Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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viernes, 2 de mayo de 2014

Noticiero Sindical


PRENSA OPCIÓN OBRERA 28 EXTRAORDINARIO MAYO 2014

Noticiero Sindical

En las inspectorías del trabajo de Carabobo por orden del ministerio se están procesando todas las calificaciones introducidas por los patronos, muchas con lugar, inclusive violando la LOTTT como el estado de gravidez de una trabajadora. Según el móvil dicho por parte de la burocracia, lo que priva es la productividad de la empresa, en otras palabras, el trabajador está impotente ante la alianza patrono gobierno para salir de la crisis económica. En algunos casos las empresas realizan un lock-out (cierre de la empresa) pero la inspectoría no procede ante éstas como no duda hacerlo con lugar cuando su “ley” deja al trabajador en la calle. Por el contrario, cuando es procedente el reenganche las empresas no lo acatan y la inspectoría no las obliga al renganche forzoso.

En Coca Cola más de 200 trabajadores llevan 9 meses suspendidos; en Pharsana Chico están calificados 27 trabajadores incluyendo a 5 compañeras en estado de gravidez; en Souto llevan 5 meses sin cobrar 180 trabajadores en la calle; Petrocasa hace un año y 10 meses le impidió la entrada a más de 200 trabajadores,  todavía resisten 57 teniendo muchos de ellos reenganche con lugar, otros en la dulce espera por la decisión de la inspectoría del trabajo. Monwal, una empresa de la tantas tercerizadas de GM, dejó a 170 trabajadores en la calle. Surgela es otra empresa que despidió a más de 20 trabajadores, la Inspectoría del Trabajo continúa su labor de dejarlos pasar hambre sin pronunciarse o hacer acatar la orden de reenganche. En Galletera Carabobo 119 trabajadores tienen un proceso de calificación en la oficina del trabajo que están pendientes desde 2012, utilizan como coacción para levantar el proceso, portarse bien; Quimicolor 17 despedidos.







En Fanalpade, Tesco, Suramericana de Soplados, Surgela, los patronos hacen lock-out. En la refinería de PDVSA El Palito el patrono hace caso omiso a la ley y no permite el reenganche con lugar emitido por la Inspectoría del Trabajo de Puerto Cabello a Efraly Pastrán, quien era el representante de los trabajadores ante el comité de seguridad industrial de la empresa. Está en la calle desde hace 4 años. Graham Packaging en lucha con trabajadores calificados, violaciones del contrato y por conquistar un nuevo contrato colectivo. Lo mismo pasa en Grace de Venezuela.

La Misión Barrio Adentro está quebrada, de los 550 CDI en todo el país, 175 son tipo A, con una mejor inversión pero en los restante 375 hay escasos recursos para el mantenimiento, apenas BsF 10.000 al mes se les destina para gastos corrientes, limpieza y reparaciones. Un caso recurrente es la falta de los servicios para poder funcionar, en particular el mantenimiento y reparación de las bombas de agua de pozo y las bombas hidroneumáticas, por tanto es común la falta de suministro de agua. Las plantas de energía eléctrica, cuando ocurren los apagones, no funcionan como alternativa por falta de gasoil. A las cocinas les falta el gas, las condiciones para trabajar son miserables. El contrato colectivo (normativa  laboral) impuesto por el gobierno, además de no contener aumento de salarios, desmejoró 19 clausulas del anterior, todo un retroceso.


martes, 22 de abril de 2014

LA SITUACIÓN DE INDEFENSIÓN QUE VIVEN LOS TRABAJADORES DEL ESTADO CARABOBO - Informe al Ministro del Trabajo - FUSBEC


El artículo que se muestra a continuación fue solicitado a Opción Obrera por parte de la directiva de la Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del Estado Carabobo, FUSBEC, de forma de ser presentado en forma pública al ministro del trabajo ante una posible convocatoria a una mesa de diálogo laboral en Valencia en los próximos días. La hacemos pública desde nuestra web para que los trabajadores de Carabobo y el país sean partícipes de la misma al verse reflejados en ella de igual forma.

Opción Obrera
22/04/2014

Informe al Ministro del Trabajo
LA SITUACIÓN DE INDEFENSIÓN QUE VIVEN LOS TRABAJADORES DEL ESTADO CARABOBO

Cinco son los ejes sobre los que se demuestra un histórico estado de indefensión en los trabajadores carabobeños. Ejes que demuestran el avance de la arremetida patronal hacia los explotados y que por añadidura terminan siendo refrendadas por las instituciones del trabajo en el estado.

1. La organización sindical es impedida por patronos e instituciones del trabajo

La tendencia manifiesta hace ya años en la pérdida del poder adquisitivo del salario motiva a los trabajadores a organizarse a través de un sindicato. La legislación laboral vigente así lo garantiza, sin embargo, patronos e Inspectorías del Trabajo hacen lo imposible para impedir que la organización sindical se concrete. Es harto conocido que los patronos tienen conocimiento previo de los trabajadores que apoyan con su firma anteproyectos de sindicatos que deberían permanecer en la confidencialidad de las Inspectorías del Trabajo hasta su total evaluación y rendición de la respectiva matrícula. El interés es obvio por parte de los patronos, saben que la organización de los trabajadores en un sindicato les implicará reconocer derechos laborales que no cumplen además que les representará, con una contratación colectiva, una merma en sus cuantiosos niveles de extracción de plusvalía en razón de la fuerza de trabajo contratada o subcontratada. La voracidad de los patronos no tiene límites en acumular capital, el sindicato es un atentado para sus intereses de clase. Ninguna referencia al socialismo se puede dar negándoles sus patronos a los trabajadores un sindicato.

Pero no es sólo una negativa patronal que intentan revertir con despidos de los organizadores de un sindicato, negativa que resulta hasta más atrevida en las empresas del Estado o en sociedad de éste con capital privado, es el favor que por añadidura les hacen a los patronos desde las Inspectorías del Trabajo con la más que continuas devoluciones que les hacen a los trabajadores alegando inconsistencias que se deben subsanar, las cuales, en la mayoría de los casos, las notifican en forma general sobre todo el contenido del anteproyecto sindical. Estas atribuciones legales de los funcionarios de las Inspectorías del Trabajo tienen visos de total ilegalidad, muchas de las veces como simple excusa para negar posibles sindicatos adscritos a una federación regional de sindicatos como es FUSBEC o simplemente porque han sido sus integrantes quienes han recurrido al apoyo solidario con el cual sean presentados. La función primordial de la institución del trabajo, en particular en tiempos de la Quinta República que se pregona de socialista, debería ser la de fomentar la organización sindical en todas las empresas del país, pero en el estado Carabobo pareciera que fuese todo lo contrario, y peor, hasta le “facilitan” a los patronos los nombres de sus fundadores para que estos los despidan con total atrevimiento y sin causa “legal” justificada, salvo la legalidad que imponen con la máxima de la explotación del capital.

El caso de los trabajadores de la empresa mixta de ensamblaje de vehículos CIVETCHI resulta un ejemplo de proporciones inimaginables pues no sólo se les negó anteproyecto tras anteproyecto sindical con subsanaciones imposibles de resolver, sino que también ocurrieron despidos no calificados por el hecho de atreverse a presentarlo hasta la ignominia de declararlos, con el apoyo del cuerpo de seguridad del Estado, reos del orden público a pasar el resto de sus vidas en una cárcel. La complicidad del patrono de CIVETCHI, que alegó en su descargo que era el Ministerio de Industrias quien se oponía a rajatabla a que en la empresa se constituyera un sindicato, junto a la Inspectoría Pipo Arteaga de Valencia y funcionarios del SEBIN, no sólo impidieron la constitución de la organización sindical sino que calificaron de delincuentes a sus organizadores con pleno derecho a la cárcel por el hecho de pretender hacer uso de una libertad democrática consagrada constitucionalmente.

2. La burla institucional y patronal al derecho a huelga

En la legislación laboral está definido al detalle el procedimiento para que los trabajadores puedan recurrir al extremo legal de la huelga para garantizar los derechos y reclamos que el patrono se niega a aceptar. La institución del trabajo está obligada a proceder en plazos y lapsos luego de presentado un pliego con carácter conflictivo. Un retroceso en las relaciones laborales se dio al respecto con la promulgación de la LOTTT versus la anterior LOT al asignarle al ministro del trabajo, o a un funcionario que éste designe, la promulgación de la huelga confiriendo al mayor concentrado burocratismo del Ejecutivo una potestad que previamente tenía un funcionario de relevancia más directa como es el Inspector del Trabajo adscrito. De esa forma, contraviniendo acuerdos internacionales suscritos por el Estado, el derecho a huelga pasó a ser de estricta discrecionalidad de un funcionario de alto nivel en el poder Ejecutivo. Hoy pretender los trabajadores ir a la huelga representa, aunque esté presente un procedimiento para ser considerado, una entelequia plasmada en ley virtualmente imposible de concretar.

Pero, del mismo modo resultaba casi que un imposible con la LOT anterior si el Inspector del Trabajo designado se negaba a ajustarse a los lapsos allí descritos. A los trabajadores de Galletera Carabobo se les violentó de manera descarada el lapso previsto para que se declarara formalmente la huelga. Las 120 horas, como aún hoy lo es en la LOTTT, era el plazo que la LOT otorgaba para que el Inspector del Trabajo formalizara el derecho de ir a la huelga tras ser introducido y validado el pliego de carácter conflictivo por parte de los trabajadores. Estos trabajadores introdujeron el pliego conflictivo exasperados tras una “discusión” de un proyecto de contratación colectiva durante más de un año. La Inspectoría del Trabajo Pipo Arteaga se tomó la bicoca de 3 meses para considerarlo. En el ínterin el patrono intentó las mil y una patrañas para impedir que la huelga se concretara además de las concebidas calificaciones de despido para el cuerpo directivo del sindicato y los trabajadores que los apoyaron. Dictado por fin el auto para formalizar la huelga, otras tantas patrañas, como el recurrir a la extorsión de la figura del amparo judicial con un juez presto a parcializarse con el patrono, fueron llevadas a cabo. Tras un año de formalizarse la contratación colectiva por la vía de un laudo arbitral como último recurso, aquellas solicitudes de despido incoadas por el patrono en número de más de 100, penden hoy como espada de Damocles sobre los trabajadores que no se postraron ante la arremetida patronal y a la par exigían por vender su fuerza de trabajo un salario más ajustado a sus condiciones de explotación. Cambió la ley laboral pero no cambiaron las tribulaciones de los trabajadores para defenderse de la arremetida laboral. Se demuestra así el poder económico que hoy por hoy disponen los patronos siendo una minoría social por sobre las ingentes mayorías explotadas.

3. El rechazo a las contrataciones colectivas por parte de patronos e instituciones laborales

Para los trabajadores la consecuencia lógica de organizarse tras un sindicato es definir con la contratación colectiva el marco jurídico que de allí en adelante medie en la relación laboral con el patrono. Su interés esencial es la defensa de un salario digno y suficiente bajo condiciones de trabajo que respeten su integridad física y social. Culminar en sana paz una discusión por sus alcances, sin embargo, resulta una tarea de titanes ante las negativas del patrono por asumirlas. La dilación y el retraso es la pauta generalizada que no conduce sino al conflicto luego del largo tiempo, medido en meses y hasta años, invertido en ello. La mediación por parte de las instituciones del trabajo resulta en una de casi total indiferencia. Ningún funcionario del ramo se atreve, presentados los alegatos incontrovertibles por parte de los trabajadores para que sean aprobadas las distintas cláusulas contractuales, a obligar a los patronos a que cedan. Las reuniones se diluyen en el habitual contraoferte usted patrono a la oferta hecha por usted sindicato hasta llegar al más que consabido punto muerto donde ambas partes se niegan a discutir al respecto, aún en presencia de pruebas demostrativas por parte de los trabajadores de que el patrono sí está en condiciones de aceptarlas. Para el funcionario de la Inspectoría las pruebas no tienen ningún carácter de relevancia técnica, su papel se circunscribe a hacer presencia mientras el patrono retrasa por tiempo indefinido que el contrato colectivo se concrete. Pero peor, si los trabajadores osan en recurrir al conflicto para resolver por esa vía la negativa del patrono, el intermediario funcionario inmediatamente recurre a la intimidación a la parte obrera hasta con separarse de su función y dejar en otra Inspectoría la razón de la misma.

En una economía inflacionaria como la que vive ya hace años el país la ventaja de esto la lleva el patrono. Un proyecto de contratación colectiva que exija elevar los salarios por encima de la inflación anualizada, tras un año de “discusión” representa para el patrono casi que un triunfo porque terminará pagando mucho menos por salario de lo que por principio se oponía aunque las mercancías producidas y colocadas en el mercado sí reflejen los valores de cambio producto de esa inflación anualizada. La peor parte la terminan llevándola los trabajadores si para llegar a un acuerdo el patrono exige que el lapso de aplicación de la contratación colectiva sea por tres años. La mesa está así servida para que se siga reproduciendo el capital por parte del patrono y acumulándolo de mejor manera. Cualquier idea “socialista” del “reparto de la riqueza” entre los verdaderos productores de la misma, los trabadores, se convierte en un reforzamiento de las relaciones sociales de explotación basadas en el usufructo del capital por una minoría social representada en los patronos. El pernicioso papel de los funcionarios laborales, casi que de necesarios mirones de palo, que se niegan a que las discusiones por las contrataciones colectivas se realicen con premura y en función de los registros técnicos aportados por la organización sindical respecto a la transformación de la producción en mercancías que el único que les pondrá precio y valor es el patrono, contribuyen a reforzar la tiranía del capital sobre la fuerza de trabajo y en lo absoluto al reparto equitativo de la riqueza.

FUSBEC puede dar cuenta de innumerables casos de estos retrasos inadmisibles, no sólo sobre contrataciones colectivas ya aprobadas, sino también sobre las que todavía hoy en día se discuten y ya superan plazos de 6 meses sin perspectivas de ser aprobadas en el futuro inmediato.

4. Criminalización de las luchas de los trabajadores. El método militar de resolver los conflictos laborales

El capital está en crisis, no es una frase hueca y sin sentido, su mejor demostración está en el crecimiento exponencial de la protesta obrera en Carabobo, las tomas y paralización de empresas, las marchas y concentraciones solidarias por sus calles y avenidas, inclusive la tomas de la Inspectoría del Trabajo más emblemática del estado como es la Pipo Arteaga en Valencia. Las consecuencias de ello, como las de aquellos que nos amparamos en las banderas del socialismo para ponerlo en provecho de las mayorías explotadas, serían las de su profundización por el accionar directo sobre él por parte de la clase obrera, motor histórico del cambio de paradigma social necesario. Sin embargo, desde el Estado, como ente natural garante de existencia, lo que vemos los trabajadores es su continuado apuntalamiento, su salvataje sin tapujos ni vergüenza. La forma en que tal cosa se manifiesta se refleja en el desmedido intervencionismo de instituciones como la justicia y/o los cuerpos del orden policial y militar. Desde el Ejecutivo Nacional la protesta obrera no se aúpa, no se apoya, aún teniendo ésta todo el derecho formal en ser llevada a cabo por los trabajadores. Todo lo contrario, a todo aquel trabajador que recurra a sus métodos tradicionales de lucha frente a los patronos y al capital se le criminaliza con un ensañamiento hasta peor durante esta Quinta República que en el ignominioso pasado de la Cuarta.

Un ejemplo atroz lo vivieron a finales del año pasado los trabajadores de Pollos Souto en La Mona, Bejuma. Cansados de exigir, a los dueños de la entidad de trabajo, definitorias sobre quién en realidad resultaba ser su patrono y si siendo contratados por una beneficiaria de pollos para el consumo humano por qué sus labores correspondían al beneficio de ganado de variado tipo dejando previamente en depósito sus reclamos ante las instituciones del trabajo del estado sin ninguna acción a su favor, decidieron en una acción masiva de todos ellos la toma de las instalaciones cercanas a la carretera nacional Nirgua-Valencia. Como si se tratase de un atentado al capital de este patrono bien avenido con el gobierno, una represión desmedida por la policía de Bejuma y la GNB los desalojó de las instalaciones llevándose detenidos a varios trabajadores, entre ellos varios integrantes del comité ejecutivo del sindicato. De inmediato se les armó un expediente de proporciones increíbles que virtualmente los hacía casi que perennes inquilinos del penal de Tocuyito. Atentar contra la seguridad alimentaria del país era uno de los cargos más leves, el calificativo de terroristas hasta fue usado en su contra. Por todo lo que reclamaban nadie en la Inspectoría del Trabajo dio medio, o sea, impunemente se hicieron los indiferentes. A los 400 trabajadores que habían hecho de su derecho el protagonismo que declama la CRBV se les negó de allí en adelante el derecho al trabajo. Los detenidos, luego de ser obligados a renunciar a la empresa, fueron puestos en libertad condicionada con arresto domiciliario y bajo custodia policial. La empresa reiniciaría las actividades con personal contratado en situación totalmente precarizada y tercerizada, incluyendo entre ellos un destacamento de milicianos de la “revolución”. Los esquiroles, pues no cabe otra palabra, fueron puestos por el gobierno que se reclama del “socialismo” y bajo la supervisión de funcionarios militares. El patrono feliz pues mejoró de la noche a la mañana su fuente de acumulación de capital.

La otra cara de la moneda son las Inspectorías “paralelas” en las sedes de los comandos militares del Estado. Funcionarios militares son entrenados en el tema laboral y actúan bajo presión de los patronos que se sienten afectados por los reclamos de los trabajadores. El poder coercitivo de las armas les brinda cierta garantía de llevar a buen término los conflictos laborales… a favor de los patronos. Las Inspectorías del Trabajo están plenamente conscientes de su accionar e inclusive les brindan apoyo si así lo requieren, pero son autónomos y sus decisiones corresponden, no ya al imperio de las leyes del trabajo, sino al de la tradicional regimentación militar. O sí o sí, lo contrario una temporada detenido en algún cuerpo de seguridad nacional.

Que lo anterior ocurra con total impunidad no es sólo atentatorio contra los derechos de los trabajadores, es atentatorio contra lo que establece en ley el propio Estado y sus delimitaciones de funciones. Demuestra la total incapacidad de las instituciones del trabajo para atender mínimamente sus obligaciones porque con lo que hay es imposible darse abasto, pero también un precedente para nada democrático según la propia CRBV.

5. La acentuada intervención del Estado en la autonomía de los sindicatos

Los sindicatos no son instituciones del Estado, son organizaciones que se dan los trabajadores como eslabón débil del proceso de producción frente al fuerte patrono, privado o público, dueño del capital y los medios de producción. El hecho de ser referentes opuestos a quienes compran la fuerza de trabajo al menor precio posible, sin embargo, le genera a estos temor pero también a la más grande de las instituciones como es el propio Estado. La contradicción irresoluble, al menos bajo las actuales relaciones sociales de producción, entre débiles pero organizados sin acceso al capital y fuertes en anarquía por su control y acrecentamiento, el Estado siempre ha pretendido resolverla sujetando bajo su superestructura a los sindicatos. Formas de intervención por su parte, evidentes o no tan evidentes, en aquellos siempre ha buscado, es que el tema de la autonomía de los sindicatos resulta abiertamente peligroso porque pondría en entredicho lo monolítico que puede ser el Estado.

La CRBV fue el primer precedente que consideró intervenir abiertamente la autonomía de los sindicatos. El hecho que al CNE, el poder electoral de las instituciones del Estado validadas para tal fin, se le diera norma de intervención en las elecciones de los sindicatos lo demuestra. Pero el Estado también es garante de acuerdos internacionales que terminan siendo leyes de la república, y una de ellas “garantiza” la autonomía de los sindicatos. La intervención del CNE en las elecciones sindicales va hoy, tras cierta regulación con la LOTTT, al de mero confirmador de que las mismas se hicieron bajo sus pautas, pero sin su validación cualquier sindicato no reúne los derechos que se le otorgan para intervenir en las relaciones obrero-patronales. El CNE se puede tomar todo el tiempo que considere conveniente para emitir la certificación de los representantes electos por los trabajadores a su comité ejecutivo, nadie le obliga a dar respuesta en el plazo a que debería estar sujeto. El interés particular del Estado, o el de alguna de sus instituciones, pudiera influir para que un sindicato en particular no consiga la figura legal de sus autoridades legitimadas y luego proceder a intervenir en las relaciones obrero-patronales, aun habiendo conseguido su matrícula formal por parte de las instituciones del trabajo. Esto es absolutamente contradictorio porque es ante tales instituciones donde tradicionalmente el sindicato demostraba la legitimidad de sus representantes electos, además de las de su constitución como tal, estatus de funcionamiento y hasta de rendición de cuentas públicas.

Lo anterior refleja que la organización sindical venía con anterioridad siendo intervenida por las instituciones del Estado, esto es, limitando cada vez su propia autonomía. En las Inspectorías del Trabajo del país reposan todas las actas constitutivas de todos los sindicatos, federaciones y centrales, y si no, en su defecto en la sede del organismo que las coordina como es el Ministerio del Trabajo. Sin embargo con la LOTTT el Ejecutivo Nacional vio la imperiosa necesidad de que todos y cada uno de los sindicatos del país se volvieran a registrar en otra institución dependiente del Ministerio del Trabajo con el Registro Nacional de Organizaciones Sindicales. Vía LOTTT y bajo decreto del Ejecutivo, se interviene de peor manera la mermada autonomía de los sindicatos por que los obliga, so pena de perder atribuciones que la propia LOTTT le confiere, a registrarse de nuevo en otra parte adscrita a quien ya con antelación lo tiene registrado pero dejando intactas el también hacerlo como era de costumbre. El parapeto montado con el RNOS, y no puede llamarse de otra forma, confirma el total estado de desorganización en que se encuentra la institución del trabajo por excelencia, pero también, algo más que se hace mella en la organización autónoma de los trabajadores por el principio esencial del conjunto de ellos en conquistar un salario digno y suficiente ante las aviesas intenciones del capital de impedirlo. Como en los puntos anteriores expuestos, todo colide en que los trabajadores tengan el accionar protagónico que habla la CRBV, y menos, que se puedan apropiar de la riqueza que en realidad ellos generan.

Otros temas podrían ser considerados como la tercerización que por ley debiera eliminarse en un año pero que en absoluto da muestras por parte de empresas privadas y públicas de ser eliminado, también la muy clara política anti-obrera en las empresas propiedad del Estado o bajo la figura de mixtas. Ejemplos sobran para hacer más largo este informe que no pretende ser un compendio de todos los conflictos en que FUSBEC de alguna forma se ha visto involucrada, unas veces con aciertos y otras con derrotas. Sin embargo los puntos desarrollados pretenden ofrecer un panorama político de algo que en lo absoluto los trabajadores lo podemos considerar positivo, todo lo contrario, resultan un retroceso bajo un gobierno que usa la palabra “socialismo” como bandera pues en la realidad convoca a lo contrario, más del mismo capitalismo de siempre y en momentos en que los dueños del capital se sienten envalentonados para imponer sus criterios de más cruenta explotación del hombre por el hombre.

Por FUSBEC
Julio Polanco

domingo, 17 de febrero de 2013

Los trabajadores de Supermercados Lúxor y los de Galletera Carabobo marcan el camino que se debe asumir ante los patronos

Prensa Opción Obrera 25 Enero - Febrero 2013

En Carabobo
Los trabajadores de Supermercados Lúxor y los de Galletera Carabobo marcan el camino que se debe asumir ante los patronos


Tras una huelga de 14 días en Supermercados Lúxor en Guacara y de 120 días en Galletera Carabobo en Tocuyito, los patronos se vieron obligados a discutir la discusión de los convenios colectivos. El rechazo de los patronos a hacerlo, aunado a la complicidad del coordinador regional del  trabajo, José Aponte, en retardar la aceptación de los pliegos con carácter conflictivo, fueron derrotados por la movilización y la tenacidad de los compañeros trabajadores, de esa forma se demuestra que es con su lucha organizada, a partir de sus sindicatos clasistas y combativos, lo que obliga a los patronos a que reconozcan nuestros derechos.





No podemos, sin embargo, decir que se ha alcanzado la victoria. Para conseguirla debemos mantener los métodos de lucha, la movilización y la denuncia por los retrasos que ya se están dando para que transcurra el tiempo sin que se concrete la firma de un contrato colectivo que nos dignifique, más porque la devaluación oficial aprobada nos hará reducir el poder adquisitivo del salario.

Primera asamblea del 2013 de trabajadores afiliados a FUSBEC

Prensa Opción Obrera 25 Enero - Febrero 2013

Primera asamblea del 2013 de trabajadores afiliados a FUSBEC el sábado 19 de Enero 2013

En realidad fue una asistencia extraordinaria donde estaban presentes representantes de más de 40 sindicatos y en particular muchos compañeros de Galletera Carabobo y de trabajadores de la salud de Barrio Adentro. Asistieron como invitados especiales de Inpsasel, diputados de la AN y de la CLEB ambos del PCV, el secretario general del buro sindical del PCV y Marcela Maspero de UNT.

Como positivo se confirmó que con la lucha es que se satisfacen los reclamos, que se necesita solidaridad efectiva no proclamativa, que se debe ir de frente en denunciar a todos los agentes de los patronos, sean sindicales o del gobierno, que en general el Ministerio del Trabajo está para eso, para poner a producir en las reglas de juego que hay, es decir, con explotación que el gobierno bolivariano comparte con los patronos privados.

Hablaron las respectivas secretarias generales de Galletera Carabobo, Supermercados Luxor, y Even Espojas. Las tres reivindicaron la huelga como herramienta de lucha para poder responder a los abusos de los patronos, que sean mujeres indica el necesario papel que deben demandar ante la doble explotación capitalista. Como infaltable nuevamente se denunció del papel nefasto en contra de los trabajadores por parte del coordinador regional de trabajo José Aponte.

Johana, de Supermercados Luxor muy bien explicó que las trabajadoras, durante el conflicto, lucharon contra la fiscalía, los tribunales, la policía, la GNB, el Sebin, Dibise, pues todas estas instituciones del gobierno están a la orden de los patronos y están donde está el dinero.

El compañero Pedro Gonzalez de Barrio adentro denunció la falta de dotación de equipos, infraestructura en ruinas, despidos a trabajadores violando la inamovilidad que tanto hace alharaca el gobierno. Una declaración denuncia de los atropellos del gobierno hacia los trabajadores de Barrio Adentro fue leída ante la asamblea. Es necesaria su difusión por cualquier medio disponible, desde Opción Obrera ofrecemos el espacio.

Por otro lado la asamblea no salió de vitorearse y sólo una propuesta concreta de los de Barrio Adentro llamando a la movilización para un reenganche forzoso a realizarse el lunes 21 de enero, fue votada y aprobada. No se plantearon propuestas concretas sobre la legalización de FUSBEC, sobre el atropello del CNE en intervenir en la legitimidad de los sindicatos los cuales deben ser autónomos, sobre el incremento al salario que se debe demandar el próximo  1° de Mayo.

Plantearse la lucha por la legalización de FUSBEC va mas allá de un deseo, excusarse que es por falta de tiempo para abocarse a llenar los requisitos exigidos demuestra más bien falta de iniciativa desde las bases de los trabajadores a conquistarla como se logró lo de Luxor y Galletera Carabobo, con la lucha. La situación con la legitimación de UNETE parece estar dispuesta bajo un marco similar. 

El derecho de palabra de Opción Obrera no se respetó. Las propuestas igual las planteamos por esta vía y no dudamos ponernos a la orden para hacer avanzar a FUSBEC y las luchas del movimiento obrero carabobeño.

Para Opción Obrera se trata de concertar un frente de sindicatos para la lucha. En función de eso es que cada quien propone la vía, abrir el debate para llevar un plan de acciones comunes, así es que se puede dar ese gran paso adelante.

No basta con ser un coro de autoproclamados autónomos y con independencia de clase. La autonomía es decidir por nuestra propia cuenta y en función de nuestros intereses, más exactamente es contar con los trabajadores, su fuerza, su organización, su movilización y sus herramientas de lucha –la ocupación, la huelga–, no con padrinos y conciliábulos en tal o cual organismo del gobierno. Eso es la independencia de clase, golpear donde más les duela, es decir, en sus intereses que es la producción para seguir beneficiándose a costa de nosotros.

Se suele utilizar un término algo ambiguo para no decir las cosas como son –la tecnocracia, la burocracia de los funcionarios–, para referirse a un ente etéreo que es el culpable de todos los desmanes que se realizan en el Ministerio del Trabajo en contra  de los trabajadores, una palabra para soslayar o minimizar su rol y el de su máxima representante, la ministra, como máximos responsables de esa política antiobrera. De ella para abajo, en cargos iguales de funestos, se encuentran personajes como Elio Colmenares.

Quien piense que no se puede denunciar a todo el ministerio no es revolucionario. Para la lucha hay que reconocer quién es el enemigo de clase, quiénes lo representan, y comprender que sólo con un gobierno de los trabajadores se termina la represión y el desprecio hacia los reclamos de los trabajadores.


ULTIMA HORA EN GALLETERA CARABOBO

Prensa Opción Obrera 25 Enero - Febrero 2013

ULTIMA HORA EN GALLETERA CARABOBO

El asombro no tiene límites. Los integrantes de la Junta Arbitral, LEONARDO ANDRES RODRIGUEZ, representante del MINTRASS y presidente, LUIS PEREZ VARELA, por el patrono, y LORAINE ROSIBEL LOAIZA, por los trabajadores, se han coaligado para cobrar por adelantado el arbitraje de forma muy arbitraria, bajo las premisas del usurario derecho burgués. Y eso en la primera reunión como junta instalada.
Así consta en acta:
 Los honorarios fijados por los árbitros son setenta y cinco mil para cada uno de ellos, los cuales deberán ser consignados en cheques de gerencia por ante la Inspectoría de Guacara, Estado Carabobo, para lo cual se fija como término máximo del día anterior a la fecha en que vence el lapso de consignación de alegatos y pruebas, de conformidad con el procedimiento señalado en esta acta. Cada una de las partes está obligada a aportar el monto de los honorarios del árbitro que postuló y, adicionalmente, el cincuenta por ciento (50%) del monto correspondiente al árbitro designado por el Ministerio del Trabajo, tal como se acordó previamente.
Todos los actores están al descubierto, los trabajadores deben retomar la lucha ante el accionar en  su contra desde la junta de arbitraje.

martes, 11 de diciembre de 2012

Para los trabajadores la única alternativa es su propio gobierno


Ante la propuesta de Chavez y su alternativa presidencial con Nicolás Maduro
Para los trabajadores la única alternativa es su propio gobierno

Los trabajadores necesitamos de nuestro propio partido revolucionario y plantearnos conquistar el gobierno para dar los pasos concretos que nos conduzcan al socialismo. Maduro desde la vicepresidencia, Diosdado Cabello desde la presidencia de la AN, junto a Ramírez en PDVSA, Giordani y Merentes en la economía y María Cristina Iglesias en lo que compete al trabajo, consolidan la derecha endógena junto a infinitos cargos dirigidos por militares como la CVG y el IVSS. El sector militar chavista en el gobierno es tan poderoso que ha copado más de la mitad de los candidatos a gobernadores en las elecciones del 16 de diciembre mientras otros cuantos candidatos civiles se pliegan a esa camarilla con el mismo fin. No es por menos que para darle mayor cabida al sector castrense a nivel gubernamental se haya creado la Operación Eficiencia o Nada para justificarle algún trabajo al inmenso contingente de parásitos que representan para el Estado en los actuales momentos. La “contraloría social” termina siendo sustituida por la militar en sus intereses más concretos.

La GNB cumple su tradicional papel en el Estado. El coronel Delgado, del DESUR N° 2 de Carabobo, se destaca reprimiendo con saldo de varios heridos tanto en la arremetida en Petrocasa como en la de Galletera Carabobo que incluyó también detenciones. En Guayana acaban de militarizar la ciudad como respuesta a los reclamos que realizaban los tercerizados de Venalum. Otro militar de trayectoria como Clíver Alcalá Cordones está "prestado" en el estado Bolívar para tan excelsas funciones.

La derecha endógena al interior del chavismo gobiernero no se diferencia en mucho de la agrupada en la MUD, ambas comparten el objetivo de cómo los trabajadores seguimos pagando los costos de la crisis que los capitalistas han creado. Es tanto el parecido que inclusive la oposición de derecha ha aceptado integrarse al sostén del Estado de los capitalistas propuesto desde el gobierno bolivariano a cambio de acuerdos de libertad de sus figuras políticas en cárceles o en el exilio.

Para 2013 la situación no puede vislumbrarse más negra para los trabajadores. Jorge Giordani ya dijo que tendremos que pagar más por los precarios servicios de agua, luz y teléfonos. Una nueva devaluación del bolívar se hará antes o después de las elecciones municipales del 2013, implicando una desvalorización inmediata de nuestros salarios. El decreto anual de inamovilidad se perfila a no ser renovado abriendo la posibilidad de reducciones masivas de personal en las misiones o en el sector público –en el sector privado los patronos despiden con o sin inamovilidad alguna. El fin justifica los medios: el Estado debe cancelarle al capital financiero internacional 15.000 millones de dólares por concepto de servicio de la deuda tan sólo en el 2013. Para qué recurrir al FMI si a nombre del socialismo un paquetazo bolivariano se prefigura en el horizonte.

Maduro fue el creador de la Central Bolivariana de Trabajadores para desviar sus luchas, derrotarlas, y hasta reprimirlas de la mano de sus bandas armadas como la Muralla Roja de Andrés Escalona o del Movimiento 21 en Guayana. Un nuevo aniversario con la contratación colectiva vencida cumplirán los empleados públicos y los del sector salud; las de los trabajadores del sector eléctrico y en las empresas básicas de Guayana continúan siendo postergadas; la tercerización y la precarización laboral seguirán siendo la forma esencial de contratación en el sector público; los trabajadores petroleros terminan recibiendo menos beneficios por prestaciones sociales que los que establece la para nada revolucionaria LOTTT, sin faltar que a ellos y los eléctricos como a los de las universidades se le desconoce su contratación colectiva.

Nicolás Maduro es el promotor de la burocracia sindical que somete al movimiento obrero al paquetazo bolivariano, sin embargo los conflictos obreros y sociales cunden por doquier al cierre de 2012. Para impedirlo hoy más que nunca es necesario un plan de lucha para evitar que la incapacidad capitalista nos la carguen sobre nuestros hombros.

POR LA INDEPENDENCIA DE CLASE DEL MOVIMIENTO OBRERO PARA ENFRENTAR EL PAQUETAZO BOLIVARIANO
BASTA DE TERCERIZACIÓN LABORAL Y DE TRABAJO PRECARIO
POR LA ADMISIÓN E INMEDIATA DISCUSIÓN DE LOS CONVENIOS COLECTIVOS
POR LA INMEDIATA DISMINUCIÓN DE LA JORNADA LABORAL
POR UN AUMENTO GENERAL DE SALARIOS DE ACUERDO AL VALOR DE LA CESTA BÁSICA FAMILIAR


EL GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES ES EL PRIMER PASO HACIA EL SOCIALISMO

jueves, 6 de diciembre de 2012

Detienen a Roberto Yépez, Integrante de Opción Obrera – CRCI


Partido Obrero, 6 diciembre de 2012, No. 1251
Detienen a Roberto Yépez
Integrante de Opción Obrera – CRCI

El lunes 3 de diciembre fue detenido junto a otros cuatro luchadores obreros, el compañero Roberto Yépez de Opción Obrera, sección venezolana de la CRCI, que estaban acompañando a los trabajadores en huelga de Galletera Carabobo en Tocuyito, estado Carabobo.

La detención ocurre luego de una razzia fascista de la Guardia Nacional Bolivariana del comando N° 2 de esa población, luego que los trabajadores en huelga denunciaran -con la acción directa de un corte de rutas- el exabrupto jurídico que un juez del Trabajo había cometido al dictaminar, el pasado 29 de noviembre, un amparo al “derecho al trabajo” solicitado por esquiroles (carneros) que vulnera el derecho a huelga.

Sin mediar ninguna alternativa de solución al motivo de fondo de la protesta obrera -la defensa irrestricta al derecho a huelga y la firma con lo propuesto por los trabajadores a la contratación colectiva-, el destacamento de la GNB arremetió con saña sobre los trabajadores y acompañantes solidarios. Varios de los manifestantes resultaron heridos por el accionar fascista que recurrió a las ráfagas de los fusiles para dispersar a los manifestantes. No bastándoles con la represión desmedida y la desarticulación de la manifestación, pasaron a detener a cinco de los que participaron en ella: nuestro compañero Roberto Yépez, la coordinadora nacional de la central nacional sindical Unete, Marcela Máspero, Julio Polanco, secretario general de la federación sindical regional Fusbec, Edgar Jiménez y José Guillen, del sindicato nacional de farmoquímicos.

Las imputaciones realizadas a los cinco luchadores obreros representan un avance en la criminalización de la protesta obrera y para tal fin fueron llevados ante el juez de control, luego de ser sometidos a vejaciones y maltratos en la sede del comando de la GNB.

De inmediato y al difundirse la noticia de lo sucedido, se activó toda una cadena en solidaridad con los cinco compañeros detenidos. Incontables denuncias reclamando por su liberación inmediata fueron registradas a nivel nacional y también internacional. Lo que pretendía ser un nuevo intento de criminalizar la protesta obrera, tuvo que ser desbaratado a instancias de los factores políticos que veían con preocupación que sus resultados se salieran del cauce pretendido. Al final, el juez de control sobreseyó las imputaciones presentadas por los gorilas.

Los antecedentes de la protesta obrera devienen de la decisión de un juez del Trabajo, comprado por los patronos de Galletera Carabobo, al darle el amparo al “derecho al trabajo” a una minoría de 35 trabajadores afectos al patrono vulnerando y obstruyendo el derecho a la huelga decretada legal por el Ministerio del Trabajo, que la mayoría -140 trabajadores de producción- mantienen ya por tres meses ante la total indiferencia de las instituciones del Trabajo del estado y del país.

De esta experiencia, los trabajadores han de sacar provecho. Los que luchan defenderán -con la movilización y la acción directa- el derecho irrestricto a huelga, y contra los “amparos” usados como subterfugios por los patronos para vulnerarlo.

viernes, 9 de noviembre de 2012

SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES EN HUELGA DE GALLETERA CARABOBO


Más de 60 días en huelga tienen los trabajadores de Galletera Carabobo para doblegar al patrono a que firme un contrato colectivo que les dignifique el salario. El patrono se encuentra en situación de crisis pues no pensaba que los trabajadores aguantarían tanto. Es que el pedazo del mercado que tenía ha venido siendo ocupado por otras marcas ya que los inventarios de mercancía que tenían se les agotaron. 

El patrono sin embargo no viene en plan conciliador, todo lo contrario, intenta usar esquiroles para tomar las instalaciones y retomar la producción así como usar el artificio de un juez para que la huelga se suspenda "en aras del derecho al trabajo" de los que se oponen a la ella que son la porción de los empleados administrativos y de confianza del patrono. 

La Inspectoría del Trabajo de Valencia bien gracias, hace sólo dos semanas fue que se "preocupó" por convocar a las partes en conflicto pero en ella para nada el patrono aporta alternativas. Se demuestra así, una vez más, el carácter propatronal de las inspectorías del trabajo en Carabobo que intervienen sólo cuando son presionados por los patronos y hacen caso omiso a los reclamos y exigencias de los trabajadores. 

Con el caso de los trabajadores de Galletera Carabobo se demuestra una vez más lo que viene denunciando la Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del estado Carabobo, FUSBEC, respecto al demostrado desinterés de los candidatos a las elecciones regionales de diciembre próximo respecto a la innumerable situación de conflictos laborales en ese estado como consecuencia de la arremetida patronal y a la inacción propatronal de las inspectorías del trabajo. La federación regional sindical, FUSBEC, es la única que está dando la cara por los trabajadores en Carabobo y por tanto demandan respuestas y su intervención en la solución de los conflictos laborales de los candidatos regionales a la gobernación y al consejo legislativo respecto a la situación por la que están pasando incontables trabajadores del estado Carbobo 

Los trabajadores de Galletera Carabobo requieren de nuestra solidaridad en concreto, los aportes monetarios y en especie son bienvenidos pero más el acompañamiento necesario con ellos en el portón de la fábrica. No hay que descuidar el ataque en ciernes de los esquiroles del patrono, necesario es acompañar a los trabajadores de Galletera Carabobo y defenderlos de cualquier ataque. 

Los trabajadores en huelga de Galletera Carabobo no claudican ni se entregan, antes quien doblará las patas será el patrono para demostrar que los trabajadores de Carabobo cuando están unidos y claros en la lucha conquistan hasta el cielo.



















domingo, 4 de noviembre de 2012

FUSBEC A LOS CANDIDATOS A LAS ELECCIONES REGIONALES DEL 16 DE DICIEMBRE EN CARABOBO


A LOS CANDIDATOS A LAS ELECCIONES REGIONALES DEL 16 DE DICIEMBRE EN CARABOBO
LOS TRABAJADORES AGRUPADOS EN SU FEDERACIÓN UNITARIA DE SINDICATOS BOLIVARIANOS, FUSBEC, LES DIRIGEN LO SIGUIENTE:
En el estado Carabobo hoy en día se observa la mayor agudización de conflictos obreros del país.
Los patronos, públicos y privados, y las instituciones del Estado en materia laboral ejecutan una abierta política anti-obrera.
Es la respuesta que recibimos los que generamos la riqueza ante la abierta crisis del capital que irrumpe desde 2008 en nuestro país luego de la caída en picada de los precios petroleros desde más de 140 dólares el barril a menos de 40 a finales de 2007.
La estabilización desde 2011 en 100 dólares en el precio del barril petrolero no ha significado una resolución de la crisis del capital, por el contrario, para salvarse los capitalistas de la crisis que ellos han creado la arremetida patronal más bien se ha incrementado y los conflictos de los trabajadores estallan con mayor frecuencia para evitar que sean ellos los que paguen sus costos.
Las instituciones del trabajo del Estado, por su parte, se han puesto del lado de los patronos impidiendo la organización sindical autónoma de los que luchan, rechazando sus proyectos de convención colectiva y entrometiéndose en ellos a favor de los patronos, y negándoles el derecho a huelga con subterfugios propios de peores tiempos de la cuarta república.
A la precaria situación de la clase obrera de Carabobo, el estamento represivo del Estado, los militares, ha decidido que deben intervenir usando la intimidación de las charreteras y las armas para impedir que los patronos resulten en última instancia perjudicados.
La Central Bolivariana de Trabajadores brilla por su ausencia en los conflictos laborales del estado, en particular en las empresas del sector público. De esa forma terminan alentando la arremetida patronal en vez de impedirla y así se convierten en funcionales tanto a los patronos como a los burócratas de las instituciones del Estado.
Dos empresas de Carabobo, una del sector privado como lo es Galletera Carabobo, y la otra del sector público como lo es Petrocasa Planta de Perfiles, son los emblemas de la lucha contra los atropellos patronales y la complicidad de las instituciones del trabajo. En Galletera Carabobo el patrono dilató el año pasado la discusión del contrato colectivo; la Inspectoría del Trabajo consintió al patrono el retraso hasta este año, y cuando un pliego conflicto fue introducido, más de 2.400 horas hubieron de transcurrir para otorgarles el aval del derecho a huelga cuando son apenas 120 las reglamentarias a disponer; a más de 60 días en huelga los compañeros resisten contra el retardo intencionado de la Inspectoría del Trabajo, y también contra las tentativas del patrono de usar esquiroles que intentarían acabar de forma violenta con la huelga para así reiniciar la producción. El patrono actúa ahora así porque sin haber producción y sus inventarios almacenados fuera estar ya agotados, prefiere usar la alternativa de la fuerza, y también de la coacción que le permite el propio Estado, antes de verse doblegado por la unión de los trabajadores en alcanzar lo propuesto en el proyecto de convención colectiva.
Petrocasa Planta de Perfiles, representa los desmanes propios de los seleccionados desde el gobierno para dirigir una empresa del Estado. Sus trabajadores dieron la cara para denunciar la negativa del patrono en reincorporar a 15 trabajadores sujetos a reenganche, exigir mejores condiciones salariales y laborales negadas desde su fundación como empresa, denunciar los negocios turbios de sus gerentes en la producción de los kits de viviendas que tanto hacen falta en el marco de la misión del mismo nombre, y exigir la participación de los trabajadores en la gestión de la empresa como demanda, en las palabras, el propio gobierno.
Lo más notable del accionar anti-obrero para con los trabajadores de Petrocasa Planta de Perfiles se observa en los siguientes hechos: cuando la respuesta del patrono y las instituciones de todo tipo –no sólo de las del trabajo– fue la de apabullarlos y llamarlos de mentirosos desde el Sistema Nacional de Medios Públicos o negándoles en ellos el derecho a réplica; enviarles a tarifados motorizados armados de consejos comunales abyectos al patrono público para amedrentarles e intimidarles a suspender sus reclamos –hechos al interior de la planta sin suspender sus actividades; reprimirlos a mansalva con la GNB para desalojarlos, con saldo de heridos, de las instalaciones; impedirles el acceso a sus puestos de trabajo e intentar convencerlos a aceptar la “renuncia” cubriendo las vacantes con los esquiroles motorizados afectos al patrono; y reteniendo a más de 50 compañeros –los indoblegables– y así aislarlos del resto de los trabajadores en un “curso” fuera de la planta y del condominio industrial durante dos meses hasta que los dejaron en la calle porque no aceptaban ser “transferidos” a otras empresas del grupo que depende de Pequiven y donde su presidente es el hermano del actual candidato a la gobernación Francisco Ameliach. Los trabajadores no ceden pero el patrono tampoco, por negarse estos 50 trabajadores a hacer el “curso” en Morón se les intenta calificarlos para el despido por “abandono al trabajo”, y a pesar de que les dicen que las bandas motorizadas armadas les serán enviadas para disolverlos, continúan haciendo presencia hasta que sean restituidos a sus sitios donde laboraban y sus reclamos atendidos.
Ninguna de las instituciones del Estado enteradas de la situación reclamó al patrono público la saña como se actuó con los trabajadores –AN, Vicepresidencia de la República, Miraflores, Defensoría del Pueblo, SEBIM, Ministerio del Trabajo, Inspectorías del Trabajo, Sistema Nacional de Medios Públicos, Consejo Legislativo de Carabobo, Alcaldía de Guacara, etc., etc.–, nadie mueve un dedo para restituir los derechos en reclamo o demandar del patrono el retorno de los retenidos a sus puestos de trabajo, menos considerar por lo que reclaman.
Frente a un nuevo proceso electoral que se convoca para elegir gobernadores de estado y miembros de consejos legislativos los candidatos en oferta nada dicen de las tribulaciones por las que están pasando los trabajadores en sus distintos conflictos.
La fiesta electoral es un carnaval con propuestas políticas ajenas a la situación laboral conflictiva que viven a diario los trabajadores de Carabobo.
FUSBEC, la Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del Estado Carabobo, enarbolando las banderas de su autonomía frente a las imposiciones gubernamentales e institucionales y de la independencia de clase frente a los patronos y sus colaboradores de toda estirpe, se pronuncia ante la oferta electoral del 16 de diciembre próximo y declara:
1.       Los candidatos a la gobernación y al consejo legislativo del estado Carabobo deben pronunciarse públicamente en solidaridad con todos y cada uno de los trabajadores en conflicto y demostrar su apoyo en lo concreto interviniendo en la solución de los mismos antes de la fecha del 16 de diciembre próximo.
2.       Del mismo modo, exigir de los candidatos, de resultar electos, a que expresen públicamente que incorporarán en su plan de gobierno las demandas de los trabajadores en lucha en pos de sus reivindicaciones y derechos.
3.       Ratificamos que la única alternativa posible para impedir que los trabajadores paguen los costos de la crisis que los capitalistas han causado, es el socialismo y para ello primero los trabajadores debemos ser el gobierno.
Anexo en las siguientes páginas la relación de las empresas en conflicto donde los trabajadores se mantienen en lucha a pesar de la negativa de sus patronos y el apoyo que se les brinda a estos desde las instituciones del trabajo del Estado.

Dado en Valencia el 6 de noviembre de 2012