Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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miércoles, 4 de marzo de 2020

PO nunca construirá una internacional


PO nunca construirá una internacional


 No estamos en contra del PO, todo lo contrario, pero damos nuestra opinión  sobre su  participación  en la reconstrucción de la IV Internacional. Desde Venezuela Opción Obrera (OO) es parte  integrante  de  la  reconstrucción  de  la IV I,  por  lo tanto damos nuestro aporte, ante la declaración emitida en la conferencia “latinoamericana”, donde de   costumbre, cierran los  ojos  ante   la  grave  situación  venezolana  y  aun  peor, pasan   por   alto  la  dura   lucha  que  dan  los  trabajadores venezolanos   en contra  del  plan  económico  que    Maduro aplica desde el 20 de agosto pasado, en el cual no reconoce la hiperinflación pero aplica la devaluación de la moneda con la creación de un nuevo  cono monetario  eliminando 5 ceros a la moneda, 1 Bs nuevo = 100.000 Bs viejos.  La conclusión del   evento,  es   una    propuesta   de  un   frente   único  de trabajadores latinoamericanos.

Puntualizamos que siempre estamos aprendiendo de PO, y es una de nuestras fortalezas, dentro de las inmensas debilidades que padecemos, pero nos toca como a cualquier cuartainternacionalista, expresar nuestras diferencias con el fin avanzar en la reconstrucción de la organización internacional, para dar pasos concretos y claros, en un momento donde el chavismo como la mayor expresión del nacionalismo burgués en los últimos veinte años, para mantenerse en el poder regional utiliza toda su maquinaria  e involucra duros choques contra los centros de poder capitalistas, las repercusiones que esto tiene para el proletariado venezolano y para el resto del continente tienen la mayor importancia, explosión social, golpe e intervención extranjera son los escenarios que se perfilan en el país. Nuestra actuación, nuestra claridad, nuestro plan de lucha en la clase obrera, en los sindicatos es cardinal para el auténtico trotskismo desde el Rio Grande hasta la Patagonia para sacar el mejor provecho o para evitar el mayor desastre.

En la declaración, Venezuela se pasa por alto, y donde se menciona, excepcionalmente, no aclara sino confunde, como este dislate

 “Maduro, por su lado, instrumentará la amenaza de Bolsonaro para reforzar el estado policial en Venezuela, y golpear más todavía la organización independiente de los trabajadores del país”

Porque Bolsonaro lo amenaza, ¿en vez de apoyarlo?, Sí Bolsonaro es un peligro y lo primordial es organizar independientemente a los trabajadores en Venezuela esto no concuerda. De aquí parte la lucha, tenemos que cerrar fila contra Bolsonaro, por ahí pasa tener una política independiente para los trabajadores

Por su debilidad, Maduro se apoya cada vez más en los militares y sectores para militares, sin embargo en la decadencia de su bonapartismo, aun arbitra entre las clases y cuenta con bases populares, un ejemplo de esto es el alcance de las misiones como salud y educación, (bien deterioradas por cierto) Esos elementos que acompañan su política nos permiten decir que todavía no es una dictadura, inclusive con la fragmentación de la MUD y todavía a pesar del descontento se sustenta en sectores de las comunidades más empobrecidas, y se diferencia políticamente de la ultraderecha venezolana.

Tanto el gobierno como la derecha proimperialista, cada quien a su ritmo, tienen como salida de la crisis, la liberación de control de cambio, o sea dólar libre y legal, liberación de precios, así como facilidades para la inversión extranjera y nacional,  es decir regalar el país al capital especulativo, ante sus propuestas oponemos el salario igual a la cesta básica familiar y escala móvil de salarios, a la inversión de donde sea, y los recursos que se dispongan le oponemos que tiene que ser mediante la planificación de una banca única, y es obvio que no puede ser privada, debe ser nacionalizada, en conjunto con esto, la importación y la exportación también tiene que ser para bien del país, por lo tanto debe nacionalizarse el comercio exterior, todo bajo control obrero auténtico y suspensión de la deuda externa para utilizar todo lo disponible para poner a producir al país.

Sin este conjunto de medidas, la lucha por el salario, es para la burocracia sindical de los partidos de la derecha tradicional, pura demagogia y un sector de la izquierda le sirve como furgón de cola al no luchar para arrancarle la dirección de los frentes de trabajadores. Todo este plan de lucha tiene que ir enlazado en la perspectiva de un gobierno de los trabajadores, ya que solo así se puede emprender la reconstrucción del país en beneficio de los trabajadores.

Volviendo con lo de Bolsonaro, este es enemigo de Maduro, y también es verdad que este se aprovecha de una amenaza de invasión y refuerza el Estado policial para golpear a los trabajadores, también Duque y Macri son enemigos de Maduro y aprietan contra los trabajadores, la diferencia y es esencial, la política de Maduro no concuerda con los intereses de Trump y sus socios.

En Venezuela, la crisis originada por el bajo precio del petróleo, condujo, a través del gobierno, a arruinar la economía y  para salir de la crisis, este gobierno aplica el más feroz ataque en toda América Latina a los trabajadores, incomparable y bestial, violando su propia constitución y las leyes del trabajo e impone una banda a los salarios que los limita aproximadamente entre un mínimo de 10 dólares mensual y un techo de 30 dólares, incumpliendo con la contratación colectiva y subsidiando con bonos y bolsas de alimentos compuesta por carbohidratos, granos y azúcar a sectores de las comunidades.  Ningún país, ni los más de derecha aplican un paquete de esa dimensión, y sin embargo todos están en contra de Maduro.

Esto ha originado una resistencia y reclamos con movilizaciones de los trabajadores en todo el país y en todos los ámbitos, públicos, privados, siendo aprovechado por la vetusta burocracia sindical vinculada a la oposición de derecha, donde es notable el apoyo de todo el trotskismo morenista, ligados a IS, PST, MST argentino y al PSTU brasileño, antiguamente chavistas.

Es complicado entender como Maduro impone salarios de hambre a los trabajadores, pero a su vez es cercado por sus enemigos los gobiernos de los países vecinos, en particular Colombia y Brasil, pero también Guyana, Trinidad, Aruba, Curazao y Bonaire, todos apoyados por Trump y por la Union Europea. Venezuela es apoyada por China, Rusia y también Turquía. A su vez, el bloqueo a Cuba, es adversado por Venezuela que, a pesar de su crisis, intercambia comercialmente y sigue siendo aliado transcendental para Cuba.

En otras palabras, Venezuela y su “nacionalismo fracasado e impotente” sigue siendo la piedra de tranca para los planes de Trump en América Latina, política de la derecha mundial, dentro de un contexto energético clave, PDVSA y la política petrolera de Venezuela trae consigo bloqueos económicos, dura lucha contra los trabajadores, crisis migratoria en Suramérica, amenazas de invasión con movimientos reales, preparativos e intentos de golpes son el pan de cada día, la situación venezolana pende de un hilo muy delgado y con repercusiones para todo el ámbito latinoamericano y hasta para los EEUU en lo inmediato.

La economía del país sigue deteriorándose, la solución, de continuar así, es drástica una explosión social o una intervención de facto, apoyada en factores externos inclusive invasión, si ven que la capacidad de contención del gobierno es excedida

Lydia Barraza portavoz del Departamento de Estado de EEUU ante una entrevista al periódico El Mundo de España, el 30 11 18, responde los siguiente

“Trump ha explicado cómo podemos lograr acuerdos y alcanzar la paz y seguridad mundiales respetando al mismo tiempo la soberanía de cada país, pero ha mencionado ciertas excepciones: Irán, Corea del Norte, y Venezuela…  Con Corea del Norte hay esperanza de que pueda haber paz en un futuro cercano. Con Venezuela no vemos una voluntad de cambio, de integrarse más en el sistema internacional… (respecto a la consecuencia de Venezuela sobre Colombia) EEUU está comprometido con la seguridad de aliados como Colombia, porque una amenaza a la seguridad nacional colombiana es una amenaza a la seguridad nacional estadounidense”[1] 

Hay que sacar a fondo el balance del nacionalismo burgués del siglo XXI, el chavismo, luego de 20 años de gobierno y 7 años mas desde que insurgió a través de dos alzamientos militares en febrero y noviembre de 1992, su gravitación va desde Cuba, donde ha sido esencial y abarca todo el continente americano.

El peronismo con sus 73 años de dominación con sus altos y bajos, después del argentinazo, desde el 2003 se vio afectado y favorecido por el chavismo, hasta Trump en la reciente campaña electoral legislativa de medio período amedrentaba a los electores calificando un posible gobierno demócrata como chavista, lo mismo fue utilizado por Bolsonaro en Brasil y hasta el mismo Macri se favoreció endosando a sus contendientes como chavistas

Este es un problema central para América Latina, la clase obrera venezolana experimenta un lance muy importante por superar ante la tentativa del gobierno de hacerle pagar todo el peso de la profunda crisis económica, solo vista en otras situaciones luego de guerras o catástrofes de la naturaleza. Sin embargo, las guerras por el control del suministro energético, en el mundo, incluye a Venezuela dentro de ese contexto estratégico, por eso la lucha entre el slogan de la democracia norteamericana de los republicanos y demócratas “abajo la dictadura de Maduro” es algo más complejo.

Este slogan es apoyado por la derecha continental, y muy importante por la derecha tradicional nacional que recoge el descontento de los trabajadores y también de todo el combo del morenismo “nacional” coaligado en un frente donde cumplen la receta de luchar por el salario en conjunto a una burocracia sindical pro imperialista y privatizadora a la cual no la denuncian ni la combaten.

El problema o el camino de la clase obrera es superar todas esas direcciones que evitan su independencia y su organización y con base a esto, dirigir sus propios destinos y los destinos del país. El chavismo cumplió su función cuando fracasaron los partidos y sus gobiernos basados en el pacto de punto fijo, y reventó el descontento ante el paquete impuesto por el FMI en 1989. La izquierda se embarcó del frente de salvación burgués, llamado Convergencia (el chiripero compuesto por el MAS, El PCV, ex copeyanos y organizaciones de derecha) en el gobierno presidido por Caldera, de 1994 al 98. Esto permitió que llegara un outsider partir de 1999.  Ahora se hunde el chavismo, que “salvó al país”, que impidió el camino para la conformación de una alternativa revolucionaria, con su eje sobre la clase obrera, para eso es el papel fundamental del PSUV.

Ahora de cara al 2019, será más convulsivo y en Venezuela sin duda, por eso definir a Maduro de contra revolucionario, es ubicar adonde a sus adversarios, partiendo de Trump, Bolsonaro, Duque, la unión europea, Macri, en fin, el grupo de Lima, ¿son progresistas?

Este es el balance de fondo, indispensable, vemos que están todos metidos allí como una entente contra Venezuela, no contra Maduro, este es el papel del imperio y sus lacayos, en especial en Venezuela contra su clase obrera porque los recursos no se producen solos.

De este análisis parte una línea estratégica para reconstruir la IV Internacional en América latina, Venezuela tiene más de 100 años extrayendo petróleo, y ahora es cuando le quedan reservas, pero sin poder explotar producto de su crisis económica, la cual luego de 100 años, no tiene alternativa capitalista.

El proletariado petrolero, pero también el minero y el industrial es su baluarte, pero las comunidades animadas por el chavismo son un complemento bastante a tomar en cuenta. Por reducción al absurdo, si aceptamos que nos den por desahuciados, allí está Colombia al lado, como dicen los gringos su aliado con numerosas bases militares y esto no lo pueden permitir, que se contagie de un levantamiento en Venezuela

El PO dicta cátedra cuando analiza la situación política de un país, pero esto tiene en muchas ocasiones un fallo, al ubicarse  por encima de los campos en lucha, ve  el bosque, el conjunto de los árboles, donde el planteamiento de la independencia obrera puede convertirse en una formalidad, en un decreto programático, además de esto en el caso venezolano, al PO no se le ocurre señalar la dimensión  internacional de lo que ocurre en Venezuela, la medida de lo económico como deriva en lo  político no es mecánico, Brasil está entre la octava o décima economía del mundo, en números, pero la posibilidad de una invasión a ese país que a su vez afectaría o incidiría en toda la América, no es probable, pero sobre Venezuela hasta el presidente de Brasil lo promueve.

Una exposición sobre los acontecimientos debe derivar en su aplicación práctica, y nos referimos a la vanguardia, en el caso de una reconstrucción de la internacional, no se debe excluir sino todo lo contrario, no se puede vislumbrar si no se toma en cuenta la sección oficial, reconocida  y aprobada, en su defecto, los amigos, los simpatizantes, los probables compañeros de ruta, y las posibilidades de intervención, cualesquiera sean su inserción, lugar, cantidad de militantes, si se quiere construir una organización que dirija la vanguardia. Se debe partir de lo que hay

Un buen ejemplo lo da hace días la organización turca el DIP en sus análisis sobre los sucesos en Francia y alude a su organización hermana, ROR, donde por el tamaño que sea y su lugar, liga las dos cosas, la actividad de esa organización con el análisis de la situación francesa. Solo así se construye la sección nacional correspondiente como parte de la internacional

PO hace todo lo contrario, analiza la situación del país, impecable, pero desconectada siempre de la acción de los militantes de esa sección, enlace, o aspirante, es una ausencia del “rol del partido” en esa circunstancias o condiciones concretas donde todos desde Venezuela hasta Grecia o Turquía no existen, por lo menos en sus escritos, en sus notas, for ever, con la excepción casus belli que la organización del lugar diga, haga, actúe o demuestre que se desvió del análisis del PO sobre el país, de resto no se toma en cuenta, para nada.

En otras palabras, la configuración del trotkysmo en cada país, su desenvolvimiento no cuenta, otro ejemplo, suele contar Altamira de una visita a Venezuela, en enero de 2003 en pleno lock out petrolero, el PO decide mostrar su apoyo, ¿solidaridad? Enviando a Altamira a nuestro país, muy loable, donde realizó una serie de actividades propuestas y organizadas en común con OO, reuniones con  la dirección del partido chavista más a la izquierda, el PPT, también se reunió con su comité sindical, lo entrevistan en el programa matutino de TV de mayor audiencia nacional, da una charla en plena actividad de control obrero y de lucha con trabajadores petroleros del movimiento La Jornada,  de la refinería de Puerto la Cruz y del complejo petroquímico, criogénico y petrolero de Jose,  es invitado y asiste a una acto en un barrio de trabajadores  para resaltar la lucha, se reúne en Valencia con directivos sindicales del mayor centro industrial manufacturero del país,  luego en otra visita, se reúne con trabajadores de la Zona del  hierro en Ciudad Guayana en pleno lucha contra la dirección del consorcio Techint en la Siderúrgica del Orinoco Sidor,  días más tarde Chávez para desviar la lucha de los trabajadores, se vio obligado a la nacionalización forzada. Después en diferentes charlas en Argentina donde da análisis sobre Venezuela y el chavismo, en las cuales resalta sus visitas  a Venezuela, y no fue un acto de magia la participación de Altamira, sino por la colaboración fundamental de OO, en ningún caso ni por equivocación dijo que fue con Opción Obrera que se dieron todas esas actividades, en una nueva ocasión en el pasado año 2017  en pleno combate con las guarimbas y el llamado a elecciones de la ANC, donde OO se preocupó por la diferencia sobre la participación o boicot a esa actividad, y se intentó intercambiar con la posición del PO, la respuesta fue que ellos sentaron precedente con sus notas y no respondieron a nuestras inquietudes, todo muy solemne y paremos de contar para evitar redundar.

Por eso mismo PO regularmente concluye los análisis más allá de Argentina, como tomar una cápsula para responder al diagnóstico, proponiendo un congreso de bases sindicales. Desde OO proponemos un congreso que en su preámbulo se haga una convocatoria amplia de las organizaciones que integran la CRCI, en caso de estos no poder asistir, solicitarles sendos análisis de la situación de sus países, el cual amalgame el análisis internacional, igualmente la elección de una dirección que debata permanentemente y sus decisiones se lleven a cada organización para que se apliquen en pro de una verdadera unidad de los trabajadores, donde la situación de uno no le sea ajena al otro.

Por último y no menos importante, es obvio que cada quien se construye en su respectivo país, no se trata de eso, pero la dirección internacional pivotea sobre lo más sólido, lo más anclado, y coordina a todas las secciones, organizaciones o grupos sobre los puntos más álgidos, como prepararse para intervenir de con un programa, plan o plataforma de lucha, de acuerdo a la “caracterización política de conjunto acerca de la etapa y el régimen político”, esto no es cualquier cosa.

José Capitán
Diciembre 2018




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