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Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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jueves, 19 de enero de 2012

La desintegración de la Unión Europea golpea las elecciones en Francia

PO 1209 19/1/2012 Internacionales

La desintegración de la Unión Europea golpea las elecciones en Francia

Francia
A cien días del primer turno de las elecciones presidenciales francesas, las encuestas señalan una intención de votos para Marine Le Pen, la candidata del ultraderechista Frente Nacional, que podría colocarla en la segunda vuelta frente al candidato del PS, François Hollande. Le Pen roza hoy el 22% de la intención de voto, a sólo dos puntos de Sarkozy y a cinco de Hollande. Según los sondeos, Hollande ha alcanzado "un techo" y Sarkozy está en declinación. La intención de voto a Le Pen, en cambio, creció nueve puntos en el último año.
No es la primera vez que el Frente Nacional arribaría al ballotage. Pero, a diferencia de 2002 (cuando el padre de Marine Le Pen desplazó del segundo lugar al ‘socialista' Jospin y ganó el derecho a enfrentar al derechista Chirac, el antecesor de Sarkozy), esta vez su hija pondría fuera de juego al derechista Sarkozy y ‘pelearía' la final con el ‘socialista' Hollande. La diferencia es sustancial, porque en aquella ocasión Chirac se quedó con el ‘voto republicano' de toda la izquierda, incluidos los trotskistas, contra el ‘fascismo'. Ahora, en cambio, una parte significativa del electorado de derecha (o sea el ‘sarkozysmo') acompañaría a la candidata ‘fascista' contra el ‘republicano' Hollande. Como se ve, no habrá reciprocidad ni será devuelto el favor de 2002. O sea que el Frente Nacional podría ganar las presidenciales, como ya ha ocurrido en Hungría -aunque Francia, claro está, no es Hungría. En sus tres décadas de existencia, el principal obstáculo que enfrentó el Frente Nacional fue el rechazo a su posición de retirar a Francia de la Unión Europea, algo que repudiaba el conjunto de la burguesía. La bancarrota capitalista y de la zona euro ha cambiado ahora los parámetros, pues una parte de la banca francesa -sin posibilidad de zafar de la quiebra- podría estar apostando a un rescate ilimitado del Estado francés, el cual solamente sería posible si se devuelve a su Banco Central la facultad de emitir los viejos francos.
El ‘socialista' Hollande se ha apresurado a asegurar que no cambiará el rumbo ‘ajustador' de Sarkozy -o sea que sería una especie de Rajoy frente a un devaluado Zapatero. Su jefe de campaña acaba de declarar que "el tiempo de una derecha rígida y una izquierda laxa ha terminado. Seremos responsables y creíbles. Cualquiera sean las dificultades, reduciremos el déficit y la deuda, no gastaremos de más" (Financial Times, 7/1). Le Pen, en cambio, en una reciente entrevista en la inglesa BBC enfatizó que desarrollaría un plan de obras públicas para reactivar la producción y que emitiría todo el dinero necesario para financiarlo, con lo cual se ha convertido en la candidata ‘keynesiana' en las elecciones francesas. Reivindica, además, una fuerte política proteccionista, o sea el fin de la Unión Europea. La ‘fascista' le ha ‘robado' el programa keynesiano a los "progres" del centroizquierda. Las encuestas señalan que la candidata del ‘fascismo' recluta sus adhesiones entre las clases obrera y media.
El keynesianismo no es el único latrocinio que perpetra Marine Le Pen contra sus contrincantes. También reivindica "el laicismo" y el "republicanismo", los dos grandes mitos del liberalismo francés, para apoyar su posición contra la inmigración y a favor de la persecución de la población francesa de religión musulmana.
En el programa internacional  aprobado por el Congreso cuartainternacionalista, en 2004, escribimos que "la ofensiva del Estado imperialista francés contra los jóvenes y trabajadores que no comulgan con las religiones establecidas -en especial contra los de obediencia musulmana- (son) una herramienta del capital contra la unidad entre los diversos sectores del proletariado". El ‘fascismo laico y republicano' del Frente Nacional desnuda el agotamiento de las consignas históricas del liberalismo francés en la época imperialista. No en vano esas consignas obtuvieron su status histórico en 1871, para masacrar a la Comuna de París que reivindicaba el gobierno de trabajadores.
El avance del lepenismo no hace referencia solamente a la crisis mortal de la burguesía francesa y europea. También habla mucho de la ‘extrema izquierda' de Francia, la cual debería ser la candidata a ocupar el lugar alternativo en el marco de la bancarrota capitalista y de la ofensiva contra los trabajadores. Lutte Ouvrière, en su reciente congreso, ‘constata' que la clase obrera de Francia "carece de una agenda política", pero se cuida mucho de señalar cuál es la suya. La falta de iniciativa política del trotskismo, en Francia, es descomunal. Ocurre que no tiene un planteo frente a la descomposición de la Unión Europea -o sea que no plantea la ruptura de la Unión Europea imperialista y ajustadora como premisa de una unificación real de Europa, incluida Rusia, bajo gobiernos de trabajadores. En oposición al planteo "europeísta" de Sarkozy y de los socialistas -que es el instrumento político del imperialismo para justificar la necesidad de la ‘austeridad' y del rescate de la banca-, la ‘extrema izquierda' no reivindica la destrucción de ese marco político, al cual concibe como un progreso del desarrollo de las fuerzas productivas. En diversos países de Europa, esta izquierda llama a distinguir la deuda pública ‘legítima' de la ‘no legítima' -o sea que se coloca contra el no pago a los usureros. La Unión Europea no ha nacido para superar a los Estados nacionales -como dicen sus panegiristas burgueses o de la izquierda-, sino al revés: para el rescate y fortalecimiento de esos Estados, que habían quedado liquidados en los años '30 y en la Segunda Guerra Mundial. Por eso, una unión europea capitalista es "una utopía reaccionaria" (Lenin), es una defensa de los Estados nacionales que han quedado superados por la internacionalización de las fuerzas productivas.
El lepenismo no es por ahora el fascismo, porque se limita a la movilización electoral (no utiliza métodos de guerra civil) de la pequeña burguesía y de los sectores más atrasados de la clase obrera. Su nuevo avance es una expresión de la disolución de las relaciones políticas de la Unión Europea. En Francia existe un Frente de Izquierda, encabezado por una disidencia del PS y el partido Comunista, que apunta a un gobierno de coalición con el PS -el mismo que promete más ‘austeridad' y más ‘europeísmo'. La ‘agenda del proletariado' está a la vista: desarrollar un verdadero Frente de Izquierda, que encabece la lucha contra el lepenismo en nombre de la anulación de la deuda pública y la confiscación de los bancos; por la destrucción de la Unión Europea imperialista para construir los Estados Unidos Socialistas de Europa. La crisis francesa es un marco excelente para convocar a un congreso internacional de fuerzas socialistas revolucionarias -en primer lugar europeas- para desenvolver esta agenda política, que es la agenda del proletariado conciente.
Hace 78 años, el 6 de febrero de 1934, un conato de golpe fascista desató en Francia una enorme reacción obrera, que interrumpió en forma brusca varios años de reflujo. Esa reacción culminó, dos años y medio más tarde, en la ocupación generalizada de fábricas y en un "comienzo de la revolución proletaria" (Trotsky). Era el cuarto año de la bancarrota capitalista de los años '30. Treinta y cuatro años más tarde, en pleno auge del gaullismo, se produjo el Mayo Francés de 1968. Luego de la revuelta de los barrios en 2008 y de las huelgas gigantescas de 2009, los explotados de Francia tienen una nueva oportunidad  para ir más lejos que sus ‘ensayos' históricos previos.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Reiterado fracaso de la XVII Cumbre de las Naciones Unidas


Reiterado fracaso de la XVII Cumbre de las Naciones Unidas
Cada vez son más delirantes los acuerdos que surgen en las reuniones de Naciones Unidas para el Medioambiente

Ya se han realizado 17 reuniones de los países integrantes de la ONU en 17 diferentes países y se firmaron otros tantos acuerdos pero la temperatura del planeta sigue subiendo. Ahora se plantean firmar un compromiso en 2015 para empezar a cumplir con la reducción de emisiones recién en 2020.

El clima y sus consecuencias

El cambio climático, que puede medirse en aumento de la temperatura media del planeta, se debe fundamentalmente a la emisión de gases de efecto invernadero (GEIs) generados en casi todas las actividades productivas y de transporte. Se suele hablar de dióxido de carbono (CO2) como sinónimo de gas de efecto invernadero, debido a que los demás gases se relacionan mediante una equivalencia. En la primera Cumbre mundial realizada en Kyoto en 1997 se atribuyó el aumento de temperatura a la acumulación en la atmósfera de dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFCs), perfluorocarbonos (PFCs) y hexafloruro de azufre (SF6). Algunos de estos tienen un poder de calentamiento mucho mayor que el CO2, pero su producción es más pequeña.

Ahora se suma el trifloruro de nitrógeno (NF3), un gas utilizado en la fabricación de pantallas de plasma y de algunos paneles solares. El NF3 tienen un poder de calentamiento 17.200 veces superior al del CO2. Comenzó a usarse en cantidades muy pequeñas en combustible de cohetes. Según un estudio de 2008, publicado en Geophysical Research Letters, la producción en 2008 era ya de 4.000 toneladas y podría doblarse en 2010, con la eclosión de las pantallas de plasma.

Este aumento general de las concentraciones de gases en la atmósfera impide la salida de la radiación solar emitida por la tierra y, por lo tanto, se incrementa su temperatura. Este fenómeno provoca deshielos y consecuentemente aumento del nivel del mar. Por ejemplo, las islas Maldivas desaparecerán antes de que este siglo termine. Muchos territorios quedan expuestos a los tsunamis al quedar cubiertos por el agua los arrecifes que protegen sus costas. También se ha aumentado la frecuencia de procesos de intensas lluvias con inundaciones prolongadas y, contradictoriamente situaciones de sequía extrema.

Suele ocurrir que la población más pobre se asienta sobre los suelos más vulnerables.

Veinte años no es nada

El Protocolo de Kyoto firmado en 1997 es la consecuencia de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático (Río '92) que se planteó un lapso de veinte años para cumplir metas de reducción de emisiones.

Según la propuesta inicial de 1997, los países firmantes del Protocolo de Kyoto debían lograr que en el plazo que va de 2008 a 2012, las emisiones de GEIs descendieran un 5,2% por debajo de las registradas en 1990. Desde entonces las emisiones han crecido un 49%. Sin palabras.

En el Protocolo se dividieron los estados en dos anexos: lo países desarrollados (anexo 1) aportantes al sistema, dado que han sido los que más gases generaron desde la revolución industrial, y los subdesarrollados (anexo 2), receptores de los aportes. Este Protocolo tardó muchos años en entrar en vigencia, dado que países muy grandes no lo firmaron. Recién en 2005 lo suscribió Rusia y entró en vigor, y aunque USA nunca lo firmó se ve involucrada en el compromiso de reducción de emisión de gases. Se necesitaba de la ratificación de suficientes países desarrollados responsables de al menos el 55% de las emisiones mundiales para empezar a cumplirse el Protocolo.

Pero ya este tratado había sido un fracaso mayúsculo, y no sólo porque Estados Unidos se negó a suscribirlo. Para alcanzar la meta propuesta de reducción de emisión de gases, el tratado estableció los llamados "bonos verdes", que comenzaron a circular algún tiempo atrás. En la práctica, estos mecanismos habilitan a los países del hemisferio norte a contaminar en la medida en que inviertan bonos verdes en zonas captadoras de carbono, en los países del hemisferio sur.

Cada bono verde (o certificado de reducción de emisiones) se emite por tonelada de gases efecto invernadero que se evita liberar a la atmósfera. En lugar de reducir las emisiones, que pueden cambiar de un lugar a otro, crecía entonces un gran negociado financiero, con bancos que colocan títulos y cobran comisiones. Doce años después, las emisiones de dióxido de carbono de la industria y el transporte, más la deforestación, responsables del calentamiento de la atmósfera, no sólo no se han reducido sino que se han incrementado dramáticamente desde 2002, y nos acercamos al triple de la media anual de los noventa (El País, 15/11).

A medida que se veía la imposibilidad de cumplir los compromisos fue cambiado la jerga, ahora se habla de "adaptación" al cambio climático. Confesando la imposibilidad de influir sobre el aumento de temperatura global con el modo de producción del sistema capitalista.

Resultado de la reciente Cumbre de Durban

Después de dos semanas de intensísimas negociaciones, y en la sesión plenaria del 11 de este mes, para tratar de salvar la conferencia, los representantes de los 192 países participantes han acordado prorrogar los compromisos establecidos en el Protocolo de Kioto.

La colocación del mecanismo de funcionamiento del Fondo verde, destinado a "ayudar" financieramente a los países en "vías de desarrollo" que tienen que hacer frente al cambio climático, también ha sido ratificada en Durban. Sin embargo, la cuestión central de la alimentación de este fondo se queda a este día ampliamente sin respuesta, mientras que el compromiso tomado en Copenhague, hace dos años, es acabar en 100 mil millones de dólares al año a partir de 2020. Una verdadera limosna, además, si se tienen en cuenta los billones destinados al salvataje de los bancos.

En síntesis, la cumbre ha decidido posponer para el próximo año la decisión de definir el periodo de tiempo en el que estará en vigor de nuevo el Protocolo. Asimismo, los países han acordado que seguirán trabajando para aprobar en el 2015 un documento que sea válido para todos los países (no sólo los del anexo 1) a partir del 2020.

Cabe recordar que el status de China, India y Brasil países subdesarrollados (anexo 2) ha ido cambiando en el transcurso de los 20 años.

La anfitriona de la cumbre, la ministra de Asuntos Exteriores de Sudáfrica, Maite Nkoana-Mashabane, se ha felicitado por el resultado final. "Hemos venido aquí con un plan A y hemos concluido este encuentro con un plan A para salvar el planeta por el futuro de nuestros hijos y nietos", ha señalado. En fin ... de esto vive la casta de burócratas de los organismos internacionales y también nacionales, y algunos capitalistas "adaptados al cambio climático".

Más crisis, más emisiones

La crisis financiera global no ha reducido las emisiones totales de CO2 en el planeta, como muchos esperaban. Tras una ligera caída de las mismas en 2009 (del 1,4%), se ha retomado la tendencia al crecimiento en 2010 (incremento del 5,9%), hasta el punto de que el año pasado se llegó a los 10.000 millones de toneladas, todo un récord. Son los datos de un análisis científico presentado en la revista Nature Climate Change. Las emisiones globales de dióxido de carbono generadas por la utilización de combustibles fósiles han aumentado un 49% en las últimas dos décadas (El País, 12/12).

El crecimiento hay que apuntárselo tanto a los países desarrollados como a los países en desarrollo, o algunos de ellos. "El impacto de la crisis financiera de 2008-2009 en las emisiones globales ha sido breve debido a los fuertes incrementos en las economías emergentes, al retorno al crecimiento de las emisiones en los países desarrollados y al incremento de la intensidad de los combustibles fósiles en la economía mundial", dicen los científicos en el informe.

El incremento global del año pasado "fue debido a las altas tasas de aumento de unas cuantas economías en desarrollo como China (10,4%) e India (9,4%), aunque la contribución de algunos países desarrollados fue también sustancial en términos absolutos: por ejemplo, Estados Unidos, 4,1%, Federación Rusa, 5,8% y los 27 países de la Unión Europea, 2,2%".

Otra particularidad del modo de producción actual es la incidencia del transporte en las emisiones de gases. Los países subdesarrollados aumentan su producción de comodities. El traslado de estas producciones primarias a los centros mundiales de consumo genera emisiones en el transporte. Tanto es así que en una de las convenciones se propuso un aumento del impuesto al transporte marítimo, aunque también incide mucho el aéreo y el terrestre.

Para el capitalismo no se trata de un problema ambiental, sino de ganancias. Para los pulpos petroleros, la crisis energética es una oportunidad: si no hay consenso sobre un cambio en la matriz energética mundial, el barril del petróleo podría aumentar.

Las expectativas en la energía nuclear se desvanecieron con la mayor catástrofe nuclear mundial ocurrida en Fukushima, Japón, que dejó un tendal de 70.000 refugiados permanentes y una zona de exclusión de 30 km alrededor de la Central (National Geografic en Español, diciembre 2011).

Conclusiones

La realidad del calentamiento global, y la imposibilidad de que se llegue a un acuerdo entre los países capitalistas, ha llevado a que se plantee que estamos ante el borde de una crisis civilizatoria, provocada por una suerte de "exceso" productivo e industrializador. La solución sería entonces detener el desarrollo de las fuerzas productivas? O el de las fuerzas destructivas del capital?

Y esto, cuando ya existen las condiciones científicas y técnicas para evitar la destrucción del medio ambiente mediante el desarrollo de técnicas de conservación de la energía y de mejora de la eficiencia energética, junto con tecnologías de energías limpias (eólica, solar, biomasa, vehículos a hidrógeno, etc). Los científicos hasta han calculado su costo económico: se requeriría el mismo nivel de inversiones que hoy se destina a la investigación en energía nuclear o por el uso de combustibles fósiles, unos 10 billones de dólares durante las próximas décadas (El Cronista, 16/11/09). Las conclusiones de los científicos, por más intergubernamentales que sean, no llevan a ningún resultado práctico. El fracaso de las sucesivas "cumbres" intergubernamentales no es casual: en el cuadro de la decadencia capitalista, cuando los capitales buscan desesperadamente evitar la caída de su tasa de beneficio, las rivalidades entre los monopolios capitalistas y entre sus Estados impiden cualquier acción conjunta. La resolución de los problemas ambientales requiere de una acción concertada y planificada del conjunto de la humanidad, pero el mercado es el reino de la anarquía en la búsqueda de ganancias y opuesto a una asignación racional de recursos (Pablo Rabey, Prensa Obrera diciembre 2009).

La crisis climática pone en cuestión la organización misma de la sociedad; junto con la crisis alimentaria mundial, es un aspecto más de la decadencia del capitalismo. El avance de la ciencia posibilita el desarrollo de las fuerzas productivas en forma sustentable; pero, para ello, los trabajadores del mundo deben tomar la palabra. (igual fuente, igual vigencia).

Alicia Rodríguez

jueves, 8 de diciembre de 2011

La disolución de la Unión Europea


PO 1206 7/12/2011 Internacionales

La disolución de la Unión Europea

El lenguaje de los analistas que siguen la bancarrota capitalista internacional tiene, desde hace un tiempo, connotaciones apocalípticas. Lo mismo ocurre con los jefes de gobierno, quienes no eluden la posibilidad de una ruptura de la zona euro en un número determinado de días. La crisis mundial no tiene salida económica en el cuadro político actual; deberá atravesar antes crisis políticas y reestructuraciones estatales de magnitud y, por supuesto, una fuerte agitación y rebeliones populares. La quiebra bancaria es generalizada: un reciente informe (The Wall Street Journal, 2/12) describe la situación límite de los bancos norteamericanos -como Morgan Stanley, Citibank, Goldman Sachs y Bank of America- por su fuerte exposición a los bancos franceses, cuya calificación ha sido rebajada como consecuencia de su insolvencia. El conjunto de los bancos europeos tiene un fuerte déficit financiero con Estados Unidos y una carencia equivalente de dólares. "Temen una corrida bancaria", asegura el semanario The Economist (3/12), el cual agrega: "Los fondos estadounidenses del mercado de dinero, que eran fuente de dinero para Europa, redujeron los préstamos en más de un 40% en seis meses"; en los últimos tres meses salieron 14 mil millones de euros de los bancos griegos. El Banco Central Europeo compra activos de bancos que no logran financiamiento a razón de los 200 mil millones de euros por semana, pero esto no reactiva de ningún modo el crédito (al revés, hay una marcada contracción), lo cual extiende el cuadro de bancarrota a la industria. Aunque los diarios machacan acerca de la exposición de los bancos europeos a las deudas públicas, el núcleo de la crisis pasa por las deudas que tienen entre ellos -en especial del centro a la periferia, por ejemplo la exposición de los bancos alemanes o austríacos a la deuda de los bancos de Europa central o los Balcanes.
Directorio franco-alemán
Las salidas que se discuten en Europa son fuertemente deflacionarias -o sea reducciones de gastos públicos y de salarios, depresión de la demanda, concentración de la industria y de los bancos. Esta línea de acción responde a los intereses de Alemania, la cual reproduce -en esta crisis- la política que adoptó cuando anexó a Alemania oriental. La deflación produjo un desmantelamiento de la industria del este en beneficio del capital instalado en el oeste de Alemania. La deflación fortalece también la cotización de la deuda pública alemana y, por lo tanto, de los bancos alemanes que son sus principales tenedores. Se trata, en realidad, de una política de extorsión en gran escala, porque bastaría que sus rivales ‘patearan el tablero' y declararan una moratoria de deuda para precipitar la corrida bancaria en Alemania. Es, sin embargo, lo que más temen las otras naciones y, en especial, Estados Unidos y China -para quienes una quiebra europea significaría un derrumbe del mercado mundial. Lo mismo vale para Gran Bretaña.
La alemana Merkel y el francés Sarkozy han estado conspirando en torno a lo que denominaron una "unión fiscal' de la totalidad de la Unión Europea -o al menos de la zona euro-, bajo el supuesto de que la crisis europea no es de carácter capitalista, sino que obedece a las disparidades de la construcción original del euro. Se trata de una patraña, porque el planteo no apunta a un presupuesto único que reúna los ingresos de todos los países, sino a una tutela de los presupuestos nacionales por el directorio Merkozy. Pero la bancarrota europea no es fundamentalmente fiscal, sino bancaria: esa tutela no resuelve nada. El empantamiento es completo. La respuesta se verá en los próximos días, con nuevos derrumbes bursátiles y de las deudas públicas. Aunque el FMI, por orden del Tesoro norteamericano, ha ido a socorrer a Grecia, el directorio Merkozy está manejando la alternativa de una salida de varias naciones de la zona euro -no solamente Grecia, sino también Irlanda. Para los mejores observadores de la crisis, este desmantelamiento parcial produciría una acentuación de la política deflacionaria del núcleo central de la zona. En ese caso, países como España, Italia y hasta Bélgica u Holanda se acercarían a la puerta de salida. La ‘manovra' (maniobra) del procónsul en Italia, Mario Monti, que reduce el gasto estatal en 30 mil millones de euros -a fuerza de cortes en las jubilaciones y la suba de impuestos al consumo y al patrimonio de las familias- no sacará de la bancarrota al Monte Paschi de Siena (en la mira de los bancos franceses) o al Unicredit, expuesto sin salida a Austria y Europa central, tampoco a la deuda italiana de dos billones de euros. El planteo de la "Europa de dos o tres velocidades" es una versión de la disolución de la Unión Europea. El directorio Merkozy esconde a otro directorio, el de la Trilateral formada en los '70, del cual son parte los italianos Monti, ‘primer ministro', y Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo -ambos funcionarios de Goldman Sachs.
China
La novedad importante en todo esto tiene lugar fuera de Europa, pues en octubre cayó, por primera vez, la producción industrial de China. Hasta el columnista de Clarín, Jorge Castro, un optimista todoterreno, ha comenzado a ensombrecerse. Los despidos han alcanzado dimensiones tales que han provocado huelgas y rebeliones obreras en la industria de la zona más desarrollada del país. Los K pueden creer que Argentina está ‘blindada'; pero los chinos, no. Las leyes del desarrollo capitalista, o sea de su tendencia al derrumbe, se aplican a China con mayor razón que en cualquier otro país, porque sus estructuras capitalistas son mucho más débiles. La deuda de las autoridades locales de China ha crecido en forma exponencial y se financia con la expropiación de tierras de los campesinos, con las consiguientes revueltas populares. La exposición de la banca estatal y privada de China a la especulación inmobiliaria -en situación de quiebra- es, simplemente, desconocida. El crédito internacional de China con el resto del mundo está más que compensado por la deuda de la banca central de China con el sistema financiero local.
El impasse de la izquierda europea
El centroizquierda europeo ha sido el puntal de la formación de los ‘gobiernos técnicos' en Italia y Grecia, los que son la expresión de la disolución política de los regímenes semi-parlamentarios. La derecha, en Italia y en Francia, se ha lanzado a una operación política para capitalizar el descontento popular contra los planes de ajuste, cuyo eje es el rechazo a estos gobiernos fantoches e incluso el rechazo a la zona euro -y, en ocasiones, a la Unión Europea. Lo mismo ocurre con la derecha llamada ‘euroescéptica' en Gran Bretaña. La posición nacionalista es asumida también por partidos comunistas, como los de Grecia y Portugal. El centroizquierda de Europa, en cambio, es el puntal de los planes de ajuste, de la defensa del euro y de la Unión Europea: repite el rol que jugó en la crisis del '30, que abrió el camino al fascismo. Gran parte de la izquierda internacionalista, lamentablemente, tiene desde hace tiempo una posición centrista: plantea ‘una democracia social', en el marco de la Unión Europea o incluso una Federación Socialista sin romper antes con la Unión Europea y sin reivindicar la necesidad de separarse y romper con la Unión Europea en función de los Estados Unidos Socialistas de Europa, con Rusia incluida -en especial por parte de las naciones sometidas de la Unión Europea, como Grecia, Irlanda, Portugal o incluso España y las naciones de Europa oriental. Pero la necesidad de defender el euro y la Unión Europea es, precisamente, la principal extorsión que lanzan los gobiernos capitalistas para imponer sus planes de ajuste. Ninguna salida popular es viable sin el repudio de la deuda pública con los banqueros usureros -lo cual plantea, de inmediato, la disolución de la Unión Europea. En oposición al nacionalismo fascistoide y al stalinista, la ruptura de la Unión Europea debe ser planteada en función de la Unidad Socialista de Europa, incluida Rusia. Esta reivindicación debe servir a la unidad del proletariado de Europa, que busca una salida al derrumbe capitalista. La Unión Europea y el euro están condenados: si no le pone fin la clase obrera en nombre de una Federación de gobiernos de trabajadores, le pondrán fin la derecha y el fascismo para reforzar la opresión nacional -que la Unión Europea nunca tuvo como mira superar, sino reforzar.

Jorge Altamira

Celac: una operación distraccionista


PO 1206 7/12/2011 Internacionales

Celac: una operación distraccionista

El "socialismo del siglo XXI" y la derecha unidos

Con una gran puesta en escena de los presidentes de 33 países (solo faltaron los presidentes Ollanta Humalla de Perú, Laura Chinchilla de Costa Rica y Mauricio Funes de El Salvador), se inauguró en Caracas la primera cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). La iniciativa fue planteada por Brasil en diciembre de 2008. Consagró como Presidente al ultra derechista Sebastián Piñera hasta la reunión próxima en Santiago de Chile.
La pretensión de Chávez de que el novato espacio se convierta en una alternativa a la Organización de Estados Americanos (OEA), fue descartada casi desde el comienzo de las deliberaciones. El colombiano Santos y la brasileña Rousseff coincidieron en que "esta integración no puede ser contra nadie. Esta integración es a favor nuestro, no es contra la OEA ni contra la Cumbre Iberoamericana".
Puerto Rico no figuró siquiera (como no figura nunca) en las intenciones del cónclave, como si fuera inferior al status colonial de Malvinas. Lejos de los augurios de Chávez en su discurso de inauguración de la cumbre, la Celac no parece ser "la piedra fundamental de la unidad que nos hará libres". Lo que une al venezolano con el chileno Piñera y la argentina CFK o la brasileña Rousseff, es el flujo de inversiones y comercio con China, en el marco de la bancarrota mundial del capitalismo.Esto sin desmedro del pago de la deuda usuraria al capital financiero internacional. Cuando Cristina Kirchner repitió la muletilla de que "tenemos una oportunidad histórica de convertirnos en los protagonistas del siglo XXI", se estaba refiriendo a la ilusión de que los ‘emergentes' podrían esquivar la crisis mundial de la mano de China. Obviamente, aun no tomó nota de que China ya ha sido arrastrada al torbellino de la bancarrota capitalista. Cuando se refirió a "una integración económica intrazona" omitió decir, precisamente, que el principal rubro de esta ‘integración' son las infraestructuras y caminos que relacionan el Atlántico con el Pacífico, para potenciar el comercio con Asia, que beneficia a todo el capital internacional (especialmente al minero) invertido en América Latina. Chávez acaba de contratar un préstamo de China a cambio del hipotecamiento de una parte de las exportaciones de petróleo venezolano por diez años.
Bajo la batuta de Santos, todos los presidentes defendieron una "coordinación" para combatir el narcotráfico y el terrorismo, o sea una política de inteligencia conjunta. Cualquiera sabe, sin embargo, que esta inteligencia es un mito sin la intervención de la CIA y de la DEA -esta última ha sido denunciada por lavar dinero del narcotráfico mexicano. En este contexto, Chávez declaró, luego de capturar a Maximiliano Orozco, alias Valenciano, uno de los narcotraficantes más buscados en Colombia, su compromiso de capturar y entregar a cualquier irregular colombiano, incluso guerrillero. Chávez enfatizó que "(el de las guerrillas) es un tema que nos afecta"; las FARC, apoyaron, desde "las montañas colombianas", la constitución de la Celac.
Estados Unidos no demoró en caracterizar al Celac como un socio potencial en la región. "Los grupos subregionales son potencialmente importantes representantes del hemisferio y pueden ser útiles socios para Estados Unidos", señaló el portavoz para América Latina, William Ostick. En Washington, Mark Toner, vocero del Departamento de Estado, comentó que "hay muchas organizaciones subregionales en el continente, a algunas de las cuales pertenecemos y otras, como ésta, no lo hacemos".
La nota disonante del encuentro fue la imposibilidad de llegar a un acuerdo en cuanto a la forma en la que se tomarían las decisiones. Brasil impuso la condición "unanimidad", construida con negociaciones políticas.
La presidencia pro témpore del organismo recayó en manos del derechista chileno Piñera. El "socialismo del siglo XXI" les dio a los estudiantes y trabajadores chilenos una clara demostración de sus intereses en la región.

Cristian Henkel

jueves, 1 de diciembre de 2011

LA CAÍDA DE GADAFI Y SU PERCEPCIÓN EN VENEZUELA


LA CAÍDA DE GADAFI Y SU PERCEPCIÓN EN VENEZUELA

La forma en que las masas terminan con los dictadores suele ser similar a la que ellos utilizaron

Estas fotos que observas un poco más abajo no son ni gratuitas ni inocentes. Son un fiel testimonio de un individuo que gobernó un país durante décadas y terminó sus días asesinado por sus opositores. Fotos que revelan la delgada línea que separa -y separaba-  a quienes se decían sus amigos, porque a la hora de las definiciones, todas estos figurones terminaron soltándole la mano cuando vieron que la cosa era en serio, que no era un levantamiento aislado, cuando se asustaron al ver a un pueblo que se plantaba firme para decirle basta al régimen de Gadafy.

Cuando un líder cae en desgracia, el imperialismo ha aprendido muy bien que el camino que le queda para no quedar pegado en el apoyo es ayudándolo a caerse. Por eso la OTAN, por eso un Obama "democrático" que hasta ayer se deleitaba de tenerlo como compañero de ruta.



Tras la ejecución de Gadafi, se hizo público el nivel de compromiso político y económico que este dictador mantenía con sus ex amigos a lo ancho y largo del planeta. Hoy, una intelectualidad venezolana se muestra entre sorprendida y escandalizada cuando descubre al portador de un discurso antiimperialista que, bajo cuerda, hacía y deshacía lo contrario de lo que expresaba. Hoy, esa intelectualidad explica la asociación de Gadafi con los gobiernos criminales que integran la OTAN como “errores” aunque también hay quienes, dentro de este mismo riñón intelectual, devalúan su importancia al señalar que estas cosas "eran cuestiones menores".

Al igual que Gadafi, los reyes de Francia y los zares de Rusia fueron también ejecutados, los primeros en la guillotina los segundos ante un pelotón de fusilamiento. Ceausescu, el presidente de Rumania y su esposa, fueron también fusilados y las imágenes trasmitidas por la televisión a todo el país.

Gadafi fue quizás el dictador más extravagante por sus maneras de mostrarse en público, pero su cara oculta no difería de las formas del stalinismo, cometiendo miles de asesinatos, torturas, prohibiendo las organizaciones gremiales como los sindicatos y también las culturales, para terminar en el lugar común de muchos otros dictadores, para convertirse desde el 2004 hasta principios de este año,  en colaborador de la CIA norteamericana y el MI6 inglés, cuando no con el Mosad israelí traicionando a palestinos y a cuanto luchador de organizaciones que pensaban a Gadafi como aliado de causas populares.

“Estadounidenses y británicos cooperaron estrechamente en los últimos años con los servicios secretos del coronel Gadafi, a tal punto que la CIA entregó prisioneros al régimen libio para que fuesen interrogados. El diario británico The Independent y los estadounidenses Wall Street Journal y New York Times tuvieron acceso a archivos descubiertos por la organización de defensa de los Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW) en un edificio de los servicios secretos libios en Trípoli”. Londres AFP. 4-09-2011.

Nada de esto tiene que ver con la Jamahiriya y la Revolución Verde, la primera etapa de Gadafy, que fue un intento nacionalista dentro del marco capitalista.

Como muestra de la posición de simpatizantes del chavismo, podemos citar el siguiente párrafo de una nota publicada en www.aporrea.org:

“En su última fase política, Gadafi, motivado por las mejoras económicas de su país, intentó un acercamiento con las principales potencias occidentales, enemigas desde siempre de su política nacionalista y antiimperialista. Trasladó inmensas fortunas nacionales como personales a la banca de estos países, financió campañas electorales de candidatos que luego fueron presidentes de países como Francia, y concedió importantes contratos para la explotación de los hidrocarburos libios por parte de empresas italianas y británicas. Muchos presidentes de los países del “primer mundo” se retrataban con él y lo llamaban “buen amigo”. Todo esto se hacia mientras le exigían desmontara su aparataje militar y mientras movilizaban gran poderío bélico alrededor de una Libia cada vez más vulnerable” (Juan Contreras 04/11/2011)

Escritos como este abundan, la benevolencia hacia Gadafi fue, por tanto, también hacia sus socios de la OTAN, hasta los días previos a la rebelión iniciada en marzo de  este año.

El nacionalismo termina postrándose al imperialismo

A excepción del estado cubano, el nacionalismo siempre se postra ante el imperialismo. El movimiento 26 de Julio tuvo una orientación nacionalista desde el principio, no luchaba por un gobierno de los trabajadores ni se planteaba el cambio hacia una sociedad  socialista. Tuvo que mantener su independencia respecto a cualquier acuerdo con el gobierno norteamericano y la única salida fue romper totalmente con él, realizando expropiaciones sin indemnizaciones y la nacionalización de la banca, es decir instaurando un gobierno de los trabajadores. Más tarde unificándose con el PSP fundó el Partido Comunista de Cuba con orientación stalinista. Hoy es todavía  necesario un direccionamiento que represente auténticamente a los trabajadores cubanos, comenzando con permitir la organización de los opositores que reivindiquen la revolución.

En Venezuela como en otros países, aún los pueblos no han podido superar la necesidad de depositar la esperanza de cambio en una sola persona,  que termina convirtiéndose en el líder que debe encarnar los sentimientos del pueblo, ser su vocero y solucionar los problemas del país. Conforme a la enseñanza tradicional los líderes son los que cambian  o hacen la historia  y las masas son simples sujetos pasivos que los siguen. Detrás de esto siempre hay un aparato que sostiene al líder, un ejército y una burocracia que se beneficia con su existencia. Los medios de difusión hacen el resto y todo funciona hasta que el proyecto comienza a desintegrarse y los aliados de entonces comienzan a despegarse y a alinearse en bandos opuestos. Como si fuera un simple fusible que entra en corto circuito, el líder cae para ser desplazado por otra figura de recambio, tal vez menos carismática pero imprescindible para continuar realizando las mismas políticas.

Para contrastar, Lenin se destacaba por su oposición a los liderazgos omnímodos y unipersonales. Por eso su lucha fue por la organización de las masas en un Partido de clase, con un pensamiento colectivo que debatiera las más disímiles posiciones y decidiera por mayoría cuál era el mejor camino a tomar. A esto se le llama liderazgo, al liderazgo democrático, a la instalación del debate colectivo.

Gadafi precisamente no solo evitaba esto sino que terminó siendo colaborador y operador de acciones criminales junto a los gobiernos europeos  y norteamericanos, en contra de las organizaciones que luchaban contra las intervenciones que sojuzgaban a los pueblos, y también colaborando contra la inmigración africana hacia Europa.

Es importante recordar que todo comenzó con los preparativos para el 17 de febrero: el “Día de la ira en Libia”, pero los acontecimientos se precipitaron con la detención el día 15 en Bengasi de Fethi Tarbel, abogado defensor de presos y principal acusador por la masacre de la prisión Abu Salim.

Cuando el movimiento se hizo fuerte, los socios europeos  y  americanos decidieron traicionar a Gadafy, al verlo impotente para continuar su dominio. El 17 de marzo el Consejo de Seguridad emitió el decreto 1973 sobre la zona de exclusión aérea y comenzó su intervención mediante bombardeos selectivos donde también la población insurrecta fue la más perjudicada. Los gobiernos de la OTAN, evaluaron la revolución al norte de África (Magreb y Mashreq) Gadafy estaba perdido, y declararon la conformación de un gobierno de exgadafistas para armar la contrarrevolución. Hoy, el paso para el gobierno de transición,  la CNT y sus jefes de los países de la OTAN es para desarmar al pueblo.

Cabe aclarar que La CNT impuso en Libia le Ley Islámica o Sharia, criticada por la izquierda venezolana, que dicho sea de paso también se aplica en Irán, pero tampoco es conveniente denunciar esto por los acuerdos de cooperación vigentes.

A. Rodriguez

jueves, 17 de noviembre de 2011

La última etapa de la crisis europea


PO 1203 17/11/2011 Internacionales

La última etapa de la crisis europea

Los ‘estadistas' europeos han perdido el sentido del ridículo. Creen firmemente que podrán sacar a Italia y a Grecia del derrumbe mediante ‘gobiernos técnicos' apoyados en la sombra de sus instituciones políticas. Transitan el último tramo de un derrumbe capitalista, cuyo alcance los superó desde el comienzo. Europa se encuentra en las vísperas de una gigantesca conmoción política y social.
La ‘commedia'
En Grecia, la cabeza del gobierno de ‘unión nacional' que debe reemplazar al ex primer ministro Papandreu fue funcionario del Banco Central Europeo, cuando se tramó la falsificación de las cuentas públicas para contrabandear el ingreso de Grecia en la zona euro. El partido oficial de la derecha ya anunció que no cumpliría con la promesa de integrar el gobierno -o sea que se prepara para destituirlo y habilitar elecciones generales. El que no se bajó es Laos, el partido fascista griego, que acompañará a los socialistas en la empresa de sostener al ‘gobierno técnico'. Su objetivo declarado es adoptar las medidas que garanticen la entrega del último tramo de un préstamo de la Unión Europea, el mes que viene. En realidad, éste presidirá la salida caótica de Grecia de la zona euro, porque el paquete de rescate para los próximos años encuentra obstáculos insalvables de parte de los bancos alemanes. El slogan oficial de la ‘austeridad' griega es la permanencia en la zona euro, pero su objetivo es coordinar el ‘exit'.
La situación italiana es una ‘commedia': obligan a renunciar a Berlusconi para gobernar con un Congreso berlusconiano, con cómoda mayoría en el Senado. El nuevo primer ministro, Mario Monti, exige gobernar hasta el fin del mandato de la presente Legislatura, como si fuera algo que los políticos italianos pudieran asegurarle. El ‘gobierno técnico' que debería asumir el jueves no tiene ninguna posibilidad de recaudar los fondos necesarios para sostener la deuda pública del país, que se cotiza a niveles de ‘defol', salvo que aplique una "patrimoniale": o sea, un impuesto compulsivo sobre las grandes fortunas y propiedades -lo que provocaría la sublevación de los capitalistas. Los bancos italianos, que tienen en su cartera el 40% de la deuda pública peninsular, no tienen condiciones de sostenerla: al revés, sus balances se deterioran con la pérdida de valor de la deuda estatal. Ellos mismos necesitan un socorro.
Unicredit, el principal banco del país, está buscando una ‘recapitalización' por decenas de miles de millones de euros. Hay una fuga masiva de la deuda italiana de los principales bancos internacionales. Lo prueba la caída de la cotización de sus títulos, mientras los de Alemania suben. La ‘izquierda' italiana -desde el Partido Democrático (ex comunista), Italia de los Valores (del ex juez de ‘mani puliti', Di Pietro) y Sinistra e Libertá (ex Rifondazione Comunista)- se han declarado dispuestos a unir fuerzas con el partido de Berlusconi para dar asiento parlamentario al ‘gobierno técnico'. Alegan que "hay que salvar a Italia". El derrumbe del ‘gobierno técnico' se llevará puestos a sus sostenedores, por eso la derecha (Liga del Norte) se ha pasado a la oposición y ha comenzado a fracturarse la fracción berlusconiana. El derrumbe de los de arriba convoca al levantamiento de los de abajo.
Alemania, el epicentro de la crisis
La cola de los ‘defolteros' va creciendo de día en día. A los ‘habitués' como Grecia, Portugal o Irlanda no solamente se han agregado Italia y España, sino también Austria, Bélgica y, ¿por qué no?, Francia, cuyo ‘riesgo-país' superó los 200 puntos. Un comentarista señaló que Europa se enfrenta al dilema del ‘breakout' o el ‘breakdown' -la disolución de la zona euro o la bancarrota conjunta de sus países. En realidad, el epicentro de la crisis es Alemania, la que luego de haber financiado la especulación capitalista de la ‘periferia' en beneficio propio, se enfrenta ahora a un ‘defol' colectivo de sus deudores. Las divergencias entre Alemania y sus socios europeos, para que el BCE rescate a los bancos y Estados amenazados de quiebra mediante la compra de sus títulos de deuda, se han visto desplazadas por una escisión en el ‘establishment' germano -dentro del gobierno, de su Banco Central (el Bundesbank) y en el Banco Central Europeo. El dilema de si este último debe abrir la canilla de la emisión monetaria para rescatar, indiscriminadamente, a todos los países y bancos está fracturando a la dirigencia alemana. Dado que la Unión Europea es una asociación de Estados rivales y que el euro tiene una demanda internacional considerablemente menor que el dólar, una emisión monetaria en gran escala asestaría un golpe de gracia a la Unión Europea. Ni Estados Unidos ni China están dispuestos a colaborar con un rescate de la UE -ni siquiera ‘in extremis'. Para una fracción poderosa de la burguesía alemana, el establecimiento de un Fondo de Rescate europeo -formado con garantías y recursos de sus Estados- sería un suicidio financiero, porque solamente Alemania -sostienen- podría bancar ese fondo.
Abajo el euro y la Unión Europea
‘Breakout' o ‘breakdown', el resultado sería la creación de una situación pre-revolucionaria. La razón es simple: la necesidad de salvar al euro y a la UE opera como un freno en la lucha de las masas contra los planes de austeridad. El euro y la UE fueron prometidos como un pasaje a la abundancia; su caída es sentida como un rumbo a la miseria y a los enfrentamientos nacionales. Solamente los grupos nacionalistas y los partidos comunistas de corte staliniano propugnan, hasta cierto punto (de la boca para afuera), el retorno a las autonomías nacionales. La inmensa mayoría de la izquierda, incluso muchos sectores que se definen como revolucionarios, aceptan a la UE como el cuadro político para una ‘transición al socialismo'. Pero la UE es un régimen de opresión de las naciones más débiles por las más fuertes, así como es también es la unión de la cima de las clases capitalistas fuera del control de las instituciones parlamentarias, las cuales siguen confinadas al ámbito nacional. El planteo nacionalista es, asimismo, reaccionario, porque no existe ninguna posibilidad de un retorno de Europa al ‘status quo ante'. La transición al socialismo solamente es posible mediante la destrucción de la UE, en nombre de los Estados Socialistas de Europa. El proletariado y las organizaciones obreras de Europa deberían unirse en el plano internacional para plantear la destrucción de la Unión Europea conjuntamente con la reorganización de sus naciones sobre nuevas bases sociales, en el marco de una Federación de Estados socialistas.

Jorge Altamira

El nuevo golpe contra las Farc


PO 1203 17/11/2011 Internacionales

EXCLUSIVO DE INTERNET

El nuevo golpe contra las Farc

Después de un operativo militar que duró cerca de dos meses, las fuerzas armadas colombianas cercaron y asesinaron en las montañas del sudoeste colombiano al líder de las Farc, Alfonso Cano. El jefe rebelde sobrevivió a un bombardeo "con ocho bombas de 500 kilos cada una arrojadas alrededor de la pequeña casa donde estaba" (Univisión, 8/11), pero fue abatido horas más tarde por tropas terrestres. Aunque el ministro de defensa, Alejandro Pinzón, negó ayuda extranjera en la operación que también se cobró la vida de otros combatientes, "la tropa colombiana habría recibido apoyo de Israel y Estados Unidos para ubicar y dar muerte al jefe insurgente, a quien perseguía desde hace dos años" (ídem). Cano es el cuarto dirigente de alto rango que pierden las Farc en los últimos años, luego de la muerte natural de Manuel Marulanda y los asesinatos de Raúl Reyes y el "Mono Jojoy".
Aunque Santos no es contrario a la apertura de un proceso de diálogo con la guerrilla, pretende negociar su desmovilización desde una posición de fuerza excepcional.
El aislamiento de las Farc
El asesinato de Cano se produce en momentos de fuerte aislamiento internacional de las Farc. A partir de la asunción de Santos, tanto Ecuador como Venezuela normalizaron sus vínculos con Colombia. Correa declaró: "Si la muerte de Alfonso Cano sirve para decir basta y los miembros de las Farc entienden que por esa vía no alcanzan la justicia social... en hora buena" (Radio Caracol, 9/11). Correa y Santos operan en forma conjunta contra la insurgencia en la frontera colombo-ecuatoriana. En lo que respecta a Venezuela, Chávez ha guardado silencio frente a la muerte de Cano mientras la prensa informa de "un programa de intercambio de generales y oficiales superiores de los dos ejércitos que tendrá como objetivo garantizar la coordinación óptima de la lucha contra el narcotráfico, tanto en tierra firme como aérea y marítimamente" (RT.com, 25/10).
En cuanto al campo comercial, "se han acordado varios acuerdos importantes en materia energética. La parte venezolana incrementará el suministro de petróleo a Colombia, mientras que el lado colombiano ha prorrogado el contrato de la venta de gas a Venezuela por dos años. Se ha pactado, además, la creación de una compañía mixta que se dedicará a construir un oleoducto que vaya del río Orinoco en el este de Venezuela, hasta el puerto colombiano de Tumaco en la costa pacífica" (ídem). Estos compromisos explican que el gobierno de Chávez deportara rápidamente a Colombia a Joaquín Pérez Becerra, presunto líder de las Farc en Europa.
Internamente, las Farc también se encuentran golpeadas. El alto mando militar colombiano se jacta del alto nivel de infiltración que ha logrado sobre la guerrilla.
Un recambio acertado
Además del golpe contra Cano, las recientes elecciones municipales constituyeron otro triunfo del gobierno de Santos, que pulverizó a su ex aliado Alvaro Uribe. "Tras evaluar los resultados, Santos se sintió más libre de la incómoda presencia de Uribe, y empezó a tomar decisiones que muestran que su divorcio con él será definitivo. De hecho, ha designado como ministro de Trabajo a Rafael Pardo Rueda, máximo jefe del partido Liberal, y férreo opositor de Uribe" (El País, 31/10). Uribe fue derrotado en su propio feudo, Antioquía. "Del círculo más cercano a Uribe, barones electorales que él estaba preparando como presidenciables también fueron derrotados en estas elecciones (...) A nivel de colectividades, el músculo político que mantuvo airoso a Uribe durante los ocho años de gobierno, el tradicional partido conservador, prácticamente fue borrado del mapa electoral" (ídem). Santos ha derrotado políticamente a Uribe y se ha colocado, ante los ojos del imperialismo, como el hombre capaz de conducir el desarme de las Farc y de contener a los regímenes bolivarianos.
Lucha obrera y estudiantil
Es indudable que el despliegue militar y paramilitar contra las Farc tiene el propósito adicional de fomentar la represión contra todas las luchas populares. Las 32 universidades públicas de Colombia entraron en huelga el 12 de octubre contra una ley educativa que "disminuye drásticamente la inversión del Estado por cada estudiante, obligando a las universidades públicas a autofinanciarse vendiendo proyectos a empresas privadas" (CNN en Español, 11/11). Más de 200.000 estudiantes se manifestaron en Bogotá y pusieron la ley contra las cuerdas. A la vez, los petroleros fueron a la huelga general por su derecho a la organización sindical y contra la tercerización (estabilidad de los contratos). "Las empresas del sector recurren a la cancelación de contratos laborales y a contratistas de mano de obra para impedir el libre derecho a la asociación, como ha ocurrido recientemente en los campos que la canadiense Pacific Rubiales Energy explota en asociación con Ecopetrol en el este de Colombia. Tal práctica ha llevado a que solo la petrolera estatal tenga cerca de 30.000 trabajadores indirectos y solamente 5.500 directos" (ABC, 9/11). Más de 1.200 tercerizados que represalió la patronal bloqueaban el día posterior de la huelga la entrada a la refinería de Ecopetrol en Barrancabermeja.
Conclusión
La operación contra Cano y el triunfo en las elecciones municipales y regionales han fortalecido al gobierno de Santos frente a la guerrilla y a sus adversarios del propio palo paramilitar (Uribe). Su política de acuerdos con Correa y Chávez se ha revelado útil para el imperialismo, como un factor de estabilización regional y de aislamiento político de las Farc. Sin embargo, Santos deberá probar ahora si cuenta con los recursos políticos suficientes para enfrentar el ascenso de masas que expresan las luchas estudiantiles y obreras, el elemento más novedoso de la etapa.

Gustavo Montenegro