Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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domingo, 27 de enero de 2013

YARE, LA PLANTA, EL RODEO, AHORA URIBANA

Prensa Opción Obrera 25 Enero - Febrero 2013

YARE, LA PLANTA, EL RODEO, AHORA URIBANA

Otra muestra más del fracaso del gobierno en las penitenciarías. Independiente de los avisos por Globovision, o por donde sea, nada dice de dónde salieron las armas de los reclusos. ¿Es que solo fueron los de la GNB los que realizaron la masacre? Ni en la cárcel como coto cerrado el gobierno bolivariano es capaz de imponer su “seguridad”.

El gobierno bolivariano hace uso de la represión “humanística” de la GNB para tratar de imponer el orden en otra cárcel donde la población penal supera con creces la  capacidad prevista. 54 muertos y 88 heridos, muchos de ellos de gravedad que han copado la emergencia del hospital Ruiz Pineda de Barquisimeto, ha sido el saldo de una requisa “anunciada”, según la ministra para el servicio penitenciario Iris Varela, por la prensa y la televisión de la burguesía además de su replicación por las redes sociales en internet.

El viernes 25 de enero, medios burgueses como Globovisión y El Impulso difundieron la noticia de esa planificada requisa por parte del ministerio de Varela con el apoyo de los cuerpos de seguridad que custodian la instalación penitenciaria de Uribana, cercano a la ciudad de Barquisimeto. La ministra Varela alega que por sus perversos intereses informativos los presos se amotinaron y ofrecieron resistencia a 500 efectivos de la GNB con el soporte disuasivo de 20 tanquetas blindadas, según informa en un artículo Johan Castillo en Aporrea.org el 25/01/2013 a las 06:39 pm. En esquivar su clara responsabilidad la ministra Varela “Señaló que hace 48 horas recibió información sobre violencia por “ajustes de cuentas entre bandas que hacen vida en el centro penitenciario”. Por ello, informó que se requirió el apoyo de la GNB para realizar una requisa en el recinto y desarmar a los reclusos.” (Aporrea.org, 25/01/2013 09:12 pm). La ministra Varela confirma así que esperó, desde el miércoles 23 cuando se entera de “ajustes de cuentas entre bandas que hacen vida en el centro penitenciario” al viernes 25, 48 horas, para hacer la tan necesaria requisa, pero también para que los “pranes” se organizaran ante ella.

Según las declaraciones de la ministra se tendría que aceptar que los reos se organizaron para enfrentar la requisa “humanista” de la GNB porque Globovisión, o cualquier otro medio burgués, informaron de la misma antes de iniciarse. En realidad son los “pranes” armados a partir del negocio carcelario, y el gobierno lo sabe, quienes mandan dentro del recinto donde los cuerpos represivos del Estado son arte y parte.

El sistema carcelario venezolano es un gigantesco negocio a mantener aunque sea una total afrenta a los postulados “humanistas” bolivarianos. El sistema de justicia, permanece inalterado permitiendo que miles de procesados permanezcan presos sin juicio ni condena por años alimentando el monstruo carcelario, el mismo que no conoce de algún capitalista o burgués de relevancia puesto tras las rejas.

Como colofón a los sucesos de Uribana, la ministra Varela anunció el traslado inmediato de los sobrevivientes al centro penitenciario de su escogencia. Los casi 2.000 “pobres presos”, de una cárcel construida para 840, irán a engrosar de ese modo el hacinamiento en otras del país. Todo un caldo de cultivo para el negocio de las armas suministradas por sus esbirros, el retraso procesal del sistema de justicia burgués, y la restructuración de los clanes a partir de los “pranes” y sus “luceros” en otros centros penitenciarios. “Hoy cerramos un capítulo de violencia en el avance de la política penitenciaria con la evacuación de este centro”, anunció también la ministra Varela (VTV 26/01/2013). En realidad es arrastrar la arruga hasta que suceda otra masacre en algún otro centro penitenciario.

Para darle una salida social a la crisis penitenciaria hay que destruir los fundamentos de (in)justicia que el Estado capitalista y burgués promueve al defender a los dueños de los medios de producción y su propiedad privada. La insolvencia bolivariana reside en su carácter de protector de la clase dominante y su papel de administrador del Estado en plena bancarrota mundial del capital de la cual veremos más sus efectos los asalariados este año. Son las cruentas relaciones de producción capitalistas las causantes de que los que nada tienen y los más jóvenes (entre 18 y 23 años está la edad de la mayoría de los procesados de Uribana) den con sus huesos en las cárceles. Las cárceles venezolanas son el centro de retención de los más desposeídos del país que sobreviven de la informalidad del empleo porque para el Instituto Nacional de Estadística basta que hayan “trabajado” 4 horas en la semana cuando es  realizada su encuesta que declara que el desempleo en diciembre cerró en 5,9%, pero que entre los que están en capacidad productiva entre 15 y 24 años, es de 14% (ine.gov.ve).

El gobierno de los trabajadores y de los que nada tienen es la alternativa para destruir a ese Estado, su justicia burguesa y el sistema carcelario abyecto que asesina en nombre del “humanismo” de manos de sus instrumentos de represión militar y policial.

martes, 15 de enero de 2013

Trabajadores tercerizados de Chrysler denuncian a la empresa por no reconocerles los mismos derechos que tienen los fijos aunque está plasmado en la contratación colectiva


Hemos recibido esta comunicación de parte de trabajadores tercerizados de Chrysler en Valencia. Hay que hacer un plan pidiéndole la solidaridad efectiva al sindicato y exigiendo el cumplimiento del convenio para todos los trabajadores. !!!No a la división de los trabajadores por parte de la empresa¡¡¡

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En vista de la promulgación de la nueva LOTTT el pasado 01/05/2012, nosotros los trabajadores tercerizados de CHRYSLER L.L.C. convocamos a los representantes de dicha empresa trasnacional ya mencionada y a los representantes de las empresas tercerizadas en las cuales nosotros laboramos, a una mesa de diálogo en la Inspectoría del Trabajo de Valencia en donde nosotros nos fundamentamos en la labor que realizamos en las líneas de producción según los artículos 47, 48, 50 y en las DISPOSICIONES TRANSITORIAS, DEROGATORIAS Y FINAL de la LOTTT, donde se prohíbe la tercerización; aunque también estos artículos le dan tres (03) años a la empresa para que se ajuste a esta ley, también dice claramente que mientras trascurre ese tiempo los trabajadores tercerizados debemos de tener los mismos beneficios que tienen los trabajadores de la nomina fija de la empresa.

Luego de planteado todo esto los representantes de CHRYSLER L.L.C. dijeron que tenían que esperar una inspección por parte de la Inspectoría del Trabajo. Hasta allí llegó la mesa de diálogo. Luego hicimos la solicitud de la inspección pero nunca llegó. En vista de nuestras incomodidades por no tener respuestas le hicimos otro llamado a CHRYSLER L.L.C. pero esta vez en otro ente gubernamental, al día siguiente la empresa presentó un listado de los trabadores de las distintas contratas que ellos asumieron eran tercerizados, esto posible gracias al grupo sindical de CHRYSLER L.L.C. quienes nos incluyeron en las cláusulas del contrato colectivo que se estaba discutiendo en esos momentos, y donde la lucha parecía dar sus frutos para todos, tanto para los trabajadores de la nomina fija como para nosotros los trabajadores tercerizados.

El nuevo contrato colectivo comenzó a entrar en vigencia el 01/08/2012, ahora la situación es bella pero solo para los trabajadores de la nomina fija de CHRYSLER L.L.C.. ¿Por qué decimos esto? Porque los trabajadores tercerizados no hemos visto nada de resultados a nuestro favor. Por eso les pedimos que publiquen esta información y la ministra MARIA CRISTINA IGLESIA sepa por lo que estamos pasando:

1.      Que somos trabajadores tercerizados que estamos en situación de desamparo.
2.      Que CHRYSLER L.L.C. firmó un contrato colectivo con el grupo sindical de la empresa donde los tercerizados tendríamos iguales beneficios que los fijos.
3.      Que la misma empresa presentó una lista descriptiva de todos los trabajadores que nos encontramos tercerizados y con todo esto no quieren asumir responsabilidades que por ley nos corresponden.

Por favor ministra pedimos muy humilde y desesperadamente su ayuda...!

Trabajadores tercerizados de CHRYSLER L.L.C.

jueves, 10 de enero de 2013

LA RESPUESTA PARA IMPEDIR CUALQUIER GOLPE DE ESTADO ES EL GOBIERNO OBRERO Y POPULAR


LA RESPUESTA PARA IMPEDIR CUALQUIER GOLPE DE ESTADO ES EL GOBIERNO OBRERO Y POPULAR

Las bases chavistas han sido convocadas a las calles ante un supuesto golpe de estado que daría la derecha en la fecha en que la CRBV establece debería juramentarse Chavez como presidente ante la Asamblea Nacional. El vicepresidente Maduro ha informado que Chavez le ha indicado que por su delicada condición de salud no podrá hacer acto de presencia. Como resultado la derecha le exige a Diosdado Cabello que asuma él porque por la CRBV le correspondería ser el presidente de la república al ser presidente de la Asamblea Nacional.

En las calles también estarán la GNB y la PNB. "Nosotros desde el Comando Estratégico Operacional hemos tomado medidas y estamos dando un reforzamiento a los puestos fronterizos, implementando patrullaje intensivo con la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia, para llevar esa sensación de paz que requiere el pueblo venezolano", según palabras del mayor general Wilmer Barrientos, jefe del Comando Estratégico Operacional de la FANB (AVN 09/01/2013).

Con ese despliegue de fuerzas civiles y militares en las calles a favor del chavismo en el gobierno y sin alguna convocatoria a éstas por parte de la derecha o de quienes la apoyan a menos que sea a modo de guarimbas a través de las redes sociales que tienen su origen en Miami, la posibilidad de un golpe de estado se traduce en ruido donde los herederos del chavismo en el gobierno enfrentan así su primera crisis política empantanados entre la defensa a ultranza que hacen al Estado de los capitalistas y la espera a una recuperación definitiva, aunque improbable, que le devuelva a Chavez el poder político presencial del gobierno y por tanto de ese mismo Estado. Tanto las propuestas del chavismo como las de la derecha lo que pretenden es sostener la viabilidad del Estado de los capitalistas aún en presencia de la crisis política que toma cuerpo.

El TSJ ha venido a convalidar constitucionalmente el derecho a los herederos del chavismo en el gobierno de ejercer ellos el poder político con una continuidad administrativa que no les transfiere el apoyo casi plebiscitario de las grandes mayorías pobres y explotadas que éstas les han dado a Chavez con el voto el pasado 7 de octubre.

Una encuesta de reciente data de ICS revela que 73,3% de la población tiene sus dudas con la información oficial suministrada respecto a la salud de Chavez y las perspectivas de su recuperación definitiva (30,5% de la población estaría poco o nada satisfecho, otro 12,8% estaría algo satisfecho mientras 30% lo estaría medianamente). Sin embargo “el informe de la encuestadora señala que 68,5% de los encuestados expresó estar de acuerdo con que se le permita al presidente Chávez cumplir con su recuperación y juramentarse después del 10 de enero” (AVN 10/01/2013).

Las grandes mayorías explotadas y oprimidas se encuentran ante la incertidumbre de la espera del retorno de Chavez al poder político o el aceptar que otros en su nombre lo asuman. Mayor complicación ante la discrepancia entre dos tendencias del chavismo en el gobierno representadas por Maduro y una buena parte del sector civil, y la otra por Cabello y el sector militar, este último favorecido con los resultados electorales a las gobernaciones del pasado 16 de diciembre.

Esta incertidumbre tiene una importancia excepcional en Venezuela, debido al carácter único del poder ejercido por Chávez. Más allá de la obsesiva exhibición que el chavismo hace de la CRBV, el régimen chavista se caracteriza por el poder personal, asentado en un apoyo plebiscitario de las grandes mayorías explotadas y oprimidas a Chávez. Se trata de una capacidad de arbitraje excepcional ante los conflictos de clases en el país. Un gobierno que se asiente en una referencia al chavismo, sin obtener para él una demostración de apoyo plebiscitario, no podría sustituir esa capacidad de arbitraje. Chávez entendió esto perfectamente cuando designó a Maduro como candidato en una nueva elección, que debía operar como un referendo popular hacia un chavismo sin Chávez. La dirección chavista ha vacilado, sin embargo, en seguir ese rumbo y se refugia en la expectativa de una rehabilitación, al menos parcial, de Chávez, como consecuencia de la competencia entre Maduro y Cabello.

Hay que aprovechar los deseos de movilización de las masas para que asuman ellos el gobierno en vez de que sirva de catarsis colectiva pero nada cambie. La izquierda clasista debe actuar para aclararle a las bases chavistas –que hoy en las calles se asumen de presidentes asumiendo el legado de Chavez– que el poder político puede ser asumido en los hechos en forma colectiva por ellos, más cuando a las condiciones de crisis política observadas se perfilan la de la crisis económica –consecuencia de los efectos de la bancarrota mundial del capital en el país–, que conduciría a una indetenible devaluación del bolívar y el uso de abundantes recursos monetarios, más de 18.000 millones de dólares para pagar deuda a los pulpos financieros capitalistas imperiales y una cantidad tres veces mayor para que la burguesía importe el 80% de lo que se consume en el país y la banca otra vez obtenga mayores beneficios, en vez de ser aplicadas en desarrollo productivo nacional o en un reforzamiento a las misiones ante el desabastecimiento y la especulación que organiza la burguesía de los artículos de primera necesidad como el pollo, el azúcar, el arroz y las harinas de trigo y de maíz ante la indiferencia de los funcionarios del gobierno bolivariano.

Es el gobierno obrero y popular la salida a las tentativas golpistas de la derecha pero también a la vacilación de la dirección chavista en el gobierno en asumir el legado dejado por Chávez. Es el gobierno obrero y popular la salida para poner presos a los especuladores y acaparadores. La salida es por la izquierda pero se requiere de su unificación tras un partido de los trabajadores para ser alternativa de poder en función de la clase social de las mayorías explotadas y oprimidas.

QUE LA CRISIS LA RESUELVA LA UNIÓN DE LOS EXPLOTADOS Y LOS OPRIMIDOS CON EL GOBIERNO OBRERO Y POPULAR.

QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS QUIENES HAN SIDO LOS CAUSANTES. NO A LA DEVALUACIÓN NI AL PAGO DE LA DEUDA.

CÁRCEL A LOS ESPECULADORES Y A LOS ACAPARADORES.

POR UN FRENTE DE IZQUIERDA Y DE LOS TRABAJADORES QUE ORGANICE Y MOVILICE A LAS MASAS EN POS DE SU PROPIO GOBIERNO.

EL GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES ES EL PASO CONCRETO PARA CONSTRUIR EL SOCIALISMO.

Opción Obrera
10/01/2013

Venezuela en una encrucijada


Venezuela en una encrucijada

La grave dolencia que aqueja a Hugo Chávez ha creado una situación política delicada en Venezuela. Chávez se encuentra impedido, en forma absoluta, de asumir su tercer mandato de gobierno en la fecha prevista por la Constitución.

La información sobre su estado de salud no es transmitida en forma directa por el equipo médico que lo atiende. La versión oficial, por su lado, no permite conocer de un modo incuestionable el grado de su impedimento ni las perspectivas y plazos de su recuperación. En previsión de una situación de este tipo, Hugo Chávez había designado al vicepresidente, Nicolás Maduro, como el candidato que debía representar su legado político a partir de la convocatoria a nuevas elecciones. No es éste, sin embargo, el rumbo que ha decidido tomar el oficialismo, el cual ahora busca refrendar el tercer mandato de Chávez con una movilización popular e incluso con la asistencia de algunos mandatarios latinoamericanos. El gobierno efectivo pasaría, entonces, a manos del vicepresidente Maduro, sin el requisito de un juramento previo.

De acuerdo con un analista político, Jorge Gómez Barata, en circunstancias “imprevistas” como lo es la actual, la Constitución de Venezuela “no establece lugar, fecha ni plazos” para la jura presidencial, lo que deja la facultad de aplicar el procedimiento de asunción del nuevo gobierno a la Asamblea Nacional o al Tribunal Supremo de Justicia. En la sesión parlamentaria del martes 8, la mayoría chavista estableció que no era necesaria la formalidad del juramento de Chávez, porque se trataría de una continuidad, sin interrupción legal, del mandato precedente. Como consecuencia de esta situación, se han establecido en Venezuela tres poderes. Por un lado, el del presidente Chávez, electo en forma plebiscitaria, quien, sin embargo, no puede ejercer su mandato, pero tampoco lo ha transferido a otra persona; por otro lado, la Asamblea Nacional, que legitima el ejercicio efectivo del gobierno en el vicepresidente electo, Nicolás Maduro; finalmente, Nicolás Maduro, que pasa a ser un presidente provisional sin término de mandato. Este esquema podría cambiar si una mejoría en su salud le permitiera a Chávez prestar juramento ante el Tribunal Superior de Justicia, incluso en La Habana, y el gobierno pasara al vice por impedimento temporal del titular.

La oposición al chavismo se ha trazado, en estas circunstancias, una política diferente al planteo oficial. Entiende que el impedimento de Chávez para asumir un mandato nuevo ha creado una acefalía de poder, la que debe ser superada por la asunción interina del presidente de la Asamblea Nacional y la convocatoria a elecciones en un plazo determinado. Si la salida decidida por el oficialismo equivale al establecimiento de un ‘gobierno de facto’, respaldado por la Asamblea Nacional; la que impulsa la oposición constituye, en principio, una tentativa de golpe de Estado -esto porque privaría a Hugo Chávez del mandato electoral que lo ratificó como Presidente, con independencia de la posibilidad de que se recupere físicamente en un tiempo previsible. La oposición se encuentra en el peor momento político desde que se unificó en un frente hace dos años, luego de haber perdido las elecciones presidenciales en octubre pasado, y después de la derrota severa que sufrió en las de gobernadores en diciembre. En este último evento, una parte considerable del electorado opositor boicoteó la asistencia a las urnas, en un claro síntoma de desmoralización política. Con la ofensiva por la convocatoria a nuevas elecciones, estaría pretendiendo explotar el desconcierto que ha provocado en el chavismo la incapacidad física de Chávez. Un sector de la oposición, por su parte, ha decidido apretar el acelerador: desde redes sociales, con sede en Miami, se ha convocado a manifestaciones de protesta contra la decisión de la Asamblea de legalizar el nuevo gobierno sin juramento previo de Chávez. La crisis agarra a la oposición en el peor estado desde el fracaso del sabotaje petrolero de 2002/3. Incluso es mayor su aislamiento internacional, como lo demuestra el respaldo de los gobiernos de Unasur a la salida provisional a la acefalía de gobierno decidida por el oficialismo.

La incertidumbre acerca de la sede del poder y de las personas que lo detentan tiene una importancia excepcional en Venezuela, debido al carácter único del poder ejercido por Chávez. Más allá de la obsesiva exhibición que el chavismo hace del libro de la Constitución bolivariana, el régimen chavista se caracteriza por el poder personal, asentado en un apoyo plebiscitario de la población pobre a Chávez. Se trata de una capacidad de arbitraje excepcional ante los conflictos de clases en el país. Un gobierno que se asiente en una referencia al chavismo, sin obtener para él una demostración de apoyo plebiscitario, no podría sustituir esa capacidad de arbitraje. Chávez entendió esto perfectamente cuando designó a Maduro como candidato en una nueva elección, que debía operar como un referendo popular hacia un chavismo sin Chávez. La dirección chavista ha vacilado, sin embargo, en seguir ese rumbo y se refugia en la expectativa de una rehabilitación, al menos parcial, de Chávez.

El asunto es álgido, porque Venezuela enfrenta desequilibrios económicos importantes que se manifiestan en la inflación, en un mercado de divisas paralelo que se cotiza tres veces por encima del oficial, en la falta de divisas para importar, en la expectativa de una nueva maxidevaluación. Un gobierno sin mandato popular propio, que solamente se asiente en el legado de Chávez, tendría, en principio, una enorme dificultad para tomar decisiones drásticas y una dificultad aún mayor para hacer frente a las protestas populares que no dejarían de generar. Es claro que si adoptara el reclamo de la oposición de llamar a elecciones, aparecería ante el pueblo como cómplice de una prematura decapitación de Chávez. Visto desde esta perspectiva, un gobierno interino del presidente de la Asamblea Nacional podría servir de cultivo a una enorme crisis política.

En los términos de las fuerzas en presencia, la situación creada en Venezuela parece empantanarse en un impasse, agravado por el cerco informativo sobre el estado de salud de Chávez. Es necesario, entonces, encarar esta crisis desde una perspectiva más amplia, que permita convertirla en preludio de desarrollos revolucionarios. En primer lugar, es obvia la necesidad de exigir una información médica directa de lo que está ocurriendo en La Habana, para que los trabajadores puedan evaluar la situación con un conocimiento cabal. El propósito de sustituir un poder plebiscitario personal por el de una camarilla que pretende recoger ese poder como una herencia, sólo puede conducir a nuevas crisis y a salidas anti-populares. Lo que sería realmente un avance es que las masas se reapropien del poder que cedieron a Chávez en forma plebiscitaria, esto por medio de un régimen asambleario -o sea formando consejos obreros, populares, comunas- con la finalidad de establecer un programa propio frente a la crisis social y económica, y de convertir a esos organismos en instrumentos de lucha social y política.

En Venezuela existe un árbitro potencial, frente a una crisis política, que no es otro que la cúpula de las fuerzas armadas, que controla la mayor parte del aparato de gobierno. Pero no sería un arbitraje popular y, por el contrario, podría convertirse en el punto de partida para revertir un ciclo histórico que comenzó con el caracazo de 1989; siguió con el levantamiento militar y popular de 1992, y tuvo su apogeo en la derrota del golpe de abril de 2002 y del lockout patronal de 2002/3.

Jorge Altamira

http://po.org.ar/po1254/2013/01/10/venezuela-en-una-encrucijada/

jueves, 13 de diciembre de 2012

Hugo Chávez


Hugo Chávez

Las autoridades políticas de Venezuela están llamando “a prepararse para lo peor”. En distintos puntos de ese país se reúnen colectivos sociales para rezar por la salud de Hugo Chávez. La muerte de Chávez sería un golpe moral para los millones de venezolanos cuyas vidas cambiaron como consecuencia de la acción social de Chávez, así como también para los que han vivido la experiencia bolivariana como una reivindicación simbólica de los oprimidos.

La desaparición física de Chávez sería un golpe fatal para el liderazgo chavista. Chávez no sólo ha gozado de una autoridad personal, sino que lo ha distinguido por sobre todo el ejercicio del poder personal. Salvo una ultra minoría de la vieja izquierda, como el ex vicepresidente José Vicente Rangel, el grupo dirigente bolivariano se caracteriza más como una corte que como un equipo de cuadros. El núcleo duro de la dirección viene del nacionalismo militar, el Movimiento Revolucionario Bolivariano, no de la izquierda. A la sombra del chavismo se ha enriquecido la llamada ‘boliburguesía’, insertada en el presupuesto de PDVSA. El chavismo no puso fin a la condición rentista del capitalismo venezolano, sólo alteró la ruta de esa renta, la cual antes alimentaba a la banca internacional y luego fue orientada al asistencialismo social. En ausencia de una industrialización vigorosa, el asistencialismo se agota por una ausencia de base económica y de desarrollo social. La modificación del hábitat de las masas es imposible sin el desarrollo de las fuerzas productivas. La salida de Chávez coloca al régimen venezolano ante la disyuntiva de convertirse en militar o co-gobernar parlamentariamente con la oposición. El corresponsal de La Nación en Caracas ha dado cuenta de conversaciones entre ambos bandos e incluso de una acentuación de la división entre los opositores, en cuyas filas milita con fuerza un sector golpista con apoyo de los republicanos norteamericanos. Los planes de Chávez de vaciar al régimen constitucional vigente –esto mediante una transferencia de funciones de gobierno de los estados y municipios a las comunas populares– ya eran ficticios o inviables bajo su liderazgo y no podrían sobrevivir en su ausencia.

Al nacionalismo latinoamericano, la desaparición de Chávez lo dejaría sin referencia; el ‘socialismo del siglo XXI’ operó como un sustituto minusválido de la Revolución Cubana. Para la totalidad de los gobiernos latinoamericanos de la nueva hornada, su ausencia será una excelente oportunidad para sacarse la carga que representaba para ellos el radicalismo del chavismo y su abierto desplante a la diplomacia norteamericana y occidental en general. ¡Cuántas veces Kirchner y Lula manifestaron su fastidio por las ‘transgresiones’ del chavismo! Esto no les impidió hacer negocios excelentes, incluso en el plano de las camarillas gobernantes respectivas. Un buen trabajo de ocultamiento mantiene en el olvido la posición ambigua del gobierno Lula en ocasión del sabotaje petrolero de 2002/3, cuando propuso la mediación de un “grupo de países amigos” con representación paritaria de los enemigos del chavismo. En la base de América Latina, el bolivarianismo no hundió raíces y languidece sin prisa ni pausa. El agotamiento del nacionalismo pequeño burgués, de distintas características, está agotado desde mucho antes de que ocurriera el drama del caudillo venezolano. La reorientación de las relaciones entre el bolivarianismo venezolano y la derecha financiera de Colombia, que se plasma con más fuerza con el inicio de las conversaciones de paz con las Farc, son una expresión de la vasta operación internacional emprendida por el gobierno norteamericano para contener dentro de límites precisos la impronta chavista. Los choques seguirán, inevitablemente, porque el imperialismo yanqui no ha renunciado a recuperar el control del oro negro de Venezuela.

Ningún socialista ha dejado de asociarse al dolor de las masas cuando pierden a sus grandes caudillos, pero ello no los ha apartado nunca de continuar con la crítica severa que sirva para apartarlos del callejón sin salida del nacionalismo, que en las naciones oprimidas aparece como un antimperialismo –casi siempre verborrágico. Los caudillos nacionalistas se sirven del influjo que ejercen en las masas, no para abrir una ruta de autoemancipación, sino para someterlas a la regimentación del Estado, como factor de presión frente algunos intereses capitalistas foráneos. Una parte de la prensa ha hecho circular la versión de que estaríamos ante una ‘mise en scène’, para dramatizar las elecciones regionales que tendrán lugar el próximo domingo.

Cuando la amenaza de una desaparición física de Chávez está dando lugar a planteos políticos de toda especie, queremos dejar clara la caracterización de la persona, el movimiento y la situación concreta que hacemos desde el Partido Obrero.

Jorge Altamira

martes, 11 de diciembre de 2012

Para los trabajadores la única alternativa es su propio gobierno


Ante la propuesta de Chavez y su alternativa presidencial con Nicolás Maduro
Para los trabajadores la única alternativa es su propio gobierno

Los trabajadores necesitamos de nuestro propio partido revolucionario y plantearnos conquistar el gobierno para dar los pasos concretos que nos conduzcan al socialismo. Maduro desde la vicepresidencia, Diosdado Cabello desde la presidencia de la AN, junto a Ramírez en PDVSA, Giordani y Merentes en la economía y María Cristina Iglesias en lo que compete al trabajo, consolidan la derecha endógena junto a infinitos cargos dirigidos por militares como la CVG y el IVSS. El sector militar chavista en el gobierno es tan poderoso que ha copado más de la mitad de los candidatos a gobernadores en las elecciones del 16 de diciembre mientras otros cuantos candidatos civiles se pliegan a esa camarilla con el mismo fin. No es por menos que para darle mayor cabida al sector castrense a nivel gubernamental se haya creado la Operación Eficiencia o Nada para justificarle algún trabajo al inmenso contingente de parásitos que representan para el Estado en los actuales momentos. La “contraloría social” termina siendo sustituida por la militar en sus intereses más concretos.

La GNB cumple su tradicional papel en el Estado. El coronel Delgado, del DESUR N° 2 de Carabobo, se destaca reprimiendo con saldo de varios heridos tanto en la arremetida en Petrocasa como en la de Galletera Carabobo que incluyó también detenciones. En Guayana acaban de militarizar la ciudad como respuesta a los reclamos que realizaban los tercerizados de Venalum. Otro militar de trayectoria como Clíver Alcalá Cordones está "prestado" en el estado Bolívar para tan excelsas funciones.

La derecha endógena al interior del chavismo gobiernero no se diferencia en mucho de la agrupada en la MUD, ambas comparten el objetivo de cómo los trabajadores seguimos pagando los costos de la crisis que los capitalistas han creado. Es tanto el parecido que inclusive la oposición de derecha ha aceptado integrarse al sostén del Estado de los capitalistas propuesto desde el gobierno bolivariano a cambio de acuerdos de libertad de sus figuras políticas en cárceles o en el exilio.

Para 2013 la situación no puede vislumbrarse más negra para los trabajadores. Jorge Giordani ya dijo que tendremos que pagar más por los precarios servicios de agua, luz y teléfonos. Una nueva devaluación del bolívar se hará antes o después de las elecciones municipales del 2013, implicando una desvalorización inmediata de nuestros salarios. El decreto anual de inamovilidad se perfila a no ser renovado abriendo la posibilidad de reducciones masivas de personal en las misiones o en el sector público –en el sector privado los patronos despiden con o sin inamovilidad alguna. El fin justifica los medios: el Estado debe cancelarle al capital financiero internacional 15.000 millones de dólares por concepto de servicio de la deuda tan sólo en el 2013. Para qué recurrir al FMI si a nombre del socialismo un paquetazo bolivariano se prefigura en el horizonte.

Maduro fue el creador de la Central Bolivariana de Trabajadores para desviar sus luchas, derrotarlas, y hasta reprimirlas de la mano de sus bandas armadas como la Muralla Roja de Andrés Escalona o del Movimiento 21 en Guayana. Un nuevo aniversario con la contratación colectiva vencida cumplirán los empleados públicos y los del sector salud; las de los trabajadores del sector eléctrico y en las empresas básicas de Guayana continúan siendo postergadas; la tercerización y la precarización laboral seguirán siendo la forma esencial de contratación en el sector público; los trabajadores petroleros terminan recibiendo menos beneficios por prestaciones sociales que los que establece la para nada revolucionaria LOTTT, sin faltar que a ellos y los eléctricos como a los de las universidades se le desconoce su contratación colectiva.

Nicolás Maduro es el promotor de la burocracia sindical que somete al movimiento obrero al paquetazo bolivariano, sin embargo los conflictos obreros y sociales cunden por doquier al cierre de 2012. Para impedirlo hoy más que nunca es necesario un plan de lucha para evitar que la incapacidad capitalista nos la carguen sobre nuestros hombros.

POR LA INDEPENDENCIA DE CLASE DEL MOVIMIENTO OBRERO PARA ENFRENTAR EL PAQUETAZO BOLIVARIANO
BASTA DE TERCERIZACIÓN LABORAL Y DE TRABAJO PRECARIO
POR LA ADMISIÓN E INMEDIATA DISCUSIÓN DE LOS CONVENIOS COLECTIVOS
POR LA INMEDIATA DISMINUCIÓN DE LA JORNADA LABORAL
POR UN AUMENTO GENERAL DE SALARIOS DE ACUERDO AL VALOR DE LA CESTA BÁSICA FAMILIAR


EL GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES ES EL PRIMER PASO HACIA EL SOCIALISMO

jueves, 6 de diciembre de 2012

Detienen a Roberto Yépez, Integrante de Opción Obrera – CRCI


Partido Obrero, 6 diciembre de 2012, No. 1251
Detienen a Roberto Yépez
Integrante de Opción Obrera – CRCI

El lunes 3 de diciembre fue detenido junto a otros cuatro luchadores obreros, el compañero Roberto Yépez de Opción Obrera, sección venezolana de la CRCI, que estaban acompañando a los trabajadores en huelga de Galletera Carabobo en Tocuyito, estado Carabobo.

La detención ocurre luego de una razzia fascista de la Guardia Nacional Bolivariana del comando N° 2 de esa población, luego que los trabajadores en huelga denunciaran -con la acción directa de un corte de rutas- el exabrupto jurídico que un juez del Trabajo había cometido al dictaminar, el pasado 29 de noviembre, un amparo al “derecho al trabajo” solicitado por esquiroles (carneros) que vulnera el derecho a huelga.

Sin mediar ninguna alternativa de solución al motivo de fondo de la protesta obrera -la defensa irrestricta al derecho a huelga y la firma con lo propuesto por los trabajadores a la contratación colectiva-, el destacamento de la GNB arremetió con saña sobre los trabajadores y acompañantes solidarios. Varios de los manifestantes resultaron heridos por el accionar fascista que recurrió a las ráfagas de los fusiles para dispersar a los manifestantes. No bastándoles con la represión desmedida y la desarticulación de la manifestación, pasaron a detener a cinco de los que participaron en ella: nuestro compañero Roberto Yépez, la coordinadora nacional de la central nacional sindical Unete, Marcela Máspero, Julio Polanco, secretario general de la federación sindical regional Fusbec, Edgar Jiménez y José Guillen, del sindicato nacional de farmoquímicos.

Las imputaciones realizadas a los cinco luchadores obreros representan un avance en la criminalización de la protesta obrera y para tal fin fueron llevados ante el juez de control, luego de ser sometidos a vejaciones y maltratos en la sede del comando de la GNB.

De inmediato y al difundirse la noticia de lo sucedido, se activó toda una cadena en solidaridad con los cinco compañeros detenidos. Incontables denuncias reclamando por su liberación inmediata fueron registradas a nivel nacional y también internacional. Lo que pretendía ser un nuevo intento de criminalizar la protesta obrera, tuvo que ser desbaratado a instancias de los factores políticos que veían con preocupación que sus resultados se salieran del cauce pretendido. Al final, el juez de control sobreseyó las imputaciones presentadas por los gorilas.

Los antecedentes de la protesta obrera devienen de la decisión de un juez del Trabajo, comprado por los patronos de Galletera Carabobo, al darle el amparo al “derecho al trabajo” a una minoría de 35 trabajadores afectos al patrono vulnerando y obstruyendo el derecho a la huelga decretada legal por el Ministerio del Trabajo, que la mayoría -140 trabajadores de producción- mantienen ya por tres meses ante la total indiferencia de las instituciones del Trabajo del estado y del país.

De esta experiencia, los trabajadores han de sacar provecho. Los que luchan defenderán -con la movilización y la acción directa- el derecho irrestricto a huelga, y contra los “amparos” usados como subterfugios por los patronos para vulnerarlo.