Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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jueves, 3 de noviembre de 2016

Venezuela marcha a un desenlace


Venezuela marcha a un desenlace

El arco “dialoguista” que participa de la mediación se extiende desde los “hijos de Chávez” hasta los funcionarios de Barack Obama. Las negociaciones en curso están dictadas por el temor a la creciente posibilidad de un estallido de consecuencias impredecibles. De este modo se explica una suerte de “tregua” que acaba de darse a conocer entre el chavismo y la oposición. Luego de que tanto el gobierno como la MUD (oposición derechista) tuvieran respectivas reuniones con Thomas Shannon (Departamento de Estado norteamericano), sobrevinieron los "gestos". El gobierno de Maduro liberó cinco presos políticos y, en contraparte, la coalición derechista decidió postergar la movilización hacia el palacio presidencial prevista para el 3, "a pedido del Vaticano".

Límites

Esta distensión no pasa de ser, sin embargo, un episodio efímero, porque la mediación llega tardíamente. Reconociendo este escenario extremo de confrontación, el arzobispo de Caracas había declarado antes de la suspensión que “ir a Miraflores el jueves no conviene” (El Nacional, 31/10). La jornada del 3 había sido presentada por numerosos comentaristas como la de un choque callejero decisivo, que podría incluso precipitar una intervención militar. Istúriz, el vicepresidente, había anticipado que recibiría la marcha “con caballos de hierro” (bandas parapoliciales), evidenciando que la pretensión de valerse de él como carta “moderada” para una transición consensuada entre oficialismo y oposición quedó en la nada. La suspensión de la marcha no cancela administrativamente el polvorín que hay detrás; la derecha emplazó públicamente al gobierno a resolver sus demandas el próximo 11. "Si no hay resultados tangibles en las próximas horas, esto no va para ningún lado" declaró Capriles.

Las fuerzas que intervienen en el arbitraje manifiestan severas debilidades para encauzar la situación. El imperialismo, que promueve la mediación, ha cosechado por esta orientación varios reveses en América Latina: entre ellos, la derrota del “sí” en Colombia y el inmovilismo tras los rimbombantes anuncios sobre Cuba. La Casa Blanca atraviesa numerosos frentes de conflicto en Siria y Medio Oriente, y transita la recta final de unas elecciones explosivas y con final incierto. El Vaticano, de su lado, acompañó al imperialismo en casi todas estas empresas. Maduro y su camarilla, por su parte, se encuentran en el máximo aislamiento posible; la oposición, a su turno, afronta la mediación profundamente dividida. Más de 10 partidos de la MUD rechazaron la participación en ella, y destacaron que carecía de sentido sin cambios radicales y efectivos inmediatos –por ejemplo, liberación de sus presos. La fractura alimenta el escepticismo de un sector del imperialismo respecto de la viabilidad de esta experiencia (“El gobierno de Venezuela comienza diálogo con una oposición dividida”, The Wall Street Journal, 31/10) El único “acuerdo” es que las masas paguen los costos de la crisis, lo cual ya está en marcha.

Todo parece indicar que marchamos a un desenlace, que se dirimirá en las calles y no en el marco de un acuerdo palaciego; están en gestación salidas de fuerza. El revocatorio o el adelantamiento electoral son, bajo una pantalla institucional, golpes de estado. La respuesta del chavismo es promover un “autogolpe”, lo cual apunta a consagrar un régimen de facto. Ambos bandos procuran atraer el respaldo de las fuerzas armadas, acrecentando su rol de árbitros en la situación política

Es importante destacar que la hoja de ruta surgida del primer encuentro plantea objetivamente el problema del cambio de régimen. Así, se han constituido “cuatro mesas”, que serán dirigidas por el enviado del Papa, el titular de UNASUR Samper, y los ex presidentes Fernández, Torrijos y Rodríguez Zapatero. Entre ellas, se destacan los temas “cronograma e institucionalidad electoral”. Por tanto, la mediación incluye en su agenda el relevo del gobierno.

Por una intervención independiente de la clase obrera

Venezuela atraviesa una crisis de poder: ha caducado la forma previa de gobernar, y en medio de enormes desequilibrios y luchas se dirime la nueva. La clase obrera, sin embargo, está ausente como tal. La responsabilidad de la izquierda, que se anuló como factor independiente, oscilando entre el seguidismo al chavismo, primero, y a la derecha, después, es inocultable. La falta de preparación para superar la declinación de la principal expresión de nacionalismo burgués latinoamericano en la última década debe ser revertida partiendo, en primer lugar, de una intensa agitación política. Más allá de las consignas elementales antiajuste, debe plantear el reclamo de una asamblea constituyente y soberana, para reorganizar el país sobre nuevas bases sociales, y la convocatoria a un congreso obrero, que parta del enorme activismo existente en el país, y delibere para contraponer un plan político y económico de los trabajadores a las variantes patronales en disputa.

Ale Lipco


lunes, 24 de octubre de 2016

DE LA TRAGEDIA DE ABRIL DE 2002 A LA FARSA DEL 23/10/2016


DE LA TRAGEDIA DE ABRIL DE 2002 A LA FARSA DEL 23/10/2016

Los "revolucionarios" toman la Asamblea Nacional para impedir el golpe de la derecha, pero al ratito le dejan el recinto a los "golpistas" para que en una declaración política acuerden que estamos en "dictadura".¡Qué grotesca la democracia burguesa venezolana!

PRECIOS DOLARIZADOS Y SALARIOS INSUFICIENTES

Tanto el PSUV como la MUD se reclaman respaldados por millones de venezolanos, pero con tal respaldo, lo que les interesa es quedarse con el coroto para seguir robando impunemente en condiciones del capital en bancarrota. Mientras, los millones de venezolanos lo que están es sobreviviendo a su crisis porque ambos partidos burgueses tienen como política de salvataje al capital, hacérsela pagar a los explotados y no a los capitalistas.

¿Alguien dijo algo ayer de la necesidad urgente de un aumento general de sueldos y salarios que recupere el poder adquisitivo de los venezolanos? ¿Acaso fue incluido en la declaración final aprobada por la AN? Ninguno y ni pendiente, ni los de la MUD ni los "revolucionarios", todos apoyan el PAC de precios súper dolarizados de los alimentos y bienes de primera necesidad como alternativa de recuperar la desfondada tasa de ganancia del capital como consecuencia de su bancarrota.

BANCARROTA DEL CAPITAL Y DEFOL FORZADO EN PDVSA

Quienes se alegran de un "pueblo" alzado tomando la AN, a espaldas de millones indiferentes a los devaneos por el poder del PSUV y la MUD, deberán esperar al verdadero pueblo alzao llevándose en los cachos tanto a la AN como al Palacio de Miraflores, a la par que cualquier híper mercado o negocio de chinos. Sólo hay que esperar que las condiciones económicas del país se pongan más duras con las declaraciones de defol por parte de PDVSA y el propio Estado soberano, que prefirieron pagar deuda a realazos al sistema financiero internacional hasta agotar la hucha antes que preocuparse por las necesidad de producción agrícola e industrial del país que impidiera la hambruna que se avecina.

PDVSA se ha bajado los pantalones ofreciendo canjear parte de su deuda porque le es imposible pagar la que se vence en lo que resta de este año y en el próximo, trasladándolos con más deuda y más intereses al 2020. ¿Quién de los acreedores de PDVSA verá con optimismo ahora esa posibilidad? Con las señales dadas desde el jueves hasta el domingo, tanto por el gobierno como por la derecha, es “olvídense del canje y vengan de una vez a exigir el pago”. Si hasta el viernes pasado no se había logrado canjear el 50% de los 5.050 millones de dólares en bonos a vencerse, con el show grotesco del domingo se terminan esfumando sus posibilidades, y peor aun, cualquier chance de conseguir fondos por parte de Maduro en la arena internacional de los países "amigos", para pagar la deuda por vencerse, se hace aun más cuesta arriba, en peores condiciones y con más ventajas para los acreedores de la deuda externa venezolana, en perjuicio del país.

NI MADURO NI RAMOS ALLUP
CONSTITUYENTE SOBERANA, DEMOCRÁTICA Y REPRESENTATIVA
EL GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES

Necesitamos un gobierno ajeno a los intereses del capital. Necesitamos el GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES. El gobierno que no le tiemble el pulso en declarar ya la moratoria de todos los pagos de deuda externa e interna, el gobierno que respalde a los explotados con un salario igual a la cesta básica, el gobierno que le haga pagar su crisis a los capitalistas. Necesitamos organización para encausar las movilizaciones por venir para que vean de iguales a Maduro y a Ramos Allup, al PSUV y a la MUD, para desplazarlos definitivamente del poder político y derrumbar las estructuras del Estado que le garantizan a los capitalistas y a los arribistas políticos de los partidos burgueses sus privilegios.

Movilicémonos por una Asamblea Constituyente soberana, democrática y representativa de las grandes mayorías sociales explotadas y oprimidas para que nos conduzca al Gobierno de los Trabajadores. No basta sacar a Maduro del gobierno y a Ramos Allup de la AN para cambiar las cosas a favor de las mayorías, es al Estado al que hay que derrumbar y el Gobierno de los Trabajadores es la puntilla para concretarlo en los hechos y el primer paso concreto hacia el socialismo.

24/10/2016

lunes, 14 de diciembre de 2015

Acerca del socialismo y los resultados de las elecciones a la Asamblea Nacional


Acerca del socialismo y los resultados de las elecciones a la Asamblea Nacional

Esta muy de moda exponer que, con el descenso electoral del PSUV, no ha fracasado el socialismo. Esto es obvio, pero ante las aludidas aclaratorias siempre contraponen al gobierno de Maduro, que gusta reclamarse socialista, sin exponer su origen de clase y su perfil como expresión de la sociedad capitalista.

Aparte de ser incierto el socialismo en Venezuela, el mismo es imposible ante medidas o planes que no rebasan siquiera las libertades democráticas y las garantías constitucionales. Demás está decir aquellas propiamente burguesas suscritas por el país.

Sin embargo, para mayor distracción, organizaciones como el PSL, plantean que fracasó un modelo o un proyecto, ergo, los fracasados pudieran ofrecer como alternativa otro modelo u otro proyecto. Para Opción Obrera es un gobierno de los trabajadores, el primer paso para ir en camino al socialismo, la alternativa al fracaso del Nacionalismo Burgués intentado por el chavismo con un bonapartismo populista representado en un gobierno cívico-militar.

Socialismo Revolucionario es todavía más audaz, se refiere a estos años como Revolución Bolivariana o proceso revolucionario, a secas, sin anunciar los elementos que caracterizan a dicha revolución, además de encasillar al sistema de gobierno como un modelo, al igual que el PSL.

Como influye mucho en el balance sobre los resultados del 6D, es importante precisar que la situación desarticula el sistema de gobierno imperante desde el año 1999. Por ejemplo, para el PSL “No es un giro a la derecha, ni mucho menos”. Todo lo contrario, el 6D marca un hito, es un ¡retroceso político abismal! que las masas coloquen a la derecha más recalcitrante a dirigir la Asamblea Nacional producto de los motivos que sean. No es moco de pavo no precisar esto, significa darle un voto de confianza a los “niños de pecho” de la MUD y eludir la necesidad de la unidad de todas las luchas para enfrentar esta debacle.

El conjunto de las fuerzas políticas en el poder se desplaza a la derecha e inclusive, desde antes del 6D, han propuesto medidas de ajuste contra el pueblo y los trabajadores. Ni duda cabe que los diputados recién electos elaborarán una política orientada a complacer a los barones del capital, por lo tanto a perjudicar al conjunto de los trabajadores. Ante el aprieto de la situación económica, tienen que presentar un conjunto de medidas apremiantes, por lo tanto, esas medidas no serán fundamentadas en contra del gobierno de Maduro, o en contra del PSUV, habrá sin duda parte de ese show, pero detrás de todo esto será un conjunto de medidas que socorran a los empresarios tradicionales del comercio, la industria y el agro.

Apelar al voto castigo como explicación no necesariamente significa que no tengan puestas ilusiones en la MUD, que los oportunistas no dejarán de aprovechar dando como argumento el beneficio de la duda. Hay que salirles al paso desnudando su confusión, desenredando su madeja y afrontándolos. Muchos detallan el panorama minuciosamente, advirtiendo lo evidente pero dejan deslizar, entre ellos, su propuesta confusa y peligrosa, apartándose del eje de independencia de clase, tal como el PSL y Socialismo Revolucionario exponen en sus balances.

Otro elemento, sin salir de sus “modelos” donde no ven el ajuste que se viene como respuesta a la actual situación catastrófica de la economía, es plantear una alternativa paralela a la MUD exigiendo un conjunto de leyes, estos las harán desde su poder en la AN y aquellos le harán comparsa desde afuera. El PSL, en su balance, propone que la nueva AN las apruebe, apelando más al carácter burgués de la misma que a la movilización de los explotados por conquistarlas. Sus leyes a ser propuestas: una de Reenganche, otra de Amnistía y otra más de Investigación Parlamentaria, además de reformas a otras tantas como las que restringen el derecho a manifestar y a huelga, no su derogación absoluta. Algunas de ellas son simultáneas con las que proponen los nuevos dueños de la AN, la MUD.

Con la ley de Reenganche, el PSL exige el de Chirino y Carvajal a PDVSA. Por la MUD, también a la misma empresa, por supuesto la directiva proimperialista y los gerentes que sí sabotearon a la industria petrolera, decidido esto por los primeros y el presidente de la CTV y del sindicato petrolero FEDEPETROL, junto con el presidente de FEDECAMARAS, en común acuerdo, Carlos Fernández y Carlos Ortega.

Con la ley de Amnistía, entre otros el PSL incluye a “dirigentes políticos detenidos o con medidas cautelares por protestar o manifestar su posición política”. Muy bien, luchamos por Rodney Álvarez pero también por ¿Leopoldo López, promotor de las bandas fascistas y las guarimbas asesinas? Además, pedimos la libertad plena para Rodney, no una amnistía, no es un perdón por alguien que es inocente y lo utilizaron como chivo expiatorio en un amedrentamiento de las banda armadas y de coacción por parte de FERROMINERA.

Y para completar, dentro de la AN, una investigación parlamentaria por una serie de asesinatos y abusos que cometieron autores representados en ambos bandos de la AN. Otra que plantean es una reforma de las leyes que restringen el derecho a manifestar y a huelga, a resolver por los mismos que antes y ahora desde 1959 hasta hoy, han violado esos derechos. Como mascarón de proa, el PSL también plantea una Ley de Aumento General de Salarios ante la flamante Asamblea Nacional.

Recordemos todos que el PSL no tiene representación parlamentaria en la nueva AN como tampoco lo tuvo en la aun vigente. Imaginamos que todas sus propuestas de leyes las harán por intermedio de algún diputado electo, a saber cuál. Resulta de antología que esta vez si las sometan a la AN y no a la que fenece el 4 de enero de 2016, a final de cuentas el procedimiento de proponerlas será el mismo en enero que en la actualidad. Pero aun más curioso es el método para hacerlo, alejado totalmente con los de la independencia política de la clase obrera, la movilización, el paro, la huelga general. El democratismo elevado a su peor exponente, de la pata de lo que quiere la oposición de derecha para medio satisfacer al sector más talibán de su electorado, que ni respeta lo que su partido hermano en Argentina con el Frente de Izquierda y de los Trabajadores plantea:

"Ya que para los socialistas revolucionarios el parlamento es una institución del régimen al servicio de la patronal. El rol de los diputados del FIT tiene que ser el de denunciar centralmente a los gobiernos de turno y a todas las variantes patronales. Junto a llevar la voz de los trabajadores y propagandizar las salidas de fondo para cambiar las bases de esta sociedad capitalista, no deben sembrar ilusiones en que del Congreso pueden salir leyes a favor de los trabajadores. Si bien está por asumir un gobierno como el de Macri, que es otra variante patronal, hay que señalar que va a profundizar el ajuste que ya vino imponiendo el kirchnerismo en estos años. Política que, bajo ningún punto de vista, el Frente de Izquierda puede dejar de señalar, en las luchas y desde sus bancas".

Tomado de una nota de El Socialista, periódico de Izquierda Socialista, partido en Argentina hermano del PSL. Ilustrativa sobre la nueva situación política en Venezuela, y la posición de los socialistas revolucionarios ante el parlamento. Miguel Angel Hernández, Sec. General del PSL, sacó esta cita de sus compañeros argentinos, que es contradictoria con las medidas propuestas por ellos mismos para la actual situación en Venezuela.

Con la cita coincidimos referidos al papel del parlamento, pero es menester aclarar que el FIT Argentino y su bancada parlamentaria, presentan propuestas de leyes muy bien elaboradas y concretas, respaldadas por los trabajadores afectados y con ellos han logrado aprobar algunas de ellas.


miércoles, 9 de diciembre de 2015

VENEZUELA: UNA CRISIS ENORME DE PODER Y DEL ESTADO


VENEZUELA: UNA CRISIS ENORME DE PODER Y DEL ESTADO

La confirmación de que la oposición ha obtenido el 66% de los escaños de la Asamblea Nacional ha creado, en Venezuela, un impasse político insuperable. Esta mayoría doblemente calificada otorga al Parlamento la facultad de neutralizar la acción del Poder Ejecutivo e incluso de proceder, a término, a su destitución. Se ha creado una suerte de doble poder en el marco de una crisis económica de características catastróficas. Las manipulaciones electorales del oficialismo para conseguir un empate parlamentario potenciaron a la oposición derechista, que ganó en las circunscripciones sobre representadas por la reforma electoral.

El chavismo ha respondido a este impasse excepcional duplicando las apuestas, puesto que se ha apresurado a anunciar que no otorgaría una amnistía a los presos con condena judicial firme que pertenecen a la oposición, algo que haría en menos de un mes el nuevo poder legislativo. La oposición, por su lado, ha ofrecido al gobierno la ejecución de un plan que haga frente al derrumbe económico –un planteo maniobrero que no tiene viabilidad, uno, porque implicaría un ajuste violento que el oficialismo no tiene condiciones de aguantar, y, dos, porque chocaría en forma violenta con el entramado de la burocracia chavista con los negocios del Estado. Los resultados extraordinarios de las elecciones limitan seriamente una solución militar al impasse que se ha creado: no sería viable si no transfiere el gobierno a la oposición triunfante –por ejemplo convocando a elecciones ejecutivas inmediatas.

El sector mayoritario de la oposición tiene conciencia de que este impasse podría desembocar en una explosión social y política que no desea de ninguna manera. Por eso ha caracterizado a su victoria como un “voto castigo”, lo cual implica que no adjudica al voto que ha obtenido un mandato para que se postule como alternativa política inmediata al chavismo y al Ejecutivo. El líder opositor Henrique Capriles ha reiterado, en esta línea, el reclamo de que “el gobierno cambie”, esto para evitar “cambiar el gobierno”. La fracción de opositores que encabezan el encarcelado Leopoldo López y María Corina Machado plantea pasar a la vía de los hechos. En los actos de celebración de la victoria electoral, unos y otros marcharon separados. La fractura del Estado que han dejado al desnudo los resultados electorales incorpora la división dentro del oficialismo y dentro de la oposición. La llamada ‘comunidad internacional’ presiona por una ‘salida dialogada’, precisamente porque teme una explosión social, con total conciencia de que es inviable y que tendrá que encauzar una situación con implicancias revolucionarias.

La evolución de los acontecimientos en Venezuela muestra las limitaciones e incluso la falacia de que América Latina estaría atravesando “un cambio de ciclo” –del ‘populismo’ al ascenso de ‘una derecha moderna’, o directamente al ‘ascenso de la derecha’, como asegura una izquierda políticamente inestable. El mundo giraría, así, entre dos polos, cuyo centro de gravedad sería la vigencia del capitalismo; las tentativas nacionalistas son tomadas como el equivalente a una revolución social. Venezuela, por el contrario, deja expuesta otra cuestión: la crisis e incluso la inviabilidad del Estado realmente existente y de las relaciones sociales capitalistas. El chavismo fue una respuesta a las situaciones revolucionarias potenciales que planteó el caracazo de 1989, que al dejar al desnudo sus limitaciones insalvables devuelve al país a sus condiciones iniciales pero con la proyección superior que supone el agotamiento de esta experiencia y la crisis capitalista mundial. Una restauración al ‘status quo ante’ amenaza desatar una crisis revolucionaria superior a las del pasado. De lo que se trata ahora es de ofrecer una línea de acción a los trabajadores frente a estas nuevas circunstancias históricas. El izquierdismo inestable (centrismo) propone, en cambio, el seguidismo al chavismo o al kirchnerismo cuando las limitaciones de estos movimientos circunstanciales e improvisados han alcanzado la estación terminal.

La crisis que se ha abierto en Venezuela incorpora a América Latina en la crisis internacional en curso. La bancarrota del chavismo como el de sus asociados en el continente está vinculada al derrumbe del precio de las materias primas –ella misma relacionada con la velocidad que ha adquirido la crisis capitalista en China, a su vez afectada por la profundización de la bancarrota mundial. No hay ‘restauración’ que ponga remedio a esta situación –simplemente la puede convertir en explosiva. El alcance del chavismo acompaña la curva del precio internacional del petróleo. La crisis desatada por las elecciones desatará una nueva pugna por el petróleo venezolano –una réplica de lo que ocurre en el Medio Oriente. El destino de Pdvsa y el desarrollo productivo del Orinoco replicará lo que ocurre con Petrobrás. La asociación de Pdvsa con capitales europeos y chinos ha sido inútil para desarrollar productivamente las reservas del país; ahora volverán a la pelea los capitales norteamericanos. El derrumbe del chavismo convertirá a Venezuela y a América Latina en campo orégano de la disputa por nuevos repartos de recursos y territorios entre las potencias capitalistas.

Lo ocurrido en Venezuela podría afectar las negociaciones de Colombia con las Farc, y por sobre todo el alcance de lo que se acuerde. La mitad de la oposición venezolana es uribista. El gobierno Obama acaba de reforzar con el presidente Santos el Plan Colombia y el desarrollo de las bases militares. También afecta la llamada ‘normalización’ de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Se trata de que la izquierda caracterice en forma adecuada la fractura de estas supuestas alternativas para alcanzar la ‘estabilidad’ internacional y oriente con un programa y una organización a los obreros y campesinos. Cuando Capriles habla de ‘voto castigo’ está reconociendo que el electorado no ha asumido posiciones derechistas sino que ha reaccionado empíricamente, debido a una falta de preparación política previa, a una situación política y económica desesperante. Las masas pagan el seguidismo de sus direcciones al nacionalismo. Esto ha ocurrido también en Argentina, donde Scioli y Macri obtuvieron para sus listas solamente un tercio de los votos, respectivamente, y aun estos como votos en contra más que a favor.

En Venezuela (como también en Brasil, Argentina o Ecuador y Bolivia) hay un movimiento obrero clasista importante. Se encuentra, sin embargo, en una encrucijada, porque en nombre de una ‘lucha contra la derecha’ podría renunciar a una acción política independiente, como en gran parte ha ocurrido hasta ahora. Las distintas expresiones del nacionalismo de contenido burgués de esta etapa han entrado en declinación irreversible. La vanguardia de ese movimiento obrero clasista debe caracterizar adecuadamente el momento actual: fractura del Estado y la economía capitalista y una tendencia a la explosión social o situaciones pre-revolucionarias. La consigna del día es convocar a ese movimiento obrero a formar partidos obreros independientes y a introducir el tercer factor político consciente en la crisis enorme que se ha abierto.

Jorge Altamira

jueves, 26 de noviembre de 2015

Venezuela: elecciones estratégicas


Desde Argentina el Partido Obrero se pronuncia
Venezuela: elecciones estratégicas

En la recta final de las elecciones parlamentarias, el cuadro económico venezolano es lapidario.

Con 27.000 millones de dólares en pagos de deuda externa en sólo dos años, las reservas se encuentran exangües. La inflación ha pulverizado el salario. Como sostenía un artículo de Prensa Obrera 1378, "objetivamente, la revolución bolivariana ha llegado a su final: diversos avances sociales, pero también nacionales (recuperación de PDVSA), están siendo arrasados por la marcha de la crisis".

Estado de excepción y elecciones

En este escenario de derrumbe económico, el gobierno ha cerrado una parte de la frontera con Colombia y ha procedido a la deportación de ciudadanos de ese país. La medida se ampara en el paramilitarismo colombiano y en el problema del contrabando fronterizo. Pero apunta, sobre todo, a encuadrar los comicios parlamentarios dentro de un estado de excepción y restricción de libertades.

Las encuestas más serias auguran un triunfo rotundo de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), donde ha prevalecido la línea del "moderado" Capriles de enfrentar al gobierno en las urnas en lugar de en las barricadas. Un triunfo opositor cambiaría la composición en el parlamento y podría allanar el terreno para un referéndum revocatorio contra Maduro.

El caso Leopoldo López (dirigente derechista condenado recientemente a 14 años de cárcel), que formaba parte del operativo de polarización electoral del régimen, se ha transformado en un búmeran para el chavismo, con una fractura dentro del aparato de gobierno. Franklin Nieves, el fiscal del caso, se fugó a Miami y señaló que el gobierno le ordenó inventar pruebas para garantizar la acusación. A la par de esto, se desenvuelve una especie de cerco judicial contra el chavismo: dos familiares de Maduro fueron detenidos por la DEA, acusados de contrabando de drogas.

En la oposición prima un sentimiento de victoria, que se ha visto reforzado por el triunfo de Macri en las elecciones argentinas. Los medios opositores han celebrado como propia la victoria de Cambiemos, entusiasmados con un posible giro regional.

El papel de arbitraje de las fuerzas armadas se reforzará ante el desmoronamiento del régimen político. Aunque las fuerzas armadas son chavistas, ambos campos apelan a ellas. Si Maduro ha dicho que en caso de una derrota no entregará la "revolución" y habló de "unión cívico-militar", que podría ser una sutil alusión a un auto-golpe, un columnista del opositor El Nacional asegura que "nuestra Fuerza Armada siempre ha sabido interpretar el sentimiento nacional (8/11). La expectativa de estos sectores es producir un quiebre dentro de las fuerzas.

Izquierda

La izquierda, sin excepción alguna, ocupa una lugar marginal en medio de este escenario dominado por la polarización entre el chavismo y la oposición. Esto se ve potenciado por un cuadro de reflujo del movimiento obrero.

La subordinación de la mayoría de la izquierda al chavismo o a la oposición burguesa ha conspirado contra el desarrollo de una fuerza revolucionaria capaz de terciar en la crisis actual. El Partido Socialismo y Libertad (PSL), que en los últimos comicios presidenciales presentó la candidatura independiente de Orlando Chirino, delimitada del chavismo y de la oposición, ha desarrollado esta vez acuerdos electorales en diferentes distritos con fuerzas abiertamente chavistas (como Marea Socialista) o que han integrado la MUD (como Bandera Roja), bajo la orientación de llevar "voces de lucha" a la Asamblea Nacional. El alejamiento de Marea Socialista del PSUV chavista no expresa una evolución de esta corriente, que aún sostiene que no hay cambio posible por fuera del chavismo. Lo mismo vale para el distanciamiento de los estalinistas de Bandera Roja de la MUD, para quienes Maduro sigue siendo el 'enemigo principal' ("el peligro más grave para Venezuela", según su declaración del 5 de noviembre), llaman a la "unidad nacional" contra el chavismo en nombre de una "reconstrucción moral", y en competencia con la MUD aseguran que -dado que asistimos a una elección legislativa y no ejecutiva- votar por sus listas "no cambiará el resultado nacional del número de diputados que enfrenten al régimen" (artículo del 28/10). Lo que insinúa es que, en el caso hipotético de que accediera a una banca algún representante de Bandera Roja, podría sumarse a la oposición derechista en la votación del referéndum revocatoria. Opción Obrera, integrante de la CRCI, ha cuestionado estas alianzas "variopintas" y ha llamado al voto nulo.

El agotamiento de los gobiernos nacionalistas y la necesidad de una salida socialista plantean la actualidad de una Conferencia Latinoamericana de la izquierda revolucionaria.

Gustavo Montenegro



sábado, 7 de noviembre de 2015

Los trabajadores ante el 6D no tienen representación política unitaria y clasista


Los trabajadores ante el 6D no tienen representación política unitaria y clasista


La crisis económica actual convierte a Venezuela en un país de quinta. Subordinada a la crisis capitalista mundial, se manifiesta en el país, como crisis de capital, verdad de Perogrullo. Dicho esto porque, nada tiene que ver con el auto llamado proceso revolucionario representado por el gobierno y atacado por las variantes de oposición de derecha. Ambos se enfrentan por obtener las migajas que deja una base económica con un precio de venta del barril de petróleo a 40 $. En este sentido, llamar a rescatar el país bajo sus estructuras, fundamentadas en las relaciones sociales en las cuales se basa el capital, intactas hoy y desde antes del ascenso de Chávez al gobierno en 1999, es colocarse de su lado. Esta salida del marasmo en que nos encontramos la deben pagar los capitalistas, si la pagamos nosotros será un retroceso de magnitud histórica para los trabajadores y las masas de escasos ingresos.

Los acontecimientos que se avecinan posteriores a los resultados de la elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, serán una serie de ajustes, donde el chavismo de conjunto acelerará su crisis terminal ya agotada como política populista y nacionalista, marcada por el desencanto y deserción de sus bases y su apoyo clientelar. Se trata, independiente de los resultados, de la nueva forma en que el Estado y su fundamento económico, basado en el capital será rescatado, la alternativa al puntofijismo se hunde.




¿Y la Izquierda?

Luego del desenlace electoral, la política de ajustes para tratar de sobrellevar la crisis levantara con mayor ímpetu la resistencia de los trabajadores para enfrentar los golpes, lo que importa la intervención política de la izquierda en una nueva fase de la lucha de clases, y de una transición política que está marcada fundamentalmente por el abandono de las bases al chavismo.

Fuera de la polarización entre el gobierno y oposición no se vislumbra una alternativa verdaderamente revolucionaria y socialista. La posibilidad de un frente de las organizaciones de izquierda, comunitarias y sindicatos en lucha tras una plataforma unitaria con puntos concretos para salir del profundo retroceso económico en Venezuela es soslayada por las organizaciones existentes.



Es necesario separarse nítidamente de los candidatos del capitalismo

El PSL en defensa de su supervivencia electoral, muy importante y legítima, esgrime un documento que largo por el contenido termina quedándose corto, solo como una muestra selecta, de una vitrina o mostrador, donde sin embargo. el planteo de la independencia política de los trabajadores frente al Estado está ausente. A la par establece una serie de alianzas de lo más variopinta

Con tarjeta propia, el PSL segùn se desprende a través de los medios, realiza unas pequeñas alianzas circunstanciales a lo largo y ancho del país. Por el lado del gobierno con la chavista e inequívoca Marea Socialista, por el otro lado con pequeños sobrevivientes que provienen de la oposición de derecha como el MAS, Movev, y Bandera Roja cuyas diferencias con la MUD a la cual pertenecían o giran, son referidas al método de selección de los candidatos a las listas electorales, en otra palabras son de derecha sin tapujos

Esta alianza del PSL, no es siquiera un flaco servicio como alternativa, sino todo lo contrario, le sirven al status quo representado tanto por gobierno y la oposición, no intentan salir del marasmo en que se encuentra la izquierda desde que Chávez llego al gobierno, sino se sustentan para su sobrevivencia tras la contienda electoral. Esta es su perspectiva, tan es asi que llaman al voto castigo, expresión por si misma carente de toda línea política a favor de los explotados.

Ademas de los grupos u organizaciones, también el PSL le brinda su tarjeta a la Unete, en boca de su representante Marcel Máspero, la cual hace lo suyo, esta candidata plantea “sin trabajo y producción nacional el salario y los cestatickets siempre serán insuficientes. Lo mismo ocurre con la inamovilidad laboral”, lo que se ajusta más bien a los requerimientos de Fedecámaras.

Por parte del PSL, Orlando Chirinos, ex candidato presidencial, ha expresado que la profunda crisis que hay en el país, requiere de verdaderos dirigentes luchadores, que podrán hacerle frente al mejoramiento de la situación del Estado venezolano. Su intención, dice, es llevar a la AN una fracción que no mantenga compromisos ni con el PSUV ni tampoco con la MUD, pero lo cierto es que todos esos grupos provenientes del PSUV o de la MUD salen como tienda aparte porque difieren en su ubicación electoral sobre sus candidaturas, como fundamento. De esa forma todas las alianzas son válidas para el PSL.

La situación para toda la izquierda venezolana es tan esmirriada incluida el PSL y su tarjeta que no queda otra que plantear a los trabajadores que su voto no puede ser para sus verdugos y quienes le hacen comparsa. Votar nulo como rechazo a las alternativas que se presentan y a la sazón tener como banderas:

●No a la importación de productos que reemplazan a los que se fabrican el país.
●Por la nacionalización del monopolio del Comercio Exterior y de la banca bajo control de los trabajadores para así quitarles a los capitalistas criollos y foráneos el usufructo de las divisas provenientes de la renta petrolera y reorganizar la producción sobre otras bases sociales distintas a las impuestas por el capital Que se importe lo que realmente requieren los trabajadores y el pueblo e invertir en lo que se necesita.
●No a la destrucción de las conquistas sociales arrancadas tras años de lucha
●No al ajuste que salve al capital. No al aumento de las tarifas de los servicios públicos ni del precio de la gasolina. La crisis que la paguen quienes la causaron, los capitalistas, no los trabajadores
●Por la defensa a la contratación colectiva, el reconocimiento de la autonomía sindical y el derecho a huelga. Contra la tercerización, la precarización y flexibilidad laboral, los despidos y las suspensiones, oponemos la distribución de las horas disponibles de trabajo entre todos los capacitados para laborarlas sin menoscabo del salario.
● Por un salario mínimo igual a la cesta básica familiar y la indexación mensual de los sueldos y salarios para impedir que continúe la merma del poder adquisitivo a todos los trabajadores.
● Por la suspensión inmediata del pago de la deuda externa e interna para volcar sus recursos bajo el control de los trabajadores en las necesidades de industrialización y de la agricultura del país.
● Por la independencia política de la clase obrera frente al Estado y por El Gobierno de los Trabajadores, primer paso concreto hacia el socialismo.

Jose Capitan