Una trabajadora de Oppo en Tuzla pregunta: ¿Acaso vinimos a este mundo solo para trabajar? (Tuzla Oppo’dan bir işçi kadın: Biz bu dünyaya çalışmaya mı geldik?)
Oppo es un fabrica en Tuzla Turquía, de productos
electrónicos principalmente teléfonos inteligentes, cuya sede principal queda
en China. Este artículo fue publicado en el periódico Real (Gerçek) de los camaradas
del DIP (Partido Revolucionario de los Trabajadores), Turquía 11 de septiembre
de 2026
Hola a todos, soy una trabajadora de la fábrica de Oppo.
Empiezo esta carta con una pregunta que imagino que todos nos hacemos a diario:
¿Vinimos a este mundo solo para trabajar? ¡No, no vinimos a este mundo solo
para trabajar! Vivimos en un sistema donde un puñado de parásitos explotan el
trabajo de millones, un sistema que debería haber sido derrocado hace mucho
tiempo.
Todos salimos a la carretera cada mañana, pasamos casi todo
el día trabajando e intentamos condensar nuestra vida en un solo día libre.
Millones de personas comparten este destino, y aun así, este sistema sigue
promoviendo el egoísmo y la competencia. Constantemente refuerza la mentira de
que si trabajas lo suficiente, te harás rico. Pero, ¿acaso existe alguna clase
social en el mundo que trabaje más que nosotros?
En este sistema donde el éxito se mide únicamente por la
riqueza y los altos cargos, debemos recordar que no todos nacemos en las mismas
circunstancias. Para mí, mis compañeros que trabajan en la cadena de montaje,
los mineros que trabajan bajo tierra y mis hermanos y hermanas que trabajan en
tiendas, hospitales y escuelas, todos son personas exitosas. Si pudiéramos
mantener esta dedicación y productividad en un sistema donde todos vivieran con
igualdad y dignidad, ¿no habríamos alcanzado algo más cercano al paraíso?
Somos los trabajadores que no podemos vivir en las casas que
construimos ni conducir los coches que producimos. Sin embargo, todo en el
mundo pasa por nuestras manos. Trabajadores que han vivido y siguen viviendo en
todos los rincones del planeta, sin importar el idioma ni la religión, recrean
el mundo cada día. ¿Por qué, a pesar de trabajar tan duro, no tenemos acceso
gratuito a la educación, la sanidad y el transporte?
Nosotros, la clase trabajadora, no nos oponemos al trabajo.
Queremos un mundo donde nuestra fuerza no sea explotada, donde produzcamos no
por lucro, sino para satisfacer las necesidades de la humanidad. No queremos
competir, pelearnos ni declarar la guerra a los trabajadores con quienes
compartimos nuestro sudor, ni a los pueblos del mundo. Este mundo no es
imposible. Solo hay una manera de lograrlo: ¡organizarnos y tomar el poder como
clase!
Una trabajadora de Tuzla Oppo
Traducción al español por Opción Obrera
Setiembre 2026


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