Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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viernes, 26 de agosto de 2011

Pronostican una nueva recesión en Europa y en EE UU.

Prensa Opción Obrera No. 21 Junio - Julio - Agosto 2011

Lo dicen ellos:
Pronostican una nueva recesión en Europa y en EE UU. 
Los gurúes, del capital financiero,  hasta los más optimistas, coinciden en que están  en el peor momento desde 2008.

Se confirma el análisis del marxismo: el colapso del capitalismo es la consecuencia de la bancarrota mundial del capital.

“En EE UU el panorama es aún peor que en Europa”.

La primera economía mundial ha crecido en los últimos seis meses apenas un 0,8% en términos interanuales, un ritmo insuficiente para crear empleo. El consumo sigue sin remontar y la producción industrial está estancada. La tasa de paro, que lleva 30 meses por encima del 8%, está en el 9,1%. El semanario The Economist cifra en un 50% las probabilidades de que EE UU entre en zona negativa (recesión) en los próximos seis meses. Otros más optimistas  hablan de posibilidades de recesión en 2012 y peor aún en 2013.


Nouriel Roubini, profesor de la Universidad de Nueva York, advierte que las autoridades, tanto políticas como monetarias, se han quedado sin munición para combatir la crisis. Los tipos de interés están en niveles históricamente bajos (cerca del 0% en EE UU y en 1,5% en la zona euro). Los países capitalistas más avanzados están extraordinariamente endeudados y bajo las órdenes de los dueños del capital, recortan gastos y aplazan inversiones, por lo que es imposible reanimar la actividad. Los bancos no prestan dinero porque ellos mismos no tienen cómo reciclar sus deudas. Muy castigadas por la falta de préstamos y la debilidad en las ventas, las empresas recortan plantillas y rebajan sus expectativas de beneficios. A los endeudados, la clase media y los trabajadores, agobiados por las hipotecas y alertas ante la posibilidad de perder su empleo –si no lo han perdido ya–, se les achica el límite del consumo.

La crisis, sobre todo el enriquecimiento artificioso debido a transacciones meramente especulativas, dispararon los desequilibrios fiscales de EE UU desde el 2009, año de la recesión. Debido al desfase entre ingresos y gastos, el Estado aceleró su endeudamiento, que hoy es mucho mayor que su PIB. Ahora que su economía indica que volverá a caer próximamente en saldo negativo, la deuda estadounidense será catalogada por sus mismos controles de peor calidad. El desempleo continúa, tocó un máximo del 10% en octubre de 2010 y ahora se sitúa en el 9,1% de la población activa (hay 25,1 millones de estadounidense para los que la recesión no ha terminado).

Para financiarse, JP Morgan calcula que un aumento de siete décimas en los intereses (hipótesis máxima que considera esta firma), el coste adicional alcanzaría los 100.000 millones de dólares. Además, la confianza de los acreedores disminuye y, por tanto, crecen las dificultades de financiación para la principal potencia explotadora y opresora del mundo. Entre los afectados están también los bancos del país, que verán también degradada su posición mientras el dólar se debilita. Esto repercute hasta en China, este país tiene reservas en divisas extranjeras donde 2,1 billones están representados en dólares. De esta parte, 1,2 billones de dólares están en invertidos en deuda del tesoro yanqui.

Respecto a la crisis de la vivienda, las cosas han ido a peor en los últimos dos meses. Los precios están al nivel de 2002 y no tocan fondo tras cuatro años de desplome. En zonas de Arizona, California, Florida y Nevada, o ciudades como Detroit, los precios cayeron un 50%. Hay 11 millones de propietarios (28,4%) con hipotecas superiores al precio de sus propiedades. En este contexto, los bancos prefieren dejar las casas embargadas fuera del mercado, con lo que se acumulan dos millones de inmuebles en la sombra. Por eso, ahora hasta se ve en diarios venezolanos, ofertas de  vivienda en Florida pagando en bolívares. Para dar dimensión al desplome, el valor de las propiedades inmobiliarias de las familias cayó de 13,5 billones de dólares en 2006 a 5,3 billones en 2009, según la Reserva Federal.

Hay un vínculo directo entre vivienda y paro que alimenta la espiral. Cada vez más personas mayores de 65 años siguen trabajando porque sus viviendas perdieron valor. Eso significa que los jóvenes tienen menos oportunidades de empleo y por consiguiente, la imposibilidad de comprar una vivienda.

El acuerdo entre los buitres del congreso norteamericano contempla recortes por valor de 2,1 billones de dólares en una década. El efecto económico a corto plazo se espera, no hay posibilidad de un nuevo programa de estímulos al crecimiento y al empleo. El ajuste estimaba apretar más en el 2013, pero aparece mucho más inmediato.

¿Cómo siguen sus colegas?

Japón, tras dos décadas perdidas el segundo mayor propietario de deuda estadounidense, vende activos denominados en dólares porque está luchando para contener el alza del yen, que se encuentra cerca de su valor récord respecto a la moneda americana; su intervención en los mercados de divisas intenta depreciar el yen para poder ser competitivo.

Reino Unido es el tercer inversor del mundo en deuda de EE UU tras China y Japón. Tiene invertidos 346.500 millones de dólares, seis veces lo que tiene Alemania (61.000 millones). Aunque Reino Unido no forma parte del euro, si sus bancos y sus empresas se vieran afectadas por el deterioro de la solvencia de EE UU, el impacto en Europa será grande. En una economía global, profundamente interconectada, la tendencia acaba por llegar a todos.

La Eurozona a los pasos de Grecia, Irlanda y Portugal, la situación indica que España está siendo superada, esto no significa que este mejorando para necesitar un rescate, por Italia cuya prima de riesgo superó a la española. Italia pone más nerviosos a los inversores por la pesada carga de su deuda –que supera el 120% de su PIB–, bastante imposible que pueda cumplir con los planes de consolidación fiscal.

La marcha de los mercados de valores tampoco augura nada bueno. El Dow Jones, principal indicador de la Bolsa de Nueva York, ha caído casi un 10% en un mes; la segunda semana de Agosto ha sido la peor para las Bolsas europeas desde el primer rescate a Grecia, en mayo de 2010.

Las apuestas contra la deuda soberana han afectado a Bélgica y a Francia, con fuertes subidas en el diferencial con el bono alemán. Bélgica, con fuerte deuda pública del 97% de su PIB, se anota en la lista y FRANCIA, la segunda mayor economía de Europa, sería la siguiente. Su principal problema es que su banca es la más expuesta a la deuda griega (40.000 millones de euros, un 38,5% del total) y a la italiana (293.500 millones). Su propia deuda pública es, además, elevada: equivale al 81,7% del PIB.

Atención a Venezuela, y su blindaje de papel, entre las repercusiones en la recaída de la actividad económica está el declive del precio del petróleo. El crudo Brent ha bajado un 10% en dos semanas, hasta los 108 dólares por barril, y para el momento de escribir esta nota, se encontraba por debajo de los 100 dólares.

Sólo ganando en sus luchas, lo que pasa por su organización con autonomía frente a gobiernos e independencia de clase frente a quienes los explotan, es que los trabajadores pueden salir airosos de este huracán. La respuesta pasa por superar las direcciones traidoras: las centrales sindicales y los partidos conciliadores con la burguesía.

Ahora también se confirma el programa de los trotskistas. Debido a la crisis de la dirección del proletariado, hoy más que nunca se requiere levantar la organización internacional de la clase obrera: La IV Internacional.

jueves, 25 de agosto de 2011

Bancarrota capitalista: se agotaron las aspirinas

PO 1191 25/8/2011 Internacionales
Bancarrota capitalista: se agotaron las aspirinas

Cuando ingresa en su quinto año, la bancarrota capitalista que comenzó a mediados de 2007 avizora su fase más aguda. Se habla ni más ni menos que de la caída del Bank of America, uno de los primeros de Estados Unidos. El Bank of America había absorbido en el primer año de la crisis a rivales como Countrywide -el cual estaba hasta el cuello en créditos incobrables por hipotecas- y se había quedado con otro en el tope del ranking -el poderoso Merril Lynch. Semejantes bocados lo atoraron, debido a las enormes deudas que habían contraído estos bancos para financiar la especulación inmobiliaria.

Crisis mundial
A esta calamidad, se han sumado las penas y resarcimientos que deberá pagar por el fraude que cometió con otros bancos en oportunidad del ‘defol' de la mayor aseguradora del mundo, AIG. Por medio de la intervención del secretario del Tesoro norteamericano, el America se hizo pagar los créditos que tenía sobre AIG unas pocas horas antes de que la aseguradora declara la cesación de pagos; el mismo beneficio recibieron otros bancos, como el francés Société Gènerale.

Una caída del America desataría quiebras generalizadas, pero lo mismo ocurriría con las alternativas para salvarlo. Una inyección de capital, del orden de los 60 mil millones de dólares, provocaría una reducción fuerte del precio de sus acciones (superior al derrumbe que ya experimentó: en lo que va del año, sus precios se derrumbaron desde 14 a 7 en el día de hoy, o sea un 50%) y la consecuencia sería una extendida depresión en la Bolsa. Si, como otra opción, declarara una quita del valor de sus préstamos para facilitar su cobro a los clientes, el resultado sería una depresión aún mayor en el mercado crediticio. La variante que se vislumbra es que sea adquirido por el J.P. Morgan, que para eso requeriría un fortísimo subsidio del Banco Central (FED), en momentos en que la emisión monetaria ha tomado proporciones gigantescas. Según las versiones, "el secretario (del Tesoro) se habría ya comprometido a facilitarle al comprador unos 100.000 millones de dólares con objeto de que la entidad (Morgan) complete la compra", pero se estima "que el Bank of America requiere una ampliación de capital de 200.000 millones de dólares". El costo del seguro contra un ‘defol' del Bank of America ha subido cerca de 500 puntos sobre la tasa que se usa como referencia. Todo lo que se creía sólido se deshace en el aire.

Perdidos en Europa

De mayor alcance es lo que ocurre en Europa. Un banco pequeño de Grecia (de sólo 35 sucursales) tuvo que ser rescatado de la quiebra por parte de cuatro bancos de mayor porte para evitar una corrida de depositantes, que habría noqueado incluso a los grandes bancos de Europa que tienen una fuerte exposición a la deuda estatal y a los bancos de Grecia. El Banco Central Europeo, sin embargo, no aportó dinero a este operativo, porque los bancos griegos agotaron las garantías para acreditar ante el BCE. El pilotaje lo tuvo que asumir el Banco Central de Grecia, el que sumó así nueva deuda con el BCE, y la enorme deuda pública de Grecia, que es el garante último del Banco Central del país. Este rescate precario e improvisado ha aumentado las dificultades de España e Italia para acceder al mercado de créditos para financiar el pago de la deuda pública. La desvalorización que sufrirá esta deuda afectará fuertemente la solvencia de los bancos acreedores del Estado y la tendencia a una corrida contra ellos. Los bancos españoles están en la primera línea de fuego.

Como resumen general, se constata que los rescates de bancos realizados por gobiernos y bancos centrales a partir de comienzos de 2008 ha concluido con una nueva crisis financiera y fiscal aún mayor de los Estados, la cual repercute sobre los bancos que, durante toda la crisis, han especulado con la compra de deuda pública. Los ajustes fiscales, a partir de finales de 2009, y los despidos, reducciones en la jornada de trabajo y de los salarios golpearon fuerte a la demanda de consumo y de inversión, precipitando una nueva recesión. Estos ataques a los trabajadores aumentaron la tasa de explotación de la fuerza de trabajo por parte del capital, pero acentuaron la insolvencia financiera (la capacidad de repago de los préstamos) como consecuencia de la recesión. Se manifestó, de este modo, la tendencia de la crisis a quebrar las relaciones sociales propias del capitalismo (ausencia de crédito y una nueva crisis monetaria).

De nuevo la madre de todas las crisis: la monetaria

A este regreso de la crisis monetaria responde la suba descomunal del oro (llegó, hace tres días, a cerca de dos mil dólares la onza), mientras el precio del petróleo ha estado cayendo (algo que los analistas consideran relacionado con un horizonte económico recesivo). El oro no es considerado materia prima, sino refugio del capital bajo la forma metálica. El dinero y el capital se retiran del mercado y de la acumulación ampliada, y se repliegan al atesoramiento. Al mismo fenómeno responde -aunque no por mucho tiempo- la suba paradójica del precio de la deuda pública de Estados Unidos. Se trata de una forma disimulada de corrida bancaria: ocurre que los poseedores de enormes masas de dinero en forma líquida (4 billones de dólares) las están retirando de bancos y fondos especulativos por temor a una quiebra, para refugiarse en el santuario ‘políticamente seguro' de la deuda pública norteamericana. Pero la escasa remuneración que ofrece la compra de deuda pública de Estados Unidos perjudica el negocio bancario, que paga más por los depósitos que recibe que lo que cobra por los títulos del Tesoro que compra con esos depósitos. El resultado es que algunos de ellos (Mellon de Nueva York) han comenzado a desalentar el ingreso de depósitos mediante el cobro de una comisión.

La crisis monetaria ha retornado a la economía mundial, como ocurriera en las vísperas del derrumbe de Lehman Brothers en septiembre de 2008, cuando paralizó el comercio mundial y las transacciones financieras. El mercado monetario, donde se otorgan y renuevan los préstamos de cortísimo plazo (de un día hasta seis meses), ha sufrido una fuerte caída. Se comienza a hablar de un tercer plan de inyección monetaria para reactivarlo por parte de la FED, pero los principales observadores desechan que pueda tener efectos prácticos: los mercados están llenos de plata, no necesitan que ingrese más -el problema es que ese dinero se movilice. El recurso a la impresión de billetes para rescatar bancos se ha agotado; otra cosa sería que sirviera a un plan económico de conjunto para reconstruir a la sociedad sobre nuevas bases. El capitalismo se enfrenta a lo que procuró evitar: un replanteo político de conjunto. Ingresamos al punto más alto de la crisis.

El choque político

Varios comentaristas han atribuido la ‘politización' de la crisis mundial a la descalificación, que consideran arbitraria, de la deuda norteamericana por parte de las calificadoras de riesgo. En realidad, estas calificadoras llegaron tarde, si se tiene en cuenta que la deuda de conjunto de Estados Unidos es de 22 billones de dólares ¡un 150% del PBI! El monto suma la deuda federal (14,5 billones); las deudas de Estados y municipios (unos 2 billones de dólares) y la deuda de las agencias hipotecarias del Estado (5 billones y medio). Es impagable a su valor actual. El voltaje político que hay que asignar a esta rebaja de calificación pasa, antes que nada, por el hecho de que los acreedores más importantes son internacionales -China y Japón-, mientras que el principal acreedor interno es (como en la Argentina K) el Banco Central y los Fondos de Pensiones. La rebaja de calificación desvaloriza la deuda: ‘licúa', por un lado, los activos en poder de los jubilados y de los consumidores y, por el otro, el de los rivales del exterior. Estamos ante una presión para que Japón y, en mucha mayor medida, China, revaloricen sus monedas, para que sustituyan así la desvalorización del dólar. Una revalorización de la moneda de China favorecería el comercio de sus competidores y aumentaría la deuda interna en China medida en dólares; lo que desataría una crisis en regla en el país asiático. China ha respondido con una advertencia política: le exigió a Estados Unidos una reducción de los gastos militares, para pagar la deuda, y botó el primer portaviones nuclear, que Obama cuestionó con una advertencia ‘dura'. China no tiene márgenes: ahora mismo la inflación en el país está creciendo -especialmente y en gran medida en los alimentos básicos, muy sensibles para la población.

Europa atraviesa un proceso de características similares (crisis monetaria y política). Su capacidad para financiar el pago de la deuda pública de sus países se ha agotado; lo mismo vale para los ajustes fiscales. Se ha puesto en marcha una reestructuración insignificante de la deuda de Grecia, que carece de magnitud o profundidad para resolver el ‘defol'. El reemplazo de las deudas nacionales impagables por una deuda única de Europa, para hacerlas más solventes, solamente cambiaría el asunto si la carga del endeudamiento sustituto la asumieran los Estados más fuertes (Alemania y Francia), pero esto sería equivalente a subsidiar el rescate de sus competidores. Sólo podrían admitir ese rescate si antes el resto de los países cedieran sus soberanías para que, Alemania en especial, pudieran reorganizar sus economías en función de la industria alemana. La dimensión de la crisis la dejó ver recientemente el magnate George Soros, cuando planteó que Grecia y Portugal debían retirarse de la zona euro (no sin antes asegurar el pago de deudas y depósitos en euros) para cerrar filas entre los países restantes y de este modo salvar a la moneda común y a la Unión Europea. Pero esta salida implicaría un ‘defol' de esos dos países y la quiebra de los bancos acreedores de varios de los Estados acreedores de Grecia. Soros caracterizó una desintegración de la UE como la etapa última y final de la crisis en curso.

Nouriel Roubini, un economista con laureles, la ve de otro modo: es necesaria -dice- una reestructuración de la deuda hipotecaria de Estados Unidos, que saque del ‘defol' y del desalojo a 11 millones de familias y, en forma complementaria, obligar a los accionistas y acreedores de los bancos que dieron hipotecas a que carguen con las pérdidas correspondientes. A partir de aquí recomienda un fuerte aumento del gasto fiscal para recuperar la demanda. Que se diga esto, luego de que Obama pactara con los republicanos lo contrario, es un síntoma inconfundible de la violencia de la crisis política que asoma en Estados Unidos. Incluso el multimillonario Warren Buffet reclamó que los ricos paguen más impuestos para financiar un programa de obras públicas. La fase de las opciones políticas en el desarrollo de la crisis forzará a la participación masiva de las diferentes clases de la sociedad.

El núcleo

Las diversas explosiones -tanto económicas como políticas e internacionales- de la bancarrota capitalista se están acercando al núcleo del reactor. La vigencia de un programa de transición que opere como un factor de movilización de masas, entre la situación actual y la meta de la reorganización socialista de la sociedad (que la crisis la paguen los capitalistas), está más clara que nunca.

Jorge Altamira


http://po.org.ar/articulo/po1191044/bancarrota-capitalista-se-agotaron-las-aspirinas

jueves, 18 de agosto de 2011

La victoria política del Frente de Izquierda

PO 1190 18/8/2011 Editorial

La victoria política del Frente de Izquierda

El domingo pasado el Frente de Izquierda sobrepasó holgadamente el ‘piso' de proscripción impuesto por la ‘reforma política'. Obtuvimos un 30 por ciento por encima de los 400 mil votos que nos habíamos fijado como objetivo, y un 60% más de los votos equivalentes al 1,5 por ciento que establecía la legislación electoral. A pesar de su modestia numérica (520 mil votos), el resultado retumbó como una bomba política: es que no se trata de una cuestión de aritmética, sino de haber logrado la adhesión a una convocatoria política y a un objetivo desde el programa, los partidos y los dirigentes de la izquierda revolucionaria. El Frente de Izquierda rechazó el remanido discurso de "la democracia con justicia social" que caracterizó a los frentes democratizantes del pasado, promoviendo en su lugar una plataforma de reivindicaciones, la cual solamente podrá ser realizada en forma integral por un gobierno de los trabajadores. El domingo pasado, el Frente de Izquierda superó, en términos absolutos,  a la ‘gran elección' de Izquierda Unida en 1989.  Los medios de comunicación nos pusieron en la lista de los "vencedores" de las primarias y se planteó si esto significaba la instalación a corto plazo de una fuerte izquierda de fisonomía clasista y socialista. Es que la modestia de los números encubre también otra fuerte realidad política: en la Ciudad, la provincia de Buenos Aires, Neuquén, Córdoba y Salta, los números abren una posibilidad de luchar por diputados nacionales -aunque no se trate de ningún modo de un objetivo que se encuentre al alcance de la mano. En sólo treinta días, los votos del Frente de Izquierda en la Ciudad de Buenos Aires pasaron de 18 mil a legisladores a 81 mil a diputados nacionales -del 0,9 al 4,5 por ciento-, y a una distancia visible de los cien mil votos que requeriría acceder a una banca en el Congreso de la Nación.

La primera razón de esta victoria es haber planteado la campaña en términos correctos: la lucha contra la proscripción electoral. Se trata, ciertamente, de un planteo democrático, pero es una necedad limitarlo a esto, pues estaba asociado a la intervención política de una fuerza anti-capitalista: o sea de un programa definido, de una corriente política definida y de dirigentes con una trayectoria de décadas de combate obrero y socialista. Las primarias han permitido que construyéramos un puente entre una reivindicación democrática y un planteo socialista. La campaña electoral que se inicia debería servirnos para profundizar la ligazón de la primera con el segundo.

La naturaleza proscriptiva de las primarias quedó en evidencia con la exclusión de Proyecto Sur de la elección nacional, a pesar de la representatividad que había conseguido en el Congreso y de que se había ofrecido, hasta hace un par de semanas, para conquistar el gobierno de la Ciudad. Proyecto Sur pagó cara su negativa a luchar contra el piso electoral; es decir, su complicidad política con el planteo proscriptivo.

Redes sociales y lucha de clases

Alcanzó una notoriedad descomunal, en la campaña, la iniciativa de Jorge Rial y Gustavo Sylvestre que fue conocida por la etiqueta de #unmilagroparaltamira; incluso se le atribuyó la paternidad de los resultados del Frente de Izquierda. La falacia ya había sido refutada por el propio Rial, que reconoció que su iniciativa había sido inspirada por la campaña audiovisual del Frente y por el mensaje político de sus candidatos. Un medio de difusión sólo puede dar vida a un planteo convocante, de ningún modo fecundar de la nada. Por otro lado, parece que se hubiera olvidado que la red procesa un debate político, no dicta conductas. El debate que allí protagonizaron millares de jóvenes está relacionado con una militancia concreta, que naturalmente se desplegó en ámbitos diversos -los lugares de trabajo y de educación, entre los activistas y los intelectuales. Antes de que la lucha de ideas en la red comenzara a cobrar forma, varios centenares de intelectuales ya se encontraban movilizados contra la proscripción de la izquierda. El intento de adulterar el carácter militante de nuestra victoria política (¿qué clase de victoria política es, para la izquierda, la que no se arranca a través de la militancia?) por la repercusión que nuestros planteos adquirieron en la red llevó a muchos a cuestionar la expresión ‘milagro' como si ese lenguaje alienante hubiera sido una iniciativa del Frente y de sus candidatos, en vez de ser una ocurrencia de los periodistas para potenciar la campaña -e incluso una ironía aplicada a la condición socialista del Frente. Lo que importa es que el término adquirió una función movilizadora -lo contrario de la espera resignada y pasiva que implica. Los necios olvidan que numerosas guerras revolucionarias progresistas se libraron con un manto ideológico religioso (incluida aquí la expresión camuflada de religión que fue el racionalismo de la revolución francesa, que se convertiría en la adoración a un Ser Supremo de naturaleza laica). El desprecio a la movilización del periodismo a favor de la izquierda solamente puede ser tachado de sectario, cuando no se convierte en ataque directo de los enemigos de la izquierda. Fueron decenas los periodistas radiales que se pronunciaron al aire, frente a sus oyentes, por el voto al Frente de Izquierda. Es necesario apuntalar este proceso político, aunque es inevitable que se desarrolle con el tiempo una diferenciación política en este sector. ¿No es acaso en el campo de los trabajadores de prensa donde se ha desarrollado con fuerza el sindicalismo de clase? En esta pelea intelectual por la caracterización del uso de las redes sociales -una expresión más de la lucha de clases-, muchos buscaron ocultar el rol importantísimo que jugaron destacadas bandas de rock en la promoción del Frente de Izquierda, grupos cuyos líderes vienen acompañando las luchas obreras desde hace mucho más tiempo. A través del Partido Obrero y del desarrollo de un Frente de Izquierda, los obreros activos y con conciencia de clase ganaron a las mejores expresiones musicales para una lucha política definida.

Lucha electoral y conciencia de clase

Lo ocurrido con la campaña de nuestro Frente demuestra la importancia que adquiere la lucha electoral en determinadas condiciones. Históricamente, ha sido un factor poderoso para desarrollar la conciencia de clase y la organización del proletariado -desde los "cartistas" ingleses en los años 40 del siglo XIX hasta el bolchevismo ruso, pasando por la gigantesca experiencia de la socialdemocracia alemana. Oponer en abstracto la lucha electoral de los socialistas a la ‘movilización' o ‘acción directa' es propio del anarquismo, históricamente, y del radical pequeño burgués en la actualidad. Los trabajadores que ocuparon terrenos de Blaquier protagonizaron, fuera de toda duda, una gran movilización que les servirá como lección para luchas futuras y como experiencia de una lucha de clases aún incipiente. Sin embargo, votaron en masa por el mismo gobierno que les mandó la policía asesina. Un lector de Prensa Obrera nos advirtió que la aceleración de las tendencias movilizadoras y revolucionarias que puede ejercer la agitación promovida a través de internet -como ocurrió en los países árabes o en España- sufren desgaste y disipación por la ausencia de un partido revolucionario, en tanto que la promoción a través de esos mismos medios del Frente de Izquierda podría desarrollar, en ausencia de una situación revolucionaria, la fuerza dirigente que en un tiempo próximo podría ser el catalizador de las energías revolucionarias de las masas. Por eso es tan importante, en la campaña electoral que sigue, echar al lastre el doctrinarismo y desarrollar un discurso que ayude a los explotados a elevarse, aunque sea un escalón, a una conciencia de clase más definida.

Los desafíos del Frente de Izquierda

La victoria aplastante de Cristina Kirchner sobre sus rivales del campo capitalista ha vuelto a mostrar la volatilidad extrema del voto, luego de las derrotas de ella misma en las elecciones locales de Capital, Santa Fe y Córdoba. La victoria abrumadora de la Presidenta es la contracara de un agravamiento de la crisis política: la bonapartista debe ejercer su función de arbitraje en una suerte de soledad extrema. La desintegración de la oposición de cuño capitalista amplía el campo al cual puede dirigirse la agitación electoral del Frente de Izquierda. En la mayor parte de las experiencias históricas, el agotamiento del bonapartismo no produjo un tránsito suave al parlamentarismo, sino a la revolución. El Frente de Izquierda enfrenta el desafío, por un lado, de poder simplemente retener su votación del domingo pasado; por otro lado, encuentra a una enorme masa social o políticamente opositora abandonada al vacío político. Entre estos dos polos de posibilidades o alternativas se desarrollará la campaña del Frente de Izquierda. Quedará expuesta su madurez política. El objetivo es subir uno o varios peldaños más en el desarrollo político, conquistar una bancada revolucionaria en el Congreso y añadir a la militancia cotidiana un par o varios pares de tribunos revolucionarios.

Jorge Altamira

http://po.org.ar/articulo/po1190014/victoria-politica-del-frente-de-izquierda 

miércoles, 17 de agosto de 2011

PEQUIVEN en PETROCASA utiliza una política que tiene nombre: ¡FASCISTA!

Prensa Opción Obrera 21 - Junio - Julio - Agosto 2011

PEQUIVEN en PETROCASA utiliza una política que tiene nombre: ¡FASCISTA! 

Saul Ameliach y su representante en Petrocasa, Luis Homer, realizan una política en contra de los trabajadores con métodos fascistas. Sistemáticamente han ido eliminado a los integrantes del consejo de trabajadores por un lado y a los directivos sindicales por el otro. De la dirección sindical sólo queda Geraldine Cabrera; hace unos días otra compañera en la directiva sindical, Mercedes Martín, de la Secretaría de  Calidad de Vida, se le impidió la entrada a la planta desde el 18 de Julio y todavía en la inspectoría del trabajo no se conoce ninguna notificación por parte del patrono del motivo de este atropello. Días más tarde a Turiano González y Jose Carrillo se les ordenó reventar los candados de la oficina sindical y sacar los muebles, no se sabe si sustrajeron algo más. Los trabajadores viven el terror del patrono porque ven cómo éste ha ido coaccionado a los directivos del sindicato hostigándolos a renunciar bajo amenazas y hasta con hechos de tipo delictivo como el daño (incendio) a un auto de unos de los compañeros del consejo de trabajadores y la posterior solicitud a que renunciará porque sino la próxima acción sería contra su familia.

Ya Ameliach fue destituido en agosto del 2009 por una serie de irregularidades pero ante la incapacidad del gobierno, con sus famosos enroques como única alternativa, lo restituyeron en octubre del 2010 para que siguiera haciendo de las suyas.

Está claro que desde un principio los ofrecimientos del proyecto Petrocasa comenzaron mal. Primero no es autónomo pues depende de insumos extranjeros caros y nada fáciles de conseguir, segundo porque el  costo real por unidad es mucho mayor al informado desde el inicio y no es por la inflación, dieron un monto ficticio desde un principio; adicionalmente falta inversión para el mantenimiento de la planta. Las casas ofrecidas en el modelo inicial no se están fabricando, los techos propuestos no están siendo colocados ya que en su lugar están colocando acerolit.

Sobre la creación de otras plantas, el reciente arranque de la planta de Biruaca en el estado Apure lo hace con la mezcla enviada desde la sede de Guacara porque no fue diseñada para prepara allí la mezcla. La misma planta de Guacara nunca ha cumplido ni con la mitad de las unidades a fabricar diariamente pero la excusa siempre es culpar a los trabajadores, sobre todo cada vez que denuncian la incompetencia de la dirección de la planta. Habitualmente estos luchadores son despedidos o intimidados para que renuncien. La dirección nunca ha aceptado discutir un convenio colectivo. Los métodos son traer nuevos trabajadores que no conocen la política antiobrera del patrono mientras otros son hombres de su confianza para contrarrestar la lucha de los trabajadores por sus derechos laborales. La retaliación contra Mercedes Martin provino de una diferencia con los directivos de producción y RR II (Recursos Inhumanos) ante una situación insegura producto de las lluvias en las aéreas de trabajo. Estos sitios estaban inundados y aún así el patrono quería que se iniciara la producción de inmediato. Esta situación esta descrita en un acta de un delegado de seguridad y salud laboral. Casos como este donde se violan las condiciones mínimas para ejecutar las operaciones, tampoco son reconocidos por el patrono. Sólo lo hacen con una delegada de seguridad laboral que representa precisamente a RRII y apoya toda la actividad arbitraria de los patronos.

Toda la estrategia de Ameliach es doblegar a los trabajadores combativos y montar una directiva sindical patronal, vale decir, vendida a la política antiobrera de Petrocasa, o mejor aún, con un consejo de trabajadores escogido a dedo por parte de Ameliach y Homer. Luego seguirán encubriendo su incapacidad para alcanzar las metas de producción que han ofrecido responsabilizando y culpando a los trabajadores de la misma. Los derechos laborales son pisoteados diariamente. Además, los directivos de Petrocasa son privilegiados de la nómina de Pequiven, mientras los trabajadores siguen su condición como contratados donde ni la ley del trabajo se cumple.

POR EL REENGANCHE INMEDIATO DE MERCEDES MARTIN POR RESPETO AL FUERO SINDICAL

POR EL RECONOCIIENTO DE LA DIRECTIVA SINDICAL ACTUAL CLASISTA Y AUTÓNOMA DE LAS IMPOSICIONES PATRONALES.

POR LA APROBACION DE UN CONVENIO COLECTIVO.

SÓLO EL CONTROL OBRERO AUTENTICO HARÁ PRODUCIR LA PLANTA Y RESPONDER ASÍ A LOS VENEZOLANOS SIN VIVIENDA.








Las imágenes mostradas reflejan las condiciones de riesgo en que se encontraba la planta de Petrocasa en Guacara luego de las lluvias del 13 de Julio de 2011. Por denunciar la pretensión patronal de arrancar la producción en estas condiciones es que se pretende despedir sin justa causa y con fuero sindical a Mercedes Martín por órdenes de Saul Ameliach, presidente de PEQUIVEN, y Luis Homer, presidente de Petrocasa.

jueves, 28 de julio de 2011

Los yanquis en defol

PO 1187 28/7/2011 Internacionales

Los yanquis en defol

Hace tiempo que Estados Unidos se encuentra en cesación de pagos (‘default'). La deuda pública federal es de 14 billones de dólares -un ciento por ciento del PBI; el déficit fiscal del ejercicio 2011 supera el 10% de ese producto, en las cercanías de los dos billones de dólares. El cómputo de la deuda pública no incluye a los estados de la federación y a los municipios -muchos de los cuales, entre ellos el estado de California, ha dejado de pagar sus cuentas en dólares para hacerlo en una suerte de moneda local, un certificado denominado IOU.

La ruleta

Estados Unidos ha dejado de pagar su deuda pública hace bastante tiempo, porque solamente la renueva. La causa principal de su crecimiento es la acumulación de intereses que se pagan con la emisión de deuda nueva. La tasa de ese crecimiento de la deuda supera la del PBI -por eso ha pasado del 62 al 100% en el curso de cuatro años. De modo que cuando se dice que Estados Unidos podría incurrir en defol, se oculta que ya lo ha hecho. La potencia capitalista más importante está en cesación de pagos, el valor de su deuda en el mercado no tiene nada que ver con la realidad. La cotización de la deuda pública disimula la desvalorización del dólar, la moneda que se usa como referencia mundial. Si se valuara la deuda norteamericana en términos de francos suizos, ni qué decir en términos de la cotización del oro, quedaría claro que ya ha sufrido una desvalorización suficiente como para ser declarada deuda basura o en default. La deuda pública norteamericana vale, en términos de oro, el 12% (un 88% inferior) con referencia a 2005 (lo que cayó la deuda de Argentina, en 2002, en términos de dólares).

Una disposición legal fija, sin embargo, un techo al endeudamiento en que puede incurrir Estados Unidos, que el Congreso va subiendo cada vez que se llega al tope. Es lo que ocurre ahora con el techo de los 14 billones. Pero Estados Unidos no va a dejar de seguir pagando su deuda impagable ni de renovar la deuda que va venciendo. La Constitución misma le exige honrar la deuda pública, aunque no le prohíbe devaluarla, claro, recurriendo a la desvalorización de la moneda. Al llegar al techo sin obtener una autorización del Congreso para subirlo, el gobierno dejará de pagar gastos sociales y hasta salarios, o suspender y despedir personal, pero seguirá con la ruleta financiera. Esta situación muestra el condicionamiento que impone el capital financiero al conjunto de la economía capitalista, en contraste con lo que ocurría en el siglo XIX, cuando los Estados enfrentaban sus crisis mediante el defol y la ruina de los acreedores.

Entre Boudou y los chinos

La deuda pública norteamericana tiene, sin embargo, algunas características explosivas. La más importante es que el cincuenta por ciento de ella se encuentra en manos extranjeras -bancos centrales y tenedores privados. Una inflación interna puede disminuir (desvalorizar) esa deuda en relación con los precios de otros activos en el interior del país y operar como una transferencia de valor entre los tenedores de diferentes formas de capitales. Los acreedores internacionales (China, Japón, Alemania, Brasil) podrían recurrir a deshacerse de los bonos y títulos públicos en su poder, y desplomar el mercado de capitales norteamericano y el comercio internacional. Como el perjuicio para los acreedores sería enorme, el manejo de la deuda pública sería el disparador de una crisis política mundial.

Otra característica es que el Banco Central norteamericano -siguiendo en esto al maestro Boudou- ha estado comprando la deuda de corto plazo, de modo que tiene hoy en sus arcas el 60% de ella. Esta medida inyectó dólares en los bancos y redujo el monto de deuda en circulación, o sea que redujo la oferta de títulos públicos para sostener su cotización -una expresión de que la deuda es impagable y de que su valuación en el mercado es ficticia. El gobierno de Obama tiene la opción de suspender el pago de esa porción de la deuda, o sea convertirla en circulante para reactivar la economía. Esto, sin embargo, no sólo desataría una reacción interna de los grandes bancos sino, con seguridad, una salida de capitales.

Obama pretende que el Congreso suba el techo del endeudamiento, a cambio de lo cual promete reducir el déficit en seis años. Los republicanos se oponen, con dos planteos: que el aumento del techo cubra un año financiero solamente y que la reducción del déficit sea mayor que la prometida por Obama y con acento en la poda de los gastos sociales. La prensa presenta la crisis de la deuda como un enfrentamiento entre dos variantes del ajuste o como una competencia frente a las elecciones de 2012, o como un resultado de la presión de la derecha en el partido republicano, pero relegan la evidencia de la inviabilidad del presente cuadro financiero de Estados Unidos -o sea de la obligación de hacer lo que ya muchos admiten para Grecia: la declaración de un defol.

Yanquis y helenos

En el estadio actual del desarrollo financiero del capitalismo, el valor de una moneda lo determina la cotización de la deuda pública. La deuda norteamericana es el anteúltimo refugio del capital frente a la crisis; el refugio último, el oro, sería, precisamente por eso, el detonante de un derrumbe mundial, porque privaría a los Estados de los medios para financiarse. El defol de Estados Unidos pone de manifiesto el carácter universal del derrumbe de Grecia.

El capitalismo ha llegado a una concentración tan enorme de los recursos económicos que podría salir de esta crisis con un gasto planificado gigantesco, que elevaría la producción y el movimiento comercial, y con ellos las finanzas públicas. El problema es que esos recursos están concentrados en manos privadas, que operan en función de sus propios intereses, y que el capital financiero ocupa la cúspide de esa concentración económica. Por eso, la salida del gasto impone la nacionalización, la usurpación de la propiedad capitalista por el Estado capitalista. En contra de esta tendencia, la crisis, por esto, ha propiciado el florecimiento de un mercado incendiario: el de los seguros contra default, que apuestan a que se produzca una cesación de pagos de los Estados, como si las compañías que venden esos seguros pudieran cumplir con los compromisos en el caso de un estallido.

Al ingresar al quinto año de la crisis, todos los fundamentos del capitalismo han sido puestos en cuestión.

Jorge Altamira

http://po.org.ar/articulo/po1187073/los-yanquis-en-defol

lunes, 25 de julio de 2011

Volante de Opción Obrera para Marcha del 26/07/2011


    26 de Julio de 2011                      opcion-obrera.blogspot.com                      info@opcionobrera.org


¿POR CUAL CONTROL OBRERO DEBEMOS LUCHAR?
¿POR EL DE LOS TRABAJADORES O POR EL DEL GOBIERNO?

ALGUNAS CONFUSIONES QUE HAY QUE ACLARAR PARA PODER ESCOGER BIEN

No se hace por decreto menos por ley ni todavía menos pidiendo que nos lo den. Lo mismo aplica para los Consejos de Trabajadores. Consejos de Trabajadores y Control Obrero se conquistan con la lucha del día a día contra los patronos en cada empresa pública o privada.

Lo primero es plantearnos si nuestro salario alcanza para cubrir nuestras necesidades básicas, si nuestras condiciones de trabajo no deterioran nuestra salud, si tenemos derecho a la recreación y al descanso suficiente.

Ni los sindicatos sustituyen a los Consejos de Trabajadores ni viceversa. Ambos hacen yunta para enfrentar a los patronos. Para que los sindicatos sean efectivos primero hay que sacar de ellos a los burócratas a la vez que se lucha por poner someter a los patronos a las decisiones democráticas de los trabajadores respecto a la administración y producción de las empresas.

No hay empresas socialistas ni hay transición hacia el socialismo desde el capitalismo. El Control Obrero no sólo es para las empresas que están con problemas económicos como las del Hierro, Acero, Aluminio y Electricidad. El Control Obrero es una dualidad de poder ejercida por los trabajadores explotados frente al poder que imponen sus patronos. La dualidad de poder es una experiencia viva de los trabajadores para conquistar su propio gobierno en pos del socialismo.

LO QUE NECESITAMOS PARA CONQUISTARLO
 
La fuerza de trabajo es la única mercancía que podemos vender los trabajadores. Nos pagan con un salario que siempre pretenden que sea el mínimo. La lucha por un salario igual a la cesta básica y por una escala móvil de horas de trabajo para que todos trabajen son consignas fundamentales dentro del capitalismo.

Afrontando la lucha reivindicativa es que podemos lanzar las consignas transitorias para luchar contra el capital y el Estado burgués, es decir, la lucha por el poder, por un gobierno de los trabajadores. Es la única forma de comenzar a realizar nuestras tareas históricas, por la sociedad socialista.

No existe Control Obrero sin democracia plena de los trabajadores. Sin autonomía. Sin independencia de clase.

El Control Obrero se conquista forjándolo, utilizando las propias herramientas de lucha de la clase trabajadora: la movilización, la ocupación donde sea necesario, la huelga; siempre con la organización de los trabajadores.

A la banca hay que nacionalizarla bajo el control de sus trabajadores para orientar todos sus recursos en función de las necesidades reales del país. Una banca nacionalizada y centralizada es la fuente del capital necesario para toda actividad e inversión para la producción sin necesidad de recurrir en primera instancia a prestamistas extranjeros como los del Fondo Chino que se pagan y se dan el vuelto mientras los burócratas se reparten las comisiones.

El mundo está inmerso en la bancarrota del capital. Venezuela no escapa a ella y ya vemos como estamos pagando sus efectos a escala nacional. El Control Obrero es la única alternativa para que los trabajadores no sigamos pagando los costos de la crisis de los capitalistas, por el contrario, es lo única herramienta que tenemos los trabajadores para hacérselas pagar a ellos que fueron los que la causaron.

En la lucha por el poder no lo hacemos por un modelo socialista. Tampoco es un proyecto que diluye la consigna principal: POR UN GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES, como primer paso para avanzar hacia la SOCIEDAD SOCIALISTA.

viernes, 22 de julio de 2011

Crisis mundial: toma forma "la tormenta perfecta"

PO 1184 7/7/2011 Internacionales

Crisis mundial: toma forma "la tormenta perfecta"

Quizá sea culpa de la Copa América o la inminencia de las elecciones porteñas, pero pocos han prestado atención, como es obvio, a la decisión del fondo de inversiones de Singapur, Temasek, de vender el 49% de sus acciones en el Banco de China y el 8% de las que posee en el China Construction Bank. Temasek ha sido el mayor inversor institucional en el Banco de China. Una semana antes, la Auditoría Nacional de China había informado que esos bancos poseen 1,2 billones de dólares en deuda de los gobiernos locales (el PBI de China es de alrededor de cuatro billones de dólares). Luego de conocida esta información, la prensa informó que las ramas financieras de estos gobiernos, en Shanghai y Yunan, podrían declararse en cesación de pagos. La acción de Temasek "hizo sonar las alarmas sobre las perspectivas del conjunto del sector bancario". El Bank of America, el segundo inversor en importancia en el Banco de China, "planea seguir los pasos de Temasek". Siempre de acuerdo con The Wall Street Journal (6/7), "El mercado parece haber llegado a la conclusión de que los principales inversores se encuentran preocupados por los riesgos ocultos en los bancos chinos". Las acciones de los dos bancos cayeron un 13 y un 14%, respectivamente, en junio.

Para la calificadora Moody's, "La escala potencial de los problemas de los préstamos de los bancos de China puede encontrarse más próxima a su hipótesis de tensión que de normalidad" -créditos morosos del 8 al 12% en lugar de 5 al 8%. A menos que China proponga ‘un plan maestro claro' para limpiar su cúmulo de deuda estatal local, la perspectiva crediticia de los bancos de China puede convertirse en negativa".


El mismo día en que el fondo de Singapur ejecutó la liquidación de sus acciones en el Banco de China, el Banco Central de este país volvió a subir la tasa de interés, alegando la necesidad de domesticar la inflación, la cual alcanzó el 6,6% anual. Desde el derrumbe de finales de 2008, el gobierno de China llevó adelante una agresiva política de gasto fiscal y de expansión del crédito, que ha redundado en muchas inversiones no rentables y en el otorgamiento de préstamos impagables. "Proveer estímulos monetarios es la parte fácil; retirarlos resulta ya más embarazoso". Este comentario del Financial Times (6/7) está relacionado a la observación de que "los inversores están alarmados por cualquier desenvolvimiento que parezca elevar las chances de un aterrizaje forzado en China". O sea de una crisis financiera. Un síntoma poderoso de esta posibilidad es que la tasa de interés de corto plazo supera a las que se pagan por préstamos a plazos prolongados; los deudores morosos salen a endeudarse para salir de la mora. Con independencia del curso que siga esta crisis, lo cierto es que asesta un golpe a la demanda mundial que tiene a China como la principal protagonista, en momentos en que se agrava la situación industrial en Estados Unidos y Europa. El ‘desacople' de China, cuyo crecimiento debería permitir balancear la recesión en Estados Unidos y Europa, se viene agotando desde hace tiempo.

Grecia y Portugal

Pero los ‘astros' se han complotado para hacerle otra mala jugada a la burguesía mundial con el anuncio de la rebaja de la calificación de la deuda pública de Portugal, la que ahora quedó convertida en "basura". La ironía es que esta descalificación obedece a que las exigencias puestas a los bancos alemanes y franceses para refinanciar la deuda de Grecia ¡reduce la capacidad para rescatar a Portugal! (Wall Street Journal, 6/7). Como ocurre en los otros países quebrados, sin embargo, la deuda pública es lo de menos: la deuda privada de Portugal es un 260% del PBI. Como en un naufragio, primero los niños y las mujeres -salvar a los bancos es la regla del juego de una misión imposible. "La descalificación va a disparar los costos directos para Portugal en la medida en que producirá un efecto cascada en el sistema" (Wall Street Journal).

Pero, pero... "De acuerdo al Banco de Basilea, el sistema financiero de España es el más expuesto al riesgo de Portugal, por 113 mil millones de dólares en deuda pública y privada, aproximadamente un tercio de la deuda pendiente del país". Entre los principales afectados: BBV, Santander, Popular Español. "La descalificación de Portugal -insiste el Wall Street Journal- llega en un delicado momento para España", nada menos que el país que "es demasiado grande para ser rescatado". El economista conservador Nouriel Roubini, al incluir a Italia en la situación de España, llamó a las autoridades monetarias a hacer una caracterización de conjunto de la crisis. Un derrumbe, el 24 de junio pasado, de la Bolsa de Milán, llevó al Corriere della Sera a advertir que algunos bancos italianos no superarían el examen de ‘resistencia' que está efectuando las autoridades, con la correspondiente baja de calificación de sus deudas; entre ellos no estaría el Unicredit (algo sospechoso), pero sí el Intesa, el Banco Popolare y varios más. La amplitud del derrumbe financiero en Europa excluye la posibilidad de que alcance como salida una refinanciación de la deuda de Grecia, con o sin quita. También aleja la hipótesis de que un bono europeo pueda sustituir las diferentes deudas públicas nacionales, porque al final los rescatistas son nada menos que los mismos siniestrados. La deuda conjunta de Irlanda, Portugal y Grecia solamente -o sea pública y privada, bancaria y no bancaria- suma 900 mil millones de euros -1,3 billones de dólares (The Economist, 16/4). La deuda exclusivamente pública es la cuarta parte de esto: ¿quién está en quiebra, entonces?

Financial Times (21/6) es muy claro con relación a Grecia: "Los retiros mensuales de depósitos de los bancos fueron de 1,5-2 mil millones de libras esterlinas en el primer trimestre del año" -2,5-3,3 mil millones de dólares por mes. En 2010 se retiraron 30 mil millones de euros, o sea 42 mil millones de dólares -el 12% del total de los ahorros. Es decir que hay un vaciamiento bancario que es compensado por dinero del Banco Central Europeo, cuyo balance (títulos acumulados) es de 2,8 billones de dólares, frente a un billón hace tres años. "Además, el organismo posee decenas de miles de millones de euros como aval de los préstamos (o sea que no figuran en el balance del BCE) otorgados a los bancos comerciales griegos, cuyo valor podría derrumbarse en caso de que el país caiga en una cesación de pagos" (Wall Street Journal, 4/7). La salida de dinero de Grecia hacia Chipre -12 mil millones de dólares- sufrió un parate cuando quedó en evidencia la posibilidad de quiebra de ¡los bancos chipriotas! (Financial Times). ¿Quién se anima en estas condiciones a refinanciar deudas que nunca serán pagadas? La mencionada Moody's acaba de advertir a los acreedores de Grecia que rebajaría su calificación si procedieran a una refinanciación (Wall Street Journal, 5/7). La Unión Europea y la sociedad capitalista en general enfrentan el desafío de una reorganización económica para la cual no tienen los recursos financieros ni, al menos todavía, los medios políticos, pero que modificará en forma radical todo el contexto histórico. El inmovilismo que se manifiesta en el recurso exclusivo al ajuste se encuentra en el punto del estallido. Las autoridades políticas pretenden repetir la dosis cavallar de ajuste que aplicaron a los países del Báltico, sin haber provocado conmociones políticas, pero no los han sacado de la depresión, que ahora se agravará con el empeoramiento de la situación financiera mundial en su conjunto.

USA y América Latina
 
¿Y cómo vamos del otro lado del Atlántico? "Los factores que ralentizan el crecimiento de Estados Unidos son crónicos", dice Roubini (La Nación, 26/6), y remite al hundimiento de la demanda como consecuencia del derrumbe financiero. "Y a diferencia del período 2007/10 -prosigue- (...), en esta ocasión las autoridades se están quedando sin municiones". Las líneas de crédito de los bancos han caído de 3,04 billones de dólares a 2,69 y para el sector inmobiliario de 1,33 a 1,15; "el crédito bancario a hogares y empresas en Estados Unidos ha caído un 4% desde que comenzó la recuperación" (Wall Street Journal) (¡!), o sea que no la hubo nunca, porque la economía capitalista no es una economía de transacciones simples, sino de expansión y crédito. Este impasse explica las divisiones políticas en Estados Unidos, donde no se logra que el Congreso autorice una margen mayor del tope de endeudamiento del Estado. Esto explica la caída de la cotización de los bonos del Tesoro norteamericano, o sea una corriente vendedora de deuda pública, lo cual aumenta la tasa de interés en medio de una recesión.

Estos aumentos de tasas de interés, en los bonos Estados Unidos o en la tasa del Banco Central de China, conducen a lo que un columnista del Financial Times adelantó como "Reversión de fortuna en preparación en las acciones de los países emergentes" (21/6), o en porteño básico: peligro de salida de capitales. El periodista cita el caso de la Bolsa de Shanghai, donde el valor de acciones cotizantes pasó del 140 al 62% del PBI. En el caso de Argentina, se estima una salida de capitales, en 2011, de quince mil millones de dólares. El efecto de este reflujo financiero se manifestará, asimismo, en la cotización de las materias primas de exportación; el gobierno intenta controlar una devaluación de la moneda (que se cotiza en el paralelo con un diferencial del 20%), mediante la venta de títulos en dólares de la Anses, que se ha convertido en una caja para todo servicio. Argentina enfrenta una inflación elevada en condiciones de congelamiento de servicios básicos como energía y transporte, que es lo que la hace potencialmente explosiva. Mario Blejer, banquero, londinense de arraigo y fiel a los K, apuntó en Ambito Financiero que "las dos principales amenazas vienen por el lado de una crisis fiscal en Europa y un frenazo de los emergentes para contener la inflación". Podemos concluir, entonces, que la economía política K se encuentra en ‘libertad condicional'. Esto explica que hayan traspasado los bonos que se ajustan por inflación de los acreedores internacionales a la Anses, lo cual equivale a una confiscación económica enorme, porque se aplica el índice del Indec.

Manos a la obra
 
Más arriba citamos a Roubini diciendo que los Estados no tienen los recursos del pasado para afrontar la nueva etapa de la bancarrota capitalista; tampoco cuentan con la pasividad de las masas. La belicosidad de los explotados se va convirtiendo en el factor fundamental del derrumbe, pone límites infranqueables al capital y prepara las condiciones para una salida anticapitalista.

Jorge Altamira

http://po.org.ar/articulo/po1184057/crisis-mundial-toma-forma-tormenta-perfecta