Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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jueves, 16 de enero de 2020

Venezuela pieza de delimitación política del imperialismo



En la ¿retaguardia?
“Venezuela, por su lado, ha sido convertida por Trump en la pieza de delimitación política del imperialismo en América Latina”[1] Un debate con el camarada Jorge Altamira


Popularmente en Venezuela utilizamos un refrán “No aclare que oscurece”,  sin embargo,  se hace necesario dejar clara nuestra  posición  con  relación a la  contradicción  histórica imperio-nación    que  se    expresa   en   Venezuela  en   la actualidad, así  como  en  el resto de  América  Latina,  este debate  por  si  mismo  es   idealista,  si  no  lo  vemos  para “acordar lo que haya que acordar”, y avanzar en una unidad con base al programa de transición, en la creación de la tan necesaria sección latinoamericana de la IV Internacional, la tarea de construir aisladamente el partido en un solo país es un error que estamos pagando caro todos.  

Con el camarada Jorge Altamira, tenemos encuentros y desencuentros que enriquecen la lucha, esperemos que a partir de su respuesta, se abra una rendija[2], una fisura oportuna para dar el debate sobre esos dos campos el nacionalismo y el imperialismo, debate que consideramos debe darse permanentemente entre los integrantes de la CRCI, porque para qué se es parte de una organización histórica por la refundación de la IV internacional si las partes se mantienen aisladas, cada una tiene su riqueza y más aún cuando se intercambian esos aportes, es la forma de fortalecernos para alcanzar su consolidación

El título de la respuesta de JA y la frase escogida como eje a analizar, dice mucho, precisamente de la diferencia de la visión entre las dos notas, y a eso vamos, a desarrollar sobre qué diferimos con el fin de mostrar nuestra preocupación como militantes e internacionalistas, por la construcción simultánea tanto de la organización internacional y su núcleo en Venezuela.

Para evitar alargarnos, resumamos y precisemos. Hay una lucha entre dos campos, por un lado el imperialismo, por el otro una nación oprimida, si en algo coincidimos es que ambos son burgueses, pero su diferencia es estratégica para que la clase obrera tome una posición en la lucha por sus tareas históricas, además es afectada directamente, primer punto, no tomar posición por uno de estos dos campos es situarse por encima de ellos, es decir en la estratósfera, lo necesario es tomar posición, obvio, del lado campo llamémosle nacional, con relación a Rusia y China, simplemente son aliados circunstanciales del gobierno y  mantienen contra el imperialismo pugnas dentro y fuera de Venezuela. Por si acaso, recordamos, la clase obrera es única antiimperialista consecuente y revolucionaria, además puntualicemos para JA, la lucha es entre dos campos, y omite que un campo es el imperialismo.

De aquí se suele decir un lugar común, tomar partido es apoyar, por ejemplo, al gobierno o a Rosneft, no es así, tomar partido significa la defensa del país contra el enemigo del otro campo, hasta para el diccionario, defender y apoyar no significan lo mismo y la clase obrera lo debe hacer con una política independiente, con sus armas, sus métodos y su organización.

De aquí, de una vez, damos otros ejemplos, defender el campo nacionalista, fue mandar a votar por Evo en contra del Goñi, Sánchez de Lozada, el PO antes de la división, mandó a votar por Haddad contra Bolsonaro o defender a Dilma contra Temer, a Lugo contra el parlamento, o a Zelaya en contra de su secuestro y deposición en Honduras, en ningún caso esto significó apoyo a ninguno de ellos en su política y sus marramucias  

Ser neutrales es una forma de evadir y no tomar partido, ante los dos campos en lucha, cada campo tiene sus beneficiarios, no se trata de decir quienes no son neutrales porque están con Maduro, como la boliburguesía. Llamamos a tomar partido o posición concreta en el enfrentamiento entre el imperialismo y Venezuela, quienes ubicándose del lado de la clase obrera, luchan para que esta logre su independencia política, JA reitera en su nota, a cortar el término a dos campos a secas, sin resaltar que uno es el imperialismo, mientras sí especifica o nos retuerce que el otro campo es Maduro, completamente ajeno a los intereses de la clase obrera y ser un frente de fracciones reaccionarias, pero añadimos nosotros representando a la nación oprimida.  

Otra vez confundiendo en un vaso de agua clara, lo ve de otra manera, nadie dice lo contrario, y utilizar esto para justificar o pretender que no vemos, padecemos ni combatimos la política reaccionaria de Maduro, es un agravio, luego indica que no denunciamos el pago escrupuloso de la deuda el cerco económico o ahorcamiento de lo que queda de la economía en Venezuela, por no decirlo en nuestra nota de marras.

Por otra parte,  tiene varias equivocaciones en el párrafo, como  esta, la deuda y el pago de las deudas, no solo beneficiaba a la boliburguesía, sino a la burguesía rancia y escuálida, nacional y a la transnacional, cosa que siempre denunciamos, JA poco lee lo nuestro si no sale en redmed, le recordamos que muchas de esas “ausencias de demandas hacia el gobierno” están en una nota que le enviamos para generar un debate y fue publicado por Política Obrera en Septiembre de 2019, a iniciativa nuestra, sin resultados, y otra nota la enviamos a la conferencia internacional que asistió en Estambul en febrero 2019 la cual  se leyó, se aplaudió y fue publicada en Redmed.org. Todas a nombre de la Plataforma Revolucionaria de Lucha Aragua en la cual participamos y promovemos. Todas estas y otras más están publicadas en nuestro blog de Opción Obrera que recomendamos leer para que se enteren de estas supuestas “ausencias”, hay otras notas que consideramos internas y han sido enviadas por correo, entre ellos al casillero de JA. Respetamos el gusto, de leer a cada quien lo que le plazca, pero no por la alusión en la nota a supuestas carencias nuestras, presumamos, por desconocimiento.

Volviendo a la “neutralidad” como caballito de batalla, este vocablo se utiliza a gusto de JA para otra cosa, pero viene al caso, en sentido inverso, para quienes intervienen en la lucha de clases del lado de la clase obrera, es incorrecto y criminal evitar tomar partido por el campo nacionalista en contra del campo imperialista, segundo punto y error, recurrir a una independencia de clase formal, aséptica, aislada, no permite ver que solo derrotando al imperialismo en esta lucha concreta, da la posibilidad de afianzarse en la clase obrera realmente de forma independiente, no con los repetidos y cansones llamados, al cierre en de artículos internacionales, a un congreso de bases, de sindicatos como un clisé, al margen de toda actividad concreta.

Es oportuno aclarar, no lo dice Altamira, pero utilizar a quien se le ocurra como teoría del mal menor, la derrota de la burguesía nacional, como bien se planteaba en las guerras imperialistas de rapiña, o entre naciones capitalistas atrasadas, utilizar esto esquemas aquí, es continuar en la lucha de clases de la estratósfera, aquí no se trata nada de eso, es otra cuestión, por más que hayan pasado 20 años y Maduro haya llevado al país a la carraplana.

No se trata de justificar con elecciones y escoger un candidato burgués para las elecciones en Venezuela o en Argentina, tampoco algo que nos parece estrambótico, proponer en un terreno de “dos campos en lucha”, otro terreno o inventar polarizar a los explotados contra los explotadores, u oponer el método político socialista contra el método político nacionalista, todo escamoteando el problema de naciones opresoras y naciones oprimidas y el imperialismo para el carajo.

Algunas misceláneas que no podemos dejar pasar

Los caballos detrás de la carreta, en Venezuela en el 2020,  todo el imperialismo y sus secuaces, van contra la retaguardia de la revolución latinoamericana, el gobierno de Maduro, en eso no se duermen,  están preparados hasta para una invasión, quizá la bula mas reaccionaria en todo el continente contra los  trabajadores y los sindicatos es el memorando 2792 del ministro del trabajo de Maduro, es ridículo pretender no enfrentarla porque estamos luchando contra Trump, y decir que como no somos neutrales  apoyamos al gobierno.

En Venezuela se derrotó a una burocracia sindical, la CTV que tenía 80 años operando, no se podía abrir la boca en una empresa, no se podía hacer, legalizar un sindicato si ellos no lo permitían, no existían asambleas, la otrora CTV, ahora casi extinguida revive y con ayuda de muchos izquierdosos, muchos socios de los partidos del FITU allá en Argentina. Opción Obrera y los que venimos de antes, tenemos la virtud de trabajar con sindicatos de base, clasistas, de combate contra la burocracia sindical y permanecer, aunque sea unidos por un hilo en esa lucha desde hace más de 45 años, incluidos los 20 años de chavismo, es nuestro mejor aval.

Pero la gran conclusión del neutralismo, no indica que son agentes de Trump, pero entierra al movimiento obrero que todavía no ve políticamente y por lo tanto no expresa la lucha entre en campo de la clase obrera y el campo de la burguesía, no estamos invisibilizando las luchas de la clase obrera venezolana, sino que  producto del atraso político, y es algo material, objetivo, la lucha en que estamos sumidos, por un lado Trump, que está clarito,  procede con sanciones bestiales contra Venezuela y el gobierno que lo enfrenta, de la peor manera, se hunde y hunde a Venezuela en la miseria mas atroz.

JA conoce de nuestra “delimitación literaria”, en agosto del año pasado, salido como compromiso de una video conferencia entre él y nosotros, presentamos un documento que nos publicó la tendencia, para el debate, quizás no haya un escrito mas crudo y fuerte de denuncia sobre la situación venezolana y de la clase obrera soportando  el ataque del gobierno de Maduro. Nuestras propuestas también la hemos difundido y quien no les ha dado importancia, no queda de parte nuestra.

La FANB, es la única FFAA que no se postra ante el departamento de estado norteamericano, puede ser la más corrupta del continente, pero no le llega a la más asesina, y más abyecta del imperialismo, el ejército de Colombia, hasta ahora, la diferencia por la cual Maduro está todavía gobernando, es  esta FFAA que no está al servicio del imperialismo, esta constatación es válida en el marco de los dos campos existente en lucha, mas nada.

Sobre la milicia, Maduro tiene diferencias con el alto mando, esta está a la orden de alto mando militar, pero no es su ideal, es del presidente, sin duda su extracción es popular, discuten política, se entrenan, algunos aspiran a que los armen y los militares se oponen rotundamente, no es el ejército revolucionario ni el ejército rojo,  son estudiantes, amas de casa, tercera edad, empleados públicos, trabajadores, pedimos su autonomía y su armamento, tras el mismo programa de los trabajadores. Tampoco se pueden confundir con los llamados colectivos, los propios paramilitares y a veces fuerza de choque contra una comunidad o contra unos trabajadores, son lumpen, pero eso no es la milicia, eso es bandolerismo.

Una palabra utilizada por el PO oficial, o alguien del FITU, y esa misma palabra utilizada por nosotros, en Venezuela es obvio que son dos contextos diferentes, hasta contrarios pueden ser, su interpretación, su uso por parte de ellos, no nos atañe, no es nuestro problema.

Sobre el cadáver insepulto, buenos ejemplos el peronismo y el chavismo, mutatis mutandi, la vitalidad histórica cambia pero todavía les quedan algo, en el caso del peronismo, no es un problema electoral, mas bien es en la lucha de clases, que se expresa en los sindicatos y allá tenemos a unos unitarios CGT y CTA al servicio de torpedear las luchas, a nivel nacional o antes  en Chubut y los trabajadores no han podido derrotar estas direcciones con todo lo podridas que son, o a nivel estudiantil con la franja morada por ejemplo, existen porque se les insufla aire, decaen y los reviven, y siguen jodiendo, si no están enterrados es porque todavía  respiran.

Los cadáveres insepultos es como tratar de eliminar el nacionalismo, en esta época de crisis desde el 2008 si bien se agudiza la decadencia, todavía existen, están vivitos y nos impide avanzar, cumplieron sus mejores etapas pero no están muertos, no son cadáveres por el contrario definir cadáver insepulto es mas bien escudarse de las limitaciones y la impotencia ante su existencia y su función para retrasar la independencia de clase.

Por otro lado Maduro puede tener el record mundial, tradicionalmente con recursos valiosos llevó al país a una catástrofe, similar a países que resultaron así solo con guerras o desastres de la naturaleza, pero eso no impide tomar partido, es otro el problema, acuérdense de Trotsky y el extremo que ponía entre el un gobierno fascista y el imperialismo de cual lado estar, esto en nada significa apoyar a unos fascistas.

La dimensión internacional de lo que está en juego en Venezuela, es lo que obliga al imperialismo a actuar contra tanta saña en contra el país, ni Cuba en estos momentos se ve tan amenazada hoy como nos lo hacen a través de Duque y el grupo de Lima, directamente la OEA y del Dpto. de Estado gringo y por otro lado la Unión Europea, que eso se exprese contra el peor gobierno de la historia de Venezuela, es parte del asunto, pero no podemos invertir la relación objetiva-subjetiva, el chavismo lo escribimos en un articulo hace unos dos años, es el último recurso que tiene el imperialismo, y se ha demostrado que todos los intentos por revertirlo han fracasado, ahora se dan cuenta y Pompeo aconseja una negociación y elecciones, esto no quiere decir que las otras cartas no estén presentes, el llamado “Régimen” por los escuálidos no es del gusto de nadie, a excepción de sus protagonistas, pero no bastan los deseos, en esta tragedia. Hoy la vanguardia de la revolución latinoamericana la llevan muy honrosamente los chilenos, pero los gringos todavía siguen preocupados por Venezuela, y no es por hobby. La revolución latinoamericana es una sola, y es un cuero muy extenso, que se pisa por un lado y se levanta por otro, cual es la retaguardia, está difícil, aseverarla, pero Trump indica que no pierde el tiempo y le dedica buen tiempo, relativamente a Venezuela en Latinoamérica.

José Capitán
Eva Lopéz

A la memoria de Pablo Rieznick,  del colorado Rath, del gurí Oviedo sus enseñazas me las quedo y también mucho antes, las de Guillermo Lora, todos ellos, sus escritos son indispensables para comprender la revolución latinoamericana.

José Capitán




[1] Cita tomada de “Trump, el FBI y los Fernández” por Jacyn Política Obrera 07 01 2020
[2] Nuestros documentos, tienen como objetivo mostrar nuestros análisis y propuestas sobre la situación en Venezuela y su relación con el mundo, los publicamos en nuestras páginas de internet, blog, FB, enviados además por correos para su divulgación a distintas partes de mundo sobre todo a personas y organizaciones que giran sobre la CRCI. Algunos son compartidos indicando que están de acuerdo con nuestras posturas, en el caso que nos atañe, un artículo nuestro al ser publicado en la página redmed.org, originó una propuesta de Política Obrera para debatir, a través de una respuesta de Jorge Altamira, la cual consideramos necesario responder para dejar clara nuestra postura ante las ambiciones imperialistas sobre Venezuela.


EL CHAVISMO ES LA RETAGUARDIA DE LA REVOLUCIÓN LATINOAMERICANA


EL CHAVISMO ES LA RETAGUARDIA DE LA REVOLUCIÓN LATINOAMERICANA – UNA DEBATE CON COMPAÑEROS DE VENEZUELA


Los compañeros José Capitán y Eva López han enviado un texto de su autoría al Partido Obrero (T), con el objeto de iniciar una discusión sobre sus términos. El escrito ya había publicado en Red Mediterránea, pero no es obvio q los promotores de ese sitio lo hayan recogido como un material de debate.

El objetivo polémico del documento es arribar una conclusión que sin embargo no desarrolla, a saber, que “No se puede ser neutral entre los dos campos burgueses en lucha”, en referencia al imperialismo, de un lado, y al chavismo del otro. Aunque el planteo parece claro, en realidad es profundamente confuso. Por ejemplo, Putin y Xi Jing pin, dos expresiones políticas contrarrevolucionarias  incuestionables, no son neutrales - apoyan, “en esta lucha entre dos campos”, al gobierno de Maduro. No lo hacen en abstracto sino en función de los intereses  capitalistas y ‘geopolíticos’ de uno y de otro, que no tienen que ver precisamente con una lucha contra el imperialismo. A través de la empresa Rosneft, Rusia le otorgó a la asfixiada Venezuela un préstamo significativo, a cambio de una hipoteca del 49% de los activos de Citgo, la refinadora y distribuidora de Pdvsa en Estados Unidos. Un partido revolucionario que rechace la neutralidad “en esta lucha entre dos campos”, no podría tomar partido ‘a la Rosneft’, sino que tendría que denunciar ese apoyo, o los límites insalvables de ese apoyo, y denunciar la política   de Maduro.

Otro ejemplo tiene que ver con la boli-burguesía, el capitalismo de los chavistas, al cual el escrito de los compañeros no alude en ningún momento. La riqueza  de esta neo-burguesía venezolana no solamente es enorme sino que fue acumulada fuera del circuito económico legal, o sea, en el caso de Venezuela, obligadamente en moneda extranjera. La boli-burguesía no puede darse el lujo de la neutralidad “entre los dos campos”, incluso menos que Putin o Xi, porque en ausencia de compromisos previos con los ‘piti-yanquis’, en el caso de una victoria escuálida su capital se vería en peligro. Maduro, por su lado, ha iniciado un proceso de dolarización informal de la economía, que beneficia en forma fabulosa a esta boli-burguesía, en la que revisten funcionarios del régimen vigente. Aquí tenemos otro caso de una toma de partido a favor de uno de los campos en lucha, o sea de Maduro, completamente ajena a los intereses de la clase obrera. Mientras la burguesía acumula en dólares, con el visto bueno del poder, las grandes masas viven con bolívares hiper-desvalorizados, a excepción de un sector de trabajadores del circuito privado. Cuando empezamos a remover la espesura de la cúpula del bando nacional y popular, nos encontramos con un frente de fracciones reaccionarias. 

Venezuela tiene una deuda impagable de u$s150 mil millones – toda contraída por el chavismo; no se la puede adjudicar a los neo-liberales. Para guardar reservas en divisas y defender un tipo de cambio fijo, Hugo Chávez financió importaciones dispendiosas por medio de la contratación deuda externa. Carece de autoridad ahora para plantear su repudio – y encima pelearse con China y Rusia, que han subido con fuerza en el ránking de los acreedores.

Los compañeros mencionan la enorme hambruna del pueblo, pero no dicen que es el resultado del pago escrupuloso de esa deuda, hasta que Trump prohibió su negociación a los agentes con ciudadanía estadounidense. Todo esto demuestra que el gobierno de Maduro se valió de la demagogia anti-yanqui para escamotear que pagaba la deuda que benefició a la boli-burguesía, con el hambre del pueblo. Mediante el hambre, minaba la disposición y capacidad de lucha de las masas contra el imperialismo y Trump. Entretanto, si entiendo bien lo que escriben los compañeros, mientras Trump cumplía con los usureros y los boliburgueses, ellos libraban una lucha política contra el neutralismo, sin ofrecer, por otra parte, el nombre de los “neutrales”.

Un partido que interviene en la lucha de clases  no tiene  espacio para ser neutral, nunca. Ni Suiza ha sido neutral. La denuncia de la neutralidad es una extorsión del nacionalismo burgués contra la izquierda, para imponerle un seguidismo político y para que actúe como comparsa en la orquesta de la burguesía nacional. El eufemismo ‘no podemos ser neutrales’, no dice nada todavía sobre la política concreta de quien lo esgrime de este modo abstracto. De acuerdo a lo que dicen los compañeros, primero en 2015, primero, FIT de Argentina debió haber llamado a votar al cristinismo en la segunda vuelta electoral, y por el peronismo unificado, en 2019, si la elección no se hubiera zanjado en el primer turno. El ‘ballotage’ enfrenta, obligadamente, a ‘dos campos’; sin embargo hubiera sido un error descomunal ir atrás del ‘nunca más vivo’ nacionalismo burgués (En Francia muchos izquierdistas eligieron a Macrón contra Le Pen). En las guerras habría que apoyar a un bandido imperialista o a otro – siempre para evitar la perfidia de la ‘neutralidad’.

Lo que demuestran los ejemplos citados, es que la cuestión de “los campos en lucha” debe ser definida de un modo concreto. Los ‘campos’ están en ‘lucha’ todo el tiempo y sin cesar, porque en una sociedad capitalista domina la competencia, no solamente la lucha de la burguesía contra los trabajadores. Muchos obreros son impulsados a apoyar a ‘su’ patrón contra el  patrón de la empresa ‘rival’ y sus propios trabajadores. En el escenario de los ‘campos en lucha’, los socialistas debemos luchar, en última instancia,  por imponer una redefinición de sus términos, separando a los obreros de la burguesía, y polarizar a los explotados frente a los explotadores. En una palabra, la participación activa en un terreno donde predominarían ‘dos campos en lucha’, debe tener el propósito estratégico de crear un terreno diferente de ‘campos en lucha’, entre el proletariado y la burguesía.

A esta cuestión estratégica se añade una táctica, que en definitiva se convierte también en estratégica. El chavismo, definido en su forma más genérica, va a cumplir veinte años en el gobierno. Un partido que haya permanecido tanto tiempo en el campo de uno de sus enemigos contra el otro, ya puede ser considerado una fracción del primero. Era el seguidismo que practicaba el posadismo; por esta vía se convirtió en apéndice orgánico de la pequeña burguesía nacionalista o stalinista. Murió víctima de esta enfermedad incurable. En síntesis, es necesario distinguir los desarrollos cuantitativos, si se puede hablar así, de los cualitativos – los golpes, las guerras (civiles o internacionales) o sea, los choques excepcionales entre los campos en pugna.

El Partido Obrero no apoyó a Hugo Chávez en ninguna elección, no importa los campos en disputa. Sí intervino con toda energía en abril de 2002 y luego en el lock out de diciembre (también en la asonada de abril pasado de Guaidó); fue el único que llamó a salir a la calle en ocasión del levantamiento militar chavista en febrero de 1992. Lo mismo hicimos en Argentina, desde diciembre de 1975, ocasión del golpe fracasado de Capellini, hasta marzo de 1976, el golpe de Videla, en defensa del gobierno constitucional y criminal de Isabel Perón. La participación activa del socialista revolucionario en estos puntos cruciales y de ruptura, no tiene en cuenta solamente la defensa de los derechos populares amenazados por una victoria de la reacción más decidida, sino que es un momento estratégico de confrontación entre el método político del nacionalismo y el método político del socialismo. El apoyo de José y Eva a Maduro, justificado en la necesidad de ocupar el lugar correcto, es, por el contrario, intemporal, indeterminado, multiforme y supra-espacial.

En el texto, la regimentación de las organizaciones obreras ocupa un renglón. Pero dice algo fuerte, que la burocracia sindical montada por el chavismo es “corporativa”, o sea que es estatal. Al asunto del neutralismo ingresa aquí otro actor, a saber, una burocracia corporativa. ¿Es ella, acaso, un instrumento de lucha contra Trump y el imperialismo yanqui, o hay que enfrentarla para que los obreros conviertan a los sindicatos en herramientas de esa lucha?

En Argentina sabemos, desde el golpe anti-peronista de  1955, que la burocracia no sirve para la lucha, sino al revés, un instrumento formidable contra la movilización obrera contra el golpe y el imperialismo. Como ocurre con la boli-burguesía, la burocracia sindical es un caballo de Troya del imperialismo en el ‘campo nacional’. Una lucha decidida contra la burocracia chavista de los sindicatos, volcaría a todo el aparato del estado nacional y popular contra los luchadores, convirtiendo a la lucha contra la burocracia en una lucha política contra el gobierno y el estado. ¿O suspendemos esta última para no ser sospechados de neutralismo o peor, de agentes de Trump? José y Eva se han metido en un laberinto, y por lo que parece desde hace veinte años. En el texto no hay ninguna planteo de lucha contra el gobierno y el Estado, que incluso ha armado una burocracia “corporativa”, o sea mussoliniana o franquista. Diría que no hay, incluso, una delimitación literaria

La cuestión de la burocracia lleva a otra más picante: las fuerzas armadas. ¿Estas serían definitivamente revolucionarias, como lo induce el texto al presentar que su jefatura está dominada por un personal que ha salido airoso de numerosas depuraciones por parte del chavismo? Venezuela se ha transformado de un régimen bonapartista plebiscitario en un estado policial. La represión las prisiones y las ejecuciones han sido confirmadas por informes internacionales de procedencias diferentes. Mientras tanto, un ‘presidente encargado’ la acusación de sedición, o incluso traición a la patria. Una y otra vez, Maduro convoca a opositores a negociar, y promueve las mediaciones de altas figuras de la diplomacia imperialista. Las milicias populares, como dicen los compañeros, están sujetas al control del alto mando, no son una creación independiente de las masas, una fracción numerosa opera como fuerza de choque en todas las direcciones – también contra los luchadores obreros.

Creer en la fidelidad de un alto mando militar es mandar al cajón los principios elementales de cualquier escuela de sociología – la lealtad militar es hacia el Estado que representa; a la clase social que dirige ese estado. Es olvidar el lugar que ocupa en una sociedad de clase. Si las FFAA bolivarianas se distinguen por la cantidad de depuraciones que ha sufrido, ello se explica por la tensión excepcional que le impone un régimen en un impasse de una década. El texto menciona el Sebin, el servicio de inteligencia y represión. ¿Lo denunciamos o celebramos el rol que juega y que se adjudica? Nota aparte: algunos diarios de Argentina, se refieren, reiteradamente, al gobierno de Maduro como revolucionario y al proceso venezolano como Revolución. No tergiversan solamente la realidad; es una operación para desprestigiar la ambición revolucionaria de las rebeliones en América Latina.

La cuestión de las fuerzas armadas bolivarianas ha dejado perpleja a una mayoría de observadores, por una razón sencilla – porque desmantelar el sistema chavista podría afectar la integridad del Estado, un peligro que cualquier cuerpo castrense se obsesiona por evitar. Esto ocurre con frecuencia con los regímenes de excepción. Nadie quiere repetir la experiencia de la desintegración del régimen de Saddam Hussein y el ejército iraquí. Todo el mundo toma cuidado con el bisturí cuando es necesaria una operación de cerebro. El golpismo de Trump es una tentativa de voltear a Maduro sin que el régimen se destruya en la volteada. De aquí a la fantasía de las fuerzas armadas de Bolívar, es hasta olvidar lo que le pasó al prócer y al proyecto de la Gran Colombia.  Los chavistas no tragan saliva sin recordar la ‘traición’ del granadino Santander. Nunca se repitió tanto que las FFAA de Chile eran democráticas, como en la víspera del golpe de Pinochet.

Si el chavismo y el peronismo no son “cadáveres insepultos”, como dicen los compañeros, acompañando al PTS, y ahora a los combatientes parlamentarios que han usurpado el PO, se elimina una de las características fundamentales de la época de decadencia capitalista, a saber, el desfasaje y hasta la contradicción entre la realidad histórica, por un lado, y la conciencia política de la sociedad, por el otro. En 1945, el peronismo, y en el debut del milenio, el chavismo, impulsaron una salida a ese impasse, para quedar  enseguida envueltos en él, debido a que el nacionalismo burgués de la periferia nace, precisamente, en la época de la decadencia capitalista. Sólo un electorero cegado por sus aspiraciones parlamentarias puede caracterizar como vitalidad histórica los éxitos electorales en el margen de los movimientos que en el pasado llevaron a las masas a movilizaciones sin precedentes en las historias de sus países. Cristina K perdió dos elecciones a manos de un señorito conocido como Macri, y hace cuatro años al chavismo lo redujeron a menos de un tercio en la Asamblea Nacional – o sea que hasta las urnas muestran una pérdida de signos vitales. La misma Cristina K debió acudir a quienes ayudaron a derrotarla en esas ocasiones, para no tener que ir a buscar la pelota al fondo del arco otra vez. Como movimientos de emancipación nacional ‘ya fueron’; se usa su memoria para explotar la confusión del pueblo, como la de un abuelo insigne para dar lustre a una familia decadente.

El lugar político de la polémica sobre el ‘cadáver insepulto’ tiene que ver con el intento de un arribismo de izquierda de esconder sus propias limitaciones y hasta su impotencia. El hundimiento de los movimientos históricos tradicionales traslada el peso de la crisis de dirección en la izquierda que se referencia en la IV Internacional. La política de reducir la lucha contra el peronismo al terreno electoral está perdida de antemano; lo mejor que se puede lograr es un Podemos.  Hay que disputar, por el contrario, la dirección de la lucha directa contra los gobiernos de turno; esta es la lección del fracaso del FIT bajo el gobierno de Macri (Hago notar, de paso, que la insistencia del oficialismo del PO y de todo el FIT, en que el ‘enemigo principal’ era el kirchnerismo, no el macrismo, en este asunto de los ‘campos’, es una deformación inversa a lo que sostienen José y Eva, encubierta con una fraseología sobre la ‘independencia obrera’).  La izquierda se ha convertido en democratizante; advierte, como todo el mundo por otra parte, que se desarrolla una crisis mundial, pero no sabe que uso darle, como ocurre también con el resto del mundo. En Argentina, el aparato usurpador del PO señaló,  explícitamente, que la lucha electoral contra el kirchnerismo, debía tener primacía, desde dos años antes de las elecciones, sobre la lucha para echar a Macri y para disputar al peronismo la dirección de esta lucha. La desesperación electoral tenía hasta causas de fondo más banales: asegurar con bastante anticipación un lugar expectable para el aparato en las listas del FIT, en la disputa con el PTS. La crítica al ‘cadáver insepulto’ fue un recurso oportunista para esta maniobra de arribismo.

En el caso de José y Eva, la defensa del nacionalismo viviente es una mala caracterización de un régimen que ha batido los récords de crisis social en el mundo. La capacidad de movilización que le atribuyen es en gran parte clientelar. El objetivo de ella no es imponer el control obrero de Venezuela, sino intimidar opositores. Mugabe duró más tiempo en Zimbawbe que cualquier otro nacionalista, y hasta Hugo Chávez lo invitó a formar parte de la nonata V Internacional, pero el movimiento que él lideró, y que liberó a los explotados negros del régimen colonial de Rhodesia del sur, no subsiguientemente sino un sistema de saqueo sin límites.

En Venezuela es necesario construir un partido obrero que desarrolle una oposición de clase al gobierno de Maduro. Esta conclusión no aparece en ningún lado en el texto con que polemizamos, sino al revés – es un planteo de integración “al campo nacional”. El texto transpira las posiciones del nacionalismo, no las del marxismo.

El texto de los compañeros fue publicado sin comentarios en RedMed. Lleva por título La Revolución Latinoamericana y Venezuela. Uno debiera pensar que este título extiende su posición sobre “los campos” a los conflictos y luchas de todo el continente. Lo cierto es la siguiente: Venezuela se encuentra hoy en la retaguardia de la Revolución Latinoamericana, precisamente debido al impasse excepcional que atraviesan las masas del país.

Para las rebeliones populares de Chile, Colombia, Ecuador, Haití, y para Argentina y Brasil, la Venezuela chavista no es un faro, no es la ruta que deben seguir. La ruta es la dirección proletaria de la lucha anti-imperialista – no la dirección militar, no la dirección de camarillas estatales. No es la patria grande sino la Unión Socialista de América Latina.

Esta es la cuestión.

Jorge Altamira

lunes, 8 de junio de 2015

Sobre el Frente de Izquierda y los Trabajadores en Argentina


Una mirada desde Venezuela
Sobre el Frente de Izquierda y los Trabajadores en Argentina

José Capitán, Opción Obrera


Sin duda es histórico y ejemplarizante en Argentina y para el resto del mundo, el desarrollo extraordinario de la vanguardia expresada a través del Frente de Izquierda y los Trabajadores y del Partido Obrero, su principal impulsor.

Uno de los atributos más relevante es la participación electoral, por dos cosas cardinales, por estar al orden del día -esta es la situación- y porque a su vez combina la lucha política diaria y la lucha estratégica por un gobierno de los trabajadores. Estas luchas diarias abrazan todos los terrenos, los sindicales, los estudiantiles, contra la opresión sobre la mujer, de las comunidades, por los servicios sociales, en conjunto con las denuncias a todo el arco político que va desde la derecha opositora hasta el gobierno nacional y popular.

Brillantemente se ha logrado y en este caso fue empeño del PO, desbaratar las desviaciones sindicales, que intentaban aislar el FIT por un lado, muy peligroso esto, y por el otro, el ultrismo que en nombre de su antielectoralismo cumplían el mismo destino el del aislamiento, al condenar la participación primordial e ineludible, en las diferentes y frecuentes elecciones, desde las proscriptivas como las PASO hasta las regulares de escogencia de cargos.

La actividad parlamentaria

¿Cómo se interpreta? Para no caer en recitar la cartilla: ir al parlamento a demostrar su inutilidad, al margen de solo legislar para los patronos y para regimentar a los trabajadores. La respuesta es como lo ha hecho la banca del FIT expresada por el PO, tanto en el congreso como en la legislatura. Algunas de mucha trascendencia como la indemnización para los ex trabajadores de YPF, y muchas otras propuestas, por supuesto para seguir luchándolas como la de los trabajadores judiciales, las enfermeras, el trabajo esclavo, las tragedias ocasionadas por las inundaciones, las invasiones de terrenos por la falta de vivienda y muchas más. Así mismo en las diferentes regiones donde se ha conquistado un curul principalmente en la región de Salta, pero también en otras regiones del país. Con solo discurso no se superan las ilusiones del voto y se remontan el corsé de las instituciones y sus leyes sobre los trabajadores.

El FIT se sustenta con un programa, con diferentes plataformas de lucha en las variadas actividades locales regionales y nacionales, y parlamentarias también, por supuesto y se ha hecho así, subordinadas a estos acuerdos previos unitarios y no faccionales.

Un intento de destruir el FIT desde adentro

No hay otra palabra sino arribismo que pretende destruir al FIT, a través de uno de sus integrantes, el PTS. Es una campaña sistemática, abundan los ejemplos, como los resultados de las elecciones del FIT en la provincia de Mendoza, transformada por el PTS en el “FIT de del Caño”, la histórica movilización con la consigna Ni Una Menos en contra de la violencia hacia la mujer enunciada por el PTS, como miles de mujeres tras su organización “Pan y Rosas”, la convocatoria a dirimir la candidatura presidencial del FIT, a través de las PASO con su candidato Nicolás del Caño “que representa a la juventud”, lanzado sin mediación alguna, hace casi un año, y cuando le aceptaron ir a la propuesta, recularon desvergonzadamente. Todos esos como saboteos principales pretenden, absurdamente, transformar el FIT en un campo de disputa interna, en detrimento de la acción en conjunto con base a los acuerdos previos y metodológicos para enfrentar a los enemigos de clase. La reticencia del PTS a la participación de organizaciones y grupos a sumarse al FIT, cambia su carácter, cuando antes, en el 2014, esas mismas organizaciones en conjunto con el mismo PTS pretendieron impulsar al margen del FIT un encuentro sindical paralelo que no tuvo perspectiva.

La decisión de ir a las PASO, con presentación de precandidatos, ante el adelanto de la candidatura de del Caño unilateralmente, convierte al FIT, para su avance, de hecho en un frente único con el Partido Obrero, Izquierda Socialista y otras nuevas adhesiones de organizaciones, previo acuerdos aprobados, con el fin de enfrentar la crisis política y económica de la Argentina hoy. Esa es la alternativa, ante una situación que se agudiza y para evitar ser desbordado, como ocurrió cuando sucedió el corralito económico (default de la banca), a fines del 2001.

Otro obstáculo fue oponer al trabajo de consolidación del FIT, la posible alternativa de un partido de los trabajadores, que no existe. El partido se construye, para orientar el camino, a través de lo que hay, la inmensa y real posibilidad de agrupar al movimiento obrero a través de un frente único. No es al revés, si se tiene el partido de los trabajadores quizás las cosas fueran más simples, pero no se puede poner los caballos detrás de la carreta.

Una vía de frente único

El fortalecimiento del FIT es el objetivo, y el PO en función de esto impulsó, un congreso del movimiento obrero y la izquierda en el Luna Park, octubre 2014, el plenario del sindicalismo clasista convocado por el Sutna de San Fernando recientemente en la capital y así mismo se han hecho numerosos actos en ese mismo sentido en las diferentes provincias de Argentina. Por último el encuentro del FIT para el lanzamiento de las candidaturas a participar en las PASO, en el mini estadio de Ferro, con un amplio apoyo de agrupaciones políticas, siempre con el fin de polarizar entre los enemigos de los trabajadores, por un lado y por el otro el FIT.

Esa es la forma de construir una vanguardia revolucionaria, sin sectarismo ni oportunismo





miércoles, 25 de febrero de 2015

Sobre una carta de Felipe Pérez Martí a Maduro

Hablemos en dólares (II)
Sobre una carta de Felipe Pérez Martí a Maduro
“Para rescatar al país y evitar el desastre”

Felipe Pérez Martí, un exministro de economía (2002-2003) de Chávez, en carta pública* le expuso a Maduro “una propuesta para enfrentar los problemas… de nuestro país”, él economista desagrega la propuesta en dos partes, una económica y otra de acuerdos políticos “para rescatar al país y evitar el desastre”.

Esta vez, la opción tiene la peculiaridad de poner el dedo en la llaga, propone una salida fijando el dólar a 45 bsf y bestial, el salario a 150 dólares mensual, es decir 5 $ diarios. Con esta propuesta, lo extraordinario es fijar el salario en dólares, la tasa de cambio es irrelevante, como lo expusimos en Hablemos en Dólares (I). **

“Dolarizar la economía es decir imponer la moneda gringa; implica que los productos venezolanos tendrían que ser competitivos... La piedra de tranca sería el costo de los salarios en dólares, la debilidad de la economía venezolana se descargaría sobre… los salarios, en otras palabras, sólo con salarios de hambre pudiesen competir”

En USA el salario mínimo está alrededor de los 1250 dólares mensuales, un 800% más que la propuesta del economista para Venezuela, lo que indica que para poder competir en el mercado, quienes pagamos los platos rotos somos los asalariados, hundiéndonos en la miseria, es la forma para salir adelante, y Pérez Martí tiene la desfachatez de decirle a su plan Socialismo democrático y endógeno, como putean esta palabra.

Inclusive menciona el salario mínimo de un trabajador colombiano según él, está en 250 dólares mensuales y respecto a ese salario, también miserable, argumenta que “no podemos aspirar (ni) a eso para empezar, siendo realistas”.

Luego explica que eso permitiría bajar la inflación y por lo tanto “el sector productivo por fin podría respirar, y arrancar con pie firme”, además sugiere que “se debe permitir un sistema de precios estables y predecibles, que oriente las decisiones de inversión, que debe contar con garantías mínimas para trabajar”, en buen castellano, asegurar que los trabajadores se porten bien, se les imponga “paz laboral” a esto Pérez Martí lo “llama la minimización de la lucha de clases”

Para disminuir la brecha fiscal, propone tres condiciones además de fijar el tipo de cambio, abandonar Petrocaribe, subir la gasolina y en lo fiscal iniciar una reforma impositiva en forma, progresiva, a los estándares por lo menos de Colombia y concluye sobre lo económico aconsejando a Maduro, el cual debe “llegar a acuerdos básicos de respeto al sector privado”

Respecto al acuerdo político, como algo indispensable, propone al gobierno permitir “personas confiables en el TSJ, la Fiscalía, la Contraloría, la Defensoría, el CNE, el Banco Central, y el INE” a lo cual llama “una suerte de gobierno de coalición en nuestras circunstancias”.

De nuevo, en este análisis vemos que la salida capitalista o el rescate de la economía venezolana no es viable sino descargan todo el peso del desastre sobre los hombros de los trabajadores, sobre el salario. Los trabajadores necesitamos construir una vía de expresión autónoma, la Unete debe llamar a un congreso de los sectores que combaten las arremetidas patronales públicas y privadas para responder unitariamente tras un programa de lucha

SÓLO LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES PUEDE HACER PAGAR LA CRISIS A QUIENES LA CREARON: LOS CAPITALISTAS

* Maduro: Por un socialismo democrático y endógeno, con inclusión de todos los venezolanos Aporrea.org 21 02 2015
** http://opcion-obrera.blogspot.com/2015/02/hablemos-en-dolares.html

José Capitán