Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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domingo, 24 de febrero de 2019

Abajo el golpe imperialista Defendamos a Venezuela

¡Abajo el golpe imperialista! 

¡Defendamos a Venezuela contra el imperialismo y sus lacayos! 

¡Adelante por una solución de la clase trabajadora a la situación venezolana!

por RedMed 20 de febrero de 2019



Venezuela se enfrenta a un intento de golpe manipulado por el imperialismo. Los conspiradores de este golpe se preocupan poco en ocultarlo bajo una máscara democrática, la del reclamo constitucional de su títere Guadió y el “sufragio universal”. Este golpe es apoyado por gobiernos reaccionarios incluyendo los de América Latina, especialmente el portaestandarte fascista de Trump en el sur: Bolsonaro. ¡Nosotros los partidos y organizaciones que firmamos esta declaración, declaramos que estamos claramente en contra de este intento de golpe que trata de derrocar a Maduro y al gobierno venezolano!

En la actualidad, el pueblo venezolano está presionado por un bloqueo de carácter económico y político. Este bloqueo tiene el objetivo de forzar al pueblo venezolano a capitular frente al imperialismo y sus secuaces dentro y fuera del país. No se puede hablar de ejercicio de libre elección si el bloqueo continúa. La verdad es que se pone en práctica para usurpar la voluntad del pueblo. ¡Proclamamos la lucha contra el bloqueo económico y político del imperialismo contra Venezuela!

Repudiamos la escalada que se intenta nada menos que en nombre de la “democracia”, cuando es encabezada por el magnate yanqui que ha estado llevando a cabo una persecución implacable contra los inmigrantes, las minorías, las mujeres y sus derechos y que intenta reforzar el papel de los Estados Unidos como gendarme, destruyendo a los pueblos de todas las naciones del Medio Oriente y norte de África. Una ofensiva que es también encabezada por el tristemente célebre fascista brasileño, rodeado de militares, que llegó al poder después de la proscripción de Lula y luego de un golpe que depuso al gobierno de Dilma Rousseff.

Denunciamos la hipocresía y duplicidad de los promotores de esta escalada, que no tienen escrúpulos en sostener dictaduras sangrientas y aberrantes como la encabezada por el príncipe saudí Mohammed bin Salman, responsable del asesinato y desmembramiento de un periodista opuesto al régimen saudí en la embajada de ese país en Turquía.

El conflicto no es solo de carácter político y económico. El imperialismo también pone a Venezuela bajo amenaza militar. La posible agresión militar también podría involucrar a Cuba. ¡En caso de que tenga lugar en la forma de instalar un golpe militar, la iniciación de una sangrienta guerra civil o un asalto militar directo de EEUU y sus agentes locales, nos comprometemos a luchar contra cualquier tipo de intervención! ¡Defendemos Venezuela –y también Cuba– contra la ofensiva militar imperialista!

La situación en Venezuela está fuertemente ligada a la situación internacional. Con los EEUU gobernado por Trump, las guerras comerciales, especialmente contra China, sanciones contra Rusia y del retiro de los EEUU de los acuerdos por los misiles nucleares de alcance medio, las amenazas hacia Corea del Norte, el retiro de los EEUU del acuerdo nuclear con Irán y las olas de sanciones sucesivas puestas en marcha desde ese punto en adelante. Ahora, el imperialismo está nuevamente a la ofensiva, esta vez en Venezuela.

Este y otros desarrollos reaccionarios son contrarrestados por la agitación de la lucha de clases como se puede ver en el movimiento de los “chalecos amarillos y las rebeliones populares en una gran cantidad de otros países, ganando una importancia decisiva. El proletariado y las masas trabajadoras del mundo están dispuestos nuevamente a emprender grandes luchas en el polo opuesto de todas las tendencias hacia la barbarie que continuamente produce la crisis mundial.

¡Internacionalmente, estamos en un punto donde no hay una vía del medio en este planeta dividido por antagonismos de clases irreconciliables, donde la mayoría trabajadora es gobernada por un puñado de sanguijuelas explotadora! En la actualidad, la situación económica en Venezuela es de extrema gravedad. Su pueblo enfrenta una terrible miseria.

Venezuela recuperó el manejo soberano de sus recursos petroleros pero los monopolios imperialistas como la estadounidense Chevron, las europeas Total y Statoil continúan sus actividades de acuerdo con el gobierno. Las dos terceras partes de la economía del país están en manos del sector privado. La economía de mercado no ha perdido su posición dominante. Se ha impedido a la clase obrera organizarse independientemente y formar órganos de poder político, el país continúa siendo gobernado por una estructura política de burguesía parlamentaria. La economía, que ahora es bombardeada por las sanciones imperialistas es arrastrada al colapso por el sabotaje del sector privado desde adentro. El parlamento burgués se ha convertido en el cuartel general de los golpistas.

¡No hay vía del medio en Venezuela! ¡Es hundirse en las manos del imperialismo o salvarse a través de un gobierno de los trabajadores!

Advertimos que, si el intento de golpe resulta victorioso, Venezuela asistirá a un remate descomunal de sus riquezas mineras, la pérdida de importantes conquistas y la aplicación de los planes de austeridad y del FMI, como ha estado sucediendo en Grecia, Argentina y otros países sudamericanos, o sea nuevas penurias y privaciones.

Cualquier intento de llegar a un acuerdo con el imperialismo y el rechazo a romper con las bases capitalistas está condenado a un callejón sin salida. La única salida es repudiar la deuda externa, expropiar a los buques petroleros y poner la industria del petróleo bajo control de los trabajadores, expropiar la riqueza obtenida por la burguesía mediante el saqueo del país, un programa extensivo de nacionalizaciones sin ninguna compensación de para arrancar a el poder económico que ostentan los conspiradores y poner fin a la crisis que se manifiesta en hiperinflación, s bajos salarios, desempleo y una verdadera anarquía en el mercado. Se debe sostener todo tipo de auto organización de la clase obrera para asegurar su independencia política y organizativa ya sea en las fábricas y los lugares de trabajo o en los vecindarios urbanos y el ámbito rural. La clase obrera venezolana debería armarse contra el intento de golpe. Se deberían formar comités de soldados dentro de la tropa para sojuzgar cualquier intento de los oficiales militares de alinearse con el golpe imperialista. Ahora, ciertamente estas medidas solo pueden ser implementadas en Venezuela de forma completa y consistente por un gobierno de los trabajadores.

Llamamos a todos los partidos y movimientos de los trabajadores, socialistas y anti-imperialistas del mundo a unirse contra el intento de golpe imperialista en Venezuela, a organizar la solidaridad con el pueblo venezolano y dar un combate internacional para ayudar a los trabajadores venezolanos a llegar a una solución de clase a la crisis. Vencer al imperialismo pasa por la movilización de masas contra el complot imperialista, por asestar tantos golpes como sea posible a los imperialistas y sus secuaces en nuestros países y por la unidad socialista de América Latina.

Advertimos sobre la gravedad de la crisis humanitaria, pero nos oponemos a la propuesta imperialista de implementar ayuda de emergencia para infiltrar el país políticamente y convertir Venezuela en una colonia. Llamamos a los trabajadores, especialmente de América Latina a organizar una ayuda humanitaria bajo el control de las organizaciones obreras y representantes de los trabajadores electos en sus lugares de trabajo.

¡Larga vida al internacionalismo proletario!

DIP -Turkey
EEK -Greece
PO -Argentina
MTL -Finland
ROR -France
PT -Uruguay
OKP -Russia
RPK -Russia
Eszmelet -Hungary
Levica -Macedonia
Marks21 -Serbia
Fondazia Dokumentalni -Bulgaria
23 September -Bulgaria
Heqiqat -Azerbaijan



La conferencia titulada "Centenario de la Internacional Comunista: de la Comintern al Partido Mundial del Futuro", organizada por la  página web RedMed y el Centro Socialista Christian Rakovsky de los Balcanes  y presentada por el DIP (Partido de los Trabajadores Revolucionarios) en Estambul Turquía, se celebró con una multitud llena en el Teatro del Sonido Beyoglu en un ambiente entusiasta. La conferencia reunió a socialistas de Argentina, Grecia, Rusia, Francia, Bulgaria, Serbia, Azerbaiyán, Macedonia, Finlandia, Irán y , por supuesto, Turquía . Los trabajadores de HT Solar y Cargill denunciaron su lucha al comienzo de la conferencia.



miércoles, 6 de febrero de 2019

Derrotemos el Golpe Imperialista de Trump y su Títere Guaidó


Derrotemos el Golpe Imperialista de Trump y su Títere Guaidó
Venezuela no se negocia 

(Declaración de la Plataforma  Revolucionaria de Lucha - Estado Aragua)


Evitemos que se llegue a una sangrienta guerra civil

El origen del golpe –en proceso– fue planeado por el Departamento de Estado norteamericano junto a la extrema derecha de la oposición al gobierno. La oposición de derecha pretende justificar un posible baño de sangre culpando a Maduro y su empeño en mantenerse al mando del gobierno.



Para el lapso de sesiones de 2019, y aprovechando que el 10 de enero Maduro asumía su nuevo período presidencial, la Asamblea Nacional decide venderse al imperialismo yanqui. Trump escogió de su seno al títere Guaidó para armar la tramoya del golpe de estado. De esa forma toda esa caterva opositora traiciona al país pues representan intereses opuestos a los de Venezuela, más allá de cualquier intercambio leguleyo.



El golpe de estado contra Venezuela es también en contra de toda América Latina porque representa para el imperialismo yanqui la pretensión de aniquilar toda muestra de resistencia a su injerencia, violando la autodeterminación de los pueblos y decretando el robo descarado de nuestros recursos.



En ese sentido, es iluso pensar que el gobierno de Trump, el cual apoya al príncipe heredero de Arabia Saudita, quien mandó a asesinar y luego disolver el cuerpo del periodista árabe Khashoggi, y rechaza a la emigración latina de su patio trasero, pueda venir en nombre de la democracia y con ayuda humanitaria.



De igual manera, el desespero de un sector de los venezolanos por el desastre causado por quienes han conducido al país, les ha hecho creer que la oposición, ahora sí, va a recuperar a Venezuela de la estruendosa crisis que padece.



El colosal desprestigio de Maduro y su equipo se debe a su responsabilidad en llevar al país a la ruina, lo cual no admiten y por el contrario, ante su debilidad, se mantiene compartiendo el poder y  beneficiando cada vez más a las camarillas y los altos mandos militares, pero la oposición de derecha al no ser capaz de responder al descontento mayoritario del país, se presta como socio menor, y así compartir las migajas que les permita el mayor poder en el mundo, el más bestial, el más asesino, el gobierno de los EEUU, quienes para una invasión directa o intervención con mercenarios y estúpidos gobiernos aliados, ¿les importará un carajo un baño de sangre en Venezuela? Sólo los frena hasta cierto punto, las consecuencias dentro de su país por sus posibles bajas.



Maduro no representa ningún socialismo, todo lo contrario. No hay un camino intermedio entre socialismo y capitalismo, entre lo que desea y lo que hace realmente el gobierno de Maduro, que es más y más capitalismo. Sus medidas han llevado al país y a su movimiento político al barranco.



Es importante señalar que siempre ha existido una guerra económica en contra de los trabajadores por parte de los patronos públicos y privados, extranjeros y criollos, en la cual todos los gobiernos han sido sus cómplices, antes y después de 1999; hoy con Maduro, no es la excepción.



Del mismo modo, el estamento militar siempre ha ejercido su papel como garante de sus gobiernos, su función es hacer cumplir el orden, en especial sobre los trabajadores, adicionalmente en el actual gobierno se enriquecieron mediante la corrupción.



Por otra parte, Rusia y China pueden aprovecharse de nuestra situación y favorecer limitadamente a Venezuela  de acuerdo a sus intereses, pero no se van a inmolar por nosotros. Ellos defienden los suyos y pueden enfrentarse a EEUU pero no por Venezuela.



La carta sobre la mesa para recuperar el país la tienen los trabajadores



La clave para salvar la economía no la tienen los gringos, tampoco la tienen los militares, la tienen los trabajadores con su control de todas las fábricas; es la única garantía para ponerlas a producir y reactivar la economía para recuperar a Venezuela.



Nuestras respuestas hoy son decisivas para no seguir sobreviviendo, muriendo por falta de todo o emigrando, y por otro lado, evitar que se desate una guerra con intervención extranjera asesina por parte del ejército norteamericano y el apoyo de los gobiernos lacayos de Duque y Bolsonaro.



Todo esto se remite a los siguientes dilemas



¿Se necesita importar? Sí, ¿pero qué? 

¿Se necesita invertir o disponer de los recursos?  Sí, ¿cuáles?

¿Se necesita hacer un plan económico para producir? Sí, ¿quién lo realiza?

¿Necesitamos un salario los que producimos la riqueza del país, los trabajadores? Sí, ¿cuál debe ser?



Hasta ahora, y en esta soberbia crisis, peor aún, no se importa lo necesario e indispensable, sino lo que enriquece al importador y su encubridor, los capitales salen de los dineros del Estado o del que se deposita en la banca. El gobierno y la banca deciden a quienes favorecen para comerciar y especular. Los resultados son la falta de producción y la falta de asistencia para todos los servicios a la comunidad; lo crítico y sin arreglo son los servicios de gas doméstico, agua potable, el transporte, electricidad y la salud.



A pesar de los inmensos recursos del país, nuestra única salida para recuperarnos de la quiebra es que el comercio exterior (la importación) debe ser nacionalizado, del mismo modo crear una banca única, para determinar las prioridades de país y con base a eso, importar e invertir para producir. Esto sólo puede ser realizado con el control de los trabajadores de esas áreas, elegidos en asambleas democráticas, con entrega de cuentas de la gestión y en todo momento ser revocables por los que los eligieron, asimismo todas las empresas estratégicas del país, en especial la petrolera. De igual modo, el no pago de la deuda y el dinero usado en beneficio del país. Igualmente, los trabajadores deben tener un salario que cubra la canasta básica familiar.



Abajo las negociaciones, para el pueblo no debe haber secretos



El diálogo o la negociación secreta entre los dos bandos, gobierno y oposición de derecha –ambos, reiteramos–, es para intentar levantar una economía quebrada por ellos mismos que desmanteló al país a partir de dilapidar los extraordinarios ingresos petroleros, y no será a partir de reconocer el valor de la fuerza de trabajo sino a costa de ésta, es decir, depreciándola aún más. Todos los presupuestos, planes o proyectos son semejantes, sólo se diferencian en ritmo y de administración, precios altos, inversión extranjera, más endeudamiento, pagos de deudas, más importación, libre control de cambio. Ninguno favorece a los trabajadores ni a la producción vital para el país.



La paz que anhelan todos los patronos, tanto públicos como privados, es con los trabajadores para que no protesten por salarios y con las comunidades para que no reclamen por falta de servicios.



El diálogo que habrá que imponer será sobre los salarios y la contratación colectiva, y no para negociarlos sino para equipararlos mínimamente al valor de la cesta básica familiar.



El embargo a los ingresos por la venta de petróleo



Es de vida o muerte para el país la defensa de la industria petrolera (PDVSA) desde la perforación, refinación y distribución; esto sólo lo pueden hacer los trabajadores y su milicia armada, por sus conocimientos y su experiencia, tomando la industria para ponerla a producir y a defenderla, sin burócratas ni militares. Es la única perspectiva de éxito.



Ante una intervención u ocupación del país se debe responder o resistir con una milicia popular autónoma y armada, en cada fábrica y en cada comunidad.



No a los diálogos secretos.



Restitución de las contrataciones colectivas confiscadas por el gobierno.



No al pago de la fraudulenta deuda externa y confiscación del capital de los corruptos.



Nacionalización de las principales empresas de la economía, bajo control de sus trabajadores, sin burócratas ni militares.



Nacionalización del comercio exterior y de la banca; por una banca única para disponer de esos recursos para las necesidades urgentes del pueblo y del país.



Por un salario mínimo vital, igual a la canasta básica familiar y la escala móvil de acuerdo a la inflación.



No a la criminalización de la protesta obrera y popular.



Estamos contra toda indiferencia hacia la situación de Venezuela y somos incondicionales ante ella contra las pretensiones del imperialismo.


Plataforma Revolucionaria de Lucha  Sección Aragua 
05 Febrero 2019