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Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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viernes, 13 de diciembre de 2013

Bitcoin o la crisis del dólar


Bitcoin o la crisis del dólar
Bitcoin, la moneda global con seguidores y volúmenes de negocios crecientes

En 2009, cuando el derrumbe financiero se extendía por Europa y Estados Unidos, se creó en la web una moneda sin país. Un algoritmo matemático que define los pasos a seguir para emitir, hasta el año 2140, una cantidad limitada de monedas, denominada “bitcoin”, que carece de existencia física y sólo se encuentra registrada en “billeteras” o “carteras” en la red, libre del control de los reguladores, sean bancarios, impositivos o de cualquier otra forma estatal (sólo Alemania ha avanzado en el cobro de impuestos por transacciones con ‘bitcoin’, al cual considera una “unidad de cuenta”, y a su obtención en la red una “creación de moneda”, que paga el 25% si es retenido menos de un año).

Al principio desapercibida, comenzó a cobrar relevancia cuando sus precios comenzaron a reflejar una demanda creciente y variaciones. En los últimos meses ha crecido hasta superar la cotización de 1.200 dólares por unidad. Casualmente, la misma, aproximadamente, de una onza de oro.

Ya han sido emitidos más de 12 millones de bitcoins, que a la cotización actual suman más de 14 mil millones de dólares. Tiene un tope de emisión, para 2140, de 21 millones de unidades. Su existencia es exclusivamente “virtual”, no hay billetes posibles de falsificar.

Su emisión y control en la red es descentralizada, no hay emisor único, no hay banco central que supervise su emisión. Los bancos centrales, como la Reserva Federal (Banco Central de Estados Unidos), el BCE, el BofJ o el Banco Central de Argentina, emiten masivamente para cubrir déficits del gobierno y auxiliar a los bancos -o sea, para financiar el endeudamiento internacional.

Las transacciones se realizan sin intermediarios, son directas entre los interesados (“p2p” o peer-to-peer) y no pagan comisiones por su realización. El muy publicitado anonimato de las transacciones ha quedado cuestionado, aunque luego de las revelaciones de Snowden sobre el espionaje de la NSA.

¿Cómo obtenerlos? ¿Para qué sirven?

La forma primitiva u original para obtener esta moneda virtual es mediante la llamada “minería”, por medio de un ordenador especializado que logre resolver en el algoritmo; los “mineros” controlan y dan autenticidad a cada emisión. Otra forma es comprarlos directamente en la red donde cotizan. Varias plataformas informan sobre la cotización, el volumen operado, el total emitido, la capitalización total, etc. Ofrecen, asimismo, el medio para comprarla con la moneda local.

El ‘bitcoin’ permite transferencias de dinero desde y hacia cualquier lugar. Para ello hay que ingresar en la “billetera” y venderla o usarla, sin necesidad de pasar por la moneda local. Además de no pagar comisiones de transferencia, no es necesario tener una cuenta bancaria, tampoco pagar impuestos. Quienes no tienen cuenta bancaria regular, pueden acceder a una mediante la compra, y usarla y negociar dinero en lugares donde no existen bancos. Países como la India, donde el 40% de la población vive en zonas rurales y los emigrados envían 70 mil millones de dólares por año, ya compiten con las agencias Paypal y Western Union en transferencia de dinero desde y hacia el extranjero.

En China es usado para enviar dinero al exterior, a pesar de que el Banco Central de ese país prohibió a los bancos a realizar transacciones con ‘bitcoin’. Un reciente informe de Bank of America focaliza en el potencial del ‘bitcoin’ para realizar transacciones con divisas y competir en el mercado global.

¿Qué podemos comprar? ¿Quiénes crearon el algoritmo?

El uso del ‘bitcoin’ en la compra de servicios y productos es creciente, aunque conspira para ello la valuación sideral que ha alcanzado en corto tiempo, lo cual ha llevado a sus poseedores a preferir el atesoramiento a la transacción. Pero la extensión del uso del bitcoin ha quedado revelada por el número creciente de comercios que lo aceptan (81%). Se ha desarrollado incluso un mapa de esos comercios (CoinMap).

La barrera de defensa contra los ataques de hackers son los “mineros”, que validan las transacciones (entre 50 y 100 mil diarias) y controlan la certeza de las mismas. Esta tarea es recompensada con bitcoins; detectan y expulsan a los “hackers” que buscan hacerse de bitcoins de forma fraudulenta.

Se ha difundido el nombre de Satoshi Nakamoto como creador de los ‘bitcoins’, aunque también se menciona a la National Security Agency (NSA) como fundador del protocolo inicial.

Aunque es la más conocida, no es la única moneda virtual. Forbes catalogó 30 monedas virtuales que se negocian en la red (http://coinmarketcap.com/).

Los bancos centrales no reconocen los pagos con moneda virtual, obviamente, porque afecta su monopolio para emitir moneda y, como consecuencia de ello, la capacidad de los Estados para emitir deuda pública. La formación de un mercado ‘paramonetario’ expresa una disolución del mercado monetario oficial y acentúa las tendencias especulativas con la moneda y la deuda en general. Mina el monopolio de emisión que goza el dólar. Es una suerte de ‘paraíso fiscal’ en materia de transacción mercantil. Compite en este aspecto con el oro, por su ventaja para operar como moneda de transacción, aunque ocurre todo lo contrario en lo que hace a su valor específico y su capacidad de atesoramiento. A inicios de 2012 cotizaba a 5 dólares, hoy a 1.200; en menos de dos años, multiplicó 240 veces su precio.

Nicolás Roveri

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