Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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martes, 2 de agosto de 2022

Venezuela: el Socialismo del Siglo XXI es un mito

Venezuela: el Socialismo del Siglo XXI es un mito

En nombre del socialismo se estrangula la vía para ir hacia él

 

El socialismo no se conquista convenciendo por las bondades que nos traería, ni con buenas intenciones y menos aún mediante engaños. En los hechos, los salarios se alejan cada vez más de la cesta básica, aumentan la flexibilidad laboral, el desempleo y los servicios son deficientes y a veces inexistentes.

A través de los medios de comunicación sobran los charlatanes autorizados u “oficiales” que solo hablan de las maravillas del socialismo. Para estos medios no existen el abandono, la miseria, ni la inseguridad, mientras que para los medios de la derecha sólo existen las falencias que aprovechan para denunciar al gobierno y promover la prensa, radio y televisión privadas. Son dos caras del capitalismo, uno nacionalista incapaz de cumplir lo ofrecido ante su agotamiento en distribuir la ya insuficiente renta petrolera, el otro que representa a los capitales asociados al imperialismo y la oligarquía tradicionales empeñados en retomar el control del estado capitalista.

Como resultado de la política nacionalista son cada vez más los trabajadores embaucados en empresas nacionalizadas como Invepal, Invetex, Invetubo, Sideroca, Cerámicas Carabobo, y los provenientes de empresas quebradas, como las de Guayana, o de proyectos frustrados y fracasados como la fábrica de camiones vibradores para exploración petrolera y la fábrica de celulares. Otros trabajadores son defraudados por los convenios colectivos impuestos o no reconocidos o cumplidos a medias, como en los casos de CANTV, Corpoelec, Pdvsa, Metro de Caracas (subterráneo), Aluminio, docentes, empleados públicos. Tampoco se acatan las providencias administrativas de las Inspectoría del Trabajo como sucedió con el reenganche de los trabajadores de Sanitarios Maracay o de Fundimeca en Valencia y, por el contrario, se ejecutan fallos o arbitrajes en contra de los trabajadores como sucedió en la Mitsubishi para cumplir acuerdos con el imperio japonés.

La sociedad venezolana convive con una serie de mitos o slogans publicitarios, que invaden todos los espacios, para justificar las limitaciones del gobierno y alimentar una ilusión de conseguir las reivindicaciones sociales en el marco del chavismo. Estos mitos forman parte del discurso oficial y subsisten porque las clases oprimidas aún no vislumbran una organización alternativa con posibilidades de gobernar. Tales mitos son:

El Gobierno Revolucionario

Mientras se difunde un discurso socialista, de lucha contra la pobreza, y se  menciona al pueblo como protagonista y  “soberano”, se siguen nombrando ministros, viceministros, directores generales y jefes de división simplemente para hacer negocios; su currículo es la “vía castrense” o haber sido asiduo visitante de Chávez cuando estuvo en prisión en la cárcel de Yare. Son estos oportunistas los que ponen en práctica las políticas cotidianas alejadas y en contra de los intereses de los trabajadores y el pueblo. No es extraño entonces que tampoco cumplan con sus comunidades ni les suministren los servicios públicos para los que  fueron designados.

El gobierno está lleno de burócratas. Desde los ministros, pasando por los gobernadores, parlamentarios, alcaldes y concejales, los directivos de las empresas e instituciones del estado de PDVSA hasta Mercal, todos conforman la llamada derecha endógena que dirige el país. Esto funciona así porque el gobierno es reflejo de la estructura del estado, los funcionarios cumplen mientras ayudan a la supervivencia de la sociedad capitalista y abogan por su permanencia. Intentan convencer a los capitalistas de que cedan unas miserias y permitan un desahogo para que los trabajadores y las comunidades mermen sus reclamos y se sustente la paz social. Por ejercer esta función los funcionarios cobran hasta 15 sueldos mínimos, valor que establece como tope la recientemente sancionada Ley de Emolumentos para Altos Funcionarios del Poder Público.

Esta gerencia asignada a dedo, generalmente, no conoce el servicio que debe prestar ni los procesos productivos de las industrias que debe dirigir. Muchas veces, estos funcionarios son enviados desde Caracas con su respectivo clan o mafia, incrementando aún más los costos por su incapacidad e ignorancia.

Esta situación sólo puede ser superada con el control obrero de las empresas, dado que los trabajadores son los que conocen las formas de producción y administración de cada planta. Son ellos los que pueden mejorar la actividad en beneficio de ellos mismos, de la localidad, de la región y del país.

El gobierno se considera obrerista pero suele militarizar para prevenir, o directamente reprimir  la protesta. No es un gobierno de los trabajadores si no de los explotadores. Para lo primero hay que cambiar las relaciones de producción y de su apropiación.

La Derecha Endógena

La  inmensa base esperanzada que expresa su apoyo en las elecciones puede pensar que no se avanza en las reivindicaciones sociales por culpa de la “derecha endógena”. Así se llama el sector del chavismo conservador o procapitalista sin rodeos que dirige el país desde el principio. La derecha endógena salió de adentro del chavismo, indicando que internamente algo comenzó podrido. La única alternativa es la organización de la clase obrera en forma independiente.

 Nacionalización y estatizaciones

Las estatizaciones de sectores de servicios o fábricas no son medidas socialistas, el socialismo es contrario a todo vestigio del estado actual. Poner en manos de unos burócratas del gobierno sectores de la producción como la electricidad o empresas de servicios para la producción petrolera, ferrosa y del aluminio no redunda en beneficios para los trabajadores. Por el contrario, las nacionalizaciones agravan la hipertrofia de la maquinaria estatal y, en la práctica, frenan o paralizan la producción. No obstante, no se trata de volver a privatizar –posibilidad que considera el nacionalismo burgués en sus momentos de escasez de recursos monetarios– sino de que los trabajadores controlen las empresas para dirigir la producción en razón de las necesidades de la mayoría del país.

Expropiar pagándole con creces a la burguesía es una manera de intentar comprar el socialismo y a un precio muy caro.

 La Revolución Bolivariana

Desde la dictadura de Juan Vicente Gómez, la estructura que sustenta el devenir del país no ha cambiado. El “moderno” estado capitalista venezolano sigue siendo un estado cuasi monoproductor de petróleo, lo que es la fuente fundamental de divisas. El chavismo no ve otra salida que el aumento del precio del crudo. Por otro lado, ocurre una hipertrofia en el estado que agudiza esta situación, la multiplicación de ministerios, entes públicos, empresas y misiones devoran el presupuesto para el servicio “social” por demás deficiente y el sector productivo se reduce dramáticamente. El “Poder Popular” es un vacío real, la pesadez interminable es la constante en los trámites ante las instituciones del Estado.

El aparato mismo del Estado durante los 11 años de gobierno ha sido incapaz de solucionar problemáticas como la vivienda, los servicios básicos o la seguridad. La rotación de cargos entre ministerios y otros institutos públicos, los enroques, la multiplicación de puestos por una misma persona, tanto en el gobierno como en las direcciones del  partido PSUV son otra aberración como respuesta al fracaso de sus propias gestiones.

Llamando Revolución Bolivariana a la gestión del gobierno se apropian de algo muy caro para los revolucionarios como es el cambio de una sociedad a otra. Hoy la sociedad capitalista está vigente y está estructurada en relaciones de producción basadas en la explotación y la enajenación del trabajo. La revolución auténtica tiene por delante la liberación de la opresión extranjera, el desarrollo del mercado interno, la producción de la tierra, la diversificación de bienes y la industrialización del país.

 La burguesía es incapaz de resolver las tareas pendientes, incluso las pendientes desde que Venezuela se independizó de España.

 Hoy la contradicción y el antagonismo fundamental es entre los capitalistas (tanto foráneos como sus socios vernáculos) y los trabajadores y verdaderos productores de la ciudad y del campo, con un  programa de lucha que parte de las reivindicaciones transitorias, hasta alcanzar el poder y encaminarnos hacia la sociedad socialista.

 Su realización debe alcanzar la integración política y económica de los países de Latinoamérica como una liga para poder progresar impidiendo las intervenciones de tipo colonialistas, como fueron plasmadas en el Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826. Hoy el trotskysmo interpreta y responde a esa situación, desde su programa en la consigna de los Estados Unidos Socialistas de América Latina.

 Democracia directa, protagónica y participativa

Con la democracia en una sociedad de clases controlada por una minoría, es decir, burguesa, no se llega al socialismo. Por el contrario, con el socialismo se alcanza la auténtica democracia de las mayorías (de los trabajadores) para en una etapa superior instaurar una sociedad sin clases, pero primero es menester conquistar un gobierno revolucionario un gobierno obrero para inmediatamente comenzar a construir el socialismo. La democracia burguesa y su constitución establecen libertades para todas las clases sociales, con las cuales los trabajadores pueden defenderse, pero tales libertades también le garantizan a la burguesía el derecho de explotarlos.

Chávez al referirse al pueblo le dice El Soberano. Veamos si lo somos: ¿quien conoció las conversaciones entre Techint y el gobierno para nacionalizar a Sidor? ¿Cuanto se ofreció y cuanto pidieron los argentinos? ¿Cuánto se pagó? ¿Quién designó la directiva de Sidor? Lo mismo sucede con los convenios para subastar la faja petrolífera del Orinoco, la diplomacia es secreta con nosotros y no con el enemigo. Otro ejemplo es la compra del Banco de Venezuela: nacionalización paga generosamente con el dinero de todos los venezolanos.

Otro caso, menos importante pero patético, sucedió en Valencia con Hielomatic, una pequeña empresa privada de refrigeradores que fue vendida a PDVAL (Productora y distribuidora venezolana de alimentos). Previamente fue cerrada, se dio la lucha, derrotaron a los trabajadores, liquidaron el sindicato, despidieron a todo el personal y luego pasó a manos del gobierno. Los directivos de PDVAL negaron haber comprado la empresa mientras duró el conflicto.

Otra situación muy reciente se manifiesta en forma atroz en la pérdida de 70.000 toneladas de comida en depósitos de PDVAL. Invetex era una empresa textilera en Tinaquillo, Cojedes, que quebró por las políticas que favorecen la importación de ropa y telas de China e India y sus trabajadores despedidos. PDVSA la compró para reactivarla con una cooperativa de textiles que nunca cuajó. Sus instalaciones fueron usadas entonces como un centro de acopio de PDVAL para almacenar 400 contenedores con alimentos importados que nunca llegaron al pueblo porque se pudrió su contenido.

 Alianza de los pueblos

Chávez, su canciller y sus embajadores pretenden una integración latinoamericana con países donde tampoco existe la soberanía ni la autodeterminación de los pueblos. Por el contrario, se reprime y se criminaliza la protesta. Todos los gobiernos de estos países arremeten contra los trabajadores, las comunidades y los pueblos originarios que viven en las regiones donde saquean los recursos naturales. El gobierno de Ecuador ha reprimido los reclamos de las poblaciones de Sucumbios y Orellana afectadas por la explotación petrolera; en Brasil, se reprimen a los campesinos organizados en el Movimiento sin Tierra MST; en Argentina, las comunidades luchan por los daños ocasionados por la megaminería y en Venezuela, en el estado Zulia, se  arrasa con los derechos de  los Bari y los Yukpa, en forma conjunta entre la Guardia Nacional, Corpozulia y la complicidad de la Comisión de Demarcación de Tierras.

Lo que llaman la solidaridad y complementariedad social, política, económica y cultural; la cooperación con otros pueblos del Sur; la promoción de un escenario multipolar y plural, en realidad son acuerdos con las burguesías locales y su puja por competir en los mercados. En ningún momento están representados los trabajadores, las comunidades y los campesinos, tampoco los pueblos originarios. Toda una mentira la defensa del ambiente, enmascarados en supuestos modelos de desarrollo, en fin de cuentas es la redistribución de la economía regional pero en las manos de sus burguesías.

 El BID, el ALBA, junto al MERCOSUR, el Pacto Subregional Andino, unos inclusive ya inviables, otros todavía en proceso, son barreras arancelarias, convenios financieros, promociones comerciales, subsidios entre las burguesías locales. Dentro de los negocios hay acuerdos militares como el UNASUR, pero  detrás de todo esto, están también las compañías extranjeras norteamericanas, europeas y asiáticas. Nada funciona a favor de los intereses de los pueblos. El MERCOSUR tiene un tratado de libre comercio con el Estado sionista de Israel (que acaba de atacar criminalmente la ayuda humanitaria a Gaza), además mucho de los países que lo integran participan en la fuerza militar de ocupación en Haití.  La MINUSTAH es integrada por soldados de los países de Sudamérica a pedido del imperialismo yanqui, los cuales reprimen a ese pueblo en el peor estado de pobreza antes, durante y después del devastador terremoto.

En ese contexto, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, Ortega en Nicaragua, hacen maravillas para ayudar a sostener el sistema capitalista. Todos los gobiernos latinoamericanos, cada quien según su peculiaridad y su relación de fuerzas, tiene como objetivo este papel. Las tesis de la Coordinación para la Refundación de la IV Internacional CRCI pronosticaron que la izquierda que integraba el Foro de San Paulo era el recambio capitalista ante el agotamiento de los gobiernos de centro-derecha anteriores.

 La revolución Cubana sigue retrocediendo con la restauración de negocios netamente capitalistas. El turismo y la explotación del campo mediante el parcelamiento privado de la tierra son los recursos utilizados. La burocracia que gobierna a Cuba sobrevive a costa de asesorar  a los gobiernos a mantener el sistema capitalista.

 Chávez mediante el ALBA y Petrocaribe alivia la incapacidad económica de los gobiernos de regimenes abiertamente de derecha, diseminados en las islas del Caribe y en Centroamérica, en otras palabras, ayuda a mantener la estabilidad de estos títeres aliados de los gobiernos de EEUU. La justificación que se aduce pasa por el comercio “justo”, la “complementación”, la “solidaridad”, la “justicia social” y la “voluntad común de avanzar”. ¿Es posible realizar esto mediante negociaciones con regimenes burgueses y opresores de sus pueblos?

El complemento: El PSUV (Partido socialista unido de Venezuela) y los militares

Los militares son intocables y están incluso al margen del control partidario, por lo que se podría decir que la corrupción y los militares van de la mano. En la estructura del PSUV, los sectores reformistas y la llamada derecha endógena son una misma cosa y constituyen las direcciones nacionales y regionales del partido. Ocupan los órganos del gobierno desde los ministerios, pasando por los organismos autónomos hasta llegar a los cargos de gobierno local como alcaldes, diputados regionales y concejales. En otras palabras, los organismos de dirección partidaria y gubernamental  están copados por esa derecha endógena.

Para que no hubiera equivocaciones, Chávez negó el marxismo como herramienta del PSUV desde su fundación, luego se realizó una selección “mixta” de las direcciones nacionales y regionales, una parte “democrática”, previamente filtrada, y otra seleccionada a dedo.

No obstante, las bases --una vertiente potencialmente revolucionaria-- son el fundamento del PSUV  pero dominadas por su líder Chávez, quien a su vez sostiene y defiende a la casta de burócratas.

El PSUV, los militares y Chávez como caudillo principal constituyen un gobierno improvisado, arbitrario y un poder económico y político al servicio de una sociedad donde la propiedad privada para explotar al trabajador es lo fundamental. Dentro de las cabezas predominantes están Diosdado Cabello, represores de trabajadores en Guayana como Sanz en la CVG y  Rangel  Gómez en la gobernación, súper ministros como Ali Rodrigues, directivos de la política económica como Merentes en el BCV, Giordani en el Ministerio de Finanzas, hasta los redomados burócratas sindicales de la FSBT con Vera, Machuca y Rondon. Como producto de la quiebra de los bancos y sociedades financieras y por la crisis económica cayó el ministro Jesse Chacón.

El Estado y el partido, ambos de la mano de Chávez, sus segundones y una inmensa capa de arribistas con la venia del “líder”, son un fardo pesado imposible de sacar a flote. El PSUV con su orientación clientelar y electoral impide construir un verdadero partido revolucionario. Su composición social es algo desconocida, pero sin duda alguna los trabajadores están poco representados.

La política del gobierno es antiobrera.  Ni siquiera cumple formalidades legales, se viola la Ley Orgánica del Trabajo y la Constitución. La Guardia Nacional y las diferentes policías regionales ejecutan la política represiva.

Para una política revolucionaria hay que superar el chavismo. Algunas personas se consideran revolucionario-chavistas, pero dicen que hay chavistas no revolucionarios. Entonces para apuntalar una  política revolucionaria  habría que derrotar a esos chavistas, pero eso es imposible en el partido chavista, esa es su organización y su fin, es decir su dirección y su estrategia. Como conclusión es necesario implementar una política independiente y nuclear a los trabajadores en una organización revolucionaria y para esto es indispensable superar las ilusiones en un caudillo.

 La revolución tiene un líder indiscutible

Chávez esta atrapado, no tiene salida para zanjar las tareas democráticas pendientes que la burguesía criolla no pudo resolver: la soberanía, la reforma agraria, el fortalecimiento del mercado interno. El populismo nacionalista es incapaz de resolver estos problemas. Para que cambie esta situación a favor de la mayoría se debe destruir el Estado burgués. Chávez  representa y defiende al Estado, engaña al pregonar que con su política y su gobierno se conduce a socialismo.

El presidente dice que su gestión de gobierno está sustentada en la sabiduría del árbol de las tres raíces: Bolívar, el libertador, Zamora, el luchador agrario y Simón Rodríguez, el maestro. En la práctica, defiende a los militares, paga la deuda y nos endeuda más y permite ganancias descomunales a la banca privada. Ahora, ante la bancarrota económica mundial, actúa con las mismas medidas que cualquier gobierno neoliberal: devaluación, aumento del IVA y préstamos a los empresarios. Además entrega la Faja del Orinoco y las reservas de gas costa afuera, criminaliza la protesta y sacrifica los convenios colectivos de trabajo.

Chávez está definido, a la que hay que ayudar a definir es a la clase obrera, a organizarse a construir su herramienta, su partido, a no creer en líderes que no los representan.

La verdadera revolución conduce al socialismo, para profundizarla hay que conquistar el poder, formar un gobierno obrero. Lo que está sucediendo no conduce al socialismo, para sí tender a eso hay que desenmascarar a quienes en nombre de la revolución se enriquecen a costa del hambre, el desempleo y la falta de servicios plenos para las comunidades y para el país.

Estado popular y comunitario el desarrollo del Poder Popular

Toda esta creación institucional alrededor del llamado Poder Popular, pretende regimentar la organización popular. Si seguimos la farsa, luego de creado el “Poder Popular” mediante el Consejo Comunal se ejerce el gobierno comunitario y la gestión directa de las políticas públicas.

 En realidad las políticas públicas se ejecutan regionalmente a través de las alcaldías, gobernaciones y Fundacomunal (Fundacion para el desarrollo y el poder comunal) o inclusive desde Caracas con el recién creado Ministerio de las Comunas, convirtiendo a los consejos en receptores de recursos (dinero) que se procesa por varias vías. Están sometidos a la Ley Orgánica de los Consejos Comunales, y dependen de las bondades de las instituciones u organismos del gobierno y hasta de representantes del PSUV.

 El consejo debería nacer de la comunidad, ser autónomo y tener libertad para enfrentar o reclamar a quienes dirigen las políticas públicas. Exigir junto a las comunidades la participación mediante empleos directos y el control popular de la ejecución en las obras. Las luchas son por lograr satisfacer las carencias de siempre: calles y su asfaltado, agua, luz, cloacas, aceras, viviendas, sitios para la recreación y actividades culturales, mercados populares y problemas de seguridad.

Se manipula con términos como “gobierno comunitario” o “gestión directa de políticas públicas” pero la ley impide el cómo se ejerce esa competencia que en realidad supeditada a una superestructura del propio Estado. Comienzan creándose paralelamente a los organismos tradicionales del Estado debido a una necesidad de la comunidad y luego terminan siendo dependientes de su estructura burocrática. Por esto, frases como la de “contraloría social” terminan siendo huecas, las denuncias se desvanecen ante los cuerpos de investigación  criminal.

Ante los proyectos paralelos promovidos por el gobierno debido a la incapacidad de sus organismos regionales, debemos orientar las juntas parroquiales, junta de vecinos o consejos comunales para enfrentar la opresión de clase del Estado capitalista. El gobierno de los trabajadores es quien puede garantizar que los distintos niveles de ejecución de las políticas públicas tengan correspondencia desde las comunidades.

Transición hacia el socialismo

Para la gran mayoría de la humanidad no hay posibilidad de progreso económico, tampoco cultural y en salud dentro del sistema capitalista. Sin embargo, no hay propuestas para echar a andar una tentativa de transformación social. Por el contrario, las medidas económicas decretadas por el gobierno son para mantener vivo el sistema capitalista.

Merentes, el presidente del Banco Central, se ufana diciendo que tenemos una banca sólida, que el sistema financiero es estable, Rodríguez Araque, exministro de finanzas y ahora de Energía Eléctrica, reafirma su esperanza en la fortaleza del socialismo venezolano junto a la banca. La falsedad del socialismo en un solo país (de Stalin) se quedó corta con estos estrategas. Por lo menos el dictador partió de una revolución en retroceso, en cambio Chávez y los suyos sin siquiera una revolución de por medio.

Es triste oír que la salida es esperar precios altos del petróleo, como toda la vida. Durante este gobierno se vivieron nueve años de precios altos, llegando al pico máximo de 150 dólares por barril. Simultáneamente los monopolios automotores vendieron autos y camiones importados mientras también lo hacían con los ensamblados en el país que contenían 70% de piezas importadas. Diversificar la industria y eliminar el despilfarro son acciones inverosímiles dentro de la gestión de este gobierno 

En el sector petrolero los nuevos planes de inversión se limitan a producir y vender más crudo. La refinación del petróleo, el gas y sus derivados, desarrollar la petroquímica, su distribución a la industria nacional es incipiente. El Proyecto de Gas Anaco PGA tiene más de cuatro años de iniciado y todavía no arranca siquiera una de las siete plantas. La primera plataforma que se está fabricando en Venezuela para producción de gas desde hace cuatro años, esta retardada. Se adeudan más de 7.000 millones de dólares por servicios de las contratistas y por la indemnización acordada por las nacionalizaciones de las mismas. Venezuela como estado capitalista está subordinado las leves de la economía mundial en bancarrota, a pesar que Chávez se hiciese el desentendido hasta que le fue imposible negarlo. La salida fue paliar la crisis con más endeudamiento emitiendo petrobonos.

Debido al escaso desarrollo de la burguesía, Chávez utiliza la vía bonapartista designando a sus compañeros de armas en los puestos claves de la economía para dirigir este proceso capitalista erigiéndose por encima de la sociedad. Pero cuando quiso recoger los logros se encontró con las limitaciones propias del carácter corrupto burocrático de su propia organización. La sustitución de importaciones iniciada en los ’60 no ha logrado avanzar debido a la presión del capital extranjero que invirtió en industrias ensambladoras. La industria automotriz es un ejemplo típico: las de autopartes y accesorios han disminuido; la industria textil desapareció, los equipos, accesorios y servicios de fabricación nacional para la industria petrolera decayeron ante la procura de insumos importados y la mala planificación.

El aluminio se desarrolló solamente como materia prima y para ello contó con fuertes subsidios del Estado. Los monopolios extranjeros se llevan el recurso y luego traen productos finales donde el valor agregado se recupera rápidamente. Las industrias básicas no son competitivas por falta de inversiones. La industria del hierro y del acero está destinada fundamentalmente a la construcción, no como insumo de otras industrias.

El aparato administrativo tiene muchas limitaciones, el centralismo abortó el desarrollo regional autónomo, necesario hasta desde el punto de vista burgués. Se desestimó el agro. El azúcar y el café, tras la política agraria de grandes financiamientos y subsidios para lograr el abastecimiento interno, condujo por el contrario a la caída de la producción. Se producen 600 mil toneladas de azúcar y se traerán 500 mil desde Brasil. La caída de la producción de café fue de 35% respecto de la cosecha 2007-008; el rendimiento por hectárea ha disminuido a pesar que el gobierno se había propuesto duplicarlo, llevando el rendimiento a 18 quintales por hectárea y no hemos llegado ni a la mitad, el año pasado se produjo 8,2 quintales por Hectárea. El café, elemento básico de la economía antes de explotación del petróleo, ahora en parte se importa.

Ante el caos económico cabe la nacionalización del comercio exterior para atender las necesidades alimenticias y la producción local. En general, se importa lo que es “negocio”, sea necesario o no. Si es necesario se le pone sobreprecio.

Todas las propuestas alternativas al control de cambio o modificaciones al mismo, mercado dual oficial, supervisiones, ya sea por el BCV o los privados que lucran con las importaciones y la bolsa, favorecen al gran comerciante o al capital financiero. Se quiere hacer ver que el país es un conjunto de venezolanos con intereses comunes, mientras la realidad es que el desastre creado por los dueños de la economía lo paga la inmensa mayoría de la población.

Ya decía Bujarin en 1918, el capitalismo moderno es un capitalismo mundial. Esto significa que las relaciones de producción capitalistas dominan en todo el mundo y ligan todas las partes de nuestro planeta con un ajustado cordón económico. En cierta forma esto también significa que estrictamente no existe economía nacional, y mucho menos, como economía mixta socialista y privada.

Chávez concertó negocios ventajosos para los capitales asiáticos tanto nipones como chinos en sus últimos viajes. En particular, el acuerdo con Japón fue entre otros con la Mitsubushi que tiene una ensambladora de vehículos en Barcelona, estado Anzoátegui. La represión a los trabajadores que luchaban contra la tercerización se realizó con la participación protagónica y directa de la Ministra del Trabajo María Cristina Iglesias y la policía estadal bajo el mando del gobernador Tarek Saab. Tuvo como saldo dos compañeros asesinados y más de doscientos despedidos.

El último mito: el control obrero

En 2008, cuando se renacionalizó Sidor, los trabajadores tomaron la iniciativa de desarrollar el control obrero. En asambleas masivas sometieron a los gerentes y directivos a disposición del colectivo llegando hasta elegir democráticamente a sus jefes previa exigencia a éstos de presentar planes concretos de producción y mantenimiento así como de disponibilidad de insumos y presupuestos. El gobierno bolivariano en aquel momento consideró que esas iniciativas no eran procedentes y saboteó la gestión nacida de la autonomía de los propios trabajadores.

Tuvo que ocurrir la quiebra capitalista mundial en Septiembre de ese año para que se evidenciara que las empresas de Guayana no se sostenían por su productividad o eficiencia si no por el dinero suministrado por el gobierno proveniente de la renta petrolera. Al deterioro de los equipos y las plantas, ahora sin dinero suficiente para inyectarles y con la corrupta e ineficiente gerencia, los salarios cayeron y los pasivos laborales aumentaron. Fue entonces que los  trabajadores con su lucha llegaron a provocar la caída del ministro de industrias básicas y minería.

Recientemente la respuesta de Chávez ante la radicalización obrera, de la misma forma que cuando decidió nacionalizar SIDOR, fue implantar el “control obrero” en las empresas básicas (producción de Aluminio, hierro y acero). Sólo esto se dio en Guayana, ya que no hay decreto de control obrero en PDVSA ni en las empresas nacionalizadas del cemento, lácteos o en muchas otras que ahora son propiedad del Estado. En éstas sus trabajadores aún no dan muestras de radicalidad y autonomía aunque sin duda de igual forma están sujetos a la ineficiencia de sus gerentes.

Esta medida, ante la situación de quiebre económico y radicalidad obrera en las empresas básicas del Estado en Guayana, impone en nombre del “socialismo”, la designación de los directivos de las empresas.  El llamado control obrero consistió en unos acuerdos con una minúscula representación de trabajadores. No hubo asambleas de trabajadores ni elecciones de los cargos. Incluso, como en el caso de Alucasa, impusieron a un extraño, en este caso a un general retirado. 

El fin de esta patraña, ante la  imposibilidad de sacar a flote unas empresas con saldo en rojo desde hace varios años, es en un futuro imponerles a los trabajadores la responsabilidad de colocar en manos de los capitales extranjeros –los chinos en particular– las empresas básicas. Estos capitales chinos están dispuestos a poner el dinero siempre y cuando no esté permitido la protesta laboral.

Así entendido el control obrero sin las inversiones necesarias y programadas bajo una planificación centralizada en función de las prioridades nacionales –en vez de la tradicional capitalista destinada a entregar materias primas a los países industrializados– va a fracasar. Tal será el fracaso que lo que no pudieron lograr los gobiernos de la cuarta república con la excepción de Sidor (renacionalizada para salvarle el capital al pulpo Techint ante el impasse de éste por no aceptar un aumento en los costos por la firma de un contrato colectivo), lo terminará asumiendo el desgastado nacionalismo burgués en nombre del socialismo.

El control obrero significa elegir o remover a sus gerentes o directores; con un objetivo común escogido por los trabajadores en torno a cómo, cuándo y por qué producir y para quién; disponer el control sobre la administración de los recursos financieros necesarios; con la garantía de la cancelación de todas las deudas y pasivos laborales pendientes, así como el reconocimiento de sus contratos colectivos vigentes o la discusión de los vencidos. Lo que se montó es una burla descarada a los trabajadores a pesar que en ella se vean sus ilusiones representadas.

Triste sería que en nombre del socialismo y el control obrero, los trabajadores cooptados terminen renunciando a sus reivindicaciones y reduciendo sus beneficios logrados a lo largo de incontables luchas, así como de continuar la norma laboral de mano de obra superexplotada como son la inmensa cantidad de trabajadores tercerizados.

La alternativa vuelve a comenzar por Sidor. A diferencia de lo que pasó en el 2008 donde los trabajadores no lograron superar el sabotaje gubernamental a sus iniciativas de autonomía, hoy empiezan a ver el trasfondo de las decisiones asumidas por Chavez con el control obrero y, en vez de permanecer pasivos, ponen sobre el tapete su verdadero sentido para orientar la producción mediante decisiones democráticas y autónomas. Recientemente los trabajadores  imponen  asambleas masivas para elegir 47 gerencias de la empresa.

Conclusión

Detrás del gobierno se amparan grupos económicos –donde sectores castrenses tienen una participación  importante– que realizan proyectos subordinados a sus intereses financieros, creando una anarquía y un desastre mayor a la economía del país. Las camarillas emergentes y dominantes intentan servirse del Estado para asegurarse sus privilegios. En este juego de fuerzas sociales, el poder del Estado para salvar al capital en su conjunto tiene un papel interventor superior a la llamada democracia puntofijista de los años sesenta hasta finales del siglo pasado. Entre las comitivas de las giras presidenciales son imprescindibles los empresarios, ellos van en busca de algún provecho entre las alianzas comerciales y de inversión industrial que se establecen con grupos económicos de las regiones visitadas. Este intercambio de ayudas mutuas entre el estado y los grupos sociales capitalistas, se realiza a expensas del pueblo trabajador.

La clase obrera no la tiene consigo, solo le queda luchar. Los trabajadores venezolanos necesitan organizarse con un programa que contemple salarios mínimos iguales a la canasta familiar, abolición del trabajo tercerizado, nacionalización de la banca, de los monopolios y de las empresas aseguradoras bajo control obrero y comunal, nacionalización de la gran industria y las empresas estratégicas con control de sus trabajadores, expropiación de todas las empresas cerradas para ponerlas a funcionar bajo control de los trabajadores y en beneficio de las comunidades, nacionalización de todos los edificios abandonados, creación de una empresa nacional de construcción de viviendas y obras públicas, nacionalización de la tierra y desarrollo de una reforma agraria que acabe con el latifundio y desarrolle la producción agraria, formación de consejos de campesinos pobres para controlar las cooperativas y para participar en la gestión de las empresas y explotaciones agropecuarias de propiedad estatal, elegibilidad y revocabilidad de todos los jueces, no al pago de la deuda externa, monopolio estatal del comercio exterior para garantizar la soberanía alimentaria y tecnológica.

Oswaldo Ramirez Opción Obrera Venezuela

Con la colaboración de Roberto Yepez Opción Obrera y Alicia Rodríguez Partido Obrero Argentina

2009


 

 

 

 

lunes, 2 de enero de 2017

El chavismo como último recurso del capitalismo

El chavismo como último recurso del capitalismo




El verdadero y fundamental logro del chavismo

Lo más importante realizado por el chavismo es haber servido de contención a las posibilidades de ascenso independiente de las masas, en ese particular  el chavismo fue campeón, logró desmantelar a la izquierda.  La creación del PSUV  cumplió un papel muy importante, tras ese objetivo. Todavía sigue siendo su llave maestra, junto al Gran Polo Patriótico para impedir una posibilidad organizativa autónoma de los sectores más aguerridos.

El  resultado de todo este proceso liderado por Chávez fue la despolitización de la vanguardia, en la formación política cambiaron el manifiesto comunista o la concepción del estado por el “inmortal”  discurso de Chávez.

El chavismo como todo es inédito, pero no nació de un repollo e inclusive es indispensable conocer un mínimo  el contexto internacional donde se ubica esta tentativa, la muestra está en que el petróleo del cual hemos vivido, se produce para el mercado mundial, además de nuestro consumo,  y…  por “todos los santos”, en el chavismo históricamente se dio el caso de importar derivados para poder hacer fluir nuestro petróleo y extraerlo.

 Por otro lado, la asesoría cubana  ha sido un factor determinante en el comportamiento de este gobierno. Sobre revoluciones, cuando nosotros vamos ellos ya vienen. La asesoría, de una burocracia que ha podido mantenerse hasta hoy, son  más de 50 años, a menos de 100 millas del principal centro del imperio. Si bien estos cubanos son producto de una revolución social, ya se encuentran en proceso de restauración capitalista.

En Venezuela desde su inicio, el chavismo creó y controló una serie de estructuras donde las misiones, los círculos, los comités, los pioneros, los consejos,  las salas situacionales, la cogestión, todas fueron una parafernalia de medios o formas de sobrevivencia, coacción y manipulación que desviaron lo que pudo llegar a lo que llego Cuba mediante una revolución y un proceso esencial en el primer lustro de los años 60, que expropio al capital, la banca,  las empresas,  las haciendas y también eliminó al ejército

Más tarde, al entrelazarse con la burocracia stalinista rusa, comenzó por la senda de la “coexistencia pacífica” y apoyo a  movimientos nacionalistas y  por tanto limitados en su programa, no revolucionario, de Allende, de los sandinistas, de  los del frente Farabundo Martí, que llevo a la derrota y ascenso al fascismo y a la derecha, hoy  la revolución sandinista degeneró en un aparato dirigido por  Daniel Ortega.

Venezuela también sufrió la influencia de ciertos procesos internacionales

En todo el mundo, el retroceso revolucionario, fue consecuencia  de la gestión de los promotores del socialismo en un solo país, primero fueron las complicaciones debido al atraso en los medios de producción que no podían ser solucionadas solo  a lo interno sino que requería de la asistencia o complementación en la economía mundial  y “sine qua non”   es posible  superar.  El socialismo en un solo país,  es una contradictio in terminis, inmersos como estamos en una economía mundial  capitalista

Como resultado lo que podía ser evitado,  luchando por la revolución mundial, se convierte en inevitable con la consolidación de una burocracia que impide tanto  la democracia interna, cuestión elemental   para el desarrollo revolucionario, como el apoyo a las tendencias  conciliadoras en cuanto proceso revolucionario se diese en algún lugar del planeta.

Las burocracias se originan como aparatos que optan por su sobrevivencia, es obvio,  pactando con la contrarrevolución,  lejos de  la senda de la lucha revolucionaria, su existencia es antagónica  con el avance revolucionario tanto en los escenarios externos como en sus países donde se generaron.

Producto del fracaso político y organizativo de los llamados partidos comunistas bajo la órbita de la burocracia de Moscú a finales de los años 80 y comienzos de los 90 del siglo pasado y también de la caída de la URSS debido a  esa misma burocracia stalinista, con programas políticos reformistas, conciliadores y por último liquidadores, esas organizaciones maltrechas, más bien aparatos,  dieron paso al “movimientismo”,  a la tercera vía, a las loas a la democracia burguesa, todos platos recalentados del más rancio reformismo con nuevas propuestas  ad hoc, dirigidas por nuevas vanguardias nacidas al calor de una clase media desesperada, donde charlatanes, militares,  ecologistas,  utopistas, pasaron a suplantar  a los llamados comunistas. Los movimientos dieron por terminado el ciclo de la organización para pasar a reuniones más light. Se acabó el programa de conjunto para pasar a responder precisamente a las inquietudes que simbolizaban esos nuevos liderazgos. Nada nuevo bajo el sol, pero surgió.

En esa época en la UCV,  se originó una joven y nueva  vanguardia estudiantil  que sustituiría  a los viejos burócratas provenientes del MIR y del MAS, ya el PCV sobrevivía  por inercia y la ayuda de Moscú. La nueva agrupación tomó como nombre,   movimiento 80, y  expresaba una rotura con todo lo anterior y pocos argumentos novedosos.  Se inició  y se desarrollo a fines de los 80  y ya en la década de los 90 al ir egresando, no crearon nada para la continuidad,  lo cual dio pie para que la ultraizquierda mutando a la derecha  debutara como dirección estudiantil  en la educación superior en connivencia ahora con  las mafias de docentes de la vieja derecha. 

Igualmente paso en las principales universidades autónomas del país, ahora con una vanguardia dirigida por organizaciones cuasi fascistas ante la pasividad política del chavismo de esos espacios.

Al mismo tiempo, la juventud del PSUV se convirtió en la nueva expresión, víctima del clientelismo político como forma expedita de ascender a cargos dentro de la nomenclatura chavista

Tampoco  es casualidad que una muy buena cantidad  de esa camada “ochentista” acompañara junto a Chávez,  a lo que hasta hoy, constituye el chavismo más linajudo, por supuesto junto a los eternamente salvadores de la patria, el estamento militar.

En todo ese llamado “proceso”, lograron disminuir las acciones directas de las masas, movilizaciones independientes, huelgas, mediante el control de las tendencias impidieron muchas  luchas genuinas,  desviándolas hacia la comisión de asuntos sociales de la Asamblea Nacional, de una asamblea legislativa, gobernación o alcaldía “protectora”  de las  acciones de las comunidades.

Por supuesto, entre los detalles de su caudillaje descartaron  a los que no entraban en el redil y frustraron algunas iniciativas mediante la división de la vanguardia, persiguieron a compañeros por protestar, los aislaron y hasta los vetaron mediante listas negras para no acceder a empleos.

En Venezuela,  el chavismo con la ayuda imprescindible del gobierno cubano, nunca busco medidas nacionalistas que condujeran al progreso del país, de  forma estable, o que pudiesen avanzar, cosa que radicalizaría el llamado proceso revolucionario, de eso el gobierno específicamente no hizo nada diferente a  la distribución de los ingresos de forma capitalista, para progresar  se necesitaba planificar de forma integral y armónica, lo cual chocaría de inmediato con los intereses del capital financiero, del tan nombrado  imperio. Todo lo contrario a lo hecho por Cuba es sus primeros años de revolución, sin lo cual, no habría llegado hasta hoy.

La expropiación sin indemnización de las empresas, el latifundio y de la banca, lo que llaman propiedad privada sobre los medios de producción, se ejecutó allá en el siglo XX, nada parecido a las fantasías del socialismo del siglo XXI.

En nuestra tierra, el desarrollo fue diferente, desde un inicio fueron enormes  las ganancias de la  banca privada, las empresas nacionalizadas se pagaron en montos formidables,  como el Banco de Venezuela y la electricidad de Caracas a precio de bolsa, o cargándose con los pasivos como Sidor, las empresas mixtas de la faja petrolífera, fueron realmente reprivatizaciones, la salud y la educación, siguen siendo buenos negocios y por último lo que terminó de hundir al país, el control de cambio,  favoreciendo a los empresarios y comerciantes inclusive mejor que antes del control cambiario y que acabó de desmantelar la incipiente industria que existía.

Lo más avanzado fue las misiones, paralelas al monstruo que es el andamiaje  de los ministerios e institutos autónomos, campeones, de paso, de la tercerización. A la final, las misiones como mero asistencialismo sin inversiones, se agotó cuando se acabó la teta de los ingresos adicionales por los altos precios del crudo.

Puntos claves

Chávez vino a salvar a la sociedad capitalista venezolana, a pesar de su falta de encanto y aprobación por  la  burguesía tradicional, que había fracasado con sus partidos alcahuetes AD y Copei. En ese camino, desde muy temprano, Chávez acordó, cada uno tras lo suyo, con la asesoría del gobierno cubano. Acá a una situación de ascenso de luchas de las masas ante el deterioro económico, producto del agotamiento de la política basada en el pacto de Punto Fijo,  allá  a los intereses de supervivencia de la burocracia castrista en Cuba. Para ambos tener a las masas dentro de control, les sirve a sus fines, nada de respeto a los trabajadores, nada de democracia para la clase obrera, ni  siquiera a nivel sindical, mucho menos a elevarse  tras un autentico partido obrero.

Es importante resaltar que primero fue el caracazo en el 89, y luego fue Chávez, derrotado en su intentona del 92,  que estuvo preso, que fue abstencionista, y llegó por descarte, no había alternativa por la izquierda. Llego a la presidencia  sucediéndole al  2do gobierno de Caldera, el cual 5 años antes había ganado las elecciones abandonando su partido Copei,  fundado por él en los años 40 y  sobre la base de una amplia coalición llamada “el chiripero”, donde hasta el PCV apoyó, tanto como partidos de derecha, porque ya AD y Copei habían agotado su dominio.

Chávez  inició su gobierno con la misma ministro de finanzas del gobierno anterior, y prominente figura del status, Maritza Izaguirre, en sus 2 primeros años de gobierno, mantuvo la directiva de PDVSA, cambio presidentes pero respetando el directorio tradicional, no nacionalizó ni un kiosco, Salazar su Ministro de defensa, en persona fue a amedrentar la lucha de obreros petroleros en la costa oriental del lago de Maracaibo.

Solo fue cuando se vio obligado a tocar a PDVSA, producto de necesidades presupuestarias se enfrentó a la derecha tradicional y fue depuesto, luego restituido en el poder, reculó volviendo PDVSA a su antiguo directorio que en los meses siguientes se abocó a preparar, sabido por todos,  un descomunal  lock out en la industria petrolera, con miles de millones de dólares como perdidas para la nación, fue salvado de esos sendos fracasos, por el pueblo  y el proletariado petrolero, respectivamente, no hay que olvidar que primero fue el 89 que el 92, y por último,  siguió siendo asediado por la derecha golpista y de tintes fascista, Chávez les permitió un referendo que provenía de una solicitud fraudulenta,  las llamadas firmas planas  y el pueblo lo volvió a salvar. Y es menester recordar que en el primer intento, el del golpe,  perdonó a los verdugos del pueblo. Haciendo una analogía a muy grandes rasgos, con el gobierno sandinista, les sirvió la mesa luego de mas de 10 años de gobierno a sus enemigos, para que regresaran al poder, producto de una coyuntura debido al desgaste en el poder, por sus limitaciones capitalistas.  En el caso venezolano es haber permanecido y hasta empeorado la estructura capitalista desde que se inicio la era petrolera, la renta luego de ingresada iba y sigue yendo al exterior.

A nivel electoral, el gobierno creó un aparato junto con el apoyo de un grupo de satélites, llamado polo patriótico el cual muchas veces financia para canalizar el descontento de las bases con el gobierno y su organización PSUV sin dejar el chavismo y disfrazándola como una organización independiente y autónoma del gobierno, así le sirvieron en particular el PCV, Redes, el PRT y el PPT, agrupaciones como los tupamaros, la piedrita, Alexis Vive, Bravo Pueblo y muchas otras hasta provenientes del trotkysmo-morenismo.

La imposición de elecciones en la vieja CTV, donde impuso como candidato   a Aristóbulo Istúriz, salieron derrotados por Carlos Ortega, tradicional burócrata del sindicato petrolero, luego de eso se creó por arriba la Unete, al verse desbordado por las luchas y los reclamos obreros, dejan la Unete, que nunca tuvo elecciones de directivos, y crea algo todavía más controlado, la CBST, donde los burócratas tienen doble puesto como representante de los trabajadores y a su vez en la directiva de la empresa, como patrón.

Esta última central funge de interventora o mediadora entre los trabajadores y las oficinas del ministerio del trabajo, lo cual lo hacen para coaccionar a los trabajadores a pertenecer a la CBST o no ser reconocidos y atendidos en las oficinas del trabajo.

 Que tenemos hoy

Convirtieron las luchas de los trabajadores de Sidor en solicitudes o  anhelos a un militar, y lo más grave es que todavía es insuperable. La directiva sindical de Corpoelec es un  colosal adefesio a la incapacidad,  máxime si también participaron como cogestión en la directiva principal, mientras le convino a la patronal, permitieron, no luchando,  el atraso por cinco años de la convención colectiva y recién imponen una convención que  no se conoce ni se cumple. El presidente de la federación petrolera o el de la salud, por nombrar a dos, son también directivos patronales de la institución designados a dedo por el ministro respectivo.

El registro de organizaciones sindicales RNOS o el consejo nacional  electoral CNE, impiden unas simples elecciones si está en peligro la continuidad de la burocracia sindical, para dar autorización para una huelga duran hasta más de un año, caso Fundimeca, en Ipostel se rompe record sin discusión de convención colectiva por  más de 21 años, luego de nacionalizadas todas las fábricas de cemento y distribución, hace mas de 9 años no se discute convenio colectivo, el secretario general del sindicato de ferrominera es encarcelado por más de un año, como escarnio por haber dirigido una huelga. Directivos sindicales de la ensambladora Civetchi, empresa mixta van presos como manera de liquidar con la directiva sindical, en una huelga en Mitsubichi  la policía asesina a dos trabajadores.

Cuando son incómodos, debido a acuerdos binacionales, es entregado Pérez Becerra, es preso Julian Conrado,  relacionados con  las FARC, otros incómodos, por denunciar las corrupción en PDVSA  que no se pueden  permitir, son desaparecidos: los hermanos Vergel y Alcedo Mora,  o por dirigir una lucha de pueblos originarios son asesinados Sabino Romero y algunos de sus familiares y allegados.

En el movimiento continental bolivariano, nombre pomposo de un concilio de ex guerrilleros, la sección venezolana, hace reuniones con mucho éxito…  referidos a  la buena comida y la bebida, en resumen por la logística.

El despertar de la Izquierda

En este periodo, quienes no quebramos y  nos mantenemos contra la corriente y allí permanecemos sin desmayar acompañando las luchas, expresando palabras y consignas  independientes tanto de los patronos públicos como privados, impedimos que todas las voces sean calladas.  Nuestro empeño es no permitir que el chavismo logre su cometido, aniquilar a la izquierda, y cuando nos toque el gobierno de la derecha gorila, continuar la lucha y ofrecer la única alternativa real, el gobierno de los trabajadores. Todas las medias tintas nos llevan al fracaso. No podemos cambiar unos ajustadores por otros ajustadores.

Continuamos participando y acompañamos las luchas tratando de despejar el camino, desmontando las manipulaciones y los ataques hacia el movimiento obrero, el cual no ha sido derrotado. Construyamos el partido de los trabajadores,  es la hora, el descontento dentro de las bases combativas chavistas ya distinguen que el PSUV no es camino sino la derrota

Por la construcción del Partido de los Trabajadores

Por un gobierno de los Trabajadores 


Oswaldo Ramírez

miércoles, 8 de junio de 2016

El Socialismo del siglo XXI fracaso estrepitosamente


El Socialismo del siglo XXI fracaso estrepitosamente



El chavismo, sin duda fue la expresión política que más profundamente logró congregar a millones de personas tras un objetivo nacionalista y populista, en América Latina, de fricciones con las pautas emanadas desde el gobierno norteamericano. Ahora agotado, la resistencia a su fracaso lo hace girar a través de su heredero Maduro de régimen electoralmente elegido a impugnador de ese mismo procedimiento ahora que le es adverso, e indica otra etapa donde las masas, deberán enfrentar los ajustes –antiobreros y antipopulares- que el gobierno realiza, en nombre del peligro que presenta la alternativa de la derecha tradicional.

El nacionalismo puede intentar, lo hizo en la década del sesenta del siglo pasado, tras la Cepal, la industrialización tras un plan denominado “Sustitución de Importaciones”. En Venezuela con los sacos de dólares provenientes del ingreso petrolero, se armó una manufactura de armado o ensamblaje por ejemplo en la industria automotriz, con algún desarrollo de las autopartistas que le suministraban accesorios, mas tarde, de igual manera en la industria petrolera, en la refinación y las fabricas de tuberías y accesorios (fittings) tuvieron un auge a fines del siglo pasado, esos son ejemplos para ilustrar ciertos desarrollos que impulsaron el empleo y cierta mano de obra calificada.

También la alimentación mediante inversiones en la agroindustria a partir de torrefactoras de café, procesadoras de arroz, pasta, refinadoras de azúcar, pollos beneficiados, charcutería.

Nada de los anterior sucedió tras el chavismo, todo lo contrario. Esta versión de populismo mas bien, su eje fue destinado al asistencialismo en la salud, pero también en la educación y la vivienda olvidando las inversiones para la producción, con los bolsillos llenos de dólares se dedicaron a importar sobre todo de China, ya antes se había arruinando la industria textil, este gobierno terminó de arruinar cuanto sea que producía acá, prefiriendo importar, porque para el gobierno era más barato que hacerlo en el país, a los trabajadores si nos salió caro.

Desde su ascenso, el chavismo fue experto en ver para otro lado, dejo intacto el viejo aparato de la burocracia estadal, ministerios e institutos autónomos y creo en paralelo una red, las llamadas misiones que quizás sea un record mundial en tercerización para el personal y presupuestos paralelos provenientes de los excedentes del precio del petróleo, mientras duró.

El petróleo también le permitió darse a la tarea de traer alimentos, abandonando el campo, olvidando tradiciones productivas como el café, la carne de res y avícola, lácteos, azúcar, arroz, maíz, y trayendo todas estos víveres a través de la importación desde el cono sur, pero también de Centroamérica. También se abandono la industria de alimentos y medicinas para los animales, en cuanto a los productos farmacéuticos también fue descuidado por no decir abandonado.

El populismo prosigue sin querer percatarse del déficit, empeorando la situación al intentar privilegiar su red de acólitos mediante subsidios a los alimentos, pero creando otra artificiosa red de corrupción que se beneficia de la reventa de esos productos subsidiados. Fue un aberración el intento de intercambiar petróleo por especias, donde la corrupción a través de prebendas armó un entramado de negocios que solo benefició a autoridades del gobierno que se enriquecieron de esta forma.

Por lo tanto sus alcances no fueron más allá de lo que la situación económica mundial le permitieron mientras hubo un auge del precio de las materias primas que le permitió un reparto o distribución del PIB, que amortiguo el descontento y movilización de las masas evitando así que se fuera por derroteros autónomos, tras sus propios medios. El PSUV, si se puede llamar partido, sirve como herramienta cuya función precisamente era y es la de evitar la formación de todo organización autónoma, clasista e independiente. Sus aliados a través del Gran Polo Patriótico, son un archipiélago de pequeñas organizaciones -donde no puede de dejar de estar el PCV- colectores de los descontentos con el PSUV, con el fin de que no abandonaran al chavismo, en otras palabras que continuarán, con algunos bemoles, por la misma senda del populismo.

La política de regimentación hacia el movimiento obrero y, nada menos, hacia la lucha de los trabajadores petroleros desde sectores del trotskysmo o provenientes de él, apoyaron y le sirvieron al chavismo, a través de corrientes inglesas como el Militante, CIWI, o variantes del Morenismo ligadas al MST, a Izquierda Socialista desde Argentina, o del PSTU brasileño, logrando su asesoría con consignas e intervenciones a través del “control obrero”, nacionalizaciones, ocupaciones y no falto siquiera su contribución al interior del ministerio del trabajo y las asesorías sindicales a la medida de los conflictos en zonas tan explosivas como Guayana, donde está la mayor concentración proletaria del país de la industria pesada.

El chavismo en el ámbito latinoamericano


Sus alcances han logrado incidir en las relaciones internacionales, liderando un grupo de países con pretensiones de delimitarse de la política de seguidismo abyecto a las posiciones del ALCA, de la OEA y del mismo FMI, con ínfulas de desarrollo, pero que no pasan de escarceo con el capital financiero para reacomodarse en el reparto de la extracción de plusvalía.

Brasil, y otros países del subcontinente con mayor peso de la economía imponen su rol de preponderancia en los intentos de desarrollo o impulso autonómicos dentro de la senda capitalista, mientras el movimiento de las masas no subordinados a las organizaciones oficiales ven al chavismo como la referencia más avanzada, dentro de Latinoamérica, es decir no van mas allá de las relaciones de explotación capitalista.

La relación Cuba-Venezuela

Maduro, días antes del encuentro Raul Castro-Obama, viajó a Cuba a ratificar el acuerdo económico Cuba Venezuela lo que le ha permitido la sobrevivencia al gobierno cubano y todavía, por extensión, deformadamente, a la revolución, sobre todo tomando en cuenta que no hay una dirección alternativa revolucionaria ni incipiente para saltar a esa dirección antes de su pase a la restauración capitalista plena. Esto en la medida que Cuba es el país que tras su revolución, aun se mantiene con el control del estado de la economía.

Venezuela tiene años en este convenio, petróleo por asistencia sanitaria, a través de personal médico y paramédico, incluyendo medicinas fabricadas en Cuba y de reparto gratuito acá en los ambulatorios de salud. También asesoría en materia deportiva y en algunas empresas del estado como refinación de azúcar, generación termoelectrica, las cuales han terminado en el completo fracaso. El quid pro quo son los pingues negocios donde sendas burocracias, tanto la chavista como la castrista se enriquecen a costa del erario público

La relación del chavismo con otros países refleja su alcance

Venezuela políticamente ha logrado impactar a las masas latinoamericanas, si bien con fuertes roces con el imperialismo, a su vez evitando tomar una senda revolucionaria, su marco no sale de las relaciones económicas con los empresarios y funcionarios ligados a los gobiernos respectivos y sus particulares provechos.

Respecto a la actual situación de Dilma Rousseff en Brasil, Venezuela retira su embajador y denuncia el impeachment como un golpe de estado. La defensa de la presidente no es la defensa de los trabajadores brasileños ante la crisis económica del país.

Aunque denunciamos a los golpes, contra Zelaya en Honduras y contra Lugo en Paraguay, como también lo hizo el chavismo, nuestra solidaridad está con las masas en lucha en esos países inclusive contra las políticas nacionales, limitadas de esos expresidentes y sus partidos que también iban contra los reclamos inmediatos e históricos de los trabajadores y campesinos correspondientes.

Lo mismo en Haití, en este país intervenido mediante la Minustah, además de no participar, Venezuela repudió la intervención, estamos por el retiro de la coalición pro-imperialista que la tiene invadida.

En el medio Oriente, en el conflicto palestino israelí el gobierno venezolano ha tomado participación del lado de Palestina, si bien con relaciones de sus organizaciones claudicadoras sobre todo Al Fatah, pero denunciando la agresión criminal de Israel. En Irán, también ha tomado parte en los enfrentamientos del gobierno clerical en contra de la reacción imperialista En Siria, apoya al genocida Al Asad, a la vez que denuncia los ataques de la alianza de los países imperialistas y sus masacres al pueblo sirio. Para nosotros luchamos por una republica laica y socialista unida de los pueblos tanto árabes como de todo el medio oriente.

Que hacemos ante el derrumbe de la economía y del régimen político

La crisis capitalista arrastra a los regímenes nacionalistas y progresistas latinoamericanos pero también a los nuevos y viejos gobiernos de derecha tradicional.

“La bancarrota capitalista ha terminado por acelerar el derrumbe del nacionalismo burgués y el progresismo, que dominaron la escena en los últimos 15 años y que surgieron como respuesta política a la crisis mundial y al agotamiento histórico de los partidos tradicionales y sirvieron de contención al proceso de rebelión popular abierto por el estallido de los regímenes llamados neoliberales. El chavismo, por su parte, llego al poder luego del ‘caracazo’, como una expresión de la movilización popular frente al agotamiento definitivo de los partidos tradicionales de la burguesía”

En Venezuela los ajustes que ejecuta el gobierno de Maduro, sobre todo el aumento vertiginoso de los precios de los productos de primera necesidad, no tienen oposición por parte de derecha de la MUD, la cual se diferenciaría en la velocidad para privatizar y el modo de realizar los ajustes. Por ende la clase obrera venezolana debe luchar de inmediato para ponerle freno y parar los ajustes, para enfrentar y derrotar todo plan que venga a imponer penurias a los trabajadores para aliviar la bancarrota del capital.

El objetivo estratégico a través de la independencia de clase, es un polo alternativo a los partidos y coaliciones patronales, para este fin debemos forjar un una plataforma unitaria y clasista que oriente en cada lucha y de una respuesta de conjunto de la clase obrera venezolana.

En Carabobo, sede de la manufactura con mayor participación de capital privado, pero también de patronos del medio estadal, Fusbec es la única federación que realiza movilizaciones y asambleas permanentemente, huelgas, tomas de empresas y de las oficinas del trabajo y cuyas consignas propuestas, son concretas, clasistas y - muy importante- se intenta darle un carácter unitario. Esta federación es una referencia nacional, y en casos particulares con actividades de alcance nacional como la lucha de 32000 trabajadores de la Misión “Barrio Adentro” o los apoyos a sindicatos combativos en el vecino estado Cojedes.

El primero de Mayo pasado no se dio la marcha acordada debido a una fuerte lluvia, aparte de una apatía en las mismas organizaciones convocantes, sin embargo es importante resaltar la convocatoria y la declaración unitaria que agrupaba 4 organizaciones Fusbec, C-Cura, Frente “Cruz Villegas” (PCV) y Opción Obrera.

Es relevante señalar que en la declaración estaba la consigna de la nacionalización del comercio exterior y de la banca, bajo control de los trabajadores como una respuesta a las crisis por falta de divisas, importaciones innecesarias y falta de inversión para la industria, y no menos importante, ante el inmenso deterioro del poder adquisitivo estaban la consignas de aumento general de salarios, salario igual a la canasta básica familiar y la escala móvil de salarios

En ese sentido se deben dar las respuestas ante al gobierno como a la oposición de derecha. Al interior de la Unete, que si bien esta bastante disminuida es la única central sindical nacional que todavía se moviliza y puede ser el canal para señalarles a los trabajadores combativos las consignas de lucha. Esta salida obrera frente a la crisis nacional debe venir de los delegados sindicales y de seguridad laboral, trabajadores en pie de lucha, organizaciones y tendencias del movimiento obrero para enfrentar al ajuste. Los sindicatos combativos y la izquierda deben ponerse a la cabeza de esta para intervenir en la crisis política, en un escenario que hoy está dominado por los partidos ajenos a la clase trabajadora

Por la defensa de nuestras reivindicaciones y evitar más devaluación, escasez, recesión, despidos y falta de servicios que se van a agravar como consecuencia de la bancarrota capitalista, hay que enfrentar al propio Estado, representado por populistas y derechistas, Es indispensable y urgente la convocatoria a un Congreso de Unete, de trabajadores y de la izquierda para que la clase obrera venezolana emerja como un factor político independiente en la crisis nacional con la propuesta de un gobierno de los trabajadores como la única solución a esta catástrofe histórica.

José Capitán Opción Obrera

viernes, 25 de marzo de 2016

Los izquierdistas no quieren hacer la revolución


Los izquierdistas no quieren hacer la revolución


El 6D en Venezuela apunta a ese hecho. Al socialismo del siglo XX, el llamado real, se le opuso el socialismo del siglo XXI, más pálido que aquel. Los pueblos le quitan el apoyo a quienes no los llevan a su realización revolucionaria, a veces con rabia. No fue un voto castigo, ni un favor a la derecha, fue (es) una reprobación a una dirección incapaz. Perdieron ante una derecha históricamente anulada. UNA DERROTA RIDÍCULA. ¿Hasta donde habrá reversado este proceso? ¿Qué Mal habrá causado el chavismo? Hay una clase obrera que lo intuye, ¿solo eso? La vanguardia ¿revolucionaria? se plegó a este chavismo, acríticamente y ahora… es co-responsable. Se adoceno como furgón de cola, los clásicos desde Marx lo habían denunciado, descrito hasta los huesos.
Ese infantilismo izquierdista, al cual, en holocausto se entregaron, UNOS y… OTROS a voz en cuello ¡llego la ¡revolución!
Ciertamente algunos lo advirtieron, otros denunciaron y los menos criticaron, etc. Pero…
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Acusamos un mal. No estudiado, no investigado o peor no percibido. Nuestra condición fragmentada, tendencia al divisionismo. Discontinuidad interna. Incoherencia vivencial por visión mediada, percepción difusa. La real política olvida al sujeto histórico, la clase obrera se desdibuja. Nos movemos en una pseudo concreción que nos recicla a la realidad existente. Perdida de rumbo. Estancamiento creativo (la clase obrera está elaborando otra factura)

Entre el capitalismo mundializado y el ghetto vanguardista, en fragmentos, en archipiélagos de débil conexión, hay una unidad dialéctica. Favorecedora del ordenamiento imperialista. La derrota se internaliza, acríticamente, y surge como exculpación el fragmento de la verdad iluminada, una tal identidad de laboratorio que lucha por su reconocimiento en la charca de los parlantes ilustrados, en medio del divisionismo, disfrazado de variedad autonómica. Con el cuento de “unidad en la diversidad” Lo micro variopinto, sin hegemonía, complementario y diversionista de lo macro, el globalizado capitalismo. Con su pensamiento único. Hay una crisis sistémica del capitalismo, cierto. Pero hay otra que lo acompaña –los agujeros negros se tragan todo, incluso la LUZ- La vanguardia ha sido marginal Una externalidad que no obedece a su propia realidad Su ombligo es su discurso, solo para los internos. Conocimiento paralítico

¡Ah! Soy militante de base
Frank Aries

domingo, 24 de mayo de 2015

Comentarios al libro "El triángulo Negro" de Martín Balda

En un intercambio de comentarios*, recibimos esta nota de Martín Balda que publicamos debido a lo relevante de su opinión

“ El artículo pierde objetividad por la mención laudatoria que hace de Chávez. ¿Acaso el desastre económico que vivimos no es producto de las políticas económicas de Chávez? Sus herederos, Maduro, están administrando el desastre que Chavéz creó y dejó como legado. Si hubiera planificado el desastre, no había salido mejor.

Será recordado como el peor gobierno de los últimos sesenta años y pudiera ser, de nuestra historia republicana. Es la consecuencia de meterse a hacer revolución sin ser revolucionario. ¿De cuándo acá de las academias militares salen revolucionarios y socialistas? El socialista Arcay, Baduel y la lista de generales y militares que ocupan 14 gobernaciones de las 23. La maraña ideológica de Chávez no tenía remedio.

Con sincretismos ideológicos no se hacen revoluciones ni mucho menos se puede hablar de socialismo. El socialismo es un proyecto serio, para que cualquier advenedizo lo manoseé a su antojo. El socialismo es patrimonio de la clase obrera. Marx y Engels crearon el socialismo para la liberación de la clase obrera, del proletariado.

El socialismo está montado sobre tres objetivos fundamentales:

Lucha de clases
El Cambio de las relaciones de producción.
La lucha contra la alienación.

Chávez no tenía ni idea de esos conceptos. Ningún militar los entiende, los asimila, por cuanto la ideología militar es contraria, es anticomunista y fascista. A Chávez el anticomunismo le brotaba por todos los poros, alimentado por el hiperliderazgo y desenfrenado culto a la personalidad. Por conveniencia política mantuvo relaciones con el PCV y con la izquierda (el Polo). Pero, siempre que se deslindaban, los atacaba con odio, con furor incontenible. Basta oír los !Aló Presidente! Ningún revolucionario que se respete, puede aceptar esas actitudes.

Aquí no hay revolución, por cuanto todo sigue igual, el mismo capitalismo que hemos conocido, adornado con gestos caritativos de la falsa política de eliminación de la pobreza. Pretender humanizar el capitalismo es el más grosero de los reformismos.

Aqui se ha alimentado la pobreza, no se la ha erradicado. La pobreza no se erradica con discursos caritativos ni con dádivas ni limosnas. La pobreza sólo se elimina con trabajo estable.

Luego de 16 años de gobierno chavista, el 50% de la población laboral del país está en la economía informal (buhonería en aceras, semáforos y policías acostados -reductores de velocidad- en todas las carreteras del país), buhonería transformada en "bachaqueo", otra invención o consecuencia de las erradas políticas económicas de Chávez. Si no hay trabajo estable, hay que meterse a buhonero, a "bachaquiar", o a delincuente, para sobrevivir.

La inseguridad creciente en el país es la consecuencia del fracaso en salud, educación, reforma agraria, cooperativismo y, de todos los planes que debían conducir a la seguridad. En una revolución la inseguridad no se combate con policías ni con cárceles. La inseguridad se combate con salud, educación, trabajo estable, reforma agraria, cooperativismo. Todo ha fracasado. Todo se quedó en el discurso populista. Todo fracaso, por cuanto ha sido sustentado en la chequera ideológica de la renta petrolera. Comprar conciencias.

Queda demostrado una vez más que "el petróleo no se puede sembrar, por cuanto lo que se riega con petróleo se seca", decía el doctor Juan Pablo Pérez Alfonso, que sí sabía de esas cosas. No era un improvisado como Chávez. Chávez, desconoció todas esas advertencias, abrió el grifo de la renta petrolera, inundó la economía, la quebró y la sustituyó por la economía del 80% de importaciones.

El subsidio de la gasolina que debía ser el mayor incentivo para la producción nacional, ha cumplido el papel contrario. En lugar de Venezuela inundar con su producción a los países vecinos por la gasolina a 2 centavos de US$/litro, los países vecinos nos inundan con su producción, con la gasolina a 1,50 US$/litro ¿Alguien puede explicar esa paradoja? ¿De que le ha servido al país tener durante 25 años la gasolina a 2 centavos de dólar/litro? ¡Aumento del parque automotor y trancas de tránsito en ciudades, pueblos y carreteras del país! Ha servido para crear una economía ficticia sustentada en subsidios de todo y para todo. Quiten los subsidios ¿y qué queda de esta economía rentista?

En la Cuarta República esa situación persistía, llegó el mesiánico Chávez y la elevó a la enésima potencia. Creó el caos total, "El desastre" que Juan Pablo Pérez Alfonso y Domingo Alberto Rangel analizaron en las conversaciones que recopiló Pedro Duno y las publicó Editorial Vadell con ese título, EL DESASTRE o el otro título "Hundiéndonos en el excremento del diablo". Todo había sido dicho y alertado.

Pero el mesiánico Chávez llegó con un Cristo en la mano a imponer su "revolución socialista cristera y camandulera". El cristianismo ni es socialista ni es liberador. ¿Dos mil años no son suficientes para demostrarlo?

Todas las luchas sociales durante dos mil años han sido contra el cristianismo cristero, inquisitorial, contra el papado. En todos los países la jerarquía católica es la enemiga número uno de las luchas sociales y no permite que se metan con sus pobres. Por eso odia a los comunistas. Para ello tiene la consigna ¡Bienaventurados los pobres! lo cual quiere decir ¡Felices los pobres! Cuantos más ignorantes mejor, para sembrarles el temor y la dominación de las creencias teológicas.

El chavismo es todo eso y mucho más. ¡Fracaso! ¡Desastre! Es lo que está a la vista y padecemos todos los días por la escasez, la carestía, la inflación, la devaluación de la moneda.

La clase obrera y la izquierda revolucionaria deben levantarse a rescatar el país, tanto del chavismo, como de la MUD”

Comentando sobre el libro “EL TRIANGULO NEGRO" de Martin Balda, aun sin publicar