Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



Comunícate con nosotros por los siguientes buzones de correo:

info@opcionobrera.org
opcionobrera@yahoo.com
opcionobrera@hotmail.com





jueves, 28 de mayo de 2026

Consideraciones metodológicas sobre la izquierda

 Consideraciones metodológicas sobre el estado actual de la posición de la izquierda organizada y coherente en la crítica social y las luchas sociales




Ana Bazac

Profesora de la División de Lógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia, Comité Rumano de Historia y Filosofía de la Ciencia y la Tecnología, Academia Rumana.

Este artículo, si bien resalta conceptos filosóficos, aborda aspectos teóricos, intrínsecamente ideológicos, delineando marcos metodológicos relacionados con el comportamiento de la izquierda coherente, al menos durante las últimas décadas. En última instancia, estos marcos son responsables del retroceso y la escasa eficacia de la izquierda coherente organizada y, en cierto modo, del espíritu popular de izquierda, aunque, por supuesto, están históricamente determinados. Concretamente, por un lado, los marcos pueden considerarse epistémicos generales, pero, por otro lado, como el pensamiento político —aquí, de alguna manera, incluso de la izquierda coherente— que se apropia de los patrones políticos del adversario.

La cuestión es que pueden invertirse, y aquí la simple expresión «filosófica» de la lógica subyacente y de las razones de ser de la izquierda consecuente es una condición clave.

De hecho, el artículo tiene una forma asimétrica: la presentación de los marcos metodológicos se produce tras una discusión más extensa de los aspectos que justifican la elección de este tema.

1.        Aclaratoria de Opción   Obrera

Traducción del artículo de Ana Bazac, en la revista Revolutionary Marxism 2026 de los camaradas de Turquía Partido Revolucionario de los Trabajadores DIP, sobre la metodología, referido a la situación de la izquierda y su situación actual, por un lado sus errores estratégicos, por el otro, su papel revolucionario, evidentemente que una amplia facción no sirve y otra debe asumir su sitio, su importancia, su perentoriedad en las luchas sociales, este tema sobre la metodología concierne muy bien desde la academia hasta en la vida diaria, además revolucionaria.   

Este trabajo la profesora Bazac lo dividió de las siguientes partes

 

Aclaratoria

I

(1) En lugar de una introducción

(2) Un modelo de enajenación

(3) ¿Por qué empezar con la poesía?

(4) La ocasión

(5) El aspecto temporal de la ocasión

(6) Injusticia

(7) Dominación de clase

(8) La crisis

(9) La crítica social

(10) Compromiso

11) Capitalismo e imperialismo: estrategias políticas y la izquierda

 

II

(12) Paradigmas teóricos y marcos metodológicos

(13) Marcos metodológicos en el pensamiento de izquierda

(14) Observaciones finales

Vamos a presentarlos de esa forma, para efectos del blog, uno a uno, cada sección en inglés, cómo viene en la revista y en español, agradecemos los comentarios sobre el contenido y también sobre mejoras a la traducción. 


(1) En lugar de una introducción

La izquierda se diferencia, obviamente, entre la parte marxista consecuente y la traicionera socialdemócrata que apoya la organización capitalista de la sociedad, e incluso su perniciosa evolución. El marxismo y la izquierda marxista consecuente son rechazados y duramente cuestionados por la falsa izquierda socialdemócrata. Es evidente que la izquierda consecuente tiene enemigos más fuertes y numerosos entre las masas trabajadoras que la derecha explícita. Pero incluso la falsa izquierda se ve presionada por las fuerzas de la derecha para que no mantenga ni siquiera el resto de las políticas y consignas sociales. En consecuencia, la falsa izquierda no tiene relevancia, mientras que muchos jóvenes y gran parte de la población de los países capitalistas optan por una «revolución» de corte derechista o ultraderechista, o por diferentes formas de activismo informal que se circunscriben a problemas específicos como el ecológico, pero que no se oponen explícitamente a las causas profundas de estos problemas.

Sí, al fin y al cabo, mucha gente sabe que “de alguna manera, el capitalismo no es del todo bueno”, pero al mismo tiempo, ya sea insertándose en ONG voluntarias de ayuda concreta (que, además del necesario alivio del sufrimiento de los necesitados, ayudan incluso al sistema) o retirándose a un estado inerte de externalización ante cualquier problema social nacional e internacional, no votan en contra de él: más claramente, no votan por la fuerza política más progresista (y no necesariamente una declaradamente comunista) en diferentes momentos de las últimas décadas de la historia. Una caricatura concisa sintetiza tanto la representación de la gente común de que “el capitalismo no es del todo bueno” como su dificultad y la de la izquierda consecuente para dar de manera coherente, clara y resuelta las causas fundamentales de las contradicciones estructurales históricas irresolubles del capitalismo, el despilfarro y la destrucción, así como sus soluciones lógicas: “-El socialismo es una buena idea, pero solo el capitalismo funciona realmente; -defina ‘funciona’2.

Pero, ¿por qué, en última instancia, la izquierda organizada y coherente resulta tan ineficiente? Es decir, ¿por qué no logra convencer a la mayoría de la población para que aplique los métodos más pacíficos, fructíferos, económicos y, por ende, mejores para la vida cotidiana? Una vez más,

_______________________________________________________________________

2 @cartoonralph, en Holly Ilia, 12 de enero de 2020, https://mastodon.social/@daved3464.

 

de entre todas las causas políticas, económicas y culturales/ideológicas, este trabajo intenta seleccionar únicamente algunos marcos metodológicos que la izquierda coherente ha asumido, consciente o inconscientemente. De ser así, el derrocamiento de estos marcos es la vía inmediata para cambiar los resultados en las actuales relaciones de poder. Y este derrocamiento se hace evidente aquí, en el capitalismo, no en un futuro lejano: solo con la prueba de la elección de la gran mayoría, como acciones astutas y resueltas para constituir y defender una izquierda organizada y coherente, y como voto a favor de la izquierda coherente. El electoralismo no es la vía para cambiar el capitalismo, pero sí es una medida concreta, un «termómetro» de la conciencia social de la población y, en última instancia, del estado de la hegemonía ideológica del capitalismo. Sin convicciones sólidas, coherentes y consistentes de la gran mayoría, no puede producirse ningún cambio en las relaciones de poder mundiales. Este aspecto es bien conocido por el capitalismo, que hasta el día de hoy ha triunfado, para desgracia de la mayoría mundial, devastada por guerras imperialistas y un sufrimiento y derroche inimaginables. Por consiguiente, la transformación de los marcos metodológicos del comportamiento de la izquierda es una exigencia existencial.

*

Así pues, ya estamos familiarizados con el enfoque metodológico propuesto en el artículo: el punto de partida del análisis no es el voto, al que, como dato que explica y orienta las tácticas políticas subsiguientes, la izquierda coherente debe adaptarse, sino los marcos metodológicos de sus actitudes políticas que generaron dicho voto. El interés no radica en cómo mejorar la puntuación de la izquierda coherente, sino en cómo razonar para impulsar la perspectiva lógica y humanista coherente de las poblaciones del mundo.

Desde el punto de vista de los criterios del proceso cognitivo, es decir, epistemológicamente, los marcos metodológicos de una larga serie de hechos pueden comprenderse al final (relativo) de la serie, ya que solo después de la acumulación de significados de cada hecho en la historia de su desarrollo, podemos discernir, seleccionar y coagular una síntesis coherente de la complejidad inherente. Sin embargo, dado que los hechos de la serie no están aislados de otros hechos y series, y que la cognición humana implica no solo conceptos empíricos que reflejan el despliegue concreto de los hechos (eventos, situaciones), sino también conceptos abstractos extraídos de ellos y que sintetizan significados universales relacionados con su profunda causalidad y relevancia para los seres humanos³, las personas pueden juzgar útilmente cada hecho y no solo la agregación de hechos.

Pero tanto el objeto como el sujeto de los juicios sobre los hechos sociales son ideológicos y tienen

_____________________________________________________________________

3 Estos conceptos abstractos fueron denominados por Kant como trascendentales: constituyen los marcos y criterios más importantes del juicio humano.

posiciones de clase multimediadas en las relaciones estructurales de dominación-sumisión; es decir, los juicios mismos conciernen simultáneamente a significados directos e indirectos, implícitos. El primero resulta de lo visible y está relacionado con él. En este sentido, queda claro por qué la crítica social como tal es fácil de realizar. Mucho más complicado es juzgar la causalidad profunda de los hechos y su significado para los seres humanos.

En las sociedades de clases, la corriente dominante de pensamiento social —la más difusa y la que presupone criterios y valores generales— es el pensamiento social de las clases dominantes, como Marx demostró mucho antes. Esta «contaminación» del pensamiento social también ha afectado a la izquierda, y en diferente proporción, incluso a la izquierda consecuente. Los marcos metodológicos expuestos en este artículo abordan precisamente esta «contaminación».

Sin embargo, puede revertirse si somos conscientes de ella. Además de las estrategias prácticas resultantes —y absolutamente necesarias en la situación actual—, dos perspectivas interrelacionadas, no tan filosóficas como parecen, deben considerarse como pruebas de la necesaria «maduración» de la izquierda y, por ende, de la conciencia social de las poblaciones del mundo: el punto de vista —como criterio de cuestionamiento— de la finalidad moral de los actos políticos (y económicos y culturales), y, en su esencia, el punto de vista del telos humano, del para qué de nuestra vida y de nuestros actos.

*

Estos puntos de vista no sustituyen los criterios de análisis de clase económica y social: en primer lugar, los seres humanos actúan y construyen relaciones e instituciones sociales debido a sus intereses existenciales de supervivencia en los parámetros más elevados posibles dentro de marcos espacio-temporales dados, es decir, y más específicamente, según la preservación de la posición de clase dominante o la tendencia a alcanzar la posición de clase más favorable posible en las sociedades de dominación-sumisión. En el nivel teórico más coherente —así como en el nivel de las decisiones prácticas sobre el curso de los acontecimientos— los intereses de clase económica y política explican las estrategias de todos los actores en el mundo: aunque, debido a las complejas representaciones políticas buenas y malas, hoy en día está de moda hablar únicamente de razones geopolíticas. Pero todos estos intereses tienen en su trasfondo, aunque reprimidos o encubiertos, una posición moral/la posición moral humana.

Más claramente: los seres humanos tienen la posibilidad de cuestionar la razón humana última de sus acciones y estrategias; en el comportamiento, la educación y la posición dominantes, esta posibilidad se reduce a emociones interindividuales privadas, e incluso se ridiculiza. Esta actitud fue adoptada en diferentes proporciones por el público en general, adoctrinado para perseguir objetivos inmediatos, aislados de otros objetivos perseguidos por otros e independientemente de las consecuencias4 “colaterales”; y, al perseguir objetivos políticos prácticos, incluso la izquierda adoptó, en diferentes proporciones, esta actitud. Olvidó expresar clara y contundentemente su preocupación por el propósito último de su propio comportamiento. Por lo tanto, reaparece uno de los marcos metodológicos más importantes señalados en el artículo.

Así pues, si estos dos puntos de vista no se vuelven prominentes en el comportamiento y la motivación de la izquierda consecuente —y, por ende, en el comportamiento y la motivación de las poblaciones del mundo— la evolución sociocultural de la humanidad puede tomar un rumbo muy peligroso.

_____________________________________________________________________

4 La conocida fórmula «en el amor y en la guerra todo vale» fue acuñada desde la perspectiva de quienes dominan, y la falta de escrúpulos que sugiere demuestra no solo la profunda destrucción del razonamiento moral, sino también la irresoluble contradicción de la dominación-sumisión en sí misma, además de la determinación histórica de esta estructura de relaciones sociales: el desarrollo de la forma moderna y capitalista de esta estructura generó frenos morales a «la fórmula» (los derechos humanos, las leyes de la guerra, obviamente generados por complejos intereses capitalistas y relaciones de poder, y contradictorios con la explotación estructural, la opresión y la guerra), pero al mismo tiempo, la continua transgresión de estos frenos.

 

Methodological remarks concerning the present state of the organized consistent Left’s position in social Critique and social struggles

 

Ana Bazac1

 

  This article, while highlighting philosophical concepts, addresses theoretical, intrinsically ideological aspects, outlining methodological frameworks related to the consistent left’s behavior at least over the last decades. Ultimately, these frame- works are guilty for the retreat and weak efficiency of the organized consistent left and, somehow, of the popular left-wing spirit, although, of course, they are historically determined. Concretely, on the one hand, the frameworks can be seen as general epistemic but, on the other hand, as the political thinking – here, somehow even of the consistent left – that takes over the political patterns of the adversary, here, the right wing.

The point is that they can be reversed, and here the simple “philosophical” expression of the logic all the way and of the reasons-to-be of the consistent left is a key condition. 

Actually, the article has an asymmetrical form: the pointing of methodological frameworks follows after a longer discussion of aspects substantiating the choice of this topic.

____________________________________________________________________

1 Professor, Division of Logic, Methodology, and Philosophy of Science, Romanian Committee of History and Philosophy of Science and Technology, Romanian Academy.

 

 (1) Instead of an introduction

 

    The left is, obviously, differentiated in the consistent Marxist part and the treacherous social-democratic type that supports the capitalist organization of society, and even in its malignant evolution. Marxism and the consistent Marxist left are rejected and harshly contested by the social-democratic false left. It is clear that the consistent left has stronger and more numerous enemies of the working masses than the explicit right wing. But even the false left is pressed by the right-wing forces in order to not maintain even the rest of the social policies and slogans. Consequently, neither the false left is significant, while many young people and a large part of the capitalist countries’ population choose either a right-wing or extreme-right-wing mimicked “revolution” or different kinds of informal activism which are rather circumscribed to particular problems like the ecological, but do not explicitly oppose the root causes of these problems. 

Yes, when all is said and done many people know that “somehow, capitalism is not quite good”, but at the same time, either by inserting themselves within voluntary NGOs of concrete aid (which, aside from the necessary alleviation of suffering of those in need, help even the system) or by retreating into an inert state of externalization towards any domestic and international social problem, they do not vote against it: more clearly, they do not vote for the most progressive political force (and not necessarily a declared communist one) in different certain moments of the last decades of history. A pithy caricature synthesizes both the ordinary people’s representation that “capitalism is not quite good” and their and the consistent left’s difficulty to give in a coherent, clear and resolute manner the root causes of capitalist historical structural unsolvable contradictions, waste and destruction, as well as their logical solutions: “-Socialism is a nice idea, but only capitalism actually works; -define ‘works’2. 

But why is, ultimately, so inefficient the organized consistent left, namely, why does it not convince a majority of the population so that it can apply the most peaceful, fruitful, economical, therefore better, methods for people’s daily lives? Once 

___________________________________________________________________

2 @cartoonralph, in Holly Ilia, Jan 12, 2020, https://mastodon.social/@daved3464.

 again, from all the political, economic, cultural/ideological causes, this paper tries to select only some methodological frameworks the consistent left has assumed, consciously or not. If so, the overthrowing of these frameworks is the at-hand manner to change the results in the present relations of forces. And this overthrowing becomes obvious here, in capitalism, not in the distant future: just with the proof of the vast majority’s choice, as resolute clever deeds to constitute and defend a consistent organized left and as a vote for the consistent left. Electoralism is not the way to change capitalism: but it is a concrete measure, a “thermometer” of the social conscience of the population and, ultimately, of the state of the ideological 

hegemony of capitalism. And without strong coherent consistent beliefs of the vast majorities, no change in the world relations of forces can occur. This aspect is very well known by capitalism, and till nowadays it won, to the misfortune of the world majority destructed in imperialist wars and unimaginable suffering and waste. Consequently, the transformation of methodological frameworks of the behavior of the  left is an existential exigency.

                                                           *

     So, we are already familiar with the methodological approach proposed in the article: the starting point of the analysis is not the vote, to which, as to the given that explains and directs the following political tactics, the consistent left must adapt, but just the methodological frameworks of its political attitudes which generated that vote. The interest is not how to improve the score for the consistent left, but how to ratiocinate in order to fuel the consistent logical and humanist perspective of the populations of the world. 

From the standpoint of the criteria of the cognitive process, in other words epistemologically, the methodological frameworks of a long series of facts can be grasped at the (relative) end of the series, because only after the accumulation of meanings of every fact in the history of their unfolding, we are able to discern, select and coagulate a coherent synthesis of the inherent complexity. However, because the facts of the series are not isolated from other facts and series, and because human cognition involves not only empirical concepts reflecting the concrete deployment of facts (events, situations) but also abstract concepts extracted from them and synthesizing  universal meanings related to their deep causality and significance for  humans3, people can usefully judge every fact and not only the aggregation of facts.

  But both the object and the subject of judgements about social facts are ideological/have 

____________________________________________________________________

3 These abstract concepts were called by Kant, transcendental: constituting the most important frameworks and criteria of human judging.

 

multi-mediated class positions in the domination-submission structural relations, that is, the judgements themselves concern at the same time direct and indirect, implicated meanings. The first result from/are related to the visible. In this sense, it’s clear why social critique as such is easy to do. Much more complicated is to judge the deep causality of facts and their significance for humans.

In class-based societies, the dominant way of social thought – the most diffuse and the general assumption of criteria and values – is the social thinking of dominant classes, as Marx demonstrated long before.  This “contamination” of social thought has attacked also the left: and in different proportions, also the consistent left. The methodological frameworks pointed out in the paper regard just this “contamination”.

    However, it can be reversed if we are aware of it. And, besides the practical strategies resulted – and are absolutely required by the present state of things – two interrelated not so philosophical points of view as they seem have to be considered as proofs of the necessary “maturation” of the left and, thus, of the social conscience of populations of the world: the point of view – as a criterion of questioning – of the  moral finality of political (and economic and cultural) deeds, and, somehow within its deep down, the point of view of the human telos, of the what for of our life and our deeds. 

                                                                *

   These points of view  do not substitute the economic and social class criteria of analysis: first of all, humans act and construct social relations and institutions because of their existential interests of survival at the highest possible parameters in given space-time frameworks, namely and more specifically, according to the preservation of dominant class position or to the trend to arrive at the most favorable  class  position  possible  in  the  domination-submission  societies. At the most coherent theoretical level – as well as at the level of practical decisions towards the course of events – the economic and political class interests explain the strategies of all actors in the world: even though, because of complex good and bad political representations, nowadays it is in fashion to speak only about geopolitical reasons.  But all of these interests have in their background, even though suppressed – and/or covered – a moral position/the human moral position. 

  Clearer: the humans have the possibility to question the ultimate human reason of their actions and strategies; in the dominant behavior, education and position, this possibility is reduced to private inter-individual emotions, and even ridiculed; and this attitude was determined to be taken over in different proportions by the general public taught to pursue immediate goals, isolated from other goals pursued 

by others and irrespective of “collateral” consequences4; and, by pursuing practical political goals, even the left took over, in different proportions, this attitude. It “forgot” to clearly and loudly express its concerns about the ultimate “what for” of its own behavior. Therefore, once more, one of the most important methodological frameworks pointed out in the paper appears.

So, if these two points of view do not become prominent in the consistent left’s behavior and motivation – and thus, in the behavior and motivation of populations in the world – the social/cultural evolution of mankind can turn in a very dangerous direction.

4 The well-known formula “all is fair in love and war” was coined from the standpoint of those who   dominate, and the lack of scruples it suggests shows not only the deep destruction of moral reasoning, but also the irresolvable contradiction of domination-submission as such, besides the historical determination of this structure of social relations: the development of the modern, capitalist form of this structure brought about moral brakes of “the formula” (the human rights, the laws of war, obviously generated by complex capitalist interests and relations of forces, and contradictory to the structural exploitation, oppression and war), but at the same time, the continuous infringement of these brakes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario