Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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jueves, 19 de julio de 2012

EL POR QUÉ LOS PATRONOS CONFISCARON LAS PRESTACIONES SOCIALES CON LA LOT DEL 97


Prensa Opción Obrera 23 Julio - Agosto 2012

EL POR QUÉ LOS PATRONOS CONFISCARON LAS PRESTACIONES SOCIALES CON LA LOT DEL 97

Gobernabilidad e inflación
La inflación comienza a demostrar sus efectos en el país a partir del primer gobierno de Caldera (1969 – 1973) cuando comienza a ser notada con un promedio interanual de 3,40%. Con el primer gobierno de CAP (1974 – 1978) se inicia su escalada a una interanual de 8,38%. Era la época del ta’ barato, dame dos y de Miami como el mejor supermercado para ir a hacer las compras. Con Luis Herrera (1979 – 1983) llega a 13,09% la inflación interanual promedio; es con su gobierno que se establece el control de cambios para impedir la fuga de divisas devaluando el bolívar de 4,30 a 6 por dólar como consecuencia del desplome de los precios del petróleo a la vez que trata de terminar de “gobernar” con un fuerte endeudamiento externo. Con Lusinchi (1984 – 1988) pasa a 26,67% la inflación promedio interanual con más devaluación (en 1984 a 7,50 y en 1986 a 14,50) mientras renegocia la deuda externa pagando parte de ella con los escasos dólares provenientes del ingreso petrolero. Para cuando se aprueba la LOT en 1990, en el segundo gobierno CAP (1989 – 1993), la inflación anualizada ese año fue de 36,48% y la interanual de ese período presidencial inconcluso alcanzó 45,26%. El segundo gobierno de CAP fue el del Caracazo en 1989 y los dos golpes militares de febrero y noviembre en 1992.

La LOT de 1990 pretendió servir de colchón de aguante con los asalariados en ascenso con un proyecto liberal que mejoraba conquistas laborales aunque sin llegar a asemejarlas con las conseguidas por los petroleros o los trabajadores de las empresas básicas de Guayana. Junto a la reducción de la jornada a 44 horas semanales de las 48 previstas en la ley del trabajo de 1936, la LOT Caldera, por ser él su promotor, establecía el derecho a la antigüedad y cesantía de 30 días por año de servicio y el “doblete” en caso de despido injustificado para todos los trabajadores. El resto de su marco legal intentó regular la explotación de común acuerdo con la burguesía, en particular los referidos a la actividad sindical, la discusión de contratos colectivos y el derecho a huelga. También salariza los bonos compensatorios de transporte y alimentación que habían sido decretados por el gobierno de Lusinchi sin tal carácter como salida populista a la creciente desvalorización del salario producto de la inflación acumulada durante su gobierno y el anterior de Luis Herrera.

¿Qué pasó entre 1990 y 1997 para que la burguesía exigiera pasar de ese régimen a uno más benevolente hacia sus intereses?
En esencia la permanencia de la inflación y la imposibilidad legal de no poderse decretar compensaciones remuneradas sin que tuvieran carácter salarial. Con la LOT del 90 se establecía el salario mínimo como el de común acuerdo entre el ejecutivo, la burguesía y la burocracia sindical de la CTV, pero cualquier remuneración adicional relacionada con la labor prestada pasó a formar parte del salario. La tripartita nace en el 90 pero será en el 97 que su papel rector en la regulación de la explotación a los asalariados se concrete.

Uno de los objetivos que buscaba la burguesía con la reforma a la LOT de 1997 respecto a los costos de la relación laboral era abaratarlos bajo una economía fuertemente inflacionaria que se comenzó a manifestar como ya vimos 15 años antes. Mientras la burguesía ajustaba el precio de los bienes y servicios con la inflación se negaba a que el salario y las prestaciones sociales que pagaba a sus explotados se hicieran en igual medida. El robo en las prestaciones a los explotados en 1997 se hizo con ese objetivo pues con un salario mínimo que indefectiblemente tendría que ser ajustado siempre por el ejecutivo de manera acordada en la tripartita aunque fuese siempre a la baja, al ser calculadas las prestaciones como lo planteaba la LOT de 1990 al valor del último salario correspondería un costo estimado mayor al pasar los años. El esquema de abonar con el salario del momento de la LOT del 97 en vez de calcular todo con el último en un esquema inflacionario alto pero controlado y constante le permitió a la burguesía “pagar” menos al terminar la relación laboral, y aunque los costos por antigüedad de un trabajador podrían ser más altos con los abonos en los primeros años, al transcurrir el tiempo (a partir del quinto año de antigüedad si la alta inflación se mantenía o del décimo si ésta tendía a su descenso) el patrono terminaba pagando menos que con lo que decía la LOT del 90.

El hecho es que con inflación importante somos los trabajadores los que nos perjudicamos con la LOT del 97, pero aún más importante, mantuvimos el perjuicio durante 11 años de “revolución bolivariana” cuando se negó sistemáticamente a que se volviera al régimen anterior. Peor aún, nos liquidaron pagando la miseria de los abonos de antigüedad y ahora con la LOTTT no tenemos derecho alguno a reclamar el robo porque fue convalidado por ésta. La contradicción que se avecina es que si hay realmente un abatimiento a la inflación anual como lo tiene como meta el gobierno bolivariano, entonces sería siendo más alto lo que percibiríamos por los abonos de antigüedad que con los 30 días por año a razón del último salario, pero ese más sigue siendo menos porque la riqueza que sólo los que vendemos la fuerza trabajo podemos generar se la llevan los capitalistas y patronos.

La conclusión resulta obvia, en el marco capitalista y burgués del Estado en que vivimos los explotados, las leyes no sólo reproducen la explotación a que somos sometidos sino que, adicionalmente, los que se terminan beneficiando son los capitalistas. Es con un gobierno de los trabajadores la única posibilidad de revertir esto y así poder concretar el socialismo.
Roberto Yépez

martes, 1 de mayo de 2012

Mientras se demanda por más leyes sobre el trabajo más se legitima la explotación en el trabajo

Prensa Opción Obrera 22 Mayo 2012


Mientras se demanda por más leyes sobre el trabajo más se legitima la explotación en el trabajo

Un obstáculo para los trabajadores avanzar en la lucha contra sus penurias y vencer a los patronos, reside en las organizaciones y dirigentes que se esmeran y debaten en foros, asambleas y marchas para formular una compendio de leyes, sin denunciar que todas estas leyes sólo pretenden regular el sistema de explotación dentro de un régimen donde el capital es quien tiene el poder. Las propuestas las encuadran como reformas parciales o “nuevas y  revolucionarias”, algunos llegan hasta a la fantasía de llamar al conjunto de propuestas una ley socialista.

El ministerio del trabajo y todas sus agencias, las inspectorías, las oficinas del Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (Inpsasel), los tribunales, son viles ejecutores de una política antiobrera que de forma inequívoca se expresa a través de la Ley del Trabajo (LOT). No escurrimos el bulto sobre el contenido de las leyes. En todas las propuestas que se proyectan los ejes más importantes son las prestaciones sociales y la reducción de la jornada de trabajo. Alrededor de esto gira todo este alboroto. Sin embargo, el Estado y el derecho, sea jurídico o virtual, tienen como método reglamentar las condiciones de trabajo cuyas reglas del juego determinan un salario que siempre tiende  hacia el mínimo legal, inclusive hasta por debajo de él, y unas jornadas de trabajo para sacar el mayor provecho con la producción.

Desde el presidente Chávez, quien designa la máxima autoridad del trabajo, la ministro y sus vice, el ministerio de industrias, las empresas autónomas como PDVSA, Corpoelec, Petrocasa, los directores y interventores de las empresas nacionalizadas, los ministerios, la AN, por decir algunas instituciones, hasta la empresa privada incumplen con las escasos artículos de las leyes que favorecen a los trabajadores, en particular las referidas al reconocimiento a la contratación colectiva. Es por esto que en las misiones, a la par que intentan enmendar la plana de los fracasos de las instituciones tradicionales, son unos monumentos a la precarización y a la flexibilidad laboral.

Chavez y el gobierno bolivariano son antiobreros por todo el cañón, por tanto es una falacia que sean obreristas, y en el supuesto que lo fueran, sería insuficiente para todos nosotros aceptar un gobierno que no es de los trabajadores aunque tenga una tendencia en forma de dádivas cada tanto tiempo hacia la clase obrera. Tratamos de enrumbar la lucha de forma independiente, esto quiere decir que nuestro problema que es el salario principalmente y sus derivados de horas extras, diurnas y nocturnas, feriados y días de descanso, no los regalamos ni los encorsetamos en una ley. Con un salario miserable el sobretiempo se torna un sacrificio aún mayor. Nosotros tenemos que arrebatar cada conquista, desde la de disponer, por lo menos, de un salario igual a la cesta básica familiar y su ajuste con cada variación por la especulación, hasta alcanzar un gobierno nuestro para, definitivamente, eliminar el sistema de explotación sobre el cual yace esta sociedad capitalista confinada en la República Bolivariana de Venezuela.

La “Izquierda” y su Ley Burguesa

Prensa Opción Obrera 22 Mayo 2012


La “Izquierda” y su Ley Burguesa

Para  Marea socialista el capitalismo es opcional

Stalin Pérez propone ante la decisión de Chavez de promulgar una nueva LOT por decreto, el someterla a un referéndum en la que los trabajadores voten si la aprueban o no, para ello se debe presentar un anteproyecto con las propuestas que se tienen desde los diferentes sectores de los trabajadores para que sea discutida y luego sometida a plebiscito (http://www.aporrea.org/trabajadores/n201572.html). Los de Marea, son tan democráticos que le dan la posibilidad al pueblo de votar en contra de ellos mismos, pero se olvidaron cuando su partido y su gobierno tenían mayoría absoluta, democráticamente, en la AN y no debatieron, mucho menos aprobaron, siquiera un artículo de esta ley y sí muchos para criminalizar la protesta social.

Tanta democracia les permite asumir que “la unidad de los trabajadores”, todo lo contrario a su independencia de clase, pasa por una central sindical impuesta por el gobierno.

“Mas allá de agarrar un papelito y escribir propuestas, consideramos necesario ver las realidades por sector económico del país, debemos debatir cómo vamos a abordar el tipo de trabajo que estamos haciendo, qué estamos produciendo y cómo lo estamos produciendo; si vamos a discutir esta ley también queremos saber qué va a pasar con el reglamento del cual no se ha hablado nada”. (Declaraciones de Cristian Pereira, también vocero de Marea Socialista en http://www.periodicoproceso.com.ve).

“la reducción de la jornada laboral trae consigo un elemento importante, que es la posibilidad de la generación de empleo, pero también trae como consecuencia que una reducción de la jornada modifica los valores de cálculo para bonos nocturnos, horas extras y otras cosas que la ley actual no aclara y nos pone a los dirigente sindicales a dar cabezazos buscando jurisprudencia frente a la alta resistencia y fortaleza económica que tienen los patronos”. (Ídem).

Se devanan los sesos buscando alternativas… dentro de la ley, profundizando las ilusiones en el gobierno. Marea Socialista, es una organización subalterna dentro del PSUV.

La USI, ahora Socialismo y Libertad, y C-CURA abogan por una reforma democrática de la  LOT

Piden que se cumpla la constitución, se lo exigen con desvergüenza al TSJ, y para no quedarse cortos con otras instituciones del Estado: “Que el gobierno cumpla y haga cumplir el mandato constitucional de 1999” (Voz de los Trabajadores, Marzo de 2012, No. 16). Se respaldan tras el espíritu de la constitución de 1999 sobre el pago del llamado recálculo de las prestaciones, además exigen que se reglamente la ley de Seguridad Social, quién sabe si no será con los mismos que están elaborando la nueva LOT.

“El espíritu de la Constitución de 1999 es absolutamente claro (…) El gobierno no debe seguir incumpliendo el mandato constitucional y debe ordenar de inmediato el recálculo de la deuda, su cuantificación, individualización y su pago inmediato. Por ello, exigimos al TSJ que anule la reforma de la LOT de 1997”. (Ídem).

“En este mismo marco, nuestro partido considera que la reforma democrática de la ley debe ir acompañada de la reglamentación de la Ley de Seguridad Social de 2002, la cual se encuentra estancada desde ese año, en lo que los abogados llaman una vacatio legis (suspendida en el limbo), lo cual acarrea que no se hayan aprobado los subsistemas de salud y jubilaciones”. (Ídem).

“Asimismo, exigimos una inmediata amnistía laboral. Que se concrete el reenganche de los trabajadores y dirigentes sindicales despedidos, tanto de empresas privadas como de instituciones del Estado, y se levanten las medidas cautelares y juicios que pesan sobre otros tantos”. (Ídem).

“E igualmente, que se decrete un aumento general de sueldos y salarios, y que el salario mínimo sea igualado a la canasta básica, tal como se plantea en el artículo 91 de la Constitución”. (Ídem).

Para la USI - C-Cura se aplica el dicho: “Pide que no sabes cuándo te darán”.

El PCV y el movimiento Gayones, la “Izquierda” que va más allá

Como pedir parece que es bueno, el PCV organiza una macolla de organizaciones para hacer lo mismo, elaborando una contrapropuesta a la ley que se cocina a espaldas de los trabajadores en la Comisión Presidencial. El único problema es que no hallan cómo lidiar cuando de tales pedidos no obtienen respuestas.

“La Unión Nacional de Trabajadores (UNETE), el Movimiento Nacional por el Control Obrero, la Plataforma de los Consejos Socialistas de Trabajadores de la Gran Caracas, los Colectivos de Delegados y Delegadas de Prevención de la Coordinadora Nacional por la Salud de las y los Trabajadores (CONASAT), la Corriente Clasista de Trabajadores y Trabajadoras “Cruz Villegas”, el Colectivo por la Salud y la Seguridad en el Trabajo “Pedro Ortega Díaz”, el Frente de Jóvenes Trabajadores, el Movimiento de Mujeres “Clara Zetkin”, la Juventud Obrera Católica, EL Partido Comunista de Venezuela (PCV), la Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y demás organizaciones clasista del campo y la ciudad, han venido desarrollando un amplio y profundo debate nacional que ha sido plasmado en una propuesta que ha sido entregada este jueves 22 de marzo del 2012, al Presidente Hugo Chávez Frías y a la Comisión Presidencial en una Marcha Nacional”. (Tribuna Popular, 22/03/2012).

Esmerándose en darle un tinte clasista a su papel de pedigüeños definen que sus propuestas conllevan a lo siguiente:

“Incorporar a los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras en la normativa que permita su utilización pedagógica y concreta para profundizar la democracia, la participación y el control de los trabajadores de los centros de trabajo públicos y privados”. (Tribuna Popular, 29/03/2012).

La realidad es decretar estos mamotretos desde arriba, e imponerlos como conciliadores en las empresas estadales para debilitar el autentico reclamo desde los sindicatos como otra forma de desviar la luchas de los trabajadores.

Los Gayones (UST) ofrecen su versión porque a su entender estamos en tránsito hacia el socialismo. Tal “tránsito hacia el socialismo” los conduce a abandonar cualquier autonomía del movimiento obrero. A pesar de que atendieron el llamado de Chávez por una nueva central sindical y participan en el PSUV, no fueron invitados a integrar la Comisión Presidencial que elabora la nueva LOT, de todos modos se esmeran en su obsecuencia:

En el marco del debate nacional sobre una nueva Norma Jurídica de Derecho Laboral que reemplace de una vez todas a la Ley Orgánica del Trabajo (LOT), y ponga fin a este texto que representa la era neoliberal; desde la Unión de Trabajadores al Socialismo (UTS) consideramos que legislar en esta materia tan importante no es solo una cuestión de orden Jurídica, sino fundamentalmente política e ideológica, por cuanto todo el conjunto de normas jurídicas forman parte de la superestructura de una sociedad la cual está en correspondencia y determinada por las contradicciones de clases, por la correlación de fuerzas presentes en determinado periodo histórico de la sociedad dada”. (http://movimientogayones.blogspot.com, 02/04/2012).

“Por ello no fue suficiente que en la Asamblea Nacional contáramos con la totalidad de los diputados y diputadas que la conformaban, no significa esto que exoneramos de toda responsabilidad a quienes estaban al frente del poder legislativo de entonces; sin embargo, no basta con obtener una nueva ley orgánica del trabajo sino que su contenido esté enmarcado dentro de los intereses del proletariado y consustanciado con una sociedad que transita hacia el socialismo, una nueva ley que sirva de instrumento de lucha, para que el proletariado como vanguardia continúe profundizando el proceso transformación de la sociedad. (Ídem).

Al final lo jurídico remonta la era neoliberal, lo juntan con la superestructura, definen la ¡sociedad! como un tránsito hacia el socialismo, desean que el proletariado y esa dichosa ley vayan juntos con los diputados que no la propusieron, total, un galimatías con el fin de apoyar una comisión designada por el mayor patrón del país.

A propósito del derecho y el trabajo

Prensa Opción Obrera 22 Mayo 2012


A propósito del derecho y el trabajo
Citas de Marx* con algún comentario

El derecho constituye el conjunto de aquellas condiciones exteriores de producción que en una sociedad escindida en clases se expresan como normas consuetudinarias o escritas (normas jurídicas) y cuya mantención está garantizada por la fuerza controlada por el Estado. Es decir sus tribunales, su policía y la guardia nacional.

“El obrero es más pobre cuanta más riqueza produce, cuanto más crece su producción en potencia y en volumen. El trabajador se convierte en una mercancía tanto más barata cuantas más mercancías produce. La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas. El trabajo no sólo produce mercancías; se produce también a sí mismo y al obrero como mercancía, y justamente en la proporción en que produce mercancías en general.”

“La enajenación del trabajador en su objeto se expresa, según las leyes económicas, de la siguiente forma: cuanto más produce el trabajador, tanto menos ha de consumir; cuanto más valores crea, tanto más sin valor, tanto más indigno es él; cuanto más elaborado su producto, tanto más deforme el trabajador; cuanto más civilizado su objeto, tanto más bárbaro el trabajador; cuanto mis rico espiritualmente se hace el trabajo, tanto más desespiritualizado y ligado a la naturaleza queda el trabajador.”

“Si el producto del trabajo no pertenece al trabajador, si es frente él un poder extraño, esto sólo es posible porque pertenece a otro hombre que no es el trabajador. Si su actividad es para él dolor, ha de ser goce y alegría vital de otro. Ni los dioses, ni la naturaleza, sino sólo el hombre mismo, puede ser este poder extraño sobre los hombres.”

* ”Manuscritos económicos filosóficos” de Carlos Marx