Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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miércoles, 23 de mayo de 2018

Respondamos a las sanciones económicas del imperio

Respondamos a las sanciones económicas del imperio

 
Los resultados electorales

El gobierno sale  mas debilitado tras los resultados electorales. Un 54% de abstención (segun cifras oficiales) indica que son más los que no votan, y esto es así, porque no ven perspectivas por ese acontecimiento, no le dan importancia, no se sienten representados con los candidatos y en particular con el gobierno que sacó menos de un 30% del padrón electoral. En fin, no ven alternativa en lo inmediato. 

El gobierno ni con la coacción o la estafa del carnet de la patria y sus bonos logró significativamente movilizar a la mayoría del pueblo, menos a la mayoría de los trabajadores.

Este triunfo relativo de Maduro es un fracaso, el gobierno lo sabe y aspira sobrevivir  buscando "el diálogo" que en realidad es una negociación con la derecha y en especial con el Capital financiero, el cual, de paso, ve mejor  negocio especulando que invirtiendo en la industria.

Para esto, tienen que darle "confianza"  y esto se traduce en aceptar los aumentos de todo , desde alimentos, medicinas, artículos de higiene, hasta cualquier aparato doméstico o su repuesto, darle facilidades de inversión: salarios pulverizados, recorte de personal, desmejora de las condiciones de trabajo, eliminación de comedores y transporte, entre otros. 

Después del 20 de mayo

La realidad económica o la importancia de la economía no vale un carajo, ni de aquí en más mientras no se salga del estado de postración en el que se encuentra, la prioridad del gobierno a costa de mayores penurias al pueblo, es el ingreso de dolares para pagar deuda externa y proseguir su inclusion en las reglas del mecanismo capitalista de beneficios. El petro es un espejismo de los mas parásitos y dañinos para el país. 

El país real, no el de los discursos maduristas o del PSUV está destruido, intentar estabilizarse es sincerar la economìa, a través de imponer los precios mediante un nuevo cono monetario que es una devaluación disfrazada, sobre todo en los servicios como el transporte, la gasolina, el gas, la electricidad, el agua potable, de recolección de los desechos solidos  y de las aguas servidas.

En tiempos de crisis capitalista, no hay inversión,  no habrá dinero para la industria, no habrá producción, solo para pagar deuda e importar, por lo tanto no habrá recuperación económica, no habrá crecimiento.

El Intervencionismo

Estados Unidos y sus socios se la jugaron con la abstención y luego con el no reconocimiento al gobierno que tomará posesión del nuevo mandato en el 2019 (amanecerá y veremos) 

Esto  significa que no tienen un interlocutor u organizacion politica que imponer, ni tampoco una propuesta viable, sabemos de sus recetas para países en quiebra económica pero el costo no están dispuestos a quemarlo de  inmediato,  todavía tienen para rato con la intervención en Siria, el ataque a Irán y el apoyo a Israel en la matanza que están realizando sobre los palestinos en Gaza. 

Por ahora, prefieren reventar a Maduro y asfixiarlo con las sanciones económicas, los bloqueos, que atentan contra el  pueblo venezolano, para ver si sale un sector militar preventivamente o tras una crisis de gobierno, una intervención militar extrajera tampoco es descartable en la medida que el descontento hacia el gobierno se incrementa. 

La propuesta alternativa

En el contexto internacional, el eje EEUU, sus socios de la UE y la mayoría de los gobiernos latinoamericanos se centran sobre Venezuela, sin menoscabo de la situacion especial de cada país, la cumbre de las Américas, la OEA, las declaraciones de Trump, Marc Pompeo, Nikki Haley,  las sanciones económicas y las resoluciones sobre la amenaza que representa Venezuela a los EEUU lo comprueban. 

Venezuela se encuentra en unas condicones económicas semejantes a las que se presentan posteriores a desastres naturales o a una guerra, incluyendo la masiva emigración o éxodo diario de cientos o de miles de  venezolanos. y la escasez extrema  o inaccesible por los precios de los productos de la canasta básica familiar.

El punto capital es el reconocimiento del gobierno de Maduro,  producto de una desicion autónoma de los comicios venezolanos, con todo el ventajismo que sea, nadie de afuera, ningún gobierno u organismo foraneo tienen potestad para aprobar o imponer el criterio de las elecciones. Venezuela no puede imponer su criterio sobre las elecciones indirectas de los  EEUU, o  las no elecciones en Arabia de los Saud, de los goberandores y alcaldes de los cartel de la droga en Méjico, o de Colombia que hasta asesinan a los candidatos. 

Hay que salirle al paso tanto a las pretensiones y amenazas de Trump, como al fracaso de Maduro y el PSUV, tenemos que fijar una alternativa por parte de los trabajadoes ante el colapso total de la economía, y el descalabro total del gobierno

Fuera toda intervención extrajera, fuera Tood Robinson "encargado de negocios" en Venezuela por parte de los EEUU, control obrero sobre las empresas norteamericanas y la de todos los  países que apoyan el boicot económico sobre Venezuela.

Contra los acaparadores, contra la administración corrupta de la escasez por parte de burócratas del PSUV y la mafia militar.  Elecciones populares y locales de comites de control sobre el abastecimiento, depositos, distribucion en todo almacen o deposito que haya. Llamemos a asambleas de sindicatos y trabajadores para debatir y preparar un paro general de las empresas por un aumento general de salarios, escala movil y nacionalizacion de la banca y del comercio exterior, todo bajo control obrero auténtico -entrega de cuentas y revocabilidad en todo momento aprobados en asambleas- suspención del pago de la deuda para utilizar esos recursos para la necesidades del país, para producir lo prioritario de acuerdo a los recursos. 

Es urgente una acción común de protesta contra la injerencia de las potencias económicas mundiales y sus sanciones económicas y el llamado a la solidaridad internacional por parte de organizaciones polticas, sindicales y populares.

Por un Gobierno de los Trabajadores



José Capitán

viernes, 13 de marzo de 2015

ANTE LA AGRESIÓN DEL IMPERIALISMO YANQUI A VENEZUELA


ANTE LA AGRESIÓN DEL IMPERIALISMO YANQUI A VENEZUELA

Barak Obama ha hecho valer una declarativa de seguridad, aprobada con anterioridad por el congreso norteamericano, para considerar a Venezuela una amenaza al imperio más poderoso del planeta. Junto a la declarativa, añade sanciones a funcionarios del gobierno venezolano, esta vez a 6 militares y una fiscal. Ya en febrero, a una larga lista de “ilustres” venezolanos, les impuso sanciones. Esta declaración sobre afectación a la seguridad nacional de EEUU, debido a la violación a los derechos humanos en otro país, no lo inmuta respecto de México luego de la masacre de Ayotzinapa. En otras palabras, es una ceremonia utilizada como base para tomar medidas a países donde se les antoja de acuerdo a sus intereses. Es una constante la violación a los derechos humanos por parte de EEUU, desde los asesinatos en Ferguson a los bombardeos a pueblos enteros, o el fomento y ayudas a dictaduras u organizaciones fascistas y asesinas en cualquier parte del mundo.  

Para Opción Obrera, cualquier intento del imperialismo en pretender someternos con sus imposiciones, cualquier injerencia a nuestra autodeterminación, debe ser rechazada de plano por todo el país. Sin embargo, sectores de la oposición de derecha han mirado a otro lado o los han justificado abiertamente.

Del otro lado, el gobierno bolivariano, como consecuencia de las medidas asumidas por Obama, promueve una alharaca antiimperialista para utilizarla como un pote de humo ante la peor de nuestras crisis económicas, de la cual pretenden salir ajustándosela a los trabajadores y a las comunidades, haciéndoles pagar las consecuencias de algo que ellos no crearon. Pretender convencernos del sacrificio que tendríamos que asumir en aras de formar parte de un frente de luchas contra el imperio yanqui, sin delimitarnos de las condiciones sociales capitalistas existentes en el país, es una trampa.

Los trabajadores luchamos a brazo partido contra toda injerencia imperialista, pero en función de la independencia política que debemos asumir frente al Estado capitalista. Los explotados no debemos escuchar los cantos de sirena patrioteros y chovinistas de salvar la “patria”, pues es salvársela a los dueños del capital en el país. De esa “patria” sacan provecho los capitalistas de las trasnacionales yanquis, entre otros, chupando y fugando los dólares de la renta petrolera.

En la defensa de la nación ante el opresor extranjero, ¿qué les decimos a los trabajadores de las empresas como Ford, Chrysler, GM, Pfizer, Colgate Palmolive, Coca Cola, por nombrar unas pocas en Valencia? ¿O en el área petrolera con Chevron, Halliburton, Weatherford? ¿Le permitimos seguir con su explotación y expolio y le seguimos dando dólares preferenciales? ¿Qué hacemos con el comercio exterior? ¿Lo nacionalizamos? ¿Llamamos a un control obrero autentico?

La izquierda nacionalista hace aspavientos junto al Gobierno para convencernos de lo inmediato de una invasión yanqui. Pero lo cierto es que a Maduro le damos otra ley habilitante y bufoneamos en nombre del antiimperialismo y por la paz. Ambos términos resultan contradictorios cuando, para justificar la crisis, se asume que estamos inmersos en una guerra económica. De esa supuesta guerra económica los trabajadores seguimos siendo carne de cañón. Bajo la habilitante “antiimperialista”, y en un marco de “garantizar la seguridad nacional”, nos limitarán, aun más, los derechos a huelga, a las contrataciones colectivas, a la sindicalización, mientras nos niegan un salario que cubra la cesta básica familiar al menos.

Los trabajadores tenemos que imponer el monopolio del comercio exterior, la confiscación de los capitales yanquis con sus trasnacionales en el país, en especial las que integran empresas mixtas con PDVSA en la Faja del Orinoco. El armamento a los trabajadores y al pueblo es crucial para enfrentar tanto nuestros enemigos externos como internos, los representantes del capital y sus huestes.

¡CONTRA TODA INJERENCIA (DIPLOMÁTICA, RETÓRICA O REAL) IMPERIALISTA EN VENEZUELA!

¡FUERA OBAMA Y EL IMPERIALISMO DE VENEZUELA Y LATINOAMÉRICA!

¡NINGÚN APOYO AL GOBIERNO REFORMISTA DE MADURO Y EL PSUV!

¡POR UNA ALTERNATIVA INDEPENDIENTE DEL ESTADO, DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO!

¡POR UN GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES!

¡POR LOS ESTADOS UNIDOS SOCIALISTAS DE AMÉRICA LATINA!


Obama amenaza a Venezuela


Obama amenaza a Venezuela

Obama acaba de protagonizar otro acto de injerencia imperialista en una nación latinoamericana. El decreto que declara a Venezuela como una "amenaza a la seguridad nacional y la política exterior" es un verdadero atropello a la soberanía nacional. Es una extensión de una ley que ha votado el Congreso de mayoría republicana. La amenaza la esgrime, en realidad, Estados Unidos, que es una gran potencia, contra una nación de desarrollo económico y militar considerablemente inferior. Las invocaciones democráticas para justificar el decreto son (como siempre) pura apariencia, pues su objetivo explícito es intervenir en el desarrollo político de Venezuela a favor de los intereses del imperialismo yanqui. El demócrata afroamericano no encontró una sola palabra hasta ahora para condenar el movimiento opositor de derecha, que ha declarado su finalidad de producir el derrocamiento a corto plazo del gobierno chavista mediante acciones directas.

El decreto sanciona con medidas de embargo a siete funcionarios de alto rango, aunque las autoridades de Venezuela han desmentido que tengan activos en el exterior. El senador republicano y lobbista anticubano Marco Rubio se quejó, sin embargo, de que no haya sido sancionado el ministro de Defensa. La agresión de Obama no ha sido acompañada por la Unión Europea. China hizo un llamado al diálogo entre los dos países, y el presidente de la Unasur advirtió contra la 'radicalización de los ánimos'.

El decreto intervencionista se dicta luego de un colosal fracaso de la Unasur para reunir en una mesa de negociación al oficialismo y a la oposición. Para un sector de esta última, las medidas represivas del gobierno, con un carácter indiscriminado, advertirían de una intención del gobierno de amañar las elecciones parlamentarias, previstas para septiembre próximo, de modo que aseguren una mayoría artificial para el chavismo. Para la derecha, esas elecciones serían su última posibilidad de voltear al gobierno mediante un juicio político a cargo de una mayoría legislativa propia. Numerosos especialistas en opinión pública señalan que la oposición ha perdido respaldo popular en la etapa reciente, incluso cuando la imagen pública del presidente Maduro se arrastra por los suelos. En definitiva, el pretexto para el decreto de Obama es la caracterización de que el gobierno se orienta a un auto golpe, que podría favorecer las condiciones para enfrentamientos armados. Es lo mismo que, hace dos semanas, había advertido el uruguayo Mujica. Esto no cambia un ápice la naturaleza imperialista de la amenaza contra el gobierno de Venezuela.

Aunque, como es obvio, el gobierno de Cuba y el mismo Fidel Castro han repudiado la intervención norteamericana, no se observa, de otro lado, que el decreto en cuestión haya alterado el proceso de normalización diplomática entre los dos países. Tampoco ha ocurrido eso con las negociaciones de Colombia con las Farc; al revés, el presidente Santos aseguró que iban por buen camino, en una reciente gira a España. No se debería excluir, entonces, que uno y otro país hayan sido advertidos de antemano del dictado del decreto ejecutivo por parte de la cancillería norteamericana.

La agresión diplomática de Estados Unidos ocurre, asimismo, cuando la derecha republicana ha salido a defender a Netanyahu, que acaba de anular el compromiso del estado sionista de admitir la formación de un estado palestino. En la misma agenda figuran el rechazo a cualquier acuerdo nuclear con Irán y la normalización de relaciones con Cuba. Obama se ve obligado a cabalgar sobre una crisis al interior del estado norteamericano. Los republicanos prevén que América Latina les podría ofrecer un gran regalo: una sucesión macrista al kirchnerismo y hasta un juicio político a Dilma Rousseff, lo cual desbarataría las veleidades autonomistas de la burguesía del Mercosur. Es muy clara la transición política mundial que ha incubado la victoria de la izquierda en Grecia y la acentuada crisis de la unidad europea, por un lado, y los reveses sufridos por la UE y Estados Unidos en su tentativa de apropiarse de Ucrania, por el otro. La bancarrota capitalista mundial no cesa de acentuarse, con la yapa de la debacle de los países emergentes, como consecuencia de la fuga de capitales y la caída de los precios de las materias primas, cuyo punto más alto es la salida de 1 billón de dólares de China, en medio de una crisis financiera fenomenal en la banca paralela.

La respuesta de Maduro a la movida de Obama y al fracaso de la mediación de la Unasur, ha sido reclamar una Ley Habilitante para la seguridad nacional, lo que equivale a instaurar el gobierno por decreto -pues ya existe ese régimen en materia económica. Nada de esto pondrá fin a la catástrofe económica de Venezuela, que es alimentada desde las propias entrañas de este régimen. El sistema de cambios de Venezuela es un festival económico para los especuladores con conexiones con el aparato del estado. El chavismo rechaza la nacionalización del comercio exterior. Las nacionalizaciones realizadas se encuentran en bancarrota, a manos de sus propios directivos oficialistas. En los blogs chavistas se denuncia, con mayor frecuencia, tentativas de desnacionalizar las empresas estatales. La crisis política limita la capacidad del gobierno de proceder a una unificación del mercado de cambios, mediante una superdevaluación, y a una marcha atrás en la industria estatal. A diferencia de lo que acaba de ocurrir con Argentina, China se negó a extender un crédito de apoyo a las reservas internacionales de Venezuela. Esto explica que haya empezado a vender sus reservas en oro. Un gobierno por decreto es una amenaza para los trabajadores.

Jorge Altamira