Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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miércoles, 20 de julio de 2016

Apertura de la Conferencia Latinoamericana - José Capitán Opción Obrera de Venezuela


Apertura de la Conferencia Latinoamericana

José Capitán
Opción Obrera de Venezuela


jueves, 14 de julio de 2016

Conferencia Latinoamericana


Reagrupar a la izquierda revolucionaria y el movimiento obrero combativo por una alternativa socialista frente a la bancarrota capitalista que sacude América Latina




Actividades de la Conferencia Latinoamericana


15 al 17 de julio en Montevideo (Uruguay)

-Viernes 15, 19 hs:

Acto de apertura
Asociación de Prensa Uruguaya (APU) San José, 1330 (esq Ejido)
Hablan: Rafael Fernández (PT Uruguay) Néstor Pitrola. (PO Argentina) y representantes de organizaciones internacionales

-Sábado 16

JORNADA DE DEBATES Y MESAS REDONDAS
Facultad de Humanidades Uruguay 1695 (esq Magallanes)

10hs. Uruguay frente a la crisis capitalista. Participan: Daniel Olesker (Economista y dirigente del Partido Socialista, asesor del PIT-CNT), Wiliamm Yohai (especialista en economía, editor del libro Socialismo o muerte), Sandino Nuñez (Filósofo uruguayo, editor de la revista Prohibido Pensar) y Nicolás Marrero (Sociólogo, docente de la Universidad de la República, dirigente del PT). Coordina: Lucía Siola

13.30hs: Los programas del movimiento obrero y socialista en Latinoamérica. Participan: Marcel Slamovitz (Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria); Miguel Bravetti (dirigente Gráfico); representante sindicato de Brasil, Néstor Pitrola (diputado del PO-FIT). Coordina: Álvaro Soto.

16.30hs:. América Latina en la encrucijada
Participan: Oscar Andrade (ex diputado PCU, dirigente del Sunca, gremio de la construcción); Gustavo López (Unidad Popular) y Pablo Heller (Partido Obrero). Coordina: Rafael Fernández.

Domingo 17

10 hs. :Plenario General con las delegaciones internacionales e invitados
Informe de Apertura: Pablo Heller (PO Argentina).

miércoles, 13 de julio de 2016

26 TRABAJADORES DE VENTILADORES FM HAN SIDO IMPUTADOS DE BOICOT POR EL PATRONO


Llevan tres meses en huelga legal por un contrato colectivo vencido hace 31 meses
26 TRABAJADORES DE VENTILADORES FM HAN SIDO IMPUTADOS DE BOICOT POR EL PATRONO

El patrono Jaramillo intenta aplicar subterfugios “legales”, como hace 4 años, para obligar a que los trabajadores de IDESA-FUNDIMECA (Ventiladores FM) abandonen la huelga, que ya lleva tres meses al 11 de julio, por la intransigencia patronal que niega la discusión de un contrato colectivo que les mejore los salarios de hambre que cobran.

De los 26 imputados 21 son mujeres, porque el 85% de los 240 trabajadores de las distintas plantas lo son. Las y los imputados son los más combativos junto a los integrantes del comité ejecutivo del sindicato y de los delegados de prevención. El patrono intenta descabezar la vanguardia de la huelga para así obligar al resto a reintegrarse sin chistar y someterse a una mayor explotación de la que estaban sometidos. Para el 13, 14 y 15 de julio la Fiscalía Sexta Auxiliar de Valencia citó a los 26 imputados. Las citaciones fueron entregadas apenas el lunes 11, y en ese plazo era imposible “registrar” ante el juez de control un abogado defensor. Por tal motivo, y en un acto más de condescendencia que de solidaridad ante los trabajadores, la audiencia ha sido pospuesta para el 15 de septiembre.



El patrono Jaramillo, quien al parecer tiene excelentes contactos en altos niveles del gobierno nacional y regional así como en el poder judicial, denuncia a los trabajadores por boicot a la empresa. La misma figura “jurídica” que usó hace 4 años en la huelga anterior, previo a conseguir la actuación policial para su desalojo, busca meterles miedo a los trabajadores para que abandonen la que llevan durante estos 3 meses.

Lo del patrono Jaramillo es de antología. Si hay alguien quien está boicoteando a trabajadores y consumidores de sus ventiladores no es otro que él y su cohorte patronal, entre los cuales también están sus hijos. Un mes antes de iniciarse la huelga una inspección mixta a las instalaciones de las plantas de IDESA-FUNDIMECA por el Ministerio del Trabajo, INPSASEL, y SUNDDE, detectaron irregularidades de relevancia para cada uno de ellos. Para INPSASEL fue tan grave la negativa del patrono a subsanarlas –y siguen sin estarlo– que le pusieron una multa, aunque aun no sabemos si la pagó. SUNDDE por su parte consiguió en unas instalaciones “abandonadas” anexas de la empresa un lote de ventiladores en condiciones de acaparamiento no incluidas en el inventario oficial, donde el remarcaje de los precios era cuestión normal.

El boicoteador por excelencia, que es y ha sido el patrono Jaramillo, quiere imputar a los trabajadores de boicot por exigir lo que debería ser un derecho para todos los asalariados, un salario digno que no sólo sirva para reponer la fuerza de trabajo con la cual asistir la siguiente jornada sino uno que no los haga parecer meros esclavos del capital.

Cuando la Fiscalía procede a notificar a los 26 trabajadores le importa un comino lo que otras instituciones del Estado saben del explotador Jaramillo. Y claro, en este Estado que es de los capitalistas, la “justicia” se presta para salvarlo cuando los trabajadores aprietan exigiendo sus derechos. Tras 3 meses de huelga, el “aguante” de Jaramillo se tambalea y debe recurrir a sus amigotes en el gobierno, para que se hagan la vista gorda de sus tropelías, y del poder judicial, para que arremetan “penalmente” contra los trabajadores firmes en la huelga.


Los trabajadores saben que el accionar patronal intenta minar su moral para hacerles abandonar la huelga, pero también saben que es con la solidaridad de los de su clase que pueden contrarrestar las artimañas del patrono. Las y los trabajadores de IDESA-FUNDIMECA necesitan el máximo apoyo de todos los sindicatos de Carabobo y del país, no sólo en especie sino también en acompañarlos en una movilización por las calles de Valencia que denuncie el contubernio Estado-patrono y que obligue a este último a sentarse a discutir una contratación colectiva que satisfaga a sus trabajadores.

Este venidero sábado 16 de julio, a partir de las 9 am, en las instalaciones del sindicato del calzado, sede también de la Federación de Sindicatos Bolivarianos del Estado Carabobo, FUSBEC, se está convocando a una gran asamblea en solidaridad con las y los trabajadores de IDESA-FUNDIMECA para tomar acciones conjuntas que saquen a la calle por lo que pasan los trabajadores del estado Carabobo con patrones esclavistas y explotadores como Jaramillo.

¡A 3 MESES DE HUELGA, LAS Y LOS TRABAJADORES DE IDESA-FUNDIMECA NO SE AMILANAN!

¡SOLIDARIDAD CON LAS Y LOS TRABAJADORES DE IDESA-FUNDIMECA EN HUELGA POR SUS DERECHOS!

¡EL DEL BOICOT ES EL PATRONO CON UN CONTRATO COLECTIVO VENCIDO HACE 31 MESES!

jueves, 7 de julio de 2016

Actores de la democracia participativa y protagónica en crisis


Actores de la democracia participativa y protagónica en crisis

Los reformistas

El reformismo fracaso, vamos a levantarlo

La derecha

Aprovechemos la crisis y volvamos al poder

Los revolucionarios

La derecha primero y el reformismo después, fracasaron y son dos caras de la misma moneda capitalista, enfrentémoslos y demos como respuesta la alternativa de los trabajadores Las reivindicaciones para los reformistas se hacen en tiempos de bonanza y en tiempos de crisis hay que recular, estos son los bomberos que vienen a salvar al capital, mientras se da la recuperación económica y luego se podrán reactivar nuestros pedidos, dentro de los marcos de la explotación capitalista.

Si se va hasta el final contra los capitalistas los reformistas también serán barridos Estamos en una hora crucial, en un punto histórico. La crisis es la oportunidad revolucionaria

Si no es ahora ¿Cuando?

La izquierda reformista en los tiempos de la bonanza petrolera obtuvo sus beneficios a la sombra del gobierno de Chávez, ahora en los tiempos de crisis pretende regresar a sus ventajosos años, desconociendo que ese reformismo condujo a la debacle actual y peor aun favoreciendo a la derecha que sí aprovecha la debacle al oponerse a su manera a la situación. Mientras tanto los reformistas deben defender a su gobierno, a medias tintas pero defendiéndolo

Si nos dedicáramos a investigar, no es nuestro caso, los métodos, expresados en enredos, alcahueterías junto a la coacción, la arbitrariedad, los abusos tan comunes en los tiempos de AD y Copei, ahora son en muchos casos superados, por los jerarcas del gobierno y sus séquitos, a todos los niveles. Los militares hoy, han sido colocados en los cargos claves para el avance del país y en todos han fracasado

Tras la disminución de la bonanza y ante los reclamos de los trabajadores se respondió con la criminalización de la protesta social y en especial la laboral, La pomposa propaganda de la inamovilidad laboral y el famoso salario mínimo más alto de Latinoamérica tan esgrimido por Chávez se revirtieron abrumadoramente.

Durante todos estos años, incluido lo que va del 2016, las ganancias de la banca no han parado de crecer, que no son poca cosa y son fundamentales a la hora de saber cómo lo esencial, los beneficios del capital financiero y especulativo continúan, a si como el pago perfecto de la deuda externa, del cual se ufana el gobierno y por lo mismo no se cumplen los pagos de las deudas con los trabajadores

Si le llamamos reformismo al gobierno, ese reformismo del gobierno al llevar al país a la quiebra económica, es el culpable de que la derecha llegara a la Asamblea Nacional, y muchas alcaldías y gobernaciones e ira conquistando nuevas direcciones e inclusive la presidencia de la república.

Existe la estafa que si cae Maduro la derecha se fortalece, y por lo tanto hay que apoyar a Maduro. Sin duda la derecha se fortalece y Maduro cae, via elecciones o renuncia, de la manera que sea, por su genialidad para llevar este país a la ruina, nosotros tenemos que enfrentar la derecha pero también a Maduro que nos condujo hacia la derecha

No hay alternativa económica con la derecha, que favorezca a los trabajadores. Algunos alcances a favor de los trabajadores se dieron mientras duro el chorro de petrodólares por el precio alto del petróleo, luego se les vio no solo las costuras sino todo el entramado antiobrero, al violar la contratación colectiva y desatar la inflación junto a la escasez de los productos de primera necesidad e inclusive de todo orden.

Una situación de crisis económica es la alternativa para poder dar una respuesta revolucionaria para enfrentarla no para apoyar a quienes permitieron o condujeron a esta crisis aunada a la crisis capitalista mundial, que van de la mano con la nacional. La oportunidad es ahora, no antes, hay que construir lo que impidió el gobierno y su partido el psuv.

La clase capitalista ha gobernado a través de sus partidos, directos o disfrazados de socialistas, todos han sido incapaces de independizar al país, que sigue sometido a las imposiciones del capital financiero internacional.

La izquierda ha quedado postrada ante dos variantes capitalistas. Una franja mayoritaria sin duda claudicadora rechaza plantear la ruptura con el chavismo Esta negativa a pelear por la ruptura con el gobierno y su partido, en términos de independencia de clase, favorece el accionar de la derecha, que logra explotar a su favor el desastre económico del país.

Los trabajadores estamos pagando muy caro esta bancarrota política y el entreguismo de la izquierda al gobierno. Se trata de intervenir en la profundización de la crisis política con una bandera propia

El fracaso (agotamiento) del gobierno nacionalista- populista, pone a la orden del día la lucha por un gobierno de los trabajadores que rompas con el sistema que vive a expensas de producir petróleo.

Por mucho que se devanen los sesos proponiendo alternativas utópicas de producción individual, o colectiva a través de comunas o cooperativas, dentro del marco de las relaciones de producción capitalista todas fracasaran, no pueden competir con el gran capital. Primero hay que ir de frente contra los ejes claves de la economía del país todavía en manos de grandes pulpos extranjeros, nacionales y de la banca, con su dominio del comercio exterior.

Por la expropiación de los grandes pulpos capitalistas nacionales y extranjeros que se han beneficiado antes y después del control de cambio a costa de empobrecer al país.

Por la nacionalización del comercio exterior y de la banca, ambos bajo control de los trabajadores como única forma de dirigir el beneficio de acuerdo a las necesidades de los trabajadores y por lo tanto del país.


José Capitán

Sobre el salario y la inflación


Sobre el salario y la inflación
José Capitán Opción Obrera

En estos días que se agudiza la crisis económica, salen nuevos argumentos por la izquierda y por derecha que se complementan para tratar de salvar el capital.

Es el caso de Elizabeth Valdivieso en su último artículo en Aporrea “Para Mario y Diosdado” del 03-07-2016

“El gobierno debe tomar acciones más fuertes, es hora que el ejército salga a la calle, no más GN en la calle, no serán todos, pero sus funcionarios, han dejado mal parada a esa institución, no sé si el Ejército, será mejor, pero debemos buscar soluciones.
Les aseguro, que aumentar los salarios no ayuda para nada, solo traerá más devaluación. Lo que el pueblo necesita es un verdadero control de precios, no aumento de sueldos”

Por otro lado, en diferente medios el 04-07-2016, salió una declaración de Froilán Barrios, presidente del Movimiento Laborista y miembro del Frente Autónomo en Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (FADESS), diciendo:

“La gente tiene hasta miedo de que le aumenten el salario porque sabe que trae inflación”

En realidad los precios aumentan y se pide que los controlen lo que es una fantasía, otra realidad es que los sueldos no aumentan al ritmo de la inflación, y se pide que no aumenten los salarios, con el argumento de que no ayudan y son culpables de la inflación y de ñapa, por el lado de Valdivieso, apunta que el gobierno, responsable de esta debacle, tome acciones más fuertes y pide que el ejército, salga a la calle, que no será a pasear, Ejercito cuyo mando son los generales causantes de esta crisis económica, al estar en puestos claves y llevarlos todos a la ruina.

Por un aumento general de salarios

Por un salario mínimo equivalente al costo de la cesta básica

Por una indexacion salarial bimestral ajustada de acuerdo al indice inflacionario

Que la crisis la paguen quienes la crearon los capitalistas


jueves, 30 de junio de 2016

Por la ruptura de la UE, por gobiernos de trabajadores


LUEGO DEL BREXIT Y LAS ELECCIONES ESPAÑOLAS
Por la ruptura de la UE, por gobiernos de trabajadores

El Brexit ha puesto a la orden del día la amenaza de disolución de la Unión Europea (UE). Es cierto que las tendencias a la disgregación ya estaban fuertemente instaladas en el escenario europeo. Pero la salida de Gran Bretaña representa un salto en este proceso.

El Brexit ha puesto a la orden del día la amenaza de disolución de la Unión Europea (UE). Es cierto que las tendencias a la disgregación ya estaban fuertemente instaladas en el escenario europeo. Pero la salida de Gran Bretaña representa un salto en este proceso.

En contraste con el escenario idílico de “armonía” y “cooperación” que pintaron sus promotores y apologistas, la Unión Europea ha emergido con su verdadero rostro. La UE no constituye una superación histórica de las fronteras nacionales. Su creación ha apuntado al rescate de Estados nacionales devaluados y desacreditados, y ha procurado restablecer la dominación política de la burguesía europea, comprometida por crisis políticas recurrentes y por la descomposición capitalista. Mucho antes que el Brexit, la crisis que estalló en Grecia fue la expresión más concentrada del grado de explotación y humillación a que fueron sometidos los pueblos de Europa, en especial los periféricos, bajo los dictados despóticos de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y el FMI), un órgano supranacional comandado por las grandes potencias y el gran capital.

No se puede colocar, obviamente, un signo igual entre el Grexit de un país oprimido y el Brexit de un país opresor. Pero hay una cuestión que debe ser apreciada en toda su dimensión. El voto de la clase obrera inglesa, afincada en el norte industrial, fue a favor del Brexit, siendo determinante para el resultado final que arrojó el referéndum. Los trabajadores, ya no de la castigada Grecia, sino de de una de las principales potencias, ven a la Unión Europea como una fuente de privaciones, en sacrificios sin precedentes, y de retroceso en sus condiciones de vida y laborales.

Polarización falsa

Los trabajadores ingleses, pero lo mismo vale para el resto de los de Europa, están atrapados en una polarización ficticia, alrededor de la disputa entre dos bloques capitalistas. Se los llama a optar entre permanecer o retirarse de la UE, cuando ambas salidas están unidas a una política de ataque en regla a los trabajadores.

Quienes abogan por la salida de la UE plantean una devaluación de la libra y lograr una mayor “competitividad” del Reino Unido, un eufemismo para abogar por una desvalorización de la fuerza de trabajo.

Un resultado semejante, por otras vías, es el que depara la permanencia en la UE, a través de la imposición de ajustes y recortes de conquistas sociales y laborales. Las ilusiones en que la Unión Europea podía ser una vía de progreso se ha desvanecido. Esta tendencia se extiende también a la clase obrera de las otras potencias europeas. Es el caso de Francia, donde asistimos a una rebelión contra la reforma laboral. En la base de este fenómeno, está la bancarrota capitalista, que transita su noveno año y que hace su trabajo implacable de topo. La crisis de sobreproducción y la amenaza de una depresión económica han acentuado las tendencias a una guerra comercial y financiera entre los Estados.

La atomización nacional del capital monopolista en Europa no ha sido superada ni por la creación de un Banco Central ni por una moneda única. Las “ventajas“ que prometía la política de libre comercio se ha transformado en su contrario, en un factor de agravamiento de la crisis. Los estados nacionales son más que nunca las herramientas de los monopolios en la lucha por la supremacía en el mercado mundial. Esta disputa, a su turno, alienta la competencia ruinosa entre los trabajadores, que los Estados imponen a través de ajustes en regla.

La izquierda entrampada

La izquierda ha quedado atenazada entre estas dos variantes capitalistas, y como furgón de cola de los bloques en disputa. Una franja mayoritaria de la izquierda democratizante rechaza plantear la ruptura de la UE. Considera que la unificación continental, aún en los términos actuales, es un eslabón y estadio progresivo en la batalla por una Europa socialista.

Esta negativa a pelear por la ruptura de la UE en términos de independencia de clase, favoreció el accionar de la derecha, la cual comandó la campaña en Reino Unido, con un eje chovinista y reaccionario, que procuraba disimular el tema económico de la separación. Uno de los principales heridos por esta elección es el ala izquierda del laborismo, que apoyó el Remain, pero prefirió hacer una campaña de bajo perfil y terminó siendo ignorada por su electorado.

La derecha logró explotar a su favor la corriente "anti-Brexit". Es lo que ocurrió en España, cuando –después del Brexit– se agitó el carácter chovinista y reaccionario de los aislacionistas, volcando a una fracción del electorado al voto al PP. La principal víctima de este proceso fue Podemos, aún cuando aboga por permanecer en la UE y ha ido adaptándose a las imposiciones de la troika. A la hora de permanecer en el campo de los ajustadores europeístas, el electorado eligió a su versión original, no a una copia desteñida.

Los trabajadores están pagando muy caro esta bancarrota política y teórica de la izquierda. Las tendencias a la disolución de la Unión Europa, que van de la mano de derrumbe de los regímenes políticos y de grandes convulsiones sociales, ponen a la orden del día la lucha por gobiernos obreros que rompan con la UE. El eventual retorno a las fronteras nacionales, bajo la emergencia de gobiernos de trabajadores, lejos de consagrar una involución histórica, representaría un progreso político y un salto en la perspectiva de los Estados Unidos Socialistas de Europa.

Pablo Heller


lunes, 27 de junio de 2016

DESPUÉS DEL BREXIT


DESPUÉS DEL BREXIT

Como dicen los angloparlantes, el Brexit ha sido “an accident waiting to happen” –un accidente a la caza de su oportunidad. David Cameron, el primer ministro de Gran Bretaña, contrarió la advertencia que le fue hecha desde varios sectores acerca del peligro de un referendo para determinar la permanencia o el retiro de la Unión Europea. Su obstinación obedecía a que sin un apoyo plebiscitario no podría hacer frente a los problemas crecientes que enfrenta la economía británica y la City de Londres –y a la crisis que ella ya había generado en el partido conservador. Recordemos que “Las deudas de corto plazo de los bancos y entidades basadas en GB llegan al 755% del PBI, según informa la calificadora S&P, el porcentaje más alto a escala mundial. La mayor parte de esta deuda está denominada en dólares o euros –que el Banco de Inglaterra no puede imprimir, y depende de los mercados de capitales mayoristas”. Este escenario se nubla aún más debido a un déficit de cuenta corriente del 7%, lo que redunda en un incremento de la deuda externa de 130 mil millones de libras esterlinas, a lo que se suma una deuda pública del 86% del PBI.

Estos datos ponen de manifiesto una contradicción sencillamente terminal: la economía británica tiene la plaza financiera internacional más importante del mundo, o sea superior al Wall Street en colocaciones externas, con activos cinco veces el valor del PBI, unos u$s 10 billones, pero carece de una moneda de reserva que pueda operar como seguro para el conjunto del sistema financiero. La City de Londres es una ficción financiera, de carácter completamente parasitario. Con un agravante: que tampoco podría recurrir a una devaluación de la moneda, porque desataría una guerra comercial, en primer lugar con su principal mercado, la Unión Europea, y agravaría la hipoteca financiera externa en moneda doméstica. El viernes último, la libra y las acciones de los bancos ingleses o con fuertes negocios en Europa fueron hundidas por una fuga de capitales, a pesar de la inyección de fondos del Bank of England y de los canjes de monedas activados con la Federal Reserve de Estados Unidos.

Londres vs Inglaterra y Gran Bretaña

Este cuadro crítico explica el reiterado intento del canciller del Tesoro, John Osborne, de producir un violento ajuste presupuestario en medio de un crecimiento nulo; el PBI, además, había sido sobrevalorado en 18 mil millones de libras (Financial Times, 14.3.16). La tentativa ajustadora enfrentó una resistencia de la bancada conservadora, y sólo sirvió para acentuar la división del partido gobernante. Puso de relieve la contradicción de los intereses de la City, por un lado, con Inglaterra y el conjunto de Gran Bretaña, por el otro. La mayor siderúrgica radicada en GB fue sacrificada al mercado de valores londinense, completamente indispuesto a bloquear la competencia del acero de China. Esto y las quiebras de las grandes cadenas minoristas operaron como la última gota de agua contra un ajuste que acicateaba la caldera social.

Por estas razones la ratificación de la permanencia en la UE, por medio del voto popular, se presentaba como un fórceps plebiscitario a ser aplicado contra la democracia parlamentaria radicada en Westminster. La división del propio gabinete sobre el asunto ponía en cuestión el régimen de gobierno de Comité, el ejecutivo del parlamento. La victoria del Brexit representa entonces una crisis colosal de carácter político. El electorado rechazó el maridaje del ajuste entre la City y la UE. Es un revés para los dos lados de la mesa. La zona euro atraviesa una crisis monumental, con la mayor parte de su sistema bancario plagado de activos incobrables (Aristóbulo de Juan, ex director del Banco de España, El País, 15.4.16), una deflación irresistible y el fracaso de todas las políticas de incentivo monetario del Banco Central Europeo. El Brexit anticipa la desintegración de la zona euro.

Vacío y lucha de clases

La espectacularidad de la crisis se manifiesta en la renuencia de Camerón, ahora, a aplicar la decisión del referendo, que ha dejado para octubre. Se habla incluso de la convocatoria a otro referendo. Boris Johnson, ex alcalde de Londres y líder del brexismo, salió también a pedir, paradojalmente, evitar el “apresuramiento”, en coincidencia con Cameron. La dilación de la renuncia de Camerón (que haría efectiva en octubre), resulta insostenible, en especial porque la UE exige iniciar enseguida el proceso separación. El vacío gubernamental se advierte también en la decisión de Escocia de convocar a un nuevo referendo para separarse de Inglaterra. Todo esto ya lo habíamos advertido el 15 de junio. El Brexit ha reabierto la cuestión de una unidad Irlanda, que podría ser apadrinada por la UE.

Nadie disputa que la derecha comandó la campaña, con un eje chovinista que procuraba disimular la crisis de la City de Londres –con la excepción quizás del Telegraph, un diario de derecha que no dejó de lado el tema económico de la separación. La derecha de la UE aplaudió naturalmente el resultado, e incluso Trump y Putin. El desarrollo ulterior de la crisis despejará este espejismo de ascenso derechista, en especial por el incremento de luchas obreras en los últimos años. En Francia, por ejemplo, el progreso del Frente Nacional enfrenta ahora una gran movilización obrera contra la contra reforma laboral. El recule de Johnson respecto a un retiro inmediato es una muestra que la derecha no puede gestionar la crisis. Los que dicen que una victoria de la permanencia habría sido un "mal menor", ejercen el subjetivismo. Sobre llovido, mojado, el derrumbe ha afectado al partido Laborista, que apoyó oficialmente el Brexit, aunque con divisiones, y fue ignorado por su electorado. No hay que confundir el Grexit de una nación oprimida con el Brexit de una nación imperialista, aunque lo más importante sea la dirección política que encabece aquel retiro. Una podría ser progresiva, la otra es reaccionaria.

Bye, bye Macri

La economía estadounidense será muy afectada por esta crisis. El ascenso del dólar, que ocurrirá por la fuga de capitales de otros centros financieros y de las naciones más débiles, debilitará el comercio exterior norteamericano y acentuará las tendencias recesivas. La banca central norteamericana ha agotado el empleo de recursos para reactivar la economía.

De un modo general, todo esto afectará negativamente el comercio y las finanzas de los países de América Latina. Macri y Prat Gay han decido poner buena cara, pero solamente para la tribuna. La colocación de deuda externa no podrá proseguir, mientras el déficit fiscal, por otro lado, supera cómodo el dejado por Kicillof. La versión de que el gobierno Macri ofrece seguridad para atraer inversores en este cuadro, es una fantasía. Ha quedado demostrada nuestra tesis, expuesta en forma reiterada, de que el macrismo no ha reunido las condiciones o recursos, sean financieros, económicos y políticos, para su política de ajuste y desguace de derechos sociales. La crisis capitalista mundial pone un límite infranqueable al pastiche económico macrista, que está sumiendo en la miseria a sectores crecientes de los trabajadores.

Jorge Altamira