega devaluación apunta a incrementar las contribuciones de la empresa petrolera, PDVSA, al Tesoro de Venezuela, pero no corrige ninguno de sus problemas estructurales: sólo PDVSA acumula una deuda externa superior a los 30 mil millones de dólares. PDVSA es manejada por una burocracia del Estado, ligada a proveedores y contratistas, completamente ajena al control y gestión de los trabajadores. Las empresas privadas de servicios tecnológicos, en gran parte extranjeras, absorben la mayor parte de la renta petrolera de Venezuela.

La devaluación golpeará fuertemente los precios de los alimentos, que son mayormente importados. El nacionalismo de contenido capitalista ha sido incapaz de industrializar al país y recuperar el mercado que dominan el capital extranjero y la burguesía local.

El tamaño de la devaluación, un 47%, no alcanza para corregir el desajuste cambiario en las condiciones existentes, de modo que es el comienzo de una escalada. Es una amenaza fatal para la política fiscal de redistribución del ingreso nacional. Una redistribución auténtica del ingreso nacional depende de una revolución en el modo social de producción y trabajo de la industria.

Las campanas de Venezuela doblan por Argentina, que también enfrenta la inminencia de un rodrigazo, sin que importe – aquí tampoco – la cotización elevada de la exportación de soja.

Los países que se jactan de rectitud fiscal y política anti-inflacionaria, están sufriendo una enorme inflación en dólares, debido a la política de devaluación del gobierno de Obama, que apunta a abaratar las exportaciones de Estados Unidos y desalojar del mercado a los competidores. Esta inflación dolarizada ha provocado un enorme proceso de desindustrialización. El rodrigazo de los países ‘probos’ llegará cuando empiecen a retroceder los precios internacionales de las materias primas –ya comenzó con el cobre y el platino– y aumente la tasa de interés internacional.

En oposición a los rodrigazos, sean estos nacionales y populares o neoliberales (abandono de la convertibilidad), propugnamos una planificación económica que apunte al desarrollo industrial autónomo y un control de la producción por parte de los trabajadores, para asegurar el progreso material e intelectual de la población laboriosa.

Jorge Altamira

jueves, 10 de noviembre de 2011

Anarcokirchnerismo


PO 1202 10/11/2011 Situación Política

Anarcokirchnerismo

CFK sobre anarco capitalismoCFK eligió el escenario de Cannes para reivindicar las bondades de un capitalismo ‘regulado'. Lo ponderó como una oposición a lo que llamó, con fortuna mediática, el "anarcocapitalismo". Una vez más, enterró sin mayores miramientos el legado histórico que dice reivindicar: ‘la patria socialista'. Si el mensaje pretende lo que dice, el capitalismo ‘regulado' sería la receta para poner fin a la bancarrota mundial en curso, aunque la Presidenta tuvo que retornar de Europa acosada por la fuga de divisas en su país, Argentina, las suspensiones y despidos y los anuncios de ‘tarifazos'. La Presidenta ni se percató de que el cónclave supremo al que estaba asistiendo tenía como propósito fundamental, precisamente, ‘regular' al capitalismo, incluidos todos y cada uno de sus regímenes políticos y gobiernos. En las horas siguientes, el italiano Berlusconi y el griego Papandreu tuvieron que despedirse de sus poltronas por una orden emanada del dúo Merkozy (Merkel-Sarkozy). El binomio franco-alemán funciona como una suerte de Guillermo Moreno en el Mercado Central.
En Cannes se produjo un hecho curioso: CFK rechazó la ‘regulación' del mercado internacional de alimentos y también la aplicación de un impuesto a las transacciones financieras. ¡CFK reaccionó como la Presidenta de una Mesa de Enlace cuando los Merkozy le propusieron establecer una resolución 125 a nivel internacional! Para defender los ingresos por exportaciones agropecuarias de Argentina, CFK no tuvo reparo en coincidir en una alianza con el capital financiero que especula con materias primas. Parece una movida excelente, pero inviabiliza cualquier medida de ‘regulación' en cualquier otro mercado internacional. No solamente esto: fomenta el negocio de exportación de alimentos que favorece a los pulpos internacionales, cuando a Argentina le sería más conveniente un comercio bilateral de Estado, que favorezca la industrialización del país. Al impuesto financiero le objetó un argumento típicamente antiK -que si no se eliminaban las ‘cuevas fiscales', el Tobin tax ¡ahuyentaría a los capitales internacionales! En Cannes descubrimos la nueva pasión del kirchnerismo por los capitales internacionales de tipo financiero o golondrina. Como alguien le advirtió a la Presidenta que un Tobin tax podría llevar a ‘regular' el mercado de alimentos, CFK decidió cortar por lo sano y adherir al ‘anarcocapitalismo'. Un ‘anarcocapitalismo' K no es otra cosa que un ‘anarcokirhnerismo'.
CFK sabe por experiencia propia que los capitalistas se adscriben a la ‘regulación' sólo después de que son desbancados por una crisis. En los '90, la contraseña del matrimonio K no fue la ‘regulación' sino la ‘desregulación' -por entonces menemista. Regaló a los Eskenazi el Banco de Santa Cruz, bajó los salarios públicos, fogoneó el remate de YPF, dio piedra libre a los pesqueros de gran calado y se enamoró de la convertibilidad (NK fue el último de los barones del PJ que adhirió a la devaluación de Duhalde). Los yanquis suelen decir "nunca arregles lo que no está roto" -no ‘regules' lo que todavía no se vino abajo. Es precisamente la doctrina oficial de la Reserva Federal norteamericana, que opera bajo la hipótesis de contener las quiebras financieras, nunca prevenirlas. ‘Regulación' y ‘desregulación' son dos modalidades de la acumulación de capital. La culpa no es del chancho (‘regulación'-‘desregulación') sino de quien le da de comer (el capitalismo). Se olvida muy rápido que la ‘desregulación' menemiana hubiera sido imposible sin la ‘regulación' cavalliana -el uno a uno (seguro de cambio gratuito). Al final, Domingo Cavallo intentó salvar su régimen monetario por medio de una ‘regulación' extrema -el corralito. Cuando el cerco estalló, Duhalde y compañía volvieron a ‘regular': establecieron que los activos de los bancos y de las AFJP se computaran a precio original (no al de mercado) para evitar que se declararan en quiebra, y los financiaron con emisión del Banco Central. Finalmente, la gente olvida que antes de la 125, antes de la estatización de las AFJP y antes del secuestro de las reservas del Banco Central, el primer intento de NK para pagar la deuda externa fue una medida ‘desregulatoria': un blanqueo de capitales que no dio resultados. La Presidenta olvidó contarle a Merkozy que impulsó una venta de acciones de YPF -de Repsol al K Eskenazi- que ‘regula' que la compañía debe repartir por lo menos el 90% de las utilidades, ‘desregulando' de este modo la salida de divisas del país.
El universalismo que despliegan los K apenas disimula su provincialismo; no tienen otro horizonte que el de su comarca. CFK confesó, no hace mucho tiempo, que de joven pretendió cambiar el mundo ,pero que ahora se conformaba con lograr algún retoque en el barrio. Ocurre que las dificultades de los popes de Cannes residen, precisamente, en la dificultad insuperable que enfrentan para ‘regular' lo ‘desregulado'. Pretenden, por ejemplo, que los bancos se recapitalicen a la altura de las deudas que tienen en sus carteras, pero si los bancos siguieran la orden al pie de la letra el crédito internacional se derrumbaría por completo -porque deberían pagar las deudas con una fuerte quita o malvender sus activos, que ya no valen su precio de adquisición. A Menem le llevó dos años (1989-91) ‘reencauzar' el derrumbe del "plan primavera" de Alfonsín, que había ‘regulado' el tipo de cambio y las deudas; fueron dos años de deflación y depresión hasta bien avanzada la convertibilidad -cuya primera debacle vino enseguida, a partir de fines de 1994 (crisis tequila de México).
No es casual que la ‘regulación' que inició Duhalde y siguieron los K haya sido bautizada "régimen de emergencia" -a punto de cumplir diez años. La ‘emergencia' sirvió para transferir una parte de las ganancias extraordinarias de la exportación agraria a la burguesía industrial. Ahora que el sistema de subsidios explotó, los kirchneristas confiesan que las tarifas de servicios y transporte subvencionaron industrias e incluso el juego o los prostíbulos, pero aún más importante es que permitieron pagar salarios nominales menores a los que hubiera correspondido sin el subsidio tarifario. Esto explica los enormes beneficios de la gran industria, que ahora entran en crisis como consecuencia de la recomposición de una parte de los salarios, del cese de los subsidios y del incremento de los costos medidos en dólares. No solamente Binner pide ahora un congelamiento de precios y salarios y convenios colectivos cada tres años; también está en el manual del próximo gobierno. La ‘regulación' de salarios que se anuncia tiene por objeto hacer frente a la catástrofe que provocará la ‘desregulación' de las tarifas y del tipo de cambio. Un ejemplo de cómo la ‘regulación' engendra la ‘desregulación' es la ‘bicicleta financiera' armada por el Banco Central kirchnerista en beneficio de los especuladores, que se aseguran un tipo de cambio futuro mientras invierten los pesos, en ese lapso, a tasas de interés del 25/30 por ciento.
La situación económico-financiera de Argentina en este momento, reúne muchas de las características de la que precedió al estallido del ‘rodrigazo' -cuando el ministro de Economía, en 1975, decidió ‘desregular' tarifas (400% de aumento de la nafta) y devaluar la moneda. La economía ‘regulada' durante dos años ("pacto social"), estalló; también se produjo un giro enorme en la situación mundial, con el comienzo de la gran recesión en los países industrializados. El contexto político es claramente otro, pero esto significa solamente que el gobierno civil, reforzado por los resultados que obtuvo en las últimas elecciones, tendrá que hacer lo que en aquellos años el imperialismo y la burguesía le ‘encargaron' a los militares. Para que quede registrado, digamos que la ‘regulación' más famosa se produjo en aquel período, cuando Martínez de Hoz estableció la ‘tablita cambiaria' (antecedente de la convertibilidad), cuyo hundimiento se llevó puesto al ministro y a toda la dictadura.
La nueva etapa se llama ‘anarcokirchnerismo': acuerdo con el Club de París, nuevo endeudamiento internacional, ‘tarifazo', ataque a los aumentos de salarios, mayor criminalización de la protesta social. El ‘anarcokirchnerismo' pone el grito en un lado y el huevo en el otro.
El ‘relato' del ‘doble discurso' es una contradicción en los términos.

Jorge Altamira