MOVILIZACIÓN EN ATENAS
Exitosa huelga general en Grecia
Acompañada de una masiva manifestación en Atenas, se desarrolló el 4 de febrero la muy exitosa nueva jornada de huelga general en Grecia, contra la demolición de lo que queda del sistema de pensiones por parte de una nueva ley dictada al gobierno de Syriza-Anel por parte de la UE (Unión Europea) y el FMI, tras la capitulación de Tsipras en julio.
Acompañada de una masiva manifestación en Atenas, se desarrolló el 4 de febrero la muy exitosa nueva jornada de huelga general en Grecia, contra la demolición de lo que queda del sistema de pensiones por parte de una nueva ley dictada al gobierno de Syriza-Anel por parte de la UE (Unión Europea) y el FMI, tras la capitulación de Tsipras en julio. Queda claro que la capitulación no pudo destruir la capacidad de lucha de la clase obrera. Hemos sido traicionados pero no derrotados y ¡nuestra lucha continúa!
Cerca de cien mil manifestantes marcharon en Atenas y otras decenas de miles de trabajadores, jóvenes y capas populares pauperizadas, lo hicieron en cada ciudad y pueblo a lo largo del país. La Huelga General de los trabajadores fue apoyada por la absoluta mayoría del campesinado pobre y las clases medias bajas, que luchan contra las nuevas cargas impositivas que la Troika y el gobierno quieren imponerles. Los campesinos han paralizado el tránsito en todo el país mediante el bloqueo con sus tractores de las principales rutas. Los pequeños comerciantes han cerrado sus comercios en todos lados, en solidaridad con la clase obrera en huelga. Los maestros, profesores, abogados, doctores y otros profesionales también se encuentran en huelga.
La represión de la policía antimotines no pudo frenar este tsunami de ira popular. Y como decíamos en el Mayo Francés “Ce n’est qu’un debut, continuons le combat” – ¡Esto es sólo el principio, continuemos la lucha!
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domingo, 7 de febrero de 2016
jueves, 12 de noviembre de 2015
HUELGA GENERAL EN GRECIA HA TENIDO UNA MASIVA CONVOCATORIA EN TODO EL PAÍS
HUELGA GENERAL EN GRECIA HA TENIDO UNA MASIVA CONVOCATORIA EN TODO EL PAÍS
Una masiva HUELGA GENERAL que ha paralizado todo el país ha tenido lugar en todos los rincones del Estado griego. La huelga general ha sido convocada para luchar contra la austeridad que el 3er. Memorando, liderado por Tsipras/SYRIZA, impune bajo la dirección de la vieja troika de la Unión Europea-el Banco Central Europeo-el Fondo Monetario Internacional (UE-BCE-FMI), a la cual ahora se le ha sumado el Mecanismo de Estabilidad Europea (ESM en sus siglas en inglés) para constituir el ahora denominado "cuarteto".
Por vez primera -y no será la última- con una huelga general masiva se enfrenta al, así llamado, "gobierno de izquierda" de Tsipras y SYRIZA, al contrario de las huelgas generales previas convocadas en contra de los gobiernos PASOK y PASOK/Nueva Democracia.
Las imágenes muestran en un día bastante soleado el piquete organizado durante la movilización por el Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia, EEK, y en su pancarta se lee:
- POR UNA HUELGA GENERAL POLÍTICA INDEFINIDA QUE TERMINE CON TODOS LOS MEMORANDOS Y LA AUSTERIDAD.
- TODO EL PODER PARA LOS TRABAJADORES.
Las siguientes imágenes corresponden a una acto de repudio al precarizado Sistema Nacional de Salud de Grecia, organizado por el EEK la víspera de la huelga general, en el Hospital de Salud Mental de Ática, donde tres pacientes fallecieron "accidentalmente", en realidad debido al colapso del mencionado sistema público de salud, quemados vivos como consecuencia de un incendio en sus instalaciones.
Savas Matzas
EEK - Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia
12/11/2015
miércoles, 15 de julio de 2015
Declaración de emergencia del Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia (EEK – Trotskistas)
Declaración
de emergencia del Partido Revolucionario de los
Trabajadores
de Grecia (EEK – Trotskistas):
¡NO
A LA DESPRECIABLE CAPITULACIÓN!
¡A
VOTARLA EN CONTRA EN LA CALLE Y EN EL PARLAMENTO!
Tsipras y Tsakalotos, pisoteando el
"NO" y la dignidad del pueblo de a pie, presentaron y firmaron,
deshonrándose a sí mismos, la "lista de los horrores", tal como el
medio alemán Spiegel alemán calificó al nuevo edicto imperial – memorando.
Los tiranos de la UE y el FMI, con el
apoyo incondicional del Frente Negro ND – Potami – PASOK – Medios de
comunicación, así como de los "aduladores al SÍ" en SYRIZA, se
trasladan a completar su golpe contra el pueblo el martes y el miércoles con
base a los votos en el Parlamento y esencialmente designar formalmente el
gobierno del país con uno "nacional" reorganizado con gobernantes serviles,
informales o incluso formales, sin individuos molestos –un cuerpo de sirvientes
voluntariosos a las órdenes de Berlín, Bruselas y Washington.
Junto con la abrumadora mayoría del
pueblo indignado y traicionado, el EEK – Trotskistas exige a los diputados de
SYRIZA que todavía respetan la voluntad popular mayoritaria de quienes los
eligieron, a que voten resueltamente en contra de la lista de los horrores de
la troika. ¿A qué le tienen miedo? ¿A que el gobierno de los capituladores
caiga, un gobierno que ya está en manos de Merkel y sus lacayos, ND, Potami,
PASOK, los ladrones capitalistas extranjeros y locales? En caso de que se pierda
la ignominiosa mayoría parlamentaria, las elecciones anticipadas le darían a
todo el pueblo la oportunidad de expresar su propio veredicto, como lo hizo el
5 de julio.
Principalmente llamamos al movimiento
popular y de los trabajadores, que mostró su fuerza para resistir y su capacidad
para la militancia el 3 y el 5 de julio, a actuar, a discutir colectivamente, a
organizarse con el fin de romper la capitulación vergonzosa y todos los
memorandos, así como a prepararse para la HUELGA GENERAL POLÍTICA INDEFINIDA.
Buró
Político del Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia EEK –
trotskistas
viernes, 5 de octubre de 2012
Un nuevo ascenso de la clase obrera griega - Primera huelga general contra el gobierno de Samaras
Un nuevo ascenso de la clase
obrera griega
Primera huelga
general contra el gobierno de Samaras
Con
Grecia en bancarrota, los nuevos recortes draconianos por un valor de entre
10,5 y 13,5 mil millones de euros -que se efectuarán en salarios, pensiones,
prestaciones sociales, servicios de salud y educación; la ampliación de la edad
jubilatoria de 65 a 67 años, además de enormes nuevos impuestos contra la
pequeña burguesía- cargan las espaldas de un pueblo devastado por la troika
UE-BCE-FMI y también por su instrumento local: la coalición de gobierno
recientemente electa. Este gobierno -llamado, con razón, por el pueblo griego,
“la troika interior”- está formado por el partido derechista Nueva Democracia
(liderado por Samaras), por los restos de la “socialista” Pasok y por la
Izquierda Democrática-Dimar (un ex ala derecha del grupo euro-comunista, que se
separó en 2010 de la reformista Syriza).
Mientras
las clases dirigentes se preparan para usar nuevamente el arma de destrucción
masiva -el Memorando 2, ligado al segundo rescate, que tiene oficialmente
recortes de 10,5 mil millones de euros (los que en realidad serían por mucho
más, ¡alrededor de 13,5 mil millones de euros y, según fuentes alemanas, hasta
de 20 mil millones de euros!)-, acaba de estallar un nuevo escándalo financiero
que ha enfurecido a la población. Tres ex ministros de la gobernante Nueva
Democracia, incluido el actual presidente del Parlamento, Meimarakis Vangelis,
son acusados de lavado de dinero por 10,5 mil millones de euros entre 2005 y
2008; es decir que han equiparado a la bancarrota no oficial de la economía
griega: ¡casi la misma cantidad que los nuevos recortes de salarios, de
pensiones y de prestaciones para discapacitados!
El
nuevo gobierno ya está políticamente desacreditado y perdió toda legitimidad;
reniega de todas sus promesas preelectorales acerca de una “renegociación de
los términos del Memorando” y se está hundiendo en un escándalo tras otro.
La huelga del 26
La
huelga general convocada para el 26 de septiembre -con un gran retraso y sólo
por 24 horas- por las dos confederaciones burocráticas -GSEE y Adedy-, a las
que se sumó el Pame -fracción sindical del KKE estalinista-, así como también
por las federaciones más militantes, por los sindicatos clasistas y por las
organizaciones de extrema izquierda, fue un triunfo inesperado -tanto para los
amigos como para los enemigos de la clase obrera.
A
pesar del sabotaje de la burocracia sindical -¡el único llamado a la
movilización por parte de las direcciones GSEE/ Adedy se realizó mediante un
spot televisivo, dos días antes de la huelga!- y de la aparente “calma” durante
el verano, el país se paralizó. Tuvieron lugar grandes manifestaciones no sólo
en Atenas, sino también en las principales ciudades de Grecia, desde Tesalónica
-norte- hasta Volos -centro-, Patras -oeste- y Heraclion y Creta -sur.
En la
manifestación en Atenas -según el diario británico The Guardian- participaron
unos 200 mil trabajadores. Al frente, había un enorme contingente de activistas
que trabajan en el gobierno local, el cual está devastado por los recortes.
Luego, seguían las federaciones militantes, los sindicatos clasistas
-particularmente fuertes en los sectores de salud y de educación-, Syriza,
Antarsya, EEK, como también organizaciones de extrema izquierda y anarquistas.
El
estalinista Pame/KKE reunió alrededor de 40 mil trabajadores. Antes hizo -como
de costumbre- su propio acto por separado en la plaza Omonia, una marcha
separada hacia Syntagma. Luego, se apresuró a dispersarse antes de que la
manifestación principal de los otros sindicatos y organizaciones los encuentre
en Syntagma.
Cientos
de personas se unieron a las banderas del EEK, incluida una delegación de
trabajadores de una de las mayores fábricas del país -Aluminum Hellas-, con su
propia bandera, junto a las banderas de las asambleas populares de los barrios
proletarios, del movimiento social de los terapeutas y de los ex adictos a las
drogas del departamento de Drogadependencia del Hospital Público Psiquiátrico
de Atica, con su impresionante orquesta de tambores, por mencionar algunos.
Otros importantes contingentes similares del EEK marcharon en Tesalónica,
Volos, Patras y en otras ciudades.
Hay un
signo notable de radicalización: en las 17 huelgas anteriores -de 24 o de 48
horas- de los últimos tres años, la consigna del EEK (transformar uno o dos de
esos días de movilización en una huelga general indefinida hasta la derrota de
las medidas de austeridad impuestas por el Memorando y hasta el derrocamiento
del gobierno de la troika) fue seguida sólo por una pequeña minoría. Ahora, el
26 de setiembre, un gran sector de los huelguistas en la marcha -sindicatos
como los de trabajadores del gobierno local, del hospital, de la fábrica
ocupada y autogestionada Viometal (Tesalónica); la Central Independiente de
Obreros en Lucha (Volos); las asambleas populares (barrio Petralona y otras)-
la adoptaron por unanimidad y con entusiasmo en sus asambleas generales, ya que
la política del EEK se ha desarrollado sobre estas bases.
La
huelga general del 26 de septiembre significó un gran avance luego del
estancamiento postelectoral. Después de las elecciones de junio se notó
decepción, debido a los resultados: la victoria de Samaras y la formación de un
gobierno promemorando, así como también un creciente escepticismo hacia Syriza,
que actúa como una oposición oficial “leal”, que se mueve rápidamente hacia la
derecha y que insiste en su orientación dentro del marco de la UE y en su
lealtad a las “instituciones” del orden social existente.
Otros
acontecimientos fortalecieron este escepticismo: el programa social económico
-más moderado y proUE- presentado por Tsipras en Tesalónica a principios de
septiembre, o su reunión con Shimon Peres -el presidente de Israel- durante la
reciente visita del líder sionista a Grecia, a fin de construir una -aún más
fuerte- nueva alianza estratégica entre Tel Aviv, Atenas y Nicosia.
Los nazis
La
fuerza política más activa tras las elecciones fue la nazi Amanecer Dorado, un
fenómeno contrarrevolucionario que la izquierda griega e internacional
-hipnotizada por el crecimiento de Syriza- ignoró o subestimó durante largo
tiempo. Amanecer Dorado no es como otros grupos de extrema derecha en Europa,
sino un partido fascista o, mejor, una pandilla que actúa igual que sus
predecesores en Alemania bajo Hitler. Después de alcanzar un 7% de los votos y
representación parlamentaria -con inmunidad parlamentaria-, en los últimos tres
meses las tropas de asalto intensificaron sus pogromos sangrientos todos los
días y todas las noches, principalmente contra los inmigrantes, pero también
contra los militantes de la izquierda, los homosexuales y los drogadictos,
entre otros. Incluso, contra las personas con discapacidad, a quienes
consideran como una “amenaza para la raza griega”.
Ellos
tienen la plena protección de la policía -53% de ella votó a favor de Amanecer
Dorado-, del Estado y del gobierno de Samaras, el cual también efectúa sus
propios pogromos -con colaboración de los matones nazis en contra de los
inmigrantes, y el que establece por ley campos de concentración para estos
refugiados económicos. Los nazis, demagógicamente, tratan de crear redes
sociales de ayuda material “sólo para los griegos” y de penetrar en los barrios
populares. Recientemente, dos miembros de Amanecer Dorado en Laconia fueron
encontrados preparando atentados terroristas y fueron dejados en libertad por
la policía. Tienen estrechas conexiones con el Ejército y con las asociaciones
de oficiales reservistas, que hacen propaganda para un retorno a los “años de
prosperidad y de paz” de la dictadura impuesta por la CIA de la Junta de los
Coroneles (1967-74). Es obvio que detrás de ellos están los sectores del gran
capital y de los organismos imperialistas.
La
mayoría de la izquierda -parlamentaria y extraparlamentaria-, aunque
horrorizada por este aumento de la violencia, se limita a la retórica antifascista
y a algunas manifestaciones. Syriza, el KKE o los movimientos antirracistas de
la SEK (cercanos al SWP británico), Antarsya y la DEA (cercanos a la ISO de
Estados Unidos) en Syriza insisten en utilizar exclusivamente los medios
legales pacifistas y rechazan, con horror, las propuestas del EEK y algunos
otros pocos de formar escuadrones de defensa obrera, como parte de un frente
único de las organizaciones obreras, y de desarrollar un programa
revolucionario para erradicar las raíces sociales del fenómeno.
Tres
meses después de las elecciones, mientras los partidos en el gobierno pierden
rápidamente su base electoral, Syriza no registra ningún aumento significativo
por esa disminución. Por el contrario, Amanecer Dorado -de acuerdo con las
encuestas- se eleva a la posición del tercer partido más popular. En tres
encuestas diferentes, Nueva Democracia está entre el 19 y el 24% (30% en
junio); Syriza, entre el 20 y el 23% (27% en junio); Amanecer Dorado, entre el
9 y el 12% (7% en junio). Los otros partidos, como el desintegrado Pasok o
Dimar, se están quedando atrás y el KKE estalinista viene en el último lugar
entre los partidos parlamentarios, tiene entre el 3,5 y el 4%.
Mientras
los burócratas y los centristas culpan a los trabajadores por “falta de militancia”,
las movilizaciones de gran alcance en la huelga general del 26 de septiembre -y
antes: el 6 de septiembre se realizó una fuerte marcha de entre 30 y 35 mil
manifestantes en Tesalónica en contra de la troika y de las políticas
gubernamentales- demuestran la preparación para el combate de la clase
trabajadora, de los desempleados -especialmente de los jóvenes, entre los que
hay 55% de desocupados-, de las masas empobrecidas de las ciudades y del campo.
Pero
los gobernantes de Grecia, de España, de Portugal, de Italia y del conjunto de
la UE no olvidan nada, no perdonan nada y no aprenden nada. El gobierno de
Samaras presentará muy pronto en el Parlamento el programa bárbaro de la
troika. Los sindicatos están preparando una nueva huelga general, probablemente
para la próxima semana.
Muchos
sindicatos clasistas, incluidos los militantes del EEK están manteniendo
reuniones para discutir un plan de acción y la manera de transformar la
movilización en una huelga general indefinida hasta la victoria, inmediatamente
después de la huelga general del 26 de septiembre.
Atenas,
28 de setiembre 2012
Savas
Michael-Matsas
sábado, 18 de febrero de 2012
Grecia en llamas: el preludio de la Revolución Europea
Grecia en llamas: el preludio de la Revolución Europea
La manifestación popular del domingo 12 de febrero, en la plaza Syntagma, fue literalmente gigantesca. Cerca de un millón de personas convergieron desde todos los barrios de la capital griega en una movilización de masas que superó en magnitud y espíritu de lucha a todas las anteriores -incluyendo las enormes marchas durante las huelgas generales de junio y octubre de 2011.
La semana pasada ya habían tenido lugar dos huelgas generales (el 7 y el 10-11 de febrero), pero muchos factores -falta de preparación, oposición burocrática a una real movilización de masas, extremas condiciones climáticas- habían influido para que si bien resultaran significativas, no hayan tenido nada en común con lo que sucedió el 12 de febrero, cuando las masas desbordaron las calles de Atenas y casi todas las demás ciudades griegas, dando un carácter casi insurreccional a la movilización.
La policía antimotines, con un plan preparado, atacó al pueblo en Syntagma desde los primeros momentos de la marcha, a las 17:15 horas. Cuando el gran compositor Mikis Theodorakis y el héroe de la resistencia anti-nazi Manolis Glezos, ambos de casi 90 años, avanzaron para entrar en el Parlamento y presentar una declaración conjunta de protesta, la policía antimotines los atacó, al igual que a todos los manifestantes en la plaza, con toneladas de químicos. Desde ese momento, el centro de Atenas se transformó en un campo de batalla, mientras la gente continuaba llegando en masa desde todas las direcciones. Enfrente del mismo Parlamento permanecieron y resistieron hasta las 22:30, junto a contingentes del EEK, Antarsyta (izquierda democratizante) y la juventud de Syriza (coalición de centroizquierda). Todas las calles y avenidas desde Omonia a Syntagma -e incluso alrededor de la Acrópolis- estaban colmadas de personas que resistían la salvaje brutalidad policial hasta pasada la medianoche.
En algunas calles se erigieron barricadas. Se incendiaron bancos, grandes negocios, cines y alrededor de 40 edificios. La estación de policía de Exarchia fue atacada. Unos cien ciudadanos de todas las edades fueron heridos -algunos de ellos de gravedad, por lo que debieron ser hospitalizados. Otras cien personas fueron arrestadas, incluyendo a los manifestantes que habían ocupado el Ayuntamiento de Atenas. El centro de Atenas parecía hoy una ciudad bombardeada.
Vale la pena destacar que el estalinista KKE una vez más celebró su propio acto independiente en la plaza Omonia (dicen que reunieron 50.000 personas), pero evitaron juntarse con los cientos de miles de personas en la plaza Syntagma y alrededores debido a los choques de los manifestantes con la policía. Permanecieron lejos de la lucha y, finalmente, dispersaron pacíficamente sus contingentes. De acuerdo con el mantra estalinista, cada choque violento con las fuerzas policiales o cualquier forma de acción directa es "una provocación del Estado".
La rebelión popular no se limitó a Atenas. En otras ciudades, a lo largo de toda Grecia -desde Corfú hasta el noroeste y desde Tesalónica en el norte a Patras en el oeste y Creta en el sur- hubo y siguen teniendo lugar movilizaciones, manifestaciones, ocupaciones de edificios públicos, municipalidades, prefecturas, etc. Han tenido lugar ataques de manifestantes furiosos contra las oficinas políticas de los miembros burgueses del parlamento: en Corfú (al noroeste, en la costa del Mar Jónico), en Agrinion (Grecia occidental), en Iraklion (Creta, sur del Mar Egeo) fueron destruidas las oficinas de los parlamentarios locales.
La furia del pueblo -tan rápidamente empobrecido y arruinado- se reflejó incluso en el Parlamento al estallar el sistema político parlamentario tal como había funcionado los últimos 38 años, después de la caída de la dictadura. A pesar de que los dos tercios de la mayoría de los diputados votó por el bárbaro Memorándum impuesto por la troika y el actual gobierno de Papademos, el voto negativo sin precedentes de un gran número de diputados fue seguido por expulsiones masivas de los partidos gobernantes que sostienen a Papademos -46 diputados, incluyendo miembros fundadores o jefes de bancada de sus respectivos partidos, ministros y otros- en el medio de la noche del neoliberal "socialista" Pasok, el derechista Nueva Democracia y el ultraderechista Laos. Ahora, en el Parlamento, el segundo bloque en cantidad es el del "Partido de los Expulsados": 63 diputados desde el comienzo de la crisis (Pasok tiene ahora 130 diputados, cuando su cantidad inicial era de 158, y Nueva Democracia tiene 62; el número total de los diputados es 300). El partido de ultraderecha Laos, al ver achicarse dramáticamente su influencia en las encuestas, votó contra el nuevo rescate, expulsando a dos de sus miembros más importantes, quienes permanecen en el gobierno como ministros (votaron a favor). Sin embargo, el Führer de Laos, Karatzaferis, dijo que continuará apoyando al gobierno de Papadimos para ¡"salvar a la patria del comunismo"!
El líder del partido de derecha Nueva Democracia se manifestó en forma similar, diciendo que su partido es el último baluarte contra el "gobierno de la chusma" -entendiendo por "chusma" a las masas rebeldes que se inclinan cada vez más hacia la izquierda.
El elenco político de la burguesía está diezmado. En los últimos meses se hicieron muchos intentos de crear nuevos partidos políticos burgueses. Con seguridad se harán otros muchos en el próximo período, con tantos políticos burgueses devenidos en "sin techo" luego de sus expulsiones -pero éstos no han tenido éxito hasta el momento, por lo que desaparecen casi inmediatamente después de su primera aparición pública.
El desafío político es para la izquierda. Pero el estalinista KKE (Partido Comunista Griego) continúa su política egocéntrica, focalizada principalmente en su propio fortalecimiento electoral y organizativo, por lo que mantiene el lema "por el poder de los trabajadores" -un tanto vago para un futuro distante. Synaspismos, la principal fuerza en Syriza, mira hacia los restos excluidos del Pasok para construir una especie de "frente popular" con ambiciones gubernamentales. La "Izquierda Democrática", la escisión derechista del Synaspismos, gracias a sus buenos resultados en las encuestas, se ha convertido en un polo de atracción para todos los refugiados del ala derecha de Pasok, quienes esperan convertirse en un socio menor en una futura coalición de gobierno burguesa, reemplazando quizás al ultraderechista Laos.
La falta de una verdadera alternativa radical al sistema que colapsa por parte de la izquierda, parlamentaria y extraparlamentaria -las que son centristas-, convierte la misión de reagrupar a los luchadores de vanguardia -particularmente la joven generación- en un partido revolucionario internacionalista del proletariado. Ese es el principal desafío y la tarea urgente para nuestro partido, el EEK.
Mientras se desarrolla la explosión socio-política, seguimos luchando cada vez con más determinación por una huelga general indefinida para derrocar al gobierno, romper con la dictadura de la Unión Europea y el FMI, cancelar la deuda a los usureros internacionales y reorganizar toda la economía sobre nuevas bases socialistas, bajo el poder obrero. Nuestras esperanzas están focalizadas en que nuestros compañeros y compañeras de clase en Europa -y en todo el mundo- se nos unan en la lucha revolucionaria y en una Internacional revolucionaria, que ahora es más necesaria que nunca.
Michael Savas Matsas (EEK de Grecia)
jueves, 27 de octubre de 2011
Grecia: un retrato del futuro de la Unión Europea
Grecia: un retrato del futuro de la Unión Europea
La huelga general convocada por la burocracia sindical de la GSEE (Confederación General del Trabajo), inicialmente para el 19 de octubre, se transformó por la presión de la Adedy (Federación Nacional de Empleados Públicos) y de los sindicalistas de base en una huelga general por 48 horas, los días 19 y 20 de octubre, contra el nuevo paquete de medidas de canibalismo social impuestas por la troika del FMI, la UE y el Banco Central Europeo, el cual también es empujado por la leve mayoría parlamentaria que sostiene, en su agonía mortal, al gobierno del Pasok.
La participación en la huelga no tiene precedentes: entre el 80 y el 100 por ciento de los trabajadores y empleados de los sectores público y privado, de las fábricas y los servicios públicos fueron a la huelga. Los comerciantes cerraron sus negocios en solidaridad y en protesta contra la austeridad y el peso de los impuestos que los condenan a la bancarrota. Los propietarios de taxis y los conductores se unieron a la huelga de los trabajadores del transporte público y de los marineros, que paralizaron todos los barcos en los muelles. Incluso en la cárcel central de Korydalos (Atenas), el patrullaje externo de los guardias se transformó la mañana del 19 de octubre en una demostración contra el gobierno y la troika.
Casi todos los ministerios, intendencias y edificios públicos fueron ocupados, un hecho totalmente nuevo en la vida social de Grecia.
Todas las manifestaciones y marchas durante los dos días de la huelga general fueron masivas e impactantes. El 19 de octubre marcharon en Atenas más de medio millón de trabajadores y sectores populares. Decenas de miles marcharon en todas las ciudades y pueblos de todo el país, incluso en lugares donde nunca antes había tenido lugar una marcha.
El 20 de octubre, una cantidad similar de personas se reunió en la plaza Syntagma, frente al Parlamento, el cual votó el infame nuevo decreto que incluye nuevas reducciones a los salarios y jubilaciones de los trabajadores, nuevos impuestos para la clase media baja y que condena a cientos de miles de empleados públicos al desempleo.
Fue claro para todos, incluso para los miembros del Parlamento y el poder, que las masas furiosas se están moviendo mucho más allá de los límites impuestos y resguardados por la mayoría de las burocracias sindicales que tiene el Pasok en la GSEE y la Adedy. Por lo cual, en un acuerdo tácito, informal -pero obvio- con el KKE, el partido estalinista de Grecia y su fracción sindical el Pame, se hizo cargo de la protección del Parlamento ante la rebelión de las masas. La guardia del Pame/KKE formó una cadena alrededor del Parlamento, armados con estandartes y banderas con grandes estacas, impidiendo a todos, no solamente a aquéllos no controlados por los sindicatos del KKE u otras organizaciones políticas o comités de ciudadanos, sino a los simples ciudadanos no organizados, jóvenes y viejos acercarse al Parlamento.
En algún momento, un grupo de jóvenes anarquistas chocó con los guardias del Pame/KKE, quienes luego de un fallido contraataque repelido por un combate cuerpo a cuerpo con los anarquistas, debieron retirarse bajo una lluvia de piedras y cócteles molotov. La policía antidisturbios no intervino hasta que se generalizó la refriega y, mediante la utilización en forma masiva de gas lacrimógeno, transformó la plaza Syntagma en una gran cámara de gas.
Una víctima de esta brutalidad policial fue un militante del Pame, de 53 años, quien murió de un ataque cardíaco provocado por el gas lacrimógeno policial.
La policía, el Estado y el gobierno del Pasok son los únicos responsables y culpables de este crimen. Pero la muerte de este trabajador fue nuevamente utilizada, tanto por el KKE como por el gobierno, para acusar a los anarquistas y también a todas las otras organizaciones de izquierda de “provocadores”. La prensa de derecha (por ejemplo Mandravelis, un periodista de derecha del diario Kathimerini y notorio propagandista de la troika), incluso algunos diputados de la derecha fascista de Laos han felicitado al KKE y a su secretaria general, Aleka Papariga ¡por su “responsabilidad” y “espíritu cívico”! No es la primera vez: durante la revuelta juvenil de diciembre de 2008, el gobierno de ultraderecha de Karamanlis y el líder del ultraderechista Laos, Kartzaferis, felicitaron a KKE y a Papariga por su “posición responsable”, cuando se opusieron a la revuelta y tildaron a la juventud rebelde de provocadora. Por otra parte, el maoísta KOE, la coalición centrista Antarsya y sus principales componentes -NAR (un grupo que se separó del KKE en 1989) y SEK (organización hermana del SWP británico)- se unieron a la campaña contra los anarquistas, llamándolos “agentes provocadores”, halagando a los estalinistas, sin hacer ninguna crítica por la protección política del Parlamento y la legalidad burguesas.
El trotskista EEK, en un comunicado de prensa, atacó en primer lugar a la policía y al gobierno del Pasok por la represión estatal que llevó a la muerte del militante del Pame, expresando sus condolencias a su familia y a sus camaradas. Criticamos a los anarquistas, subrayando que las diferencias políticas dentro del movimiento obrero deben resolverse por medios políticos de lucha y no mediante la violencia física. Pero también criticamos fuertemente el papel político del KKE, que actuó como guardia del Parlamento y su posición política para controlar la legítima ira de la gente contra aquéllos que transforman su vida en un infierno siguiendo los dictados del FMI, la UE y el BCE.
Si en el año 2010 existían aún ilusiones acerca de las posibilidades de una rápida salida de la crisis, las que fueron utilizadas por la burocracia sindical para desactivar el descontento de las masas mediante huelgas generales de 24 horas que resultaron poco efectivas, el 2011 fue el año de la gran desilusión. La emergencia del movimiento de los “indignados” en mayo, más allá de sus fuertes limitaciones pequeño burguesas, significó un nuevo impulso. Muy pronto, especialmente durante en las huelgas generales de junio, hubo una convergencia entre el movimiento de los “indignados” y el movimiento obrero. La salvaje brutalidad policial desencadenada por el gobierno contra la huelga general del 28/29 de junio contribuyó, en gran medida, a esta convergencia. Pero, sobre todo, el dramático deterioro de la situación socio-económica en Grecia y, a nivel internacional, los últimos tres meses, los que resultaron un absoluto callejón sin salida de la UE, la crisis bancaria internacional y la aceleración del deslizamiento hacia un colapso mundial peor que el de 1930, por lo que se crearon todas las condiciones para un conflicto social incontrolable. Luego del fracaso de la burocracia sindical para actuar como freno del movimiento de masas, la burguesía debió dirigirse a la fuerza política burocrática, es decir el estalinismo que salvó su gobierno en 1944/45 con los acuerdos en el Líbano, Gazerta y Varkiza, los que desarmaron a los partisanos comunistas y traicionaron la revolución nacida de la resistencia anti-nazi.
No es casual que uno de los principales lemas de la revuelta de diciembre de 2008 fuera: “¡Nunca más Varkiza!”.
Las condiciones históricas en la actualidad han cambiado totalmente. No solamente el estalinismo ha colapsado, llevando al desmembramiento de la Unión Soviética y abierto la salida hacia la restauración capitalista; también el capitalismo mundial se ha sumergido en un abismo. Las generaciones jóvenes, con fuertes tendencias antiburocráticas, lideran una lucha contra el sistema que los condena de por vida a la miseria, sin ningún futuro. Todavía existe mucha inmadurez y una persistente falta de la necesaria organización revolucionaria de las masas de la vanguardia de los trabajadores a nivel nacional e internacional. Pero confiamos en que podamos superar rápidamente esas serias limitaciones.
La irrupción de las masas en las calles de Atenas y en toda Grecia es el retrato del futuro de todos los países europeos. Preparémonos política, programática y organizativamente para una batalla de vida o muerte, para una revolución permanente, para ganar un futuro de libertad para todos los oprimidos y justicia para todos los explotados y marginados del mundo: para una sociedad comunista.
Savas Michael-Matsas
(22 de octubre)
(22 de octubre)
jueves, 12 de mayo de 2011
La bancarrota capitalista -en pañales
La bancarrota capitalista -en pañales
Cada atardecer, cuando la penumbra desciende sobre Atenas, la policía con equipamiento antidisturbios espera sentada en los autobuses que se alinean en las calles del centro de la ciudad. Algunos pegados a sus celulares, otros escudriñando la noche. Nadie tiene una certeza de lo que podrían estar esperando. Pero todos, en la capital griega, coinciden en que algo podría ocurrir en cualquier momento". El lector difícilmente se imagine que esta descripción electrizante emane de un corresponsal del muy inglés Financial Times (2/5). Para justificar la impresión que le causa la primavera de Atenas, el periodista señala que, después de un año de rescates financieros, "Grecia se encuentra en una recesión profunda: la economía se contrajo un 4,5% y se espera otra caída del 3% para el año que corre". Desde entonces, las jubilaciones fueron podadas en un 20% y los salarios un 15% -además de la eliminación de todas las bonificaciones. El miércoles 10 de mayo, Grecia fue paralizada, por décima vez, por una huelga general.
El punto es que no solamente fracasó el 'ajuste' -ni siquiera para una transfusión de sangre del trabajo al capital, o para restablecer las cuentas del Estado. La deuda pública, que antes de la declaración de la crisis se estimaba entre el 85 y el 110% del PBI de Grecia, ha atravesado alegremente la barrera del 160%. El truco de aumentar la deuda mientras se podan los gastos es la consecuencia de la subida enorme de la tasas de interés que paga el Estado: el bono del Tesoro griego a dos años 'rinde' el 25,5% anual (último registro), lo que equivale a un 'riesgo-país' de 2.200 puntos cuando se lo compara con uno alemán, que cuesta 3,5%; el bono a diez años promete un 15,5%, lo que no deja de representar un 'riesgo' de 1.300 puntos sobre el similar germano. ¿Por qué cualquiera debería sorprenderse cuando el semanario Der Spiegel reveló una reunión secreta de los máximos responsables de finanzas de la Unión Europea, en la que se discutió un cese de pagos de Grecia ('defol') e incluso su retiro del euro? Desmentida enérgicamente por los participantes, la reunión fue confirmada por el Financial Times el 8 de mayo (columnista Wolfgang Munchau).
'Naturalmente', ¿a quién le importa el 'defol' de Grecia, un país con un PBI inferior al de Argentina? En plata, muchísimo -aunque sea lo secundario. Los bancos griegos tienen en su cartera el 22% de la deuda, unos cien mil millones de dólares, los suficientes para barrer varias veces con su capital. Un banco del nivel de BNP Paribas, carga un muerto de 8 mil millones y, en grado decreciente, otros bancos franceses, españoles, alemanes y belgas. El 11% de la deuda la tienen el FMI y los gobiernos europeos, unos 6 mil millones. Pero el Banco Central Europeo (BCE) carga con el 20% de la deuda (otros cien mil millones de dólares), dentro de la cual no se cuentan los títulos de cortísimo plazo ofrecidos por el gobierno griego o los bancos -lo cual sumaría 300 mil millones de dólares, según calcula el norteamericano J.P. Morgan (Financial Times, 10/5). ¿Y qué pasa si añadimos a esto el endeudamiento 'derivado' de este endeudamiento público, como son los bonos vendidos como seguros de cambio contra, precisamente, la posibilidad de un cese de pagos en el endeudamiento original? La evolución del sistema financiero ha convertido a las operaciones "fuera de libros" (off balance) en más y mucho más importantes que las registradas en la contabilidad. Las deudas públicas no se compran con dinero, sino con préstamos que cubren una parte muy pequeña de la compra. En caso de 'defol', no solamente cae el acreedor 'engañado', sino toda una cadena de acreedores 'engañados' por él. En esto consiste el "sistemic risk" (riesgo sistémico) al que hacen referencia de continuo todos los observadores. Ojo, lo que importa para Grecia vale también para Irlanda, Portugal, Islandia, eventualmente España e Italia y ,al final (¿por qué no?), para Estados Unidos y Japón, los dos Estados más endeudados del mundo y más apalancados también (que deben a quienes compraron esas deudas con deudas y así de seguido).
La cadena de la felicidad
Sin embargo, con lo impresionante que son esas cifras, y para un país chiquititísmo, lo más importante es otra cosa: el fracaso del rescate operado con los mismos métodos que llevaron a la crisis en primer lugar. Como lo señala bien un ex banquero central de Argentina, Mario Blejer, quien antes integró el Banco de Inglaterra y luego fue asesor de Néstor Kirchner, "la situación se asemeja a una pirámide o esquema Ponzi. Algunos de los tenedores originales de los bonos son pagados con préstamos oficiales que también financian los déficit primarios" (Financial Times, 6/5). Dado que esta bicicleta se realiza con dinero público y, en última instancia, requerirá emisión monetaria, ¿puede proseguir en forma indefinida? Sí, contesta Blejer, que presidió el derrumbe de 2001: hasta que la última deuda privada haya sido cancelada por el Estado; "el último tenedor carga con la pérdida completa". Esto significa el derrumbe financiero del Estado, la desaparición de la moneda y una situación política de 2002 a la escala de media Europa y un 'poquito' más. Todo indica que en la reunión secreta -desmentida por sus participantes- se habría llegado a la conclusión de que una reestructuración de la deuda de Grecia sería imbancable, literalmente, para Europa y, en especial, para los bancos franceses y alemanes, y podría provocar una 'corrida' contra la deuda pública y privada de España -cuya situación es peor que la de Grecia, puesto que tiene a las dos terceras partes de su sistema financiero quebrado. El conjunto del sistema bancario de Europa tiene aún 'activos tóxicos' (créditos incobrables o títulos sin valor de mercado) por un valor que oscila entre 800 mil y 1,3 billones de dólares, y Estados Unidos entre 1 y 1,6 billones. Por otro lado, se (sub)estima la insuficiencia de capital de los bancos europeos en 180 mil a 220 mil millones de dólares. Lo que se desprende de aquí es que una reestructuración de la deuda de Grecia, para evitar el 'defol', podría ser un golpe demoledor para buena parte de esa banca. La reestructuración debería combinar una 'quita' de al menos el cincuenta por ciento de la deuda, una reducción fuerte de la tasa de interés y un alargamiento considerable de los plazos -lo cual, en conjunto, nos llevaría a una desvalorización de más del 75% de la deuda griega (y, enseguida, hacer lo mismo con Irlanda y Portugal y hasta España). Incluso en un caso de estas dimensiones, no está claro que fuera a haber una recuperación de la economía de los países afectados, que los capacite para el pago del sobrante, porque ello depende de las condiciones generales de la economía mundial.
No sólo de números vive el hombre
Los números elementales de la crisis, a pesar de su contundencia, nublan su comprensión. Al lado del enorme capital en bancarrota, por ejemplo, opera otro capital que se encuentra a la expectativa de aprovechar esa bancarrota. Fondos financieros de distintas características se han puesto al acecho para comprar la deuda de los países insolventes una vez que se reconozca su completa pérdida de valor. Fue lo que ocurrió en Argentina en la crisis de 2002. El caso de España es bien elocuente: el Banco de España ha ordenado la recapitalización de las Cajas, que representan más de la mitad del sistema financiero, pero los capitales dispuestos a hacerlo reclaman un precio bastante inferior al que ofrecen sus accionistas; el Banco Central está amenazando con declarar la quiebra de algunas cajas. Los banqueros alemanes quieren estirar los tiempos del default, pero los norteamericanos y los ingleses presionan para apurarlo. Se ha desatado una feroz lucha de intereses contradictorios. Una manifestación de ella es la dificultad para establecer un sistema de deuda pública de la Unión Europea, que sustituiría los endeudamientos nacionales por un título continental: se oponen los países más endeudados, porque tendrían que sumar deuda a la deuda, y los menos endeudados, para no cargar con el muerto de los otros. Una deuda pública común supone un Estado único. En contra de esta tendencia opera una contraria, o sea a la disolución de los Estados que ya existen, debido a la tensión que provocan las deudas de sus regiones internas: las "autonomías" en España; las comunas en Italia; los länder en Alemania. La hipoteca de estas regiones es feroz, porque los bancos las han metido en operaciones 'derivadas', que se han devorado los ingresos acumulados. En Estados Unidos, la deuda municipal (muni-bonds) involucra un par de billones de dólares. Esto ha llevado a varios Estados norteamericanos a enmendar su sistema de pensiones y anular el derecho a la convención colectiva; a nivel nacional serruchar los sistemas de asistencia a la salud. Un editorial de The Economist acaba de plantear que, como mínimo, hay que llevar la edad para jubilarse a los 70 años. "Los costos crecientes de los sistemas sociales de salud; la seguridad social; el esquema de previsión social del gobierno son considerados (por los republicanos) la amenaza principal a la posición fiscal del gobierno" (Financial Times, 6/5). Es que cuando se incluye los compromisos de pagos de pensiones en las próximas dos décadas, la deuda nacional de Estados Unidos se empina a los 200 billones de dólares -cuatro veces todo el PBI mundial.
La tensión de la crisis financiera que se desarrolla encima de la crisis financiera ha quedado ilustrada la semana pasada por el derrumbe de la cotización de la plata, en primer lugar, y las materias primas en general. Lo que desató el desplome fue el requerimiento de algunas Bolsas para elevar el depósito que deben dejar los especuladores como garantía de una operación financiera. Para cumplir con la exigencia, los afectados salieron a vender apresuradamente sus apuestas. El requerimiento de mayor garantía expresa la desconfianza de los reguladores en que se finalicen los contratos de especulación. La elevación de la garantía ('margin call') ha sido el detonante de todos los derrumbes desde que existe el capitalismo. A diferencia de la crisis del '30, en la actual se ha seguido a la regla de no dejar caer a los grandes bancos, o sea rescatarlos. Con este método, el capital ha creído haber aprendido la lección de hace ochenta años. Pero la crisis del capital no es un asunto académico; no se trata de aprender o, como diría Marx, de "interpretar" al capital: para erradicar estas catástrofes es necesario abolirlo mediante una acción social consciente, o sea política.
De gendarmes y rehenes
La posibilidad de que Grecia se retire del euro es el tema del momento, no solamente su default. Los que reclaman que se autorice la reestructuración de su deuda tienen presente aquella alternativa más drástica. En lugar de seguir metiendo plata en la Helade, mejor sería admitir una 'quita' que se combine con alargamiento de plazos de vencimiento y salir al rescate de los bancos que resulten afectados por esa reestructuración. Los bancos alemanes están expuestos por sobre todo a España (210 mil millones de dólares) y a Irlanda (170 mil millones). La amenaza de salir del euro, por parte de Grecia, constituye una extorsión a Alemania para persuadirla a que habilite la reestructuración. Pero un retiro de Grecia sería acompañado por Irlanda, en primer lugar, y por Portugal y España. El retorno a sus antiguas monedas les permitiría devaluarlas y reconquistar una competencia en el mercado mundial, incluido el turismo. La extorsión salta a la vista, porque la desintegración de la zona euro produciría una cadena de devaluaciones en perjuicio de Alemania, cuyo euro sería el viejo marco con otro nombre, que se revalorizaría a extremos que afectarían en forma decisiva su capacidad de competencia industrial en el mercado mundial -lo cual haría las delicias de Japón y Estados Unidos, aunque menos, contradictoriamente, de China, que se equipa en las fábricas germanas. Alemania ha pasado de gendarme a rehén, que ahora tiembla ante la pequeña Grecia. La ruptura de este verdadero nudo gordiano de la crisis no lo pueden producir las cifras de endeudamiento ni las recomendaciones de los especialistas. Lo harán las crisis políticas y, por sobre, todo las rebeliones populares. Lo importante es que estas rebeliones se verán obligadas a clarificar sus objetivos políticos, esto para no ser instrumentadas, a la larga, por una falta de dirección, por las tendencias a la desintegración del euro que beneficiaría a los rivales de Alemania, por un lado, o por un reforzamiento del protectorado alemán sobre la periferia de Europa, por el otro.
Los límites
Los espacios de este artículo no alcanzan para entrar en el corazón de todo el asunto: Estados Unidos y Japón -con China en la órbita. Pero la emisión de dólares para financiar el rescate capitalista, cerca de tres billones, ha fracasado para reanimar el crédito o la economía, ni hablar de que no ha resuelto el derrumbe hipotecario ni la desocupación. Los bancos guardan los dólares emitidos en las cuentas remuneradas de la Reserva Federal o alimentan la especulación mundial, la cual se desarrolla sobre una economía mundial abrumada por deudas provocadas por la especulación mundial. Antes de Estados unidos, lo mismo había hecho Japón -de aquí el vertiginoso aumento de los precios de las materias primas y el auge de la especulación inmobiliaria en los países a los que no había llegado en la fase anterior. Si se corta este chorro, sin embargo, se arriesga una depresión mundial. Por eso la Reserva Federal ha dicho que seguirá financiando a tasas del 0,5%, aun cuando deje de comprar bonos del Tesoro norteamericano -del cual ha acumulado 1,5 billones de dólares, por lo que se ha transformado en el principal acreedor de su propio Estado. La consecuencia de esto será una mayor devaluación del dólar y la potenciación de los procesos de especulación y, en última instancia, de quiebras 'a la griega'. La devaluación de la moneda quita al Estado la capacidad de crear deuda pública, o sea financiarse. La contrapartida de esto es la apreciación del oro, que no es solamente una materia prima para la industria sino, más que nada, dinero -o sea una reserva de valor y el equivalente que permite el intercambio general de las mercancías.
En los comentarios de los principales observadores de asuntos financieros y económicos aparece, con frecuencia cada vez mayor, la conclusión de que las operaciones de rescate mundial del capitalismo colisionan con los "límites políticos". Se refieren a las crisis estatales, a los choques entre Estados y, por sobre todas las cosas, a la resistencia popular. Los problemas vienen con su propia solución.
El punto es que no solamente fracasó el 'ajuste' -ni siquiera para una transfusión de sangre del trabajo al capital, o para restablecer las cuentas del Estado. La deuda pública, que antes de la declaración de la crisis se estimaba entre el 85 y el 110% del PBI de Grecia, ha atravesado alegremente la barrera del 160%. El truco de aumentar la deuda mientras se podan los gastos es la consecuencia de la subida enorme de la tasas de interés que paga el Estado: el bono del Tesoro griego a dos años 'rinde' el 25,5% anual (último registro), lo que equivale a un 'riesgo-país' de 2.200 puntos cuando se lo compara con uno alemán, que cuesta 3,5%; el bono a diez años promete un 15,5%, lo que no deja de representar un 'riesgo' de 1.300 puntos sobre el similar germano. ¿Por qué cualquiera debería sorprenderse cuando el semanario Der Spiegel reveló una reunión secreta de los máximos responsables de finanzas de la Unión Europea, en la que se discutió un cese de pagos de Grecia ('defol') e incluso su retiro del euro? Desmentida enérgicamente por los participantes, la reunión fue confirmada por el Financial Times el 8 de mayo (columnista Wolfgang Munchau).
'Naturalmente', ¿a quién le importa el 'defol' de Grecia, un país con un PBI inferior al de Argentina? En plata, muchísimo -aunque sea lo secundario. Los bancos griegos tienen en su cartera el 22% de la deuda, unos cien mil millones de dólares, los suficientes para barrer varias veces con su capital. Un banco del nivel de BNP Paribas, carga un muerto de 8 mil millones y, en grado decreciente, otros bancos franceses, españoles, alemanes y belgas. El 11% de la deuda la tienen el FMI y los gobiernos europeos, unos 6 mil millones. Pero el Banco Central Europeo (BCE) carga con el 20% de la deuda (otros cien mil millones de dólares), dentro de la cual no se cuentan los títulos de cortísimo plazo ofrecidos por el gobierno griego o los bancos -lo cual sumaría 300 mil millones de dólares, según calcula el norteamericano J.P. Morgan (Financial Times, 10/5). ¿Y qué pasa si añadimos a esto el endeudamiento 'derivado' de este endeudamiento público, como son los bonos vendidos como seguros de cambio contra, precisamente, la posibilidad de un cese de pagos en el endeudamiento original? La evolución del sistema financiero ha convertido a las operaciones "fuera de libros" (off balance) en más y mucho más importantes que las registradas en la contabilidad. Las deudas públicas no se compran con dinero, sino con préstamos que cubren una parte muy pequeña de la compra. En caso de 'defol', no solamente cae el acreedor 'engañado', sino toda una cadena de acreedores 'engañados' por él. En esto consiste el "sistemic risk" (riesgo sistémico) al que hacen referencia de continuo todos los observadores. Ojo, lo que importa para Grecia vale también para Irlanda, Portugal, Islandia, eventualmente España e Italia y ,al final (¿por qué no?), para Estados Unidos y Japón, los dos Estados más endeudados del mundo y más apalancados también (que deben a quienes compraron esas deudas con deudas y así de seguido).
La cadena de la felicidad
Sin embargo, con lo impresionante que son esas cifras, y para un país chiquititísmo, lo más importante es otra cosa: el fracaso del rescate operado con los mismos métodos que llevaron a la crisis en primer lugar. Como lo señala bien un ex banquero central de Argentina, Mario Blejer, quien antes integró el Banco de Inglaterra y luego fue asesor de Néstor Kirchner, "la situación se asemeja a una pirámide o esquema Ponzi. Algunos de los tenedores originales de los bonos son pagados con préstamos oficiales que también financian los déficit primarios" (Financial Times, 6/5). Dado que esta bicicleta se realiza con dinero público y, en última instancia, requerirá emisión monetaria, ¿puede proseguir en forma indefinida? Sí, contesta Blejer, que presidió el derrumbe de 2001: hasta que la última deuda privada haya sido cancelada por el Estado; "el último tenedor carga con la pérdida completa". Esto significa el derrumbe financiero del Estado, la desaparición de la moneda y una situación política de 2002 a la escala de media Europa y un 'poquito' más. Todo indica que en la reunión secreta -desmentida por sus participantes- se habría llegado a la conclusión de que una reestructuración de la deuda de Grecia sería imbancable, literalmente, para Europa y, en especial, para los bancos franceses y alemanes, y podría provocar una 'corrida' contra la deuda pública y privada de España -cuya situación es peor que la de Grecia, puesto que tiene a las dos terceras partes de su sistema financiero quebrado. El conjunto del sistema bancario de Europa tiene aún 'activos tóxicos' (créditos incobrables o títulos sin valor de mercado) por un valor que oscila entre 800 mil y 1,3 billones de dólares, y Estados Unidos entre 1 y 1,6 billones. Por otro lado, se (sub)estima la insuficiencia de capital de los bancos europeos en 180 mil a 220 mil millones de dólares. Lo que se desprende de aquí es que una reestructuración de la deuda de Grecia, para evitar el 'defol', podría ser un golpe demoledor para buena parte de esa banca. La reestructuración debería combinar una 'quita' de al menos el cincuenta por ciento de la deuda, una reducción fuerte de la tasa de interés y un alargamiento considerable de los plazos -lo cual, en conjunto, nos llevaría a una desvalorización de más del 75% de la deuda griega (y, enseguida, hacer lo mismo con Irlanda y Portugal y hasta España). Incluso en un caso de estas dimensiones, no está claro que fuera a haber una recuperación de la economía de los países afectados, que los capacite para el pago del sobrante, porque ello depende de las condiciones generales de la economía mundial.
No sólo de números vive el hombre
Los números elementales de la crisis, a pesar de su contundencia, nublan su comprensión. Al lado del enorme capital en bancarrota, por ejemplo, opera otro capital que se encuentra a la expectativa de aprovechar esa bancarrota. Fondos financieros de distintas características se han puesto al acecho para comprar la deuda de los países insolventes una vez que se reconozca su completa pérdida de valor. Fue lo que ocurrió en Argentina en la crisis de 2002. El caso de España es bien elocuente: el Banco de España ha ordenado la recapitalización de las Cajas, que representan más de la mitad del sistema financiero, pero los capitales dispuestos a hacerlo reclaman un precio bastante inferior al que ofrecen sus accionistas; el Banco Central está amenazando con declarar la quiebra de algunas cajas. Los banqueros alemanes quieren estirar los tiempos del default, pero los norteamericanos y los ingleses presionan para apurarlo. Se ha desatado una feroz lucha de intereses contradictorios. Una manifestación de ella es la dificultad para establecer un sistema de deuda pública de la Unión Europea, que sustituiría los endeudamientos nacionales por un título continental: se oponen los países más endeudados, porque tendrían que sumar deuda a la deuda, y los menos endeudados, para no cargar con el muerto de los otros. Una deuda pública común supone un Estado único. En contra de esta tendencia opera una contraria, o sea a la disolución de los Estados que ya existen, debido a la tensión que provocan las deudas de sus regiones internas: las "autonomías" en España; las comunas en Italia; los länder en Alemania. La hipoteca de estas regiones es feroz, porque los bancos las han metido en operaciones 'derivadas', que se han devorado los ingresos acumulados. En Estados Unidos, la deuda municipal (muni-bonds) involucra un par de billones de dólares. Esto ha llevado a varios Estados norteamericanos a enmendar su sistema de pensiones y anular el derecho a la convención colectiva; a nivel nacional serruchar los sistemas de asistencia a la salud. Un editorial de The Economist acaba de plantear que, como mínimo, hay que llevar la edad para jubilarse a los 70 años. "Los costos crecientes de los sistemas sociales de salud; la seguridad social; el esquema de previsión social del gobierno son considerados (por los republicanos) la amenaza principal a la posición fiscal del gobierno" (Financial Times, 6/5). Es que cuando se incluye los compromisos de pagos de pensiones en las próximas dos décadas, la deuda nacional de Estados Unidos se empina a los 200 billones de dólares -cuatro veces todo el PBI mundial.
La tensión de la crisis financiera que se desarrolla encima de la crisis financiera ha quedado ilustrada la semana pasada por el derrumbe de la cotización de la plata, en primer lugar, y las materias primas en general. Lo que desató el desplome fue el requerimiento de algunas Bolsas para elevar el depósito que deben dejar los especuladores como garantía de una operación financiera. Para cumplir con la exigencia, los afectados salieron a vender apresuradamente sus apuestas. El requerimiento de mayor garantía expresa la desconfianza de los reguladores en que se finalicen los contratos de especulación. La elevación de la garantía ('margin call') ha sido el detonante de todos los derrumbes desde que existe el capitalismo. A diferencia de la crisis del '30, en la actual se ha seguido a la regla de no dejar caer a los grandes bancos, o sea rescatarlos. Con este método, el capital ha creído haber aprendido la lección de hace ochenta años. Pero la crisis del capital no es un asunto académico; no se trata de aprender o, como diría Marx, de "interpretar" al capital: para erradicar estas catástrofes es necesario abolirlo mediante una acción social consciente, o sea política.
De gendarmes y rehenes
La posibilidad de que Grecia se retire del euro es el tema del momento, no solamente su default. Los que reclaman que se autorice la reestructuración de su deuda tienen presente aquella alternativa más drástica. En lugar de seguir metiendo plata en la Helade, mejor sería admitir una 'quita' que se combine con alargamiento de plazos de vencimiento y salir al rescate de los bancos que resulten afectados por esa reestructuración. Los bancos alemanes están expuestos por sobre todo a España (210 mil millones de dólares) y a Irlanda (170 mil millones). La amenaza de salir del euro, por parte de Grecia, constituye una extorsión a Alemania para persuadirla a que habilite la reestructuración. Pero un retiro de Grecia sería acompañado por Irlanda, en primer lugar, y por Portugal y España. El retorno a sus antiguas monedas les permitiría devaluarlas y reconquistar una competencia en el mercado mundial, incluido el turismo. La extorsión salta a la vista, porque la desintegración de la zona euro produciría una cadena de devaluaciones en perjuicio de Alemania, cuyo euro sería el viejo marco con otro nombre, que se revalorizaría a extremos que afectarían en forma decisiva su capacidad de competencia industrial en el mercado mundial -lo cual haría las delicias de Japón y Estados Unidos, aunque menos, contradictoriamente, de China, que se equipa en las fábricas germanas. Alemania ha pasado de gendarme a rehén, que ahora tiembla ante la pequeña Grecia. La ruptura de este verdadero nudo gordiano de la crisis no lo pueden producir las cifras de endeudamiento ni las recomendaciones de los especialistas. Lo harán las crisis políticas y, por sobre, todo las rebeliones populares. Lo importante es que estas rebeliones se verán obligadas a clarificar sus objetivos políticos, esto para no ser instrumentadas, a la larga, por una falta de dirección, por las tendencias a la desintegración del euro que beneficiaría a los rivales de Alemania, por un lado, o por un reforzamiento del protectorado alemán sobre la periferia de Europa, por el otro.
Los límites
Los espacios de este artículo no alcanzan para entrar en el corazón de todo el asunto: Estados Unidos y Japón -con China en la órbita. Pero la emisión de dólares para financiar el rescate capitalista, cerca de tres billones, ha fracasado para reanimar el crédito o la economía, ni hablar de que no ha resuelto el derrumbe hipotecario ni la desocupación. Los bancos guardan los dólares emitidos en las cuentas remuneradas de la Reserva Federal o alimentan la especulación mundial, la cual se desarrolla sobre una economía mundial abrumada por deudas provocadas por la especulación mundial. Antes de Estados unidos, lo mismo había hecho Japón -de aquí el vertiginoso aumento de los precios de las materias primas y el auge de la especulación inmobiliaria en los países a los que no había llegado en la fase anterior. Si se corta este chorro, sin embargo, se arriesga una depresión mundial. Por eso la Reserva Federal ha dicho que seguirá financiando a tasas del 0,5%, aun cuando deje de comprar bonos del Tesoro norteamericano -del cual ha acumulado 1,5 billones de dólares, por lo que se ha transformado en el principal acreedor de su propio Estado. La consecuencia de esto será una mayor devaluación del dólar y la potenciación de los procesos de especulación y, en última instancia, de quiebras 'a la griega'. La devaluación de la moneda quita al Estado la capacidad de crear deuda pública, o sea financiarse. La contrapartida de esto es la apreciación del oro, que no es solamente una materia prima para la industria sino, más que nada, dinero -o sea una reserva de valor y el equivalente que permite el intercambio general de las mercancías.
En los comentarios de los principales observadores de asuntos financieros y económicos aparece, con frecuencia cada vez mayor, la conclusión de que las operaciones de rescate mundial del capitalismo colisionan con los "límites políticos". Se refieren a las crisis estatales, a los choques entre Estados y, por sobre todas las cosas, a la resistencia popular. Los problemas vienen con su propia solución.
Jorge Altamira
http://po.org.ar/articulo/po1176065/bancarrota-capitalista-en-panales
viernes, 7 de mayo de 2010
Grecia: "La última etapa de la crisis"
Grecia: "La última etapa de la crisis"
Paradoja cruel. Bastó con que se conociera el tan reclamado rescate de Grecia para que, en poco más de 24 horas, quedara en evidencia que su default (cesación de pagos) es imparable. La duplicación de la suma adjudicada al salvataje –de 60 mil a 120 mil millones de euros– causó el efecto inverso al esperado, pues la magnitud de la operación puso de relieve la insolvencia del Estado griego. La repercusión internacional del hundimiento helénico fue impresionante: la caída de las Bolsas de Madrid o Milán fue catastrófica, pero además no dejó indemnes a las de Nueva York o Shangai, ni a la de San Pablo. La caída de Grecia traza una línea divisoria en el recorrido de la bancarrota capitalista mundial: la primera etapa va desde la crisis del banco de inversión norteamericano Bear and Stern, en julio de 2007, hasta el derrumbe de Lehman Brothers, en septiembre de 2008; la segunda, desde esta fecha hasta el default inminente de Grecia que se desarrolla en estos días. Vuelve a la escena lo que los analistas anglosajones llaman el “counterparty risk”, o sea la amenaza de bancarrotas financieras, que se estimaban superadas a partir de las emisiones masivas de dinero por parte de los bancos centrales –en especial de Estados Unidos y China.
miércoles, 5 de mayo de 2010
El volcán griego: la Huelga General del 5 de Mayo en Grecia
El volcán griego: la Huelga General del 5 de Mayo en Grecia
A medida que el Parlamento Griego está listo para votar el programa de medidas draconianas impuestas por el FMI y la Unión Europea, la clase trabajadora griega y las masas populares están movilizadas para oponerse. La Huelga General del 5 de Mayo fue un gran suceso – y sólo es el comienzo.
A medida que el Parlamento Griego está listo para votar el programa de medidas draconianas impuestas por el FMI y la Unión Europea, la clase trabajadora griega y las masas populares están movilizadas para oponerse. La Huelga General del 5 de Mayo fue un gran suceso – y sólo es el comienzo.
martes, 4 de mayo de 2010
Grecia en bancarrota: una nueva etapa de la lucha de clases
Grecia en bancarrota: una nueva etapa de la lucha de clases
A pesar de las divisiones al interior del movimiento obrero en Grecia (en Atenas 5 diferentes concentraciones y marchas fueron convocadas por sindicatos, organizaciones de izquierda y los anarquistas) decenas de miles se volcaron a las calles el Primero de Mayo en una demostración poderosa de ira popular por las medidas draconianas de austeridad del FMI, la Unión Europea y el gobierno del PASOK (en la foto anexa de la demostración en Atenas se muestra una parte del contingente del EEK, Partido de los Trabajadores de Grecia. En la segunda pancarta se lee “Afuera con el FMI, la UE y el gobierno de sus lacayos – Todo el poder a los trabajadores!” La pancarta al frente dice “Adelante por la revolución socialista mundial!”) En la Plaza Syntagma, frente al parlamento, frente a la Universidad de Atenas y en la Plaza Omonia, la policía antimotines atacó con gases químicos a los manifestantes, en particular a los contingentes de sindicatos clasistas, de la izquierda extra-parlamentaria (incluyendo al EEK) y los anarquistas. Docenas de jóvenes fueron arrestados y salvajemente golpeados. La ira popular se mantuvo a la caza de los políticos burgueses y los parlamentarios recordando lo mismo que ocurrió durante las revueltas en Argentina en Diciembre de 2001. El anterior presidente del parlamento griego Apostolos Kaklamanis (PASOK) fue reconocido por la multitud en las demostraciones del Primero de Mayo en Atenas, teniendo que esconderse en los baños de una cafetería cercana, y permanecer allí por algún tiempo hasta que la policía antimotines llegara a “liberarlo” de la gente que le gritaba ”Mentirosos!” “Ladrones!” “Váyanse!”
A pesar de las divisiones al interior del movimiento obrero en Grecia (en Atenas 5 diferentes concentraciones y marchas fueron convocadas por sindicatos, organizaciones de izquierda y los anarquistas) decenas de miles se volcaron a las calles el Primero de Mayo en una demostración poderosa de ira popular por las medidas draconianas de austeridad del FMI, la Unión Europea y el gobierno del PASOK (en la foto anexa de la demostración en Atenas se muestra una parte del contingente del EEK, Partido de los Trabajadores de Grecia. En la segunda pancarta se lee “Afuera con el FMI, la UE y el gobierno de sus lacayos – Todo el poder a los trabajadores!” La pancarta al frente dice “Adelante por la revolución socialista mundial!”) En la Plaza Syntagma, frente al parlamento, frente a la Universidad de Atenas y en la Plaza Omonia, la policía antimotines atacó con gases químicos a los manifestantes, en particular a los contingentes de sindicatos clasistas, de la izquierda extra-parlamentaria (incluyendo al EEK) y los anarquistas. Docenas de jóvenes fueron arrestados y salvajemente golpeados. La ira popular se mantuvo a la caza de los políticos burgueses y los parlamentarios recordando lo mismo que ocurrió durante las revueltas en Argentina en Diciembre de 2001. El anterior presidente del parlamento griego Apostolos Kaklamanis (PASOK) fue reconocido por la multitud en las demostraciones del Primero de Mayo en Atenas, teniendo que esconderse en los baños de una cafetería cercana, y permanecer allí por algún tiempo hasta que la policía antimotines llegara a “liberarlo” de la gente que le gritaba ”Mentirosos!” “Ladrones!” “Váyanse!”
jueves, 11 de marzo de 2010
La Huelga General del 11 de Marzo
Hemos recibido nueva correspondencia de Savas Michael Matzas, Secretario General del Partido de los Trabajadores de Grecia (EEK) informando de los resultados de las movilizaciones acontecidas hoy 11 de marzo durante la Huelga General de 24 horas.
miércoles, 10 de marzo de 2010
En el camino a la Huelga General del 11 de marzo en Grecia
Hemos recibido correspondencia de Savas Michael Matzas, Secretario General del Partido de los Trabajadores de Grecia (EEK) sobre el inclemente paquete de medidas que harán pagar a los trabajadores y al pueblo griego las consecuencias de la bancarrota mundial capitalista en ese país, en un intento desesperado del Primer Ministro socialista Papandreu y el PASOK, de la mano de la extrema derecha del LAOS, de salvar a los capitalistas de la Unión Europea del default que implicaría el no pago de la deuda externa de Grecia. Los trabajadores griegos no se quedan de brazos cruzados y están convocando a otra masiva Huelga General el venidero 11 de marzo de los corrientes en un accionar conjunto de las dos centrales sindicales
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