Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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jueves, 24 de febrero de 2011

El conflicto de los trabajadores de Heinz

El conflicto de los trabajadores de Heinz
La noticia a través de los medios de comunicación escuálidos del reinicio de las labores es una componenda entre la Heinz, Cliver Alcala Cordones y la Inspectoría del Trabajo de Guacara

La sede de la inspectoría del trabajo se mudó a la 41 brigada blindada

La información de un supuesto reinicio de las labores en Heinz es un ardid planeado en la sede de la 41 Brigada Blindada en Valencia. Se han reunido todos allí, el general Cliver Alcalá Cordones, la directiva de Heinz, empleados de confianza haciéndose pasar por trabajadores, y la complacencia de Elio Almeida enviado por el Ministerio del Trabajo y la directora de la oficina regional de Guacara, Milagros Marcano, con la participación del INDEPABIS y de la Superintendencia Nacional de Silos, Almacenes y Depósitos Agrícolas, SADA, con el fin de apurar el restablecimiento de la producción de alimentos satisfaciendo a la trasnacional capitalista mientras se desconocen los derechos de sus trabajadores.

La Heinz, desde el 8 de Junio del 2010, tiene el contrato colectivo vencido y siempre se negó a en sentarse en la mesa a discutir el proyecto presentado por el sindicato que afilia a todos los trabajadores de la nomina diaria. Tras 8 meses de gestiones la inspectoría del trabajo regional no le dio curso a los trámites legales intentados por los trabajadores para iniciar las discusiones.

Esa empresa monopólica extranjera cerró la planta durante el lock-out petrolero y de industrias en diciembre de 2002 y Enero 2003, para sabotear la economía y doblegar al gobierno. En aquella oportunidad paró la producción y les pagaba religiosamente a los trabajadores todos los jueves. Ahora que los trabajadores exigen que se discuta su contrato colectivo y se mejoren sus condiciones laborales y salariales, sí resulta importante la producción nacional del 50% de las compotas y más de la mitad del ketchup.

Es inaceptable la ingerencia de los militares en los conflictos originados por una empresa golpista y sabotadeora de la economía durante aquel paro, más si es para presionar a los trabajadores a que se acepten las condiciones que desea el patrono.

Tras 23 días de conflicto, los trabajadores exigen discutir las cláusulas económicas, duración del convenio, jornada de trabajo, aumento de salario, tabulador, bono nocturno, tiempo de viaje, vacaciones, utilidades, cesta ticket, caja de ahorro, seguro, entre otros, para reiniciar las labores.

El socialismo es la alternativa a un problema de la economía, en particular la que afecta los bolsillos de los trabajadores, es la salida a la crisis cargándola sobre los que la produjeron: los patronos, sus bancos, la especulación en la bolsa de valores.

Que la crisis no la paguemos los trabajadores, que la paguen los patronos capitalistas
No a la intervención de militares en los asuntos obrero patronales
Fuera el General Cliver Alcala Cordones de cualquier injerencia en el conflicto de Heinz
La comunidad de San Joaquín y los trabajadores unidos contra los explotadores de Heinz


domingo, 23 de mayo de 2010

Venezuela, a nombre del Socialismo, de todo como en botica.

Venezuela, a nombre del Socialismo, de todo como en botica.

El dólar paralelo y los desacuerdos Giordani - Merentes

El presidente Chavez, el 12 de mayo a la salida de la formalización de la entrega de la Faja del Orinoco a las trasnacionales, dejó muy en claro que al dólar paralelo se le daría en la madre.

Sin embargo, a quien parece haberle dado en la suya fue a Giordani. Las ofertas realizadas de forma separada por el Ministerio de Finanzas (Giordani) y el BCV (Merentes) a solicitud del Ejecutivo Nacional como dos equipos con características diferentes en el manejo económico y financiero del país, y por ende la forma de atacar el especulativo valor del dólar paralelo, demuestran que no hay mucha unidad en el seno del gobierno bolivariano en el cómo implementar una política económica que responda por una parte a las necesidades de los capitalistas, y por la otra, atienda el desproporcionado aumento en el costo de la vida que afecta a los trabajadores y al pueblo[1]. Con las medidas anunciadas por el BCV para intentar frenar el hasta especulativo precio de realización del dólar paralelo para los propios especuladores, Chavez le ha dado la batuta a Merentes pero con un signo distintivo a cuando se reconoció formalmente la existencia del dólar paralelo cuando se dictó la devaluación, bajo el eufemismo capitalista de control cambiario, el 10 de enero pasado. En aquellas fechas se decretaron 3 valores oficiales en el precio del dólar, dos con valor propio (2,60 y 4,30 BsF.) y restringido para ciertos rubros de importación, y otro, el reconocimiento del innombrable por estar penado por la ley de ilícitos cambiarios, que debía ajustarse al petrolero de 4,30 BsF..

viernes, 26 de marzo de 2010

UNA EXPERIENCIA QUE LA CLASE OBRERA CARABOBEÑA DEBE TENER PRESENTE

La toma de la Inspectoría Pipo Arteaga de Valencia por los trabajadores de la FUSBEC
UNA EXPERIENCIA QUE LA CLASE OBRERA CARABOBEÑA DEBE TENER PRESENTE

Los compañeros de la FUSBEC, Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del Estado Carabobo, mantuvieron una toma a la Inspectoría del Trabajo Pipo Arteaga durante 9 días. Durante esos 9 días denunciaron el accionar propatronal de los funcionarios escogidos por la Ministra del Trabajo Maria Cristina Iglesias, al relegar los reclamos de todo tipo de los trabajadores, entre estos 40 y 50 despedidos diariamente como consecuencia de los efectos que la bancarrota capitalista mundial refleja en nuestro país. Como dicen los compañeros de la FUSBEC en su comunicado, el problema no fue tomar la inspectoría para intentar hacer un cambio a favor de los trabajadores; ésta se encontraba tomada ya desde una semana antes por el inspector y sus funcionarios quienes devolvían a los trabajadores con un “venga después” en vista que un sistema informático de control convenientemente no funcionaba. El problema para ellos es la movilización autónoma de los trabajadores.

LA TOMA DE LA INSPECTORIA DE VALENCIA, UNA EXPERIENCIA A SER REPETIDA POR LOS TRABAJADORES MAS TEMPRANO QUE TARDE

A pesar de los burócratas sindicales, el ministerio del trabajo, el estamento militar y los oportunistas.
LA TOMA DE LA INSPECTORIA DE VALENCIA, UNA EXPERIENCIA A SER REPETIDA POR LOS TRABAJADORES MAS TEMPRANO QUE TARDE

Los trabajadores organizados en sus sindicatos asociados bajo la Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del Estado Carabobo, FUSBEC, mantuvimos la toma de la Inspectoría del Trabajo en Valencia durante 9 días entre el miércoles 3 y el jueves 11 de marzo de 2010. La toma obedecía al maltrato con que los funcionarios de esa inspectoría venían tratando a los trabajadores o a sus representantes sindicales. Antes de ser tomada por los trabajadores de FUSBEC, la inspectoría ya estaba tomada por los funcionarios nombrados en sus cargos por la propia Ministra del Trabajo, María Cristina Iglesias, ya que no atendían para nada a los trabajadores y por el contrario sí a los patronos que están despidiendo entre 40 y 50 trabajadores por día en la ciudad industrial de Valencia. Nadie hizo algo por aplicar la “institucionalidad” durante ese tiempo, ni la ministra, ni la coordinadora regional, ni la burocracia sindical ni las corrientes sindicales ni  sus organizaciones partidarias. Tampoco obviamente lo hizo el ahora regimentador del movimiento obrero, el general Clíver Alcalá y sus asesores laborales militares.