Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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jueves, 16 de enero de 2020

Venezuela pieza de delimitación política del imperialismo



En la ¿retaguardia?
“Venezuela, por su lado, ha sido convertida por Trump en la pieza de delimitación política del imperialismo en América Latina”[1] Un debate con el camarada Jorge Altamira


Popularmente en Venezuela utilizamos un refrán “No aclare que oscurece”,  sin embargo,  se hace necesario dejar clara nuestra  posición  con  relación a la  contradicción  histórica imperio-nación    que  se    expresa   en   Venezuela  en   la actualidad, así  como  en  el resto de  América  Latina,  este debate  por  si  mismo  es   idealista,  si  no  lo  vemos  para “acordar lo que haya que acordar”, y avanzar en una unidad con base al programa de transición, en la creación de la tan necesaria sección latinoamericana de la IV Internacional, la tarea de construir aisladamente el partido en un solo país es un error que estamos pagando caro todos.  

Con el camarada Jorge Altamira, tenemos encuentros y desencuentros que enriquecen la lucha, esperemos que a partir de su respuesta, se abra una rendija[2], una fisura oportuna para dar el debate sobre esos dos campos el nacionalismo y el imperialismo, debate que consideramos debe darse permanentemente entre los integrantes de la CRCI, porque para qué se es parte de una organización histórica por la refundación de la IV internacional si las partes se mantienen aisladas, cada una tiene su riqueza y más aún cuando se intercambian esos aportes, es la forma de fortalecernos para alcanzar su consolidación

El título de la respuesta de JA y la frase escogida como eje a analizar, dice mucho, precisamente de la diferencia de la visión entre las dos notas, y a eso vamos, a desarrollar sobre qué diferimos con el fin de mostrar nuestra preocupación como militantes e internacionalistas, por la construcción simultánea tanto de la organización internacional y su núcleo en Venezuela.

Para evitar alargarnos, resumamos y precisemos. Hay una lucha entre dos campos, por un lado el imperialismo, por el otro una nación oprimida, si en algo coincidimos es que ambos son burgueses, pero su diferencia es estratégica para que la clase obrera tome una posición en la lucha por sus tareas históricas, además es afectada directamente, primer punto, no tomar posición por uno de estos dos campos es situarse por encima de ellos, es decir en la estratósfera, lo necesario es tomar posición, obvio, del lado campo llamémosle nacional, con relación a Rusia y China, simplemente son aliados circunstanciales del gobierno y  mantienen contra el imperialismo pugnas dentro y fuera de Venezuela. Por si acaso, recordamos, la clase obrera es única antiimperialista consecuente y revolucionaria, además puntualicemos para JA, la lucha es entre dos campos, y omite que un campo es el imperialismo.

De aquí se suele decir un lugar común, tomar partido es apoyar, por ejemplo, al gobierno o a Rosneft, no es así, tomar partido significa la defensa del país contra el enemigo del otro campo, hasta para el diccionario, defender y apoyar no significan lo mismo y la clase obrera lo debe hacer con una política independiente, con sus armas, sus métodos y su organización.

De aquí, de una vez, damos otros ejemplos, defender el campo nacionalista, fue mandar a votar por Evo en contra del Goñi, Sánchez de Lozada, el PO antes de la división, mandó a votar por Haddad contra Bolsonaro o defender a Dilma contra Temer, a Lugo contra el parlamento, o a Zelaya en contra de su secuestro y deposición en Honduras, en ningún caso esto significó apoyo a ninguno de ellos en su política y sus marramucias  

Ser neutrales es una forma de evadir y no tomar partido, ante los dos campos en lucha, cada campo tiene sus beneficiarios, no se trata de decir quienes no son neutrales porque están con Maduro, como la boliburguesía. Llamamos a tomar partido o posición concreta en el enfrentamiento entre el imperialismo y Venezuela, quienes ubicándose del lado de la clase obrera, luchan para que esta logre su independencia política, JA reitera en su nota, a cortar el término a dos campos a secas, sin resaltar que uno es el imperialismo, mientras sí especifica o nos retuerce que el otro campo es Maduro, completamente ajeno a los intereses de la clase obrera y ser un frente de fracciones reaccionarias, pero añadimos nosotros representando a la nación oprimida.  

Otra vez confundiendo en un vaso de agua clara, lo ve de otra manera, nadie dice lo contrario, y utilizar esto para justificar o pretender que no vemos, padecemos ni combatimos la política reaccionaria de Maduro, es un agravio, luego indica que no denunciamos el pago escrupuloso de la deuda el cerco económico o ahorcamiento de lo que queda de la economía en Venezuela, por no decirlo en nuestra nota de marras.

Por otra parte,  tiene varias equivocaciones en el párrafo, como  esta, la deuda y el pago de las deudas, no solo beneficiaba a la boliburguesía, sino a la burguesía rancia y escuálida, nacional y a la transnacional, cosa que siempre denunciamos, JA poco lee lo nuestro si no sale en redmed, le recordamos que muchas de esas “ausencias de demandas hacia el gobierno” están en una nota que le enviamos para generar un debate y fue publicado por Política Obrera en Septiembre de 2019, a iniciativa nuestra, sin resultados, y otra nota la enviamos a la conferencia internacional que asistió en Estambul en febrero 2019 la cual  se leyó, se aplaudió y fue publicada en Redmed.org. Todas a nombre de la Plataforma Revolucionaria de Lucha Aragua en la cual participamos y promovemos. Todas estas y otras más están publicadas en nuestro blog de Opción Obrera que recomendamos leer para que se enteren de estas supuestas “ausencias”, hay otras notas que consideramos internas y han sido enviadas por correo, entre ellos al casillero de JA. Respetamos el gusto, de leer a cada quien lo que le plazca, pero no por la alusión en la nota a supuestas carencias nuestras, presumamos, por desconocimiento.

Volviendo a la “neutralidad” como caballito de batalla, este vocablo se utiliza a gusto de JA para otra cosa, pero viene al caso, en sentido inverso, para quienes intervienen en la lucha de clases del lado de la clase obrera, es incorrecto y criminal evitar tomar partido por el campo nacionalista en contra del campo imperialista, segundo punto y error, recurrir a una independencia de clase formal, aséptica, aislada, no permite ver que solo derrotando al imperialismo en esta lucha concreta, da la posibilidad de afianzarse en la clase obrera realmente de forma independiente, no con los repetidos y cansones llamados, al cierre en de artículos internacionales, a un congreso de bases, de sindicatos como un clisé, al margen de toda actividad concreta.

Es oportuno aclarar, no lo dice Altamira, pero utilizar a quien se le ocurra como teoría del mal menor, la derrota de la burguesía nacional, como bien se planteaba en las guerras imperialistas de rapiña, o entre naciones capitalistas atrasadas, utilizar esto esquemas aquí, es continuar en la lucha de clases de la estratósfera, aquí no se trata nada de eso, es otra cuestión, por más que hayan pasado 20 años y Maduro haya llevado al país a la carraplana.

No se trata de justificar con elecciones y escoger un candidato burgués para las elecciones en Venezuela o en Argentina, tampoco algo que nos parece estrambótico, proponer en un terreno de “dos campos en lucha”, otro terreno o inventar polarizar a los explotados contra los explotadores, u oponer el método político socialista contra el método político nacionalista, todo escamoteando el problema de naciones opresoras y naciones oprimidas y el imperialismo para el carajo.

Algunas misceláneas que no podemos dejar pasar

Los caballos detrás de la carreta, en Venezuela en el 2020,  todo el imperialismo y sus secuaces, van contra la retaguardia de la revolución latinoamericana, el gobierno de Maduro, en eso no se duermen,  están preparados hasta para una invasión, quizá la bula mas reaccionaria en todo el continente contra los  trabajadores y los sindicatos es el memorando 2792 del ministro del trabajo de Maduro, es ridículo pretender no enfrentarla porque estamos luchando contra Trump, y decir que como no somos neutrales  apoyamos al gobierno.

En Venezuela se derrotó a una burocracia sindical, la CTV que tenía 80 años operando, no se podía abrir la boca en una empresa, no se podía hacer, legalizar un sindicato si ellos no lo permitían, no existían asambleas, la otrora CTV, ahora casi extinguida revive y con ayuda de muchos izquierdosos, muchos socios de los partidos del FITU allá en Argentina. Opción Obrera y los que venimos de antes, tenemos la virtud de trabajar con sindicatos de base, clasistas, de combate contra la burocracia sindical y permanecer, aunque sea unidos por un hilo en esa lucha desde hace más de 45 años, incluidos los 20 años de chavismo, es nuestro mejor aval.

Pero la gran conclusión del neutralismo, no indica que son agentes de Trump, pero entierra al movimiento obrero que todavía no ve políticamente y por lo tanto no expresa la lucha entre en campo de la clase obrera y el campo de la burguesía, no estamos invisibilizando las luchas de la clase obrera venezolana, sino que  producto del atraso político, y es algo material, objetivo, la lucha en que estamos sumidos, por un lado Trump, que está clarito,  procede con sanciones bestiales contra Venezuela y el gobierno que lo enfrenta, de la peor manera, se hunde y hunde a Venezuela en la miseria mas atroz.

JA conoce de nuestra “delimitación literaria”, en agosto del año pasado, salido como compromiso de una video conferencia entre él y nosotros, presentamos un documento que nos publicó la tendencia, para el debate, quizás no haya un escrito mas crudo y fuerte de denuncia sobre la situación venezolana y de la clase obrera soportando  el ataque del gobierno de Maduro. Nuestras propuestas también la hemos difundido y quien no les ha dado importancia, no queda de parte nuestra.

La FANB, es la única FFAA que no se postra ante el departamento de estado norteamericano, puede ser la más corrupta del continente, pero no le llega a la más asesina, y más abyecta del imperialismo, el ejército de Colombia, hasta ahora, la diferencia por la cual Maduro está todavía gobernando, es  esta FFAA que no está al servicio del imperialismo, esta constatación es válida en el marco de los dos campos existente en lucha, mas nada.

Sobre la milicia, Maduro tiene diferencias con el alto mando, esta está a la orden de alto mando militar, pero no es su ideal, es del presidente, sin duda su extracción es popular, discuten política, se entrenan, algunos aspiran a que los armen y los militares se oponen rotundamente, no es el ejército revolucionario ni el ejército rojo,  son estudiantes, amas de casa, tercera edad, empleados públicos, trabajadores, pedimos su autonomía y su armamento, tras el mismo programa de los trabajadores. Tampoco se pueden confundir con los llamados colectivos, los propios paramilitares y a veces fuerza de choque contra una comunidad o contra unos trabajadores, son lumpen, pero eso no es la milicia, eso es bandolerismo.

Una palabra utilizada por el PO oficial, o alguien del FITU, y esa misma palabra utilizada por nosotros, en Venezuela es obvio que son dos contextos diferentes, hasta contrarios pueden ser, su interpretación, su uso por parte de ellos, no nos atañe, no es nuestro problema.

Sobre el cadáver insepulto, buenos ejemplos el peronismo y el chavismo, mutatis mutandi, la vitalidad histórica cambia pero todavía les quedan algo, en el caso del peronismo, no es un problema electoral, mas bien es en la lucha de clases, que se expresa en los sindicatos y allá tenemos a unos unitarios CGT y CTA al servicio de torpedear las luchas, a nivel nacional o antes  en Chubut y los trabajadores no han podido derrotar estas direcciones con todo lo podridas que son, o a nivel estudiantil con la franja morada por ejemplo, existen porque se les insufla aire, decaen y los reviven, y siguen jodiendo, si no están enterrados es porque todavía  respiran.

Los cadáveres insepultos es como tratar de eliminar el nacionalismo, en esta época de crisis desde el 2008 si bien se agudiza la decadencia, todavía existen, están vivitos y nos impide avanzar, cumplieron sus mejores etapas pero no están muertos, no son cadáveres por el contrario definir cadáver insepulto es mas bien escudarse de las limitaciones y la impotencia ante su existencia y su función para retrasar la independencia de clase.

Por otro lado Maduro puede tener el record mundial, tradicionalmente con recursos valiosos llevó al país a una catástrofe, similar a países que resultaron así solo con guerras o desastres de la naturaleza, pero eso no impide tomar partido, es otro el problema, acuérdense de Trotsky y el extremo que ponía entre el un gobierno fascista y el imperialismo de cual lado estar, esto en nada significa apoyar a unos fascistas.

La dimensión internacional de lo que está en juego en Venezuela, es lo que obliga al imperialismo a actuar contra tanta saña en contra el país, ni Cuba en estos momentos se ve tan amenazada hoy como nos lo hacen a través de Duque y el grupo de Lima, directamente la OEA y del Dpto. de Estado gringo y por otro lado la Unión Europea, que eso se exprese contra el peor gobierno de la historia de Venezuela, es parte del asunto, pero no podemos invertir la relación objetiva-subjetiva, el chavismo lo escribimos en un articulo hace unos dos años, es el último recurso que tiene el imperialismo, y se ha demostrado que todos los intentos por revertirlo han fracasado, ahora se dan cuenta y Pompeo aconseja una negociación y elecciones, esto no quiere decir que las otras cartas no estén presentes, el llamado “Régimen” por los escuálidos no es del gusto de nadie, a excepción de sus protagonistas, pero no bastan los deseos, en esta tragedia. Hoy la vanguardia de la revolución latinoamericana la llevan muy honrosamente los chilenos, pero los gringos todavía siguen preocupados por Venezuela, y no es por hobby. La revolución latinoamericana es una sola, y es un cuero muy extenso, que se pisa por un lado y se levanta por otro, cual es la retaguardia, está difícil, aseverarla, pero Trump indica que no pierde el tiempo y le dedica buen tiempo, relativamente a Venezuela en Latinoamérica.

José Capitán
Eva Lopéz

A la memoria de Pablo Rieznick,  del colorado Rath, del gurí Oviedo sus enseñazas me las quedo y también mucho antes, las de Guillermo Lora, todos ellos, sus escritos son indispensables para comprender la revolución latinoamericana.

José Capitán




[1] Cita tomada de “Trump, el FBI y los Fernández” por Jacyn Política Obrera 07 01 2020
[2] Nuestros documentos, tienen como objetivo mostrar nuestros análisis y propuestas sobre la situación en Venezuela y su relación con el mundo, los publicamos en nuestras páginas de internet, blog, FB, enviados además por correos para su divulgación a distintas partes de mundo sobre todo a personas y organizaciones que giran sobre la CRCI. Algunos son compartidos indicando que están de acuerdo con nuestras posturas, en el caso que nos atañe, un artículo nuestro al ser publicado en la página redmed.org, originó una propuesta de Política Obrera para debatir, a través de una respuesta de Jorge Altamira, la cual consideramos necesario responder para dejar clara nuestra postura ante las ambiciones imperialistas sobre Venezuela.


EL CHAVISMO ES LA RETAGUARDIA DE LA REVOLUCIÓN LATINOAMERICANA


EL CHAVISMO ES LA RETAGUARDIA DE LA REVOLUCIÓN LATINOAMERICANA – UNA DEBATE CON COMPAÑEROS DE VENEZUELA


Los compañeros José Capitán y Eva López han enviado un texto de su autoría al Partido Obrero (T), con el objeto de iniciar una discusión sobre sus términos. El escrito ya había publicado en Red Mediterránea, pero no es obvio q los promotores de ese sitio lo hayan recogido como un material de debate.

El objetivo polémico del documento es arribar una conclusión que sin embargo no desarrolla, a saber, que “No se puede ser neutral entre los dos campos burgueses en lucha”, en referencia al imperialismo, de un lado, y al chavismo del otro. Aunque el planteo parece claro, en realidad es profundamente confuso. Por ejemplo, Putin y Xi Jing pin, dos expresiones políticas contrarrevolucionarias  incuestionables, no son neutrales - apoyan, “en esta lucha entre dos campos”, al gobierno de Maduro. No lo hacen en abstracto sino en función de los intereses  capitalistas y ‘geopolíticos’ de uno y de otro, que no tienen que ver precisamente con una lucha contra el imperialismo. A través de la empresa Rosneft, Rusia le otorgó a la asfixiada Venezuela un préstamo significativo, a cambio de una hipoteca del 49% de los activos de Citgo, la refinadora y distribuidora de Pdvsa en Estados Unidos. Un partido revolucionario que rechace la neutralidad “en esta lucha entre dos campos”, no podría tomar partido ‘a la Rosneft’, sino que tendría que denunciar ese apoyo, o los límites insalvables de ese apoyo, y denunciar la política   de Maduro.

Otro ejemplo tiene que ver con la boli-burguesía, el capitalismo de los chavistas, al cual el escrito de los compañeros no alude en ningún momento. La riqueza  de esta neo-burguesía venezolana no solamente es enorme sino que fue acumulada fuera del circuito económico legal, o sea, en el caso de Venezuela, obligadamente en moneda extranjera. La boli-burguesía no puede darse el lujo de la neutralidad “entre los dos campos”, incluso menos que Putin o Xi, porque en ausencia de compromisos previos con los ‘piti-yanquis’, en el caso de una victoria escuálida su capital se vería en peligro. Maduro, por su lado, ha iniciado un proceso de dolarización informal de la economía, que beneficia en forma fabulosa a esta boli-burguesía, en la que revisten funcionarios del régimen vigente. Aquí tenemos otro caso de una toma de partido a favor de uno de los campos en lucha, o sea de Maduro, completamente ajena a los intereses de la clase obrera. Mientras la burguesía acumula en dólares, con el visto bueno del poder, las grandes masas viven con bolívares hiper-desvalorizados, a excepción de un sector de trabajadores del circuito privado. Cuando empezamos a remover la espesura de la cúpula del bando nacional y popular, nos encontramos con un frente de fracciones reaccionarias. 

Venezuela tiene una deuda impagable de u$s150 mil millones – toda contraída por el chavismo; no se la puede adjudicar a los neo-liberales. Para guardar reservas en divisas y defender un tipo de cambio fijo, Hugo Chávez financió importaciones dispendiosas por medio de la contratación deuda externa. Carece de autoridad ahora para plantear su repudio – y encima pelearse con China y Rusia, que han subido con fuerza en el ránking de los acreedores.

Los compañeros mencionan la enorme hambruna del pueblo, pero no dicen que es el resultado del pago escrupuloso de esa deuda, hasta que Trump prohibió su negociación a los agentes con ciudadanía estadounidense. Todo esto demuestra que el gobierno de Maduro se valió de la demagogia anti-yanqui para escamotear que pagaba la deuda que benefició a la boli-burguesía, con el hambre del pueblo. Mediante el hambre, minaba la disposición y capacidad de lucha de las masas contra el imperialismo y Trump. Entretanto, si entiendo bien lo que escriben los compañeros, mientras Trump cumplía con los usureros y los boliburgueses, ellos libraban una lucha política contra el neutralismo, sin ofrecer, por otra parte, el nombre de los “neutrales”.

Un partido que interviene en la lucha de clases  no tiene  espacio para ser neutral, nunca. Ni Suiza ha sido neutral. La denuncia de la neutralidad es una extorsión del nacionalismo burgués contra la izquierda, para imponerle un seguidismo político y para que actúe como comparsa en la orquesta de la burguesía nacional. El eufemismo ‘no podemos ser neutrales’, no dice nada todavía sobre la política concreta de quien lo esgrime de este modo abstracto. De acuerdo a lo que dicen los compañeros, primero en 2015, primero, FIT de Argentina debió haber llamado a votar al cristinismo en la segunda vuelta electoral, y por el peronismo unificado, en 2019, si la elección no se hubiera zanjado en el primer turno. El ‘ballotage’ enfrenta, obligadamente, a ‘dos campos’; sin embargo hubiera sido un error descomunal ir atrás del ‘nunca más vivo’ nacionalismo burgués (En Francia muchos izquierdistas eligieron a Macrón contra Le Pen). En las guerras habría que apoyar a un bandido imperialista o a otro – siempre para evitar la perfidia de la ‘neutralidad’.

Lo que demuestran los ejemplos citados, es que la cuestión de “los campos en lucha” debe ser definida de un modo concreto. Los ‘campos’ están en ‘lucha’ todo el tiempo y sin cesar, porque en una sociedad capitalista domina la competencia, no solamente la lucha de la burguesía contra los trabajadores. Muchos obreros son impulsados a apoyar a ‘su’ patrón contra el  patrón de la empresa ‘rival’ y sus propios trabajadores. En el escenario de los ‘campos en lucha’, los socialistas debemos luchar, en última instancia,  por imponer una redefinición de sus términos, separando a los obreros de la burguesía, y polarizar a los explotados frente a los explotadores. En una palabra, la participación activa en un terreno donde predominarían ‘dos campos en lucha’, debe tener el propósito estratégico de crear un terreno diferente de ‘campos en lucha’, entre el proletariado y la burguesía.

A esta cuestión estratégica se añade una táctica, que en definitiva se convierte también en estratégica. El chavismo, definido en su forma más genérica, va a cumplir veinte años en el gobierno. Un partido que haya permanecido tanto tiempo en el campo de uno de sus enemigos contra el otro, ya puede ser considerado una fracción del primero. Era el seguidismo que practicaba el posadismo; por esta vía se convirtió en apéndice orgánico de la pequeña burguesía nacionalista o stalinista. Murió víctima de esta enfermedad incurable. En síntesis, es necesario distinguir los desarrollos cuantitativos, si se puede hablar así, de los cualitativos – los golpes, las guerras (civiles o internacionales) o sea, los choques excepcionales entre los campos en pugna.

El Partido Obrero no apoyó a Hugo Chávez en ninguna elección, no importa los campos en disputa. Sí intervino con toda energía en abril de 2002 y luego en el lock out de diciembre (también en la asonada de abril pasado de Guaidó); fue el único que llamó a salir a la calle en ocasión del levantamiento militar chavista en febrero de 1992. Lo mismo hicimos en Argentina, desde diciembre de 1975, ocasión del golpe fracasado de Capellini, hasta marzo de 1976, el golpe de Videla, en defensa del gobierno constitucional y criminal de Isabel Perón. La participación activa del socialista revolucionario en estos puntos cruciales y de ruptura, no tiene en cuenta solamente la defensa de los derechos populares amenazados por una victoria de la reacción más decidida, sino que es un momento estratégico de confrontación entre el método político del nacionalismo y el método político del socialismo. El apoyo de José y Eva a Maduro, justificado en la necesidad de ocupar el lugar correcto, es, por el contrario, intemporal, indeterminado, multiforme y supra-espacial.

En el texto, la regimentación de las organizaciones obreras ocupa un renglón. Pero dice algo fuerte, que la burocracia sindical montada por el chavismo es “corporativa”, o sea que es estatal. Al asunto del neutralismo ingresa aquí otro actor, a saber, una burocracia corporativa. ¿Es ella, acaso, un instrumento de lucha contra Trump y el imperialismo yanqui, o hay que enfrentarla para que los obreros conviertan a los sindicatos en herramientas de esa lucha?

En Argentina sabemos, desde el golpe anti-peronista de  1955, que la burocracia no sirve para la lucha, sino al revés, un instrumento formidable contra la movilización obrera contra el golpe y el imperialismo. Como ocurre con la boli-burguesía, la burocracia sindical es un caballo de Troya del imperialismo en el ‘campo nacional’. Una lucha decidida contra la burocracia chavista de los sindicatos, volcaría a todo el aparato del estado nacional y popular contra los luchadores, convirtiendo a la lucha contra la burocracia en una lucha política contra el gobierno y el estado. ¿O suspendemos esta última para no ser sospechados de neutralismo o peor, de agentes de Trump? José y Eva se han metido en un laberinto, y por lo que parece desde hace veinte años. En el texto no hay ninguna planteo de lucha contra el gobierno y el Estado, que incluso ha armado una burocracia “corporativa”, o sea mussoliniana o franquista. Diría que no hay, incluso, una delimitación literaria

La cuestión de la burocracia lleva a otra más picante: las fuerzas armadas. ¿Estas serían definitivamente revolucionarias, como lo induce el texto al presentar que su jefatura está dominada por un personal que ha salido airoso de numerosas depuraciones por parte del chavismo? Venezuela se ha transformado de un régimen bonapartista plebiscitario en un estado policial. La represión las prisiones y las ejecuciones han sido confirmadas por informes internacionales de procedencias diferentes. Mientras tanto, un ‘presidente encargado’ la acusación de sedición, o incluso traición a la patria. Una y otra vez, Maduro convoca a opositores a negociar, y promueve las mediaciones de altas figuras de la diplomacia imperialista. Las milicias populares, como dicen los compañeros, están sujetas al control del alto mando, no son una creación independiente de las masas, una fracción numerosa opera como fuerza de choque en todas las direcciones – también contra los luchadores obreros.

Creer en la fidelidad de un alto mando militar es mandar al cajón los principios elementales de cualquier escuela de sociología – la lealtad militar es hacia el Estado que representa; a la clase social que dirige ese estado. Es olvidar el lugar que ocupa en una sociedad de clase. Si las FFAA bolivarianas se distinguen por la cantidad de depuraciones que ha sufrido, ello se explica por la tensión excepcional que le impone un régimen en un impasse de una década. El texto menciona el Sebin, el servicio de inteligencia y represión. ¿Lo denunciamos o celebramos el rol que juega y que se adjudica? Nota aparte: algunos diarios de Argentina, se refieren, reiteradamente, al gobierno de Maduro como revolucionario y al proceso venezolano como Revolución. No tergiversan solamente la realidad; es una operación para desprestigiar la ambición revolucionaria de las rebeliones en América Latina.

La cuestión de las fuerzas armadas bolivarianas ha dejado perpleja a una mayoría de observadores, por una razón sencilla – porque desmantelar el sistema chavista podría afectar la integridad del Estado, un peligro que cualquier cuerpo castrense se obsesiona por evitar. Esto ocurre con frecuencia con los regímenes de excepción. Nadie quiere repetir la experiencia de la desintegración del régimen de Saddam Hussein y el ejército iraquí. Todo el mundo toma cuidado con el bisturí cuando es necesaria una operación de cerebro. El golpismo de Trump es una tentativa de voltear a Maduro sin que el régimen se destruya en la volteada. De aquí a la fantasía de las fuerzas armadas de Bolívar, es hasta olvidar lo que le pasó al prócer y al proyecto de la Gran Colombia.  Los chavistas no tragan saliva sin recordar la ‘traición’ del granadino Santander. Nunca se repitió tanto que las FFAA de Chile eran democráticas, como en la víspera del golpe de Pinochet.

Si el chavismo y el peronismo no son “cadáveres insepultos”, como dicen los compañeros, acompañando al PTS, y ahora a los combatientes parlamentarios que han usurpado el PO, se elimina una de las características fundamentales de la época de decadencia capitalista, a saber, el desfasaje y hasta la contradicción entre la realidad histórica, por un lado, y la conciencia política de la sociedad, por el otro. En 1945, el peronismo, y en el debut del milenio, el chavismo, impulsaron una salida a ese impasse, para quedar  enseguida envueltos en él, debido a que el nacionalismo burgués de la periferia nace, precisamente, en la época de la decadencia capitalista. Sólo un electorero cegado por sus aspiraciones parlamentarias puede caracterizar como vitalidad histórica los éxitos electorales en el margen de los movimientos que en el pasado llevaron a las masas a movilizaciones sin precedentes en las historias de sus países. Cristina K perdió dos elecciones a manos de un señorito conocido como Macri, y hace cuatro años al chavismo lo redujeron a menos de un tercio en la Asamblea Nacional – o sea que hasta las urnas muestran una pérdida de signos vitales. La misma Cristina K debió acudir a quienes ayudaron a derrotarla en esas ocasiones, para no tener que ir a buscar la pelota al fondo del arco otra vez. Como movimientos de emancipación nacional ‘ya fueron’; se usa su memoria para explotar la confusión del pueblo, como la de un abuelo insigne para dar lustre a una familia decadente.

El lugar político de la polémica sobre el ‘cadáver insepulto’ tiene que ver con el intento de un arribismo de izquierda de esconder sus propias limitaciones y hasta su impotencia. El hundimiento de los movimientos históricos tradicionales traslada el peso de la crisis de dirección en la izquierda que se referencia en la IV Internacional. La política de reducir la lucha contra el peronismo al terreno electoral está perdida de antemano; lo mejor que se puede lograr es un Podemos.  Hay que disputar, por el contrario, la dirección de la lucha directa contra los gobiernos de turno; esta es la lección del fracaso del FIT bajo el gobierno de Macri (Hago notar, de paso, que la insistencia del oficialismo del PO y de todo el FIT, en que el ‘enemigo principal’ era el kirchnerismo, no el macrismo, en este asunto de los ‘campos’, es una deformación inversa a lo que sostienen José y Eva, encubierta con una fraseología sobre la ‘independencia obrera’).  La izquierda se ha convertido en democratizante; advierte, como todo el mundo por otra parte, que se desarrolla una crisis mundial, pero no sabe que uso darle, como ocurre también con el resto del mundo. En Argentina, el aparato usurpador del PO señaló,  explícitamente, que la lucha electoral contra el kirchnerismo, debía tener primacía, desde dos años antes de las elecciones, sobre la lucha para echar a Macri y para disputar al peronismo la dirección de esta lucha. La desesperación electoral tenía hasta causas de fondo más banales: asegurar con bastante anticipación un lugar expectable para el aparato en las listas del FIT, en la disputa con el PTS. La crítica al ‘cadáver insepulto’ fue un recurso oportunista para esta maniobra de arribismo.

En el caso de José y Eva, la defensa del nacionalismo viviente es una mala caracterización de un régimen que ha batido los récords de crisis social en el mundo. La capacidad de movilización que le atribuyen es en gran parte clientelar. El objetivo de ella no es imponer el control obrero de Venezuela, sino intimidar opositores. Mugabe duró más tiempo en Zimbawbe que cualquier otro nacionalista, y hasta Hugo Chávez lo invitó a formar parte de la nonata V Internacional, pero el movimiento que él lideró, y que liberó a los explotados negros del régimen colonial de Rhodesia del sur, no subsiguientemente sino un sistema de saqueo sin límites.

En Venezuela es necesario construir un partido obrero que desarrolle una oposición de clase al gobierno de Maduro. Esta conclusión no aparece en ningún lado en el texto con que polemizamos, sino al revés – es un planteo de integración “al campo nacional”. El texto transpira las posiciones del nacionalismo, no las del marxismo.

El texto de los compañeros fue publicado sin comentarios en RedMed. Lleva por título La Revolución Latinoamericana y Venezuela. Uno debiera pensar que este título extiende su posición sobre “los campos” a los conflictos y luchas de todo el continente. Lo cierto es la siguiente: Venezuela se encuentra hoy en la retaguardia de la Revolución Latinoamericana, precisamente debido al impasse excepcional que atraviesan las masas del país.

Para las rebeliones populares de Chile, Colombia, Ecuador, Haití, y para Argentina y Brasil, la Venezuela chavista no es un faro, no es la ruta que deben seguir. La ruta es la dirección proletaria de la lucha anti-imperialista – no la dirección militar, no la dirección de camarillas estatales. No es la patria grande sino la Unión Socialista de América Latina.

Esta es la cuestión.

Jorge Altamira

sábado, 11 de enero de 2020

La Asamblea Nacional: un pleito por “legalizar” el saqueo del país


El escenario en un país destruido

La Asamblea Nacional: un pleito por “legalizar” el saqueo del país



El show de la Asamblea Nacional Bolivariana, al reinicio de sus funciones en el 2020 es exactamente eso, un espectáculo, el parlamento venezolano no funciona hace más de 2 años, los diputados de la derecha golpista tienen una asignación en dólares pagados por los gringos, y operan como les indican o les permiten. Los diputados del gobierno funcionan, en la Asamblea Nacional Constituyente, la cual es una caja de resonancia de los que dice el ejecutivo. Ambos, no cumplen función alguna útil dentro de los parámetros de un régimen democrático burgués y parlamentario. Venezuela se ha convertido en una nación dirigida por rufianes que se pelean el botín.

Si bien, la función de todos ellos, donde eso de los tres poderes independientes es una total falsedad, es prestarse para el saqueo del país, cada quien, a su postor, unos postrados a los gringos y europeos y los otros a los rusos, chinos y a unos cuantos más, el leitmotiv son los recursos tantos de hidrocarburos como mineros. La realidad es privatizar, hoy en concreto se remata PDVSA a Russneft, aunque Chevron también tiene su tajada, la oposición quiere direccionarla a Texas, total aquí todavía perforan Halliburton, Schlumberger, Weatherford, Baker, pero no es igual, para los gringos es vital el control.

De hecho, las privatizaciones son realizadas efectivamente por el gobierno de Maduro, el problema es a favor de quien son hechas esas privatizaciones y sería ideal cumplir el orden establecido como manda la constitución burguesa de 1999. Así se vería más conveniente, aunque en Arabia Saudita tampoco recurren a estos leguleyismos, ni en Irán, los dos países más poderosos en producción petrolera real y posible, fuera de los EEUU.  

Lo cierto es que hoy en el parlamento ninguno tiene mayoría calificada, es decir los 2/3 de los votos del parlamento, ahora que el gobierno compró o sobornó, a  unos cuantos de la derecha y ese es el problema desde el comienzo, en el 2016 el gobierno desautorizó a la ANB, inventando o creando un desacato por  irregularidades en la adjudicación de tres curules a sendos representantes de origen indígenas del estado Amazonas,  todo con el objetivo de evitar el control del parlamento por parte de la derecha, y así permanece desde hace más de 3 años, sin ejercer o actuar dentro de sus funciones según los acordado por sus leyes y el visto bueno de los centros de poder económico.

Una Asamblea Nacional sediciosa

Desde el 2019, los diputados de la oposición de derecha, urdieron un golpe en acuerdo con el gobierno de los EEUU, y no cesan en tratar de consolidarlo, a través de muchos intentos, todos fallidos hasta ahora, debido al apoyo de la FANB al gobierno.

Hasta hoy el gobierno no se atreve a detener al títere y golpista Guaidó, porque es débil, pero lo relevante es que los gringos no han podido someter al gobierno como hicieron en Honduras, en Paraguay, en Brasil, y como conminaron al cobarde de Evo a renunciar, o como no tuvieron que hacerlo en Ecuador, Chile de la concertación o Uruguay del frente amplio porque el llamado progresismo hace el encargo ellos directamente

La debilidad del gobierno le impide ser un estado policial, para el gobierno es imposible impedir tener en la calle a la oposición golpista, aunque, por otro lado, ejerce el terror sobre los trabajadores pero no ha podido derrotarlos, es un gobierno que todavía tiene poder de manipular y fragmentar a los sindicatos, todo cada vez menor.

La legitimidad de las instituciones está muy deteriorada, el país anda a la deriva, el gas y la gasolina, por su escasez, son graves problemas para los venezolanos, siendo un país productor de petróleo, funcionan con muchas dificultades las escuelas, hospitales, el transporte, la electricidad, telefonía, internet, con difícil acceso por los elevados precios a los alimentos, medicinas, enseres domésticos, limpieza e higiene, así como repuestos para cualquier artefacto dañado.

El país vive del saqueo de sus recursos, hoy a través de la extracción de oro, lo cual trae aparejado la destrucción del ambiente dentro de una región donde en la minería, la joya de la corona, gobiernan compartidos el ejército y los paramilitares.

Que plantean ellos para salir de la crisis y el desastre social

Unas elecciones con un Concejo Nacional Electoral renovado  al gusto de los gringos, del gobierno, o entre ambos para determinar quienes siguen explotando al país, esta no solo no es la solución sino continuar por donde veníamos y que condujo a lo que estamos padeciendo.

Todos los partidos políticos, y nuevas agrupaciones salidas de ellos mismos, involucradas o aspirantes a dirigir el país, no tienen otra intención diferente a seguir viviendo del rentismo y para eso intentan permanecer en el poder político a costa de la clase trabajadora y del sufrimiento de las comunidades urbanas y rurales por la carencia de los servicios.

Que planteamos nosotros

Dentro del capitalismo, con una crisis global, que hasta los mismos organismos como el FMI y los cónclaves imperiales pronostican una mayor caída, nuestra alternativa emancipatoria tiene que plantear la cuestión del poder opuesta a quienes lo detentan y no ven salida a su misma bancarrota económica

No hay otra vía para afrontar a estos fracasados, hay que instaurar una asamblea constituyente real, autónoma y soberana, es decir por encima de los todos poderes para refundar la república sobre nuevas bases donde la producción, la importación, la banca, el empleo, los salarios, la protección del ambiente sean fundamentadas y quienes estén designados (elegidos) para administrar eso, entreguen cuentas y sean revocables en todo momento por los electores, no decide el capital. El sistema judicial con elección popular con las mismas condiciones, sobre todo cargos temporales nada para anclarse a sus sillas y poder omnipotente.  

Todos los gobiernos desde Méjico hasta Argentina, unos abyectos y otros menos, están subordinados a los propósitos de EEUU, a excepción de Cuba y Venezuela, esta condición sui generis, muy diferente a todos los otros países precisamente los condiciona y los enfrenta a todos los otros países bajo la batuta, en este tiempo, de Trump.

Sin embargo, reiteramos que en Venezuela la institucionalidad está destruida, el gobierno funciona saqueando los recursos y la oposición de derecha quiere hacer lo mismo, la diferencia es con quienes ultiman esos negocios. Los países que fomentan el golpe, y dicen reconocer al títere Guaidó como presidente, todavía no se benefician, en concreto sostienen a este fardo, porque lo necesitan. Tampoco hay que olvidar que tienen sectores fascistas dentro de ese tinglado.

Desde nuestra óptica, de los que padecemos la crisis, a pesar de la dispersión existente, hay una búsqueda legítima, real por una salida favorable y esta no se puede dándole oxígeno a todas las instituciones públicas y privadas culpables de habernos llevado a donde estamos, no concedamos el beneficio de la duda, la bancarrota capitalista no podemos seguir pagándola, nosotros la clase trabajadora.

Es imperioso, volcar todas nuestras necesidades en un plan de acción, una plataforma revolucionaria de lucha que exponga todos los puntos calientes, la arepa, el trabajo, la salud, la educación, los servicios, la libertad para poder expresarnos, esto no es más que un programa concreto revolucionario, organizado por la verdadera izquierda en conjunto con los gremios y sindicatos en un frente de lucha.

Por una clarificación política y programática de nuestros objetivos, organizados y en acción no solo declarativa.   Con total independencia de todos los partidos burgueses y del gobierno con todos sus acólitos.

Por una Plataforma Revolucionaria de Lucha

Por una Asamblea Constituyente soberana para refundar el país sobre nuevas bases  

Por un Gobierno de los Trabajadores


José  Capitán






domingo, 29 de diciembre de 2019

Revolución Latinoamericana Chile y Bolivia


La Revolución Latinoamericana

Una mirada hacia Chile y Bolivia desde Venezuela


Latinoamérica entró en una etapa de convulsiones sociales, donde las rebeliones se pueden convertir en revoluciones sociales, esto significa que las masas directamente elijan su destino histórico, o lo que es lo mismo, se cansaron de que decidan otros por ellas, sus vidas y su miseria.

El problema se presenta para los trabajadores de la región por la ausencia de una dirección revolucionaria (organización y programa) para enfrentar la descomunal y catastrófica crisis económica capitalista mundial. Estamos penando como en el limbo o el purgatorio, en la frontera al infierno o directamente en el infierno, entre regímenes de la ultraderecha tradicional y proimperialista y los llamados progresistas, populistas, con rasgos mínimos de choque o de diferencias con el imperialismo, todos ellos, sin distingo, intentan paliar la crisis económica capitalista a su modo, sucumbiendo al final, agotados, descargan sobre los trabajadores el peso de la crisis, pero se están acabando las ofertas y las masas hastiadas de todos esos gobiernos, insurgen con demandas para salir de esta crisis, sin llegar a plantear una alternativa de gobierno autónomo, el cual no puede ser más que el gobierno de los trabajadores, única forma de no ir al infierno y también la única forma de asaltar el cielo, o sea, de acabar la explotación.

Esta falta de una dirección revolucionaria permite que diversos factores incidan sobre las masas para desviarlas, adormecerlas o aplastarlas, en este sentido, el imperialismo tiene dos recursos políticos, como dice el Programa de Transición(1), uno es el fascismo y el otro es el frente de conciliación de clases, este último se presenta con diferentes nombres, frente amplio, unidad popular, concertación y junta patriótica entre otros nombres.

El fascismo, como alternativa para imponerse, requiere algunas condiciones materiales, por ejemplo, la derrota (el aplastamiento) de las luchas de la clase trabajadora, por medios coercitivos, el otro recurso, el frente de conciliación de clases además de la intermediación de leyes, decretos, reglamentos o acuerdos entre gobiernos y capitalistas requiere de la participación directa de la pseudo izquierda. Innumerables organizaciones sociales, sindicatos y partidos políticos se prestan para la conciliación o colaboración de clases, simplemente le son funcionales a la derecha, quienes ante el descontento popular conducen a las masas hacia los sectores de la oposición de la derecha tradicional pro imperialista.

En la actualidad hemos podido observar como este fenómeno se expresa entre sectores que se reclaman de izquierda, sirviéndole a la derecha sin tapujos, al ver diezmados sus beneficios por parte de gobiernos en crisis por sus malas políticas, esta misma pseudo izquierda que primero se cobijó en esos gobiernos acabados, luego al no servirles, van contra ellos a lado de los intentos de la oposición de ultraderecha apoyados por el imperialismo.

Son errores que se pagan caro, con sacrificios y muertes, más que errores son políticas totalmente equivocadas que llevan al desgaste e inclusive a un retroceso en la economía, como nos está sucediendo en Venezuela.

Sin embargo, el problema crucial en todo el continente, es el choque entre las naciones opresoras y naciones oprimidas, estas últimas dirigidas en ocasiones por gobiernos llamados progresistas con cierto grado de nacionalismo pero que actúan dentro del capitalismo sin adversarlo, por lo que terminan arruinándose indefectiblemente y descargando la crisis sobre los trabajadores, “socializando” la miseria y empantanando a la izquierda.

El inicio de la revolución chilena

En Chile, existe una situación revolucionaria, expresada en movilizaciones permanentes de las masas pidiendo la renuncia de Piñera, planteando la alternativa de Asamblea Constituyente con poder, autónoma, con organismos de deliberación genuinos, con huelgas generales donde los principales bastiones del proletariado como los mineros del cobre y los portuarios se pronuncian, además de los estudiantes incluidos los de enseñanza secundaria y las comunidades. Esta es la respuesta del pueblo chileno ante los ajustes, por el hundimiento de la economía, por parte del gobierno.

La caída del precio del cobre y el pago de los intereses de la deuda externa, puso en aprietos a la supuestamente boyante economía capitalista chilena, el modelo que daba envidia a los propulsores de la economía en los otros países latinoamericanos, el “Oasis” se comenzó a secar y por supuesto, pagan los trabajadores y las comunidades.  

Desde el inicio de la rebelión popular el 18 de Octubre, para fines de noviembre, se dio un aumentó 116 pesos por dólar representando un alza del 16,7%,  el Banco Central de Chile rápidamente interviene para socorrer al mercado cambiario y proyecta desembolsar, de diciembre a mayo un monto de hasta 10.000 millones de dólares para la venta de dólares spot y también por hasta 10.000 millones de dólares para ventas de instrumentos de cobertura cambiaria, nada que ver con las penurias del pueblo chileno, le preocupa a Piñera son los pingues negocios de la burguesía parásita. 

Esta democracia en crisis proviene a través de la Concertación, como una transición con anestesia, desde un régimen asesino y fascista, la dictadura pinochetista, solo posible por la participación de los partidos tradicionales, el PC y el PS chilenos cuyas direcciones traidoras fueron indispensables para este tipo de traspaso indulgente con los fascistas. De todas maneras, les ha llegado su sábado, sin olvidar todo el daño que han sufrido los trabajadores para que el país siguiera “adelante” por la senda de la explotación y la represión.

La contrarrevolución ejecuta un golpe en Bolivia  
           
Por el contrario en Bolivia se vive una contrarrevolución, promovida por el imperialismo, el gobierno Bolsonaro y la ultraderecha boliviana, ese golpe preventivo ante el descontento popular, inclusive es pautado antes del cambio de gobierno en Argentina, de Macri (derecha sin tapujos) a Fernández (centro derecha), como medida de advertencia a su plan económico, sobre todo por la situación que pueda ocasionar un default permanente, produciendo la quiebra para los acreedores, el FMI y los fondos especulativos de la bolsa de New York.

En Bolivia, los ingresos más importantes son y se esperan mejorar por la producción de gas y la extracción del Litio, este es el objetivo de los intereses de capitales extranjeros con apoyo de los nacionales, algo muy concreto producido por los trabajadores de los pozos, de almacenamiento, de la distribución del gas y de las minas, todo se extrae de la Pachamama con la mayor tecnología de punta, no es por explotación precapitalista no olvidemos esto.

El recién terminado gobierno de Evo, como expresión política resultó en un fracaso que lo indujo, -cobardía aparte- a la renuncia de la presidencia, también la de su vice y así sucesivamente, los representantes del MAS en el gobierno, la pérdida del apoyo militar y sus posteriores amenazas aconsejándole a abandonar la presidencia. Esto, a pesar de los detalles, no tiene otra forma de caracterizarlo sino de golpe de estado de la derecha con elementos fascistas. Por otra parte, tanto con represiones y asesinatos se empoderó la contrarrevolución de forma preventiva, ante la posibilidad o inminencia de una radicalización de las masas y trabajadores protestando ante los abusos de Evo y el MAS al extender su gobierno con métodos arbitrarios no democráticos.

Por otra parte, la sedición de derecha, pescando en río revuelto, se aprovechó de la situación, se adelantó para impedir, drásticamente, la participación autónoma de las masas, en la lucha diaria, movilizándose por sus demandas

El papel de Evo, y su partido el MAS, su burocracia sindical minera y fabril, los sectores pequeño burgueses cercanos al gobierno, jugaron a servirse de una economía en progreso relativo favoreciendo una burocracia gremial que promovió una división en los mineros, en la COB debilitaron su vanguardia, por lo que, en las movilizaciones, se observa una participación mayoritaria campesina, de origen indígena y de las comunidades, he aquí una muestra de las consecuencias del fenómeno de colaboracionismo de clase.

En Bolivia, la lucha en el campo, de cualquier origen, campesino o indígena, juega un papel fundamental si entiende que debe impulsar al proletariado minero y fabril, junto a sus consignas sobre la tierra y sus demandas para poder producir.

En Las tesis del congreso de Caranavi, Bolivia 1964, propuestas por Guillermo Lora, se plantea:

“La alianza obrero-campesina constituye la piedra angular de la revolución boliviana. Es una desviación derechista considerar esta alianza como un pacto de igual a igual entre dos potencias; consiste en realidad en que los campesinos reconocen como a su dirección política al proletariado (mineros, constructores, fabriles, ferroviarios, etc.). La clase obrera de las ciudades y de las minas constituye la expresión más acabada de la conciencia revolucionaria y el campesinado es el motor que impulsa la lucha revolucionaria. Nuestra necesidad de libertarnos y de solucionar el problema de la tierra se convierten en la fuerza que empuja al proletariado a tomar el poder político”

En la Rusia de la revolución, los bolcheviques tempranamente supieron respaldar las demandas de los millones de campesinos y luego en el poder, se abocaron a concretar esas alternativas como las cooperativas privadas y cooperativas estadales, las propuestas de supervivencia al campesinado pobre en la medida que iba solucionando los problemas inherentes a ese pasado que todavía pesaba, se presentaron problemas entre las diferencias de precios entre a ciudad y el campo, y se plantearon respuestas, liderizadas por Lenin, para ir enfrentándolas

Esta breve digresión, es para ejemplarizar, porque todo lo vivo tiene una riqueza a analizar, para proponer la alternativa sin descuidar el papel de la dirección revolucionaria por la organización de los trabajadores en alianza con los sectores ligados a la tierra, que también lucha duramente por sus necesidades. Evo a su modo, ha servido de freno al accionar independiente de los trabajadores y los indígenas, lo que preparó la alfombra para que viniera a posarse la derecha de la media luna

El proletariado boliviano tiene con que elevarse, por su tradición de lucha, cuenta para reconstruir la vanguardia e impulsar el Gobierno de los Trabajadores. Sus aportes políticos son trascendentales, son hitos históricos reconocidos dentro del marxismo, tienen un camino programático hecho que son ejemplo en el mundo, para todos nosotros.

Venezuela, sin llegar al mismo resultado todavía, se asemeja más a la situación de Bolivia, a la acción contrarrevolucionaria, que a la de Chile, donde las iniciativas, las acciones, son revolucionarias por parte de los trabajadores y el pueblo chileno, la llamada revolución bolivariana convertida en una tragedia, está totalmente desgastada pero se aferra al poder y crea un impasse, donde las masas llevan la peor parte, sin embargo las mismas líneas políticas que produjeron el golpe en Bolivia, no han podido imponerse en Venezuela, todavía no todo está dicho, por algo es motivo de preocupación para la reacción mundial, en su centro hegemónico desde Washington DC

Los gobiernos llamados progresistas son un lastre para la Revolución Latinoamericana

El escenario de la crisis latinoamericana presenta a todas las economías colapsadas, las cuales se sustentan participando en el mercado mundial, como proveedores de materias primas, cuyas inversiones de capital están dando muy poco o ningún valor agregado, y no se genera plusvalía a pesar de los salarios por debajo del mínimo establecido por ellos mismos. Sobre estos cimientos, donde cada gobierno y su economía necesariamente presentan particularidades, todos, debido a la caída de los precios responden con recortes en ayudas sociales, aumentos en tarifas a los servicios, mayor flexibilidad laboral, dificultades en la importación necesaria, acompañados de leyes más coercitivas, en conclusión, no tienen salida pacífica, el ejército y la gendarmería son sus “leyes” para imponerse.

Ante estas condiciones, la mal llamada izquierda se presta para colaborar y salir adelante participando mediante concertaciones, diálogos, acuerdos de “Paz”, anteponiendo sus intereses mezquinos y consintiendo o apoyando las desmejoras en las condiciones de trabajo, las reivindicaciones salariales y contractuales, así como las conquistas históricas alcanzadas por los trabajadores. Todo dentro de las relaciones capitalistas podridas.

Es necesario hacer énfasis en un hecho concreto, los gobiernos progresistas son capitalistas, con diferentes motes o fachadas, llamándose impúdicamente revoluciones bolivarianas, ciudadanas, pluriculturales, frente de todos, con objetivos tan espurios o ambiguos como el buen vivir y promoviendo retrocesos en las relaciones de producción, a formaciones precapitalistas, son utópicos y tan modernos como los acuerdos con el FMI y otros buitres para aumentar la deuda y salvar a los acreedores.  

Estas formaciones de producción precapitalistas como el huerto, el anhelo de la propiedad de la tierra para poder producir a pequeña escala, es una involución como eje, no son alternativas para superar la crisis global capitalista porque si bien es cierta esa situación y no se puede saltar, la solución está en planificar la forma de superar lo más pronto posible estas aspiraciones, se manipula al alimentar las falsas expectativas y cambiarlas por otras, como se ha hecho el resultado está allí a la vista de todos, no se ha superado mínimamente la crisis.

Por otra parte, el nacionalismo tiene presencia mientras las masas todavía lo siguen y lo votan, pero hasta una dictadura tiene rasgos nacionalistas, no estamos diciendo que este es su eje, sin embargo esta tiene sus etapas como cualquier otro régimen, y en ese choque real, donde se presenta la diferencia entre los atropellos e imposiciones imperiales y la defensa nacional de estos gobiernos, que más temprano traicionan hasta sus propias promesas y ¡ahí está el detalle!, es ahí donde tenemos que disputar la subordinación de las masas que todavía esperan algo del gobierno y la incapacidad de este para salir del atraso que le imponen los centros de poder del capital.

El capitalismo no tiene arreglo posible, por un gobierno sin explotadores

La crisis de la Izquierda, no puede conducirse a beneficio de imperialismo y la ultraderecha criolla, que es quien dirige la oposición al gobierno. La crisis económica y el dominio mundial del capital, no tienen salida, de allí emergen procesos que conducen inevitablemente más allá de los límites de la propiedad capitalista y del Estado burgués, esto es lo que pone de manifiesto la actualidad de la revolución, como está sucediendo en Chile en este momento.

Viva la revolución chilena

Por la derrota de la contrarrevolución en Bolivia

Derrotemos la agresión del imperialismo y sus lacayos sobre Venezuela

José Capitán


(1) Programa de la IV Internacional

Nota aclaratoria: la foto afiche en el artículo no pertenece a Opción Obrera.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

La Revolución Latinoamericana y Venezuela


La Revolución Latinoamericana y Venezuela      



La Revolución Latinoamericana, es un título, cuyo acontecimiento es muy caro a la izquierda, (Quizá quien mejor lo entiende y toma acciones es el gobierno de Trump) ya volveremos con esto.

Venezuela como nación, es uno de esos países parias del mundo, hace escasos días, aplicando el Tratado de Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) fue prohibida la posibilidad, mas que un derecho para 29 representantes del gobierno, de los más altos cargos, incluso Maduro de pisar tierra en los 15 países que conforman este organismo. Mike Pompeo, el líder del TIAR, comentó que una posible invasión a Venezuela estaba descartada por los riesgos que implicaba, ergo disminuyendo estos riesgos, la posibilidad es probable, los malo no es invadir, sino los riesgos para la piel de los gringos, con qué desparpajo habla este desgraciado personaje y esta es la moneda corriente acerca de Venezuela.

Así como el plan cóndor de los años 70, obvio que no es lo mismo, los gobiernos de fachadas democráticas, pero en el fondo gorilas, conformados en el Grupo de Lima, en nombre de la democracia, atentan contra Venezuela, dirigidos por Mike Pompeo, secretario de estado gringo, ex director de la CIA y por Elliot Abrams, designado  para las acciones contra Venezuela, personaje con un largo historial de encargos, de trabajos sucios y criminales de la mano a gobiernos dictatoriales  en América Latina desde los años 80 del siglo pasado.

Es importante señalar que Venezuela constantemente sufre embargos económicos, agresiones, golpes, e intentos de golpes hace varios años, con el apoyo de los organismos antes nombrados y la Unión Europea, por tanto, es considerada actualmente junto a Yemen, Sudan del Sur y Siria, como los mayores desastres sociales del mundo, estos tres países sufren guerras cruentas, y Venezuela por la gestión combinada de su gobierno y de la crisis global capitalista desatada desde el 2007-2008. La cifras lo demuestran: son muchos más de 2 millones de venezolanos desplazados, emigrando hacia otros países producto de la falta de trabajo, la hambruna y la miseria, la hiperinflación lleva más de dos años activa, el salario mínimo es uno de los mas bajos del mundo, están colapsados el transporte, la electricidad, el combustible, el gas, el acceso a las medicinas, materiales para la construcción el acero y el cemento entre otros, paralizada la industria, el PIB en escasos 5 años ha caído más de un 50%.

Vale destacar el potencial energético que representa Venezuela para el mundo, sus cuantiosos recursos, algunos estratégicamente indispensables para otros países, sobre todo el petróleo, (EEUU todavía lo consume, suministrado a través de los rusos, quienes lo compran al país y lo negocian con los gringos), además tiene gas, productos petroquímicos, oro y otros metales, necesarios y requeridos en otras partes del mundo es la razón fundamental de los constantes ataques.

¿Por qué Venezuela?

Desde 1989, el pueblo venezolano se impuso contra las intenciones del FMI y el gobierno de turno, con un costo de más de 3000 personas asesinadas en la insurrección social del 27 y 28 de febrero de ese año conocido como El Caracazo, 10 años después quedan pulverizados mediante elecciones el régimen adeco copeyano impuesto en 1958, tras la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. En 1999, se inicia el gobierno populista de Chávez, imponiendo una estructura cívico-militar, el cual derrota varios intentos de sedición, promovidos por el imperialismo, la oligarquía rancia venezolana y un sector militar, lo cual lo obliga a una depuración de las FFAA, resultando como lección un ejército no alineado a los propósitos del pentágono norteamericano.

Por otro lado, se crea una milicia, con muchos defectos, pero entrenada y sin duda popular, ahora subordinada a Maduro y a los altos cargos del ejército, desde el año 2000 se ayuda a Cuba todavía revolucionaria, quien presta asistencia en educación y salud, sobre todo, pero es el otro país agredido permanente por los EEUU, quien aun resiste y se mantiene, también con todas las anomalías el gobierno colabora con la guerrilla colombiana.  Vale destacar también, que Venezuela no participó en la invasión junto a los ejércitos de países latinoamericanos a Haití, mediante la Minustah. Otro elemento de avance histórico fue el desplazamiento de las históricas burocracias sindicales, gansteriles de AD y COPEI, sin embargo, hay que denunciar que el gobierno de Maduro fomenta una nueva burocracia sindical con elementos corporativos, como representantes de los trabajadores y a su vez funcionarios del gobierno, es decir patronos, apoyados en los cuerpos de seguridad represivos, pero todavía no ha derrotado al movimiento de los trabajadores.

La ultraderecha tradicional lleva varios años con intentos de golpe, preparados y financiados por la derecha norteamericana, con acciones fascistas inclusive con la quema de personas vivas, y muchos otros asesinatos, estos personajes son los que más hacen llamados a  la democracia, derechos humanos, libertades democráticas, todo esto sabemos es solo parte de un plan, pero por el otro lado, la llamada izquierda latinoamericana, al intentar ser neutral en este conflicto, demuestra su ceguera para solidarizarse con el país oprimido, agredido y todavía mucho menos para el proyecto de construcción de una organización internacional de los trabajadores, la IV internacional.  

Sobre el nacionalismo:

 “está(mos) obligado(s) a combinar la lucha por las tareas más elementales de la independencia nacional y la democracia burguesa con la lucha socialista contra el imperialismo mundial” tomado del PROGRAMA DE TRANSICIÓN de la IV Internacional.[1]

El nacionalismo no ha muerto, sigue vivo y tiene múltiples formas de expresión, no es una relación biunívoca, sin embargo, pareciera muchas veces que fuera así, y eso confunde, el peronismo es un ejemplo de esta expresión, aunque su etapa progresista se agotó no significa que no siga existiendo el nacionalismo, cabe destacar, las organizaciones, estudiantiles de desocupados o piqueteros, incluso asociaciones gremiales y sindicatos todavía tributan a ese “cadáver insepulto” demuestra que esta consideración es imprecisa, y no ayuda, todo lo contrario, impide superar o agotar esa experiencia, que todavía existe y pesa, no robusta como antes pero viva, esas son las condiciones reales de la lucha de clases, no se puede ser despreciativo y aislarse de esa lucha doméstica, para  derrotar sus limitaciones y que sus bases comprendan nuestras propuestas transicionales.

La tarea central es que las masas sobrepasen al nacionalismo, quitarles su dirección, esa es la principal contradicción, y con esto no estamos diciendo que apartamos la lucha por el socialismo, en la época de decadencia y de crisis capitalista global, esas dos formas de lucha están muy entrelazadas, pero no podemos saltar etapas, a riesgo de aislarnos, por mucho avance que tengamos como organización política de los explotados, no podemos menospreciar al nacionalismo, no es un cadáver, es un error recurrente, nefasto que puede degenerar y ser trágico.

Por otra parte, necesario entender que la revolución es latinoamericana, este escenario si lo tienen claro nuestros enemigos, la contrarrevolución latinoamericana, representada en el Grupo de Lima, como mecanismo ad hoc contra la nación Venezuela, (el eslabón más frágil de la cadena imperialista) en coordinación con la OEA, con la Unión Europea y directamente con el Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, representante del gobierno de Trump.

 El imperialismo tiene una estrategia para América Latina, todos sus gobiernos y sus ejércitos no están enfrentados, más bien están subordinados a ellos, en diferentes grados, al pentágono, la CIA, resucitaron al TIAR, Venezuela es la diferencia porque no se encuentra alineada con su política, representa la “piedra de tranca” para realizar su política de conjunto, esta agresión es en común contra Cuba y hasta cierto punto contra Nicaragua.

En  América Latina, la crisis del capital se entremezcla con el fracaso del nacionalismo burgués, con diferentes grados en la totalidad de los países que lo conforman, entonces queda claro que no son sucesos regionales, sino la expresión de la globalización de la crisis capitalista en nuestro subcontinente, ahora bien, EEUU asume su prioridad, porque sufre la principal consecuencia de la crisis, de protegerse a costa de nosotros los países proveedores de materia prima, de allí su ofensiva sistemática, como el ataque mediante aranceles a Brasil y Argentina por el aluminio y el acero.

Opción Obrera y la IV Internacional

Todo análisis político se debe enlazar con la perspectiva de los trabajadores y su vanguardia, a nivel que se encuentre, sino se entiende eso, no se presta servicio al objetivo de construir el partido internacional del proletariado, su sección latinoamericana.

¿Como se construye la IV internacional, esperando que nazca la organización idónea, solo así? De resto no sirve y no se toma en cuenta nuestra lucha, nos referimos no exclusivamente a Opción Obrera. El chavismo, ahora dirigido por Maduro y los suyos, con toda su debilidad, todavía moviliza, lo siguen y lo votan, ¿no tiene vigencia? De ser negativa la respuesta, va contra el devenir dialéctico, es decir ¿de dónde viene?, inclusive dentro del marco latinoamericano, más allá de nuestras fronteras, pregúntenle a Trump. Los que dicen ¡Fuera Maduro! ¿Pretenden con esto derrotar al imperialismo? No se puede ser neutral entre los dos campos burgueses en lucha, el programa nacional debe ser superado por las masas en su lucha, por supuesto la vanguardia proletaria dirigiendo, en la cual nosotros debemos estar, no nos quedemos esperando un milagro.

José Capitán
Eva Lopéz



[1] parágrafo “Los países atrasados y el programa de reivindicaciones transitorias”