El caso de los billetes de 100
El gobierno, campeón de los disparates
Ante la
defensa de la moneda, producto de la crisis económica, Maduro responde con un
disparate, el cliché de huida hacia adelante solo puede ser superado con un
salto hacia el vacío, pero quizás no consigan el vacío. El gobierno solo
responde con desaciertos, el último siempre supera al anterior.
La derecha atisba
dar respuestas que le hacen juego a las medidas que realiza el gobierno, no es porque
esperemos nada bueno de ellos sino que demuestra que están a su mismo altura o
mejor dicho bajeza.
El producto de la restricción del
billete de 100, empeora la situación, si la dificultad la semana anterior era
la falta de efectivo, esta semana es la
eliminación del efectivo, aunque de por si es grave, en realidad no es ese el problema fundamental, de hecho, es
una confiscación del salario, del dinero que de que disponemos, para posponer
un colapso
El billete
de 100, el de mayor denominación, representaba
dos caramelos de los más baratos, así que se necesitaba emitir mas para poder
comprar cada vez menos, por otro lado el diferencial cambiario en la frontera con
Colombia es abismal, hasta el extremo que el billete en si mismo, se convirtió en
muy buen negocio, los vecinos pagaban un
poco mas del valor referencial bolívar-dólar
negro-peso, para poder comprar “casi regalado” los enseres de cualquier tipo en este lado de la frontera.
Si continúa la
inflación aumentando, como es inevitable, a ese ritmo, el billete terminaría como en la Alemania de
los años 20 del siglo pasado, cargándolo en carretillas y pesándolo para saber su valor, de otra forma, como papel
tenía más valor que como designación nominal de valor.
Sacar billetes
de mayor denominación, no soluciona o va a la raíz del problema, seguirán los
papeles moneda en bolívares perdiendo su valor y continuarán los mismos
problemas y degradándose el salario.
Si el barril
del petróleo venezolano no cerrará ni a 40 dólares el barril, en promedio este 2016, y la producción cayo, hasta en el petróleo,
ni que decir en el aluminio y el acero, y continuamos importando lo que podemos, el año 2017 se viene peor.
Se tiene que
nacionalizar la banca, y el comercio exterior bajo control de los
trabajadores, para ponerlos al servicio
de la mayoría del país, con la primera acción, invertir en lo necesario para
producir y con lo segundo importar lo
necesario para el mismo fin. No pagar la
deuda externa.
Ni un dólar más
para la burguesía parásita, como es el reciente caso de la distribuidora de
juguetes Kreisel, que desde el 2008-2014 recibió inmensas cantidades de dólares
preferenciales por parte del gobierno y ahora les decomisan los juguetes por acaparadora y boicot.
A la par, urgente un aumento general de salarios y
escala móvil de salarios de acuerdo a la inflación, tenemos que conquistar un salario que satisfaga el monto de la cesta
básica familiar. No paguemos más la
crisis. Que la crisis la paguen quienes la causaron.
La gestión integral
del país, su desarrollo armónico y en razón de nuestros intereses solo puede
ser con un gobierno de los trabajadores, sin explotadores.
José Capitán



