La economía de EEUU está arruinada
El gobierno que preside Trump tiene plomo en las dos alas.
Venezuela ni ahora ni nunca puede estar sometida a la voracidad de ese país
EEUU quiere más ´territorios o países como botines de guerra, para expoliar a los pueblos. Sus ansias de “estados” 51, como los otros 50 estados ya existentes, los quiere para exprimirlos y salvar a sus explotadores, a los dueños de las tecnológicas, a los dueños de las criptomonedas, de los token, de los fondos buitres, no al pueblo de los EEUU.
Es necesario ubicar el rol del imperialismo hoy. En las
condiciones actuales, el gobierno de Trump es el gobierno ideal para el poder o
la élite que domina el mundo, teniendo claro que esas condiciones vienen
originadas por la época de declinación del modo de producción capitalista, es
más, quizás en su etapa final, concluyendo en su estallido definitivo.
¿Por qué subrayamos el gobierno ideal?, porque cualquier otro,
con algún sesgo democrático, por minúsculo que sea, no les sirve a sus fines de
salir del aprieto en que se encuentran, en este caso, gobiernan un grupo de
frenéticos y atroces personajes, los cuales en nombre de la democracia,
utilizan métodos fascistas, el poder
mediático tradicional y “decente” pasó a la historia los términos como los derechos humanos o el “orden”
internacional, están desacreditados, y se realizan hechos como un genocidio en
tiempo real, asesinar o secuestrar a un presidente hasta amenazas de
desaparecer una nación se convierten en moneda corriente, los inmigrantes pasan
de perseguirlos a asesinarlos impunemente y para colmo, regodearse de todo
ello, como ocurre desde la presidencia del país más poderoso del mundo.
Los gobiernos que utilizaban los métodos hipócritas llamados
democráticos están en desuso, no pueden sostenerse, ahora con la máscara
democrática pero con métodos cuasi fascistas y belicistas estos gobiernos se convierten en habituales
desde EEUU hasta Argentina en América, pero también en Europa e inclusive en
Japón, sin embargo, con todo su poder bélico no pueden someter a Rusia (médula
de la ex URSS) bajo sus propósitos, todavía no se atreven contra China y son
derrotados por Irán, en África los países del Sahel se los han sacudido, y los
reyezuelos árabes están en desgracia ante los desastres en las bases militares
gringas de protección, todos estos gobiernos solo se pueden aferrar al poder
con métodos represivos, y recurren a salvaguardarse ejerciendo los métodos del
nazismo y del sionismo.
Es necesario destacar que la era del mayor poder del modo de
producción capitalista, bajo el dominio de EEUU, bajo el aval de cientos de
bases militares desparramadas por el mundo, poder naval y aéreo, se derrumbó ante
Irán, no pueden garantizar los pasos marítimos de los estrechos de Ormuz y Bab
el Mandeb, vitales para la economía mundial determinada por ellos mismos desde
1945 hasta hoy. Ahora, comenzando el segundo cuarto del siglo XXI, el indicador
principal de sus economías es la inflación y cercanas al estancamiento, aunque
todo esto no se termina por sí solo, tenemos que derribarlo.
La burguesía en los momentos actuales es una clase en
decadencia, tradicionalmente como clase fue determinante tanto como explotadora
como productora, pero ahora por sus métodos imperialistas destruye las
economías nacionales, se avoca a la inversión en tecnología avanzada para
fabricar armas de destrucción masiva, fomentar guerras, su única vía para
extender su agonía. No obstante, sus recursos son aun históricamente colosales
para aferrarse al poder y evitar su desalojo, por eso sus acciones son cada vez
más peligrosas, atentando contra todo vestigio de cultura de la humanidad. Todo
esto solo se puede evitar revolucionariamente, asumiéndolo como emergencia ante
el caos que se acelera, cada país que no ha caído ante estos gobiernos se
convierten en bastiones de defensa, son los ejes de la lucha y ejemplo para el
mundo: Cuba, Irán, los países del Sahel, Rusia y China están en el escenario de
lucha, junto a la resistencia a la ocupación y contra el genocidio, en Palestina,
Líbano, Yemen y Siria.
Respecto a Venezuela, cualquier país contrasta con nuestra
postración respecto a la resistencia antiimperialista, se ha convertido en un
dicho común por parte de cualquiera acción antimperialista “no somos
Venezuela”, por lo tanto, está de nuestra parte hacer que cambie esta
apreciación. El pueblo venezolano dio los más grandes ejemplos de lucha a
inicios del siglo, restituyendo a un Chávez derrocado en abril de 2002, como
clase trabajadora derrotando el lock out petrolero y de la industria privada en
febrero de 2003 y ratificando a Chávez en el referendo revocatorio en agosto de
2004. Luego se dieron continuos brotes y tentativas contrarrevolucionarias, a
través de las llamadas guarimbas, de operaciones con mercenarios, e inclusive
un asedio e intento de invasión a través de la frontera desde Cúcuta, Colombia,
todo esto junto a las sanciones y bloqueo económico permanente. Sabemos también
que toda esta resistencia no fue suficiente, sobre todo por el mismo gobierno
de Chávez que no respondió con la contundencia necesaria y hasta de cierta
manera permitió todos estos intentos de golpe y saboteos de la ultraderecha,
promovida por el imperialismo. ¿De qué forma? Transfiriendo los haberes que
produjo el país, principalmente los ingresos petroleros, hacia el
enriquecimiento privado de todos estos promotores contrarrevolucionarios y fascistas,
en conclusión, fomentó a sus mismos sepultureros.
Es necesario aclarar que, en la actualidad, la mayoría de
los cambios de gobiernos de derecha a ultraderecha imperantes en el mundo son
producto de las fallas de la izquierda y no del soporte de las masas que los
votan, las cuales no se sienten fusionadas con esos gobiernos, sino hastiadas
de esta izquierda y del llamado progresismo, ambos inoperantes.
Ahora vamos con Venezuela, más allá de su ubicación en
Suramérica, dentro del contexto mundial, su papel privilegiado como un país
clave como productor de la energía primaria que mueve al mundo dentro del modo
producción capitalista, factor fundamental que no está lo suficientemente
explicado, desde su rol estratégico en las dos guerras mundiales como
suministrador de petróleo, hasta ahora en el marco de la restricción del
abastecimiento de energía de petróleo y gas, en Asia occidental y además con
beneficio directo a los EEUU, cuando a Europa y países asiáticos se ven
directamente perjudicados en cuanto a acceso a dicha energía. No faltarán los
que sacarán los números y dirán, Venezuela hoy representa el 1% de la
producción mundial, y esto lo alcanza recién en el 2026, pero in crescendo,
también este año, pasó a segundo proveedor de petróleo a EEUU, su cualidad o
grado API, es esencial para las refinerías de Texas, su ubicación, su ruta
confiables son estratégicos, sobre todo distantes del berenjenal en Asia
occidental, además son elementos óptimos para este alcance, por su
infraestructura, su fácil extracción en cuanto a costo del barril o renta
diferencial envidiable, y sus reservas son de las mayores en el mundo.
Venezuela a comienzos del siglo fue el bastión más rebelde,
con todas las limitaciones del chavismo, dentro del llamado patio trasero de
los EEUU, esto no era cosa menor respecto a las intenciones y proyectos de los
gringos para todo este continente, ahora aparentemente de la media noche a la
madrugada, el gobierno se volteó radicalmente, pero hay que decir que no es
igual para las bases chavistas que sustentaban a este gobierno. El gobierno de
los hermanos Rodríguez y colaboradores espléndidos hacia Trump, no lo son hacia
el pueblo y en particular para los trabajadores del país, y sigue empeorando la
situación, la inflación golpea más duro, la moneda se devalúa, es probable que
pretendan oficialmente dolarizar la economía, lo que golpearía aún más los
salarios, mientras tanto, el gobierno realiza un acercamiento al sionismo
genocida en Palestina.
¿Qué se vislumbra? En el corto y mediano plazo, el gobierno
no tiene recambio, solo que se desplaza hacia actores directos de la oposición
de la ultra derecha, donde los permisos para cualquier actividad serían bajo el
beneplácito de los agentes de Marco Rubio asentados en el país. La izquierda que
se incomoda ante los hechos, pretende dar requerimientos, para promover sus
aspiraciones a ser tomados en cuenta, es decir alcanzar un espacio donde
ubicarse para su sobrevivencia, en otras palabras, que les lleguen unas migajas
de la redistribución de los ingresos por el petróleo, ahora administrados
directamente por los organismos de EEUU, en síntesis, hasta aquí llegan como
izquierda.
¿Y los trabajadores? pasando roncha, se dicen en criollo,
con un salario prácticamente eliminado, con desembolsos que no corresponden
bajo ningún concepto referido al salario, en otras palabras, sus ingresos
llamados bonos no son tomados en cuenta para fines de utilidades, vacaciones,
jubilaciones, pensiones, pagos de horas extras, liquidación, calificación,
aumentos, alcances o beneficios conquistados como transporte, comedor,
beneficios familiares, de salud, de recreación, nada de contratos colectivos,
ni libertad sindical, entre tantos otros.
Ahora se acaba de firmar un contrato, o mejor una entrega a
los gringos de 17 campos petroleros equivalentes 65 millardos de barriles de
petróleo que corresponden a un cuarto de la reserva totales de Venezuela para
que ellos se los lleven directamente. En la era moderna, esta enajenación
corresponde a una rapiña que trasciende históricamente.
Ante la declaración de Trump, sobre el despojo del petróleo
de Venezuela, los venezolanos y en particular el proletariado petrolero debe
responder, pero también todos los trabajadores del país, en fin, la
manufactura, los servicios como la electricidad y salud, los de educación,
comunicaciones, el petróleo es nuestro, nada de condiciones coloniales, hay que
conformar un frente único anti imperialista.
En EEUU, el mayor poder de la historia, el pago de
intereses, no de la deuda, crece más rápido que la economía, lo que obliga a
emitir más deuda, a los más altos intereses y conduce hacia un estallido de esa
burbuja de deuda, lo que se traduciría en una bestial crisis económica de todo
el país y del mundo. Veamos como se explica esto, su déficit fiscal se ha
convertido en una espiral crónica, los costos del servicio de la deuda aumentan
en forma acelerada. Desde octubre de
2025 y julio de este año, en estos 10 meses se pagó por intereses de deuda,
936.000 millones de dólares, cerca de un billón, para este 2026, al cierre del
actual ejercicio fiscal su déficit aumentará a 2,1 billones de dólares,
producto de la diferencia entre unos egresos mayores que sus ingresos.
En este mes de agosto, su deuda pública sobrepasó los 40
billones de dólares, representando cerca de un 125% de su PIB, que anda por los
32 billones. La deuda del estado aumenta en promedio un billón cada 100 días, y
la deuda total, la pública más la privada, la de las empresas y los bancos va
por los 115,5 billones de dólares, un 360% de su PIB. Ahora bien, para
refinanciar bonos vencidos soló lo puede hacer a intereses más altos, hace unos
días, ante el intento de vender bonos a 30 años, los cuales se pagarían a un
5,34%, un interés alto -no visto sino antes del 2007, es decir previo al
estallido de la burbuja que se inició con la quiebra del Lehman Brothers- la
respuesta de la demanda no se dio, lo que obligó al estado a recomprar su
propia deuda, es decir comprar deuda de rendimiento a largo plazo, con nueva
deuda a corto plazo, para intentar calmar al mercado de deuda y como si esto
fuera poco, EEUU tuvo que socorrer a yen (¥) para que la economía de Japón no liquidara
los títulos de deuda del “EEUU Treasury”
que tiene y no se fueran los dos, Japón y EEUU a la.. porquería.
En fin, aun cuando la crisis no ha explotado, EEUU no le
queda otra sino de financiar su deuda cada vez más cara, esto permite ver que
su trayectoria fiscal, en fin, su economía no se puede sostener de ninguna
manera que no sea saqueando a la economía mundial, asaltando a los demás
países. Este es el caso de la mayor economía del mundo, bajo la cual esperan
los gobernantes de Venezuela y sus acólitos salir de su “slump”.
Y por el contrario, es la resistencia y la lucha de los
trabajadores del mundo, de Rusia que no permite que avance el fascismo desde
Ucrania, el fascismo promovido y sustentado por Europa y los EEUU, de Palestina
que sigue resistiendo, de Irán y los pueblos de Yemen, El Líbano, Siria, Iraq
que continúan luchando, de los pueblos del Sahel, de Cuba que aún se mantiene a
pesar del bloqueo genocida, de los trabajadores de Europa que apoyan a
Palestina. Nos corresponde a los pueblos de América que de manera cíclica
estamos entre gobiernos progresistas y de ultraderecha, muchos elegidos bajo
campañas electorales preparadas por Cerimedo y Parscale, superar esto elevando
el alcance las luchas de manera revolucionaria y no por la izquierda
tradicional electoral o acuerdos populistas, sin delimitación como clase
trabajadora, autónoma e independiente, la vía es. a través de un Frente
Revolucionario Antimperialista.
No olvidemos la masacre de 03 enero. Castigo a los culpables
Fuera de Venezuela los gobiernos genocidas de EEUU y de
Israel
Por un Frente Revolucionario Antimperialista
Por el control de los trabajadores de la industria petrolera,
sobre la producción y las finanzas
Opción Obrera
Septiembre 2026
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