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Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
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sábado, 6 de junio de 2026

Consideraciones metodológicas sobre la izquierda (8)

 Consideraciones metodológicas sobre el estado actual de la posición de la izquierda organizada y coherente en la crítica social y las luchas sociales (8)

 


Ana Bazac1

1.       Profesora de la División de Lógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia, Comité Rumano de Historia y Filosofía de la Ciencia y la Tecnología, Academia Rumana.

 

(8) La crisis46

 

El capitalismo se encuentra en crisis sistémica. Como es sabido, Lenin, siguiendo las demostraciones de Marx sobre las contradicciones y los límites estructurales de la victoria del capitalismo sobre el régimen feudal, ofreció su primera descripción teórica: cuando las clases dominantes ya no pueden estabilizar el sistema que crearon y las nuevas clases aún no son capaces de conducir a la sociedad hacia una estructura que le asegure un desarrollo mejor, más justo y más eficiente. Concretamente, el momento de inicio convencional de la crisis del sistema capitalista fue el comienzo de la Primera Guerra Mundial, que demostró que, con el desarrollo general de las fuerzas productivas (de la civilización), así como con la brutal extorsión de riquezas a las colonias que abarcaban una superficie terrestre mucho mayor que la de las metrópolis imperialistas, la competencia económica entre ellas era tan grande que su apariencia pacífica, ilustrada por tantos documentos legales que respaldaban bellos principios liberales utópicos, se rajó

El capitalismo, por sus relaciones fundamentales, constituye un sistema mundial. Como sistema mundial, el capitalismo entró en su crisis de raíz. Por esta razón, la cura solo puede ser sistémica, a escala mundial48. Y por esta razón, la crisis del sistema es un «sistema de crisis de sistemas», ya que se manifiesta tanto en todos los países como en todos los dominios (economía, ciencia y tecnología, políticas, civilización, cultura, psique, estados-nación, geopolítica). Obviamente, la intensidad de la crisis del sistema no fue ni es la misma en todos los lugares y periodos de tiempo. Hubo y hay ejemplos de países capitalistas: el «Primer Mundo» del núcleo del sistema capitalista, que debe preservarse sin importar el precio que pague «el resto» y, en general, la humanidad. Además, están las apariencias visibles de la civilización: la infraestructura de las grandes ciudades, los teléfonos móviles que todos usan y la ropa informal que todos visten, los centros comerciales y el pago con tarjeta, los valores de transitoriedad y relatividad generalmente asumidos, el rol de espectador frente a los acontecimientos frenéticos que se suceden vertiginosamente y que, por lo tanto, se consideran un entretenimiento inevitable; todo esto parece añadir al núcleo privilegiado nuevos países como «aliados», que, por lo tanto, también tienen o tendrán privilegios. ¿Y los que están fuera de este «mil millones de oro»? Bueno, el único modelo, la única alternativa

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46 Así como el término griego krisis, derivado del verbo krineo, discernir (por lo tanto, enfatizar), significa también un punto paroxístico de bifurcación/inflexión (como resultado del discernimiento de estados), la palabra china wēijī (危机), formada a partir de wēi (, peligro) y (, oportunidad), sugiere un momento/punto incipiente de bifurcación (jī), porque, de hecho, cualquier punto de bifurcación es una oportunidad, una ventana para futuros caminos (diferentes). (Y la palabra criterio proviene de la misma raíz, al igual que crítica).

47 Véase también la fórmula gramsciana: «lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer», Antonio Gramsci, Selección de los Cuadernos de la Cárcel, editado y traducido por Quintin Hoare y Geoffrey Nowell Smith (1971), Nueva York: International Publishers, 1992, p. 276.

48 John McMurtry, The Cancer Stage of Capitalism: From Crisis to Cure (La etapa cancerosa del capitalismo: De la crisis a la cura) (1999), Londres, Pluto Press, 2013.

que es «nuestra», es el capitalismo, y quienes se oponen a él son, si no necios, enemigos. Y el destino de los enemigos está «en el escudo»: en el fondo, ellos mismos lo eligieron, ¿o no?

La primera institucionalización oficial del gobierno de extrema derecha en el período de entreguerras, la Segunda Guerra Mundial y luego las numerosas guerras y eventos que nos acercaron al abismo49, al borde del abismo, certificaron que el capitalismo se encuentra en crisis sistémica. El estado de bienestar de la posguerra no significó que el fascismo del período de entreguerras fuera un accidente y que

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49 Debemos recordar al menos la guerra civil anticomunista en Grecia (1944-1949); la Guerra de Corea (1950-1953); el interés esencialmente anticomunista contra las fuerzas y tendencias de izquierda y antiimperialistas en los países árabes del Cercano Oriente, al imponer las políticas del estado de Israel en Palestina desde 1948; el golpe de Estado de 1953, respaldado por Estados Unidos y Gran Bretaña contra las políticas independentistas de Mohammad Mossadegh (1951-1953) en Irán; el golpe de Estado respaldado por Estados Unidos en Guatemala (1954); la guerra de Vietnam (1955-1975); la represión militar radical anticomunista en Indonesia en 1965; el golpe de Estado y gobierno militar (en realidad, de extrema derecha) en Brasil desde 1964 hasta 1985; el golpe de Estado y régimen de extrema derecha en Grecia (1967-1974); el golpe de Estado estadounidense contra el gobierno socialista electo en Chile en 1973; el golpe de Estado de 1974 en Chipre, liderado por la junta griega contra la línea antiimperialista del gobierno chipriota; Las sanciones y la presión militar de los gobiernos de extrema derecha y derecha de Estados Unidos y América Latina contra la revolución patriótica cubana y el sistema comunista (1961, 1962 – la Crisis de los Misiles Cubanos, hasta hoy (véanse las resoluciones no vinculantes de la AGNU contra el embargo económico, comercial y financiero estadounidense a Cuba, incluso la más reciente: https://docs.un.org/en/A/80/L.6, y GA/12723, 29 de octubre de 2025, la Asamblea General aprueba abrumadoramente una resolución que insta a Estados Unidos a poner fin al embargo a Cuba…, https://press.un.org/en/2025/ga12723.doc.htm; la presión, las sanciones y la participación imperialista para derrocar la revolución iraní (1979-actualidad). Por lo tanto: las guerras militares colonialistas contra las colonias africanas después de 1945, y los golpes militares (secamente, de extrema derecha) para imponer el neocolonialismo en todos los países africanos que anteriormente habían sido colonizados. Liberados del colonialismo secular de los países de Europa Occidental; los golpes militares en países latinoamericanos contra las fuerzas que luchaban por el desarrollo social, y la represión de extrema derecha, respaldada por EE. UU. y las potencias de Europa Occidental, contra estas fuerzas (1975-1983)…); las políticas imperialistas y anticomunistas en Asia, para contener a la China comunista (1949-actualidad); y las políticas anticomunistas de la «Guerra Fría» para contener (esta palabra significa derrocar, destruir) a la URSS y sus aliados europeos. Así como el terrorismo de Estado en los estados democráticos occidentales —a través de la colaboración de agencias de inteligencia estatales y grupos neofascistas no estatales, creados y apoyados por el Estado— para atemorizar a la población y frenar la presión de los sindicatos (como en Italia en 1969) y las protestas promovidas especialmente por los jóvenes (1968-1969, especialmente en Francia e Italia). En este contexto, una estrategia principal fue la influencia: 1) sobre los jóvenes manifestantes de izquierda para que respondieran a la 1) La “pasividad” del Estado y el terrorismo de extrema derecha, con el terrorismo opuesto justificado como conquista del poder por la fuerza, un movimiento que pretendía comprometer las ideas de izquierda, y 2) que los líderes comunistas aceptaran y promovieran la postura de no oponerse a los partidos de derecha en el poder (este era el “compromesso storico (compromiso histórico)” de Berlinguer), es decir, de no promover la razón de ser de los partidos comunistas: demostrar de forma permanente, clara y contundente que las reformas democráticas dentro del sistema capitalista no son suficientes para resolver las profundas contradicciones de este sistema, y ​​que la única vía es transformar las relaciones estructurales de poder y económicas. El resultado de la colaboración de clases en el capitalismo —como ocurrió en el “eurocomunismo” occidental— no fue ni la presencia de comunistas en gobiernos de “solidaridad/unidad nacional” ni el aumento de las políticas de izquierda en las reformas capitalistas, sino la disminución irrevocable del prestigio y el poder de las ideas comunistas. El contexto siempre es importante y el resultado de la votación lo refleja, pero el voto mayoritario a favor de los partidos no comunistas y anticomunistas en las últimas décadas es sumamente relevante.

 

"el capitalismo es democracia (derechos humanos) y prosperidad general": porque el "estado de bienestar" democrático coexistió con las guerras brutales contra los pueblos que querían eliminar su condición de colonia y dependencia, con sanciones discrecionales para destruir a estos pueblos, con un cínico "realismo político".

La continuidad de la crisis sistémica es evidente. Pero las últimas décadas, en un movimiento acelerado que una vez más nos hace sentir que nos enfrentamos a un acontecimiento sin precedentes, la crisis, la acentúan con una escala e intensidad nunca antes vistas.

La continuidad de la crisis sistémica es evidente. Pero las últimas décadas —en un movimiento acelerado que una vez más nos lleva a la impresión de que nos vemos afectados por un evento sin precedentes, la crisis— la enfatizan con una escala e intensidad sin precedentes. No se trata de «cantidad»50, sino de la apropiación, por parte del capitalismo europeo51 y mundial, de las manifestaciones feas y antidemocráticas del capitalismo estadounidense, poniendo de relieve, al menos desde principios del siglo XX, las formas más avanzadas de capitalismo y sus contradicciones estructurales52, y de la transformación de todas las «costumbres civilizadas» «victorianas» que antes lo encubrían. Los comportamientos de los líderes occidentales y la propaganda se desvían de las apariencias de cortesía, respecto

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50 La “cantidad” en sí misma no considera solo el “simple” deterioro de la infraestructura material y la disminución del nivel de vida incluso de la clase media baja, pero más allá de los contextos “objetivos” [¿ Living Paycheck to Paycheck? You’re Not Alone—67% of People Are in 2025 (¿Viviendo de cheque en cheque? No estás solo: el 67 % de las personas lo están en 2025), https://www.investopedia.com/living-paycheck-to-paycheck-youre-not-alone-67-percent-of-people-are-in-2025-11812027; o la profesora Patricia Thane FBA, How poverty in modern Britain echoes the past (Cómo la pobreza en la Gran Bretaña moderna hace eco del pasado), 11 de enero de 2019, https://www.thebritishacademy.ac.uk/blog/how-poverty-modern-britain-echoes-past/; o House-holds Below Average Income: an analysis of the UK income distribution (o Hogares con ingresos por debajo del promedio: un análisis de la distribución de ingresos en el Reino Unido): año fiscal 1995 a año fiscal 2024, actualizado el 28 de mayo de 2025, https://www.gov.uk/government/statistics/households-below-average-in-come-for-financial-years-ending-1995-to-2024/ households-below-average-income-an-analysis-of-the-uk-income- (Hogares con ingresos por debajo del promedio: un análisis de la distribución de ingresos en el Reino Unido) distribution-fye-1995-to-fye-2024#children-in-low-income-households(Niños en hogares de bajos ingresos)], al mismo tiempo sus correspondientes sentimientos y estados subjetivos; véase David G. Blanchflower y Alex Bryson, Young Worker Despair in the United States, National Bureau of Economic Research, Documento de trabajo 34071, julio de 2025.

51 La drástica reducción del gasto estatal en infraestructura y necesidades sociales, junto con la imitación de las costumbres y los temas de la propaganda estadounidense, se ilustra en los antiguos países socialistas de Europa del Este, como Rumanía.

52 Véase la lectura obligatoria de Antonio Gramsci, “Americanismo y fordismo”, en Selections from the Prison Notebooks of Antonio Gramsci, editado y traducido por Quintin Hoare y Geoffrey Nowell Smith (1971), Nueva York: International Publishers, 1992, pp. 277-318; y Jean Baudrillard, Amérique, París: Bernard Grasset, 1986. El Dr. Warwick Powell, The Bad Dream of Modernity, Baudrillard’s America Forty Years On, 2 de enero de 2026, https://warwickpowell.substack.com/p/the-bad-dream-of- modernity se refirió a este último, insistiendo en la “hegemonía semiótica” del capitalismo estadounidense. Los resultados de todos estos procesos objetivos en economía e ideología son: David U. Himmelstein, Steffie Woolhandler, “Pobreza y muerte en las naciones más ricas”, The Lancet, Vol. 10, noviembre de 2025, e897-e898. Es interesante, sin embargo, que Estados Unidos fuera visto como la mejor forma futura de la civilización económica y científica europea, porque desarrollará todas estas adquisiciones de civilización sin estar “cargado con una inmensa clase de proletarios que exigen trabajo y que parecen estar al borde de perecer si una máquina reemplazara sus brazos”, J.C.L. Simonde de Sisimondi, Études sur les sciences sociales. Tome premier. Études sur les Constitutions des peuples libres (1836), Bruxelles, Société typographique belge, 1839, p. 129.

 

a la legalidad53 y lógica como sentido común visible que se mantenía de una u otra forma antes.

No debemos olvidar que, por un lado, el capitalismo mismo muestra el camino hacia su propio avance y, por otro lado, obstaculiza este camino. No solo el desarrollo de la tecnología requirió y requiere una gestión unitaria coherente (un plan y formas de llevarlo a cabo) –y, obviamente, no solo a nivel de una unidad económica, sino a nivel de toda la economía (nacional y, sí, internacional)– sino también las relaciones capitalistas. La tecnología del vuelo requiere una gestión internacional de reglas, trayectorias, tiempo, pero la competencia capitalista que conduce a la transnacionalización de las actividades económicas, a la concentración y centralización del capital, enfatizó la necesidad de tener en cuenta todas las conexiones nacionales e internacionales para el funcionamiento necesario54. En esto, el capitalismo expone sus contradicciones estructurales relacionadas con la competencia y la extorsión de ganancias. Con todas sus etapas que, funcionalmente son la industrial, la ligera y pesada, la financiera 55, conducen a una economía rentista que hace dinero para los oligarcas a partir del dinero56, de la especulación, la compra de activos existentes y las guerras en lugar de la producción; En el plano espacial, las etapas son nacionales (concentración y centralización) y transnacionales. Cada etapa garantizó un nuevo espacio para el desarrollo del capital y puso de manifiesto las contradicciones irresolubles de dicho desarrollo.

Por un lado, todo está conectado, según la lógica económica; por otro lado, todo está restringido y limitado porque el objetivo capitalista es ganar dinero ahora, y si la lógica económica genera dinero después, es mejor fragmentarlo y venderlo. Además, por un lado, producir bienes valiosos para la demanda (efectiva) es el propósito de la lógica económica, y obviamente esto significa

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53 Véase L’attacco USA in Nigeria, fuori da legalità internazionale, svela il piano criminale di Trump che vuole comandare il mondo. E spine alla crisi totale per scatenare un conflitto totale. Verso una guerra sistemica: l’imperialismo pirata torna a colpire (Editoriale di Luciano Vasapollo), 26/12/2025, https://www.farodiroma.it/l-attacco-usa-in-nigeria-fuori-da-legalita-internazionale-svela-il-piano-criminale-di-trump-che-vuole-comandare-il-mondo-e-spinge-alla-crisi-totale-per-scatenare-un-conflitto-totale-verso-una-gu/.

54 Véase también en el desarrollo de la IA junto con los nuevos instrumentos de financiarización (las criptomonedas), Marwan S., Les nouvelles données de l’impérialisme étatsunien, enero de 2026, https://la-pensee-libre.over-blog.com/2026/01/n-269-les-nouvelles-donnees-de-l-imperialisme-etatsunien- itcoin-et-imperialisme-0.html.

55 Michael Hudson, The Neo-Rentier Economy, 31 de enero de 2012, https://www.levyinstitute.org/ blog/hudson-the-neo-rentier-economy/; Michael Hudson, The Destiny of Civilization: Finance Capitalism, Industrial Capitalism or Socialism, Islet, 2022.

56 Se trata de la etapa financiera/financiarización. John McMurtry, ibídem, desarrolló las fórmulas de Marx sobre la formación de capital – D-M-D (dinero/inversión-producción de mercancías-dinero – mostrando la diferencia entre el D-M-D para la vida (donde M son bienes necesarios) y el D-M-D parasitario en dos formas: a) M – armas, productos dañinos; b) M=D, financiarización.

 

captar a tantos compradores como sea posible, independientemente de los medios utilizados y de sus resultados57; por otro lado, dado que cada inversor actúa según esta misma lógica, es más fácil especular y ganar dinero comprando y vendiendo.

Pero ¿cuáles son los bienes buenos? Dado que el gusto es relativo, y los criterios de las necesidades (alimentos, etc.) nos confunden y no anulan la relatividad que disuelve el valor de los bienes económicos, la característica que engloba todas estas diferencias y criterios es la universalización de los bienes. Todos comen, viven, etc., pero nadie compra tanques, bombas, cohetes. Por lo tanto, las características parasitarias y malignas del capitalismo son el resultado de la deformación del ciclo económico de oferta y demanda: de la producción de medios de muerte, derrochando materia, energía, creatividad humana y destruyendo la naturaleza, y destruyendo directa e indirectamente vidas humanas, aumentando el sufrimiento y prometiendo un futuro más oscuro debido a la absurda deuda de los estados, resultante principalmente del gasto militar58 y pagada por la población, mientras que los estados hegemónicos no la pagarán59. La deuda neta de EE. UU. se acerca ahora al 100 por ciento del ingreso nacional, (pero) los acreedores nacionales y extranjeros no mostraron signos de fatiga de la deuda60. ¿Por qué? Porque saben que la única solución para ellos es continuar con este absurdo carrusel. Una vez más, la economía capitalista se presenta como un esquema Ponzi, donde los especuladores en la cima obtienen ganancias asegurando la entrada permanente de dinero en la base, por cualquier medio, sin importar las consecuencias nefastas para la economía en sí. La única solución del capitalismo es continuar y exacerbar las guerras61 y la destrucción general62, con la esperanza de que las nuevas fuentes de ganancia no solo le reporten beneficios, sino una dominación de clase para siempre.

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57 Véase la industria automotriz que impulsó la creación de suburbios de casas individuales lejos de los lugares de trabajo y los servicios, la congestión de las carreteras, el aumento del tiempo de transporte, el derroche de energía y materia, y la destrucción de las vías férreas.

58 Véase Kenneth S. Rogoff, «¿ America’s Coming Crash Will Washington’s Debt Addiction Spark the Next Global Crisis? (El inminente colapso de Estados Unidos: ¿Desencadenará la adicción a la deuda de Washington la próxima crisis mundial)», publicado el 19 de agosto de 2025, https://www.foreignaffairs.com/united-states/americas-coming-crash-rogoff.

59 Michael Hudson, «Debts that can’t be paid, won’t be (Las deudas que no se pueden pagar, no se pagarán)», 10 de abril de 2012, https://michael-hudson.com/2012/04/debts-that-cant-be-paid-wont-be/; Michael Hudson, How America Makes  Money Without  Paying (Cómo Estados Unidos gana dinero sin pagar), 11 de octubre de 2025, https://www.youtube.com/watch?v=7VCsf_sKKXs; Michael Roberts, Debt  and  the  cockroaches (Deuda y las cucarachas), 1 de noviembre de 2025, https://thenextrecession.wordpress.com/2025/11/01/debt-and-the-cockroaches/.

60 Kenneth S. Rogoff, ibídem. Véase también https://www.usdebtclock.org/, que muestra datos en tiempo real.

61 Véase Mazin B. Qumsiyeh, War and Oil: Connecting the dots (Guerra y petróleo: Conectando los puntos), 7 de enero de 2026, https://popular-resis-tance.blogspot.com/2026/01/war-and-oil-connecting-dots.html.

62 Esta destrucción general no equivale a la «destrucción creativa» de Schumpeter de la tecnología obsoleta para dar paso a la nueva, sino a la destrucción contraproducente de la naturaleza y los recursos. Véase Ana Bazac, «Incompatible Deployment: The Non-Creative Destruction of the Human Constructions”, Analele Universității din Craiova, Seria Filosofie (Despliegue incompatible: La destrucción no creativa de las construcciones humanas», Analele Universității din Craiova, Seria Filosofie), n.º 53 (1/2024), pp. 126-152. Y, para que esta destrucción general sea aceptada por los gobernados, el capitalismo refuerza la creencia de que la naturaleza es capaz de reabsorber y disolver todos los aspectos nocivos de la producción capitalista.

 

Una vez más, el capitalismo es un sistema mundial. Y es un «espaciófago», ya que siempre necesita nuevos mercados de materias primas, energía y consumidores: es una economía extensiva por naturaleza, independientemente de las intensivas marcas derivadas del desarrollo tecnológico y de la propensión a una economía circular; como si se tratara de una sociedad antigua basada en la escasez de medios de subsistencia. En realidad, la tasa de ganancia ha disminuido, mientras que el beneficio financiero no es suficiente para la economía real que debe satisfacer la demanda; por lo tanto, el capitalismo debe adquirir nuevas fuentes de ganancia, debe extraerlas de la naturaleza y de la gestión no capitalista, y debe absorberlas. Así, el capitalismo es también un «tiempófago»: desperdicia el tiempo en innovar nuevas formas y medios de economizar y administrar coherentemente los recursos naturales y humanos.

Al mismo tiempo, al mostrar el camino hacia su propia superación, el capitalismo asumió una preocupación histórica de las clases dirigentes por aliviar y mejorar la condición de los pobres63 con el fin de desalentar y disuadir las revueltas. Pero la eventual propensión moral de los principales representantes oficiales no fue ni es suficiente, y se ve contrarrestada tanto por la imposibilidad estructural de universalizar un régimen económico de bienestar en todo el mundo —porque la conquista capitalista de nuevos espacios económicos solo garantiza el estado de bienestar de los conquistadores— como por la pobreza estructural de los valores morales capitalistas, su reducción a la prosperidad y la felicidad individualista.

 

(8) The crisis46

 

    Capitalism is in its system crisis. As  it  is  known,  Lenin    following  Marx’s demonstrations related to the contradictions and structural limits of the victory of  capitalism over the feudal regime – gave its first theoretical description: when the former/dominant classes can no longer stabilize the system they created and when the new classes are not yet able to conduct society toward the structure that assures it a better, fairer and more efficient development47 . Concretely, the conventional starting moment of the capitalist system crisis was the beginning of WWI, which proved that, with the entire development of productive forces (of  civilization), as  well as with the ugly extorting of wealth from the colonies covering a much bigger surface of Terra than the imperialist metropoles, the economic competition between these ones is so huge that their peaceful guise illustrated by so many legal documents endorsing beautiful utopian liberal principles cracked.

    Capitalism is, by its core relations, a world system. As a world system did capitalism enter its root crisis. For this reason, the cure can be only systemic, on a world scale48. And for this reason, the system crisis is a “system of system crises”, as both manifestations in all the countries and as manifestations in all the domains (economy, science and technology, policies, civilization, culture, psyche, nation-states, geopolitics). Obviously, the intensity of the system crisis was and is not the same in all the places and time intervals. There were and are showcases of countries of capitalism: the “First world” of the core capitalist system, that must to be preserved regardless of the price paid by “the rest” and, generally, by humanity. Also, there are the  visible guises of  civilization – the infrastructure of big cities, the mobile  phones used by everyone and the casual clothing worn by everyone, the malls and  the payment by cards, the values of transience and relativity generally assumed, the spectator feature in front of the mad occurrences which madly succeed one another and are thus, considered an inevitable entertainment – which seem to add to the privileged core, new countries as “allies”, which thus have or will have privileges, too. Those outside this “gold billion”? Well, the single model, the single alternative 

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46 As the Greek  krisis, coming from the verb krineo, to discern (therefore, to emphasize), that means also a paroxysmal point of bifurcation/inflection (as a result of the discernment of states), the Chinese word wēijī (危机), formed from i (, danger) and   (, opportunity), suggests an incipient moment/point of bifurcation (jī ), because in fact any point of bifurcation is an opportunity, a window for future (different) paths. (And the word criterion comes from the same root, as well as critique).

47 See also the Gramscian formula: “the old is dying and the new cannot be born”, Antonio Gramsci,  Selections from the Prison Notebooks, edited and translated by Quintin Hoare and Geoffrey Nowell Smith (1971), New York: International Publishers, 1992, p. 276.  

48 John McMurtry,  The Cancer Stage of Capitalism: From Crisis to Cure (1999), London, Pluto Press, 2013.

 

that is “ours”, is capitalism, and those who oppose it are, if not fools, enemies. And the destiny of enemies is “on the shield”: au fond, they chose it, didn’t they?

    The inter-war first official institutionalization of the extreme-right governance, WWII and then the many wars and events on the edge bringing us closer to the abyss49, on its brink, all certified that capitalism is in its system crisis. The post- war welfare-state did not mean that the inter-war fascism was an accident and that 

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49 We should remember at least the anti-communist civil war in Greece (1944-1949); the Korean  War (1950-1953); the essentially anti-communist interest against the left-wing and anti-imperialist  forces and tendencies in Near-East Arab countries, by imposing the state of Israel’s policies in Palestine from 1948 on; the 1953 coup, backed by USA and Great Britain against the independentist  policies of Mohammad Mossadegh  (1951-1953) in Iran; the US-backed coup in Guatemala (1954);  the Vietnam war (1955-1975);  the military anti-communist radical repression in 1965 Indonesia;  the military (actually, extreme-right) coup and rule in Brazil in 1964 until 1985; the extreme-right  coup and regime in Greece (1967-1974); the American coup against the elected socialist governance in Chile 1973; the 1974 coup in Cyprus, led by the Greek junta against the anti-imperialist  course of the Cypriot government; the US and Latin American extreme-right and right-wing governments  sanctions  and  military  pressure  against  the  Cuban  patriotic  revolution  and  then  communist system (1961, 1962 – the Cuban Missile Crisis, till today (see the non-binding resolutions of UNGA against the US economic, commercial and financial embargo of Cuba, even the latest:  https://docs.un.org/en/A/80/L.6, and GA/12723, 29 October 2025, General Assembly Overwhelmingly Adopts Resolution Calling on United States to End Cuba Embargo…, https://press.un.org/en/2025/ga12723.doc.htm; the pressure, sanctions and imperialist involvement to overthrow the  Iranian revolution (1979-today). Therefore: the colonialist military wars against the African colonies after 1945, and the military (dryly, extreme-right) coups to impose neo-colonialism in all the African countries which were previously liberated from the secular colonialism of the Western European countries; the military coups in Latin American countries against the forces which fought for social development, and the extreme-right repression, backed by the USA and Western European  powers, against these forces (1975-1983)…); the imperialist and anti-communist policies in Asia, in order to contain communist China (1949-today); and the “Cold War” anti-communist policies in order to contain (this word means to overthrow, to destroy) the USSR and its European allies. As well as the state terrorism in the democratic Western states – through the collaboration of state intelligence agencies and non-state neo-fascist groups, forged and supported by the state – in order to frighten the population and stop the pressure of unions (as in 1969 Italy) and the protests promoted especially by young (1968-1969, especially France and Italy). In this frame, a main strategy was the influence: 1) on left-wing young protesters to respond to the “passivity” of the state and the extreme-right terrorism with opposed terrorism justified as conquest of power with arms, a movement that was to compromise the left-wing ideas, and 2) on the communist leaders to accept and promote the position of not opposing to the right-wing parties in power (this was the “compromesso storico” of Berlinguer), that is, of not promoting the reason-to-be of communist parties: to permanently, clearly and loudly show that the democratic reforms within the capitalist system  are not enough for the solving of deep contradictions of this system, and that the only way is to transform  the structural power/economic relations. The result of class collaboration in capitalism – as it was in the Western “Eurocommunism” – was neither the presence of communists in governs of “national solidarity/unity” and nor the increase of left-wing policies in the capitalist reforms: but the irrevocable decrease of the prestige and power of communist ideas. The context is always important and the vote reflects it, but the majority’s vote for non- and anti-communist parties in the last decades is highly relevant.

 

“capitalism is democracy (human rights) and general prosperity”: because the democratic “welfare state” was in tandem with the savage wars against the peoples who wanted to remove their colony and dependence status, in tandem with discretionary sanctions in order to destroy these peoples, in tandem with cynical “political realism”.

     The continuity of the system crisis is obvious. But the last decades – in an accelerated movement that once more leads to the impression that we are hit by an unprecedented event, the crisis – emphasize it on an unprecedented scale and intensity.  It is not about “quantity”50, but about the taking over, by the European51 and world capitalism, of the ugly, non-democratic manifestations of the American capitalism highlighting at least from the beginning of the 20th  century the most advanced forms of capitalism and its structural contradictions52, and about the transformation of all the “Victorian” “civilized manners” which covered it before. The behaviors of the Western leaders and propaganda deviate from the appearances of politeness, respect 

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50 The “quantity” itself does not regard only the “simple” decay of material infrastructure and the  decrease of the living standard of even the lower middle class, so, “objective” contexts (Living Paycheck to Paycheck? You’re Not Alone—67% of People Are in 2025, https://www.investopedia. com/living-paycheck-to-paycheck-youre-not-alone-67-percent-of-people-are-in-2025-11812027;  or Professor Patricia Thane FBA, How poverty in modern Britain echoes the past, 11 Jan 2019, https://www.thebritishacademy.ac.uk/blog/how-poverty-modern-britain-echoes-past/; or House-holds Below Average Income: an analysis of the UK income distribution: FYE 1995 to FYE 2024, Updated  28  May  2025,  https://www.gov.uk/government/statistics/households-below-average-in- come-for-financial-years-ending-1995-to-2024/households-below-average-income-an-analysis-of-the-uk-income-distribution-fye-1995-to-fye-2024#children-in-low-income-households), but at the same time their corresponding feelings and subjective states; see David G. Blanchflower & Alex  Bryson, Young Worker Despair in the United States, National Bureau of Economic Research, Working Paper 34071, July 2025.

51 The dramatic shrinking of state expenditures for social infrastructure and needs together with  the copying of the American manners and topics of propaganda are illustrated in the former East-European Socialist countries, like Romania. 

52 See the must-read Antonio Gramsci, “Americanism and Fordism”, in Selections from the Prison  Notebooks of Antonio Gramsci, edited and translated by Quintin Hoare and Geoffrey Nowell Smith (1971), New York: International Publishers, 1992, pp. 277-318; and Jean Baudrillard, Amérique , Paris: Bernard Grasset, 1986. Dr Warwick Powell,  The Bad Dream of Modernity, Baudrillard’s  America Forty Years On, Jan 02, 2026, https://warwickpowell.substack.com/p/the-bad-dream-of- modernity referred to the latter, insisting on the “semiotic hegemony” of American capitalism. The results of all these objective processes in economy and ideology are: David U. Himmelstein, Steffie Woolhandler, “Poverty and death in the wealthiest of nations”, The Lancet, Vol 10, November 2025, e897-e898.It’s interesting, however, that America was seen as the future best form of the European economic and scientific civilization, because it will develop all these acquisitions of civilization without being “burdened with an immense class of proletarians demanding work, and who seem on the verge of perishing if a machine were to replace their arms”, J.C.L. Simonde de Sisimondi, Études  sur  les  sciences  sociales.  Tome  premier.  Études  sur  les  Constitutions  des  peuples  libres (1836), Bruxelles, Société typographique belge, 1839, p. 129.

 

of legality53, logic as visible common sense maintained in one way or another before. 

    We must not forget that, on the one hand, capitalism itself shows the path to- ward its own overtaking and, on the other hand, hinders this path. Not only the  development of technology required and requires a coherent unitary management (a plan and ways of carrying it out) – and, obviously, not only at the level of an economic unit, but at the level of the entire (national and, yes, international) economy– but also the capitalist relations. The technology of flight requires international management of rules, trajectories, time, but the capitalist competition leading to trans-nationalization of economic activities, to concentration and centralization of capital, emphasized the necessity to take into account all the national and international connections for necessary functioning54. In this, capitalism exposes its structural contradictions related to competition and extortion of profit. With all its stages which, functionally are the industrial, light and heavy, financial55, leading to a rentier economy that makes money for oligarchs from money56, from speculation, buying of existing assets, and wars rather than from production; while spatially, the stages are national (concentration and centralization) and transnational. Every stage assured new room for the development of capital, and every stage highlighted the unsolvable contradictions of this development.

    On the one hand, everything is connected, according to the economic logic; on the other hand, everything is restrictively forged and shrunk because the capitalist goal is to make money now, and if the economic logic brings money after, it’s better to fragment it and to sell it. Also, on the one hand, to produce valuable goods for (effective) demand is the purpose of economic logic, and obviously this means 

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53  See L’  attacco  USA  in  Nigeria,  fuori  da  legalità  internazionale,  svela  il  piano  criminale  di Trump che vuole comandare il mondo. E spinge alla crisi totale per scatenare un conflitto totale.  Verso  una  guerra  sistemica:  l’imperialismo  pirata  torna  a  colpire  (Editoriale  di  Luciano Vasapollo), 26/12/2025, https://www.farodiroma.it/l-attacco-usa-in-nigeria-fuori-da-legalita-internazionale-svela-il-piano-criminale-di-trump-che-vuole-comandare-il-mondo-e-spinge-alla-crisi-totale-per-scatenare-un-conflitto-totale-verso-una-gu/.

54 See this also in the development of AI together with the new instruments of financialization (the crypto), Marwan S., Les nouvelles données de l’impérialisme  étatsunien, Janvier 2026, https://la-pensee-libre.over-blog.com/2026/01/n-269-les-nouvelles-donnees-de-l-imperialisme-etatsunien- itcoin-et-imperialisme-0.html.

55 Michael Hudson, The Neo-Rentier Economy, January 31, 2012, https://www.levyinstitute.org/ blog/hudson-the-neo-rentier-economy/; Michael Hudson, The Destiny of Civilization: Finance Capitalism, Industrial Capitalism or Socialism, Islet, 2022.

56 It’s the financial stage/financialization. John McMurtry, ibidem, developed Marx’s formulas of capital formation – M-C-M (money/investment-commodity production-money – by showing the  difference between the M-C-M for life (C being necessary goods) and parasitic M-C-M in two forms: a) C – weapons, harmful products; b) C=M, financialization.

 

to catch as many buyers as possible, irrespective of the means used and of their results57; on the other hand, because every investor acts according to this same logic, it’s easier to speculate and make money from selling-buying money.

    But which are the good goods? Since taste is relative, and the criteria of needs (food etc.) confuse us and do not annul the relativity that dissolves the value of economic goods, the feature encompassing all of these differences and criteria is the universalizability of goods. Everyone eats, dwells etc., but no one buys tanks, bombs, rockets. Therefore, the parasitic and malignant characteristics of capitalism are the result of the deformation of the supply and demand economic cycle: of the production of means of death, wasting matter, energy, human creativity and destroying nature, and directly and indirectly destroying human lives, increasing the suffering and promising a darker future because of the absurd debt of states, resulting mostly from military spending58 and paid by the population, while the hegemon states will not pay it59. The US “net debt is now nearing 100 percent of national income, (but) creditors at home and abroad showed no signs of debt fatigue”60. Why?  Because they know that the only solution for them is to continue this absurd carrousel. Once more, the capitalist economy presents itself as a Ponzi scheme, where the speculators at the top obtain profits by determining the permanent entrance of money at the bottom, with all means, irrespective of the malignant results on the economy as such. The only solution of capitalism is to continue and exacerbate the wars61 and general destruction62, hoping that the new sources of profit will bring it not simply profits, but a forever class domination. 

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57 See the car industry that pushed for both the creation of suburbs of individual houses far from the workplaces and services, the suffocation of roads, the increase of transportation time, the waste of energy and matter, and the destruction of railways.

58 See Kenneth S. Rogoff, America’s Coming Crash Will Washington’s Debt Addiction Spark the Next Global Crisis?, Published on August 19, 2025, https://www.foreignaffairs.com/united-states/americas-coming-crash-rogoff.

59 Michael Hudson, Debts that can’t be paid, won’t be, April 10, 2012, https://michael-hudson.com/2012/04/debts-that-cant-be-paid-wont-be/;  Michael  Hudson,    How  America  Makes  Money  Without  Paying,  11  Oct  2025,  https://www.youtube.com/watch?v=7VCsf_sKKXs;  Michael Roberts,  Debt  and  the  cockroaches,  November  1,  2025,  https://thenextrecession.wordpress.com/2025/11/01/debt-and-the-cockroaches/.

60 Kenneth S. Rogoff, ibidem. But see https://www.usdebtclock.org/, moving in real time.

61 See Mazin B. Qumsiyeh,  War and Oil: Connecting the dots, Jan 7, 2026, https://popular resistance.blogspot.com/2026/01/war-and-oil-connecting-dots.html.

62 This general destruction is not tantamount to Schumpeter’s “creative destruction” of obsolete  technology in order to give room to the new one, but the counter-productive destruction of nature and resources. See Ana Bazac, “Incompatible Deployment: The Non-Creative Destruction of the Human Constructions”, Analele Universității din Craiova, Seria Filosofie, N. 53 (1/2024), pp. 126-152. And, for this general destruction to be accepted by the ruled, capitalism strengthens the belief that nature is able to resorb and dissolve all the malignant facts of capitalist type production.

 

    Once more, capitalism is a world system. And it is a “space-phage”, since it always needs new markets of raw materials, energy and consumers: it is an extensive economy by its nature, irrespective of the intensive marks resulting from the development of technology from the propensity for a circular economy: as if it would be an old society based on the rarity of livelihood. Actually, the profit rate decreased, while the financial profit is not enough for the real economy that must supply the demands; therefore, capitalism must acquire new sources of profit, must tear them out from nature and non-capitalist management, and must absorb them. Thus, capitalism is also a “time-phage”: it wastes the time for innovating new ways and means of economizing and coherently administering the natural and human resources. 

    At the same time, by showing the path toward its own overtaking, capitalism took over a historical preoccupation of leading strata to alleviate and better the condition of the poor63 in order to discourage and dissuade revolts. But the eventual moral propensity of leading official representatives was and is not enough, and it is countered by both the structural impossibility to universalize a welfare economic regime worldwide – because the capitalist conquest of new economic spaces assures only the welfare state of the conquerors – and the structural poverty of the capitalist moral values, their reduction to prosperity and individualistic happiness.


traducido al español por Opción Obrera

junio 2026

viernes, 5 de junio de 2026

Consideraciones metodológicas sobre la izquierda (7)

 Consideraciones metodológicas sobre el estado actual de la posición de la izquierda organizada y coherente en la crítica social y las luchas sociales (7)

 


Ana Bazac1

1.       Profesora de la División de Lógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia, Comité Rumano de Historia y Filosofía de la Ciencia y la Tecnología, Academia Rumana.

 

(7) Dominación de clase

Como es sabido y como el propio Marx especificó32, ni las clases ni la lucha de clases fueron descubiertas por él, sino por historiadores y economistas burgueses. Pero en Marx, estos conceptos, que tenían una determinación empírica concreta, adquirieron relevancia ontológica: precisamente porque su forma estática anterior —la existencia de clases y la lucha entre ellas— se volvió dinámica, generada por la evolución y transformación de las relaciones sociales económicas, políticas y culturales. La relevancia ontológica de los conceptos se opone completamente a la metafísica: en esta, los conceptos se plantean como las raíces/principios del mundo, no se cuestionan, sino que se justifican con especulaciones y ejemplos del mundo de la vida seleccionados para que se ajusten a su “origen”. En Marx, la historia humana y su análisis revelan los conceptos, es decir, los contenidos/significados resultantes del análisis histórico.

Tradicionalmente, a los de abajo se les llamaba esclavos, pobres, villanos. Marx adoptó la metáfora “proletarios” –proveniente de la analogía entre los antiguos proletarios romanos, los estratos más pobres de ciudadanos libres que sólo podían sostener al ejército alistarlos a ellos y a sus vástagos (proles) en él, y los asalariados modernos–, por ejemplo del pensamiento liberal sugerido por el economista suizo J.C.L. Simonde de Sismondi33, y de la radical socialista cristiana Félicité de

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32 Karl Marx a J. Weydemeyer en Nueva York, Londres, 5 de marzo de 1852, https://www.marxists.org/ archive/marx/works/1852/letters/52_03_05-ab.htm: "No se me debe ningún crédito por descubrir la existencia de clases en la sociedad moderna o la lucha entre ellas. Mucho antes de mí, los historiadores burgueses habían descrito el desarrollo histórico de esta lucha de clases y los economistas burgueses, la anatomía económica de las clases. Lo nuevo que hice fue probar: (1) que la existencia de clases sólo está ligada a fases históricas particulares en el desarrollo de la producción (historische Entwicklungsphasen der Production), (2) que la lucha de clases conduce necesariamente a la dictadura del proletariado, (3) que esta dictadura en sí misma sólo constituye la transición a la abolición de todas las clases y a una sociedad sin clases”.

33  J.C.L.  Simonde  de  Sismondi,  Études  sur  les  sciences  sociales.  Tome  second.  Études  sur l’Économie politique, À Paris, Chez  Treuttel et Würtz, Libraires, M.DCCC.XXXVII, pp. 35, 36  etc.; J.C.L. Simonde de Sismondi, Nouveaux principes d’Economie politique, ou de la richesse dans ses rapports avec la population (1819), Paris: Delaunay, 1827.

 

La Mennais (o Lamennais)34, y de la literatura socialista perteneciente al movimiento francés en torno a la revolución de 1830 liderada por representantes de la pequeña burguesía que sufrieron por la “traición” de la gran burguesía que llegó a controlar la Revolución Francesa, convirtiéndola en un acontecimiento histórico que selló su victoria definitiva sobre las antiguas capas dominantes que quedaron subordinadas e integradas en ella. lógica, y obviamente sobre le peuple35 de la clase baja y la clase media baja, a la que señaló la continuidad estructural de la dominación de clase, más allá de los eslóganes sobre LEF (liberté, égalité, fraternité).

Con toda la descripción precisa de las relaciones de clase antes y en el capitalismo, y de las condiciones concretas de los proletarios, los escritores antes mencionados oscilaron entre el supuesto de que las relaciones de dominación-sumisión son necesarias36 y la esperanza de que los derechos jurídicos universales establecidos en el capitalismo –derechos que, en primer lugar, permiten la libertad de la fuerza laboral moderna para vender su capacidad de trabajo, la libertad de ser parte de un contrato- evolucionarán hacia derechos de igualdad económica37 –. En consecuencia, los proletarios eran más bien una clase pasiva, siendo de hecho el progreso moral38 de la humanidad el resultado de rebeliones habituales desde abajo y reformas preventivas desde arriba.

Partiendo de la peculiaridad de la condición/trabajo proletario – la de no tener propiedad que asegure su existencia, el proletario vende su fuerza de trabajo por un salario39 – Marx desarrolló el concepto de proletariado

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34 F. Lamennais, De l’esclavage moderne (1839), págs. 215-255, en Paroles d’un croyant, Une voie de prision, De l’esclavage moderne, París: Michel Lévy Frères, Editeurs, 1869.

35 Ibídem, pág. 224: "Por 'pueblo' nos referimos a los proletarios, es decir, aquellos que, al no poseer nada, viven únicamente de su trabajo. El tipo de trabajo es irrelevante; y por lo tanto, hay proletarios de todas las condiciones y profesiones. Sólo la gran mayoría subsiste del trabajo físico".

36 J.C.L. Simonde de Sismondi, Estudios sobre las ciencias sociales. Tomo segundo. Études sur l'Économie politique, págs. 173-174.

37 F. Lamennais, De l'esclavage moderne, p. 227: "No discutimos, por supuesto, el progreso moral o el reconocimiento de los derechos, y este progreso es grande porque, al restaurar la dignidad humana y consagrar el principio fructífero de la igualdad natural, prepara el camino para otro; porque producirá tarde o temprano la realidad social que lógicamente le corresponde. Pero, en el estado actual de las cosas, la condición del proletario, moralmente superior, es, en lo que respecta a la vida física, a menudo inferior a la del esclavo".

38 Ibidem: "Pero esta libertad es sólo ficticia. El cuerpo no está esclavizado, pero la voluntad sí". De hecho, la moralidad se refiere a la voluntad de elegir.

39 Esta peculiaridad fue enfatizada por todos los escritores. Pero véase también Friedrich Nietzsche, The Gay Science, With a Prelude in German Rhymes and an Apéndix of songs (1882), editado por Bernard Williams, traducido por Josefine Nauckhoff, poemas traducidos por Adrian Del Caro, Cambridge University Press, 2001, § 42, p 57: “Buscar trabajo por el salario - en esto, casi todas las personas en los países civilizados son iguales; para todos ellos, el trabajo es sólo un medio y no es en sí mismo el fin, por lo que no son refinados en su elección de trabajo, siempre que les dé una recompensa abundante. Ahora bien, son raros los individuos que prefieren morir antes que trabajar sin disfrutar de su trabajo: son.exigentes, difíciles de complacer y no necesitan grandes recompensas si el trabajo no es en sí mismo la recompensa de las recompensas. A esta raza rara pertenecen artistas y hombres contemplativos de todo tipo, pero también hombres de ocio.que se pasan la vida cazando, viajando, en amores o en aventuras”.

 

no denominando ya una clase particular opuesta a otra, la burguesía – aunque la clase obrera industrial era/es el mejor ejemplo del proletariado – sino la clase universal del futuro capitalismo desarrollado. Esta marca universal no significa una uniformidad imposible de dominios, habilidades y satisfacción humana concretos, sino, en el capitalismo:

La oposición universal entre la falta de propiedad que aseguraría la existencia, y por lo tanto, la falta de control sobre los medios de subsistencia, y la característica universal del productor de todos los medios de subsistencia, la dependencia universal de los salarios, que implica una competencia feroz por el trabajo y los salarios entre los proletarios40, y, por consiguiente, la posibilidad universal de derrocar esta dependencia.

De lo anterior se desprende que la característica universal del productor de todos los medios de subsistencia no puede revertirse, por supuesto. Resta destruir la apropiación privada de la propiedad. Y al hacerlo, la clase universal destruye su dependencia de la propiedad privada: esto significa la abolición de su carácter de clase; de ​​una clase que se opone al capital, de su condición de proletaria en el capitalismo, la clase universal se convierte, en efecto, en el pueblo. Y la destrucción del carácter privado de las relaciones de propiedad/de la apropiación privada de los medios de subsistencia es posible precisamente porque su autora es la clase universal: pero solo es posible como una revolución consciente, un movimiento de transformación radical de las relaciones estructurales capitalistas. La revolución comunista no trabaja para lograr un nuevo “equilibrio de clases entre ricos y pobres”41, sino para la abolición de esta distinción y ese “equilibrio”.

No es esta distinción —de hecho, nombrar a los propietarios del capital y a los proletarios— ni su mantenimiento resolvería el problema de la «particularidad»42, de los diferentes estratos dentro del proletariado mundial, y por ende, de los diferentes estratos de las «clases medias» que surgieron de la clase obrera industrial de hace 80 o 50 años. Sí, el proletariado dentro del capitalismo tiene una naturaleza contradictoria: por un lado, es/siente/sabe que es proletariado, es decir, no tiene/ve otro futuro que la destrucción como clase de su condición/la destrucción de su condición de clase, por lo tanto, está convencido de su superioridad moral; por otro lado, debido al marco de restricciones en el que vive, se somete a las reglas capitalistas, es una clase «subalterna». Pero esta naturaleza contradictoria no equivale a su «naturaleza no revolucionaria»43.

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40 J.C.L. Simonde de Sismondi, Études sur les sciences sociales. Tomo segundo. Études sur l’Economie politique, p. 249: «esta competencia universal, adornada con la palabra de libertad ilimitada de la industria».

41 Ibídem, p. 176.

42 Como David W. Lovell, en El concepto de proletariado en la obra de Karl Marx, tesis presentada para obtener el grado de doctor en filosofía por la Universidad Nacional Australiana, agosto de 1984, p. 423, consideraba que la universalidad de la clase destinada a ser autora de la revolución anularía la particularidad concreta bajo la cual se encuentran los diferentes estados e intereses de los estratos sociales. (Pero la tesis es interesante. Fue publicada como Marx’s proletariat: the making of a myth (El proletariado de Marx: la creación de un mito), Routledge, 1988, con el objetivo de demostrar que el concepto de Marx era utópico y que, precisamente debido a su sufrimiento, los proletarios luchan por reformas que alivien su condición, aceptando así el capitalismo).

43 Ibidem, p. 425.

 

Lógicamente, es decir, sobre la base del desarrollo de las fuerzas productivas —incluidas las capacidades técnicas del proletariado—, que constituye la condición objetiva para la transformación de la idea (estrategia) de revolución en realidad, y sobre la base de las condiciones subjetivas (el partido revolucionario, una fuerte conciencia de clase y el militantismo), siendo todas estas condiciones sine qua non, la naturaleza revolucionaria del proletariado prevalecerá sobre la “no revolucionaria”. Pero esta es una deducción lógica que pone de relieve una tendencia. En realidad, la clase capitalista44, impulsada por la competencia por el beneficio a desarrollar —aunque de forma contradictoria e incompleta— las fuerzas productivas, no puede impedir la constitución de las condiciones objetivas para la transformación del capitalismo; por lo tanto, hace todo lo posible por detener la evolución de las condiciones subjetivas.

Uno de los resultados del desarrollo de las fuerzas productivas es la generalización de la civilización material, es decir, el aumento de la accesibilidad y el consumo de bienes, con amplias capas de asalariados que se convierten en «clase media», independientemente de su estratificación. Esta base económica —y aquí no consideramos la fuerza de las múltiples facetas de la ideología y la educación capitalistas— permite a la clase capitalista moldear con mayor eficacia la conciencia social de esta gran parte de la población: una conciencia que ignora su carácter proletario y se convierte en una defensora, entusiasta o pasiva, del capitalismo. Esta conciencia social subordinada es altamente inercial, incluso después del empobrecimiento de la clase media, y no solo de los estratos más bajos de trabajadores. En consecuencia, si bien la naturaleza intrínseca de las relaciones de clase en el capitalismo es dual, oponiendo al proletariado y a la clase capitalista, en realidad está muy estratificada: y aquí no se consideran los estratos de los propietarios del capital —por lo tanto, todos ellos, independientemente del peso del capital, incluyendo la pequeña burguesía clásica o la verdadera clase media histórica—, sino únicamente los asalariados con capacidad de consumo más o menos ostentoso (Veblen). Todos estos estratos —esencialmente burgueses y esencialmente proletarios— presentan apariencias más complejas y matizadas: desde el punto de vista del tipo de trabajo, la residencia, el país, la nacionalidad, las organizaciones políticas y los sindicatos, la religión o la falta de ella, el sexo, y son resultado desde transfiguraciones ideológicas que conducen a creencias particulares de auto encierro grupal, todo ello dentro del inevitable capitalismo.

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44 No empleamos el término utilizado por la ideología dominante —«élites»— ni por las posturas críticas que buscan proyectar respetabilidad, evitando así las denominaciones de clase. Desde un punto de vista cualitativo: la mayoría de ellos no son élites, es decir, personas altamente especializadas capaces de gestionar de forma anticipada las unidades económicas y las organizaciones económicas nacionales y globales; y la gestión anticipada implica humanismo, del que carecemos por completo. El uso del término «élites» es ideológico, pues induce la sensación de subordinación natural a la clase capitalista y el olvido de la clase y las relaciones de clase.

 

Pues bien, los procesos y acontecimientos actuales del capitalismo mundial —la reducción del Estado de bienestar, la proletarización de los estratos más bajos, tanto de los asalariados como del pequeño capital, el creciente autoritarismo explícito que anula el anterior respeto hipócrita por las formas, la transgresión directa y explícita incluso del orden posterior a 1945, la absoluta arbitrariedad de los discursos, la evidente destrucción «capitalocénica»45 de la naturaleza y de la especie humana— impactan la conciencia social de muchos. Existe una profunda tendencia en la «clase media» a actuar —aunque no a pensar para sí misma— como proletariado, es decir, como el pueblo del mundo. Y, al mismo tiempo, se despliega una política más agresiva por parte de la clase capitalista mundial para intimidar y controlar ideológicamente a la población mundial. ¿Qué fuerza vencerá en esta lucha de clases?

En nuestro optimismo marxista, generado por la inferencia lógica —y no especulativa— relacionada con estos hechos empíricos, no somos utópicos. El futuro es abierto, lo que significa que, si el efecto de la política capitalista se intensifica, así será. La conclusión de todas las manifestaciones sobre las apariencias distópicas de este futuro es la revocación de las preguntas planteadas por Dostoievski: ¿por qué viven los seres humanos? ¿Cuál es su razón de ser última? ¿Sentirse bien a costa de los demás, de todo el entorno humano? Por lo tanto, la postura filosófica sobre la última razón de ser no es una desviación idealista del enfoque en las estrategias políticas, sino la presencia absolutamente necesaria de la izquierda consecuente en la lucha ideológica contra las diversas formas de defensa del capitalismo. Solo la posición proletaria consecuente plantea el problema de la última razón de ser de los seres humanos, que el capitalismo tiende a eludir, a anular con objetivos particulares.

 

45 Véase Carles Soriano, “Antropoceno, Capitaloceno y otros ‘-cenos’: por qué es necesario un entendimiento correcto de la teoría del valor de Marx para salir de la crisis planetaria”, Monthly Review, vol. 76, n.º 06, 2022; Álvaro San Román y Yoan Molinero-Gerbeau, “¿Antropoceno, Capitaloceno u Westernoceno? Sobre los fundamentos ideológicos de la crisis climática actual”, Capitalism Nature Socialism, vol. 34, n.º 4, 2023, pp. 39-57.

 

(7) Class domination

    As it is known and as Marx himself specified32, neither classes nor class struggle were discovered by him, but by bourgeois historians and economists. But in Marx, these concepts which had a concrete empirical determination, became ontologically relevant: just because their former static form – that there are classes, and classes struggle with each other – became dynamic, generated by the evolution and transformation of economic, political and cultural social relations. The ontological relevance of concepts is absolutely opposed to metaphysics: in metaphysics, concepts are posed as the roots/principles of the world, they are not questioned but justified with speculations and life-world examples selected so that they fit their “origin”. In Marx, the human history and its dissection show the concepts – namely, the contents/meanings resulted from the historical analysis.

    Traditionally, those below were called slaves, the poor, the villains. Marx took  over the metaphor “proletarians” – issued from the analogy between the ancient  Roman proletarii , the poorest strata of free citizens who could support the army  only by enrolling them and their scions (proles) within it, and the modern wageearners – for instance from the liberal thought suggested by the Swiss economist  J.C.L. Simonde de Sismondi33, and from the radical Christian socialist Félicité de 

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32 Karl Marx to J. Weydemeyer in New York, London, March 5, 1852, https://www.marxists.org/ archive/marx/works/ 1852/letters/52_03_05-ab.htm: “no credit is due to me for discovering the existence of classes in modern society or the struggle between them. Long before me bourgeois historians had described the historical development of this class struggle and bourgeois economists, the economic anatomy of classes. What I did that was new was to prove: (1) that the existence of classes is only bound up with particular historical phases in the development of production (historische Entwicklungsphasen der Production), (2) that the class struggle necessarily leads to the dictatorship of the proletariat, (3) that this dictatorship itself only constitutes the transition to the  abolition of all classes and to a classless society”.

33  J.C.L.  Simonde  de  Sismondi,  Études  sur  les  sciences  sociales.  Tome  second.  Études  sur l’Économie politique, À Paris, Chez  Treuttel et Würtz, Libraires, M.DCCC.XXXVII, pp. 35, 36  etc.; J.C.L. Simonde de Sismondi, Nouveaux principes d’Economie politique, ou de la richesse dans ses rapports avec la population (1819), Paris: Delaunay, 1827.

 

La  Mennais  (or  Lamennais)34,  and  from  the  socialist  literature  belonging  to  the French movement surrounding the 1830 revolution led by petty-bourgeoisie representatives who suffered because of the “treason” of the big bourgeoisie that arrived to control the French Revolution, turning it into a historical event sealing its definite victory over the former dominant layers which became subordinated to and 

integrated within its logic, and obviously over le peuple35 of the lower class and the lower middle class, to which it signalled the structural continuity of class domination, beyond slogans about LEF (liberté, égalité, fraternité). 

    With the whole accurate description of class relationships before and in capitalism, and of the concrete conditions of proletarians, the above writers oscillated between the assumption that the domination-submission relationships are necessary36  and the hope that the universal juridical rights established in capitalism – rights  which, first of all, allow the freedom of the modern labor force to sell its capacity to work, the freedom to be part of a contract – will evolve toward rights of economic equality37 –. Accordingly, the proletarians were rather a passive class, the moral38 progress of humankind being in fact the result of habitual rebellions from below and preventive reforms from above.

    Starting from the peculiarity of the proletarian condition/labor – that of having no propriety that would assure his existence, the proletarian sells his working power for a wage39 – Marx developed the concept of the proletariat as no longer 

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34 F. Lamennais, De l’esclavage moderne (1839), pp. 215-255, in Paroles d’un croyant, Une voie  de prison, De l’esclavage moderne, Paris  : Michel Lévy Frères, Editeurs, 1869.

35 Ibidem, p. 224: “By ‘people’ we mean the proletarians, that is, those who, owning nothing, live  solely by their labour. The type of work is irrelevant; and thus, there are proletarians of every condition and profession. Only the vast majority subsists on physical labour.”

36  J.C.L.  Simonde  de  Sismondi,  Études  sur  les  sciences  sociales.  Tome  second.  Études  sur  l’Économie politique, pp. 173-174.

37 F. Lamennais, De l’esclavage moderne, p. 227: “We do not, of course, dispute moral progress  or the recognition of rights, and this progress is great, because, by restoring human dignity and  enshrining the fruitful principle of natural equality, it prepares the way for another; because it will  produce sooner or later the social reality that logically corresponds to it. But, in the present state  of affairs, the condition of the proletarian, morally superior, is, with regard to physical life, often inferior to that of the slave”.

38 Ibidem: “But this freedom is only fictitious. The body is not enslaved, but the will is”. Indeed, morality refers to the will to choose.

39 This peculiarity was emphasized by all writers. But see also Friedrich Nietzsche, The Gay Science, With a Prelude in German Rhymes and an Appendix of Songs (1882), Edited by Bernard Williams, Translated  by  Josefine  Nauckhoff,  Poems  translated  by Adrian  Del  Caro,  Cambridge University Press, 2001, § 42, p 57: “Seeking work for the sake of wages - in this, nearly all people in civilized countries are alike; to all of them, work is just a means and not itself the end, which is  why they are unrefined in their choice of work provided it yields an ample reward. Now there are  rare individuals who would rather perish than work without taking pleasure in their work: they are  choosy, hard to please, and have no use for ample rewards if the work is not itself the reward of rewards. To this rare breed belong artists and contemplative men of all kinds, but also men of leisure who spend their lives hunting, travelling, in love affairs, or on adventures”.

 

denominating a particular class opposed to another, the bourgeoisie – although the industrial working class was/is the best illustration of the proletariat – but the universal class of the future developed capitalism. This universal mark does not mean an impossible uniformity of concrete domains, skills and human satisfaction, but, in capitalism:

   the universal opposition between the lack of property that would assure the existence, therefore, the lack of control over the means of existence, and the universal characteristic of the producer of all the means of existence, the universal dependency on wages, that implies a savage competition for work and wages between proletarians40

 and thus, the universal possibility to overthrow this dependency.

     From the above, the universal characteristic of the producer of all the means of existence cannot be reversed, of course. It remains to destroy the private appropriation of property. And by doing this, the universal class destroys its dependency on private property: this means the abolition of its class character; from a class opposing to capital, from its proletarian status in capitalism, the universal class becomes, indeed, the people. And, the destruction of the private feature of property relations/of private appropriation of the means of existence is possible just because its author is the universal class: but is possible only as a conscious revolution – a movement of radical transformation of the capitalist structural relations –. The communist revolution does not work for a new “class balance between the rich and the poor”41, but for the abolition of this distinction and “balance”.

     Not this distinction – actually, naming the capital-owners and the proletarians – and its keeping would solve the problem of “particularity”42, of different strata within the world proletariat, thus, of different strata of “middle classes” which arose from the industrial working class of 80 or 50 years ago. Yes, the proletariat within capitalism has a contradictory nature: on the one hand, it is/feels/knows that it is proletariat, that is, it has/sees no other future than destroying as a class its condition/destroying its class condition, therefore, it is convinced of its moral superiority; on the other hand, because of the framework of constraints it lives within, it submits to the capitalist rules, it is a “subaltern” class. But this contradictory nature is not tantamount to its “non-revolutionary nature”43.

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40  J.C.L.  Simonde  de  Sismondi,  Études  sur  les  sciences  sociales.  Tome  second.  Études  sur  l’Economie  politique,  p.  249:  “this  universal  competition,  decorated  with  the  word  of  limitless  freedom of industry”.

41 Ibidem, p. 176.

42 As David W. Lovell, The Concept of the Proletariat in the Work of Karl Marx, Thesis submitted for the degree of doctor of philosophy of the Australian National University, August 1984, p. 423, considered that the universality of the class destined to be the author of revolution would annul the concrete particularity under which the different states and interests of social strata lie. (But the thesis is interesting. It was published as Marx’s proletariat: the making of a myth, Routledge, 1988, aiming to show that Marx’s concept was utopian and, just because of their suffering, the proletarians strive for reforms alleviating their condition, thus accepting capitalism).

43 Ibidem, p. 425.

 

    Logically, that is, on the basis of the development of productive forces – thus, including the technical abilities of the proletariat – this development constituting the objective condition for the transformation of the idea (strategy) of revolution into actuality, and on the basis of subjective conditions (the revolutionary party, strong class conscience and militantism), all of these conditions being sine qua non, the revolutionary nature of the proletariat will prevail over the “non-revolutionary”  one. But this is a logical deduction, and highlights a trend. In reality, the capitalist class44, being pushed by competition for profit to develop – even though in a contradictory and unfinished manner – the productive forces, cannot stop the constitution of the objective conditions for the transformation of capitalism; so, it does everything to stop the evolution of the subjective conditions.

    And one of the results of the development of productive forces is the generalization of the material civilization, that is, the increased affordability and consumption of goods, with big layers of wage-earners becoming “middle class”, no matter its stratification. This economic basis – and we do not consider here the force of the many faces of capitalist ideology and education – allows the capitalist class to more efficiently form the social conscience of this big part of the population: that ignores its proletarian feature and becomes an enthusiastic or passive supporter of capitalism. This subordinated social conscience is highly inertial, even after the impoverishment of even the middle class, and not only of the lower strata of workers. Consequently, even though the intrinsic nature of class relations in capitalism is dual, opposing the proletariat and the capitalist class, in fact it is very stratified: and here not the capital-owners’ strata are taken into account – therefore, all of them no matter the weight of the capital, so also the classical petty bourgeoisie or the real historical middle class – but only the wage-earners able to more or less conspicuously consume (Veblen). All of these – essentially bourgeois and essentially

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44 We do not employ the term used by the dominant ideology – “elites” – and also by the critical positions which want to sound respectable, thus avoiding the class denominations. From a quality standpoint: the majority of them are not elite, that is, highly-specialized people able to anticipatively manage the economic units and national and global economic organizations; and the anticipative management involves humanism, that’s absolutely lacking. The use of “elites” is ideological, inducing the feeling of the natural subordination towards the capitalist class and the forgetting of the class and class relations.

 

proletarian – strata have more stratified and colored guises: from the standpoints of types of labour, habitation, country, nationality, political organizations and unions, religion and lack of religion, sex, and result from ideological transfigurations which lead to particular beliefs of group self-enclosure, but within the inevitable, destined capitalism.

    Well, the present processes and events in world capitalism – the shrinking of the welfare state, proletarianizing the lower strata of both the recipients of wage-earners and of the petty-capital, the increased explicit authoritarianism that annuls the former hypocritical respect of forms, the direct explicit infringement of even the post- 1945 order, the absolute arbitrariness of discourses, the obvious “capitalocenic”45  destruction of nature and the human species – hit the social conscience of the many. There is a deep trend of the “middle class” to act – but not to think to itself – as proletariat, that is, as the people of the world. And at the same time, a more aggressive policy of the world capitalist class to frighten and ideologically control the world population is deployed. Which force will win this class struggle? 

    In our Marxist optimism generated by the logical – and not speculative – inference related to these empirical facts, we are not utopian. The future is open, meaning that if the effect of the capitalist policy will be stronger, that is that. The conclusion of all the demonstrations about the dystopic guises of this future, is the recalling of the questions put by Dostoevsky: why do humans live at all?  What is their ultimate reason-to-be? To feel good at the expense of others, of the entire human environment? Therefore, the philosophical standpoint of the ultimate reason-to-be is not an idealistic deviation from the focus on political strategies, but the consistent left’s absolutely necessary presence in the ideological struggle with the various forms of capitalism’s defense. Only the consistent proletarian position puts forward the problem of the ultimate reason-to-be of humans, which capitalism tends to avoid, to annul with particular goals. 

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45 See Carles Soriano, “Anthropocene, Capitalocene, and Other ‘-Cenes’: Why a Correct Understanding of Marx’s Theory of Value Is Necessary to Leave the Planetary Crisis”, Monthly Review, Vol. 76, No 06, 2022; Álvaro San Román & Yoan Molinero-Gerbeau, “Anthropocene, Capitalocene or Westernocene? On the Ideological Foundations of the Current Climate Crisis”, Capitalism Nature Socialism, Vol. 34, No 4, 2023, pp. 39-57. 

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junio 2026