Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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sábado, 25 de febrero de 2023

EEK: Posiciones sobre la guerra en Ucrania

 

EEK: Posiciones sobre la guerra en Ucrania 

Evento EEK - discusión

La guerra en Ucrania un año después

Martes 28 de febrero, 19 h, Lokomotiva ( Solomou y Botasi 7, Exarchia)

 

El siguiente texto, titulado GUERRA contra la GUERRA de la OTAN, es una condensación de las posiciones del Partido Revolucionario de los Trabajadores sobre la guerra en Ucrania. Las posiciones de la EEK se desarrollarán en un evento - debate en Lokomotiva, el martes 28 de febrero a las 19 horas, con el ponente, su secretario, el Sr. Savva Michael.

GUERRA contra la GUERRA de la OTAN




  • La guerra de EE. UU./OTAN con Rusia estalló en Ucrania el 24 de febrero de 2022 y marcó un punto de inflexión en la historia mundial, un Zeitenwende reconocido por el propio canciller alemán Olaf Scholz. Como ruptura decisiva en la continuidad de la Historia, no puede ni debe ser sustraído de la Historia. Su naturaleza específica, causas, dinámicas y efectos son de naturaleza y alcance internacional. La conflagración militar es una expresión violenta de todo el proceso histórico mundial de nuestra era imperialista de decadencia capitalista desde la Revolución de Octubre de 1917 en adelante: el surgimiento de la URSS; su larga, épica y trágica trayectoria al estar cercada y bajo constante presión hostil del imperialismo mundial; y, sobre todo, inseparable del catastrófico colapso de las asfixiada y burocratizada URSS desde dentro, por parte de la nomenclatura burocrática dominante, en 1991, y el giro hacia la restauración capitalista.                                                                                                                                                   
  • La disolución de la Unión Soviética en 1991 fue un desastre para sus pueblos y para la humanidad, y una fuente de persistente desorientación para las masas y los movimientos comunistas, socialistas y de liberación del mundo. Pero no fue el "fin de la historia", como inicialmente celebró el imperialismo y sus voceros, que terminó con un "imperio mundial" centrado en América. Los acontecimientos históricos posteriores, en particular la espiral de la crisis capitalista mundial que estalló en 2008, llegaron como Némesis para contrarrestar brutalmente la Infamia imperialista. El "momento unipolar" de la hegemonía global de Estados Unidos resultó efímero. No sólo su declive económico y sus divisiones internas desestabilizadoras así lo demuestran, sino también el desastroso fiasco estadounidense en Afganistán y el caos en Irak.                                                                                                                 
  • El desastre de 1991 no fue el final, sino el comienzo de un nuevo proceso histórico laberíntico. La integración del antiguo espacio soviético, especialmente su corazón ruso euroasiático en el capitalismo mundial, nunca podría ser el retroceso del reloj de la Historia, al capitalismo ruso anterior a 1917, con o sin zar. La restauración total, en las condiciones actuales, no puede lograrse pacíficamente. Demanda la fragmentación, la colonización y la imposición de regímenes títeres bajo el control del capitalismo occidental en todo el antiguo espacio soviético y su corazón, la Rusia soviética.                                                                                                                                                                        
  • Este rumbo imperialista hacia la colonización y el sometimiento se hizo evidente inmediatamente después de 1991. Para consolidar su hegemonía global en declinación bajo las nuevas condiciones del "período posterior a la Guerra Fría", la estrategia estadounidense se basó en la llamada "Doctrina Brzezinski". Liderando una campaña de guerras devastadoras, desde la ex Yugoslavia hasta Afganistán e Irak y expandiendo la OTAN hacia el este hasta las fronteras de Rusia. Fue acompañado por las llamadas "(contra)revoluciones de color" que aprovecharon la difícil situación de la población que sufría bajo los regímenes restauracionistas oligárquicos locales.

La campaña de guerra imperialista se intensificó a medida que empeoraban las contradicciones de la globalización capitalista, lo que llevó a otra crisis mundial sin resolver, pero en espiral. Condujo al golpe de Maidan de 2014, la guerra híbrida de 8 años en Donbass con 14.000 muertos y, finalmente, la guerra de 2022. Extender la maquinaria de guerra de la OTAN a la distancia más cercana a Moscú fue un desafío consciente y una trampa mortal que provocó la reacción de los rusos con la llamada "operación militar especial" el 24 de febrero de 2022.

  • Los medios de propaganda occidentales presentan de manera fraudulenta la guerra en Ucrania como una " invasión imperialista rusa " y " la guerra de Putin " para encubrir que los principales culpables son los imperialistas estadounidenses y la OTAN que libran una guerra de poder, hasta la última gota de sangre ucraniana y rusa, por el "cambio de régimen" y la colonización de Rusia.

Las fuerzas impulsoras de la guerra imperialista están arraigadas en el declinación no solo de una potencia capitalista nacional, Estados Unidos, sino también del sistema capitalista global. La América imperialista, la potencia hegemónica mundial, representa el desarrollo histórico más alto de este sistema que ahora se enfrenta al callejón sin salida de una crisis no resuelta. En las circunstancias actuales, Rusia y China representan una amenaza existencial para todo el sistema, especialmente para el imperialismo estadounidense, británico y europeo Por esta razón, el imperialismo estadounidense está tratando desesperadamente de romper el punto muerto por medios militares para recuperar el control de la "masa euroasiática", considerada por la geopolítica anglosajona arcaica como la clave de la soberanía global. El objetivo estratégico es aplastar primero a la Rusia postsoviética en Europa y luego a la República Popular China en Asia, su mayor competidor en la economía mundial.

Así que la guerra continúa, una tragedia sin fin para los pueblos ucraniano y ruso, que se intensifica a medida que Kiev se arma enormemente con armas cada vez más avanzadas, se expande internacionalmente y lleva a la humanidad al borde de un Armagedón nuclear global.

  • El imperialismo no dejará de perseguir su objetivo de completar el desastre de 1991 amenazando a la humanidad con una catástrofe global. ¿Finalización o reversión del desastre de 1991? Esa es la pregunta.

Para responderla es necesario luchar por superar el doble callejón sin salida que produce el enfrentamiento: el callejón sin salida del capitalismo mundial, el callejón sin salida de la restauración capitalista en Rusia. La derrota del imperialismo occidental es imposible únicamente por la vía militar-burocrática de un régimen bonapartista comprometido con la restauración capitalista, equilibrando los intereses oligárquicos y la ilusión de buscar un compromiso imposible con el imperialismo más agresivo. La agresión imperialista puede y debe ser derrotada por una movilización revolucionaria de las masas populares en Rusia, Ucrania e internacionalmente, levantando la bandera roja del internacionalismo proletario.

Solo con una clara perspectiva socialista sobre el poder soviético, no con la retórica chovinista gran rusa, las propias masas ucranianas podrán ser emancipadas del yugo de los nazis banderistas y el imperialismo, vencidas en una lucha común por la libertad, la justicia social, la igualdad y la hermandad de todos los pueblos. y etnias. Por un auténtico renacimiento soviético, que no será ni una copia mecánica del pasado burocrático que condujo a 1991 ni la aniquilación del gran legado soviético, sino una trascendencia creativa del pasado al presente para el futuro comunista de la humanidad, el reino de la libertad. Tal perspectiva puede y debe inspirar a las masas trabajadoras tanto en el Sur Global como en el Norte Global, especialmente en Europa, por una Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas desde Lisboa hasta Vladivostok, sin capitalistas, oligarcas ni burócratas.

  • Estamos luchando por la derrota de la OTAN, para que se vayan las bases y la OTAN, para que nuestro país no sea una base de guerra contra Rusia. No nos identificamos con la política del Kremlin, luchando sin concesiones contra la restauración capitalista, por la perspectiva comunista. Se necesita una estrategia revolucionaria global para movilizar a los trabajadores para la guerra contra la guerra. La mayoría de la izquierda internacional repitió vergonzosamente el fracaso de la Segunda Internacional en 1914 poniéndose del lado de la OTAN o escondiéndose tras la coartada de "distancias iguales". El EEK apoya plenamente la línea de la Conferencia Internacional de junio de 2022 organizada por el Centro Socialista Internacional "Christian Rakowski".

PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES-TROTSKYSTAS (neaprooptiki.gr)

23 02 2023

 

miércoles, 22 de febrero de 2023

Prologo a una nueva publicación del manifiesto comunista

 

Prologo a una nueva publicación del manifiesto comunista

 (Esta nota fue redactada en el 2014, luego de diagramar para imprimir una reedicion del manifiesto comunista, adicionando un artículo de Trotsky sacando un balance a 90 años de la salida del manifiesto.Quedó solo el diseño, por la crisis económica que explotó en Venezuela no pudimos imprimirlo)





El Manifiesto Comunista de Carlos Marx y Federico Engels es un documento extremadamente importante. Por ser histórico, trata sobre la sociedad capitalista, la última sociedad de clases. El escrito en sí es conciso, unas 20 páginas, cuatro capítulos, 62.262 caracteres para ser más precisos en nuestra edición digital. Es profundo, desnuda la realidad sobre la que funciona la sociedad capitalista y partiendo de ella, de su existencia y de sus premisas, su ocaso inevitable. Es revolucionario, describe las herramientas para el cambio positivo hacia la sociedad socialista. Tiene vigencia luego de 166 años de su primera edición, y releyéndolo en el tiempo sin importar los años, resaltan pasajes o líneas que interpretan y aclaran la situación, no por dogma, sino, como decía Federico Engels, como una guía para la acción.

En Venezuela no sabemos quién ha publicado el Manifiesto Comunista, o siquiera promovido su lectura en la llamada revolución bolivariana, su reproducción es tanto más importante en cuanto más sacan basura que desvía y confunde el proceso abierto con el alzamiento popular en 1989.

Por lo mismo, es un lugar común hablar como alternativas de “un mundo posible”, de la “utopía”, la “apuesta”, etc., es decir, vaguedades en lo mejor de los casos románticas.

El único mundo posible es la sociedad socialista y será real porque es racional y necesaria, como hoy es real la sociedad capitalista y en su última fase económica expresa las condiciones materiales que conducen hacia la salida que desnuda el Manifiesto. El crédito y la expansión del capital financiero al propagarse socializan cada vez más todas las formas de producción y son los elementos que conducen a lo que queremos, pero sólo por la única vía que hay, la revolucionaria.

La utopía, el sueño, son ideas absolutas, están invertidas, hay que aterrizar y colocar los pies en la tierra y Marx volteó lo que estaba de cabeza y puso la situación al derecho. En sentido taxativo el socialismo no es humanista, es científico, son leyes de la naturaleza, de la sociedad, del hombre como un ser social, todo lo contrario a lo que siembra como ideología el capitalismo, porque realmente sería la más equitativa de todas las sociedades. La única, fundamental y abismal diferencia a erradicar, es el lucro, que es individual y para unos pocos, para convertirse en beneficio para todos los productores, producción social y apropiación igual.

La sociedad socialista es lo más fácil y la salida más corta a esta crisis económica capitalista mundial.

Todo lo demás es lo más difícil porque es imposible. Todo lo demás es más largo y no conduce sino a fracasos y derrotas por parte de quienes nos dominan. Contradictoriamente, nuestra intervención por la salida más fácil y corta también es lo más difícil porque tenemos que ser los que vemos más allá y debamos tener el compromiso más grande en la historia de la humanidad: emancipar la sociedad dividida en clase sociales de una de ellas que disfrutan la riqueza producida por todas las demás clases sociales productivas.

A esta edición le hemos añadido un análisis sobre el Manifiesto Comunista, a 90 años de su primera

publicación (1938), por la persona para ese momento más genuina en su seguimiento, León Trotsky,

el cual, demostró junto a Lenin y el Partido Bolchevique el valor del Manifiesto, realizando la primera revolución proletaria victoriosa en el mundo.

Unas cuantas líneas más es necesario expresar, ahora que Opción Obrera lo publica Es imprescindible

resaltar un aspecto sobre el cual Trotsky, en su análisis sobre el Manifiesto, expone de la siguiente forma: “La parte más anticuada del Manifiesto -no en lo que respecta al método sino a material- es la crítica de la literatura “socialista” de la primera parte del siglo diecinueve (capítulo III) y la definición de la posición de los comunistas en relación a varios partidos de oposición (capítulo IV)”.

El capítulo III Marx lo titula “Literatura socialista y comunista” y lo divide en tres partes:

1. Socialismo Reaccionario, el cual a su vez lo subdivide en

a) Socialismo feudal

b) Socialismo pequeño burgués

c) Socialismo alemán o socialismo “verdadero”;

 

2. Socialismo conservador o burgués;

 

3. Socialismo y Comunismo critico-utópico.

 

El capítulo IV Marx lo titula “Actitud de los comunistas ante los diferentes partidos de la oposición”.

Pero Trotsky también dice: “sin embargo, también en esta sección, el Manifiesto quizás está más cerca nuestro ahora”, y luego termina el comentario así: “A la búsqueda de fórmulas salvadoras, los profetas en la época de decadencia descubren nuevamente doctrinas enterradas hace muchos años por el socialismo científico”.

Para nosotros los venezolanos, después de 166 años y a más de 8.000 kilómetros de donde se originó el Manifiesto, el soporte revolucionario que nos ofertan es “El Socialismo del siglo XXI” fundamentado en el llamado árbol de las tres raíces: los pensamientos de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, los dos primeros anteriores a la época de difusión del Manifiesto Comunista, el tercero contemporáneo a sus creadores, pero todos ellos lejanos, para la época, del papel preponderante como ahora de la clase obrera venezolana. Lo positivo de esos tres proyectos o experiencias: la independencia nacional en respuesta al coloniaje español, la educación y la cuestión agraria,  respectivamente, por supuesto no se desdeñan, pero hay que decirlo, la soberanía y el problema de la tierra, aún vigentes como tareas pendientes no resueltas por la burguesía en su mejor época, parásita de la renta petrolera en los últimos 100 años, no puede ser encarada ni por sus sucedáneos civiles ni, peor aún, por la casta militar, “los profetas en la época de decadencia” que “descubren nuevamente doctrinas enterradas hace muchos años por el socialismo científico”. Basta comprender ambos capítulos en el Manifiesto Comunista para darnos cuenta de lo previsivos que fueron Marx y Engels, 166 años antes,.por lo científico del socialismo expuesto, respecto a las “ofertas” disponibles para la clase obrera venezolana hoy en día, 

Sólo la clase obrera con la alternativa de educarse en el Manifiesto Comunista, en los avances y experiencias de las cuatro organizaciones obreras internacionales, organizándose como partido político

Independiente, con un programa nacional como refracción del análisis internacional, puede y tiene que aspirar al poder político e instaurarse como gobierno de los trabajadores, el primer paso en la vía para iniciar el socialismo. La sociedad socialista se erige sobre la base de destruir todo vestigio del aparato del Estado burgués, de destruir todas las instituciones que lo sostienen, en particular su ejército, su policía, su religión y su burocracia.

Esta publicación como otras que estamos preparando, son necesarias e indispensables en el camino de la revolución proletaria victoriosa.

José Capitán

Opción Obrera 2014

sábado, 18 de febrero de 2023

El contexto y la agenda de lucha de los trabajadores

 

El contexto y la agenda de lucha de los trabajadores



El 13 de febrero del 2023 el Banco Central de Venezuela vendió 180 millones de dólares al sistema bancario, totalizando 569 millones de dólares en estos 45 días transcurridos de 2023, 68 millones más que la cifra vendida a la misma fecha de 2022, la colaboración del estado hacia la banca creció en un 8,46%

Está a la vista que el sistema cambiario a la vez que beneficia al capital privado, hunde los salarios, hace 10 meses (15/ 03/ 22) el gobierno por decreto fijó el salario mínimo en 130 bolívares, que permanece hasta hoy, y se correspondían a la tasa de cambio de 30 dólares más unos céntimos, a la fecha actual ese salario equivale a 4 dólares más unos céntimos, ahora con el añadido que el mismo gobierno tasa sus tarifas de los servicios, impuestos, intereses con base al valor del dólar, mientras paga  los salarios en bolívares.

Todo esto es un negocio redondo para la banca privada, comprar a la tasa oficial y vender a la tasa paralela, especulan y luego denuncian la falta de divisas, piden más y el gobierno no se cansa de proveérselos. En el 2022, se fueron 5.100 millones de dólares a través del Sistema de Mercado Cambiario, del BCV a las instituciones bancarias, según el gobierno con el fin de reactivar el aparato productivo, más bien sería, al bolsillo de las instituciones privadas nacionales que no generan divisas.

Es un saco roto, que solo tendrá remedio cuando se deje de facilitar dólares y euros recibidos por el Estado, fruto de las exportaciones de lo producido por los trabajadores un desangre de la economía del país para enriquecimiento de la banca privada, el comercio, y la empresa privada. El sistema cambiario venezolano es muy simple, el estado suple de dólares al capital privado, a su vez este que poco produce e importa bastante, con total desfachatez denuncia de insuficiente la cantidad de divisas, porque siempre quieren más, este es su negocio.

Po otro lado el gobierno ha aumentado sus ingresos por mayor recaudación tributaria, sobre todo el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que lo pagamos todos los trabajadores, más no así el aporte por los ingresos debido a los impuestos a las grandes transacciones, también la bolsa de valores se ha recuperado, aumentado los ingresos petroleros, en fin, ha crecido el PIB del 2022 por encima del 18% y por el contrario, los salarios decrecen hasta un nivel de pobreza extrema.

Ahora, en el 2023, comienzan a despertar los trabajadores de diferentes sectores, y regiones entre ellos destacan los docentes de todos los niveles y en todo el país, trabajadores de la salud, electricidad, cemento; de Guayana, Sidor, Ferrominera, briqueteras, madera,  en casi todo el país los pensionados y jubilados se movilizan por salarios, sin embargo, el gobierno se niega a dar aumentos y reprime selectivamente suspendiendo  a trabajadores de sus labores, del salario  e inclusive los criminaliza, mientras se reúne con Fedecamaras y centrales sindicales vetustas y vendidas a los patronos como la CTV, algunas arribistas como ASI y la corporativa CBST, sin ninguna tradición y representatividad  organizativa ni de lucha ni de líderes, mucho menos democrática.

Por otra parte, con las bonificaciones, pretenden crear el escenario propicio para imponer aumentos de salario planos, con flexibilidad laboral, sin reconocimiento como parte del salario de actividades extraordinarias como horas extras, trabajos nocturnos, feriados, días de descanso, las incidencias para vacaciones, aguinaldos, utilidades, liquidando conquistas históricas, a este nuevo golpe a las reivindicaciones de los trabajadores destruyendo las prestaciones sociales, los economistas en boga le llaman una nueva época, pero de barbarie.

Conjuntamente, es moneda corriente las carencias de insumos, equipos, medicinas en los servicios de salud, lo justifican debido a las sanciones, pero no aplica para los alrededores de los hospitales y los ambulatorios, donde la oferta de los negocios privados, de estos mismos enseres se pueden comprar, esto no es más que una privatización camuflada de la asistencia social

Ante todo este contexto, sí las sanciones que nos golpean tienen colapsada la economía del país, para el gobierno la prioridad debe ser los trabajadores, pero la verdad es todo lo contrario, la política del estado a través de los ministerios del trabajo, de salud, educación, industrias, servicios, institutos autónomos, corporaciones del gobierno, gobernaciones no tienen la mínima intención de satisfacer las necesidades de los trabajadores empleados, los desempleados y peor aun de los jubilados y pensionados.

Propuestas para una plataforma unitaria de demandas mínimas

Salario mínimo vital que cubra la cesta básica familiar. Aumento de salarios y pensiones por encima de la inflación. Escala móvil de salarios automática, así como la banca escala los intereses y los comerciantes aumentan los precios, inclusive, antecediendo cada devaluación del bolívar. Restablecimiento de la contratación colectiva, derecho a huelga, libertad sindical.

Pase inmediato de bonos a salario, no al pacto de patronos públicos y privados Fedecámaras y camarillas sindicales

No a la discriminación en los salarios. Igual trabajo igual salario estadal, regional, municipal y temporal

Abolición de los decretos, memorandos e instructivos antiobreros

Por un plan para resolver la falta de servicios a las comunidades con fechas concretas, asignaciones, presupuesto, empleos, nada de secretos para el pueblo

La Prioridad tiene que ser la Educación - Salud – Gas - Energía Eléctrica – Agua potable– Transporte – Desechos Sólidos y Aguas Servidas -Telefonía e Internet. Sí a los Bienes sociales y no a la exoneración arancelaria de mercancías para comerciantes especuladores.

La producción nacional tiene que tener el objetivo de satisfacer las necesidades de los trabajadores y la población, nada de prioridades para los lugares ostentosos ni de lujo, primero expropiar a los especuladores.

Contra los cierres patronales y suspensiones, nada de secretos de la administración. Apertura de los libros tanto administrativos como de la producción.

Contra el dólar paralelo, nacionalización de la banca. Apertura de libros y bajo control laboral de todas las instituciones de crédito y bancos.

Contra las importaciones superfluas, nacionalización y control del comercio exterior. Todo con apertura de los libros. Nada de secretos y leyes que atentan contra las necesidades de los trabajadores

Todo sector político y patronal incluida la iglesia que apoya a las sanciones impuestas por el imperialismo deben ser expropiados todos sus bienes. Separación total de la iglesia y el Estado

Por un sindicalismo antiburocrático independiente del gobierno y de los patrones

La unidad del movimiento sindical se debe basar en asambleas, sus debates y sus conclusiones aprobadas, eligiendo su vocería como sus representantes y no burócratas sindicales.

las direcciones sindicales burocráticas, no representan a los trabajadores y conducen a un callejón sin salida, su objetivo es asegurar su sobrevivencia a costa de los trabajadores

Disolución inmediata de los mecanismos y grupos represivos contra los trabajadores y la población. Abolición de los tribunales antidemocráticos de acoso a los trabajadores. Fuera los militares de las empresas e instituciones públicas

Por la lucha intransigente, la organización y una plataforma de lucha.  Hacia una huelga general hasta alcanzar las todas necesidades sanitarias, económicas, sociales y políticas.

 

Opción Obrera

febrero 2023

 

miércoles, 15 de febrero de 2023

Un libro que hacía falta “Colonia Petrolera”

 

Crítica de Libros

Un libro que hacía falta "Colonia Petrolera"





En noviembre de 2022 salió al público el libro “Colonia Petrolera” de Jonny Hidalgo, en la contratapa Jonny escribe refiriéndose a Venezuela

"Si la respuesta a la pregunta ¿quién soy? es petrolero y rentista, entonces el orden que desde allí se genera es el de una colonia petrolera, rol al que ha sido condenada Venezuela durante los últimos cien años. Este libro desmonta la falacia que, sin distingo de militancias o ideologías, sostiene el discurso de los académicos, empresarios y políticos del país"

Además, de manera tajante, también escribe. “el `rentismo’ no existe”. Y esa afirmación, la sustenta en el desarrollo del libro, basándose en una buena investigación sólidamente soportada en fuentes. El libro, escrito también de forma amena, aparte de la introducción, está dividido en cuatro capítulos, el primero, Venezuela no es un país petrolero, el segundo, Venezuela no es un país rentista, el tercero La organización petrolera y el cuarto Redención.

Resaltamos de manera sucinta algunos elementos.

"Desde el siglo XVI ha sido constante que las potencias acusen de “perezosos” a los pueblos latinoamericanos, No es cualquier acusación… En Venezuela se utiliza el sinónimo “flojo”; difamación que encontró su cúspide en el término “rentista”. El pueblo es rentista porque es flojo, no vive de su trabajo sino de abrir el chorro de petróleo que por suerte se encuentra en su territorio y con este capta una renta generada por otros, que sí trabajan, en el exterior en las metrópolis" (p. 32)

Luego aclara

"El valor producido por el trabajador es igual al salario más la plusvalía… en cambio la tierra y el capital, como medios de producción solo transfieren al producto en la medida en que gastan su propio valor de uso y nada más. Por otra parte, lo único que le da valor de cambio a la mercancía es el trabajo… A la conclusión que se llega por esta línea es que la renta es producto del trabajo, Consecuentemente, la riqueza de una nación no depende de la renta ni de la ganancia sino del trabajo, -sin trabajo no hay renta ni ganancia. En este sentido el rentismo no existe" (p. 60).

Mas adelante, añade algo muy esencial

"Al constituirse el Estado nacional acorde a los intereses y dinámicas del mercado petrolero mundial todos los sistemas productivos, de justicia, salud, educación, etc., etc., se diseñaron para garantizar la seguridad de las empresas y de los extranjeros que vinieron al país a realizar la explotación petrolera, … Así pues, es fácil entender la fortaleza del vínculo entre la estructura del estado y la industria petrolera. Para romper el orden colonial es necesario cambiar ambas estructuras" (p. 154, 155).

Suscribimos esta concepción novedosa, todavía muy particular, la cual no la hemos visto planteada anteriormente, también le añadimos, toda esta fundamentación es vital, invaluable y necesaria para orientar a Venezuela a través de una lucha tenaz, hacia su soberanía.

Hasta hoy, el rentismo se utiliza como caracterización fundamental sobre el país, Jonny manifiesta que es una difamación, nosotros hemos catalogado al rentismo como un mito, una sustantivación convertida en una reificación, acondicionando la realidad, todo está supeditado a esta situación “rentista”, en vez de ser la adjetivación de una actividad extractiva, esta denominación pasa a ser el demiurgo de lo que acontece, lo que nos pasa se debe a que somos rentistas.

La situación actual deviene porque existe la condición rentística, la vida funciona de una forma porque está supeditada previamente al rentismo. Ambas opciones requieren dar una respuesta y en ese sentido lo acompañamos en su reflexión y su tino para percibir todo este entramado falso respecto a Venezuela,

Definitivamente se debe leer este libro, pero antes de pasar a otros comentarios sobre el libro es necesario abundar un poco más respecto a la renta del suelo,

Si bien con la nacionalización petrolera, el estado se hace cargo por lo menos formalmente de la producción petrolera, finalizan las concesiones y desaparece, donde existe la renta absoluta, la cual es un subproducto de relaciones de producción precapitalistas.

La propiedad territorial al darle un valor al terreno útil, lo capitaliza; el dueño por el uso del terreno, el cual es una actividad específicamente capitalista, cobra una renta, análoga al pago del interés al banco o prestamista, todo proviene del trabajo, aunque a ambos, el terrateniente y el usurero no les cueste trabajo.  

Luego de la nacionalización, donde el terreno ahora es propiedad del productor capitalista, todavía perdura una renta, la más substancial, la renta diferencial; debido a la limitación de la tierra, por ejemplo, no todos los terrenos pueden producir petróleo, entonces donde sí pueden producir petróleo la diferencia de fertilidad o aprovechamiento de los terrenos productivos, permite respecto al terreno menos productivo, que todos los otros terrenos generen un ingreso adicional, debido a que el precio del mercado viene determinado por el costo del peor terreno productivo que genera plusvalía, es decir que participa del mercado.

Esta es la renta diferencial, la cual se debe a la producción petrolera, como puede ser por la producción de mangos, de cambures (bananas) e inclusive de agua, que es muy buen negocio, para la producción de agua en botellas de plástico. La renta diferencial, puede darse en cualquier país, se basa en dos condiciones, la limitante del terreno y la existencia de la propiedad territorial y junto a la renta absoluta, no hay otro tipo de renta, bajo régimen capitalista de producción.  

"Lamentablemente, la creencia de que el rentismo existe predomina en todo el espectro político del país, sin importar corriente ideológica, fe religiosa, postura académica, militancia política o condición de clase; a todos se les ha enseñado y convencido de que Venezuela es un país rentista. se sataniza a la renta para desprestigiar al trabajo que la produce. Se promueve el rentismo para hacernos creer que no trabajamos, que no producimos nada. En tales condiciones es imposible valorar el trabajo de la nación, luego no se remunera adecuadamente. El problema histórico de la desproporción entre la remuneración del trabajo y la del capital, en Venezuela, es consecuencia de la falta de valoración del trabajo nacional. Si el trabajo vale poco, se le paga poco" (p.146).

Ahora de otra forma, resumiendo y a su vez comentando el contenido del libro.

Sobre la organización petrolera del país, extraemos lo siguiente: la caracterización de Venezuela como una  colonia petrolera partiendo de principios del siglo XX, con el manejo directo de las transnacionales de la extracción de petróleo, luego a inicios de la década de 1960, se funda la CVP con el fin de ir encarando la producción nacional y directa de la industria luego del vencimiento de las concesiones, pero antes de la reversión la cual sucedería en 1983, se adelanta la nacionalización de la explotación, al gusto de las transnacionales y la guinda va a ser la creación de Petróleos de Venezuela S.A. PDVSA en 1976 “como una antítesis de lo que fue la CVP” (p. 114) hasta ese momento. Con la creación de una alternativa a la CVP, con PDVSA como casa matriz “el Estado crea un monopolio que es sustancialmente más poderoso que cualquiera de sus mecanismos de control” (p. 136).

Jonny da cuenta del exabrupto que continúa con PDVSA, en la Constitución de 1999, su artículo 303, avalado o mejor aun reafirmando la particularidad de su registro como sociedad anónima es decir bajo términos del código de comercio privado. Contrario a una casualidad, la característica especial que tiene esta empresa del estado, se blinda constitucionalmente, se precisa como visión el desarrollo de negocios, para esto, a la vez que el artículo define a la empresa con el 100% de las acciones por parte del Estado, libera a la creación de sus filiales de esta atadura, en otras palabras, el poder de compartir acciones con el capital privado. Jonny da cuenta que, como filiales madre, pueden tener a su vez nuevas filiales, donde el control regular y directo como sociedad anónima es a través de su propia asamblea, junta directiva, comisarios, donde el control por parte de la casa matriz se hace cada vez complejo y efectivo.

En el libro también se comenta que las filiales se crean tanto en el país como fuera de él, lo que dificulta más aun el control. Nosotros añadimos un ejemplo, los directivos de Citgo eran tanto venezolanos como nacionalizados gringos, quienes, a la hora de su seguridad, al actuar contrarios a los intereses del país, son protegidos o reclamados por su otra o conveniente nacionalidad.  

Debemos detenernos, en el punto esencial la razón de PDVSA, expresado el art 303, el desarrollo de negocios, lo cual corresponde a código o registro mercantil, esta característica, atiende o corresponde muy bien, en los países capitalistas mas avanzados, EEUU, Europa y Japón. Pero sucede muy diferente, en este país las inversiones de esta empresa de la nación, o digamos románticamente de todos los venezolanos, atendiendo a esta visión, debe responder a una estrategia para recuperar lo más rápido posible su capital invertido. A la par y contradictoriamente todos los servicios de la inmensa mayoría de los habitantes del país son precarios, sobre todo el uso común y vital del gas doméstico, inclusive el uso del combustible diesel y gasolina para transporte masivo de carga y de pasajeros, no cuadra la visión o desarrollo de negocios con las necesidades más elementales de sus accionistas.

Sin duda, los países de los colonizadores están cubiertos hasta cierto punto plenamente sus servicios.  Ahora bien, sucede en Venezuela, impedidos de aprovechar el gas, con un recurso para “tirar pal techo” o mejor dicho quemándolo libremente, a su vez exportando crudo e importando combustible o sus aditivos, con un parque refinador y una industria petroquímica por el suelo, definitivamente se concluye que el desarrollo pleno de negocios de esta industria no es para el país.

Se revela en el desarrollo del libro, que La Organización Petrolera es acorde a una colonia petrolera. Los países capitalistas avanzados, tienen un aprovechamiento del petróleo, mientras que nosotros con mas de 100 años de producción y más de 40 de nacionalizado, todavía lamentablemente no se ve la prioridad capitalista de desarrollo de negocios, en razón de beneficio pleno para el país y de las necesidades de los venezolanos, conste que quien hace esta crítica, también trabajó en esta área por cerca de 30 años e incluyendo en el tiempo hasta el día de hoy, percibe a sus excompañeros de trabajo y amistades proclives a esta visión colonial, acorde con el desarrollo de los negocios, serán socialistas de “corazón” pero su cerebro está aun al servicio del capital foráneo, no olvidemos estando aun, dentro de PDVSA.

Para Jonny, la tarea de organizar una industria petrolera nacionalizada, así como el de reorganizar el Estado en general, aún está pendiente, nosotros añadimos, el capitalismo criollo nunca podrá desarrollar en su totalidad este negocio, entonces la mayor parte del país estará desasistido de este servicio elemental y básico, para su uso doméstico y para el transporte, hasta para la industria.  El país con reservas inmensas de petróleo y gas, sin el aprovechamiento vital para los venezolanos. El capital que impone no vive aquí, no es nacional. Solo queda luchar contra ese capital tanto extranjero como sus socios menores en el país.

Respecto al último capítulo “Redención” referido a cómo abordar el problema sobre la Colonia petrolera y la forma de cómo salir de él, queremos abordar y precisar algunos conceptos tratados en el libro,  

La independencia del país entre 1821-1830, de España, fue un hito importante por el cambio de dueños sobre el país, la economía del país pasó a ser dirigida por la clase terrateniente autóctona y los militares, que ya se perfilaba desde el congreso de Angostura en 1819.

Una Colonia si bien es una condición política en la cual el país opresor (colonizador), acciona sobre el país oprimido (colonizado), ambos dentro de una relación de producción capitalista, ojo no confundir con otras condiciones atávicas o que ya no existen. Hoy el sistema de esas relaciones de producción está en declinación, hace muchos años, mas de un siglo que dejaron de progresar en su conjunto, solo sobre la base de dos matanzas mundiales de millones de personas, reinició su ciclo de reproducción que de nuevo se agotó, una nueva crisis económica muy profunda, explotó en 2007-2008 con su epicentro en el país con la economía más avanzada, en Nueva York quiebra uno de los 5 bancos de inversión más  grandes del mundo, se entra en una recesión que hace caer los precios del petróleo, una de sus consecuencias es el hundimiento de Venezuela. Ahora para intentar salir de la crisis, comienza en Ucrania, la tercera matanza mundial.

El mayor auge de la economía capitalista, su plenitud, determinó para unos pocos países su expansión como capital financiero, llamado el comienzo del imperialismo, con esta etapa se alcanza el reparto total del mundo y por lo tanto el impedimento para que la mayoría de los países dominados por potencias foráneas pueda resolver sus grandes y graves problemas nacionales. En ese entorno entró Venezuela a girar sobre el eje de la economía de otros países que imponen sus propósitos, en especial los EEUU y las empresas transnacionales petroleras principalmente, pero también otras como las transnacionales asociadas a la minería ferrosa, el oro y luego también el aluminio en la región de Guayana.

Dentro del capitalismo en declinación ya no pueden emanciparse los países oprimidos, el dominio de la economía lo ejercen los capitales mayoritarios extranjeros, en conjunto con sus socios de capitales nacionales mucho menores, sin embargo en este dinámico vaivén afloran las diferencias, los problemas nacionales pendientes, llamadas tareas democrático burguesas no resueltas, sobre todo en el agro, rezagos precapitalistas y lo clave, la soberanía, la total independencia del país, que no existe, ni nunca ha existido. Cuba, por ejemplo, luego de una revolución social, paga un precio muy alto desde hace mas de 60 años por intentar alcanzar su soberanía. Esto sucede por la falta de avance de la revolución en Latinoamérica.

La riqueza principal de cada país, es compartida entre esos socios extranjeros y nacionales, aquellos siempre se imponen, el orden es capitalista y ¡ay!, de quien pretenda romperlo o superarlo. Es esta época, en declinación capitalista, su máximo representante y en decadencia, los EEUU solo se pueden mantener, y tratar de frenar su deterioro interno a costa de los otros países, inclusive si para ellos no hay otro medio que la guerra, la invasión u ocupación.

EEUU desde inicios de los años 70 del siglo pasado, cuando decretó el fin del acuerdo de Bretton Woods, no para de devaluarse su moneda respecto al oro, por otro lado, aumenta su déficit comercial con el mundo, acentuándose desde este siglo, y en sobre todo respecto de China, el cual tiene una balanza comercial favorable en su intercambio con EEUU.

En América Latina, la soberanía si bien se presenta como algo nacional, en ningún país puede alcanzarse aisladamente. La ausencia de soberanía económica y por tanto política, no tiene que ver con algo subjetivo o mejor dicho este sería su última incidencia.

Todo país para avanzar plenamente, debe destruir el estado colonial, quienes lo representan en cada país y las imposiciones desde afuera. La estructura para la producción, tiene que partir de los mismos productores es decir los trabajadores, de acuerdo a sus intereses y para eso deben gobernar, a eso se llama los primeros pasos hacia el socialismo.

 A partir de la crisis capitalista mundial iniciada en 2007-2008 y no zanjada aun, Venezuela fue y es, uno de los países que mayor sufre sus consecuencias, sino fue el peor que resultó de ella y por lo mismo no podrá salir de ella o superarla, dentro de unas relaciones capitalistas de producción subordinadas al capital financiero mundial,

El estado venezolano es el mayor empleador del país, además el gobierno se jactaba de tener un alto números de jubilados y pensionados, ambos, los activos y los pensionados tienen un salario mínimo legal de menos de 6 dólares mensual y decreciendo, alguien tituló ese drama como “la desvalorización social de los adultos mayores” y le añadiríamos también de los otros, de los adultos a secas.

No se trata de mejorar la relación social existente, la de explotación, sino de destruir esta y crear una nueva, sobre las bases materiales dejadas por aquella, a la disposición del trabajo vivo (la fuerza de trabajo) y el aprovechamiento del trabajo muerto o ya cristalizado (los medios de producción) y de los recursos naturales disponibles de la tierra. Esta oferta de alguna forma hallará la demanda existente en un mundo repleto de contradicciones sobre todo en la competencia entre capitalistas.

Jonny alude al orden y la razón. Para el crítico la razón es la satisfacción de las necesidades de los trabajadores y el orden es contrario al orden explotador de una sociedad donde las relaciones de producción tienen como fin no la producción de bienes sino la producción de plusvalía, en otras palabras, la apropiación del trabajo ajeno, donde el Estado hace valer el orden de coerción hacia la clase de los productores, es decir, de los trabajadores

Pero tenemos que ver la relación de Venezuela con su primer entorno, el latinoamericano y el más amplio el mundial. Nuestra ubicación como proveedor de petróleo trasciende todos los ámbitos en el comercio internacional, como materia prima del combustible (diésel y gasolina), el sector de la energía primaria más importante para mover el mundo, tanto en el transporte marítimo, aéreo y terrestre, también en la industria y en los servicios domésticos.

Respecto al gas, además de proveerlo para la industria petroquímica, es vital para el uso doméstico y mientras lo tienen cubierto los países que mandan en el mundo, ver esto para el consumo nacional como secundario, es continuar acompañando las necesidades de otros antes que las nuestras y manteniendo el objetivo de PDVSA como una visión de negocios, nada más.

El ingreso por la venta de su producción, debe estar bajo conocimiento público, para determinar cuánto para satisfacer nuestras necesidades de servicios y cuanto invertir para continuar produciendo y vendiendo, estos números deben ser conocidos por todos los venezolanos, sus trabajadores en primer orden y distribuyendo en función de lo posible, pero aprobado por ellos primero. Igual respecto al salario por lo mismo que su orden es capitalista y su razón es no producir mercancías sino generar plusvalía, el Estado atiende a estos intereses y funciona para satisfacerlos, son 500 años de opresión sobre el pueblo no hay mas oportunidades, este libro aporta una visión que nos alumbra para salir de esa larga noche.

Terminamos esta crítica, citando del libro un razonamiento demoledor como respuesta a nuestra situación como Colonia Petrolera.

"Al constituirse el Estado nacional acorde a los intereses y dinámicas del mercado petrolero mundial, todos los sistemas productivos, de justicia, salud, educación, etc., se diseñaron para garantizar la seguridad de las empresas y los extranjeros que vinieron al país a realizar la explotación petrolera… Así pues, es fácil entender la fortaleza del vínculo entre la estructura del Estado y la industria petrolera. Para romper el orden colonial es necesario cambiar ambas estructuras. No se puede cambiar una sin cambiar la otra" (Hidalgo J. 2022, p. 154, 155).

 

José Capitán y Eva López

Opción Obrera

sábado, 21 de enero de 2023

2023: ¿hacia dónde va el mundo?

 

Asamblea del Centro “Christian Rakovsky”, 14 de enero de 2023

2023: ¿hacia dónde va el mundo?

Savas Michael Matsas enero 20, 2023




 

1. 2022 fue el año del punto de inflexión más dramático de la historia mundial: un Zeitenwende, un giro en el curso del tiempo histórico, como el famoso canciller alemán Olaf Scholz denominó el estallido de la guerra de poder de la OTAN con Rusia en Ucrania el 24 de febrero, el año pasado. A lo largo de 2022, toda la configuración geopolítica, política, social, económica del mundo ha cambiado y continúa cambiando, adentrándose en territorio desconocido y poniendo a la humanidad al borde del abismo de una Tercera Guerra Mundial.

          2023 comienza en “el Amanecer de la Era de Zeitenwende”, como la denominaron los analistas estadounidenses de Bloomberg (Andreas Kluth, What to expect in 2023, 23 de diciembre de 2022), una nueva era tumultuosa de múltiples enfrentamientos a nivel mundial. ¿Hacia dónde se dirige el mundo en esta nueva era de crisis creciente, agitación y lucha social, de guerra y revoluciones?

2. La nueva era se describe de diversas maneras en el discurso público como “el final de los 30 años posteriores a la Guerra Fría y una Segunda Guerra Fría”, o “el final de los 40 años de globalización continua”, como cadenas de suministro de valor global que fueron interrumpidos primero, por el impacto y la depresión de la pandemia mundial y luego por la guerra en Ucrania y las sanciones de EE. UU., la UE y la OTAN contra Rusia. Incluso se anunció como “el amanecer de un mundo post-global, post-neoliberal”, ya que en Occidente se plantean llamados al “home shoring” o “friend-shoring” en una economía mundial fragmentada donde, por primera vez después de décadas, la pesadilla del aumento de la inflación combinada con la recesión vuelve tanto en el Norte Global, como en el Sur Global.

          Esta nueva situación mundial no puede ser verdaderamente comprendida y analizada superando la desorientación generalmente dominante, iniciada por el colapso de la URSS en 1991 en adelante, sin un salto cualitativo en el marxismo dialéctico, creativo, no esquemático y una reorientación revolucionaria en la teoría y la acción a escala internacional.

           La guerra en Ucrania es la prueba de fuego que la mayoría de la izquierda internacional ha fallado, como lo había hecho en 1914, bajo la enorme presión de gigantescas fuerzas de clase. Su carácter internacional específico no se puede captar realmente si se lo ve como un choque “clásico” de Grandes Potencias rivales, aisladas por la cambiante situación mundial y todo el proceso histórico-mundial que condujo a la guerra y la impulsa hacia adelante.

             ¡La guerra actual no puede verse objetivamente como un árbol separado del bosque sino como el fuego salvaje en el centro del bosque mundial!

 

 

 

3. El colapso de la Unión Soviética no fue ni el “fin de la historia” ni siquiera un final, un hecho ya consumado. Era el comienzo de un proceso. La integración del antiguo espacio soviético, especialmente de su corazón ruso euroasiático, al capitalismo global nunca podría ser un regreso del reloj de la historia hacia atrás, al capitalismo ruso anterior a 1917, sin o con un zar. En las condiciones del capitalismo globalizado tardío en declive histórico, la integración a él produce un doble callejón sin salida: el capitalismo global se vuelve incapaz de mediar en sus propias contradicciones globalizadas; por otro lado, la restauración capitalista en Rusia está ligada y atrapada en la evolución de la crisis del capitalismo mundial, chocando con su callejón sin salida actual. La plena integración a una economía capitalista mundial en crisis histórica exige la fragmentación, la colonización y la imposición de regímenes títeres controlados por el capitalismo occidental en todo el antiguo espacio soviético y su corazón, la Rusia soviética.

        El desastre de 1991 para los pueblos soviéticos y la humanidad debía completarse en interés de los países metropolitanos más poderosos del capitalismo global, sobre todo de la potencia hegemónica mundial, Estados Unidos. La era de la guerra fue expresada claramente en la estrategia estadounidense por la llamada “Doctrina Brzezinski”. En la práctica, se manifestó en una campaña militar continua con guerras devastadoras, desde la ex Yugoslavia hasta Afganistán e Irak, y una expansión continua de la OTAN hacia el este hasta las fronteras de Rusia. Fue acompañado por las llamadas “(contra)revoluciones de color” que explotaban la angustia de la población que sufría bajo los regímenes restauracionistas oligárquicos locales.

     La campaña de guerra imperialista se intensificó cada vez más a medida que se exacerbaba la presión de las contradicciones de la globalización capitalista, lo que condujo a una crisis mundial en espiral.

4. La “madre de todas las crisis” en las primeras décadas del siglo XXI es definitivamente el Crash financiero mundial de 2008, la implosión de la globalización del capital financiero posterior a 1980. Le siguió una Gran Depresión, luego el impacto y la recesión de la pandemia global y finalmente la guerra imperialista de 2022 que conducirá a nuevas explosiones inesperadas, en un futuro cercano, con una exacerbación de la crisis económica y política global inconclusa.

      Como hemos subrayado antes, en otra ocasión (ver URSS: Después del desastre de 1991, ¿es posible y/o necesario un renacimiento soviético?, redmed.org 29 de diciembre de 2022), las fuerzas motrices de la guerra imperialista están incrustadas en la prolongada declinación histórica no sólo de una potencia capitalista nacional, los EE.UU., sino del sistema capitalista global. La América imperialista, la potencia hegemónica mundial, representa el desarrollo histórico más alto de ese sistema que ahora se enfrenta al callejón sin salida de una crisis insoluble. En consecuencia, en las condiciones actuales, Rusia y China representan una amenaza existencial para el sistema, en particular para el imperialismo estadounidense, británico y europeo. Por esta razón, el imperialismo occidental liderado por EE.UU. trata desesperadamente de romper el callejón sin salida por medios militares y la guerra para restablecer su hegemonía mundial en declive controlando nuevamente la “masa euroasiática”, la clave para el dominio mundial. derribando sus obstáculos estratégicos, primero la Rusia postsoviética en Europa y luego la República Popular China en Asia, su mayor competidor en la economía mundial. Todo ello está formulado de forma muy clara y contundente tanto en el Nuevo Concepto Estratégico ratificado en la última Cumbre de la OTAN en Madrid como en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU publicada por el Pentágono y la Casa Blanca en octubre de 2022.

       La guerra proxy de EE.UU. y la OTAN en Ucrania, las provocaciones de Taiwán y el cerco de China por las alianzas militares imperialistas de AUKUS y Quad en el Indo-Pacífico son manifestaciones de este inexorable curso imperialista hacia la guerra mundial que amenaza a la humanidad con un Armagedón nuclear.

5. Este frenético curso de guerra hacia la catástrofe exacerba inmensamente la crisis que la genera. Incluso antes de la guerra en Ucrania, a raíz de la crisis de la pandemia, en 2021, el espectro de una inflación en aumento volvió a surgir después de décadas, así como el nuevo deslizamiento hacia la depresión. La conflagración militar intensificó todas estas tendencias. Encendió una desastrosa crisis de los precios de la energía y los alimentos, lo que supuso un duro golpe para Europa y propagó la hambruna en el Sur Global. Las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea contra Rusia fueron contraproducentes; la economía rusa gracias a las medidas estatales de emergencia pudo resistir el golpe mientras las sanciones se convertían en un boomerang que golpeaba al Occidente capitalista avanzado, principalmente a Europa, así como al empobrecido Sur Global.

        Los Bancos Centrales de los países capitalistas avanzados, encabezados por la Reserva Federal de EE. UU., intentan enfrentar la amenaza revivida de la hiperinflación elevando las tasas de interés, después de décadas de tasas de interés muy bajas o incluso negativas, restringiendo el crédito y la liquidez. Este giro hacia las subidas de tipos de interés y el "ajuste cuantitativo" en sustitución de la "flexibilización cuantitativa" del período posterior a la crisis de 2008 es ineficaz para resolver las causas estructurales de las presiones inflacionarias incrustadas en la larga tendencia a la baja de la tasa de beneficio y de la tasa de desaceleración. de la productividad del trabajo; pero es muy eficiente, al exprimir el crédito y la liquidez, hundir a la economía mundial en una depresión más profunda, exacerbar la crisis de deuda soberana y corporativa, especialmente en Europa con países sobreendeudados como Italia y Grecia, y en el Sur Global donde Sri Lanka, Ghana y Zambia ya han incumplido y otros 67 países de África y América Latina están al borde de la bancarrota y bajo las órdenes draconianas del FMI.

         Cada vez es más claro que el capitalismo no tiene ninguna estrategia para enfrentar la peor crisis de su historia. Las dos principales estrategias económicas desarrolladas por la economía burguesa en el siglo XX para evitar desastres como el Crash de 1929 y la Gran Depresión de la década de 1930, a saber, el keynesianismo y el neoliberalismo, han fracasado, la primera en 1971 con el colapso del acuerdo keynesiano de Bretton Woods, y el segundo con la crisis financiera mundial de 2008.

        Este hecho es reconocido abiertamente por las voces más autorizadas. Esther Duflo, premio Nobel de economía, enfatizó en 2017 que los economistas deberían renunciar a las grandes ideas y, en su lugar, simplemente resolver problemas como los plomeros (!) “instalan las tuberías y arreglan las fugas”. La actual subdirectora gerente del FMI, Gita Gobinath, admitió recientemente en 2022 que la teoría económica dominante “no funciona en el mundo real”.

 

     Con tácticas empíricas a corto plazo, en otras palabras, avanzar paso a paso en la oscuridad no es más que intentar ciegamente enfrentar fuerzas descontroladas. El resultado es la propagación del caos.

6. Ya en 2022, el Zeitenwende sembró el caos produciendo polarización social, conmoción económica, desestabilización geopolítica y política, crisis en todas las estructuras de poder y relaciones de dominación.

       La escalada de la lucha de clases y las revueltas sociales tiene lugar tanto en el Norte Global capitalista avanzado como en el Sur Global en desarrollo.

         En Estados Unidos hay una oleada combativa de sindicalización renovada, por primera vez después de décadas, como muestran los ejemplos de Amazon y Starbuck. La administración estadounidense tuvo que prohibir la huelga de los trabajadores ferroviarios mediante la ley marcial.

         La “hegemonía mundial” mientras libra una guerra de poder que amenaza a todo el planeta, en casa está política y socialmente desestabilizada. La sociedad y la política estadounidense se dividen en todas direcciones produciendo una crisis abierta de gobernabilidad. El asalto fascista de una multitud trumpista al Capitolio estadounidense en enero de 2021 ya lo había demostrado pero también, más recientemente, en enero de 2023, la absurda pero muy peligrosa rebelión de republicanos de extrema derecha impidiendo el voto de Kevin McCarthy, como nuevo republicano speaker en la Cámara de Representantes. Impusieron sus condiciones de chantaje amenazando con utilizar recurrentemente trabas para gobernar el país (empezando probablemente por rechazar el voto necesario de ahora en adelante hasta junio de 2023 para elevar el techo de endeudamiento para el servicio de la deuda soberana de US$ 31,4 billones).

  En Europa existe el peor panorama de crisis.

         En la Gran Bretaña post-Brexit, donde ya en 2022 han caído dos gobiernos tories, el de Boris Johnson y el de Liz Truss, con un impacto caótico en los mercados financieros británicos y mundiales, el nuevo gobierno tory de Sunak se enfrenta a un tsunami de huelgas en ferrocarriles, sistema nacional de salud, funcionario, bomberos, etc., nunca visto desde 1972.

          En la Unión Europea, la crisis del costo de vida a causa de la inflación y el aumento del desempleo a causa de la recesión está agudizando la lucha de clases.

         En Francia, comienza la batalla de los sindicatos de trabajadores contra la contrarreforma de las pensiones de un debilitado gobierno de Macron.

          Alemania, el corazón industrial de la UE, por primera vez después de décadas se hunde en la recesión, debido a la crisis energética, pagando un alto precio por la guerra de poder liderada por EE. UU. en Europa. Su economía de exportación está bajo la creciente presión de EE. UU. Sufriendo el choque estadounidense con China.

 

         En el sur de Europa, Italia, el eslabón más débil de la economía de la UE, tiene en 2022. por primera vez en Europa desde 1922, un gobierno liderado por un partido fascista que continúa el legado de Mussolini (y apoya en Ucrania a su Brigada Nazi Azov similares de pensamiento).

           En Grecia, en un año electoral crucial en 2023, hay una creciente ira popular y constantes movilizaciones contra los escándalos del gobierno de extrema derecha de Mitsotakis.

        Mientras aumentan las tensiones y el belicismo entre Grecia y Turquía, ambos miembros de la OTAN, en los fragmentados Balcanes la guerra en curso en Ucrania propaga el peligro de nuevos desastres con los conflictos OTAN-UE fomentados entre Kosovo, Bosnia Herzegovina y Serbia en los Balcanes Occidentales al uso de sus aliados voluntarios del imperialismo en Grecia, Bulgaria y Rumania como la principal base y camino de los EE. UU. para la transferencia de armas de los EE. UU. y la OTAN para la guerra en Ucrania.

        También debemos tener en cuenta que la OTAN considera a África como su “ala sur” (secretario de la OTAN, Jens Stoltenberg dixit). Su maquinaria de guerra está involucrada en operaciones de guerra en África subsahariana y del norte, así como en repeler flujos desesperados de inmigrantes hacia la "Europa Fortaleza", un objetivo incluido oficialmente en su Nuevo Concepto Estratégico 2022. Bajo el pretexto de la “lucha contra el terrorismo islámico” así como contra la “penetración rusa y china”, los bandoleros coloniales del imperialismo están saqueando el “Continente Negro” más rico pero hambriento, destruido tanto por el hambre como por la guerra.

         América Latina está nuevamente en un ciclo turbulento tanto de rebeliones revolucionarias de las masas empobrecidas que sufren de hiperinflación, desempleo y programas de hambre impuestos por el FMI como de golpes reaccionarios de las fuerzas de extrema derecha de las élites burguesas gobernantes, apoyadas por el imperialismo, como recientemente pasa en Perú y Brasil.

       Similar es el destino de las masas pobres oprimidas en el Medio Oriente y Asia, empujadas a la rebelión por las abrumadoras cargas de la deuda, los programas de “ajuste” del FMI y el Banco Mundial y las intervenciones militares imperialistas para el cambio de régimen y la dominación.

7. Sin duda, las causas y dinámicas internacionales de la campaña de guerra imperialista liderada por EE.UU. contra Rusia y China sobredeterminan, de manera desigual y combinada, la situación y la lucha de clases en cada región y país del mundo. El impacto se ve todos los días en diferentes formas Todos los días también, el deslizamiento hacia una mayor escalada se vuelve evidente, así como la horrible amenaza de conducir finalmente a una extinción global de la vida en la Tierra.

         Casi un año después, desde el comienzo de la guerra en Ucrania, su final no se ve en el horizonte. Los principales culpables en el occidente imperialista continúan en la senda de la guerra, aunque en este callejón sin salida se acumulan más desastres y problemas y con ellos las divisiones. Divisiones tanto entre Europa y América como en la propia América, dentro de la clase dominante y sus estrategas.

           El 17 de diciembre de 2022, Henry Kissinger volvió con una dramática advertencia por la amenaza de una Tercera Guerra Mundial. Lejos de ser un… “pacifista”, Kissinger es el notorio criminal responsable de muchos horrores imperialistas en el siglo XX, desde su papel en la guerra de Vietnam hasta los golpes y dictaduras en Chile y Grecia. Al mismo tiempo, fue el principal defensor de la división entre China y la URSS, incluida la visita de Nixon a Beijing en 1972, como la clave estratégica para el control hegemónico de EE. UU. sobre Eurasia y el mundo. Pero como principal impulsor de la llamada “escuela realista” de estrategia, después del Maidan de 2014, y especialmente ahora, con sus intervenciones políticas en 2022, no se detuvo a advertir que la política de guerra de EE.UU./OTAN contra Rusia trae peligros fatales, priemro para la propia supremacía estadounidense al unir a China y Rusia, y luego para una Tercera Guerra Mundial donde ningún vencedor puede sobrevivir.

          Inmediatamente después del artículo de Kissinger del 17 de diciembre de 2022 que pedía un cese al fuego y negociaciones, el rechazo hostil a dicha propuesta se produjo el 7 de enero de 2023 con un artículo en coautoría de Condoleezza Rice, exsecretaria del Departamento de Estado de 2005 a 2009, y Robert Gates, exsecretario de Defensa de 2006 a 2011. El artículo comienza agresivamente citando textualmente a Zbignew Brzezinski que “no puede haber Imperio Ruso sin Ucrania”, defendiendo así no solo la continuación de la guerra sino también la estrategia belicosa de Brzezinski para la fragmentación no sólo de la URSS sino también de la Rusia postsoviética.

        Cada vez queda más claro, como hemos subrayado anteriormente (en nuestro artículo de diciembre de 2022 sobre la posibilidad o necesidad de un Renacimiento soviético), que el dilema que plantea la guerra podría formularse de la siguiente manera: culminación del desastre de 1991 de la ¿Disolución de la URSS o reversión de la misma? Esa es la pregunta.

         La finalización del desastre significa la continuación y la escalada de la guerra hasta la aniquilación universal. La superación de esta amenazante catástrofe no puede lograrse por medios burocráticos-militares de un régimen que busca un compromiso con el imperialismo y la integración al capitalismo global. Una reversión del desastre de 1991 aparece como una utopía abstracta nostálgica

         Como hemos insistido, una inversión tan radical no puede ser “una réplica mecánica del pasado”, que condujo al colapso desde dentro, por parte de la burocracia gobernante de la nomenklatura. Tiene que ser un proceso de “sustituirlo, sin amnesia histórica, preservando la riqueza de su experiencia y moviéndose creativamente en el presente hacia el futuro. No hay Unión Soviética sin poder soviético y no hay poder soviético real sin soviets reales que realicen libremente sus tareas internacionales y nacionales. Los soviets son el vehículo necesario de la transición más allá del capital y, como subrayó el marxista húngaro Istvan Mészáros, más allá del Estado de Leviatán, al reino de la libertad”

            En otras palabras, un cambio tan gigantesco pero urgentemente necesario para actualizar las potencialidades existentes, necesita los esfuerzos revolucionarios y la lucha de la clase obrera internacional y de los oprimidos del mundo para la renovación de la transición bloqueada más allá del capitalismo, al socialismo en una escala internacional. y escala mundial.

         Esta lucha internacional, impulsada por la propia crisis capitalista mundial, no la puede hacer una Izquierda internacional que termina coincidiendo con el imperialismo de la OTAN en su campaña bélica, como desgraciadamente lo hace hoy en su mayoría en los países capitalistas avanzados, siguiendo los pasos de la Segunda Internacional en 1914. Ninguna lucha por el socialismo es posible hoy sin luchar contra la guerra proxy (guerra puente) de la OTAN en Ucrania mediante la movilización internacional de las fuerzas proletarias y populares sobre la base de un auténtico internacionalismo revolucionario. Ahora más que nunca necesitamos una nueva Conferencia de Zimmerwald contra la guerra y una nueva Internacional revolucionaria.

          El Centro Internacional Socialista “Christian Rakovsky” lucha por esta línea internacionalista, claramente expresada en su exitosa Conferencia Internacional Antiimperialista Contra la Guerra del 25 y 26 de junio de 2022, a la que asistieron representantes de 5 Continentes y 25 países. No cambiamos nuestro rumbo. Al celebrarse nuestra Asamblea el 14 de enero de 2023, en vísperas del aniversario del asesinato de los grandes marxistas revolucionarios e internacionalistas antibelicistas Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht el 15 de enero de 1919, queremos repetir con orgullo las inmortales palabras del “Saludo de Año Nuevo a Inglaterra” enviado desde Berlín, en diciembre de 1914, por Liebknecht

 

               ¡Trabajadores del mundo, únanse! Únanse en la guerra contra la guerra

 

 14 01 2023