Hablemos en dólares
O el sueño de una noche de verano… literalmente
Ante la última devaluación anunciada por el gobierno, como se acostumbra a lanzarla previamente a los días feriados por el carnaval, los críticos continúan dilucidando entre los deseos de la unificación o varios tipos cambios.
Entre los extremos de los tipos de cambio autorizados la relación de un dólar preferencial a 6,30 Bs y el Sistema Marginal de Divisas (SIMADI) a 170 Bs al inicio, resulta en 2.700%; al mismo tiempo se autoriza la venta de dólares por parte de PDVSA y de la banca pública en ese mercado, que de marginal no tiene nada, mientras los salarios de los trabajadores petroleros tienden al mínimo y son inaccesibles a un dólar tanto para la tasa preferencial como la tasa intermedia, el Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD) fijado al arranque en 12 Bs. Un trabajador devengando el mínimo mensual de 5.622 Bs necesitaría disponer de 9 meses de salario para convertirlos a 300 dólares, la transacción diaria establecida para adquirir “libres” y “legales” los dólares del otrora ilegal e innombrable dólar paralelo.
La unificación cambiaria, o lo que es lo mismo, una soberana mega devaluación, sería el objetivo al que TODOS quisieran llegar, tanto el gobierno como la oposición de derecha, por supuesto a costa de los trabajadores. Esa es la salida capitalista ordenada para la situación particular de Venezuela con 97% de los ingresos de divisas por parte del Estado y a un precio del petróleo muy bajo, pero resulta inviable para los costos del gobierno de turno, cualesquiera fuesen, por estas dos razones: el país tendría que producir pero como la producción es exigua la unificación tendería al infinito porque tendría que valorarse por menos mediante devaluaciones sucesivas, o como se dice popularmente, tendría que correr la arruga interminablemente; la otra sería sacar a flote el país capitalista, anclar el cambio, sobre la base de acabar su demagogia populista, enfrentar y derrotar la resistencia de los trabajadores y de las comunidades urbanas y campesinas. Sólo se impondría con una acentuación de la miseria, con drásticas rebajas de los ya devastados salarios reales y de las condiciones de trabajo. Ni que decir sobre las intenciones de los inversionistas y los acreedores que representan el capital foráneo, venga de donde sea, desde EEUU hasta la China. Todo el desespero, con conatos de golpe, obedece a sectores que quieren imponer estas medidas por la vía más expedita, la represión feroz se descuenta.
El dólar manda
El control de cambio es la respuesta nacionalista necesaria e indispensable a la descomunal fuga de divisas, aunque la misma lógica del capital permite que a pesar del control, sigan evadiéndose capitales tanto por los empresarios, nacionales o extranjeros, como por jerarcas civiles y militares de la administración pública a través de la habitual corrupción.
Para la muestra dos botones, una, los célebres 20 mil millones de dólares estafados a CADIVI, denunciados hasta por una presidenta del BCV, y la otra, la lista de los dólares preferenciales entregados por CADIVI, durante los 9 años que duró, donde los principales beneficiarios de más de 100 mil millones de dólares fueron los monstruos transnacionales como GM, Ford, Toyota, Chrysler, telecomunicaciones como Telcel, de consumo como Procter&Gamble, los grandes laboratorios farmacéuticos como Roche o Abbot, los de alimentos como Cargill, y el mayor emporio capitalista privado nacional, la POLAR, luego le suceden hasta las cadenas comerciales de línea blanca o de ropa importada.
Por el otro lado la crisis no se detiene, la situación empeora, “no hay salida capitalista” viable sin grandes derrotas al proletariado y a otros sectores combativos como los pueblos originarios y campesinos. Dolarizar la economía es decir imponer la moneda gringa; implica que los productos venezolanos tendrían que ser competitivos para colocarse en el mercado nacional y por supuesto, mucho más difícil, el internacional. La piedra de tranca sería el costo de los salarios en dólares, la debilidad de la economía venezolana se descargaría sobre el costo del capital variable, los salarios, en otras palabras, sólo con salarios de hambre pudiesen competir. Si tomamos como referencia el dólar SIMADI, 174Bs en estos momentos, el salario mínimo equivale a 32 dólares al mes. La austeridad contra la que lucha el pueblo griego sería las que nos impondrían.
El presidente del BCV, Nelson Merentes, fue muy explicito al indicar la importancia de fijar la tasa del SIMADI porque a su juicio ésta permitirá “equilibrar” el mercado de acuerdo a las necesidades de la economía. En estos tiempos de demagogia “socialista”, hay que remachar que la economía que se pretende rescatar, es la capitalista que condujo a esta crisis.
¿Para quién es el control de cambios? ¿Cómo quedan los empresarios?
Durante una entrevista en un canal privado, al presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, mediante una llamada telefónica Jorge Roig, presidente de FEDECAMARAS, le preguntó sobre el reconocimiento de la deuda con los acreedores que tiene el sector privado, a lo que Merentes respondió que el Gobierno Bolivariano la reconoce: “nos estamos reuniendo con el sector privado y nos estamos poniendo de acuerdo con los flujos financieros, de que ellos puedan pagar sus acreencias y nosotros ir limpiando progresivamente esto”. También dijo que el convenio cambiario será explicito, “dónde queda cada sector y cómo serán reconocidas esas acreencias que tiene el sector privado con sus acreedores. No habrá dificultad alguna, ya en el pasado se hizo y Roig lo sabe”.
El ministro para Economía, Finanzas y Banca Pública, Rodolfo Marco Torres, también sobre esto dijo: “A través de estos tres sistemas se busca dirigir las divisas a los sectores realmente productivos del país”.
Para los trabajadores, para la autentica producción nacional, en cuanto a recursos, sólo la nacionalización de la banca sin compensación es la respuesta, bajo control obrero para poder fiscalizar que sean dirigidos a las necesidades reales del país. Ante la devaluación, y la inflación que se pronostica para el 2015 muy por encima del 100%, un aumento general de salarios, un salario mínimo igual al a cesta básica familiar, y la escala móvil de salarios. Respecto al desangre que representan las importaciones, nacionalización del comercio exterior bajo control obrero para garantizar que se traiga del exterior lo necesario para echar a andar la producción nacional y lo que sea indispensable a las necesidades de los trabajadores y del país.
Concretar tales respuestas por los trabajadores pasa por defender con la lucha el derecho a la organización sindical, ante el Registro Nacional de Organizaciones Sindicales (RNOS) que lo niega, con el fin de alcanzar contrataciones colectivas que reivindiquen el valor de salario y de la fuerza de trabajo frente a la arremetida patronal de flexibilización laboral, despidos y suspensiones para no ver mermada su tasa de ganancia ante la crisis del capital.
SÓLO LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES PUEDE HACER PAGAR LA CRISIS A QUIENES LA CREARON: LOS CAPITALISTAS.
José Capitán
lunes, 16 de febrero de 2015
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jueves, 12 de febrero de 2015
BALANCE DE LA MOVILIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES EL 11 DE FEBRERO DE 2015 EN VALENCIA
BALANCE DE LA
MOVILIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES EL 11 DE FEBRERO DE 2015 EN VALENCIA
Se
realizó con éxito la movilización de los trabajadores que se había convocado
para el 11 de febrero de los corrientes en Valencia con concentración en La
Espiga de Oro en La Isabelica para luego marchar hasta los portones de Chryler,
empresa automotriz emblemática por el número de trabajadores despedidos durante
los últimos meses del año pasado. Es necesario aclarar, sin embargo, que la
palabra “éxito” reviste un carácter contradictorio ya que mientras la
convocatoria fue bien recibida por muchos trabajadores despedidos, lo mismo no
tuvo un efecto similar en los aun activos que pueden estar en vía de dejar de serlos
más temprano que tarde.
El
aporte que hicieron los convocantes de Trabajadores Unidos Contra Los Despidos
fue notable. Una numerosa representación de despedidos de Chrysler, Ajeven-Big
Cola, Filtros Wix, Petrocasa, tercerizados de Pirelli y Transporte Cass estuvo
presente. No se presentaron los de Coca Cola, Ford, General Motors, Polar
Cereales, Pepsicola-Te Lipton que también habían sido convocados y hasta habían
ratificado acompañarnos.
El
aporte de trabajadores por parte de FUSBEC fue esencialmente referencial. Los
representantes sindicales, los más combativos afiliados a la federación
regional, que estuvieron presentes fueron los de Extrutex, Refrigeración
Europa, Sector del Plástico, Galletera Carabobo, Barrio Adentro, Faplast,
Océano Plástico, Alcave. Se notó la ausencia de trabajadores de base de tales
empresas. Ni la totalidad de los propios federativos de FUSBEC estuvo presente.
Los
compañeros de la FLEC (Fuerza Laboral del Eje Costero de Carabobo) no se
presentaron. La central sindical nacional UNETE estuvo presente con Elpidio
Rojas y Ulises Rodríguez. C-Cura y Opción Obrera, los otros dos convocantes
hicieron presencia durante todo el tiempo previsto.
El
balance por los asistentes corresponde a los trabajadores despedidos aunque no
todos los que debían asistir.
Por
otra parte, la concentración final frente al portón 1 de Chrysler, aunque
cumplió con lo programado en principio, versó esencialmente en las denuncias
que se le hizo a la burocracia sindical de esa empresa como cohonestadores de
los despidos realizados por el patrono al no luchar contra el laudo arbitral impuesto
desde el Ministerio del Trabajo que además de los despidos afectó varias
cláusulas del contrato colectivo. Si bien la denuncia hacia Cristian Pereira,
como representante máximo de la burocracia sindical en Chrysler, tenía todo su
sentido también lo era el tema de los despidos y suspensiones, factores comunes
en GM y Ford y sostenidas por sus respectivas burocracias sindicales que se
pueden calificar hasta de peor, y aunque eso era lo que debía haber expuesto el
compañero despedido de Chryler, Noel, como la primera intervención del acto, su
discurso se decantó por personalizar la denuncia hacia el burócrata y no
enfocar hacia los presentes que lo que ocurre en todas las empresas ensambladoras
automotrices es la respuesta patronal a que los trabajadores paguen los costos
de la crisis que sólo aquellos han creado.
En
la segunda intervención le correspondió el turno a un compañero de Ajeven-Big
Cola que aunque trató de ceñirse a lo previamente acordado respecto a los
despidos en otras empresas distintas a las automotrices, y por tanto, hacer
mención a lo que ocurre en Coca Cola, Pesicola-Te Lipton, Transporte Cass,
Filtros Wix, Petrocasa y los tercerizados de Pirelli, terminó decantándose de
igual forma hacia la burocracia sindical en su empresa, y también de la de
Chrysler. José Torres, de Filtros Wix, quien no estaba previsto que
interviniera en el acto final, enmendó el capote y colocó sobre el tapete el
acuerdo existente entre los patronos y la Inspectoría del Trabajo que coordina
para la región central el inefable José Aponte, además de la excusa patronal de
la falta de divisas para despedir a los trabajadores mientras la producción en
las empresas se mantiene.
Como
tercera intervención estaba prevista la de Julio Polanco como presidente de
FUSBEC, pero por motivos personales tuvo que ausentarse. Tomás Flores fue el
designado por FUSBEC para colocar los temas de los miles de despidos que se
tienen programado en Carabobo en las distintas inspectorías del trabajo. Tocó
el punto de las trabas que existen con la paralización del Registro Nacional de
Organizaciones Sindicales (RNOS) que le niega el derecho a la sindicalización a
miles de trabajadores en todo el país y en particular en Carabobo, ciñéndose de
esta forma a lo previsto en la coordinación de la movilización. También
aprovechó para invitar al Encuentro Sindical del 7 de marzo próximo.
El
compañero Rolando Gaitán, a nombre de C-Cura tomó a continuación la palabra,
aunque tampoco estaba previsto hacerlo. Su discurso se orientó hacia el papel
que están jugando los trabajadores en la crisis pagándola con los despidos y
las suspensiones. Fue el único que reivindicó la consigna de que la crisis la
paguen quienes la causaron.
Marcela
Máspero, a nombre de UNETE, tenía previsto hacer la intervención de cierre pero
por complicaciones en su agenda de trabajo no pudo asistir. Tomó la palabra
Elpidio Rojas para ofrecer toda la solidaridad con las luchas de los
trabajadores a nivel nacional en contra de los despidos y por la defensa de la
organización sindical, hoy cuestionado por la negativa del RNOS en librar las
matrículas sindicales. El acto que debía concluir con la intervención de UNETE
se prorrogó con más de las denuncias de los trabajadores despedidos de Chrysler
hacia Cristian Pereira.
Entre
las lecciones que debemos sacar los trabajadores ante los resultados de la
movilización están:
- El personalismo privó sobre lo previamente organizado. El acto final era en esencia uno político dirigido a los trabajadores que explicara el por qué de los despidos y las suspensiones como la consecuencia de querer salvarse los capitalistas de la crisis que han creado. Explayarse en el apoyo que les brinda la burocracia sindical a los patronos es parte de lo mismo como de igual forma se lo brindan las instituciones del trabajo y el propio Gobierno Nacional.
- La movilización tenía previsto un carácter nacional que terminó reducido al entorno carabobeño. Varias organizaciones sindicales del país afiliadas a UNETE habían notificado su participación sin embargo no hicieron acto de presencia. De igual forma estaba planteado que otras organizaciones sindicales no afiliadas a UNETE asistieran, así como de agrupaciones políticas de izquierda del país con la excepción del compañero de la UST, Leonardo Arantzes, que sí asistió.
- De las tres consignas que prefiguraron la movilización con carácter nacional, ¡CONTRA LOS DESPIDOS Y LAS SUSPENSIONES!, ¡CONTRA LA PRECARIZACIÓN DEL SALARIO!, y ¡EN DEFENSA DE LA ORGANIZACIÓN SINDICAL!, la única que fue abundantemente desarrollada fue la primera –echándole más la culpa a la burocracia sindical que a los patronos–, luego la tercera aunque sin darle la necesaria explicación política para los trabajadores de su necesidad. La segunda fue totalmente dejada a un lado. En el volante que se distribuyó días antes a la convocatoria del 11 de febrero, con una muy precaria organización para llevarlo a las miles de empresas que todavía existen hoy en el eje industrial Mariara-San Joaquín-Guacara-Los Guayos-Valencia, se decía lo siguiente en forma concentrada: “Exigimos que los proyectos sindicales se aprueben para poder discutir las contrataciones colectivas y así mejorar nuestros salarios y reivindicaciones y también impedir la arremetida patronal con los despidos.”. Es la esencia de la actividad sindical clasista y autónoma que se debía haber alentado.
- Un dato curioso pero no menos relevante. Una docena de trabajadores de Monwald, una contrata tercerizante de GM, hicieron presencia en el acto final más no durante la marcha. Aprovecharon la cobertura de los medios para denunciar tanto despidos como su incertidumbre ante el cierre de contratas en varias grandes empresas por la proximidad del 7 de mayo cuando la LOTTT da plazo para eliminar la tercerización. ¿Por qué se incorporaron de esa forma y no desde la concentración estando enterados de la movilización?
- Si los trabajadores despedidos no hubieran asumido su participación mayoritaria y preponderante la actividad del 11 de febrero en Valencia hubiera sido un completo fracaso. Debemos revisar al mínimo detalle por qué los trabajadores aun activos todavía no se motivan a acompañarnos. ¿Temor al patrono? ¿Fallas en los mecanismos de convocatoria? ¿Súper-representatividad de los dirigentes sindicales por encima de los trabajadores de base? ¿Confianza en que el gobierno detenga la arremetida patronal? Algo no está funcionando cuando la crisis del capital apenas está mostrando sus fauces. Esperemos poderlas resolver con el Encuentro Sindical programado para el 7 de marzo.
Roberto
Yépez
Opción
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domingo, 8 de febrero de 2015
Ante el hundimiento económico de Venezuela
Ante el hundimiento económico de Venezuela
Asoman los críticos dentro del chavismo, con cambios para que todo siga igual
Es en esta caso examinamos el escrito del economista Víctor Álvarez: “Venezuela: Entre el capitalismo rentístico y el neo-rentismo socialista” en Aporrrea.org 06 02 2015
En el mejor de los casos los análisis de V. Álvarez, el cual critica la política económica del gobierno, corresponden a una teoría revisionista y como toda teoría revisionista es una forma de adaptación con el fin de evitar que la critica a algo tan evidente como es el fracaso económico del gobierno, no trascienda hacia el camino socialista sino que termina dando falsas salidas que impidan esa vía.
Álvarez si bien menciona los términos, capitalismo y socialismo, los relaciona como modelos contrapuestos, ambos rentísticos y da como solución ¡no rentista! un “nuevo modelo productivo exportador”. Hay países capitalistas productores y exportadores, por supuesto explotadores aunque no “rentísticos”, en este marco el especialista ve la salida al impase del hundimiento de la economía.
También al definir modelos, evade recurrir o nombrar a la sociedad como sujeto. En un sentido gramatical y a su vez político, el termino o la palabra socialismo es un predicado que caracteriza al sujeto, le asigna su atributo, es este caso la sociedad capitalista, en la cual Venezuela está inserta y tiene más de 15 años intentando bajo un gobierno nacional-populista, nada que ver con el socialismo, progresar sin poder alcanzarlo. Utilizando un término del gusto de Álvarez la producción nacional no pudo saltar el “rentismo” basado en la producción petrolera, más bien lo acentuó
El artículo reconoce:
“lo poco que hemos avanzado en la transformación de la economía rentista e importadora en un nuevo modelo productivo exportador” y pretende “Superar el neo-rentismo socialista y avanzar sin traumas hacia nuevas y modernas formas de socialismo de mercado” lo que implica, ojo “la desestatización de las empresas públicas”
Para más tarde, “(ser) transferidas a los consejos de trabajadores y comunales… verdaderos copropietarios sociales de esas unidades productivas, los consejos de trabajadores y comunales (que) podrán asociarse con la inversión privada nacional y extranjera”.
“En definitiva, de lo que se trata es de asegurar la viabilidad económica y financiera de sus empresas… Es así como se puede transformar la cultura rentista que pretende vivir de ingresos que no son fruto del esfuerzo productivo, en una nueva cultura sustentada en el valor del trabajo”
El trabajo se valoriza al generar un producto, cuya acumulación genera la riqueza de la sociedad capitalista –todavía-. Estos productos, valga la redundancia las mercancías, como trabajo excedente van al mercado. En el caso nuestro el petróleo también es una mercancía, y produce ganancias en parte como renta del suelo y luego como capital, otra cosa son las limitaciones del parasitismo de quienes dirigen la economía, estos guías son incapaces de generar el desarrollo armónico e integral de la economía a partir de la producción petrolera, peor aún en esta época de ocaso y decadencia capitalista.
Además quien “valoriza” el trabajo, es la fuerza de trabajo, vale decir el obrero, a través de sus resultados en la sociedad capitalista, genera la acumulación de mercancías. El capital fijo, maquinarias e insumos, traslada su valor a la mercancía producida pero es el capital variable, donde el trabajador crea valor al desdoblarse en una parte como salario y la otra parte no retribuida llamada plusvalía, que se la apropia el capitalista y lo transforma en su ganancia.
Álvarez intenta confundir ante la situación, debido a que él mismo es también un representante de esa situación, vive de ella, inclusive la justifica y da una salida para corregirla y continuar o mejor dicho para sobrevivir.
Es importante revelar el colapso de las relaciones capitalistas de producción, de lo contrario el análisis propone rescatar el desastre actual, para estos economistas su teoría de los modelos resuelve la contradicción y el resultado del desarrollo material de la sociedad no conduce al socialismo deja de ser una necesidad histórica, mientras que para nosotros el chavismo como alternativa y la oposición son dos concepciones dentro de la actual estructura capitalista ambos enfrentados a los trabajadores.
Como decíamos al principio y ahora lo precisamos, para ir en el camino hacia el socialismo, su primer paso lo da el gobierno de los trabajadores.
José Capitán
Asoman los críticos dentro del chavismo, con cambios para que todo siga igual
Es en esta caso examinamos el escrito del economista Víctor Álvarez: “Venezuela: Entre el capitalismo rentístico y el neo-rentismo socialista” en Aporrrea.org 06 02 2015
En el mejor de los casos los análisis de V. Álvarez, el cual critica la política económica del gobierno, corresponden a una teoría revisionista y como toda teoría revisionista es una forma de adaptación con el fin de evitar que la critica a algo tan evidente como es el fracaso económico del gobierno, no trascienda hacia el camino socialista sino que termina dando falsas salidas que impidan esa vía.
Álvarez si bien menciona los términos, capitalismo y socialismo, los relaciona como modelos contrapuestos, ambos rentísticos y da como solución ¡no rentista! un “nuevo modelo productivo exportador”. Hay países capitalistas productores y exportadores, por supuesto explotadores aunque no “rentísticos”, en este marco el especialista ve la salida al impase del hundimiento de la economía.
También al definir modelos, evade recurrir o nombrar a la sociedad como sujeto. En un sentido gramatical y a su vez político, el termino o la palabra socialismo es un predicado que caracteriza al sujeto, le asigna su atributo, es este caso la sociedad capitalista, en la cual Venezuela está inserta y tiene más de 15 años intentando bajo un gobierno nacional-populista, nada que ver con el socialismo, progresar sin poder alcanzarlo. Utilizando un término del gusto de Álvarez la producción nacional no pudo saltar el “rentismo” basado en la producción petrolera, más bien lo acentuó
El artículo reconoce:
“lo poco que hemos avanzado en la transformación de la economía rentista e importadora en un nuevo modelo productivo exportador” y pretende “Superar el neo-rentismo socialista y avanzar sin traumas hacia nuevas y modernas formas de socialismo de mercado” lo que implica, ojo “la desestatización de las empresas públicas”
Para más tarde, “(ser) transferidas a los consejos de trabajadores y comunales… verdaderos copropietarios sociales de esas unidades productivas, los consejos de trabajadores y comunales (que) podrán asociarse con la inversión privada nacional y extranjera”.
“En definitiva, de lo que se trata es de asegurar la viabilidad económica y financiera de sus empresas… Es así como se puede transformar la cultura rentista que pretende vivir de ingresos que no son fruto del esfuerzo productivo, en una nueva cultura sustentada en el valor del trabajo”
El trabajo se valoriza al generar un producto, cuya acumulación genera la riqueza de la sociedad capitalista –todavía-. Estos productos, valga la redundancia las mercancías, como trabajo excedente van al mercado. En el caso nuestro el petróleo también es una mercancía, y produce ganancias en parte como renta del suelo y luego como capital, otra cosa son las limitaciones del parasitismo de quienes dirigen la economía, estos guías son incapaces de generar el desarrollo armónico e integral de la economía a partir de la producción petrolera, peor aún en esta época de ocaso y decadencia capitalista.
Además quien “valoriza” el trabajo, es la fuerza de trabajo, vale decir el obrero, a través de sus resultados en la sociedad capitalista, genera la acumulación de mercancías. El capital fijo, maquinarias e insumos, traslada su valor a la mercancía producida pero es el capital variable, donde el trabajador crea valor al desdoblarse en una parte como salario y la otra parte no retribuida llamada plusvalía, que se la apropia el capitalista y lo transforma en su ganancia.
Álvarez intenta confundir ante la situación, debido a que él mismo es también un representante de esa situación, vive de ella, inclusive la justifica y da una salida para corregirla y continuar o mejor dicho para sobrevivir.
Es importante revelar el colapso de las relaciones capitalistas de producción, de lo contrario el análisis propone rescatar el desastre actual, para estos economistas su teoría de los modelos resuelve la contradicción y el resultado del desarrollo material de la sociedad no conduce al socialismo deja de ser una necesidad histórica, mientras que para nosotros el chavismo como alternativa y la oposición son dos concepciones dentro de la actual estructura capitalista ambos enfrentados a los trabajadores.
Como decíamos al principio y ahora lo precisamos, para ir en el camino hacia el socialismo, su primer paso lo da el gobierno de los trabajadores.
José Capitán
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jueves, 5 de febrero de 2015
MOVILIZACIÓN NACIONAL DE LOS TRABAJADORES EL 11 DE FEBRERO EN VALENCIA
MOVILIZACIÓN NACIONAL DE LOS TRABAJADORES EL 11 DE FEBRERO EN VALENCIA
Afiche invitando a la movilización nacional de los trabajadores en Valencia el miércoles 11 de febrero de los corrientes, paso previo al Encuentro Sindical del 7 de marzo.
¡CONTRA LOS DESPIDOS Y LAS SUSPENSIONES!
¡CONTRA LA PRECARIZACIÓN DEL SALARIO!
¡POR LA DEFENSA DE LA ORGANIZACIÓN SINDICAL!
Concentración a partir de las 6:30 am en La Espiga de Oro, en La Isabelica, para luego marchar hasta los portones de Chrysler donde realizaremos un acto clasista y unitario.
Invitan: Trabajadores Unidos Contra los Despidos, FUSBEC, UNETE, C-CURA, FLEC, Opción Obrera.
Convoca y difunde.
EL PUEBLO GRIEGO HA SACUDIDO AL MUNDO
EL PUEBLO GRIEGO HA SACUDIDO AL MUNDO
Por Savas
Michael-Matsas
Partido Revolucionario de los trabajadores de Grecia (EEK)
Partido Revolucionario de los trabajadores de Grecia (EEK)
Las
elecciones griegas en enero 2015 no fueron una contienda parlamentaria "normal".
Marca un punto de inflexión en la crisis capitalista mundial post 2007, y la
lucha de clases internacional. La Unión Europea y la zona euro vuelven a
emerger como el epicentro de la crisis. Las ilusiones de una
"estabilización" aparente en los mercados financieros después de la
famosa declaración de Draghi en 2012 que el BCE hará "lo que sea necesario"
para evitar el colapso de la zona euro, se está disipando. La economía de la
eurozona, tanto en la periferia y ahora en su "núcleo duro", se
enreda en un círculo vicioso de recesión, deflación y endeudamiento excesivo,
mientras que todas las medidas y las políticas implementadas hasta el momento,
sobre la base de las medidas draconianas de "austeridad", han fallado
totalmente.
La
puesta en marcha de un programa, con mucho retraso, de "facilidad cuantitativa"
(Quantitative Easing – comprar la
gigantesca deuda europea con emisión mil millonaria de dinero inorgánico que terminará siendo pagado por los trabajadores en peor forma que con la austeridad) por
el Banco Central Europeo el 22 de enero, en la víspera de las elecciones
griegas, es una manifestación de este fracaso. La expresión política de ese
fracaso es la victoria electoral de SYRIZA en Grecia, unos días más tarde, que,
como Philip Stephens escribe con razón en el Financial Times "cristaliza el impasse que ha paralizado la zona
euro".
El
mismo día de las elecciones griegas, el Foro Económico Mundial de las élites
capitalistas del mundo en Davos concluyó haciendo hincapié en que "la política en Europa es el mayor riesgo
para la economía mundial", nombrando especialmente a Grecia y Ucrania.
El repudio masivo a la "austeridad" por el pueblo griego fue una gran
sorpresa que confirman sus temores.
Después
de cinco años consecutivos de la catástrofe social que ha reducido al pueblo
griego a una nación de indigentes, millones de víctimas inocentes hicieron uso
de sus votos como arma disponible para rebelarse contra sus verdugos: la troika
de la Unión Europea, Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional
así como a su subordinado gobierno burgués en Atenas que habían impuesto las
medidas de canibalismo social, mal llamado como "austeridad" y "reformas
estructurales", y codificados como "Memorándum” atando los
"paquetes de rescate" de la Unión Europea y el Fondo Monetario
Internacional así a la quiebra de Grecia.
Todos
los partidos que habían gobernado bajo las órdenes de la troika, en primer
lugar el ala derecha de Nueva Democracia y el neo- liberal “centro izquierda" PASOK, fueron
derrotados. Algunos de ellos fueron destruidos o aniquilados: PASOK, la extrema
derecha LAOS, la "Izquierda Democrática", o la "nueva"
división del PASOK encabezada por el ex primer ministro George Papandreou, el
primero en introducir el Memorándum en 2010.
Por
primera vez en la historia de la Grecia moderna, un partido de la Izquierda
consiguió un triunfo electoral: el anti-austeridad y reformista SYRIZA. Prometiendo
poner fin a la miseria, al Memorándum y a la tiranía de la troika, fue elevado
por una votación popular masiva a la primera posición para formar un gobierno.
Hace
menos de tres años, previo a las elecciones de mayo y junio de 2012, SYRIZA era
un pequeño partido reformista de izquierda moderada, producto de divisiones en
el Partido Comunista de Grecia en los años 1960 y 1990, al que se le unieron
más tarde pequeños grupos de la izquierda extraparlamentaria, con una restringida
base en la clase obrera, los sindicatos y la pequeña burguesía y un papel
marginal en los movimientos juveniles y estudiantiles, consiguiendo el 4 por
ciento de los votos. Sin embargo, en las elecciones de 2012, se catapultó en la
segunda posición de la oposición oficial con 27 por ciento. ¿Por qué?
La
devastación social y los trastornos del período 2010-2012, –las manifestaciones
masivas, ocupaciones de edificios y plazas públicas, sobre todo la ocupación de
la plaza Syntagma por el pueblo "indignado" frente al desacreditado
Parlamento, las huelgas generales, asambleas populares–, como también la
brutalidad policial, condujeron a la crisis de legitimidad y la desintegración
del sistema parlamentario burgués, establecido después de la caída de la dictadura
militar en 1974 con Nueva Democracia y PASOK en alternancia en el gobierno.
Ninguna
de los partidos, incluyendo SYRIZA, había desempeñado un papel de liderazgo en
la agitación durante 2010-2012. Una semana antes de las elecciones del 6 de
mayo de 2012, SYRIZA todavía captaba alrededor del 8-10 por ciento, la
principal tendencia estando a favor de diseminar un voto de protesta entre
muchos partidos "pequeños" considerados "no sistémicos". El
giro decisivo llegó cuando en la última fase de la campaña los dirigentes de
SYRIZA lanzaron la llamada "¡POR UN GOBIERNO DE LA IZQUIERDA PARA
CANCELAR EL MEMORANDO!". Entonces, mucha de la ira popular y las esperanzas
se tornaron en masa hacia la izquierda como una alternativa creíble al poder y
dio a SYRIZA este avance inesperado y sorprendente. Inesperado, aunque en una
escala menor, fue también la ascensión mortal de los nazis de "Amanecer
Dorado", a partir de un grupo marginal ingresando por primera vez en el
parlamento.
La
llamada "POR UN GOBIERNO DE IZQUIERDA", en el contexto histórico
griego tiene un impacto totalmente diferente en comparación con otros países
europeos donde parlamentarios "gobiernos de izquierda " a menudo fson
formados por los partidos socialdemócratas en coalición o no con los PCs.
Grecia nunca conoció una socialdemocracia de masas (PASOK fue un movimiento
populista nacionalista burgués, luego degenerado en el neoliberalismo). El país
está profundamente marcado por la intervención imperialista y una sangrienta
guerra civil en la década de 1940 para "aplastar la amenaza comunista"
surgida de la resistencia antinazi. Décadas de histeria anticomunista siguieron
con persecuciones, campos de concentración, ejecuciones, y cazas de brujas de
cualquier cosa considerada como "de izquierda". El clímax llegó con
la dictadura de los coroneles que impuso la CIA en 1967 que se derrumbó en 1974,
después de la brutal represión a la rebelión de los jóvenes del Politécnico de
Atenas, y el golpe por la junta griega en Chipre abriendo las puertas a la
invasión turca y a la ocupación de la mitad de la isla. En este contexto
histórico, un "GOBIERNO DE IZQUIERDA" significa, en la conciencia
social popular, un gobierno de los derrotados representantes políticos del
movimiento revolucionario de los Partisanos.
No
por accidente, durante la revuelta de diciembre de 2008, en las murallas de
Atenas fue escrito el lema "Varkiza terminó" (en Varkiza,
cerca de Atenas, los partidarios de ELAS, después de la traición estalinista,
entregaron sus armas a los militares británicos y a las sombras del poder
burgués griego). No es demasiada casualidad que durante el reciente período
electoral, a pesar de la moderación de SYRIZA, el ala derecha del gobierno de
Samaras emprendiera una viciosa campaña anticomunista con los mismos lemas de
la guerra civil, contra la "sovietización de Grecia", "por la
salvación de la patria , la religión y la familia", incluso "por la
defensa de nuestra victoria en 1949 contra los bandidos comunistas",
mientras que los nazis de "Amanecer Dorado" se presentaban como
"la única fuerza capaz de derrotar a los comunistas de SYRIZA y al
marxismo anti-nacionalista". La virulencia de las consignas refleja la
fuerte polarización de lo que está ocurriendo en Grecia.
Nadie
debe olvidar o perdonar que Amanecer Dorado, con sus líderes en la cárcel,
surgió como la tercera fuerza en el Parlamento con una agenda fascista de
guerra civil. Las elecciones de enero 2015 no fueron el final de la crisis del
poder del Estado sino la apertura a un nuevo período, más nítido, impulsado por
la crisis capitalista, hacia una confrontación histórica de los trabajadores
con las clases dominantes (griegas e internacionales) y sus fuerzas represivas.
A
pesar de la tremenda victoria dada a SYRIZA por las personas que se desplazaron
a la izquierda, el propio liderazgo en SYRIZA se mueve a la derecha: formaron
una coalición "Frente Popular", un tipo de gobierno de colaboración
de clases, con los "Griegos Independientes" (Anel), un partido
nacionalista burgués de extrema derecha, anti-inmigrante, anti-semita,
islamófobo, turcófobo, homófobo y religiosamente oscurantista. Por otra parte,
junto a otros ministerios, SYRIZA ofreció el Ministerio de Defensa (las Fuerzas
Armadas) al líder de ANEL Panos Kammenos, un chovinista y notorio antisemita, amigo
cercano de los armadores griegos y del co-pensador Nigel Farage, líder de la extrema
derecha anti-inmigrante UKIP. Los recuerdos de Chile en 1973 y el nombramiento
de Pinochet en una posición similar por Allende ineludiblemente se vuelven a la
memoria.
Endebles
argumentos fueron presentados: debido a la falta de SYRIZA de dos asientos para
tener una mayoría en el parlamento, esta alianza para formar gobierno fue
supuestamente necesaria dado el obstinado rechazo de algún apoyo por el
estalinista KKE (Partido Comunista Griego); o que tener como aliado a ANEL era
un "mal menor" comparado con el del partido “Potami” (“Río”, construido
artificialmente por magnates de los medios de comunicación, uniendo los restos
de la centro izquierda con los más derechistas neoliberales).
SYRIZA
podría poner presión de nuevo a que el KKE pase a la coalición, mucho más
relevante ahora que en 2012, y en todo caso podría poner a los dirigentes
estalinistas en una posición muy difícil frente a sus partidarios. Elegir entre
ANEL y POTAMI es elegir entre el cólera y la peste. Pero incluso sin el KKE,
formalmente, SYRIZA podría formar un gobierno minoritario basado en 149 escaños,
lo que podría soportar si otros partidos se abstienen o no participan, dándole
objetivamente un "voto de tolerancia". De lo contrario, al votar en
contra, estos partidos se mostrarían como responsable de las nuevas elecciones
que nadie quiere.
Es
obvio que la coalición SYRIZA y los Griegos Independientes/ANEL era una
decisión ya tomada antes de las elecciones (Kammenos no hizo ningún esfuerzo por
ocultarlo), y se anunció, a prisa, durante la misma noche de las elecciones,
sin tratar formalmente de buscar otras opciones, y a espaldas del respaldo del
propio partido y sus partidarios.
El
principal argumento para excusar esta prisa es que "SYRIZA tenía que formar
inmediatamente una coalición [con la burguesía] de fuerzas patriotas anti-austeridad
para tener una base sólida en sus extremadamente difíciles negociaciones con la
UE ya que el programa de rescate expira el 28 de febrero”. La estrategia de
"una unidad anti-austeridad nacional" por encima de las clases es una
estrategia contrapuesta a la de la lucha de clases internacionalista hacia el
poder obrero y una salida socialista a la crisis del capitalismo en bancarrota
en Grecia y Europa.
La
línea de la justificación de la colaboración de clases de SYRIZA con los
nacionalistas reaccionarios no sólo es insostenible sino también
contraproducente. En la confrontación inevitable con los imperialistas de la
Unión Europea y los usureros internacionales, cualquier fundamento para una
verdadera defensa de los trabajadores y de los intereses populares sería socavado
por la negativa a un descanso por parte de la UE imperialista o aliándose con
fuerzas burguesas en la búsqueda imposible de una "solución capitalista
nacional" en el marco de de una depresión capitalista mundial sin precedentes.
Esta es una estrategia no para atentar contra el dominio absoluto del imperialismo
depredador sino para derrotar a las fuerzas revolucionarias en Grecia y en
Europa. Bruselas, Berlín y Washington lo saben muy bien.
SYRIZA
exige un compromiso más bien imposible. Para sobrevivir como gobierno tiene que
responder a las expectativas de la población mediante la lucha contra la
austeridad; pero eso significa entrar en conflicto con la impuesta por la Unión
Europea y Alemania. Luchar contra la austeridad significa encontrar alivio en
la carga de una deuda griega insostenible, y al mismo tiempo, evitar las
consecuencias de una salida de Grecia de la Unión Europea. Syriza busca una
ganga con una hostil pero asustada Unión Europea, con la esperanza de encontrar
un espacio en la propuesta de renegociación internacional, fracasada al
enfrentar la crisis por medio de la austeridad.
El
nuevo gobierno griego comenzó con las declaraciones que serían re-contratados
los trabajadores despedidos del sector público, que las privatizaciones de
puertos y electricidad serán cancelados, mientras que el llamativo ministro de
Finanzas, Yanis Varoufakis, está desafiando abiertamente al líder del grupo euro,
rechazando tanto la extensión del memorándum y cualquier regreso de la odiada troika.
El pueblo griego está encantado pero no Bruselas ni Berlín. Desde el otro lado
del océano, de manera significativa, Obama llamó por teléfono al nuevo primer
ministro Tsipras para felicitarlo y expresar su oposición … a la austeridad!
Mientras
Varoufakis está haciendo su gira por las capitales europeas, insistiendo en que
él no busca la confrontación, sino la
"deliberación", lo primero es lo que ya ha comenzado. Berlín expresó
abiertamente su hostilidad a cualquier cambio. El Banco Central Europeo tiene
los medios de detener el financiamiento a los bancos griegos para provocar su
colapso, en el próximo mes de marzo. George Osborne, el canciller del Reino
Unido, después de su discusión con Varoufakis, enfatizó: "el
enfrentamiento entre Grecia y la zona euro es el mayor riesgo para la economía
global" (Financial Times 02/02/2015). Wall Street Journal hizo eco
de la misma preocupación.
Los
temores de las clases dominantes en el imperialista Occidente se vieron
agravados por el cuestionamiento inicial del nuevo gobierno griego al anuncio
por parte de la Unión Europea que "por unanimidad" habían acordado las
nuevas sanciones contra Rusia, al culparla de la nueva escalada en la guerra
civil en el sureste de Ucrania. Pero después, el gobierno Tsipras dejó en claro
que lo que se cuestionó fue el procedimiento, el hecho de que no había sido
consultado, y no la esencia del mismo. El nuevo ministro de Relaciones
Exteriores Nikos Kotzias (un oportunista que comenzó como un sumo sacerdote del
estalinismo en el KKE para saltar más tarde al PASOK y convertirse en asesor
cercano a George Papandreou antes de tomar ahora el Ministerio de Asuntos
Exteriores en el gobierno actual) ha firmado el documento de la Unión Europea donde
se amplían las sanciones contra Rusia hasta septiembre de 2015. Con la firma hizo
el siguiente comentario servil: "Yo no soy una marioneta de Rusia [ ... ] no
estamos en contra de cada sanción. Estamos en la corriente principal, no somos
los chicos malos" (Mail On Line, 31/1/2015 ).
Desde
cierto punto de vista, el nuevo gobierno SYRIZA-ANEL podría ser visto como una
formación de transición que combina todas las contradicciones de la sociedad
griega en la actual fase de la crisis mundial. Más temprano que tarde estas
contradicciones explotarán. Tiene algunas características de un gobierno del
tipo Kerensky en un período de transición hacia la decisiva confrontación de
clases en la lucha por el poder.
El
Partido Revolucionario de los Trabajadores - EEK lucha entre las masas en todos
los frentes para preparar, organizar y educar a la vanguardia proletaria para
esta confrontación entre la revolución y la contrarrevolución. Esta es la razón
de nuestra intervención independiente en las elecciones con nuestras propias
listas y programa: construir una alternativa revolucionaria en la clase obrera
sin estar a la cola de SYRIZA, y sin dar la espalda a las masas que le siguen.
Como
un pequeño partido revolucionario con la gran mayoría de sus miembros en paro y
el resto con los salarios o pensiones reducido drásticamente en los últimos años,
no pudimos pagar el enorme costo financiero, a pocos meses de nuestra última
participación nacional en las elecciones europeas del 2014, para presentar
candidatos independientes en toda Grecia. Así que estábamos limitados a
participar sólo en 25 de las 56 regiones del país. Conseguimos sólo 2.441 votos,
el 0,04 por ciento. La tendencia dominante del electorado era votar por Syriza
para deshacerse de la derecha, el memorándum de austeridad y el imperio de la
troika.
En
una situación muy polarizada y con sólo 2-3 semanas para hacer campaña, todos
los compañeros hicieron un esfuerzo heroico que todo el mundo en Grecia respetó.
Habíamos encontrado una cálida respuesta entre las nuevas capas de los
oprimidos. Nuestras apariciones en la televisión y la radio a nivel nacional y
local produjeron profunda impresión y debates candentes. Nuestra intervención
se discutió también a nivel internacional. No sólo nos dieron el apoyo nuestros
compañeros de la CRCI en Argentina, Italia y Turquía (los compañeros del DIP
turco ayudaron activamente en nuestra campaña, y estamos agradecidos con esta
demostración del internacionalismo en la práctica), sino también más allá: desde
Rusia y Ucrania a Portugal, y desde los EE.UU. a Escocia, Inglaterra, Austria,
Sudáfrica y Australia. La importancia internacional de esta batalla atrajo la
atención de los combatientes en todas partes.
El
internacionalismo fue una de las principales líneas de demarcación del EEK del
reformismo y el centrismo, en una situación en la que todas las formas de
virulentos nacionalismos están chocando en toda Europa de nuevo como en la
década de 1930.
Dos
batallas en ese frente eran particularmente importantes: el choque antes de las
elecciones con el centrista ANTARSYA cuando su mayoría hizo una alianza con los
nacionalistas de "izquierda" que abogan por el retorno al dracma y se
oponen a la unificación socialista de Europa; en segundo lugar, después de las
elecciones, inmediatamente después de la formación del gobierno de coalición
Syriza-ANEL cuando nos planteamos la consigna de transición: "Fuera
los ministros burgueses de la extrema derecha nacionalista - Por un gobierno de
izquierda de SYRIZA y el KKE, con base a las organizaciones de la clase obrera
y un programa socialista para salir de la crisis". Nuestro llamado
encontró una gran respuesta entre los miembros y simpatizantes de Syriza,
incluso en las filas del KKE que sigue dominado por el sectarismo y la ceguera
burocrática ante el cambio de la situación. El principal diario vespertino pro-SYRIZA
Efimerida twn Syntaktwn publicó (28/1/2015)
en un lugar destacado en sus páginas centrales nuestro llamado contra la
colaboración de clases de SYRIZA con el partido nacionalista de extrema derecha
ANEL.
En
lucha tanto contra la ceguera sectaria y la adaptación oportunista al nuevo
gobierno, intervenimos en la lucha de clases actualizando nuestro programa con
las reivindicaciones transitorias de suspender el pago de la deuda; terminar
con la austeridad y el desempleo; romper con los imperialistas de la UE, los
EE.UU. y la OTAN; por pan, puestos de trabajo, libertad, salud, educación, y
regresar a la vida que nos han robado a nosotros, las personas. Por lo tanto,
desarrollamos nuestros vínculos con las grandes masas para entrar ahora con la esperanza
y el coraje renovados, en la arena de la lucha donde se decidirá su destino.
3 de febrero del
2015
miércoles, 14 de enero de 2015
Para una intervención revolucionaria en las próximas elecciones
Para una intervención revolucionaria en las próximas elecciones
Resolución de la Conferencia Extraordinaria del 28 de diciembre de 2014 del EEK (Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia)
1- La bancarrota económica y desintegración social del país ha llevado a la más aguda crisis de poder. El colapsado gobierno de Samaras Venizelos, atado al memorando de la troika, ya no puede gobernar, y un gobierno de SYRIZA no es una opción viable ni para las clases dominantes ni para las masas que muy probablemente lo voten.
El precipitado intento de Samaras para poner fin al Memorando y la retórica del éxito terminó en una tragicomedia. La troika, y sobre todo el mismo FMI y Schäuble, le quitaron la alfombra debajo de los pies al gobierno de Samaras/Venizelos al demandar nuevas medidas devastadoras para la población, y, por lo tanto, acelerando las elecciones presidenciales y las elecciones parlamentarias adelantadas. No hay duda de que el ultimátum de la troika tiene como destinatario, no al gobierno de derecha saliente, sino al gobierno izquierdista que lo sucederá. El cínico chantaje de la UE es claro: o SYRYZA agacha la cabeza y refuta las expectativas populares o será aplastado por los mercados, un mensaje por elevación dirigido también a Podemos en España y Sinn Féin en Irlanda.
Del lado de la UE, no hay espacio para un compromiso, dado que se hunde en la recesión bajo el peso de la deuda y la deflación. La crisis sistémica del capitalismo en la periferia ahora amenaza al centro: a Italia, Francia y a Alemania misma. Por otro lado, la subordinación política del gobierno de la derecha a la troika y al capital excede ya todos los límites de la supervivencia popular. Pero la política de SYRIZA de reducir los recortes por medio de las negociaciones y los compromisos con la UE, el FMI y los capitales griegos e internacionales excede, por su parte, los límites impuestos por el empeoramiento de la crisis capitalista.
La reacción se prepara para la confrontación, reforzando sus posiciones en los aparatos del Estado, para-estatal, represivo, judicial e ideológicos y en las bandas fascistas, para hacer del gobierno de SYRIZA un “paréntesis izquierdista” antes de que la extrema derecha vuelva a tomar revancha con una contrarrevolución social.
Las próximas elecciones son,sin lugar a dudas, un episodio crucial en la nueva etapa de la lucha de clases. Sin embargo, cualquiera sea el resultado de la elección, no hay dudas de que no resolverá sino que exacerbará la crisis de poder y, finalmente, la crisis de dominación de clase. Los capitalistas gobernantes son incapaces de dirigir la sociedad para salir de la crisis del sistema. Sólo la clase obrera apoyada por las clases populares, que la crisis está destruyendo, puede dar respuesta a la crisis, organizando una salida del sistema, de la dominación burguesa e imperialista, y hacia el socialismo internacionalista, en Europa y el mundo.
Estando en el epicentro mismo de la crisis de poder, la cuestión de la estrategia revolucionaria es primordial; todas las tácticas de la lucha electoral y de clases, el programa de transición, la actitud hacia la deuda externa, las medidas de “austeridad y la UE, los frentes, las alianzas, etc., derivan y están conectadas a esta cuestión fundamental de la estrategia.
2- La próxima batalla política se dará en el terreno hostil del parlamentarismo burgués, controlado por el capital, los partidos del sistema y los medios, y condenando al silencio a las voces de la izquierda revolucionaria. Sin embargo, la pelea tiene lugar, precisamente, en avanzadas condiciones de decadencia del parlamentarismo burgués y bajo fuertes protestas populares, generando un importante ámbito para la intervención revolucionaria del EEK.
La elección presidencial adelantada, con el olor sofocante de los escándalos, las “transferencias”, los sobornos, la extorsión, las puñaladas en la espalda, aceleró la decadencia del sistema político. Desenmascaró completamente la convalidación por el parlamento-zombie de decisiones ya tomadas por el régimen burgués en estado de “emergencia”. En nombre de la decadente democracia burguesa, los gobernantes, ante las necesidades de la lucha de clases, construyeron prisiones tipo C no sólo para los criminales sino para encarcelar cualquier resistencia; para el confinamiento de toda la sociedad. Las elecciones no revivirán el parlamentarismo, aunque puedan crecer ilusiones parlamentarias junto a las expectativas en un “gobierno de izquierda”.
El camino de la libertad no pasa por la “auto-confianza” electoral o en coaliciones parlamentarias y compromisos entre la izquierda y la centro izquierda o de la derecha nacionalista del tipo del ANEL (Griegos Independientes), sino por la auto-organización del pueblo trabajador y la lucha por el poder de los trabajadores, el poder de “los de abajo” contra el poder “de los de arriba”. El sistema llegó a su límite y, por lo tanto, debe ser derrocado.
3- El gobierno de Samaras y los partidos oficiales de la oposición se pelean por convencer al pueblo respecto de quién será, en febrero de 2015, “el negociador más confiable y efectivo con la UE, el BCE y el FMI”: o las “caras familiares” para Juncker, Moscivici y Merkel de la derecha, o los “duros negociadores izquierdistas”. En realidad, sin embargo, no hay lugar para negociaciones. Por un lado, las órdenes de Berlín, Bruselas y Washington no son negociables; por el otro, nuestras vidas, las vidas del pueblo han llegado a su límite -si no fue aún sobrepasado-, y no pueden ser negociadas por nadie.
¡No elegiremos negociadores por nuestras vidas! ¡El memorandum no será destruido por ningún gobierno burgués sino por el pueblo trabajador mismo a través de la Huelga General Política Indefinida, como arma hasta la abolición y repudio de la deuda externa usuraria!
Quienquiera que sea electo, la única alternativa es continuar la lucha de clases hasta la victoria de la clase obrera y todos los oprimidos. Si, como es altamente probable, el decadente gobierno de la derecha cae, no habrá ni un día, ni una hora de respiro, negligencia, inacción, espera o “período de gracia” para el nuevo gobierno. El poder del pueblo debe ser ejercitado inmediatamente en todas sus formas de movilización y auto-organización de sus fuerzas en los barrios, espacios públicos, lugares de trabajo y de estudio. Si la causa de nuestra liberación queda en manos de “negociadores”, la reacción local e internacional al acecho ganará. La victoria es una cuestión estratégica, la organización de la lucha por el poder de los oprimidos y desposeídos, trabajadores ocupados y desocupados, los pobres y empobrecidos por el memorandum.
4- El EEK no es indiferente a las masas que esperan una victoria de SYRIZA para obtener al menos un respiro de la “austeridad”. No mantenemos una posición de equidistancia o de disminuir las diferencias entre la derecha y SYRIZA, como hace el Partido Comunista (KKE). Compartimos el odio popular y nos unimos a su lucha. Estamos listos para unirnos en la acción contra la troika, el bloque del memorandum la derecha negra-azul-verde y los enemigos de clase en común.
Reconocemos las condiciones, y también los límites, del giro de las masas hacia la izquierda que desde 2012 tomó la forma de un apoyo político de masas a SYRIZA, no sólo como fuerza de oposición y grupo de presión sobre la burguesía, sino como alternativa de gobierno de la izquierda. Junto a las esperanzas de muchos, no ignoramos las aspiraciones de algunos ex pro-troika, ex PASOK, ex- demócratas de izquierda, de centro izquierda y otros oportunistas, que buscan en SYRIZA una forma de absolver sus pecados y acceder al poder. Sobre todo, no perdemos vista a los grupos capitalistas, los “círculos de negocios” y políticos burgueses promoviendo “alianzas necesarias con un gobierno de SYRIZA”, siempre dentro de los márgenes de la UE, y que mañana se moverán hacia políticas de colaboración de clases.
La colaboración de clases, que sólo puede ser en detrimento de los trabajadores y el pueblo, ya se aprecia en las declaraciones de lealtad de los líderes de SYRIZA a la “continuidad del Estado” en condiciones de crisis de poder del Estado capitalista, de mantenerse dentro de la UE y la OTAN, de aceptar las condiciones sofocantes de la dominación e intervención imperialista en los estallidos geopolíticos de nuestra región.
Llamamos a las fuerzas de la clase obrera, la juventud, los intelectuales que apoyan y ponen sus esperanzas en SYRIZA a exigir a su dirección que rompa con la burguesía, los políticos, los oportunistas y los pretendientes del poder del capital. Que rechacen la política de “continuidad del Estado” y los acuerdos con el imperialismo, el capitalismo en bancarrota, la UE, el FMI y la OTAN.
En cada paso que la base popular tome hacia esa dirección, estaremos a su lado, manteniendo nuestra independencia política, nuestra crítica y advirtiendo que los líderes reformistas no están preparados para la necesaria ruptura. Ya muestran su servilismo con las declaraciones de garantías al capital y a la UE, con sus acciones y especialmente con su programa.
Las medidas de austeridad no pueden ser abolidas sin la derogación unilateral de la deuda y sin salirse de la prisión de la UE, el BCE y el FMI. Las medidas de austeridad, la deuda y la troika son las tres cabezas de una hidra; no podemos cortar una y dejar las otras en su lugar. El totalmente inadecuado “programa de Thessaloniki” (propuesto por SYRIZA) quiere vaciar el océano de sufrimiento del pueblo con una cucharita. Y su lealtad a la “continuidad del Estado” abre las puertas a una tragedia como la de Chile en 1973.
Para obtener pan, trabajo, salud, educación, libertad, es necesario terminar con el sistema del hambre, el desempleo, la ignorancia y la represión. De otra manera, quedaremos enterrados bajo las ruinas de la bancarrota capitalista. Es necesaria una reorganización radical de la economía en un nuevo orden social, sobre bases socialistas, de acuerdo a un plan democrático que satisfaga las necesidades sociales; la nacionalización de los sectores estratégicos sin compensación para los buitres capitalistas, y bajo control obrero.
Y un poderoso frente único de todos los trabajadores y las organizaciones populares, movimientos y colectividades de todos los focos de resistencia social contra la crisis que existen o deben ser creados y desarrollados; de toda la izquierda y del movimiento revolucionario -del KKE, SYRIZA y ANTARSYA al EEK, las otras organizaciones de izquierda, anarquistas y el movimiento antiautoritario-; para aplastar a la reacción, la dominación imperialista, la policía del Estado y las bandas fascistas paraestatales, la esclavización social, para abrir una salida de emancipación universal de la humanidad que para el EEK no es otra que el comunismo libertario.
5- La crisis no es una particularidad griega sino un proceso mundial. En el epicentro de esta crisis capitalista mundial está Europa. Una salida a la crisis no es tal si queda circunscripta a un país, a través de una “autarquía” o un “atrincheramiento” nacional. El nacionalismo económico, que causó tragedias en el periodo de entreguerras y trajo aparejada la Segunda Guerra Mundial, florece de nuevo, especialmente en la UE, con características de ultra-derecha, de derecha o izquierdista, a partir del canibalismo social de las medidas tomadas por la UE y sus gobiernos. Si se probó que era ineficiente y destructivo en el pasado, hoy es una utopía reaccionaria, una receta para el desastre. El EEK declara, sin ambigüedades: ningún compromiso con el devastador nacionalismo económico, incluso bajo el signo de la “izquierda”. La salvación del pueblo requiere nada menos que la revolución social. La lucha revolucionaria puede empezar en Grecia o en otro país, pero su victoria no puede ser completa si no a escala internacional, con la unificación de todas las luchas revolucionarias, por la unificación socialista de nuestra región y de Europa sobre las ruinas de la imperialista UE.
6. Todos los requisitos, todas las oportunidades y los riesgos del momento histórico en que vivimos, exigen forjar y preservar la independencia política de la clase obrera de un nuevo Tratado de Varkiza (se refiere al tratado entre el imperialismo británico y los partisamos de ELAS traicionados por el stalinismo). Esto hace más que necesaria y urgente la intervención política independiente de las fuerzas revolucionarias, de la izquierda revolucionaria y el EEK, en la crucial batalla electoral que se viene.
Con este planteo en mente, organizamos el 15 de diciembre, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Atenas, una reunión abierta-debate titulada “Por el camino de Diciembre, la respuesta revolucionaria a la crisis”, presentando la propuesta del EEK e invitando a otras organizaciones de la llamada “izquierda extra-parlamentaria” y del movimiento anti-autoritario. ANTARSYA (Cooperación Anticapitallista para el Derrocamiento) respondió con dos representantes, y las organizaciones NAR (Corriente de Nueva Izquierda) y SEK (Partido Socialista Obrero) participaron e intervinieron. El 18 de diciembre se realizó una reunión de representantes de ANTARSYA y el EEK (se puede ver el anuncio del Buró político del EEK del 20 de diciembre y el comunicado conjunto de ANTARSYA y el EEK del 22 de diciembre).
Tanto en el evento público como en la reunión de delegaciones, más allá de acordar en puntos programáticos individuales (como la cancelación de la deuda, la nacionalización sin pago, el control obrero), el EEK insistió en poner por delante la perspectiva del gobierno obrero como una respuesta anti-sistémica a la crisis de poder y en confrontación con la propuesta de gobierno de SYRIZA, y rechazar categóricamente cualquier compromiso con cualquier nacionalismo izquierdista y por lo tanto de frente con formaciones tales como “Plan B” y PAMES (Iniciativa por una Coalición de Izquierda), que también se reunió con conocidos representantes del “movimiento patriótico de izquierda” de la Francia imperialista (Nikonoff) e Italia (Campo Antiimperialista).
Desafortunadamente, la mayoría de ANTARSYA, por responsabilidad de NAR y ARAN (Recomposición de Izquierda) y ARAS (Grupo de Izquierda Anti-Capitalista), agrupados todos en PAMES, no sólo no tomó en cuenta los comentarios críticos hechos por el EEK, sino que firmó una alianza politico-electoral con PAMES. “Plan B” también está involucrada en esta coalición, desde el principio. Mientras le da la mano a ANTARSYA, no tiene problema en levantar provocadoramente su fetiche nacionalista por el dracma. El 19 de diciembre (el día posterior a la reunión con ANTARSYA) los dirigentes de “Plan B” firmaron un comunicado público “por la creación de un polo patriótico democrático con el EPAM (Frente Unido Popular) de Kazakis y el invisible a los ojos “Darcma, Movimiento griego Democrático Cinco Estrellas” de Katsanevas (un ex funcionario corrupto de PASOK!).
Por supuesto, el EEK no podría jamás asociarse con tal denigración siquiera del nombre de la izquierda revolucionaria, con el pretexto de ganar a “las corrientes que tienden a distanciarse del reformismo e ir hacia la izquierda”. No es difícil ver que los “patriotas” de “Plan B” no rompen con el reformismo y están definitivamente a la derecha del Partido Comunista, pero también, de fuerzas dentro de SYRIZA que no ocultan su actitud crítica.
Sin que nos acusen de intervenir en los “asuntos internos” de ANTARSYA, con responsabilidad y compañerismo forjado en las décadas de lucha en común, llamamos a los compañeros de ANTARSYA, especialmente a los compañeros de NAR y su organización juvenil, NKA (Juventud Comunista de Liberación), a rechazar esta alianza político-electoral oportunista y la caída en el pantano del nacionalismo “de izquierda”.
7- Dentro de los extremadamente ajustados tiempos y condicionamientos financieros que plantean las circunstancias, el EEK debe ponerse a los hombros la lucha por la independencia política de la clase obrera y del internacionalismo proletario y participar independientemente en las elecciones. La voz del EEK debe ser la de la revolución social, una voz minoritaria pero igualmente combativa e insubordinada. Debemos mostrar cuál es la única salida; abrir la discusión en las filas de los trabajadores tanto como podamos, movilizar, desde este mismo momento, al pueblo para intervenir frente a las secuelas que dejará la derrota de los que apoyan el memorándum; reclutar y organizar a las fuerzas revolucionarias, entrenar y educar a las masas y a nosotros mismos, como luchadores de vanguardia para las batallas históricas que se vienen. La razón de ser del EEK es la incansable lucha por la revolución permanente internacional bajo las más diversas, y a veces excepcionalmente desfavorables, condiciones, desafiando obstáculos y adversarios en el camino de la liberación social y el comunismo.
¡Atrevámonos de nuevo, actuemos decididamente, tomemos el guante de este desafío histórico!
Conferencia de emergencia del EEK, 21 de diciembre de 2014
Resolución de la Conferencia Extraordinaria del 28 de diciembre de 2014 del EEK (Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia)
1- La bancarrota económica y desintegración social del país ha llevado a la más aguda crisis de poder. El colapsado gobierno de Samaras Venizelos, atado al memorando de la troika, ya no puede gobernar, y un gobierno de SYRIZA no es una opción viable ni para las clases dominantes ni para las masas que muy probablemente lo voten.
El precipitado intento de Samaras para poner fin al Memorando y la retórica del éxito terminó en una tragicomedia. La troika, y sobre todo el mismo FMI y Schäuble, le quitaron la alfombra debajo de los pies al gobierno de Samaras/Venizelos al demandar nuevas medidas devastadoras para la población, y, por lo tanto, acelerando las elecciones presidenciales y las elecciones parlamentarias adelantadas. No hay duda de que el ultimátum de la troika tiene como destinatario, no al gobierno de derecha saliente, sino al gobierno izquierdista que lo sucederá. El cínico chantaje de la UE es claro: o SYRYZA agacha la cabeza y refuta las expectativas populares o será aplastado por los mercados, un mensaje por elevación dirigido también a Podemos en España y Sinn Féin en Irlanda.
Del lado de la UE, no hay espacio para un compromiso, dado que se hunde en la recesión bajo el peso de la deuda y la deflación. La crisis sistémica del capitalismo en la periferia ahora amenaza al centro: a Italia, Francia y a Alemania misma. Por otro lado, la subordinación política del gobierno de la derecha a la troika y al capital excede ya todos los límites de la supervivencia popular. Pero la política de SYRIZA de reducir los recortes por medio de las negociaciones y los compromisos con la UE, el FMI y los capitales griegos e internacionales excede, por su parte, los límites impuestos por el empeoramiento de la crisis capitalista.
La reacción se prepara para la confrontación, reforzando sus posiciones en los aparatos del Estado, para-estatal, represivo, judicial e ideológicos y en las bandas fascistas, para hacer del gobierno de SYRIZA un “paréntesis izquierdista” antes de que la extrema derecha vuelva a tomar revancha con una contrarrevolución social.
Las próximas elecciones son,sin lugar a dudas, un episodio crucial en la nueva etapa de la lucha de clases. Sin embargo, cualquiera sea el resultado de la elección, no hay dudas de que no resolverá sino que exacerbará la crisis de poder y, finalmente, la crisis de dominación de clase. Los capitalistas gobernantes son incapaces de dirigir la sociedad para salir de la crisis del sistema. Sólo la clase obrera apoyada por las clases populares, que la crisis está destruyendo, puede dar respuesta a la crisis, organizando una salida del sistema, de la dominación burguesa e imperialista, y hacia el socialismo internacionalista, en Europa y el mundo.
Estando en el epicentro mismo de la crisis de poder, la cuestión de la estrategia revolucionaria es primordial; todas las tácticas de la lucha electoral y de clases, el programa de transición, la actitud hacia la deuda externa, las medidas de “austeridad y la UE, los frentes, las alianzas, etc., derivan y están conectadas a esta cuestión fundamental de la estrategia.
2- La próxima batalla política se dará en el terreno hostil del parlamentarismo burgués, controlado por el capital, los partidos del sistema y los medios, y condenando al silencio a las voces de la izquierda revolucionaria. Sin embargo, la pelea tiene lugar, precisamente, en avanzadas condiciones de decadencia del parlamentarismo burgués y bajo fuertes protestas populares, generando un importante ámbito para la intervención revolucionaria del EEK.
La elección presidencial adelantada, con el olor sofocante de los escándalos, las “transferencias”, los sobornos, la extorsión, las puñaladas en la espalda, aceleró la decadencia del sistema político. Desenmascaró completamente la convalidación por el parlamento-zombie de decisiones ya tomadas por el régimen burgués en estado de “emergencia”. En nombre de la decadente democracia burguesa, los gobernantes, ante las necesidades de la lucha de clases, construyeron prisiones tipo C no sólo para los criminales sino para encarcelar cualquier resistencia; para el confinamiento de toda la sociedad. Las elecciones no revivirán el parlamentarismo, aunque puedan crecer ilusiones parlamentarias junto a las expectativas en un “gobierno de izquierda”.
El camino de la libertad no pasa por la “auto-confianza” electoral o en coaliciones parlamentarias y compromisos entre la izquierda y la centro izquierda o de la derecha nacionalista del tipo del ANEL (Griegos Independientes), sino por la auto-organización del pueblo trabajador y la lucha por el poder de los trabajadores, el poder de “los de abajo” contra el poder “de los de arriba”. El sistema llegó a su límite y, por lo tanto, debe ser derrocado.
3- El gobierno de Samaras y los partidos oficiales de la oposición se pelean por convencer al pueblo respecto de quién será, en febrero de 2015, “el negociador más confiable y efectivo con la UE, el BCE y el FMI”: o las “caras familiares” para Juncker, Moscivici y Merkel de la derecha, o los “duros negociadores izquierdistas”. En realidad, sin embargo, no hay lugar para negociaciones. Por un lado, las órdenes de Berlín, Bruselas y Washington no son negociables; por el otro, nuestras vidas, las vidas del pueblo han llegado a su límite -si no fue aún sobrepasado-, y no pueden ser negociadas por nadie.
¡No elegiremos negociadores por nuestras vidas! ¡El memorandum no será destruido por ningún gobierno burgués sino por el pueblo trabajador mismo a través de la Huelga General Política Indefinida, como arma hasta la abolición y repudio de la deuda externa usuraria!
Quienquiera que sea electo, la única alternativa es continuar la lucha de clases hasta la victoria de la clase obrera y todos los oprimidos. Si, como es altamente probable, el decadente gobierno de la derecha cae, no habrá ni un día, ni una hora de respiro, negligencia, inacción, espera o “período de gracia” para el nuevo gobierno. El poder del pueblo debe ser ejercitado inmediatamente en todas sus formas de movilización y auto-organización de sus fuerzas en los barrios, espacios públicos, lugares de trabajo y de estudio. Si la causa de nuestra liberación queda en manos de “negociadores”, la reacción local e internacional al acecho ganará. La victoria es una cuestión estratégica, la organización de la lucha por el poder de los oprimidos y desposeídos, trabajadores ocupados y desocupados, los pobres y empobrecidos por el memorandum.
4- El EEK no es indiferente a las masas que esperan una victoria de SYRIZA para obtener al menos un respiro de la “austeridad”. No mantenemos una posición de equidistancia o de disminuir las diferencias entre la derecha y SYRIZA, como hace el Partido Comunista (KKE). Compartimos el odio popular y nos unimos a su lucha. Estamos listos para unirnos en la acción contra la troika, el bloque del memorandum la derecha negra-azul-verde y los enemigos de clase en común.
Reconocemos las condiciones, y también los límites, del giro de las masas hacia la izquierda que desde 2012 tomó la forma de un apoyo político de masas a SYRIZA, no sólo como fuerza de oposición y grupo de presión sobre la burguesía, sino como alternativa de gobierno de la izquierda. Junto a las esperanzas de muchos, no ignoramos las aspiraciones de algunos ex pro-troika, ex PASOK, ex- demócratas de izquierda, de centro izquierda y otros oportunistas, que buscan en SYRIZA una forma de absolver sus pecados y acceder al poder. Sobre todo, no perdemos vista a los grupos capitalistas, los “círculos de negocios” y políticos burgueses promoviendo “alianzas necesarias con un gobierno de SYRIZA”, siempre dentro de los márgenes de la UE, y que mañana se moverán hacia políticas de colaboración de clases.
La colaboración de clases, que sólo puede ser en detrimento de los trabajadores y el pueblo, ya se aprecia en las declaraciones de lealtad de los líderes de SYRIZA a la “continuidad del Estado” en condiciones de crisis de poder del Estado capitalista, de mantenerse dentro de la UE y la OTAN, de aceptar las condiciones sofocantes de la dominación e intervención imperialista en los estallidos geopolíticos de nuestra región.
Llamamos a las fuerzas de la clase obrera, la juventud, los intelectuales que apoyan y ponen sus esperanzas en SYRIZA a exigir a su dirección que rompa con la burguesía, los políticos, los oportunistas y los pretendientes del poder del capital. Que rechacen la política de “continuidad del Estado” y los acuerdos con el imperialismo, el capitalismo en bancarrota, la UE, el FMI y la OTAN.
En cada paso que la base popular tome hacia esa dirección, estaremos a su lado, manteniendo nuestra independencia política, nuestra crítica y advirtiendo que los líderes reformistas no están preparados para la necesaria ruptura. Ya muestran su servilismo con las declaraciones de garantías al capital y a la UE, con sus acciones y especialmente con su programa.
Las medidas de austeridad no pueden ser abolidas sin la derogación unilateral de la deuda y sin salirse de la prisión de la UE, el BCE y el FMI. Las medidas de austeridad, la deuda y la troika son las tres cabezas de una hidra; no podemos cortar una y dejar las otras en su lugar. El totalmente inadecuado “programa de Thessaloniki” (propuesto por SYRIZA) quiere vaciar el océano de sufrimiento del pueblo con una cucharita. Y su lealtad a la “continuidad del Estado” abre las puertas a una tragedia como la de Chile en 1973.
Para obtener pan, trabajo, salud, educación, libertad, es necesario terminar con el sistema del hambre, el desempleo, la ignorancia y la represión. De otra manera, quedaremos enterrados bajo las ruinas de la bancarrota capitalista. Es necesaria una reorganización radical de la economía en un nuevo orden social, sobre bases socialistas, de acuerdo a un plan democrático que satisfaga las necesidades sociales; la nacionalización de los sectores estratégicos sin compensación para los buitres capitalistas, y bajo control obrero.
Y un poderoso frente único de todos los trabajadores y las organizaciones populares, movimientos y colectividades de todos los focos de resistencia social contra la crisis que existen o deben ser creados y desarrollados; de toda la izquierda y del movimiento revolucionario -del KKE, SYRIZA y ANTARSYA al EEK, las otras organizaciones de izquierda, anarquistas y el movimiento antiautoritario-; para aplastar a la reacción, la dominación imperialista, la policía del Estado y las bandas fascistas paraestatales, la esclavización social, para abrir una salida de emancipación universal de la humanidad que para el EEK no es otra que el comunismo libertario.
5- La crisis no es una particularidad griega sino un proceso mundial. En el epicentro de esta crisis capitalista mundial está Europa. Una salida a la crisis no es tal si queda circunscripta a un país, a través de una “autarquía” o un “atrincheramiento” nacional. El nacionalismo económico, que causó tragedias en el periodo de entreguerras y trajo aparejada la Segunda Guerra Mundial, florece de nuevo, especialmente en la UE, con características de ultra-derecha, de derecha o izquierdista, a partir del canibalismo social de las medidas tomadas por la UE y sus gobiernos. Si se probó que era ineficiente y destructivo en el pasado, hoy es una utopía reaccionaria, una receta para el desastre. El EEK declara, sin ambigüedades: ningún compromiso con el devastador nacionalismo económico, incluso bajo el signo de la “izquierda”. La salvación del pueblo requiere nada menos que la revolución social. La lucha revolucionaria puede empezar en Grecia o en otro país, pero su victoria no puede ser completa si no a escala internacional, con la unificación de todas las luchas revolucionarias, por la unificación socialista de nuestra región y de Europa sobre las ruinas de la imperialista UE.
6. Todos los requisitos, todas las oportunidades y los riesgos del momento histórico en que vivimos, exigen forjar y preservar la independencia política de la clase obrera de un nuevo Tratado de Varkiza (se refiere al tratado entre el imperialismo británico y los partisamos de ELAS traicionados por el stalinismo). Esto hace más que necesaria y urgente la intervención política independiente de las fuerzas revolucionarias, de la izquierda revolucionaria y el EEK, en la crucial batalla electoral que se viene.
Con este planteo en mente, organizamos el 15 de diciembre, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Atenas, una reunión abierta-debate titulada “Por el camino de Diciembre, la respuesta revolucionaria a la crisis”, presentando la propuesta del EEK e invitando a otras organizaciones de la llamada “izquierda extra-parlamentaria” y del movimiento anti-autoritario. ANTARSYA (Cooperación Anticapitallista para el Derrocamiento) respondió con dos representantes, y las organizaciones NAR (Corriente de Nueva Izquierda) y SEK (Partido Socialista Obrero) participaron e intervinieron. El 18 de diciembre se realizó una reunión de representantes de ANTARSYA y el EEK (se puede ver el anuncio del Buró político del EEK del 20 de diciembre y el comunicado conjunto de ANTARSYA y el EEK del 22 de diciembre).
Tanto en el evento público como en la reunión de delegaciones, más allá de acordar en puntos programáticos individuales (como la cancelación de la deuda, la nacionalización sin pago, el control obrero), el EEK insistió en poner por delante la perspectiva del gobierno obrero como una respuesta anti-sistémica a la crisis de poder y en confrontación con la propuesta de gobierno de SYRIZA, y rechazar categóricamente cualquier compromiso con cualquier nacionalismo izquierdista y por lo tanto de frente con formaciones tales como “Plan B” y PAMES (Iniciativa por una Coalición de Izquierda), que también se reunió con conocidos representantes del “movimiento patriótico de izquierda” de la Francia imperialista (Nikonoff) e Italia (Campo Antiimperialista).
Desafortunadamente, la mayoría de ANTARSYA, por responsabilidad de NAR y ARAN (Recomposición de Izquierda) y ARAS (Grupo de Izquierda Anti-Capitalista), agrupados todos en PAMES, no sólo no tomó en cuenta los comentarios críticos hechos por el EEK, sino que firmó una alianza politico-electoral con PAMES. “Plan B” también está involucrada en esta coalición, desde el principio. Mientras le da la mano a ANTARSYA, no tiene problema en levantar provocadoramente su fetiche nacionalista por el dracma. El 19 de diciembre (el día posterior a la reunión con ANTARSYA) los dirigentes de “Plan B” firmaron un comunicado público “por la creación de un polo patriótico democrático con el EPAM (Frente Unido Popular) de Kazakis y el invisible a los ojos “Darcma, Movimiento griego Democrático Cinco Estrellas” de Katsanevas (un ex funcionario corrupto de PASOK!).
Por supuesto, el EEK no podría jamás asociarse con tal denigración siquiera del nombre de la izquierda revolucionaria, con el pretexto de ganar a “las corrientes que tienden a distanciarse del reformismo e ir hacia la izquierda”. No es difícil ver que los “patriotas” de “Plan B” no rompen con el reformismo y están definitivamente a la derecha del Partido Comunista, pero también, de fuerzas dentro de SYRIZA que no ocultan su actitud crítica.
Sin que nos acusen de intervenir en los “asuntos internos” de ANTARSYA, con responsabilidad y compañerismo forjado en las décadas de lucha en común, llamamos a los compañeros de ANTARSYA, especialmente a los compañeros de NAR y su organización juvenil, NKA (Juventud Comunista de Liberación), a rechazar esta alianza político-electoral oportunista y la caída en el pantano del nacionalismo “de izquierda”.
7- Dentro de los extremadamente ajustados tiempos y condicionamientos financieros que plantean las circunstancias, el EEK debe ponerse a los hombros la lucha por la independencia política de la clase obrera y del internacionalismo proletario y participar independientemente en las elecciones. La voz del EEK debe ser la de la revolución social, una voz minoritaria pero igualmente combativa e insubordinada. Debemos mostrar cuál es la única salida; abrir la discusión en las filas de los trabajadores tanto como podamos, movilizar, desde este mismo momento, al pueblo para intervenir frente a las secuelas que dejará la derrota de los que apoyan el memorándum; reclutar y organizar a las fuerzas revolucionarias, entrenar y educar a las masas y a nosotros mismos, como luchadores de vanguardia para las batallas históricas que se vienen. La razón de ser del EEK es la incansable lucha por la revolución permanente internacional bajo las más diversas, y a veces excepcionalmente desfavorables, condiciones, desafiando obstáculos y adversarios en el camino de la liberación social y el comunismo.
¡Atrevámonos de nuevo, actuemos decididamente, tomemos el guante de este desafío histórico!
Conferencia de emergencia del EEK, 21 de diciembre de 2014
Je suis Charlie?
Je suis Charlie?
Enero 10, 2015 en Análisis político Por Alejandro Guerrero (@guerrerodelpo)
http://revistaelotro.wordpress.com/2015/01/10/je-suis-charlie/
José Antonio Gutiérrez Díaz es un historiador anarquista, colombiano. Desde su residencia en Dublín ha escrito un artículo sobre la masacre parisina. Lo tituló “Je ne suis pas Charlie” (“Yo no soy Charlie”, el mismo titular que usó para una declaración el fascista francés Jean-Marie Le Pen).
Sobre las características de Charlie Hebdo, dice Gutiérrez:
“No se trata de inocentes caricaturas hechas por librepensadores (…) se trata de mensajes, producidos desde los medios de comunicación de masas (…) cargados de estereotipos y odios, que refuerzan un discurso que entiende a los árabes como bárbaros a los cuales hay que contener, desarraigar, controlar, reprimir, oprimir y exterminar”.[1]
Dejemos por un momento a un lado que, desde ese punto de vista, solo podrían publicarse “inocentes caricaturas hechas por librepensadores” porque, caso contrario, resultaría muy explicable que una horda armada entrara en la sala de dibujo y ametrallara a todo el mundo. En todo caso se trataría, como ha dicho alguien, de la “cosecha bárbara” de “la provocación”. La decana de la facultad de Periodismo de La Plata, Florencia Saintout, dijo que “ningún homicidio se justifica, pero tienen su contexto”. Una perogrullada, una obviedad poco inocente en este caso. El contexto (ella no lo dice) debe ser, quizás, el que desarrolla Gutiérrez.
Gutiérrez Díaz dice en su artículo que le parece “una atrocidad” el atentado por una razón, entre otras, peculiar: una redacción periodística, según él, no puede ser “un objetivo militar”. Es una postura de anarquista light, de anarquismo devaluado, separado por completo del viejo anarquismo obrero de hace un siglo que, de algún modo, se vinculaba incluso con la dictadura del proletariado.
En verdad, los medios de comunicación han sido objetivos militares en todas las guerras modernas. Por ejemplo, en julio de 2006, cuando Israel invadió el Líbano, sus objetivos iniciales fueron blancos civiles: el aeropuerto de Beirut… y el canal de televisión de Hezbollah, destruido en el primer bombardeo. El fracaso de esa invasión empezó cinco minutos después, cuando la emisora atacada reanudó sus trasmisiones desde una banda de emergencia. Los bombardeos de la aviación cubana de Fulgencio Batista, que batieron la Sierra Maestra en 1958 con una intensidad que solo se vería después en Vietnam, tenían el propósito explícito de matar a la conducción guerrillera y acallar Radio Rebelde. La emisora insurgente no cesó nunca sus trasmisiones, lo cual indicaba que Batista estaba perdido. Más tarde, la vitalidad de las guerrillas salvadoreñas del Frente Farabundo Martí se comprobaba porque los militares fracasaban una y otra vez en sus intentos de suprimir las emisiones de Radio Venceremos.
Ahora bien ¿tiene algo que ver con esos antecedentes el ataque a Charlie Hebdo? ¿Se trató de una respuesta defensiva, bárbara pero explicable desde ese punto de vista, de los oprimidos contra los opresores, como sugieren Gutiérrez Díaz y Saintout, entre otros?
Debe admitirse que las tapas de Charlie Hebdo han alcanzado un grado de provocación inaudito, con caricaturas del Papa haciéndose arrumacos con un guardia suizo mientras exclama “¡al fin libre!”. O esa otra que muestra a la Santísima Trinidad en un trío sexual, en el cual, como en aquellos trencitos del marqués, el que va atrás se la pone al de adelante. U otra caricatura magnífica de Francisco, vestido de prostituta mientras ofrece servicios sexuales en la calle. Y los dibujos del profeta Mahoma, claro está, usados de excusa por los masacradores.
Corresponde defender intransigentemente esas provocaciones, sobre todo porque, en este caso, la creación artística está al servicio de la desmitificación satírica de los extremismos religiosos, de ese opio con el cual los reaccionarios intentan dividir a los pueblos explotados, a los trabajadores. Un párrafo aparte merecen los gobernantes que hablan de libertad de expresión. Esa libertad es una abstracción ficticia del liberalismo. Conquistarla es tarea de los trabajadores, en las redacciones y fuera de ellas.
No obstante, aún no llegamos a la sustancia del problema, que radica en lo siguiente: esta no fue una acción defensiva, bárbara o lo que fuese, de oprimidos contra opresores. Esta fue la acción de un grupo fascista, de una organización terrorista que opera con sus crímenes, ante todo y sobre todo, contra la propia población árabe y musulmana en Oriente Medio.
Estado Islámico, que declaró “combatientes heroicos” a los atacantes de la redacción de Charlie Hebdo, no es una organización musulmana sino un grupo fascista, terrorista, que ha provocado miles de muertos y un millón de desplazados entre la población árabe y musulmana de los territorios que controla en el este de Siria y en el norte y el oeste de Irak. La televisión occidental les ha dado fama por el decapitamiento filmado de tres o cuatro periodistas de Estados Unidos o Europa, pero el gran terror lo ejerce EI contra los árabes.
El líder de EI es el califa Abu Bakr al-Baghdadi, un jeque multimillonario que ahora exporta gas y petróleo del territorio que tiene ocupado. Es, al igual que sus rivales imperialistas, un rapiñero lanzado al asalto de los recursos naturales de Oriente Medio. Por eso está en guerra abierta contra las tribus musulmanas sunnitas, porque ellas son mayoría en esos territorios. De ahí que la sharia, o “ley islámica”, tiene para EI una utilidad práctica bien material y mundana: no es una herramienta religiosa sino una ley del terror contra la población de los territorios ocupados. Para eso le sirven las crucifixiones y decapitaciones en masa… de musulmanes, no de periodistas y dibujantes franceses. Ocho millones de personas viven bajo la ocupación terrorista del califa. Ahora, incluso el jefe de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, le ha advertido que semejante terror contra la población árabe le hará perder “el corazón y la cabeza de los musulmanes”. Ese es el “contexto”, señora Saintout…
El poder de fuego de esos fascistas es enorme. Tienen artillería pesada, ametralladoras, lanzaderas de cohetes, baterías antiaéreas, tanques y vehículos blindados. Medios norteamericanos denuncian abiertamente que EI recibe financiamiento de jeques árabes de Qatar y Arabia Saudita, aliados de los Estados Unidos. Los yanquis (también los franceses) los dejan hacer, los contienen con cuentagotas. En cambio, el avance de EI en Irak ha sido detenido, a veces en combates cuerpo a cuerpo y casa por casa, por las milicias del Partido Revolucionario de los Trabajadores del Kurdistán, el PKK, que han tenido en este caso un comportamiento heroico contra una fuerza muy superior en armamento.
El ataque en París ha tenido el objetivo de provocar más terror, sobre todo a los trabajadores franceses, sean cristianos, ateos o musulmanes (era musulmán el policía que remataron en el piso cuando escapaban). Para la derecha francesa esto es una fiesta: Marine Le Pen ya pidió un plebiscito para reinstaurar la pena de muerte; el presidente “socialista” Francois Hollande se ha juntado con su antecesor, Nicolás Sarkozi (el que llamó “escoria” a los habitantes de los suburbios pobres de París), para proclamar la “unidad nacional”, pero una unidad entre ellos solo puede operar contra los trabajadores; al mismo tiempo, fascistas de un signo y de otro (o del mismo) atacan mezquitas o supermercados de comida kosher.
Esa sensación, agitada por los medios, de que Francia está “bajo fuego”, apunta a paralizar a los trabajadores que enfrentan la crisis capitalista. Y, sobre todo, intenta preparar a la opinión pública para que acepte nuevos bombardeos contra la misma población árabe a la que Estado Islámico aterroriza. La “unidad nacional” de una potencia imperialista significa represión contra sus propios trabajadores, contra sus minorías, y nuevas masacres contra los oprimidos de la periferia. Es una lisa y llana traición, por ejemplo, el bochorno de Evo Morales cuando le hace llegar su solidaridad “al gobierno de Francia”. Esa es una solidaridad con el imperialismo y contra los explotados franceses, contra el pueblo palestino, contra la revolución árabe en curso. Es, también, una pleitesía canallesca para con los opresores de Bolivia.
Por todo eso, frente al ataque fascista, sí, je suis Charlie.
[1] En http://www.semanariovoz.com/2015/01/07/je-ne-suis-pas-charlie-yo-no-soy-charlie/
Enero 10, 2015 en Análisis político Por Alejandro Guerrero (@guerrerodelpo)
http://revistaelotro.wordpress.com/2015/01/10/je-suis-charlie/
José Antonio Gutiérrez Díaz es un historiador anarquista, colombiano. Desde su residencia en Dublín ha escrito un artículo sobre la masacre parisina. Lo tituló “Je ne suis pas Charlie” (“Yo no soy Charlie”, el mismo titular que usó para una declaración el fascista francés Jean-Marie Le Pen).
Sobre las características de Charlie Hebdo, dice Gutiérrez:
“No se trata de inocentes caricaturas hechas por librepensadores (…) se trata de mensajes, producidos desde los medios de comunicación de masas (…) cargados de estereotipos y odios, que refuerzan un discurso que entiende a los árabes como bárbaros a los cuales hay que contener, desarraigar, controlar, reprimir, oprimir y exterminar”.[1]
Dejemos por un momento a un lado que, desde ese punto de vista, solo podrían publicarse “inocentes caricaturas hechas por librepensadores” porque, caso contrario, resultaría muy explicable que una horda armada entrara en la sala de dibujo y ametrallara a todo el mundo. En todo caso se trataría, como ha dicho alguien, de la “cosecha bárbara” de “la provocación”. La decana de la facultad de Periodismo de La Plata, Florencia Saintout, dijo que “ningún homicidio se justifica, pero tienen su contexto”. Una perogrullada, una obviedad poco inocente en este caso. El contexto (ella no lo dice) debe ser, quizás, el que desarrolla Gutiérrez.
Gutiérrez Díaz dice en su artículo que le parece “una atrocidad” el atentado por una razón, entre otras, peculiar: una redacción periodística, según él, no puede ser “un objetivo militar”. Es una postura de anarquista light, de anarquismo devaluado, separado por completo del viejo anarquismo obrero de hace un siglo que, de algún modo, se vinculaba incluso con la dictadura del proletariado.
En verdad, los medios de comunicación han sido objetivos militares en todas las guerras modernas. Por ejemplo, en julio de 2006, cuando Israel invadió el Líbano, sus objetivos iniciales fueron blancos civiles: el aeropuerto de Beirut… y el canal de televisión de Hezbollah, destruido en el primer bombardeo. El fracaso de esa invasión empezó cinco minutos después, cuando la emisora atacada reanudó sus trasmisiones desde una banda de emergencia. Los bombardeos de la aviación cubana de Fulgencio Batista, que batieron la Sierra Maestra en 1958 con una intensidad que solo se vería después en Vietnam, tenían el propósito explícito de matar a la conducción guerrillera y acallar Radio Rebelde. La emisora insurgente no cesó nunca sus trasmisiones, lo cual indicaba que Batista estaba perdido. Más tarde, la vitalidad de las guerrillas salvadoreñas del Frente Farabundo Martí se comprobaba porque los militares fracasaban una y otra vez en sus intentos de suprimir las emisiones de Radio Venceremos.
Ahora bien ¿tiene algo que ver con esos antecedentes el ataque a Charlie Hebdo? ¿Se trató de una respuesta defensiva, bárbara pero explicable desde ese punto de vista, de los oprimidos contra los opresores, como sugieren Gutiérrez Díaz y Saintout, entre otros?
Debe admitirse que las tapas de Charlie Hebdo han alcanzado un grado de provocación inaudito, con caricaturas del Papa haciéndose arrumacos con un guardia suizo mientras exclama “¡al fin libre!”. O esa otra que muestra a la Santísima Trinidad en un trío sexual, en el cual, como en aquellos trencitos del marqués, el que va atrás se la pone al de adelante. U otra caricatura magnífica de Francisco, vestido de prostituta mientras ofrece servicios sexuales en la calle. Y los dibujos del profeta Mahoma, claro está, usados de excusa por los masacradores.
Corresponde defender intransigentemente esas provocaciones, sobre todo porque, en este caso, la creación artística está al servicio de la desmitificación satírica de los extremismos religiosos, de ese opio con el cual los reaccionarios intentan dividir a los pueblos explotados, a los trabajadores. Un párrafo aparte merecen los gobernantes que hablan de libertad de expresión. Esa libertad es una abstracción ficticia del liberalismo. Conquistarla es tarea de los trabajadores, en las redacciones y fuera de ellas.
No obstante, aún no llegamos a la sustancia del problema, que radica en lo siguiente: esta no fue una acción defensiva, bárbara o lo que fuese, de oprimidos contra opresores. Esta fue la acción de un grupo fascista, de una organización terrorista que opera con sus crímenes, ante todo y sobre todo, contra la propia población árabe y musulmana en Oriente Medio.
Estado Islámico, que declaró “combatientes heroicos” a los atacantes de la redacción de Charlie Hebdo, no es una organización musulmana sino un grupo fascista, terrorista, que ha provocado miles de muertos y un millón de desplazados entre la población árabe y musulmana de los territorios que controla en el este de Siria y en el norte y el oeste de Irak. La televisión occidental les ha dado fama por el decapitamiento filmado de tres o cuatro periodistas de Estados Unidos o Europa, pero el gran terror lo ejerce EI contra los árabes.
El líder de EI es el califa Abu Bakr al-Baghdadi, un jeque multimillonario que ahora exporta gas y petróleo del territorio que tiene ocupado. Es, al igual que sus rivales imperialistas, un rapiñero lanzado al asalto de los recursos naturales de Oriente Medio. Por eso está en guerra abierta contra las tribus musulmanas sunnitas, porque ellas son mayoría en esos territorios. De ahí que la sharia, o “ley islámica”, tiene para EI una utilidad práctica bien material y mundana: no es una herramienta religiosa sino una ley del terror contra la población de los territorios ocupados. Para eso le sirven las crucifixiones y decapitaciones en masa… de musulmanes, no de periodistas y dibujantes franceses. Ocho millones de personas viven bajo la ocupación terrorista del califa. Ahora, incluso el jefe de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, le ha advertido que semejante terror contra la población árabe le hará perder “el corazón y la cabeza de los musulmanes”. Ese es el “contexto”, señora Saintout…
El poder de fuego de esos fascistas es enorme. Tienen artillería pesada, ametralladoras, lanzaderas de cohetes, baterías antiaéreas, tanques y vehículos blindados. Medios norteamericanos denuncian abiertamente que EI recibe financiamiento de jeques árabes de Qatar y Arabia Saudita, aliados de los Estados Unidos. Los yanquis (también los franceses) los dejan hacer, los contienen con cuentagotas. En cambio, el avance de EI en Irak ha sido detenido, a veces en combates cuerpo a cuerpo y casa por casa, por las milicias del Partido Revolucionario de los Trabajadores del Kurdistán, el PKK, que han tenido en este caso un comportamiento heroico contra una fuerza muy superior en armamento.
El ataque en París ha tenido el objetivo de provocar más terror, sobre todo a los trabajadores franceses, sean cristianos, ateos o musulmanes (era musulmán el policía que remataron en el piso cuando escapaban). Para la derecha francesa esto es una fiesta: Marine Le Pen ya pidió un plebiscito para reinstaurar la pena de muerte; el presidente “socialista” Francois Hollande se ha juntado con su antecesor, Nicolás Sarkozi (el que llamó “escoria” a los habitantes de los suburbios pobres de París), para proclamar la “unidad nacional”, pero una unidad entre ellos solo puede operar contra los trabajadores; al mismo tiempo, fascistas de un signo y de otro (o del mismo) atacan mezquitas o supermercados de comida kosher.
Esa sensación, agitada por los medios, de que Francia está “bajo fuego”, apunta a paralizar a los trabajadores que enfrentan la crisis capitalista. Y, sobre todo, intenta preparar a la opinión pública para que acepte nuevos bombardeos contra la misma población árabe a la que Estado Islámico aterroriza. La “unidad nacional” de una potencia imperialista significa represión contra sus propios trabajadores, contra sus minorías, y nuevas masacres contra los oprimidos de la periferia. Es una lisa y llana traición, por ejemplo, el bochorno de Evo Morales cuando le hace llegar su solidaridad “al gobierno de Francia”. Esa es una solidaridad con el imperialismo y contra los explotados franceses, contra el pueblo palestino, contra la revolución árabe en curso. Es, también, una pleitesía canallesca para con los opresores de Bolivia.
Por todo eso, frente al ataque fascista, sí, je suis Charlie.
[1] En http://www.semanariovoz.com/2015/01/07/je-ne-suis-pas-charlie-yo-no-soy-charlie/
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Alejandro Guerrero,
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