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jueves, 5 de febrero de 2015

EL PUEBLO GRIEGO HA SACUDIDO AL MUNDO


EL PUEBLO GRIEGO HA SACUDIDO AL MUNDO
Por Savas Michael-Matsas
Partido Revolucionario de los trabajadores de Grecia (EEK)

Las elecciones griegas en enero 2015 no fueron una contienda parlamentaria "normal". Marca un punto de inflexión en la crisis capitalista mundial post 2007, y la lucha de clases internacional. La Unión Europea y la zona euro vuelven a emerger como el epicentro de la crisis. Las ilusiones de una "estabilización" aparente en los mercados financieros después de la famosa declaración de Draghi en 2012 que el BCE hará "lo que sea necesario" para evitar el colapso de la zona euro, se está disipando. La economía de la eurozona, tanto en la periferia y ahora en su "núcleo duro", se enreda en un círculo vicioso de recesión, deflación y endeudamiento excesivo, mientras que todas las medidas y las políticas implementadas hasta el momento, sobre la base de las medidas draconianas de "austeridad", han fallado totalmente.
La puesta en marcha de un programa, con mucho retraso, de "facilidad cuantitativa" (Quantitative Easing – comprar la gigantesca deuda europea con emisión mil millonaria de dinero inorgánico que terminará siendo pagado por los trabajadores en peor forma que con la austeridad) por el Banco Central Europeo el 22 de enero, en la víspera de las elecciones griegas, es una manifestación de este fracaso. La expresión política de ese fracaso es la victoria electoral de SYRIZA en Grecia, unos días más tarde, que, como Philip Stephens escribe con razón en el Financial Times "cristaliza el impasse que ha paralizado la zona euro".
El mismo día de las elecciones griegas, el Foro Económico Mundial de las élites capitalistas del mundo en Davos concluyó haciendo hincapié en que "la política en Europa es el mayor riesgo para la economía mundial", nombrando especialmente a Grecia y Ucrania. El repudio masivo a la "austeridad" por el pueblo griego fue una gran sorpresa que confirman sus temores.
Después de cinco años consecutivos de la catástrofe social que ha reducido al pueblo griego a una nación de indigentes, millones de víctimas inocentes hicieron uso de sus votos como arma disponible para rebelarse contra sus verdugos: la troika de la Unión Europea, Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional así como a su subordinado gobierno burgués en Atenas que habían impuesto las medidas de canibalismo social, mal llamado como "austeridad" y "reformas estructurales", y codificados como "Memorándum” atando los "paquetes de rescate" de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional así a la quiebra de Grecia.
Todos los partidos que habían gobernado bajo las órdenes de la troika, en primer lugar el ala derecha de Nueva Democracia y el neo- liberal  “centro izquierda" PASOK, fueron derrotados. Algunos de ellos fueron destruidos o aniquilados: PASOK, la extrema derecha LAOS, la "Izquierda Democrática", o la "nueva" división del PASOK encabezada por el ex primer ministro George Papandreou, el primero en introducir el Memorándum en 2010.
Por primera vez en la historia de la Grecia moderna, un partido de la Izquierda consiguió un triunfo electoral: el anti-austeridad y reformista SYRIZA. Prometiendo poner fin a la miseria, al Memorándum y a la tiranía de la troika, fue elevado por una votación popular masiva a la primera posición para formar un gobierno.
Hace menos de tres años, previo a las elecciones de mayo y junio de 2012, SYRIZA era un pequeño partido reformista de izquierda moderada, producto de divisiones en el Partido Comunista de Grecia en los años 1960 y 1990, al que se le unieron más tarde pequeños grupos de la izquierda extraparlamentaria, con una restringida base en la clase obrera, los sindicatos y la pequeña burguesía y un papel marginal en los movimientos juveniles y estudiantiles, consiguiendo el 4 por ciento de los votos. Sin embargo, en las elecciones de 2012, se catapultó en la segunda posición de la oposición oficial con 27 por ciento. ¿Por qué?
La devastación social y los trastornos del período 2010-2012, –las manifestaciones masivas, ocupaciones de edificios y plazas públicas, sobre todo la ocupación de la plaza Syntagma por el pueblo "indignado" frente al desacreditado Parlamento, las huelgas generales, asambleas populares–, como también la brutalidad policial, condujeron a la crisis de legitimidad y la desintegración del sistema parlamentario burgués, establecido después de la caída de la dictadura militar en 1974 con Nueva Democracia y PASOK en alternancia en el gobierno.
Ninguna de los partidos, incluyendo SYRIZA, había desempeñado un papel de liderazgo en la agitación durante 2010-2012. Una semana antes de las elecciones del 6 de mayo de 2012, SYRIZA todavía captaba alrededor del 8-10 por ciento, la principal tendencia estando a favor de diseminar un voto de protesta entre muchos partidos "pequeños" considerados "no sistémicos". El giro decisivo llegó cuando en la última fase de la campaña los dirigentes de SYRIZA lanzaron la llamada "¡POR UN GOBIERNO DE LA IZQUIERDA PARA CANCELAR EL MEMORANDO!". Entonces, mucha de la ira popular y las esperanzas se tornaron en masa hacia la izquierda como una alternativa creíble al poder y dio a SYRIZA este avance inesperado y sorprendente. Inesperado, aunque en una escala menor, fue también la ascensión mortal de los nazis de "Amanecer Dorado", a partir de un grupo marginal ingresando por primera vez en el parlamento.
La llamada "POR UN GOBIERNO DE IZQUIERDA", en el contexto histórico griego tiene un impacto totalmente diferente en comparación con otros países europeos donde parlamentarios "gobiernos de izquierda " a menudo fson formados por los partidos socialdemócratas en coalición o no con los PCs. Grecia nunca conoció una socialdemocracia de masas (PASOK fue un movimiento populista nacionalista burgués, luego degenerado en el neoliberalismo). El país está profundamente marcado por la intervención imperialista y una sangrienta guerra civil en la década de 1940 para "aplastar la amenaza comunista" surgida de la resistencia antinazi. Décadas de histeria anticomunista siguieron con persecuciones, campos de concentración, ejecuciones, y cazas de brujas de cualquier cosa considerada como "de izquierda". El clímax llegó con la dictadura de los coroneles que impuso la CIA en 1967 que se derrumbó en 1974, después de la brutal represión a la rebelión de los jóvenes del Politécnico de Atenas, y el golpe por la junta griega en Chipre abriendo las puertas a la invasión turca y a la ocupación de la mitad de la isla. En este contexto histórico, un "GOBIERNO DE IZQUIERDA" significa, en la conciencia social popular, un gobierno de los derrotados representantes políticos del movimiento revolucionario de los Partisanos.
No por accidente, durante la revuelta de diciembre de 2008, en las murallas de Atenas fue escrito el lema "Varkiza terminó" (en Varkiza, cerca de Atenas, los partidarios de ELAS, después de la traición estalinista, entregaron sus armas a los militares británicos y a las sombras del poder burgués griego). No es demasiada casualidad que durante el reciente período electoral, a pesar de la moderación de SYRIZA, el ala derecha del gobierno de Samaras emprendiera una viciosa campaña anticomunista con los mismos lemas de la guerra civil, contra la "sovietización de Grecia", "por la salvación de la patria , la religión y la familia", incluso "por la defensa de nuestra victoria en 1949 contra los bandidos comunistas", mientras que los nazis de "Amanecer Dorado" se presentaban como "la única fuerza capaz de derrotar a los comunistas de SYRIZA y al marxismo anti-nacionalista". La virulencia de las consignas refleja la fuerte polarización de lo que está ocurriendo en Grecia.
Nadie debe olvidar o perdonar que Amanecer Dorado, con sus líderes en la cárcel, surgió como la tercera fuerza en el Parlamento con una agenda fascista de guerra civil. Las elecciones de enero 2015 no fueron el final de la crisis del poder del Estado sino la apertura a un nuevo período, más nítido, impulsado por la crisis capitalista, hacia una confrontación histórica de los trabajadores con las clases dominantes (griegas e internacionales) y sus fuerzas represivas.
A pesar de la tremenda victoria dada a SYRIZA por las personas que se desplazaron a la izquierda, el propio liderazgo en SYRIZA se mueve a la derecha: formaron una coalición "Frente Popular", un tipo de gobierno de colaboración de clases, con los "Griegos Independientes" (Anel), un partido nacionalista burgués de extrema derecha, anti-inmigrante, anti-semita, islamófobo, turcófobo, homófobo y religiosamente oscurantista. Por otra parte, junto a otros ministerios, SYRIZA ofreció el Ministerio de Defensa (las Fuerzas Armadas) al líder de ANEL Panos Kammenos, un chovinista y notorio antisemita, amigo cercano de los armadores griegos y del co-pensador Nigel Farage, líder de la extrema derecha anti-inmigrante UKIP. Los recuerdos de Chile en 1973 y el nombramiento de Pinochet en una posición similar por Allende ineludiblemente se vuelven a la memoria.
Endebles argumentos fueron presentados: debido a la falta de SYRIZA de dos asientos para tener una mayoría en el parlamento, esta alianza para formar gobierno fue supuestamente necesaria dado el obstinado rechazo de algún apoyo por el estalinista KKE (Partido Comunista Griego); o que tener como aliado a ANEL era un "mal menor" comparado con el del partido “Potami” (“Río”, construido artificialmente por magnates de los medios de comunicación, uniendo los restos de la centro izquierda con los más derechistas neoliberales).
SYRIZA podría poner presión de nuevo a que el KKE pase a la coalición, mucho más relevante ahora que en 2012, y en todo caso podría poner a los dirigentes estalinistas en una posición muy difícil frente a sus partidarios. Elegir entre ANEL y POTAMI es elegir entre el cólera y la peste. Pero incluso sin el KKE, formalmente, SYRIZA podría formar un gobierno minoritario basado en 149 escaños, lo que podría soportar si otros partidos se abstienen o no participan, dándole objetivamente un "voto de tolerancia". De lo contrario, al votar en contra, estos partidos se mostrarían como responsable de las nuevas elecciones que nadie quiere.
Es obvio que la coalición SYRIZA y los Griegos Independientes/ANEL era una decisión ya tomada antes de las elecciones (Kammenos no hizo ningún esfuerzo por ocultarlo), y se anunció, a prisa, durante la misma noche de las elecciones, sin tratar formalmente de buscar otras opciones, y a espaldas del respaldo del propio partido y sus partidarios.
El principal argumento para excusar esta prisa es que "SYRIZA tenía que formar inmediatamente una coalición [con la burguesía] de fuerzas patriotas anti-austeridad para tener una base sólida en sus extremadamente difíciles negociaciones con la UE ya que el programa de rescate expira el 28 de febrero”. La estrategia de "una unidad anti-austeridad nacional" por encima de las clases es una estrategia contrapuesta a la de la lucha de clases internacionalista hacia el poder obrero y una salida socialista a la crisis del capitalismo en bancarrota en Grecia y Europa.
La línea de la justificación de la colaboración de clases de SYRIZA con los nacionalistas reaccionarios no sólo es insostenible sino también contraproducente. En la confrontación inevitable con los imperialistas de la Unión Europea y los usureros internacionales, cualquier fundamento para una verdadera defensa de los trabajadores y de los intereses populares sería socavado por la negativa a un descanso por parte de la UE imperialista o aliándose con fuerzas burguesas en la búsqueda imposible de una "solución capitalista nacional" en el marco de de una depresión capitalista mundial sin precedentes. Esta es una estrategia no para atentar contra el dominio absoluto del imperialismo depredador sino para derrotar a las fuerzas revolucionarias en Grecia y en Europa. Bruselas, Berlín y Washington lo saben muy bien.

SYRIZA exige un compromiso más bien imposible. Para sobrevivir como gobierno tiene que responder a las expectativas de la población mediante la lucha contra la austeridad; pero eso significa entrar en conflicto con la impuesta por la Unión Europea y Alemania. Luchar contra la austeridad significa encontrar alivio en la carga de una deuda griega insostenible, y al mismo tiempo, evitar las consecuencias de una salida de Grecia de la Unión Europea. Syriza busca una ganga con una hostil pero asustada Unión Europea, con la esperanza de encontrar un espacio en la propuesta de renegociación internacional, fracasada al enfrentar la crisis por medio de la austeridad.
El nuevo gobierno griego comenzó con las declaraciones que serían re-contratados los trabajadores despedidos del sector público, que las privatizaciones de puertos y electricidad serán cancelados, mientras que el llamativo ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, está desafiando abiertamente al líder del grupo euro, rechazando tanto la extensión del memorándum y cualquier regreso de la odiada troika. El pueblo griego está encantado pero no Bruselas ni Berlín. Desde el otro lado del océano, de manera significativa, Obama llamó por teléfono al nuevo primer ministro Tsipras para felicitarlo y expresar su oposición … a la austeridad!
Mientras Varoufakis está haciendo su gira por las capitales europeas, insistiendo en que él no busca la confrontación, sino  la "deliberación", lo primero es lo que ya ha comenzado. Berlín expresó abiertamente su hostilidad a cualquier cambio. El Banco Central Europeo tiene los medios de detener el financiamiento a los bancos griegos para provocar su colapso, en el próximo mes de marzo. George Osborne, el canciller del Reino Unido, después de su discusión con Varoufakis, enfatizó: "el enfrentamiento entre Grecia y la zona euro es el mayor riesgo para la economía global" (Financial Times 02/02/2015). Wall Street Journal hizo eco de la misma preocupación.
Los temores de las clases dominantes en el imperialista Occidente se vieron agravados por el cuestionamiento inicial del nuevo gobierno griego al anuncio por parte de la Unión Europea que "por unanimidad" habían acordado las nuevas sanciones contra Rusia, al culparla de la nueva escalada en la guerra civil en el sureste de Ucrania. Pero después, el gobierno Tsipras dejó en claro que lo que se cuestionó fue el procedimiento, el hecho de que no había sido consultado, y no la esencia del mismo. El nuevo ministro de Relaciones Exteriores Nikos Kotzias (un oportunista que comenzó como un sumo sacerdote del estalinismo en el KKE para saltar más tarde al PASOK y convertirse en asesor cercano a George Papandreou antes de tomar ahora el Ministerio de Asuntos Exteriores en el gobierno actual) ha firmado el documento de la Unión Europea donde se amplían las sanciones contra Rusia hasta septiembre de 2015. Con la firma hizo el siguiente comentario servil: "Yo no soy una marioneta de Rusia [ ... ] no estamos en contra de cada sanción. Estamos en la corriente principal, no somos los chicos malos" (Mail On Line, 31/1/2015 ).
Desde cierto punto de vista, el nuevo gobierno SYRIZA-ANEL podría ser visto como una formación de transición que combina todas las contradicciones de la sociedad griega en la actual fase de la crisis mundial. Más temprano que tarde estas contradicciones explotarán. Tiene algunas características de un gobierno del tipo Kerensky en un período de transición hacia la decisiva confrontación de clases en la lucha por el poder.

El Partido Revolucionario de los Trabajadores - EEK lucha entre las masas en todos los frentes para preparar, organizar y educar a la vanguardia proletaria para esta confrontación entre la revolución y la contrarrevolución. Esta es la razón de nuestra intervención independiente en las elecciones con nuestras propias listas y programa: construir una alternativa revolucionaria en la clase obrera sin estar a la cola de SYRIZA, y sin dar la espalda a las masas que le siguen.
Como un pequeño partido revolucionario con la gran mayoría de sus miembros en paro y el resto con los salarios o pensiones reducido drásticamente en los últimos años, no pudimos pagar el enorme costo financiero, a pocos meses de nuestra última participación nacional en las elecciones europeas del 2014, para presentar candidatos independientes en toda Grecia. Así que estábamos limitados a participar sólo en 25 de las 56 regiones del país. Conseguimos sólo 2.441 votos, el 0,04 por ciento. La tendencia dominante del electorado era votar por Syriza para deshacerse de la derecha, el memorándum de austeridad y el imperio de la troika.
En una situación muy polarizada y con sólo 2-3 semanas para hacer campaña, todos los compañeros hicieron un esfuerzo heroico que todo el mundo en Grecia respetó. Habíamos encontrado una cálida respuesta entre las nuevas capas de los oprimidos. Nuestras apariciones en la televisión y la radio a nivel nacional y local produjeron profunda impresión y debates candentes. Nuestra intervención se discutió también a nivel internacional. No sólo nos dieron el apoyo nuestros compañeros de la CRCI en Argentina, Italia y Turquía (los compañeros del DIP turco ayudaron activamente en nuestra campaña, y estamos agradecidos con esta demostración del internacionalismo en la práctica), sino también más allá: desde Rusia y Ucrania a Portugal, y desde los EE.UU. a Escocia, Inglaterra, Austria, Sudáfrica y Australia. La importancia internacional de esta batalla atrajo la atención de los combatientes en todas partes.
El internacionalismo fue una de las principales líneas de demarcación del EEK del reformismo y el centrismo, en una situación en la que todas las formas de virulentos nacionalismos están chocando en toda Europa de nuevo como en la década de 1930.
Dos batallas en ese frente eran particularmente importantes: el choque antes de las elecciones con el centrista ANTARSYA cuando su mayoría hizo una alianza con los nacionalistas de "izquierda" que abogan por el retorno al dracma y se oponen a la unificación socialista de Europa; en segundo lugar, después de las elecciones, inmediatamente después de la formación del gobierno de coalición Syriza-ANEL cuando nos planteamos la consigna de transición: "Fuera los ministros burgueses de la extrema derecha nacionalista - Por un gobierno de izquierda de SYRIZA y el KKE, con base a las organizaciones de la clase obrera y un programa socialista para salir de la crisis". Nuestro llamado encontró una gran respuesta entre los miembros y simpatizantes de Syriza, incluso en las filas del KKE que sigue dominado por el sectarismo y la ceguera burocrática ante el cambio de la situación. El principal diario vespertino pro-SYRIZA Efimerida twn Syntaktwn publicó (28/1/2015) en un lugar destacado en sus páginas centrales nuestro llamado contra la colaboración de clases de SYRIZA con el partido nacionalista de extrema derecha ANEL.
En lucha tanto contra la ceguera sectaria y la adaptación oportunista al nuevo gobierno, intervenimos en la lucha de clases actualizando nuestro programa con las reivindicaciones transitorias de suspender el pago de la deuda; terminar con la austeridad y el desempleo; romper con los imperialistas de la UE, los EE.UU. y la OTAN; por pan, puestos de trabajo, libertad, salud, educación, y regresar a la vida que nos han robado a nosotros, las personas. Por lo tanto, desarrollamos nuestros vínculos con las grandes masas para entrar ahora con la esperanza y el coraje renovados, en la arena de la lucha donde se decidirá su destino.

3 de febrero del 2015


miércoles, 14 de enero de 2015

Para una intervención revolucionaria en las próximas elecciones

Para una intervención revolucionaria en las próximas elecciones

Resolución de la Conferencia Extraordinaria del 28 de diciembre de 2014 del EEK (Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia)

1- La bancarrota económica y desintegración social del país ha llevado a la más aguda crisis de poder. El colapsado gobierno de Samaras Venizelos, atado al memorando de la troika, ya no puede gobernar, y un gobierno de SYRIZA no es una opción viable ni para las clases dominantes ni para las masas que muy probablemente lo voten.

El precipitado intento de Samaras para poner fin al Memorando y la retórica del éxito terminó en una tragicomedia. La troika, y sobre todo el mismo FMI y Schäuble, le quitaron la alfombra debajo de los pies al gobierno de Samaras/Venizelos al demandar nuevas medidas devastadoras para la población, y, por lo tanto, acelerando las elecciones presidenciales y las elecciones parlamentarias adelantadas. No hay duda de que el ultimátum de la troika tiene como destinatario, no al gobierno de derecha saliente, sino al gobierno izquierdista que lo sucederá. El cínico chantaje de la UE es claro: o SYRYZA agacha la cabeza y refuta las expectativas populares o será aplastado por los mercados, un mensaje por elevación dirigido también a Podemos en España y Sinn Féin en Irlanda.

Del lado de la UE, no hay espacio para un compromiso, dado que se hunde en la recesión bajo el peso de la deuda y la deflación. La crisis sistémica del capitalismo en la periferia ahora amenaza al centro: a Italia, Francia y a Alemania misma. Por otro lado, la subordinación política del gobierno de la derecha a la troika y al capital excede ya todos los límites de la supervivencia popular. Pero la política de SYRIZA de reducir los recortes por medio de las negociaciones y los compromisos con la UE, el FMI y los capitales griegos e internacionales excede, por su parte, los límites impuestos por el empeoramiento de la crisis capitalista.

La reacción se prepara para la confrontación, reforzando sus posiciones en los aparatos del Estado, para-estatal, represivo, judicial e ideológicos y en las bandas fascistas, para hacer del gobierno de SYRIZA un “paréntesis izquierdista” antes de que la extrema derecha vuelva a tomar revancha con una contrarrevolución social.

Las próximas elecciones son,sin lugar a dudas, un episodio crucial en la nueva etapa de la lucha de clases. Sin embargo, cualquiera sea el resultado de la elección, no hay dudas de que no resolverá sino que exacerbará la crisis de poder y, finalmente, la crisis de dominación de clase. Los capitalistas gobernantes son incapaces de dirigir la sociedad para salir de la crisis del sistema. Sólo la clase obrera apoyada por las clases populares, que la crisis está destruyendo, puede dar respuesta a la crisis, organizando una salida del sistema, de la dominación burguesa e imperialista, y hacia el socialismo internacionalista, en Europa y el mundo.

Estando en el epicentro mismo de la crisis de poder, la cuestión de la estrategia revolucionaria es primordial; todas las tácticas de la lucha electoral y de clases, el programa de transición, la actitud hacia la deuda externa, las medidas de “austeridad y la UE, los frentes, las alianzas, etc., derivan y están conectadas a esta cuestión fundamental de la estrategia.

2- La próxima batalla política se dará en el terreno hostil del parlamentarismo burgués, controlado por el capital, los partidos del sistema y los medios, y condenando al silencio a las voces de la izquierda revolucionaria. Sin embargo, la pelea tiene lugar, precisamente, en avanzadas condiciones de decadencia del parlamentarismo burgués y bajo fuertes protestas populares, generando un importante ámbito para la intervención revolucionaria del EEK.

La elección presidencial adelantada, con el olor sofocante de los escándalos, las “transferencias”, los sobornos, la extorsión, las puñaladas en la espalda, aceleró la decadencia del sistema político. Desenmascaró completamente la convalidación por el parlamento-zombie de decisiones ya tomadas por el régimen burgués en estado de “emergencia”. En nombre de la decadente democracia burguesa, los gobernantes, ante las necesidades de la lucha de clases, construyeron prisiones tipo C no sólo para los criminales sino para encarcelar cualquier resistencia; para el confinamiento de toda la sociedad. Las elecciones no revivirán el parlamentarismo, aunque puedan crecer ilusiones parlamentarias junto a las expectativas en un “gobierno de izquierda”.

El camino de la libertad no pasa por la “auto-confianza” electoral o en coaliciones parlamentarias y compromisos entre la izquierda y la centro izquierda o de la derecha nacionalista del tipo del ANEL (Griegos Independientes), sino por la auto-organización del pueblo trabajador y la lucha por el poder de los trabajadores, el poder de “los de abajo” contra el poder “de los de arriba”. El sistema llegó a su límite y, por lo tanto, debe ser derrocado.

3- El gobierno de Samaras y los partidos oficiales de la oposición se pelean por convencer al pueblo respecto de quién será, en febrero de 2015, “el negociador más confiable y efectivo con la UE, el BCE y el FMI”: o las “caras familiares” para Juncker, Moscivici y Merkel de la derecha, o los “duros negociadores izquierdistas”. En realidad, sin embargo, no hay lugar para negociaciones. Por un lado, las órdenes de Berlín, Bruselas y Washington no son negociables; por el otro, nuestras vidas, las vidas del pueblo han llegado a su límite -si no fue aún sobrepasado-, y no pueden ser negociadas por nadie.

¡No elegiremos negociadores por nuestras vidas! ¡El memorandum no será destruido por ningún gobierno burgués sino por el pueblo trabajador mismo a través de la Huelga General Política Indefinida, como arma hasta la abolición y repudio de la deuda externa usuraria!

Quienquiera que sea electo, la única alternativa es continuar la lucha de clases hasta la victoria de la clase obrera y todos los oprimidos. Si, como es altamente probable, el decadente gobierno de la derecha cae, no habrá ni un día, ni una hora de respiro, negligencia, inacción, espera o “período de gracia” para el nuevo gobierno. El poder del pueblo debe ser ejercitado inmediatamente en todas sus formas de movilización y auto-organización de sus fuerzas en los barrios, espacios públicos, lugares de trabajo y de estudio. Si la causa de nuestra liberación queda en manos de “negociadores”, la reacción local e internacional al acecho ganará. La victoria es una cuestión estratégica, la organización de la lucha por el poder de los oprimidos y desposeídos, trabajadores ocupados y desocupados, los pobres y empobrecidos por el memorandum.

4- El EEK no es indiferente a las masas que esperan una victoria de SYRIZA para obtener al menos un respiro de la “austeridad”. No mantenemos una posición de equidistancia o de disminuir las diferencias entre la derecha y SYRIZA, como hace el Partido Comunista (KKE). Compartimos el odio popular y nos unimos a su lucha. Estamos listos para unirnos en la acción contra la troika, el bloque del memorandum la derecha negra-azul-verde y los enemigos de clase en común.

Reconocemos las condiciones, y también los límites, del giro de las masas hacia la izquierda que desde 2012 tomó la forma de un apoyo político de masas a SYRIZA, no sólo como fuerza de oposición y grupo de presión sobre la burguesía, sino como alternativa de gobierno de la izquierda. Junto a las esperanzas de muchos, no ignoramos las aspiraciones de algunos ex pro-troika, ex PASOK, ex- demócratas de izquierda, de centro izquierda y otros oportunistas, que buscan en SYRIZA una forma de absolver sus pecados y acceder al poder. Sobre todo, no perdemos vista a los grupos capitalistas, los “círculos de negocios” y políticos burgueses promoviendo “alianzas necesarias con un gobierno de SYRIZA”, siempre dentro de los márgenes de la UE, y que mañana se moverán hacia políticas de colaboración de clases.
La colaboración de clases, que sólo puede ser en detrimento de los trabajadores y el pueblo, ya se aprecia en las declaraciones de lealtad de los líderes de SYRIZA a la “continuidad del Estado” en condiciones de crisis de poder del Estado capitalista, de mantenerse dentro de la UE y la OTAN, de aceptar las condiciones sofocantes de la dominación e intervención imperialista en los estallidos geopolíticos de nuestra región.
Llamamos a las fuerzas de la clase obrera, la juventud, los intelectuales que apoyan y ponen sus esperanzas en SYRIZA a exigir a su dirección que rompa con la burguesía, los políticos, los oportunistas y los pretendientes del poder del capital. Que rechacen la política de “continuidad del Estado” y los acuerdos con el imperialismo, el capitalismo en bancarrota, la UE, el FMI y la OTAN.

En cada paso que la base popular tome hacia esa dirección, estaremos a su lado, manteniendo nuestra independencia política, nuestra crítica y advirtiendo que los líderes reformistas no están preparados para la necesaria ruptura. Ya muestran su servilismo con las declaraciones de garantías al capital y a la UE, con sus acciones y especialmente con su programa.

Las medidas de austeridad no pueden ser abolidas sin la derogación unilateral de la deuda y sin salirse de la prisión de la UE, el BCE y el FMI. Las medidas de austeridad, la deuda y la troika son las tres cabezas de una hidra; no podemos cortar una y dejar las otras en su lugar. El totalmente inadecuado “programa de Thessaloniki” (propuesto por SYRIZA) quiere vaciar el océano de sufrimiento del pueblo con una cucharita. Y su lealtad a la “continuidad del Estado” abre las puertas a una tragedia como la de Chile en 1973.

Para obtener pan, trabajo, salud, educación, libertad, es necesario terminar con el sistema del hambre, el desempleo, la ignorancia y la represión. De otra manera, quedaremos enterrados bajo las ruinas de la bancarrota capitalista. Es necesaria una reorganización radical de la economía en un nuevo orden social, sobre bases socialistas, de acuerdo a un plan democrático que satisfaga las necesidades sociales; la nacionalización de los sectores estratégicos sin compensación para los buitres capitalistas, y bajo control obrero.

Y un poderoso frente único de todos los trabajadores y las organizaciones populares, movimientos y colectividades de todos los focos de resistencia social contra la crisis que existen o deben ser creados y desarrollados; de toda la izquierda y del movimiento revolucionario -del KKE, SYRIZA y ANTARSYA al EEK, las otras organizaciones de izquierda, anarquistas y el movimiento antiautoritario-; para aplastar a la reacción, la dominación imperialista, la policía del Estado y las bandas fascistas paraestatales, la esclavización social, para abrir una salida de emancipación universal de la humanidad que para el EEK no es otra que el comunismo libertario.

5- La crisis no es una particularidad griega sino un proceso mundial. En el epicentro de esta crisis capitalista mundial está Europa. Una salida a la crisis no es tal si queda circunscripta a un país, a través de una “autarquía” o un “atrincheramiento” nacional. El nacionalismo económico, que causó tragedias en el periodo de entreguerras y trajo aparejada la Segunda Guerra Mundial, florece de nuevo, especialmente en la UE, con características de ultra-derecha, de derecha o izquierdista, a partir del canibalismo social de las medidas tomadas por la UE y sus gobiernos. Si se probó que era ineficiente y destructivo en el pasado, hoy es una utopía reaccionaria, una receta para el desastre. El EEK declara, sin ambigüedades: ningún compromiso con el devastador nacionalismo económico, incluso bajo el signo de la “izquierda”. La salvación del pueblo requiere nada menos que la revolución social. La lucha revolucionaria puede empezar en Grecia o en otro país, pero su victoria no puede ser completa si no a escala internacional, con la unificación de todas las luchas revolucionarias, por la unificación socialista de nuestra región y de Europa sobre las ruinas de la imperialista UE.

6. Todos los requisitos, todas las oportunidades y los riesgos del momento histórico en que vivimos, exigen forjar y preservar la independencia política de la clase obrera de un nuevo Tratado de Varkiza (se refiere al tratado entre el imperialismo británico y los partisamos de ELAS traicionados por el stalinismo). Esto hace más que necesaria y urgente la intervención política independiente de las fuerzas revolucionarias, de la izquierda revolucionaria y el EEK, en la crucial batalla electoral que se viene.

Con este planteo en mente, organizamos el 15 de diciembre, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Atenas, una reunión abierta-debate titulada “Por el camino de Diciembre, la respuesta revolucionaria a la crisis”, presentando la propuesta del EEK e invitando a otras organizaciones de la llamada “izquierda extra-parlamentaria” y del movimiento anti-autoritario. ANTARSYA (Cooperación Anticapitallista para el Derrocamiento) respondió con dos representantes, y las organizaciones NAR (Corriente de Nueva Izquierda) y SEK (Partido Socialista Obrero) participaron e intervinieron. El 18 de diciembre se realizó una reunión de representantes de ANTARSYA y el EEK (se puede ver el anuncio del Buró político del EEK del 20 de diciembre y el comunicado conjunto de ANTARSYA y el EEK del 22 de diciembre).

Tanto en el evento público como en la reunión de delegaciones, más allá de acordar en puntos programáticos individuales (como la cancelación de la deuda, la nacionalización sin pago, el control obrero), el EEK insistió en poner por delante la perspectiva del gobierno obrero como una respuesta anti-sistémica a la crisis de poder y en confrontación con la propuesta de gobierno de SYRIZA, y rechazar categóricamente cualquier compromiso con cualquier nacionalismo izquierdista y por lo tanto de frente con formaciones tales como “Plan B” y PAMES (Iniciativa por una Coalición de Izquierda), que también se reunió con conocidos representantes del “movimiento patriótico de izquierda” de la Francia imperialista (Nikonoff) e Italia (Campo Antiimperialista).

Desafortunadamente, la mayoría de ANTARSYA, por responsabilidad de NAR y ARAN (Recomposición de Izquierda) y ARAS (Grupo de Izquierda Anti-Capitalista), agrupados todos en PAMES, no sólo no tomó en cuenta los comentarios críticos hechos por el EEK, sino que firmó una alianza politico-electoral con PAMES. “Plan B” también está involucrada en esta coalición, desde el principio. Mientras le da la mano a ANTARSYA, no tiene problema en levantar provocadoramente su fetiche nacionalista por el dracma. El 19 de diciembre (el día posterior a la reunión con ANTARSYA) los dirigentes de “Plan B” firmaron un comunicado público “por la creación de un polo patriótico democrático con el EPAM (Frente Unido Popular) de Kazakis y el invisible a los ojos “Darcma, Movimiento griego Democrático Cinco Estrellas” de Katsanevas (un ex funcionario corrupto de PASOK!).

Por supuesto, el EEK no podría jamás asociarse con tal denigración siquiera del nombre de la izquierda revolucionaria, con el pretexto de ganar a “las corrientes que tienden a distanciarse del reformismo e ir hacia la izquierda”. No es difícil ver que los “patriotas” de “Plan B” no rompen con el reformismo y están definitivamente a la derecha del Partido Comunista, pero también, de fuerzas dentro de SYRIZA que no ocultan su actitud crítica.

Sin que nos acusen de intervenir en los “asuntos internos” de ANTARSYA, con responsabilidad y compañerismo forjado en las décadas de lucha en común, llamamos a los compañeros de ANTARSYA, especialmente a los compañeros de NAR y su organización juvenil, NKA (Juventud Comunista de Liberación), a rechazar esta alianza político-electoral oportunista y la caída en el pantano del nacionalismo “de izquierda”.

7- Dentro de los extremadamente ajustados tiempos y condicionamientos financieros que plantean las circunstancias, el EEK debe ponerse a los hombros la lucha por la independencia política de la clase obrera y del internacionalismo proletario y participar independientemente en las elecciones. La voz del EEK debe ser la de la revolución social, una voz minoritaria pero igualmente combativa e insubordinada. Debemos mostrar cuál es la única salida; abrir la discusión en las filas de los trabajadores tanto como podamos, movilizar, desde este mismo momento, al pueblo para intervenir frente a las secuelas que dejará la derrota de los que apoyan el memorándum; reclutar y organizar a las fuerzas revolucionarias, entrenar y educar a las masas y a nosotros mismos, como luchadores de vanguardia para las batallas históricas que se vienen. La razón de ser del EEK es la incansable lucha por la revolución permanente internacional bajo las más diversas, y a veces excepcionalmente desfavorables, condiciones, desafiando obstáculos y adversarios en el camino de la liberación social y el comunismo.

¡Atrevámonos de nuevo, actuemos decididamente, tomemos el guante de este desafío histórico!

Conferencia de emergencia del EEK, 21 de diciembre de 2014

Je suis Charlie?

Je suis Charlie?

Enero 10, 2015 en Análisis político Por Alejandro Guerrero (@guerrerodelpo)
http://revistaelotro.wordpress.com/2015/01/10/je-suis-charlie/

José Antonio Gutiérrez Díaz es un historiador anarquista, colombiano. Desde su residencia en Dublín ha escrito un artículo sobre la masacre parisina. Lo tituló “Je ne suis pas Charlie” (“Yo no soy Charlie”, el mismo titular que usó para una declaración el fascista francés Jean-Marie Le Pen).

Sobre las características de Charlie Hebdo, dice Gutiérrez:

“No se trata de inocentes caricaturas hechas por librepensadores (…) se trata de mensajes, producidos desde los medios de comunicación de masas (…) cargados de estereotipos y odios, que refuerzan un discurso que entiende a los árabes como bárbaros a los cuales hay que contener, desarraigar, controlar, reprimir, oprimir y exterminar”.[1]
Dejemos por un momento a un lado que, desde ese punto de vista, solo podrían publicarse “inocentes caricaturas hechas por librepensadores” porque, caso contrario, resultaría muy explicable que una horda armada entrara en la sala de dibujo y ametrallara a todo el mundo. En todo caso se trataría, como ha dicho alguien, de la “cosecha bárbara” de “la provocación”. La decana de la facultad de Periodismo de La Plata, Florencia Saintout, dijo que “ningún homicidio se justifica, pero tienen su contexto”. Una perogrullada, una obviedad poco inocente en este caso. El contexto (ella no lo dice) debe ser, quizás, el que desarrolla Gutiérrez.
Gutiérrez Díaz dice en su artículo que le parece “una atrocidad” el atentado por una razón, entre otras, peculiar: una redacción periodística, según él, no puede ser “un objetivo militar”. Es una postura de anarquista light, de anarquismo devaluado, separado por completo del viejo anarquismo obrero de hace un siglo que, de algún modo, se vinculaba incluso con la dictadura del proletariado.
En verdad, los medios de comunicación han sido objetivos militares en todas las guerras modernas. Por ejemplo, en julio de 2006, cuando Israel invadió el Líbano, sus objetivos iniciales fueron blancos civiles: el aeropuerto de Beirut… y el canal de televisión de Hezbollah, destruido en el primer bombardeo. El fracaso de esa invasión empezó cinco minutos después, cuando la emisora atacada reanudó sus trasmisiones desde una banda de emergencia. Los bombardeos de la aviación cubana de Fulgencio Batista, que batieron la Sierra Maestra en 1958 con una intensidad que solo se vería después en Vietnam, tenían el propósito explícito de matar a la conducción guerrillera y acallar Radio Rebelde. La emisora insurgente no cesó nunca sus trasmisiones, lo cual indicaba que Batista estaba perdido. Más tarde, la vitalidad de las guerrillas salvadoreñas del Frente Farabundo Martí se comprobaba porque los militares fracasaban una y otra vez en sus intentos de suprimir las emisiones de Radio Venceremos.

Ahora bien ¿tiene algo que ver con esos antecedentes el ataque a Charlie Hebdo? ¿Se trató de una respuesta defensiva, bárbara pero explicable desde ese punto de vista, de los oprimidos contra los opresores, como sugieren Gutiérrez Díaz y Saintout, entre otros?
Debe admitirse que las tapas de Charlie Hebdo han alcanzado un grado de provocación inaudito, con caricaturas del Papa haciéndose arrumacos con un guardia suizo mientras exclama “¡al fin libre!”. O esa otra que muestra a la Santísima Trinidad en un trío sexual, en el cual, como en aquellos trencitos del marqués, el que va atrás se la pone al de adelante. U otra caricatura magnífica de Francisco, vestido de prostituta mientras ofrece servicios sexuales en la calle. Y los dibujos del profeta Mahoma, claro está, usados de excusa por los masacradores.
Corresponde defender intransigentemente esas provocaciones, sobre todo porque, en este caso, la creación artística está al servicio de la desmitificación satírica de los extremismos religiosos, de ese opio con el cual los reaccionarios intentan dividir a los pueblos explotados, a los trabajadores. Un párrafo aparte merecen los gobernantes que hablan de libertad de expresión. Esa libertad es una abstracción ficticia del liberalismo. Conquistarla es tarea de los trabajadores, en las redacciones y fuera de ellas.
No obstante, aún no llegamos a la sustancia del problema, que radica en lo siguiente: esta no fue una acción defensiva, bárbara o lo que fuese, de oprimidos contra opresores. Esta fue la acción de un grupo fascista, de una organización terrorista que opera con sus crímenes, ante todo y sobre todo, contra la propia población árabe y musulmana en Oriente Medio.

Estado Islámico, que declaró “combatientes heroicos” a los atacantes de la redacción de Charlie Hebdo, no es una organización musulmana sino un grupo fascista, terrorista, que ha provocado miles de muertos y un millón de desplazados entre la población árabe y musulmana de los territorios que controla en el este de Siria y en el norte y el oeste de Irak. La televisión occidental les ha dado fama por el decapitamiento filmado de tres o cuatro periodistas de Estados Unidos o Europa, pero el gran terror lo ejerce EI contra los árabes.

El líder de EI es el califa Abu Bakr al-Baghdadi, un jeque multimillonario que ahora exporta gas y petróleo del territorio que tiene ocupado. Es, al igual que sus rivales imperialistas, un rapiñero lanzado al asalto de los recursos naturales de Oriente Medio. Por eso está en guerra abierta contra las tribus musulmanas sunnitas, porque ellas son mayoría en esos territorios. De ahí que la sharia, o “ley islámica”, tiene para EI una utilidad práctica bien material y mundana: no es una herramienta religiosa sino una ley del terror contra la población de los territorios ocupados. Para eso le sirven las crucifixiones y decapitaciones en masa… de musulmanes, no de periodistas y dibujantes franceses. Ocho millones de personas viven bajo la ocupación terrorista del califa. Ahora, incluso el jefe de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, le ha advertido que semejante terror contra la población árabe le hará perder “el corazón y la cabeza de los musulmanes”. Ese es el “contexto”, señora Saintout…

El poder de fuego de esos fascistas es enorme. Tienen artillería pesada, ametralladoras, lanzaderas de cohetes, baterías antiaéreas, tanques y vehículos blindados. Medios norteamericanos denuncian abiertamente que EI recibe financiamiento de jeques árabes de Qatar y Arabia Saudita, aliados de los Estados Unidos. Los yanquis (también los franceses) los dejan hacer, los contienen con cuentagotas. En cambio, el avance de EI en Irak ha sido detenido, a veces en combates cuerpo a cuerpo y casa por casa, por las milicias del Partido Revolucionario de los Trabajadores del Kurdistán, el PKK, que han tenido en este caso un comportamiento heroico contra una fuerza muy superior en armamento.
El ataque en París ha tenido el objetivo de provocar más terror, sobre todo a los trabajadores franceses, sean cristianos, ateos o musulmanes (era musulmán el policía que remataron en el piso cuando escapaban). Para la derecha francesa esto es una fiesta: Marine Le Pen ya pidió un plebiscito para reinstaurar la pena de muerte; el presidente “socialista” Francois Hollande se ha juntado con su antecesor, Nicolás Sarkozi (el que llamó “escoria” a los habitantes de los suburbios pobres de París), para proclamar la “unidad nacional”, pero una unidad entre ellos solo puede operar contra los trabajadores; al mismo tiempo, fascistas de un signo y de otro (o del mismo) atacan mezquitas o supermercados de comida kosher.

Esa sensación, agitada por los medios, de que Francia está “bajo fuego”, apunta a paralizar a los trabajadores que enfrentan la crisis capitalista. Y, sobre todo, intenta preparar a la opinión pública para que acepte nuevos bombardeos contra la misma población árabe a la que Estado Islámico aterroriza. La “unidad nacional” de una potencia imperialista significa represión contra sus propios trabajadores, contra sus minorías, y nuevas masacres contra los oprimidos de la periferia. Es una lisa y llana traición, por ejemplo, el bochorno de Evo Morales cuando le hace llegar su solidaridad “al gobierno de Francia”. Esa es una solidaridad con el imperialismo y contra los explotados franceses, contra el pueblo palestino, contra la revolución árabe en curso. Es, también, una pleitesía canallesca para con los opresores de Bolivia.
Por todo eso, frente al ataque fascista, sí, je suis Charlie.

[1] En http://www.semanariovoz.com/2015/01/07/je-ne-suis-pas-charlie-yo-no-soy-charlie/

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Jorge Altamira sobre la nueva situación en Cuba y sus perspectivas


Una charla que no se puede dejar de ver y oír respecto a las perspectivas que se le abren a la clase obrera cubana, y en particular, a la clase obrera venezolana y latinoamericana, en el marco de apertura de relaciones comerciales entre Cuba y Estados Unidos y la posibilidad del fin del bloqueo impuesto por el imperialismo a la isla y a la revolución cubana.

!David venció a Goliat¡

Advertencia: el siguiente video dura aproximadamente 2 horas. Dedíquenle el tiempo necesario para verlo completo.


martes, 23 de diciembre de 2014

El bloqueo contra Cuba no fue levantado

23 de diciembre de 2014 Jorge Altamira Prensa Obrera Partido Obrero Argentina

El bloqueo contra Cuba no fue levantado

El anuncio acerca de una reanudación de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba fue predicado en estrecha relación con un levantamiento del bloqueo norteamericano contra la Isla, que ha durado más de medio siglo. La alusión de Obama al 'fracaso' de esta larga operación de sabotaje contra la Revolución Cubana dejó ver una decisión política que va más allá de un intercambio de embajadores y una ampliación de las posibilidades de remesas de los cubanos en el exterior. El llamado 'fracaso' no fue estrictamente tal, esto porque el bloqueo jugó un papel fundamental en el aislamiento de Cuba y en la reorganización capitalista 'neoliberal' de las dictaduras militares impuestas por Washington. Aclarado este punto, la ausencia de un acuerdo de levantamiento del bloqueo ha sido atribuida a que esto se encuentra fuera del alcance de las facultades ejecutivas del Presidente, y a la necesidad, por lo tanto, de un voto favorable del Congreso. Obama, según todo esto, habría decidido separar la reanudación de las relaciones diplomáticas del levantamiento del bloqueo, para presionar a las cámaras con un hecho consumado que ayude a quebrar las resistencias de los adversarios de un acuerdo, tanto republicanos como demócratas.

Este relato, sin embargo, es una versión interesada que apenas logra disimular la estrategia de EEUU. Precisamente por el limbo en que ha quedado el levantamiento del bloqueo, la reanudación de las relaciones diplomáticas ha sido tomada con reticencia en el gobierno cubano - se produjo finalmente luego de una larguísima ronda de negociaciones bilaterales y papales. La prenda que decidió a Cuba la aceptación del acuerdo fue la liberación de los tres militantes del contraespionaje cubano encarcelados en Estados Unidos, que se produjo luego de que Cuba transmitiera a los servicios norteamericanos las pruebas de las actividades terroristas que se pergeñaban desde Miami. Es claro que el fin del bloqueo está sujeto a una serie de negociaciones de primer orden, en cuyo núcleo se encuentra el carácter social de la Isla. Como lo explicitó con claridad insistente un defensor de las decisiones de Obama, si Cuba no ofrece concesiones significativas en el curso de las negociaciones próximas “siempre existe la posibilidad de retirar la oferta de levantar el embargo” (CNN, programa de Fred Zacharías, 21.12).


Intereses en pugna

La versión que han ofrecido los medios, acerca de una reconciliación política, no pasa de una descripción idílica de lo ocurrido. De aquí en más se abre, por el contrario, un período de mayor crisis política – tanto en el campo imperialista como en Cuba. El debate en el Congreso norteamericano no girará, solamente, entre los 'halcones' que no abandonan la política de agresión directa y las 'palomas' que buscarían restablecer una hegemonía 'gradual' sobre la Isla. La derecha norteamericana y el uribismo caribeño apuestan a un fracaso de la política de la 'zanahoria' y creen, por el contrario, que un retorno a la del 'garrote' está ganando terreno. En donde mejor se expresa este enfrentamiento es en Venezuela y en Colombia, con la división producida en la derecha misma - en las filas de los 'escuálidos', esto en Venezuela, y en las de Uribe-Santos, en Colombia. La derecha no ha renunciado a capitalizar la acelerada crisis en Venezuela, todo lo contrario. También espera explotar una victoria hipotética del macrismo e incluso de Massa o Scioli en Argentina, ni qué decir de una victoria republicana en Estados Unidos dentro de dos años.

Un aspecto relevante de esta crisis es la cuestión inmigratoria en Estados Unidos, donde Obama tuvo que intervenir en forma similar a la que empleó con Cuba: mediante el uso de poderes ejecutivos (gobierno por decreto), que deja sin resolver, sin embargo, la regularización efectiva de varios millones de personas. La reanudación de relaciones con Cuba no es ajena a este asunto, dado que la inmensa mayoría de los inmigrantes son de origen latinoamericano y su movilización política crece en forma persistente. Obama echa lastre en uno y otro terreno. Contra una opinión que se ha generalizado en la izquierda, la crisis mundial ha hecho perder la iniciativa estratégica al imperialismo.

La derecha no es la tendencia dominante en este momento en el campo imperialista. Desde hace por lo menos dos décadas, las mayores corporaciones capitalistas abogan por el incremento sustancial del comercio entre ambas partes (Cargill, Caterpillar, General Motors); en la década del 70, las automotrices apoyaron con todo el comercio entre Argentina y Cuba, aunque financiado por el Tesoro rioplatense. El eje de la confrontación en el Congreso norteamericano girará alrededor de los términos a imponer a Cuba para un levantamiento del bloqueo. Este debate dejará al desnudo el choque de intereses al interior del imperialismo norteamericano. En resumen, la reanudación de relaciones diplomáticas no equivale a un cese del bloqueo, aunque aparezca como un paso contradictorio en esa dirección, ni atenúa el conflicto histórico desatado por la Revolución Cubana; por el contrario, deja paso a un choque fundamental entre los intereses del imperialismo, por un lado, y la independencia nacional y la naturaleza social de Cuba, por el otro. La sombra de lo que fue la Revolución Cubana, a 150 kilómetros de las costas norteamericanas, sigue siendo una astilla en el corazón del imperio, porque aún representa las aspiraciones nacionales y sociales de las masas de América Latina.


América Latina

La cuestión de Cuba se entrelaza con el conjunto de la crisis en América Latina. El acercamiento diplomático EEUU-Cuba es la última expresión de una larguísima colaboración política, cuya manifestación más relevante ha sido la mediación de Cuba en el conflicto colombiano. Asistimos a una operación continental. Brasil, por ejemplo, ha sido una fuerte inversora en Cuba; el FA de Uruguay aceptó acoger a los presos de Guantánamo. Tampoco aquí los intereses son homogéneos: los gobiernos 'progresistas' buscan proteger por la vía de ese acercamiento el grado de autonomía que desarrollaron en los últimos años como consecuencia de la valorización de los precios internacionales de las materias primas. La finalidad última de estas burguesías nacionales es, sin embargo, la misma que la del imperialismo – la reintegración de Cuba al estatuto capitalista mundial. Un punto central es la reincorporación de Cuba a la OEA, lo cual significaría dos cosas: por un lado, poner fin a los desafíos (tímidos) de separar a América Latina de Estados Unidos (o sea salvar el sistema panamericano); por el otro, que Cuba acepte los principios políticos y sociales del sistema interamericano. Estos desenvolvimientos internacionales vuelven a poner de manifiesto la importancia estratégica de la reivindicación de la Unión Socialista de América Latina y su valor como defensa política de la Revolución Cubana. El condicionamiento del levantamiento del bloqueo apunta a negociarlo contra los principios que aún quedan en pie de esa Revolución. El levantamiento del bloqueo, reclamamos nosotros, debe ser incondicional.

Las perspectivas que plantea un levantamiento del bloqueo norteamericano depende del carácter concreto que asuma, por un lado, y por sobre todo del balance de fuerzas en la sociedad y el Estado cubano. Cuba se encuentra ante un impasse terminal, pues sus fuerzas productivas han dejado de crecer. Es una economía racionada, en especial desde hace un cuarto de siglo, que se sostiene en base a subsidios fiscales, que frena una acumulación del escaso excedente económico. La apertura al capital extranjero ha sido un fracaso, sea en significación, sea como vía de salida al estancamiento. La asociación del estado al capital extranjero, por la vía de uniones o por la impositiva, le permite apropiarse del excedente que crea la fuerza de trabajo, por medio de una remuneración muy abajo de su valor. Se trata de un método parasitario de subsistencia, no de una vía de desarrollo. El despido de centenares de miles de trabajadores del Estado que ha producido la llamada reforma de la economía, es una expresión contundente del agotamiento de este tipo de régimen. La finalidad de crear una fuerza de trabajo 'libre' a disposición del capital privado no ha tenido ninguna manifestación concreta del otro lado de la ecuación, el capital, y solamente podría tenerla por medio del capital extranjero, lo que significa una nueva colonización imperialista. El punto de partida para un nuevo equilibrio económico, desde el punto de vista del trabajo, pasa por eliminar esta relación parasitaria capital-estado sobre el conjunto de la sociedad, mediante la reapropiación del estado y los recursos estratégicos por parte de los trabajadores. Es desde una gestión colectiva de los trabajadores que debe abordarse la transición del parasitismo burocrática a un proceso de desarrollo. Esa transición, de todos modos, no es un asunto exclusivamente nacional sino que será condicionado, al menos en última instancia, por el desarrollo de la bancarrota capitalista a nivel mundial, con sus dos componentes fundamentales: una agudización de las luchas populares y el ascenso de una izquierda revolucionaria.


Programa

Las posibilidades de desarrollo que se atribuyen a una apertura de Cuba al capital extranjero, son puras fantasías. Dependerían, esencialmente, de una fuerte mediación del Estado, que para eso debería estar bajo el control efectivo de los trabajadores – no de una superestructura como la que representa la burocracia, que a su vez se escinde ante las nuevas presiones de afuera y de adentro. Haití, Puerto Rico, Santo Domingo o Panamá y las islas caribeñas son una muestra de los resultados históricos que podría producir una apertura incondicional al capital financiero. El resultado de un levantamiento del bloqueo no será independiente del programa que apliquen y de la fuerza que desenvuelvan cada uno de los protagonistas sociales fundamentales: el imperialismo, la burocracia, los trabajadores. El primer desafío de la nueva etapa para los trabajadores, para los socialistas y para la IV Internacional es la elaboración de un programa propio.

El nuevo giro político que se perfila en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos tendrá lugar con una demora enorme en relación a las restauraciones capitalistas en Europa y Asia en los 80/90, y ocurre en el marco de una bancarrota capitalista de alcance planetario. Esta discrepancia de los tiempos políticos no tiene una importancia menor; nada hay más relevante, en la política, que los tiempos y los contextos. En Cuba, la restauración capitalista plantearía la pérdida más o menos inmediata de su independencia nacional; la burguesía que podría tomar el relevo del estado cubano se encuentra en Miami; un apoderamiento de empresas por parte de la burocracia de La Habana enfrentaría más conmociones que las que atravesó la Unión Soviética. El entorno inmediato de Cuba – América Latina – se caracteriza por convulsiones reiteradas, que se desplazan de un país a otro. La crisis mundial le está pegando ahora con más fuerza. En este marco, la iniciativa de Obama tiene los trazos de un Frente Popular extra nacional entre el imperialismo 'democrático' y las burguesías latinoamericanas, de un lado, y una gran parte al menos del aparato de estado de Cuba, del otro. Los Frentes Populares aparecen, históricamente, como recursos para contener procesos revolucionarios. En Estado Unidos, las huelgas y movilizaciones de inmigrantes, y las recientes manifestaciones contra el gátillo fácil son indicios de la agudización de las contradicciones sociales en la principal metrópoli del imperialismo, que empujan en dirección a un frente popular en la política internacional.

La revolución cubana y la historia de Cuba de las seis décadas últimas no se han caracterizado por repetir en forma mecánica experiencias ajenas. Muy lejos de ello; más cerca geográficamente que ningún otro país con historia revolucionaria y contrarrevolucionaria, es el que menos ha cedido a la presión del capital internacional. Cuba no ha sido ni será un 'deja vu', al contrario se desatarán nuevas crisis y la posibilidad de nuevas revoluciones.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Crisis Mundial

01/12/ 2014 Prensa Obrera # 1344 Nicolás Roveri - Jorge Altamira Partido Obrero Argentina

No sólo el petróleo derriba a las bolsas

El martes 9 tuvo lugar una caída generalizada de las bolsas, en especial Shangai, China, y el colapso de la de Atenas -un 13 por ciento. ¿Acaso el "giro en la crisis mundial", detonado (pero no ocasionado) por el derrumbe del precio del petróleo, está llevando hacia una nueva bancarrota financiera -como la que ocurrió, en 2008, a partir de la quiebra del banco Lehman Brothers y la gigante del seguro AIG? La onda expansiva de China se manifestó en las bolsas de Europa, en el Bovespa de Brasil y en el Merval de Buenos Aires.

La baja del crudo

La baja del precio del crudo ha tenido un efecto devastador sobre compañías y Estados petroleros, extendida al instante al sistema bancario que los financia y al mercado de valores que cotiza sus acciones. En seis meses, el petróleo ha perdido la mitad del precio. Los especialistas discuten acerca de si este desmoronamiento obedece a un exceso de oferta o a una retracción de la demanda. Se trata, en realidad, de la conjunción excepcional de ambos factores: una sobreproducción originada por el ingreso al mercado de yacimientos que implican mayores costos de producción y un repliegue del consumo debido a la recesión que afecta a Europa y parcialmente a Asia. El impacto positivo que la caída de precios podría representar para el consumo está neutralizado por el incremento del valor real de las deudas, ya impagables, que produce una reducción de los niveles de precios.
Los países que se encuentran en la situación más comprometida son Venezuela, Brasil, Rusia y Nigeria; en el caso de las compañías, obviamente Gazprom, Petrobras o PDVSA, pero también las independientes que explotan el gas y petróleo no convencionales en Estados Unidos, fuertemente endeudadas a tasas de interés muchos puntos arriba del mercado. Petrobras, que explota el pre-sal en aguas profundas, ha perdido el 60% de su capital en Bolsa. También han sufrido un impacto fuerte las empresas de servicios tecnológicos, como Schlumberger y Tenarias YPF; Petrobras y Tenaris lideran las bajas de la Bolsa de Buenos Aires. En definitiva, el colapso del petróleo ha afectado a la cadena de pagos y al sistema financiero.

China y Asia

La caída de más de 5% en la Bolsa de Shangai fue gatillada por la introducción de nuevas reglas o parámetros para calificar la solvencia de los bonos corporativos de corto plazo (hasta 182 días); una forma de reconocer que los que se trafican en la actualidad tienen incorporado un riesgo elevado. Apunta a frenar el alto endeudamiento en la construcción, ocasionado por la especulación inmobiliaria. La nueva regulación deja fuera de precio al 60% de los bonos listados en los mercados -unos 200 mil millones de dólares (1,25 billón de yuanes) (Marketwatch, 9/12)-, que deberán ir a buscar refinanciación a las entidades fuera del sistema bancario, a tasas más altas de interés. El endeudamiento de este sistema bancario en las sombras es ya, sin embargo, muy elevado, y no cuenta con la garantía de rescate del Banco Central. Sobre llovido mojado, el Banco Central de China ha subido la tasa de interés de referencia, lo que afecta la capacidad de repago de los deudores.
Otra importante economía asiática que se desacelera es Japón, a pesar de las operaciones de inyección de fondos para revivir la economía y aumentar las exportaciones, mediante la devaluación del yen. También -muy importante- imponiendo una mayor flexibilización laboral. No hubo caso.
Piñata griega
La mayor caída de la Bolsa de Atenas en 27 años fue determinada por la convocatoria a elecciones anticipadas, que habrá de provocar el fracaso del parlamento para elegir a un nuevo presidente de la República. La victoria cierta del emergente movimiento de izquierda, Syriza, pone un signo de interrogación sobre el paquete de rescate al país, que, sin embargo, acaba de ser cuestionado incluso por el partido conservador en el gobierno. Syriza ha abandonado la intención original de cuestionar la deuda pública de Grecia (que después de un ajuste brutal es más alta que al comienzo -un 170% del PBI), e incluso de anular el llamado Memorando, en referencia a las medidas de ajuste. Bien mirado, Syriza es sólo el pretexto de una situación al borde del estallido. Grecia preocupa por sus repercusiones en Italia, cuya economía está paralizada y su deuda pública en un aumento sin pausa, así como por la situación de deflación en el conjunto de la zona euro. Grecia arrastró las bolsas de toda Europa al rojo.

La situación financiera corriente es más grave que la de 2008, porque la deuda total es mayor y su capacidad de pago menor. Hace un par de semanas, el ‘mercado’ tuvo un episodio de ACV, cuando desapareció de forma súbita toda forma de financiamiento, incluso en el mercado interbancos. Los mejores analistas -una minoría- interpretaron muy bien que la desaparición brusca de la liquidez indicaba que el mercado estaba abarrotado de papeles de deuda que no se van a pagar. Así empezó, un “martes negro" de julio de 2007, la crisis mundial en curso.
El curso que siga la crisis se deberá reflejar en los movimientos del oro, el cual ha perdido cerca de la mitad de su cotización en el pico (cerca de 2.000 dólares la onza a cerca de mil). Asistimos a una caída relativa frente a un fuerte descenso de los precios mundiales. Si la crisis desata una crisis bancaria, habremos de ver en cambio una fuerte revalorización del metal en calidad de moneda refugio de valor, o sea de dinero en última instancia. Como se dijo en un artículo reciente en Prensa Obrera, el "giro de la crisis mundial" consiste en que ella mutaría hacia la forma de una bancarrota del tipo 1929/30, que dislocó el mercado mundial y fue acompañada por una crisis agraria que no terminaría hasta el estallido de la Segunda Guerra.


27/11/ 2014 Prensa Obrera # 1342 Jorge Altamira Partido Obrero Argentina

Un giro en la crisis mundial

Aunque numerosos comentaristas ven en la caída de los precios internacionales del petróleo la oportunidad para una reactivación de la economía mundial, lo cierto es que anuncia un período catastrófico para numerosos países que han sobrevivido a la crisis gracias a la elevada renta minera. Entre principios de siglo y una fecha reciente, el barril de petróleo había subido de 10 a 150 dólares -con una recaída muy fuerte en 2009, hasta una cotización media de 100 dólares antes del desplome a 75 dólares. Ahora, el derrumbe, en pocas semanas, ha sido superior, en algunos casos, al 25 por ciento. Con la excepción de Estados Unidos, los cambios en los precios internacionales no repercuten en los precios internos y son, por lo tanto, inocuos para reactivar el consumo final. Ocurre que la mayor parte de los gobiernos necesitan los impuestos a los combustibles para hacer frente al pago de la deuda pública y al rescate de los bancos. Si bien el precio corriente continúa elevado en cualquier comparación, su impacto negativo sobre la tasa de beneficio de las compañías petroleras es muy fuerte debido al aumento de los costos que acompañó el alza de precios, sea por un reparto de la renta entre todos los sectores que intervienen en la producción (servicios tecnológicos), sea por la incorporación de yacimientos que exigen procesos más caros, sea por el incremento de las inversiones. La caída del precio del petróleo replica la de todos los rubros de minerales metalíferos y alimentos. Este giro modifica el curso de la crisis mundial porque da de lleno en la periferia, en el mismo momento en que se ha hecho más aguda en Europa y Japón. En principio, esta tendencia empalma a la crisis mundial actual con la de los años 30 del siglo pasado, la cual se caracterizó, de entrada, por una fuerte crisis agraria y el colapso del comercio exterior de los países de menor desarrollo.

La caída del precio internacional del petróleo es atribuida a diversos factores: una caída de la demanda de China y Europa, un fuerte aumento de la producción de combustibles no convencionales en Estados Unidos y hasta una recuperación de la producción en Libia y en Irak. La crisis de sobreproducción en China es decisiva, porque la presencia económica de China ha sido un factor fundamental en la expansión del mercado mundial. China se encuentra, asimismo, en las vísperas de un estallido financiero. Del otro lado, la elevadísima renta petrolera había abierto espacio para la producción costosa de gas y petróleo no convencionales en Estados Unidos. En el mercado norteamericano, el precio del gas ha caído al límite de la rentabilidad. El descenso del precio de la nafta en el surtidor -o del gas para la industria y la calefacción- se verá opacado por el cierre de yacimientos, cuya productividad es declinante. El boom de los combustibles en Estados Unidos fue alentado por las bajísimas tasas de interés, que permitieron financiar inversiones que a otras tasas habrían sido prohibitivas. De victimario en la pelea del petróleo, Estados Unidos podría convertirse en víctima, en el caso de que se cumpla el anhelo de la banca central de aumentar los tipos de interés. Si esto no ocurriera por la presión de la industria, se habría bloqueado el intento oficial de evitar ordenadamente un estallido financiero internacional.

Una “guerra del petróleo”

Un factor esencial en el derrumbe de la renta petrolera es, obviamente, Arabia Saudita, la cual se niega a restringir la oferta de combustibles para detener la caída del precio, para no beneficiar a sus competidores. Se podría decir que se ha entablado una suerte de guerra del petróleo entre Estados Unidos y Arabia Saudita, porque aunque los norteamericanos aún no exportan, sí han dejado de importar. Los sauditas tienen espaldas para aguantar una guerra de precios, pero hasta cierto punto: aunque tiene los costos más bajos del mundo, el presupuesto del Estado depende como nunca de los ingresos del petróleo. Una disminución de los subsidios públicos desestabilizaría el orden político en el agitadísimo Medio Oriente.

Los eslabones débiles incandescentes de esta crisis son Brasil, Rusia y Venezuela. Los costos de Petrobras y de PDVSA superan cómodos los precios actuales del petróleo; en estos niveles ambas empresas son inviables. El problema es que, además, tienen deudas gigantescas y son fuentes de financiamiento de Estados con deudas aún mayores. Las acciones de Petrobras cotizan a la mitad de su pico; los brasileños han sido advertidos de esta catástrofe con bastante antelación, cuando quebró el aventurero nacional y popular de Brasil, Eike Batista, un Cristóbal López agrandado del país vecino. En Rusia ocurre todo esto con el agravante de que varias compañías internacionales han abandonado su asociación con compañías rusas, en el marco de las sanciones de la Otan por la crisis de Ucrania. La oligarquía rusa ha hecho causa común con el capital internacional y está fugando capitales de Rusia en gran escala; el rublo ha perdido en 30% de su valor en tres meses. Todo esto vale también para Ecuador o Bolivia. La crisis brasileña afectará a todo su vecindario. Como se ha dicho arriba, está en picada todo el universo de materias primas.

La principal repercusión, de una aproximación de la crisis mundial en curso a la de los años '30, será sobre el comercio mundial, porque reforzará las tendencias hacia la autarquía económica, y esto a una crisis del sistema monetario internacional. El 'ascenso' del partido republicano en Estados Unidos cobra relevancia, en este contexto, porque es el abanderado de la guerra comercial. Y naturalmente de la guerra interna -ahí está el juicio de Ferguson.

domingo, 9 de noviembre de 2014

La consulta en Cataluña

La consulta en Cataluña: otro episodio de la crisis política en España


Pedro Marlez 05 11 2014 *


La crisis política española se desarrolla con lentitud, pero de manera inexorable. En los últimos cinco o seis meses hemos asistido a un conjunto de hechos que agudizan el proceso de descomposición: la convulsión en las elecciones europeas, el relevo en la monarquía, los escándalos de corrupción más graves de las últimas décadas y el conflicto entre el Estado y Cataluña. El gobierno derechista de Mariano Rajoy ha intentado encontrar alivio en los datos macroeconómicos, pero el optimismo es una impostura: no hay indicios de una recuperación sólida, más allá de los datos favorables del empleo, explicables por la actividad en el sector de servicios durante el verano. Los próximos meses serán muy duros para el gobierno y decisivos en los diferentes terrenos de conflicto.
En enero de 2013 el parlamento catalán aprobó una declaración de soberanía, que fue recurrida por el gobierno de Madrid y suspendida por el Tribunal Constitucional. En septiembre de este año el gobierno de Artur Mas aprobó la ley de consultas que debía ser el instrumento legal que permitiera la votación sobre la relación de Cataluña con el resto del Estado.
El mismo día en que firmó el decreto de convocatoria de la consulta, el presidente Artur Mas, afirmó en la televisión pública catalana que había que respetar la legalidad española y catalana, pero que daba por hecha la oposición del Estado; reclamó confianza porque, con astucia, el pueblo catalán podría votar. Unas horas después, en una reunión urgente, el Consejo de Ministros solicitaba la impugnación del decreto. El Tribunal Constitucional, máximo órgano jurídico, lo suspendía un día más tarde.
Artur Mas acabó cediendo y decidió acatar la decisión del Tribunal. El bloque soberanista de partidos políticos catalanes se deshizo por unos días. El desánimo se extendió entre los partidarios de la independencia, que confiaban en que la unidad de los partidos superaría la suspensión. ¿A tal grado de improvisación estaba expuesta la estrategia de los partidos nacionalistas? La izquierda independentista reclamó la desobediencia y la realización de la consulta tal como se había planteado. Su firmeza duró solo unos días.
El acuerdo llegó pocos días después. Mas anunció que se realizaría un “proceso de participación ciudadana”, con la misma pregunta de la consulta anterior. La “audacia” consistía ahora en rebajar el grado de implicación de las instituciones catalanas, la no participación de funcionarios sino de voluntarios, no firmar un decreto oficial y no utilizar el censo electoral; es decir, se trataba de intentar sortear una nueva suspensión legal. Mas afirmó que, aunque consideraba que había garantías democráticas suficientes, esta nueva acción solo podría ser plenamente desarrollada con unas elecciones posteriores, que, si se daban resultados favorables para los partidos independentistas, podrían considerarse plebiscitarias.
La insatisfacción fue grande en la mayoría del movimiento, pero acabó aceptando el planteamiento de Mas. El momento de la ruptura de la legalidad española se había aplazado: siendo imposible un auténtico referéndum de autodeterminación, cancelada también la consulta no vinculante, el 9 de noviembre se entendía como un paso previo en el camino de una declaración unilateral de independencia, proclamada por un futuro parlamento catalán con mayoría independentista.
A pesar de las precauciones de Mas, el gobierno de Rajoy ha solicitado nuevamente la suspensión. Todo parece indicar que el Tribunal Constitucional aceptará la tramitación y suspenderá cautelarmente la acción del día 9.
Sea cual sea la decisión del Tribunal, el domingo 9 de noviembre tiene que ser una jornada de movilización masiva. El pueblo catalán ha de expresar con claridad la defensa del derecho de autodeterminación. La izquierda independentista ha vinculado la independencia con el lema “para que todo cambie”. Si quiere ser coherente, tendrá que comenzar una campaña autónoma que movilice a los trabajadores y los jóvenes en torno a un programa anticapitalista.
CiU, el partido de Mas, ha aplicado las mismas medidas que el PP en Madrid o en cualquiera de las autonomías en que gobierna. Mas no solo ha hecho “recortes” (restricciones presupuestarias que afectan al gasto público en educación, sanidad y servicios sociales). Ha privatizado. Ha reprimido los movimientos de protesta. Ha callado sobre la corrupción en sus filas. La izquierda se verá desarmada si no acierta en la caracterización de la coyuntura y en la política necesaria. Los problemas no vienen porque “Espanya ens roba” (“España nos roba”), como se afirma desde un sector del nacionalismo.
Una política anticapitalista consecuente no puede limitarse a la vigilancia de los pasos de Mas. Debe plantear los dilemas del momento en términos clasistas, para no perder de vista el carácter de las fuerzas que dirigen el proceso en curso. Debería organizarse en los barrios obreros, entre la inmigración, entre la juventud combativa, entre los trabajadores no nacionalistas, expuestos a la influencia de los partidos reaccionarios contrarios a la autodeterminación. Debe proponer un proyecto propio de ruptura con el Estado monárquico y la Unión Europea, una salida anticapitalista a la crisis. Y unirse a los trabajadores de los demás pueblos del Estado, única posibilidad de triunfo.
En el resto del Estado domina en la izquierda una cierta incredulidad y la pasividad más vergonzosa. El hecho de que la derecha catalana esté al frente del proceso sirve como excusa para la inacción. No es suficiente con hacer declaraciones, dentro o fuera del parlamento, sobre el derecho de los catalanes a votar. Más preocupada por levantar candidaturas para las próximas elecciones locales y autonómicas, la izquierda no ha dado ni un paso para construir un movimiento que apoye sin condiciones la autodeterminación en Cataluña y que se pronuncie por la constitución de una República Catalana que decida libremente qué relación quiere mantener con el resto de pueblos del Estado, un movimiento que vincule la libertad nacional con la lucha contra la Monarquía, contra el pago de la deuda, con un programa que atienda las necesidades básicas de la clase trabajadora y los sectores populares golpeados por la crisis. La necesidad urgente es agrupar a los trabajadores en torno a ese programa.
La izquierda debe salir de la inactividad y crear un movimiento de lucha unitario con el mismo contenido. Un auténtico proceso de autodeterminación necesita que el movimiento obrero, la juventud y la izquierda española levanten la bandera de la independencia de clase y la unión libre de repúblicas.

*articulo extraído de www.redmed.org página digital en comun de las secciones europeas integrantes de la Coordinación para la Refundación de la Cuarta Internacional