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lunes, 13 de abril de 2026

Desde Venezuela Ante la amenaza de Trump contra Irán

 Desde Venezuela

Ante la amenaza de Trump contra Irán

Llena de estupor la pasividad de los gobiernos del mundo respecto a la amenaza del presidente de los EEUU de acabar con una civilización, precisamente la iraní, una de la más antigua del planeta, demostrándose que estos gobiernos son cómplices, su alharaca no pasa de un sainete para distraer al público

Ante la declaración y amenaza de Trump, estos gobiernos no pueden decir que los tomaron desprevenidos, porque tal desfachatez trae consigo el genocidio en Gaza y la matanza en Cisjordania, en el Líbano, Siria, Yemen, en el mismo Irán, solo por hablar de esta región, ahora bien, comparemos estos hechos fatales con algo sucedido en Venezuela.

Luego del 28 de julio del 2024, tras el resultado de las elecciones en Venezuela, hasta los presidentes de los países vecinos etiquetados de ¡izquierda! o ¡progresistas!, Petro y Lula, no reconocieron la presidencia de Maduro, coincidiendo con el repudio generalizado o dictado por los EEUU, desde sus más tenaces seguidores hasta la izquierda incluida la tildada de trotskysta replicaron contra Maduro, a la par hubo desde ruptura de relaciones diplomáticas, apoyo a las sanciones económicas como políticas, silencio ante las agresiones, asesinatos, robos a los activos externos de la nación, como Citgo en Texas y Monómeros en Barranquilla Colombia, buques en alta mar con petróleo, a las cuentas o depósitos en la banca internacional, persecución y abusos a los inmigrantes venezolanos, desde su aislamiento por detenciones hasta prisión en cárceles tan atroces como la CECOT en el Salvador. Estos gobiernos solo se centraron en las declaraciones de la derecha venezolana, que el gobierno de Maduro hizo trampas electorales, mientras tanto, mutis por las acciones criminales y de saboteo de la oposición electoral impulsada por el gobierno de los EEUU y el lobby gusano de Florida.

Estos gobiernos callan y no accionan ante el imperialismo o simplemente lo apoyan. Venezuela sigue con el presidente secuestrado, con un juicio bufo mediante las leyes de los EEUU. mientras el país funciona ahora con un gobierno tutelado 

Ninguna colaboración con el gobierno de los EEUU, para que continúe acabando con la humanidad en beneficio de sus negocios, fortaleciendo su poder bélico asesino, con su OTAN y sus socios, incluidos los gobiernos latinoamericanos cipayos, Ningún apoyo a sus sanciones contra el petróleo y gas de países no sumisos y apoyo a toda actividad realizada contra el dominio de los países imperialistas

Nada de reverencia a las negociaciones de los asesinos y genocidas imperialistas contra la revolucionaria Irán. Estamos con Irán que está llevando impecablemente su respuesta y acciones en la defensa del país. Lo correcto es

Boicot a toda entrega o colaboración con la guerra de los EEUU, sus socios de la OTAN y de los no OTAN, contra la humanidad

Apoyo al pueblo venezolano, por su soberanía y su independencia

No a la privatización de la energía, sobre todo al petróleo y gas, por la nacionalización plena de estos recursos y en beneficio de los pueblos

Por los Estados Unidos Socialistas de toda América, norte centro, sur y el caribe

Viva la lucha de los pueblos de Palestina, Líbano, Siria, Yemén e irán  

Reconstruyamos la organización internacional revolucionaria comunista: La IV Internacional

Opción Obrera Venezuela Abril 2026

martes, 31 de marzo de 2026

¡Guerra a la guerra de los imperialistas de EEUU y la OTAN!

¡Guerra a la guerra de los imperialistas de EEUU y la OTAN!

 


Llamamiento urgente antiimperialista a la clase trabajadora internacional y a todos los pueblos oprimidos.

CENTRO SOCIALISTA INTERNACIONAL “CHRISTIAN RAKOVSKY”

Marzo de 2026

La humanidad y toda la vida en la Tierra están al borde de una Tercera Guerra Mundial y un holocausto nuclear.

Hacemos un llamamiento al movimiento obrero internacional y a todas las fuerzas antiimperialistas para que se unan y luchen para derrotar la catástrofe que se avecina.

¡Ninguna complacencia ante el descenso a la barbarie! ¡Ninguna “neutralidad” ni “igualdad de condiciones” entre los asesinos de los pueblos y la Resistencia de los pueblos! ¡Por la derrota del imperialismo de EE. UU. y la OTAN!

La conflagración bélica imperialista se extiende rápidamente por todo el planeta. Los principales instigadores son el imperialismo de Estados Unidos bajo el mandato de Nerón Trump, en estrecha colaboración con el sionismo genocida liderado por Netanyahu, un criminal convicto por crímenes de lesa humanidad. Sus colaboradores activos son la OTAN, los imperialistas británicos y de la UE, todos los aliados «dispuestos», los regímenes sumisos y las clases dominantes, tanto a nivel local como internacional.

La campaña bélica imperialista liderada por Estados Unidos, en su desarrollo combinado y desigual, está provocando una destrucción que se extiende por océanos y mares, desde el Atlántico hasta el Indo-Pacífico y el Ártico, desde el Caribe hasta el Mediterráneo y el Golfo Pérsico, desde el Báltico hasta el Mar Rojo y el Mar de China Meridional.

Ningún continente se libra. En el corazón de Europa, en Ucrania, la guerra indirecta de Estados Unidos y la OTAN contra la Rusia postsoviética, con la República Popular China como objetivo final, representa el punto de inflexión más dramático de la historia desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. En 2026, esta guerra entró en su quinto año de conflicto sin que se vislumbre su fin.

En Estados Unidos, los primeros pasos manifiestos hacia una guerra de colonización se han dado con la agresión estadounidense en Venezuela y el secuestro al estilo mafioso de su presidente, Nicolás Maduro, el 3 de enero de 2026, seguido del asedio militar a Cuba , que ya sufre un embargo de seis décadas, las amenazas de guerra en México, Colombia, Brasil e incluso Canadá, y la formación de un Escudo de las Américas compuesto por gobiernos títeres latinoamericanos de extrema derecha, a los que Trump ordenó estar "listos para la acción militar".

En África, el brutal conflicto se está intensificando entre el imperialismo estadounidense, que ocupa el espacio dejado vacante por la retirada de los imperialistas coloniales europeos, y las crecientes fuerzas de liberación antiimperialistas, particularmente en el Sahel.

Ante todo, es ahora a Asia adonde no solo se traslada el centro de gravedad de la economía mundial con el ascenso de China, sino también el campo de batalla crucial de la confrontación geopolítica, geoeconómica y militar, desde Asia Oriental y el Japón en rearme hasta Asia Central, y especialmente Asia Occidental (Medio Oriente), donde se manifiesta la peor barbarie de las fuerzas destructivas de la guerra imperialista.

El genocidio en Gaza y la limpieza étnica de la Palestina ocupada, encubiertos por la falsa "tregua" y la vulgar farsa de los lacayos de Trump en la "Comisión de Paz", continúan, al igual que la Sumud (Resiliencia) de la Resistencia Heroica del pueblo palestino.

Palestina se encuentra en el centro de la cuestión del Medio Oriente. La guerra de exterminio del pueblo palestino es librada por el colonialismo sionista, que constituye el brazo ejecutor del imperialismo en la región y que hoy intenta impulsar sus planes para un «nuevo Medio Oriente». Para promover estos planes, Líbano se enfrenta a nuevas intervenciones, Siria está devastada, como lo estuvieron Libia y Sudán anteriormente, Yemen está bajo ataque y reina el caos en Irak. Sobre todo, esta es la razón de la confrontación imperialista sionista con Irán, principal obstáculo estratégico y némesis tras la Gran Revolución Iraní de 1979, centro del Eje de la Resistencia y pilar fundamental de la lucha por la liberación palestina.

La nueva guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán, que estalló el 28 de febrero de 2026, pretende romper esta barrera, movilizando la maquinaria de guerra más poderosa del mundo para destruir la República Islámica de Irán, utilizando sistemáticamente los medios más bárbaros, atacando a la población civil y cometiendo crímenes de lesa humanidad, como el emblemático asesinato de 168 niñas y 14 maestras de primaria en Minab, en el sur de Irán.

Se ha producido un nuevo salto cualitativo en el conflicto. Sin embargo, cuando esta guerra aparentemente interminable termine, o incluso si llega a terminar, Medio Oriente no será el mismo. Otro punto de inflexión dramático en la historia, sin precedentes y con implicaciones globales, está transformando por completo el panorama social, político y económico.

La nueva conmoción global

La guerra de doce días contra Irán en junio de 2025 ahora parece un ensayo general, y las negociaciones diplomáticas en Génova, una tapadera para los preparativos del próximo conflicto militar, aún más extenso e intenso, que tendría lugar en 2026.

Cegado por el rápido éxito militar de la agresión estadounidense en Venezuela y el secuestro de Maduro en enero de 2026, el imperialismo estadounidense creyó estar listo para repetir la hazaña en Irán. Trasladó su armada del Caribe al Golfo, la "Flota Dorada" elogiada por Trump, a una escala aún mayor, comparable a la de la Guerra del Golfo de 2003 bajo el mandato de Bush Jr., lo que posteriormente condujo a la intervención en Irak. Lanzó, en colaboración con el Israel de Netanyahu, la campaña militar contra Irán, asesinando, el primer día, a su líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, y exigiendo un "cambio de régimen". Pero la operación, pomposamente denominada "Furia Épica", se convirtió en un "Fracaso Épico", según el Financial Times.

Irán no es Venezuela, ni Irak. Y el Golfo de 2026 no es el Golfo de 2003. Con su riqueza en reservas, que albergan aproximadamente la mitad de las reservas mundiales de petróleo, y con Qatar como el segundo mayor exportador mundial de GNL, la región del Golfo se ha convertido, en las últimas décadas, en un centro insustituible de la economía global. Presentándose como un refugio seguro en el volcán en erupción de Medio Oriente, como "una isla de estabilidad y seguridad", los estados árabes del Golfo han diversificado sus economías, transformándolas en centros financieros internacionales, centros de aviación, centros tecnológicos y destinos turísticos de élite. Dubái, Doha y Abu Dabi convirtieron su región en el centro neurálgico de los vuelos internacionales, un vínculo vital entre vastas regiones del mundo.

Esta engañosamente autoproclamada “metrópolis global que une Oriente y Occidente”, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait y Arabia Saudí, con las iniciativas “modernistas” de Mohammed Bin Salman para una “economía de servicios de alta gama” basada en tecnología importada, dieron un poderoso impulso a los planes imperialistas estadounidenses para un “nuevo Medio Oriente”. Estos planes, promovidos por los “Acuerdos de Abraham” de Trump para “establecer relaciones diplomáticas normales” con el Estado colonial sionista, desde los Emiratos Árabes Unidos y Baréin hasta Sudán y Marruecos, con preparativos avanzados para incluir a Arabia Saudí y eliminar al pueblo palestino con sus derechos nacionales. La fantasía del “nuevo Medio Oriente” incluía la creación de un vasto espacio de inversión para las grandes empresas estadounidenses (incluidas las empresas familiares de Trump), especialmente los magnates de Silicon Valley, que necesitan construir gigantescos centros de datos de alto consumo energético en la rica península arábiga.

Un “Nuevo Medio Oriente” controlado por Estados Unidos, bajo la seguridad de las bases militares estadounidenses y el agresivo militarismo y expansionismo sionista, que conecte el Indo-Pacífico con el Mediterráneo y Europa, sería capaz de bloquear la “Iniciativa de la Franja y la Ruta”, la nueva “Ruta de la Seda” internacional de China, considerada el “principal competidor estratégico” del imperialismo estadounidense.

La Operación Al Quds del 7 de octubre de 2023 y la guerra en Gaza asestaron un golpe devastador a los preparativos para el restablecimiento de relaciones diplomáticas normales entre Arabia Saudita e Israel. Ahora, el nuevo ataque estadounidense-israelí contra Irán y la todopoderosa contraofensiva iraní han asestado un golpe devastador a todas las fantasías y proyectos reaccionarios, bombardeando con misiles y drones a Israel, todas las bases militares y embajadas estadounidenses, las instalaciones petroleras, las empresas de alta tecnología, incluido el centro de datos de Amazon, en todos los países de la región del Golfo, Arabia Saudita, Irak y Jordania.

Al mismo tiempo, la resistencia de Irán al desafiar el ataque imperialista y a seguir adelante con la amenaza de bloquear el estrecho de Ormuz produjo un aumento inflacionario significativo en los precios del petróleo y el gas, con repercusiones en todos los aspectos de la economía mundial , obstaculizando los planes de reducción de las tasas de interés de los principales bancos centrales y ejerciendo presión sobre los mercados de divisas, sobre los bonos gubernamentales y sobre las deudas externas y privadas ya excesivamente acumuladas .

La nueva conmoción mundial sembró el pánico en Asia Oriental (excepto en China) y Europa, donde la UE advirtió de " importantes conmociones de estanflación ".

En un intento por controlar el vertiginoso aumento de los precios de la energía, el 11 de marzo, la Agencia Internacional de Energía se vio obligada a liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas de petróleo, su mayor intervención de la historia.

Una dramática señal de alarma provino de Kristalina Georgieva, la directora del FMI: hizo un llamamiento a todos los gobiernos del mundo para que se preparen para “los escenarios más extremos”, ¡para que “piensen en lo impensable”!

En estas circunstancias, incluso si el megalómano Trump declara la "victoria" tras el fiasco, anunciando el fin de esta fase de la guerra con Irán, no solo seguirá sumido en el caos un Medio Oriente, sino también el enorme impacto de nuevas y graves crisis mundiales en la economía global, que culminarán y exacerbarán todas las crisis sucesivas anteriores: la crisis de la eurozona entre 2010 y 2015, la recesión económica mundial provocada por la pandemia entre 2020 y 2021, y la confrontación militar en Ucrania en 2022. Todas ellas siguieron al colapso financiero mundial de 2008 y a la aún sin resolver la Tercera Gran Depresión, verdaderas raíces del rumbo imperialista hacia una catástrofe militar global.

Declive, recesión, guerra

Las declaraciones contradictorias de Trump durante las guerras con Irán revelan no solo la confusión del liderazgo estadounidense, sino también su falta de coherencia estratégica bélica imperialista. Esto ya se había puesto de manifiesto en los círculos gobernantes y los centros de análisis durante un éxito táctico tan espectacular como el de Venezuela. Se manifiesta en la ausencia de respuesta alguna a la pregunta "¿Y ahora qué?", ​​tanto en Estados Unidos como en el hemisferio occidental o en Asia occidental.

El principal documento estratégico del segundo mandato de Trump, la Estrategia de Seguridad Nacional (ESN), publicada en diciembre de 2025, está plagado de contradicciones. Prioriza el hemisferio occidental y, a continuación, desata una brutal guerra político-ideológica contra los aliados de la OTAN en una Europa decadente que se enfrenta a su extinción cultural a causa de la inmigración. Al mismo tiempo, la ESN no olvida redefinir a China y, posteriormente, a Rusia como sus principales competidores.

Muchos analistas oficiales malinterpretaron el regreso de la Doctrina Monroe, con su "Anexo Trump" —renombrada como "Doctrina Donroe"—, como un retorno al aislacionismo. La demagogia "pacifista" y la retórica de la "defensa nacional" se crearon para manipular a la multitud de seguidores de MAGA, que se dejó seducir políticamente por la promesa de priorizar los intereses de Estados Unidos y sus problemas, poniendo fin a las guerras interminables en el extranjero. El énfasis en el hemisferio occidental serviría como plataforma para un nuevo y agresivo aventurismo militar y económico en el exterior, con el fin de revertir el declive estadounidense; en realidad, para imponer una brutal dominación política de la supremacía imperialista estadounidense en el mundo.

La «falta de coherencia estratégica» refleja, en la práctica, el estancamiento estratégico del capitalismo estadounidense y global. Tras el colapso del capital financiero mundial en 2008, que dio paso a la Tercera Gran Recesión, no existe una estrategia para superarla, solo medidas tácticas, empíricas y a corto plazo que, tarde o temprano, se vuelven contraproducentes. El keynesianismo y el «neoliberalismo», las dos principales estrategias político-económicas empleadas para evitar que se repitieran el Crack de 1929 y la Gran Depresión de la década de 1930, han fracasado históricamente: el primero en 1971 con el colapso del Acuerdo de Bretton Woods de la posguerra, y el segundo con el Crack Global de 2008. Irónicamente, en términos estratégicos, surge un TINA inverso: «No hay alternativa», lo opuesto a la postura de Thatcher.

De este callejón sin salida estratégico surgen las fuerzas impulsoras para superarlo por su poderío, mediante las tecnologías y los medios más avanzados de inteligencia artificial de destrucción masiva, en una guerra internacional por la dominación cada vez más extensa. El imperialismo estadounidense, el centro más poderoso del capitalismo mundial, se convierte en el epicentro de su crisis estructural global sin resolver, la máxima manifestación y principal fuerza aceleradora de su declive histórico.

A finales del siglo XIX, cuando la primera Gran Depresión y el reparto colonial de África marcaron el inicio de la nueva era imperialista, Friedrich Engels predijo que, además de las crisis cíclicas habituales, el capitalismo entraba en una era de recesiones, cada una más destructiva que la anterior, que intensificarían la lucha de clases. Su predicción ha sido plenamente confirmada históricamente.

La primera Gran Depresión allanó el camino para la Primera Guerra Mundial, pero también para la Revolución Socialista de octubre de 1917, que inauguró la revolución mundial.

El intento en la década de 1920 de revivir las condiciones de antes de la guerra, ignorando el cambio en la naturaleza histórica de la época como una era de decadencia capitalista, desencadenó el Crack de 1929 y la segunda Gran Depresión en la década de 1930, el auge del fascismo y el nazismo, y la Segunda Guerra Mundial.

En el primer cuarto del siglo XXI, el colapso del "orden" internacional de la posguerra bajo la hegemonía estadounidense provocó oleadas de levantamientos populares a nivel internacional, un nuevo auge del fascismo y una tercera Gran Depresión, que desembocó en una Tercera Guerra Mundial, la cual solo una nueva ola de revolución socialista global, tanto en el oprimido Sur Global como en el opresivo Norte Global imperialista, puede y debe derrotar.

América y Europa: una nueva zona de tormentas.

El declive capitalista no es estático ni homogéneo. Sigue un curso no lineal de desarrollo combinado y desigual. Ciertos países o sectores de la economía capitalista pueden mostrar un desarrollo determinado en relación con otros, hasta que sus límites capitalistas, cada vez más estrechos, chocan con las crecientes exigencias de la interconexión internacional imperante y el carácter combinado del proceso histórico mundial.

El imperialismo estadounidense había comenzado a forjar su hegemonía mundial, frente a una Europa capitalista en declive, reemplazando al Imperio británico durante y después de la Primera Guerra Mundial, y consolidando su supremacía al final de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, este ascenso no lo libró de las contradicciones insolubles de la era histórica del capitalismo mundial en decadencia. Incluso en su punto álgido, tras el colapso de la Unión Soviética en 1991, las ilusiones de un «momento unipolar» de un Imperio estadounidense dominando un capitalismo globalizado se desvanecieron con el colapso de todo el orden internacional de posguerra, dominado por Estados Unidos, durante el primer cuarto del siglo XXI.

A pesar de que Estados Unidos sigue siendo la economía y la potencia militar más poderosas del mundo, no puede ocultar su avanzado declive en todos los ámbitos: social, económico y político. El dominio del capital financiero y décadas de la tan cacareada «globalización» han propiciado una especulación financiera extrema, la sobreacumulación de capital ficticio, un creciente parasitismo sobre la economía mundial, la explotación del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial y el uso de los bonos del Tesoro como último refugio en tiempos de crisis, lo que ha disparado la deuda externa hasta alcanzar la astronómica cifra de 39 billones de dólares. Al mismo tiempo, se observa una drástica contracción del sector industrial productivo y la transformación de las zonas industriales en un «cinturón del óxido». La excesiva concentración de la riqueza en una minúscula minoría de la oligarquía financiera, el monstruoso aumento de la desigualdad y la marginación han generado una profunda división social, polarización y radicalización tanto en la derecha como en la izquierda. La sociedad estadounidense está dividida transversalmente, con rupturas en todos los niveles y de arriba abajo. Sus instituciones estatales también están provocando una crisis institucional. El levantamiento del movimiento Black Lives Matter durante el primer mandato de Trump y el ataque fascista al Capitolio el 6 de enero de 2021 fueron solo el preludio.

Tras la reelección de Trump en 2024, el autoritarismo estatal adquiere características más extremas, dictatoriales y fascistas: un gobierno sistemático mediante órdenes ejecutivas presidenciales, ignorando al Congreso y la Constitución de los Estados Unidos incluso para declarar la guerra, la constante caza de brujas contra el cuestionamiento y la oposición, la abolición de los derechos democráticos, un salvaje pogromo racista contra los inmigrantes, campos al estilo de Guantánamo dentro de los Estados Unidos o El Salvador, deportaciones masivas, terrorismo callejero y asesinatos a manos de los bárbaros del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), utilizados como una bárbara guardia pretoriana contra la rebelión masiva. 

Por otro lado, la desesperación y la rabia de los marginados y perseguidos están acumulando dinamita social en los frágiles cimientos de la sociedad estadounidense. La guerra civil de baja intensidad se recrudece día a día, alcanzando niveles aún mayores y provocando estallidos de resistencia popular masiva, como el levantamiento de Minneapolis. El antiguo «sueño americano» se está convirtiendo en una pesadilla, y la tierra de las «oportunidades ilimitadas» se transforma en una zona de tormenta.

Esta es la base histórica de la paranoia que subyace a la política interna de Trump, quien exporta su crisis al extranjero, contra enemigos y «amigos», llevando a aliados tradicionales en Europa Occidental, incluso a la OTAN, a una crisis existencial y extendiendo el caos a nivel mundial. Siembra la discordia por doquier para revertir el declive del capitalismo estadounidense, pero en realidad lo acelera.

Históricamente, el equilibrio interno de Estados Unidos se basa en un equilibrio global. El colapso del equilibrio internacional del capitalismo en la crisis irresoluble destruye todo equilibrio interno. Estados Unidos, bajo el mandato de Trump, intenta restablecerlo, «Hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande» (MAGA), mediante la destrucción constante de todas las condiciones que permiten un equilibrio internacional, a través de una guerra económica y militar continua. ¡Misión Imposible! El propio Trump no tiene problema en llamarlo, cuando le conviene, «¡Misión Cumplida!».

Cuanto mayor es la brecha entre Trump y la realidad, mayor es la desilusión dentro de su propia base social y los seguidores de MAGA. Las encuestas muestran que, si bien la guerra de Afganistán posterior al 11-S contó con el apoyo del 91% del público estadounidense, y la intervención en Irak en 2003 con una mayoría menor del 70%, ahora solo una minoría del 27% está a favor de la guerra contra Irán.

Los belicistas estadounidenses están descubriendo que, en primer lugar, las clases dominantes saben muy bien que el principal enemigo está dentro de su propio país. El levantamiento de Minneapolis envía un mensaje claro: una nueva guerra civil contra la nueva esclavitud está en la agenda en la tierra de Lincoln.

La Europa capitalista, Gran Bretaña y la Unión Europea, en su avanzado declive histórico, con una crisis económica cada vez más grave y una fragmentación interna en intereses capitalistas nacionales contrapuestos, son víctimas de los estallidos de violencia más intensos desde el inicio del segundo mandato de Trump. Tras haber pagado un precio altísimo durante años, con la guerra de la OTAN en Ucrania después de verse privada de la energía rusa barata, Alemania, la UE y Gran Bretaña se encuentran ahora atrapadas en las maniobras de Trump con el Kremlin. Las presiones para un aumento drástico del gasto militar de la OTAN constituyen una carga insoportable. El programa de rearme europeo, la militarización de la economía europea donde los salarios, los empleos, el nivel de vida y el bienestar social de los trabajadores ya están en ruinas, es un programa de lucha de clases.

El auge del fascismo en Europa, con su abierta intervención en la vida política europea y su promoción por parte de la administración Trump y los magnates de Silicon Valley, también cuenta con el apoyo de la mayoría de las élites capitalistas gobernantes de Europa.

La persecución de inmigrantes y refugiados, el racismo, la islamofobia y todas las formas de opresión y exclusión social incitan a una guerra de los pobres contra los más pobres para salvar a una minoría ultra rica. El objetivo es el enemigo interno: la radicalización social y las movilizaciones masivas en la lucha de clases de los trabajadores, de todas las masas oprimidas y empobrecidas; los propios trabajadores, que ahora se movilizan con frecuencia en solidaridad con el pueblo palestino contra el genocidio sionista en Gaza y contra la guerra imperialista en Medio Oriente.

Las clases dirigentes y los gobiernos burgueses europeos han demostrado una vez más, durante la guerra entre Estados Unidos e Israel librada por Trump y Netanyahu contra Irán, su sumisión y servidumbre, su dependencia y obediencia, al servicio de las exigencias del imperialismo estadounidense, aunque esta servidumbre equivalga a cometer un suicidio.

La subyugación de Europa a Estados Unidos desata todas las fuerzas centrífugas que están desintegrando el proyecto de la UE según las líneas nacionales. Las fisuras en el eje franco-alemán, las declaraciones alemanas a favor de una UE a "varias velocidades" y la formación del grupo E3 por parte de Gran Bretaña, Francia y Alemania son las primeras, pero no las últimas, manifestaciones. Estados Unidos, por sus propios intereses, está desmembrando Europa y, al hacerlo, también está acelerando la lucha de clases en el continente europeo.

El proceso de desintegración de la UE no impide la creciente implicación de todos los Estados miembros de la OTAN, europeos y no europeos, incluidos Grecia, Chipre y Turquía, donde se ubican las agresivas bases militares de primera línea de Estados Unidos y Gran Bretaña, en las guerras imperialistas estadounidenses, cada vez más extensas y escaladas, en Medio Oriente y más allá, en África, el Cáucaso y Ucrania.

Los objetivos comunes de la guerra son los pueblos del Sur Global que resisten el yugo imperialista y el colonialismo, junto con los "competidores estratégicos", China y Rusia.

Los nuevos cruzados contra Rusia, China y el Sur Global.

En la Conferencia de Seguridad de Múnich de febrero de 2026, Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU., pronunció un discurso muy distinto al que había dado un año antes, en 2025, J. P. Vance, vicepresidente de la recién reelegida administración Trump. Vance había escandalizado a todos atacando violentamente a la UE, al tiempo que elogiaba efusivamente a la extrema derecha nacionalista europea "antiglobalización" y al fascismo.

Esta vez, el discurso de Rubio fue recibido con gran alivio. De forma errónea, frívola e ingenua, se interpretó como un nuevo giro amistoso de Estados Unidos hacia Europa y sus aliados de la OTAN. Una lectura más atenta de este notable discurso revela que, en esencia, no se apartó del discurso de Vance en su diatriba en la Conferencia de Seguridad de Múnich de 2025, a pesar de las ilusiones de los líderes europeos, a quienes se trata como títeres para los intereses y propósitos de los planes imperialistas globales de EE. UU.

En el discurso de Rubio hay tres puntos particularmente destacables:

Primero, reconoce que la cuestión central no es el declive de Estados Unidos, sino el declive del «Occidente colectivo» en su conjunto, 400 años después del auge del capitalismo y su expansión colonial mundial.

Segundo, sitúa el inicio de este declive histórico, curiosamente a primera vista, en 1945, con la derrota del fascismo, precisamente el momento en que Estados Unidos se consolidó como la potencia hegemónica indiscutible y el policía del llamado «Mundo Libre» capitalista. Las razones del declive fueron la división de Europa por el avance del comunismo y la disolución de los imperios coloniales europeos.

Tercero, Rubio llama al «Occidente colectivo» a las armas para una nueva cruzada de colonización mundial, contra las «revoluciones comunistas ateas» y los movimientos de liberación nacional del Sur Global.

La cita exacta es:

"Durante los cinco siglos previos al fin de la Segunda Guerra Mundial, Occidente se había expandido: sus misioneros, peregrinos, soldados y exploradores llegaban en masa desde sus costas para cruzar océanos, colonizar nuevos continentes y construir vastos imperios que se extendían por todo el mundo. Pero en 1945, por primera vez desde Colón, se estaba contrayendo.

Europa estaba en ruinas. La mitad vivía tras el Telón de Acero, y el resto parecía que pronto seguiría el mismo camino. Los grandes imperios occidentales habían entrado en una decadencia definitiva, acelerada por revoluciones comunistas ateas y levantamientos anticoloniales que transformarían el mundo y lo cubrirían con la hoz y el martillo rojos, cubriendo vastas extensiones del mapa en los años venideros. […]

Pero los líderes del mundo atlántico no cedieron. Nuestros predecesores reconocieron que la decadencia era una elección, y fue una elección que se negaron a tomar."

No es, por supuesto, una elección subjetiva exigir el declive objetivo de un sistema social, el agotamiento de un modo de producción material que se ha expandido mundialmente y está en conflicto con sus propios límites externos e internos. Pero para el apologista de todas las atrocidades del colonialismo capitalista, el gusano [1] Rubio, esta negación ciega de la realidad se convierte en la “elección” de exigir el lanzamiento de una nueva Cruzada del “Occidente cristiano colectivo”, por una Reconquista colonial de un mundo en crisis que se ve nuevamente amenazado por nuevas “revoluciones comunistas impías y levantamientos anticoloniales”.

Tras la primera expansión del colonialismo moderno hace 400 años, y la segunda colonización con el reparto de África al inicio de la era imperialista del declive capitalista, ahora el capitalismo crepuscular exige una tercera oleada de guerras coloniales. Los objetivos son claros: primero, el «Eje del Mal», los países que han experimentado las mayores revoluciones del siglo pasado —Rusia, China, Corea, Cuba, Vietnam, Irán— y todas las luchas de liberación anticolonial del Sur Global.

La clase obrera internacional y las fuerzas antiimperialistas deben movilizarse para un contraataque unido contra el imperialismo y para la defensa de estos países, «objetivos» en la lista del gusano contrarrevolucionario Rubio.

¡Adelante por un Frente Unido Antiimperialista!

Los países de las mayores revoluciones del siglo XX, desde la Gran Revolución Socialista de Octubre de 1917 en adelante, sin ignorar los trágicos acontecimientos ni encubrir los crímenes antipopulares y contrarrevolucionarios que siguieron, las derrotas, el aislamiento y las asfixiantes presiones imperialistas, el declive burocrático, las tendencias restauracionistas, las contrarrevoluciones y el colapso, no constituyen un pasado que deba ser enterrado en el olvido.

Con toda su diversidad y la especificidad original de cada uno, son momentos interconectados de un proceso histórico mundial incompleto en nuestra era fluida, de la transición del capitalismo decadente al socialismo mundial. Incluso cuando y donde fueron derrotados, el control capitalista imperialista restablecido jamás pudo recuperar su antigua fuerza. Permaneció frágil precisamente debido al potencial menguante de un capitalismo envejecido.

Por eso, según la Doctrina Brzezinski, el imperialismo estadounidense-OTAN aún necesita fragmentar Rusia y colonizar el antiguo espacio soviético, estableciendo su control total a través de regímenes fascistas locales colaboradores. La disolución de la URSS en 1991 fue el comienzo de un proceso, no su final. Esto se evidencia en la expansión de la OTAN hacia el este, hasta las fronteras de Rusia, las contrarrevoluciones de color, la guerra indirecta estadounidense-OTAN en Ucrania, los conflictos militares en el Cáucaso, especialmente el conflicto entre Azerbaiyán y Armenia, y el tristemente célebre «corredor Trump» para cercar tanto a Rusia como a Irán.

Sin hacernos ilusiones sobre las maniobras de Trump ni sobre el régimen ruso y la búsqueda de otro frágil compromiso al estilo Minsk, el verdadero dilema histórico en esta confrontación militar, como hemos señalado en numerosas declaraciones desde el Centro "Christian Rakovsky", es este: o completar la destrucción de 1991 con la fragmentación y colonización de Rusia y el antiguo espacio soviético, o una reversión revolucionaria de este proceso destructivo con el renacimiento de un auténtico poder soviético, sin Bonapartes, oligarcas, especuladores capitalistas ni burócratas, en solidaridad con los trabajadores europeos, ¡desde Lisboa hasta Vladivostok!

Además, la competencia estratégica del imperialismo estadounidense y sus aliados contra China no puede resolverse simplemente mediante un compromiso diplomático o negociando “acuerdos mutuamente beneficiosos” para la cooperación pacífica en materia económica.

El impresionante ascenso de China, que hoy es la segunda potencia económica mundial y ha logrado erradicar la pobreza masiva de una enorme población, no habría sido posible sin superar la fragmentación colonial del país y abordar el enorme problema agrario, gracias a la victoria de la Gran Revolución de Liberación y Socialismo China en 1949.

El dilema actual se plantea en los siguientes términos: o bien se pondrá fin definitivamente al legado de los “cien años de humillación” infligidos por los imperialistas occidentales y el militarismo japonés, avanzando a nivel nacional, regional e internacional en la transición al socialismo, o bien se producirá una desastrosa regresión hacia una nueva colonización y fragmentación, es decir, hacia una era mucho peor de humillación nacional.

Por último, pero no por ello menos importante, una característica esencial de la era imperialista es la agudización de la creciente contradicción entre las naciones imperialistas opresoras del Norte Global y las naciones oprimidas del Sur Global, una contradicción sin resolver dentro del marco del capitalismo imperialista decadente.

Respecto a estos grandes enfrentamientos históricos de nuestro tiempo, seguimos oponiéndonos a cualquier falsa “neutralidad” o a cualquier posición de “equidistancia” entre el imperialismo y sus objetivos coloniales, contra cualquier falsa apología a favor del imperialismo, que presente los conflictos a vida o muerte entre opresores y oprimidos como “guerras interimperialistas” o que los sitúe abstractamente bajo el denominador común de “estados burgueses”.

Estamos a favor de la derrota del llamado "Occidente colectivo" de los imperialistas, a favor de la defensa de Rusia y China contra la agresión militar y económica imperialista, así como a favor de la defensa de los países oprimidos del Sur Global en Asia, África y América Latina en su lucha anticolonial.

No nos hacemos ilusiones sobre la naturaleza ni las políticas específicas de los regímenes políticos de estos países. Mantenemos nuestra independencia política, incluyendo nuestro derecho y deber de criticar y luchar por una perspectiva y un curso de acción alternativos. Al mismo tiempo, creemos que para hacer frente a la agresión bélica imperialista y promover la causa de la revolución social proletaria y la liberación nacional de los pueblos oprimidos, es necesario luchar urgentemente por la formación de un Frente Unido Antiimperialista, siguiendo las líneas formuladas inicialmente por el Cuarto Congreso de la Internacional Comunista en 1922.

¡Hacia una Conferencia Internacional Anti-OTAN en julio de 2026, en Estambul!

Un paso importante en esta dirección podría y debería ser la participación del mayor número posible de activistas, procedentes de diferentes tradiciones de la clase trabajadora y de los movimientos antiimperialistas, en la Conferencia Internacional Anti-OTAN que se celebrará el 4 de julio de 2026 en Estambul, organizada por el Centro Socialista Internacional "Christian Rakovsky" y el sitio web RedMed, durante el período de la próxima Cumbre de la OTAN en Ankara.

Ofrecerá una excelente oportunidad para el intercambio de puntos de vista y experiencias, para debatir los temas cruciales de la lucha de clases y la resistencia antiimperialista actuales desde diversas perspectivas y enfoques, y para explorar las posibilidades de acciones conjuntas. Este documento se presenta como una contribución a debates más amplios y fructíferos, en un espíritu de camaradería y respeto por las diferencias, durante el próximo Congreso.

En conclusión, a nuestro juicio, para abordar la confusión imperante, la desorientación política, la fragmentación de las fuerzas antiimperialistas y anticapitalistas en un mundo más interconectado internacionalmente que nunca, para superar la crisis de estrategia y liderazgo revolucionarios, es absolutamente necesario dar una forma debidamente organizada de perspectiva, dirección y programa de acción revolucionarios a escala internacional; en otras palabras, ¡construir la Internacional revolucionaria de nuestros tiempos turbulentos!

► ¡GUERRA CONTRA LA GUERRA!

► ¡FUERA LA OTAN! ¡DISOLVAMOS LA OTAN Y TODAS LAS BASES MILITARES IMPERIALISTAS!

¡MANOS A LA OBRA DESDE IRÁN, PALESTINA, LÍBANO, YEMEN, VENEZUELA, CUBA Y EL SAHEL!

► ¡ABAJO EL IMPERIALISMO Y EL SIONISMO! ¡LIBERTAD PARA PALESTINA!

► ¡POR LA PAZ, EL PAN, LA LIBERTAD Y EL SOCIALISMO!

30 de marzo de 2026 

[1] Principalmente en la Cuba posrevolucionaria, se convirtió en un término despectivo para:cubanos anticomunistas, exiliados (especialmente en Miami) e individuos considerados "traidores" o proestadounidenses.

Traducción al castellano de Opción Obrera Venezuela


sábado, 28 de febrero de 2026

¡Lucha contra los ataques terroristas de EE.UU. e Israel contra Irán!

 ¡Luchemos contra los ataques terroristas de EE.UU. e Israel contra Irán!

 



DIP (Partido Revolucionario de los Trabajadores)

Turquía 28 de febrero de 2026

 

¡Luchemos contra los ataques terroristas de EE. UU. e Israel contra Irán! 

!EE. UU. asesino, quita tus manos de Irán! ¡Fuera de Asia Occidental! 

!El ataque imperialista contra Irán debe ser aplastado! ¡Es hora de movilizarse!

 

En la mañana del 28 de febrero, el Israel sionista y el imperialismo estadounidense lanzaron un ataque contra Irán de forma evidentemente precoordinada. Era sabido que el proceso de negociación, que ya llevaba tiempo en curso entre Estados Unidos e Irán, estaba siendo utilizado por el imperialismo estadounidense para fortalecer sus fuerzas en torno a Irán y prepararse para la guerra. En su primera declaración tras iniciar los ataques, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que habían emprendido "operaciones de combate importantes" y declaró abiertamente que su objetivo era un cambio de régimen en Irán. Aunque apenas ha comenzado, se entiende que el imperialismo ha completado sus preparativos para un ataque a largo plazo.

El imperialismo y el sionismo han atacado una vez más a los pueblos y estados de nuestra región. Mientras Irán libra una guerra de defensa nacional contra la agresión imperialista, no puede haber neutralidad. Como revolucionarios de Turquía y Asia Occidental (Oriente Medio), en esta guerra, apoyamos a Irán contra los ataques terroristas de Estados Unidos e Israel. La única solución que sirve a los intereses de nuestra clase trabajadora y que es progresista es el aplastamiento del bandidaje imperialista y sionista por la fuerza de las armas. La defensa nacional de Irán, y todo movimiento que emprende en el marco de dicha defensa, es totalmente legítima. Nunca olvidamos la legítima lucha del pueblo iraní por el pan y la libertad, y seguiremos apoyando esa lucha. Sin embargo, quien invoque y distorsione la lucha del pueblo iraní como pretexto para respaldar la agresión contra Irán, o predique la neutralidad, es enemigo tanto del pueblo iraní como de todos los pueblos de Asia Occidental.

Una gran mayoría de los Estados de nuestra región, temiendo las represalias de Irán, expresaron tímidamente que no deseaban un ataque contra Irán y declararon que no permitirían que sus territorios se utilizaran para dicho ataque. Sin embargo, varios Estados, como Jordania, han cometido la traición de abrir completamente sus territorios a los preparativos de una agresión imperialista. Todos los Estados de Asia Occidental tienen la obligación de apoyar sin vacilaciones a Irán contra la agresión imperialista y sionista. No debe olvidarse que esta agresión también forma parte de una operación para desarmar y someter a Palestina y a la resistencia palestina. Mantenerse neutral en esta guerra implica aliarse implícitamente con el sionismo contra Palestina. Quienes apoyan e incitan la agresión imperialista, o observan el ataque desde la barrera, cargarán con la vergüenza de traicionar a los pueblos árabe, persa, turco y kurdo de nuestra región. La única respuesta a esto es que las olas revolucionarias que han sacudido nuestra región dos veces en los últimos 15 años se levanten una vez más y, para rescatar a Asia Occidental de esta desgracia, derroquen a los gobiernos colaboracionistas.

Aunque el gobierno turco ha declarado que no desea la guerra en Irán, ha optado por observar este bandidaje desde la barrera. Además, se ha preparado para la guerra no para ayudar a Irán contra el imperialismo estadounidense y el sionismo israelí —enemigos declarados de nuestros pueblos—, sino para impedir que quienes pudieran verse obligados a huir de Irán crucen la frontera, sometiendo así a una gran vergüenza a los trabajadores de este país. Mientras nuestro hermano Irán defiende su dignidad contra el imperialismo con las armas en la mano, nuestros trabajadores deben ver la verdadera cara de quienes, invocando diferencias sectarias y esgrimiendo justificaciones geopolíticas, afirman que debemos permanecer neutrales, ¡sirviendo así al imperialismo y al sionismo! Los trabajadores de este país, que han vivido la lucha de liberación nacional, que conocen muy bien la ocupación imperialista y la resistencia armada contra la ocupación, hoy no tienen otro interés que la derrota del imperialismo y la victoria de Irán. Un Asia Occidental donde los imperialistas y sionistas regresen con las manos vacías ante la resistencia iraní será un Asia Occidental donde el imperialismo y sus colaboradores no podrán intervenir con la misma facilidad contra las futuras victorias de nuestra clase obrera. ¡La defensa nacional de Irán debe prevalecer! El gobierno de Turquía debe cerrar de inmediato las bases de İncirlik y Kürecik a los imperialistas, que son armas en manos del imperialismo contra Irán, y limpiar esta mancha negra de la frente de la nación.

Como se vio en Rojava, el imperialismo estadounidense y el sionismo israelí no son amigos del pueblo kurdo. Durante años, Estados Unidos, que se presentó como amigo y aliado de diversas organizaciones kurdas, cambió de bando cuando llegó el momento decisivo en Siria y se unió al intento de acorralar al pueblo kurdo. Es posible que el imperialismo siga un rumbo similar en Irán. El pueblo kurdo y sus organizaciones no deben permitir que el imperialismo siembre la hostilidad entre ellos, Irán y los demás pueblos de la región. El imperialismo no ha apoyado, sino obstaculizado, la búsqueda de libertad del pueblo kurdo, incluido su derecho a la autodeterminación.

Presentar la agresión imperialista como si fuera un apoyo a la lucha del pueblo iraní por el pan y la libertad es la mayor de las traiciones. Como resultado de la agresión imperialista, el sustento del pueblo trabajador iraní se reducirá y su seguridad vital desaparecerá. Además, el imperialismo, que aspira a un "cambio de régimen" en Irán, buscará desencadenar una dinámica de colapso dentro del país, empujando al pueblo iraní a la migración, como en Siria. En otras palabras, no solo se reducirá el sustento del pueblo iraní y su libertad disminuirá aún más, sino que este pueblo, que siempre ha caminado con la frente en alto, también será sometido a una humillación nacional. Ningún verdadero amigo del pueblo iraní podría desear esto. La derrota del imperialismo no es contra, sino a favor de la lucha del pueblo iraní por el pan y la libertad.

En Turquía, en Asia Occidental y en todo el mundo, la tarea de los trabajadores es alzarse por la derrota del imperialismo y el sionismo y por la victoria de Irán. Como revolucionarios de la región, nos pronunciamos firmemente a tomar partido contra la agresión imperialista y llamamos a todas las fuerzas antiimperialistas a unirse a esta lucha.

¡Abajo el imperialismo estadounidense!

¡Abajo el sionismo israelí! ¡Por la Destrucción del Estado sionista de Israel! 

!Viva la defensa nacional de Irán!

¡Turquía debe retirarse inmediatamente de la OTAN! ¡Por el abandono a la OTAN, por su disolución! 

!La base de İncirlik que desangra a Asia Occidental y la base de Kürecik que protege a Israel deben cerrarse de inmediato!

¡Por la incautación de los activos financieros estadounidenses en Turquía! ¡Las propiedades e inversiones estadounidenses deben ser expropiadas sin compensación bajo control obrero!


Traducido por Opción Obrera

 


miércoles, 2 de julio de 2025

Israel, “Rising lion” came out shorn, by the “True Promise III”

 

Israel, “Rising lion” came out shorn, after 12 days, by the “True Promise III”




The ‘ceasefire’ arranged by Trump between, on the one hand, the US and its most efficient external base in the world, Israel, and on the other hand, Iran, is evidence, to date, of a historic defeat of Israel by Iran and, of course, by those who conceived and formulated it, the US. It is important to note that the genocide of Palestine by the defeated powers continues, as does the concrete solidarity and struggle of the Yemenis for Palestine.

The US maintains its propaganda and intention to continue expanding the acceptance (imposition) of the Abraham Accords, based on the recognition of the murderous state of Israel, between imperialism and the opulent governments of the Arab countries, all undeclared accomplices in the genocide of Palestine.

Israel's aggression did not achieve its goal of crushing Iran, for Iran did not collapse and responded by attacking Israel. The Israelis panicked and the US had to come to their rescue, proving that a regular army could defeat the much-vaunted and superior lethal army, the Israeli Defence Forces (IDF) and their impregnable fortress, the Zionist state of Israel.

It fell upon the US to intervene directly in the conflict to prevent the Zionist regime from devastation and a continuing deterioration of the situation. Iran responded with complex precision missiles and drones that struck important centres in Israel, damaging the headquarters of the intelligence services, the country's largest oil refinery near the port city of Haifa, and the Weizmann Institute of Science, one of the country's leading research centres, as well as Microsoft's facilities in Beer Sheva, in Cyberspark, Israel's cybersecurity technology complex, among other targets.

This is indirectly a victory against Trump's plans, demonstrating the scope of Iran's response and its ability to strike back again and with greater magnitude. However, it is clear that this tacit ceasefire agreement between Israel and Iran allows for the resumption of the killing of the starving population of Gaza and the attacks and assassinations in the West Bank and Lebanon.

With regard to the ceasefire with Iran in particular, this is due, first, to the growing impact of missiles and drones destroying Israel, and second, to Iran's demonstration of its capability by attacking the Al Udeid military base in Qatar, the most important US air base in the Middle East, which also houses aircraft belonging to the British Royal Air Force, Qatar itself and other countries. It houses more than 8,000 soldiers and has capacity for more than 100 aircraft, as well as a powerful defence infrastructure. Strangely or rather cowardly, at the time, the aircraft had been withdrawn and the missile defence was carried out by Qatar. Thirdly, the icing on the cake was going to be the closure of the Strait of Hormuz, along with the Yemeni declaration to impose a blockade on US ships passing through the Bab el-Mandeb Strait. And if that weren't enough, there were global protests, particularly in the US, against the war.

It is absurd to believe that two days after the US bombing (21 June), in which more than 150,000 kilograms of explosives were detonated in less than an hour on Iranian soil, Trump (23 June) called for a ceasefire... because they achieved what objective? Apart from the nuclear threat from Iran, which does not exist in the immediate term. In the end (24 June), after 12 days, Israel's missile defence system – the Iron Dome – had been seriously weakened, while Hamas' resistance in Gaza continued. Netanyahu's Israel was hit hard by the Iranians. They did not expect it; they thought their system was impregnable, but it has been proved that it could be penetrated. Iran's missile power is very high, some even hypersonic and with explosive payloads of up to 2,500 kilograms, as demonstrated until the last minutes of the ceasefire, in the so-called truce imposed by Trump.

The ceasefire was actually between three parties, including the US, which does not recognise itself as a participant in the war and was the main instigator and promoter of the war, which began on 13 June, 61 days after the US had given Iran one more day to comply with its demands following talks in April 2025.

The Israelis themselves have estimated that the cost of the damage caused by Iranian missile and drone attacks is greater than that caused since 7 October and the more than 600 days that have passed since the start of the genocide in Gaza and the attacks on the West Bank, up to that 12-day war. Finally, one day after ordering bombings against Iranian nuclear facilities, the US president took to social media to announce a surprise armistice.

As a result of this, among other things, Iran’s withdrawal from the supervision of the (imperialist agency) known as the International Atomic Energy Agency (IAEA) has come on the agenda.

Imperialism flaunted its verbosity and media brazenness, using, on the one hand, denunciations of despotism and human rights attacks by the theocratic regime, and on the other hand, the display of its seemingly invincible military and technological power. But the worst thing is that many on the left who follow these narratives are useful to it, taking an equidistant position in this struggle.

Revolutionaries are anti-imperialist, but the resistance and the entire axis of the resistance are under non-revolutionary leadership. However, those who do not understand this difference and, in turn, their common ground, which is that they are not with imperialism and must fight for their existence, are taking sides with all the corresponding anti-colonialist and internationalist distinctions, not giving sectarian speeches from the pulpit or inflammatory statements of integrity.

Even worse, some sectors label the motives of both sides as engaging in imperialist war, which is not the case, but it is war and you have to decide whether you are for the weapons that fire on imperialism, or neutral, which is the same as siding with the imperialist enemy.

For the total defeat of the Zionist state of Israel

Long live the struggles of all the peoples of the Middle East

Out with all imperialist bases, equipment and soldiers from the Middle East

José Capitán

Opción Obrera Venezuela

June 2025

 

domingo, 29 de junio de 2025

Israel “El león elevándose” salió trasquilado, después de 12 días

 Maravilloso para la resistencia de los pueblos del mundo

Israel, “El león elevándose” salió trasquilado, después de 12 días, por la “Promesa Verdadera III”




El “cese del fuego”, presentado por Trump, entre, por un lado EEUU y su base externa más eficiente en el mundo: Israel y por el otro lado Irán, evidencia hasta el presente, una derrota histórica de Israel por parte de Irán y por supuesto para quien se le ocurrió y la formuló los EEUU. es relevante destacar que continúa el genocidio sobre Palestina por parte de los derrotados, y a su vez, la solidaridad concreta y de lucha de los yemeníes a Palestina.



EEUU, mantiene su propaganda e intención de seguir expandiendo la aceptación (imposición) de los acuerdos de Abraham, sobre el reconocimiento del estado asesino de Israel, entre el imperialismo y los fastuosos gobiernos de los países árabes, todos cómplices no declarados del genocidio sobre Palestina.

La agresión de Israel no alcanzó su objetivo de aplastar a Irán, cuando Irán no colapsó y respondió atacando a Israel, los israelitas entraron en pánico y tuvo que acudir EEUU, para su salvamento, quedando demostrado que un ejército regular pudo contra el tan vitoreado y aventajado ejercito letal, las fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) y su fortín inexpugnable, el estado sionista de Israel.

Le tocó a EEUU intervenir directamente en el conflicto, para evitar que el régimen sionista siguiera siendo desvastado y cada vez peor, Irán respondió con complejos misiles de precisión y drones que golpearon centros importantes de Israel, dañando hasta la sede de los servicios de inteligencia, la mayor refinería de petróleo del país, cerca de la ciudad portuaria de Haifa, y el Instituto Weizmann de Ciencias, uno de los principales centros de investigación del país, las instalaciones de Microsoft de Beer Sheva, en Cyberspark el complejo tecnológico de ciberseguridad de Israel, entre otros objetivos.

Esto indirectamente es una Victoria contra los planes de Trump, se demuestra el alcance de la respuesta de Irán y su capacidad de replicar de nuevo y con mayor magnitud, sin embargo se constata que ese acuerdo tácito, de cese al fuego entre Israel e Irán, a su vez permite el recrudecimiento de la matanza sobre la hambrienta población gazatí y los ataques y asesinatos en Cisjordania y en el Líbano



Respecto al cese al fuego en particular con Irán, se debe primero, al impacto creciente de los misiles y drones destruyendo a Israel, segundo a la demostración de la capacidad de Irán atacando la base militar de Al Udeid en Qatar, la sede más importante aérea de los EEUU en el medio oriente, donde alberga también aviones de la Real Fuerza Aérea británica, del mismo Qatar y de otros países, aloja a más de 8000 soldados y tiene capacidad para más de 100 aviones, y una potente infraestructura de defensa, para el momento curiosamente o cobardemente, se habían retirado los aviones y la defensa antimisilistica la realizó Qatar y tercero, la guinda del pastel, el cierre del estrecho de Ormúz, junto a la declaración de los yemeníes de imponer el cierre al paso de los  buques estadunidenses por el estrecho Bab el- Mandeb y por si queda algo más, las movilizaciones mundiales y en particular en EEUU en contra de la guerra



Es absurdo creer que dos días después del bombardeo de EEUU, (21 06) donde detonó más de 150.000 kilogramos de explosivos en menos de una hora sobre suelo iraní, Trump (23 06) llamó al alto al fuego...  porque lograron ¿cual objetivo? Fuera del peligro nuclear de Irán, que en lo inmediato no existe. Al final (24 06) , después de 12 días la defensa antimisiles de Israel se habría debilitado seriamente –la Cúpula de Hierro- por otro lado y continúa la resistencia de Hamas, en Gaza. El Israel de Netanyahu, fue duramente  golpeado por los iraníes, no se lo esperaban, pesaban que su sistema era invulnerable y se demostró que sí  se podía penetrar. Es muy alto el poder misilístico de Irán, algunos inclusive hipersónicos  y con carga explosiva de hasta de 2.500 kilogramos, como se demostró hasta los últimos minutos de la hora del cese al fuego, en la llamada tregua impuesta por Trump



El alto al fuego fue en realidad entre tres, incluido EEUU, el cual no se reconoce como participe en la guerra y fue el principal instigador y promotor, el comienzo de la guerra el dia 13 de junio, correspondía a 61 día, un día más al que EEUU le había dado a Irán para proceder si no se acogía a sus imposiciones desde sus conversaciones en abril de este 2025.

Los mismos israelitas han estimado que el costo de los daños ​por los ataques con misiles y drones iraníes es mayor que los causados desde el 7 de octubre y los más de 600 días trascurridos desde el inicio del genocidio a Gaza y los ataques a Cisjordania, hasta esa guerra de los 12 días. En fín,  un día después de ordenar bombardeos en contra de las instalaciones nucleares iraníes, el presidente estadounidense tomó sus redes sociales para anunciar un sorpresivo armisticio 

Como resultado de esto, entre otros está la salida de Irán de la supervisión del (agencia del imperialismo) llamado Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)

El imperialismo hizo alarde de su verborragia y descaro mediático, utilizando. por un lado, la denuncia de los despotismos y los ataques a los derechos humanos por parte del régimen teocrático, y por el otro lado el despliegue de su poderío miliar y tecnológico aparentemente invencible.  pero lo peor es que la muchos desde izquierda siguiendo estos relatos, le son funcionales, tomando equidistancia en esta lucha

Los revolucionarios son antiimperialistas, pero la resistencia y todo el eje de la resistencia están bajo direcciones no revolucionarias, pero quien no comprenda esta la diferencia y su vez punto en común, lo cual es, que no están con el imperialismo y tiene que luchar por su existencia, por aquí se toma partido, con todas las delimitaciones que correspondan anticolonialistas e internacionalistas, no desde la cátedra dando discursos o notas inflamadas de integridad… sectaria

Todavía peor, algunos sectores etiquetan de guerra imperialista a ambos lados, lo que no es así, pero es guerra y tienes que decidir si estás por las armas que disparan contra el imperialismo, o neutro que es lo mismo que colocarte a favor del enemigo imperialista.  

Por la derrota total del estado sionista de Israel

Arriba las luchas de todos los pueblos del Medio Oriente

Fuera todas las bases, equipos y soldados imperialistas del Medio Oriente

 

José Capitán

Opción Obrera Venezuela

Junio 2025

 

 

 

 

domingo, 22 de junio de 2025

¡Abajo el ataque terrorista estadounidense contra Irán!

 Declaración del DIP: 

¡Abajo el ataque terrorista estadounidense contra Irán! ¡El camino a la paz pasa por la derrota de Estados Unidos e Israel!


El imperialismo estadounidense atacó las instalaciones nucleares legítimas y pacíficas de Irán con bombarderos. Con este ataque ilegítimo y terrorista, Estados Unidos ha elevado su apoyo real a la guerra genocida de Israel contra Irán a un nuevo nivel. Israel amenaza abiertamente a Irán y a toda la región con su arsenal nuclear ilegal. Irán no comparte esa situación ni esa actitud. La justificación estadounidense de la "amenaza nuclear" es absurda e ilegítima. Estados Unidos tiene antecedentes penales, y las afirmaciones sobre "armas de destrucción masiva" que difundió previamente para legitimar su ataque contra Irak han resultado ser completamente falsas. Atacar las instalaciones nucleares de Irán conlleva el potencial de generar contaminación radiactiva. Estados Unidos ha atacado esta realidad consciente y voluntariamente; en otras palabras, ha cometido un acto de terrorismo nuclear.

Cuando Estados Unidos bombardea Irán, en realidad no solo ataca a Irán, sino también a Palestina. Trump declaró tras este ataque que él y el genocida Netanyahu trabajan en equipo. Así, el fascista Trump vuelve a subrayar que no solo es cómplice, sino también instigador del genocidio sionista en Gaza.  

Irán tiene derecho a la legítima defensa contra Estados Unidos, al igual que contra Israel. Nadie está obligado a brindar apoyo político al régimen iraní. Sin embargo, no puede haber una postura antiimperialista que no reconozca el derecho de Irán a la legítima defensa contra el terrorismo imperialista/sionista ni que no apoye su legítima defensa contra Estados Unidos. Estados Unidos e Israel no benefician en absoluto la lucha por la libertad de los trabajadores iraníes ni de las mujeres oprimidas. Un nuevo régimen colaboracionista del Sha no puede tener el más mínimo interés en el anhelo de libertad del pueblo iraní. El camino hacia la libertad, no solo en Irán, sino también en Asia Occidental (Oriente Medio) y Turquía, pasa por la derrota del imperialismo.

Tras el ataque terrorista, Trump llama a la rendición, no a la paz, al afirmar: «Ha llegado la hora de la paz». Además, esta guerra que Estados Unidos ha librado contra los pueblos de Asia Occidental junto con el sionismo solo conducirá a nuevas guerras. La Tercera Guerra Mundial se vislumbra con mayor claridad en el horizonte. El único camino hacia la paz es mediante la derrota militar de Estados Unidos e Israel. Todos los pueblos de Asia Occidental y todos los pueblos del mundo deben oponerse a Estados Unidos e Israel por la paz y un mundo habitable, y deben intensificar la lucha antiimperialista y antisionista. 

Hasta ahora, el poder político en Turquía se ha conformado con condenar a Israel. Las declaraciones de condena no tienen el más mínimo efecto disuasorio contra la agresión sionista. Toda declaración de condena no es más que una actividad de propaganda de la tiranía para ocultar sus propios crímenes. Mantener relaciones diplomáticas y comerciales con Israel, continuar las actividades de la base de radar de Kürecik, que proporciona apoyo de inteligencia a Estados Unidos e Israel, y albergar armas convencionales y nucleares estadounidenses en Incirlik son complicidad. La pertenencia a la OTAN es la expresión oficial de esta sangrienta complicidad. La pertenencia a la OTAN y las bases imperialistas no solo convierten a Turquía en parte de una guerra injusta, sino que también convierten el territorio turco en un objetivo y ponen en peligro la seguridad de los trabajadores. Irán lleva semanas declarando su determinación de atacar todas las bases estadounidenses en Oriente Medio si Estados Unidos entra en la guerra. El gobierno inevitablemente está arrastrando a Turquía a la guerra debido a su alianza con Estados Unidos.

Los pueblos turco, kurdo, árabe y todos los de Asia occidental deben aumentar su solidaridad con el pueblo iraní contra el imperialismo, el sionismo y la lucha contra las potencias colaboracionistas.

¡El camino hacia la paz pasa por la derrota de EE.UU. e Israel!

¡Turquía debería abandonar la OTAN!

¡Cerrar las bases de Incirlik y Kürecik! 

¡Embargo total a Israel!

¡Destruir el Estado sionista de Israel!

¡Abajo el imperialismo norteamericano!

 

22 de junio de 2025

traducción de la declaración del Partido Revolucionario de  los Trabajadores (DIP) de Turquía al español por Opción Obrera Venezuela