Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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martes, 24 de noviembre de 2020

Llamado a votar Nulo o en blanco el 6D

 

Llamado a votar Nulo o en blanco el 6D




1.- Las elecciones parlamentarias del 6D en Venezuela, no se pueden evadir por los venezolanos, más allá de la pugnacidad entre la participación o no, por parte del gobierno, del dividido GPP, la oposición golpista y de la sufragista. Estamos sometidos por sanciones y amenazas de EEUU (republicanos y demócratas), la UE, Reino Unido, países tan distantes y disímiles como el llamado Grupo de Contacto Internacional donde está Corea del Sur, Israel, Canadá y los jirones del Grupo de Lima. Los dolientes somos los trabajadores, desempleados y las comunidades de Venezuela (niños, jóvenes, adultos, viejos, mujeres, hombres, inmigrantes, enfermos, saludables, en particular con los salarios, servicios, empleo, educación). 

No caemos en la disyuntiva, la participación legítima (reconocer al gobierno) y los que no participan para no avalarlo, denunciando además que son fraudulentas, todo es absurdo. Hay algo concreto, la derecha antifraude es golpista y a su vez el gobierno de Maduro les llama a participar y los indulta. La participación no necesariamente legitima al gobierno, vamos a votar acompañados con una plataforma revolucionaria de lucha, no como el inocuo voto por la Alianza Popular evolucionaria) o el llamado a voto nulo o de “castigo” como desahogo por parte de Marea Socialista (Aporrea) 

No somos neutrales, ni mantenemos la misma distancia entre Maduro y Guaidó o cualquier otro fascista, nos negamos a darle un voto de confianza a los candidatos del gobierno, o alguna alternativa comprometida con el capitalismo y el imperialismo 

Denunciamos la ausencia de propuestas concretas de los candidatos, representantes oficiales, sus escisiones y de la oposición de derecha. Todos ellos obvian las penurias de las masas, gas o leña, electricidad ¿cada cuánto?, aguas blancas más no potable, cuando llegue, telefonía e internet casi inexistente por robo de líneas, gasolina dolarizada y racionada, sin efectivo monetario, con escaso, caro y mal servicio de transporte, todo esto junto al salario casi a cero, y el desempleo. Nada de esto está en los programas de ninguna lista electoral. 

El voto debe ser nulo, o en el caso de un candidato ni del gobierno ni de la oposición de derecha, y su propuesta combativa, su apoyo local o circunstancial. La abstención favorece al boicot de la derecha nacional y la internacional. 

La prioridad son los trabajadores y las comunidades de todo el país, todo programa de gobernabilidad tiene que partir de acá, no al revés, como lo está haciendo el gobierno y como lo propone la oposición. Todo plan para la recuperación de los servicios, debe ser debatido, por lo tanto público, con rendición de cuentas periódicas, y revocabilidad para los ineptos. 

Dentro del movimiento obrero hay que luchar contra los directivos sindicales burócratas que intentan encausar el descontento de los trabajadores hacia la oposición de derecha 

2.- La “fortaleza” del gobierno está en la incapacidad de la derecha para abordar las condiciones materiales del país y ofrecer una alternativa, a los trabajadores y a las comunidades. Venezuela tuvo por muchos años cifras de un país con un PIB muy alto respecto a su población y tamaño, pero basado exclusivamente en el ingreso por la venta de petróleo. Hoy lo que sucede en Venezuela obedece a uno de los derrumbes capitalistas más estrepitosos del mundo en este siglo y todavía sigue su debacle. Ahora bien, los recursos siguen vigentes, la cuestión es ¿cómo levantarlos?, los métodos capitalistas se agotaron, y por algo muy simple, reventó su incapacidad para sacarla adelante para ellos. Ahora quieren resurgir apretándonos más los cinturones, el salario y las pensiones menos de un dólar mensual y el gobierno impone las tarifas de los servicios y los trámites legales en dólares. Esta es la política de Estado. 

La oposición, no ofrece nada diferente, simplemente perdió el gobierno hace 22 años y quiere recuperarlo, al precio que sea. Tampoco queremos taparrabos de izquierda, ni de derecha, que pretenden aprovechar la situación, siendo más de lo mismo, nada concreto ni de lucha a favor de los trabajadores. 

3.- El petróleo es necesario en las condiciones que sean, plena producción, recesión o guerra. Entre todo lo malo, hay a quienes les va peor, la Exxon-Mobil salió a finales de agosto, como accionista del Dow Jones, industrial, luego de más de 90 años de estar entre los primeros de ese índice bursátil. 

Venezuela tiene hoy, menos del 1% de la producción mundial de petróleo, pero por sus reservas, su ubicación, su relativa facilidad para producir, sus activos, son parte de las joyas de la corona, en cuanto a suministro de energía primaria, por eso la codicia, a pesar de su descomposición económica. 

Las elecciones, expresan lo que está patente en el escenario internacional, las propuestas de Maduro se enfrentan a la amenaza gringa sobre Venezuela, y cada quien se juega su interés, los trabajadores tienen sus propios intereses, pero no pueden aislarse de este suceso, que puede hacerle su vida más miserable. 

4.- En Venezuela, la participación electoral dividió a la oposición, en radicales y conciliadores, dividió al gobierno de un sector del GPP (Gran Polo Patriótico). El gobierno prefiere abstención para los descontentos, y pide la mayor sumisión para sus aliados bajo pena de caerles intervenciones y coacción policial 

Sin embargo, ante cualquier resultado electoral, prefirió blindarse con una ley llamada antibloqueo, la cual en realidad, garantiza, hacer los negocios que sean, por encima del parlamento, esto con el fin de sortear los frenos, obstáculos que se puedan presentar. 

En Venezuela el bloqueo se enfrenta y solo se puede vencer, con la movilización de los trabajadores, como lo están haciendo en Chile, Perú, Bolivia, Colombia, contra sus gobiernos hambreadores. 

Por otra parte, hasta en las elecciones en EEUU, fue debatida la intervención contra Venezuela, los gobiernos en el mundo se dividen entre esta disyuntiva (apoyar o no) y los más variados matices entre estos extremos. Todos están por los recursos del país, por el petróleo y los metales, y vienen por más, detrás están las acciones contra los trabajadores, para que les sirvan a sus fines, otra vez como una colonia. 

El gobierno como todo gobierno no quiere abandonar el sitio, y hace lo posible, legal y lo ilegal, constitucional o inconstitucional para mantenerse, reprime selectivamente a los trabajadores, mientras indulta a los golpistas, no quieren movilizar a las masas para la victoria sobre el imperialismo y la contrarrevolución. Temen la movilización revolucionaria antiimperialista de la clase trabajadora, del campesinado pobre y de los pobres urbanos más que al imperialismo, porque esta movilización podría y debería convertirse en una revolución socialista. 

El capitalismo y su Estado burgués nunca fueron abolidos en Venezuela y estos factores abren el camino al imperialismo yanqui y a los bandidos capitalistas venezolanos. 

Venezuela, no el gobierno, está sometida a acciones, intervenciones, operaciones militares, atentados, sanciones económicas, robo de activos por parte de las naciones más poderosas del mundo, pero no es un asunto solo venezolano, el desenlace de su situación afectará, sin ninguna duda, de manera positiva o negativa, a toda América Latina, puede convertirse en una situación revolucionaria, como un hecho objetivo, no por las elecciones, por su resultado o por su postergación, sino por la magnitud de la bancarrota capitalista en Venezuela y sus consecuencias, o puede ser el inicio de una razzia, contra todas las conquistas alcanzadas en muchas décadas, en un siglo, para toda la clase trabajadora y sus familias. Está de nuestra parte, con hechos concretos, con una propuesta de lucha y organizados, favorecer la balanza hacia la humanidad y no hacia la miseria (barbarie). Si nos quedamos esperando al mesías, vendrán por nosotros, el fascismo de seguro y no el mesías. 

La derecha venezolana no ha podido hasta ahora absorber el descontento popular, a pesar de las condiciones tan desastrosas que ha conducido el gobierno al país con su políticas, he allí el impase para los trabajadores y para el país, no podemos mirar para otro lado, la situación de Venezuela es histórica y concreta, para salir de la crisis estructural capitalista solo con un gobierno de los trabajadores, y bajo las consignas necesarias de lucha para salir de la crisis. 

Respecto a la tragedia de la pandemia solo se puede combatir con un servicio de salud nacionalizado, bajo control de los trabajadores de la salud, un protocolo aprobado y supervisado por ellos y las comunidades. No al lucro de las clínicas privadas y el comercio de las medicinas. El presupuesto del país debe estar al servicio de erradicación de la pandemia y no para enriquecer a un sector a costa de ella.

Salario y pensiones iguales a la canasta básica.

Escala Móvil de salarios

Nacionalización de la Banca y del Comercio Exterior, para planificar y cumplir con  los trabajadores, no puede seguir beneficiando al capital. El dinero no es de la banca y se debe importar lo realmente necesario.

No a la privatización de PDVSA y de las empresas estratégicas, esto es vital para el país.

Control Obrero sobre la producción y la administración de toda empresa estratégica, o que pretenda hacer pagar la crisis sobre sus trabajadores.

No al pago de la deuda externa.

Retribución para las empresas extranjeras en el país, del mismo trato que hacen sus gobiernos respectivos contra Venezuela.

Derogación del memorando 2792. Reconocimiento de los sindicatos y de las contrataciones colectivas.

Derogación de la Ley Antibloqueo.

Autonomía sindical libertad sindical, no a la injerencia del Consejo Nacional Electoral CNE ni del Registro de Organizaciones Sindicales RENOS.

Libertad y desprocesamiento de los trabajadores y campesinos presos. No a la criminalización dela protesta laboral y social.

Prisión para los golpistas y agentes del imperialismo.

Ante las sanciones, nacionalización sin pago de los grandes capitales extranjeros

Abajo la diplomacia secreta ningún acuerdo con el imperialismo

 

José Capitán

Eva López

Antuan Hernández

Miembros de la Plataforma Revolucionaria de Lucha Aragua

lunes, 14 de septiembre de 2020

Opción Obrera ante las elecciones parlamentarias en Venezuela

 

Opción Obrera ante las elecciones parlamentarias en Venezuela



1 Las elecciones parlamentarias previstas para el 6 de diciembre 2020, son un tema apasionante, lo comprueban las declaraciones y acuerdos sobre ellas, por parte de Trump, Pompeo, la UE, UK, países tan distantes y disímiles como el llamado Grupo de Contacto Internacional donde está Corea del Sur, Israel, Canadá y el Grupo de Lima, deberíamos estar satisfechos con tanta devoción hacia nosotros.

Parece haber una disyuntiva, la participación legítima (reconocer al gobierno) y los que no participan para no avalarlo, además denuncian que son fraudulentas, todo es absurdo. Hay algo concreto, la derecha antifraude es golpista y a su vez el gobierno de Maduro les llama a participar y es absuelta de toda culpabilidad. La participación no legitima al gobierno, no necesariamente, y como la realidad pasa por allí, quiéralo o no la oposición y el imperialismo de Trump, hay que ir a votar.

El voto va con una postura ante las contradicciones insuperables, tanto por parte de los representantes oficiales, PSUV y sus socios, sus escisiones como la oposición de derecha, para satisfacer las necesidades básicas para la vida: Alimentación, educación, trabajo, salud integral, todos los servicios nacionales, regionales y comunitarios.

Todos los candidatos obvian las penurias de las masas, gas o leña, electricidad ¿cada cuánto?, agua, más no potable, cuando llegue, telefonía e internet casi inexistente, muchas veces por robo de cables, gasolina dolarizada y racionada, sin efectivo monetario, con escaso, costoso y mal servicio de transporte, todo esto junto al salario casi a cero, y el desempleo. Nada de esto está en los programas de ninguna lista electoral.

El voto debe ser nulo, o en el caso sobrevenido por un candidato, que no sea ni del gobierno ni de la oposición de derecha, con una posición dentro de algunos de estos problemas y su propuesta combativa, su apoyo local o circunstancial. La abstención favorece al boicot de la derecha nacional y la internacional.

La prioridad son los trabajadores y las comunidades de todo el país, todo programa de gobernabilidad tiene que partir de acá, no al revés, como lo está haciendo el gobierno y como lo propone la oposición. Un plan para la recuperación de los servicios, debe ser debatido (no deus ex machina), con rendición de cuentas periódicas, y revocabilidad para los ineptos.

Ratificamos Nacionalización de la Banca y del Comercio Exterior, no a la privatización de PDVSA ni de las empresas estratégicas, Control Obrero sobre la producción y la administración de todo lo anterior. No al pago de la deuda externa. Retribución para las empresas extranjeras en el país, del mismo trato que hacen sus gobiernos respectivos contra Venezuela. Salario mínimo igual a la cesta básica y escala móvil de salarios. Por un Gobierno de los Trabajadores.

2 La “fortaleza” del gobierno está en la incompetencia de la derecha para abordar las condiciones materiales del país y ofrecer una alternativa, a los trabajadores y a las comunidades. Venezuela tuvo por muchos años cifras de un país con un PIB muy alto respecto a su población y tamaño, pero basado exclusivamente en el ingreso por la venta de petróleo. Hoy lo que sucede en Venezuela obedece a uno de los derrumbes capitalistas más estrepitosos del mundo en este siglo, sino el mayor, y todavía sigue su deriva, ahora bien, aun se cuenta con recursos (materia prima vital para impulsar el desarrollo del país y de interés estratégico para el mundo, bajo nuestras condiciones) además medios de producción existentes dilapidada por todas las administraciones capitalistas, ¿Cuál es su propuesta?, desde su perspectiva tiene que venir un ciclón de liberalismo económico, apretarse más los cinturones para poder resurgir, y sucede que este gobierno viene de un hilo populista (antiliberal) y la forma de alcanzarlo, es a través de una voltereta (liberal) del mismo gobierno, que ya lo está haciendo, como política de estado, pero no va a permitir, cedérselo a otros actores. Los actores, de la oposición, no tienen ataduras en ese sentido, además no tienen el gobierno, pequeño obstáculo, lo perdieron hace 22 años, ahora también dentro del movimiento obrero resucitan dirigentes sindicales burócratas que intentan encausar el descontento de los trabajadores hacia la oposición de derecha.

El petróleo es necesario en las condiciones que sean, plena producción, recesión o guerra. Entre todo lo malo, hay a quienes les va peor, la Exxon-Mobil salió a finales de agosto, como accionista del Dow Jones, industrial, luego de más de 90 años de estar entre los primeros de ese índice bursátil.

Venezuela tiene menos del 1% de la producción mundial de petróleo, pero por sus reservas, su ubicación, su relativa facilidad para producir, sus activos, son parte de las joyas de la corona, en cuanto a suministro de energía primaria, por eso la codicia, a pesar de su descomposición económica.

Las elecciones, expresan lo que está patente en el escenario internacional, las propuestas de Maduro se enfrentan a la amenaza gringa sobre Venezuela, y cada quien se juega su interés, los trabajadores tienen sus propios intereses, pero no pueden aislarse de este suceso, que les hace su vida miserable.

3 En Venezuela, la participación electoral dividió a la oposición, en radicales y conciliadores, dividió al gobierno de un sector de sus aliados del Gran Polo Patriótico. 

El gobierno prefiere abstención para los descontentos, pero para sus aliados pide el mayor compromiso, so caerle tribunales e intervenirlos, o dividirlos. Hasta en las elecciones en EEUU, debaten o asienten su compromiso contra Venezuela, ratifican lo que Obama inició al declarar a Venezuela como una amenaza a la democracia norteamericana, Trump lo mantiene y lo envilece con sanciones y promoviendo golpes. En las elecciones próximas cada quien amenaza con la “venezolanizacion” de cada país, y se dividen en reconocedores del gobierno de Maduro y sus contrarios, hasta en el mundo se divide entre este dilema y los más variados matices de estos extremos.

El gobierno como todos otros gobiernos no quiere abandonar el sitio, pero no depende de lo legal y lo ilegal, de lo desagradable o repulsivo, no se defiende a este gobierno per se. Lo que se juega estratégicamente, se refiere a, o es, la defensa del gobierno y de Venezuela, respecto a los intentos permanentes de la oposición de la derecha de golpe asociado a los poderes de la derecha norteamericana, no significa esto que estamos por el ala moderada, si se acepta el término a sectores económicos del gobierno de EEUU, también muy poderosos, pero el hecho real, concreto y muy actual, es que el acicate de la intromisión golpista es “mayamera”, gusana, republicana asociada a Trump. 

Al gobierno de Maduro, lo definen como Estado policial, dictadura, o “el régimen “simplemente, con su acentuación. Sin duda es un gobierno con una represión muy eficaz y selectiva, es bonapartista, con muy fuertes acciones arbitrarias, sin embargo, hay que señalar que aceptando un marco sui generis de estado policial,  para acuñarlo a Venezuela, Colombia va más allá de este término, convive con el paramilitarismo asociado a la producción y tráfico de drogas, Méjico es relevante en la organización y armamento de las bandas de los carteles  de las drogas, la Rusia bajo dominio absoluto de Putin y los gobiernos de EEUU, no solo el actual sí son la cuna del dominio y abuso de la policía, ahora enfrentada por las masas en un acción prerrevolucionaria en este último país mencionado.

Y viene al caso, porque que Venezuela, con gobierno incluido, está sometida a acciones, intervenciones, operaciones militares, atentados, sanciones económicas, robo de activos por parte de las naciones más poderosas del mundo. Algo elemental, esto no está aislado o al margen de la lucha de clases, no es solo por los recursos del país, sobre todo el petróleo, además es político, y detrás están las acciones contra los trabajadores, que acabaron con las mafias sindicales tradicionales de hace más de 70 años, no con esto se defiende a la nueva camada de burócratas apoyados por el gobierno. El gobierno es un muro de contención para las movilizaciones de los trabajadores, un muro que tenemos que derribarlo nosotros los trabajadores, también nos toca evitar que otros vengan a sustituir ese muro por otro.  

4. El desenlace de la situación de Venezuela afectará de manera positiva o negativa, a toda América Latina, es un hecho no sorteable, que puede convertirse en una situación revolucionaria, como un hecho objetivo, no por las elecciones, por su resultado o por su postergación, sino por la magnitud de la bancarrota capitalista en Venezuela y sus consecuencias.

En Venezuela la derecha con las condiciones tan desastrosas del gobierno, no ha podido absorber el descontento popular, tampoco hay movilizaciones masivas independientes de los trabajadores y las masas, el programa nacionalista del chavismo desarmó a toda la izquierda, una parte todavía, vive pegada a la poca leche que le da la teta del gobierno, la otra fatigada participó en la gestión “socialista” de la economía capitalista en el chavismo, avanzó tanto que ya no es funcional, sino directamente aliada del imperialismo, por descarte, piden la caída del gobierno, tan vehemente como lo hace la derecha, aquí no hay nacionalismo de por medio, el nacionalismo lo cubrió el gobierno y se agotó, he allí el impase para los trabajadores y para el país,

La tarea para la IV Internacional no es asombrarse por la insuficiencia de organización y lucha de los trabajadores, estamos cansados de decirlo, Venezuela está en la primera línea, es un blanco central del imperialismo y de todos sus aliados en América Latina e internacionalmente, los compañeros que pretenden o se proponen construir la IV Internacional, no pueden seguir mirando para otro lado respecto de Venezuela, es inexcusable, no tomar partido sobre su situación dentro del ya convulso contexto latinoamericano.

La situación de Venezuela es histórica y concreta, que no la percibe la izquierda o la percibe mal, las masas se han desmovilizado por un lado por la represión del gobierno, y por el otro, defraudadas por la retórica nacionalista del bonapartismo, que las politizó, no correctamente, pero las envolvió con un populismo militante disfrazado de socialismo.

La tarea central del momento para Opción Obrera es construir un núcleo que fomente y participe en las luchas aisladas, espontaneas, ante la situación y las ligue a una tarea consciente para salir de la crisis estructural capitalista solo con un gobierno de los trabajadores, el cual solo podría perdurar en el marco de los Estados unidos Socialistas de América Latina

 José Capitán

jueves, 26 de noviembre de 2015

Venezuela: elecciones estratégicas


Desde Argentina el Partido Obrero se pronuncia
Venezuela: elecciones estratégicas

En la recta final de las elecciones parlamentarias, el cuadro económico venezolano es lapidario.

Con 27.000 millones de dólares en pagos de deuda externa en sólo dos años, las reservas se encuentran exangües. La inflación ha pulverizado el salario. Como sostenía un artículo de Prensa Obrera 1378, "objetivamente, la revolución bolivariana ha llegado a su final: diversos avances sociales, pero también nacionales (recuperación de PDVSA), están siendo arrasados por la marcha de la crisis".

Estado de excepción y elecciones

En este escenario de derrumbe económico, el gobierno ha cerrado una parte de la frontera con Colombia y ha procedido a la deportación de ciudadanos de ese país. La medida se ampara en el paramilitarismo colombiano y en el problema del contrabando fronterizo. Pero apunta, sobre todo, a encuadrar los comicios parlamentarios dentro de un estado de excepción y restricción de libertades.

Las encuestas más serias auguran un triunfo rotundo de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), donde ha prevalecido la línea del "moderado" Capriles de enfrentar al gobierno en las urnas en lugar de en las barricadas. Un triunfo opositor cambiaría la composición en el parlamento y podría allanar el terreno para un referéndum revocatorio contra Maduro.

El caso Leopoldo López (dirigente derechista condenado recientemente a 14 años de cárcel), que formaba parte del operativo de polarización electoral del régimen, se ha transformado en un búmeran para el chavismo, con una fractura dentro del aparato de gobierno. Franklin Nieves, el fiscal del caso, se fugó a Miami y señaló que el gobierno le ordenó inventar pruebas para garantizar la acusación. A la par de esto, se desenvuelve una especie de cerco judicial contra el chavismo: dos familiares de Maduro fueron detenidos por la DEA, acusados de contrabando de drogas.

En la oposición prima un sentimiento de victoria, que se ha visto reforzado por el triunfo de Macri en las elecciones argentinas. Los medios opositores han celebrado como propia la victoria de Cambiemos, entusiasmados con un posible giro regional.

El papel de arbitraje de las fuerzas armadas se reforzará ante el desmoronamiento del régimen político. Aunque las fuerzas armadas son chavistas, ambos campos apelan a ellas. Si Maduro ha dicho que en caso de una derrota no entregará la "revolución" y habló de "unión cívico-militar", que podría ser una sutil alusión a un auto-golpe, un columnista del opositor El Nacional asegura que "nuestra Fuerza Armada siempre ha sabido interpretar el sentimiento nacional (8/11). La expectativa de estos sectores es producir un quiebre dentro de las fuerzas.

Izquierda

La izquierda, sin excepción alguna, ocupa una lugar marginal en medio de este escenario dominado por la polarización entre el chavismo y la oposición. Esto se ve potenciado por un cuadro de reflujo del movimiento obrero.

La subordinación de la mayoría de la izquierda al chavismo o a la oposición burguesa ha conspirado contra el desarrollo de una fuerza revolucionaria capaz de terciar en la crisis actual. El Partido Socialismo y Libertad (PSL), que en los últimos comicios presidenciales presentó la candidatura independiente de Orlando Chirino, delimitada del chavismo y de la oposición, ha desarrollado esta vez acuerdos electorales en diferentes distritos con fuerzas abiertamente chavistas (como Marea Socialista) o que han integrado la MUD (como Bandera Roja), bajo la orientación de llevar "voces de lucha" a la Asamblea Nacional. El alejamiento de Marea Socialista del PSUV chavista no expresa una evolución de esta corriente, que aún sostiene que no hay cambio posible por fuera del chavismo. Lo mismo vale para el distanciamiento de los estalinistas de Bandera Roja de la MUD, para quienes Maduro sigue siendo el 'enemigo principal' ("el peligro más grave para Venezuela", según su declaración del 5 de noviembre), llaman a la "unidad nacional" contra el chavismo en nombre de una "reconstrucción moral", y en competencia con la MUD aseguran que -dado que asistimos a una elección legislativa y no ejecutiva- votar por sus listas "no cambiará el resultado nacional del número de diputados que enfrenten al régimen" (artículo del 28/10). Lo que insinúa es que, en el caso hipotético de que accediera a una banca algún representante de Bandera Roja, podría sumarse a la oposición derechista en la votación del referéndum revocatoria. Opción Obrera, integrante de la CRCI, ha cuestionado estas alianzas "variopintas" y ha llamado al voto nulo.

El agotamiento de los gobiernos nacionalistas y la necesidad de una salida socialista plantean la actualidad de una Conferencia Latinoamericana de la izquierda revolucionaria.

Gustavo Montenegro