Opción Obrera es la sección venezolana de la CRCI (Coordinadora por la Refundación de la IV Internacional)

Propulsamos el desarrollo de una política proletaria al seno de los trabajadores tras su independencia de clase y una organización de lucha para su liberación de la explotación e instaurar El Gobierno de los Trabajadores, primer paso hacia el socialismo.

Ante la bancarrota capitalista mundial nuestra propuesta es que:


¡¡LOS CAPITALISTAS DEBEN PAGAR LA CRISIS!
¡LOS TRABAJADORES DEBEN TOMAR EL PODER!



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lunes, 24 de julio de 2017

Propuestas clasistas a la ANC por parte deJulio Polanco

Julio Polanco, Secretario General de la Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del Estado Carabobo, candidato a ser contituyentista por Valencia (Territorial) indica unas propuestas concretas a presentar a la ANC, las cuales las suscribimos desde Opción Obrera.   






martes, 18 de julio de 2017

En defensa de una constituyente amañada en contra de un golpe fascista

En defensa de una constituyente amañada en contra de un golpe fascista


La violencia de las fuerzas que pugnan en Venezuela, conducen a un desenlace previsto. La situación económica empeora irreversiblemente, el chavismo como gobierno está acabado y la alternativa es la derecha hoy articulada en brigadas de asalto asesinando bárbaramente, desde tiros hasta puñaladas y quemados, incendiando módulos de salud, buses, locales culturales, oficinas de atención al público, cuya única justificación es su odio al comunismo que lamentablemente asocian con el gobierno.

El gobierno está atrapado en un callejón sin salida, dando pancadas de ahogado, inclusive la represión de la GNB y la policía nacional, quienes en tiempos de normalidad o de paz, ejercen rigurosamente  controles exigiendo el pago de “vacuna” o en criollo “aplicando matraca”, ahora en el enfrentamiento, son los represores de siempre, desbordados por el avance de los fascistas de la MUD. También es relevante denunciar los grupos motorizados de lumpen, ligados a mafias dirigidas por presidiarios, mal  llamados colectivos, utilizados  por el gobierno

El golpe, en ciernes, de la derecha ya es cruento

En su fase inicial ya se perfila así a través de innumerables asesinatos, perciben que el gobierno está acabado pero aun así no quiere entregar, y el problema no se presenta a dos manos, en medio de la pugna entre la MUD y el gobierno, sino a tres manos, es la clase trabajadora y las comunidades la que llevan la peor parte.

La izquierda venezolana de escritorio, de redes sociales (twitter y facebook, entre otros) no le gusta la constituyente, y prefiere mirar para otro lado, lo que termina favoreciendo a la derecha, la cual a través de su lucha contra la constituyente -o sin constituyente- tiene otro objetivo, imponer los intereses del capital nacional y sobre todo el extranjero llevándose lo que sea por delante.

En fin de cuentas, la constituyente sí se realiza, ya tiene hasta sanciones ofrecidas por varios gobiernos de derecha, y la izquierda vernácula también se la tiene jurada a la susodicha, ambos con argumentos democráticos, por demás falsos. Toda la verdad, es que la pseudo-constituyente es el señuelo para hacer el trabajo completo, liquidar la gesta con hitos revolucionarios iniciada en 1989, aplastar todo intento de defensa o de resistencia de las masas por lo alcanzado, la izquierda abyecta que jugó su rol de desviación de toda la vida al ascenso de las masas, una vez más le sirve, de maravilla a la derecha genuina y serena.

Es necesario precisar, que en Venezuela se abrió una crisis prerrevolucionaria, con altos y bajos, desde 1989, con hitos claves como la crisis política expresada en los sucesos del 2002 al 2003, hasta llegar al “llegadero”, a la debacle de una burocracia que golpeada por los vaivenes de los precios del petróleo, cuando los precios se vinieron al piso, fracasó. Los trabajadores si bien han ido perdiendo ilusiones en el populismo, no se dejan llevar por las arengas de la derecha
Sin embargo en todo ese período, la izquierda no trascendió al chavismo, por otro lado todavía  cerca de un 30% de los venezolanos todavía sigue al gobierno, no sin contradicciones pero sin superar esa perspectiva. Es notable la cantidad de personas que defienden “el legado de Chávez” aun cuando sabemos que no pasó de algunos avances asistencialistas que se dieron al traste al disminuir la renta petrolera.

Con todos los recortes, decretando una constituyente, que el gobierno de Maduro impuso, esta consigna  fue levantada inicialmente por la derecha, aunque si bien, precisemos mayoritaria y correctamente exigida por la izquierda, hoy es a través de ella que el gobierno pretende su salvación y por lo mismo la derecha se vale de su rechazo para realizar su golpe. Por lo tanto, el fracaso de este intento golpista, es la respuesta inmediata que los trabajadores deben conseguir para evitar una salida compulsiva a la crisis económica que los termine de hundir mediante la privatización de recursos estratégicos y la destrucción del derecho laboral y de los derechos sociales. Con esto no queremos decir que el gobierno de Maduro no vaya por esa vía, y no lo combatamos como lo hacemos diariamente, pero una cosa en este momento es un populismo fracasado y otra cosa es el fascismo. Para luchar contra un golpe militar probable, también debemos hoy derrotar al fascismo.

Por ahora, no hay soluciones o salidas democráticas solo hay dos vías en esta encrucijada, hacia el socialismo auténtico mediante un gobierno de los trabajadores o las variantes neo fascistas

En realidad el gobierno busca alargar su agonía a través de una ANC, el problema se complica porque la derecha no quiso morder el peine, de una constituyente y en realidad el gobierno promueve una a su medida, inclusive coaccionando a los trabajadores de la administración pública para su participación. Pero el escenario, no es exactamente como lo quiere la MUD o como el gobierno lo desea, la derecha representada en la MUD, por sus 4 organizaciones principales, no es homogénea y el tamaño de cada uno no supera a la del PSUV, el cual todavía tiene fuerza en los barrios de sectores de menores ingresos, en su conjunto, no integran a un 50% de la población, pero juega a favor de la MUD el descontento popular de la mayoría del país.
Por el lado de los candidatos a constituyentistas, no todos son oficiales, a pesar, del atrevimiento del PSUV en coaccionar a personas admitidas por el ente electoral, conminándolos a declinar, aunque algunos accedieron, otros se resistieron.

Tanto en lo territorial como en lo sectorial hay elementos chavistas de base que presentan propuestas no oficiales, tampoco “trotkystas” pero combativas, en particular trabajadores y representantes de las comunidades, el método escogido por el gobierno tuvo sus yerros que supieron utilizar algunos postulados y lograron calificar, el monto de firmas necesarias fue evidentemente mucho menos a cualquier otra contienda electoral tradicional, si bien fue bastante rápida, dio el tiempo y se recogieron los recaudos exigidos, los cuales contrastan con los postulados oficiales en cuanto a recursos, pero sus propuestas no quedan en vano.

Por otro lado a pesar del método meticuloso presentado por el gobierno, dio otros resquicios, como la intención de alcanzar la postulación como representante de un sector con un número de firmas exigido, inclusive de lejos, más factible que en la constituyente del 99, no quiere decir esto que no será la posición oficial la que se imponga pero, 79 trabajadores de diferentes sectores, tendrán que rendirles de alguna forma cuentas a sus electores, donde algunos elegidos son nobles representantes de los trabajadores en lucha. Inclusive en el sector territorial (municipal), y en sectores de las comunas combativas.

Como bien dijo un trabajador de la Misión Barrio Adentro: “a la ANC llevamos una voz de protesta no llevamos una voz de aplausos”

José Capitán 







martes, 27 de junio de 2017

Declaración de la Plataforma de Lucha Aragua (PLA)

Declaración de la Plataforma de Lucha Aragua (PLA):


El país se encuentra padeciendo de la peor crisis hasta ahora vivida en la historia de Venezuela desde el punto de vista de la economía, lo cual repercute en todos los ámbitos de la vida nacional.

Aunque el déficit fiscal pretende ser usado para justificar un ajuste contra el pueblo, lo cierto es que la quiebra de las finanzas públicas es el resultado directo del saqueo que realizan los capitalistas sobre su propio Estado. Producto de esa quiebra por la disminución de los ingresos de divisas por los bajos precios del petróleo, la falta de producción nacional y la emisión de dinero inorgánico que es la base de la inflación, ocurre la bancarrota del capital cuya mayor demostración es la caída abrupta del PIB. En un continuo estancamiento del proceso de acumulación nacional iniciado en la gestión de la cuarta república (específicamente en los años 80), hoy se pretende salir de la bancarrota privilegiando al capital y sacrificando a los trabajadores.

Esto tiene su manifestación concreta en las colas (escasez, por la caída de las importaciones), pérdida del poder adquisitivo salarial, desmejoramiento de los servicios sociales, cierre de empresas, aumento de la conflictividad laboral, entre otras, lo que es el producto de la forma específica en la cual el capital encontró para reproducirse, la dilapidación de la renta petrolera.

Estigmatizar la renta petrolera ha sido un comodín impuesto por quienes han detentado el usufructo de ella, cuando, todo lo contrario, es un don, una ventaja. Venezuela más bien es un país privilegiado por tener acceso a esa renta y vilipendiarla se pone de moda cuando baja el precio del hidrocarburo, sin embargo, se sigue gastando lo poco que ingresa, importando, verbigracia los CLAP, mientras los comerciantes y ensambladores privados siguen esperando dólares baratos para seguir el festín.

Frente a esta situación el chavismo oficial y la MUD, se presentan como dos caras de la misma moneda en la arremetida del capital en contra de las condiciones de vida de la población venezolana. 

Sin embargo, en el marco de esta mencionada polarización el gobierno lanza la ANC, mientras la MUD profundiza su radicalización fascista. En este sentido la PLA construye un planteamiento para el pueblo venezolano, como forma mínima para potenciar la capacidad de lucha en contra del capitalismo, el causante de los males que padecemos, partiendo del análisis de dos elementos que determinan la coyuntura actual.

LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE

En casi 200 años de historia republicana, hasta hoy, el pueblo venezolano siempre ha sido oprimido, la clase trabajadora ha sido y sigue siendo explotada, los argumentos a través de más de 20 constituciones renovadas o reformadas en todo ese período, han sido que por medio de elecciones o de consultas hemos sido tomados en cuenta o se nos ha complacido, donde los candidatos a elegir o las aprobaciones a referendo, se plantean a la medida de los gobernantes de turno y del poder burgués o alguna de sus fracciones. Siempre se ha pretendido que todo ande bien o se arregle como la constitución lo permite.

Advertimos sobre el hecho que constituyen los cambios jurídicos, siendo expresión de las necesidades económicas del capital, por consiguiente en una crisis como la actual se hace necesario prender las alarmas y llamar a resguardar lo nuestro y no se permita más la venta del país al capital extranjero.

Vemos como en el proceso de la ANC, se vienen generando mecanismos que imposibilitan la participación genuina desde las bases, en contra de esto se levantan las mismas caras de la maquinaria del PSUV, evitando las auténticas propuestas de los trabajadores y de las comunidades. 

Por su lado, la MUD, aprovechando el descontento popular, alimenta un ascendente proceso de fascistización convocando a las calles a sectores de la clase media y del lumpen proletariado

El FASCISMO

En Venezuela el empobrecimiento de la clase media, junto a la delincuencia lumpen que contratan los de la MUD, con la ayuda de la inteligencia imperialista norteamericana, estimulando el odio racial, más el afán de aplicar políticas de ajuste a los trabajadores para salvar al capital, es un caldo de cultivo para un movimiento de masas reaccionario como el fascismo. El terrorismo, en este caso, es una herramienta utilizada por los fascistas.

La poca producción y el cierre de empresas, junto a la política conciliadora de la central bolivariana de trabajadores que impide la movilización son un mecanismo disciplinario contra la clase trabajadora, paralelamente a esto, en abril de 2002, con la “salida” en el 2014 y ahora con mayor violencia asesina en este 2017, la derecha realiza acciones fascistas, por ahora embrionarias para el aplastamiento de los espacios políticos para la lucha social, expresando los intereses del capital en crisis.

Esta crisis económica y política que vive el país es irreversible, administrando el país como hasta ahora se ha hecho y ante el avance de la derecha fascista la respuesta es, como se lucha desde la comuna o desde la clase obrera, luchando contra el capitalismo. 

Proponemos los siguientes puntos para vencer los intentos fascistas y salir de la crisis actual:

• El presupuesto del Estado debe dejar de ser una herramienta de perpetuación de la explotación capitalista. Para ser direccionado en función de un desarrollo armónico e integral del país, el gas y la petroquímica son dos ramas derivadas de la explotación petrolera que pueden ser la industria de punta en este sentido, así como también la producción agrícola ventajosamente aprovechable mediante la energía solar ante la ubicación del país en el trópico. 

• Nacionalización de la banca, para direccionarla en la Producción Nacional. No a la importación de productos terminados, piezas, repuestos, alimentos, desarrollando los recursos del país, en nuestro beneficio y no para los importadores, comerciantes, banqueros, militares y burócratas de las instituciones públicas. 

• Es imperiosa y urgente la nacionalización del comercio exterior ante la caída de las importaciones, por ausencia de divisas y la falta de producción nacional, para determinar qué se debe importar de acuerdo a las prioridades del país. El enriquecimiento de unos privilegiados a través del negocio de importación, junto a la escasez y la venta con sobreprecios de las mercancías, sólo conduce a terminar de hundir al país.

• No al pago de la deuda externa. Además de revertir esos recursos en inversiones para el país, tengamos en cuenta que tanto la vieja como la nueva deuda externa se obtiene para favorecer a los importadores a quienes se le entregó divisas para su enriquecimiento, así como a la burguesía parasitaria que siempre ha desangrado al país. Igualmente exigimos se muestre la lista de las "bien llamadas empresas de maletín", como de los que en la gestión cambiaria favorecieron a estas empresas en actos de corrupción, ya es tiempo de limpiar la casa empezando por aquellos que han dilapidado los recursos de la renta petrolera.

• El Poder Popular, la soberanía, el poder constituyente, son palabras huecas, no podemos tener el poder si no tenemos el control de la propiedad sobre los medios de producción

• La planificación y la rendición de toda gestión, sobre todo de los servicios públicos, no sólo deben dejar de ser secretos, todo lo contrario, tienen que ser de acceso regular y público para todos los venezolanos.

• Las Comunas deben ser autónomas, en particular su presupuesto no puede depender de la dádiva a discreción de un funcionario.

• El control auténtico obrero sobre la producción y sobre los libros contables de la administración es indispensable. En especial, sobre la gestión de las empresas expropiadas, que son bastante y han fracasado, a tal punto, sean de servicio o de producción, están paralizadas, inservibles o con poca producción, tanto por la dependencia tecnológica como por una gerencia burocrática. El fin es impulsar un desarrollo armónico e integral, de acuerdo a las necesidades del país con los trabajadores ejerciendo el control, electos en asambleas, revocables y rindiendo cuentas. No a la intervención o imposición de la gerencia de personas extrañas al proceso productivo, incluido los militares que con el mando y las órdenes violan la democracia más elemental de procesos netamente civiles. Fuera la corrupción. Fuera los elementos extraños a los reclamos laborales internos de las empresas. 

• Por una milicia popular autónoma y armada que responda directamente a las comunidades, a los trabajadores de la ciudad y del campo. Los milicianos también tienen derecho integral a los beneficios económicos y sociales para su sustento y el de sus familias.

• Por el derecho a Huelga. Restablecer el ejercicio del derecho a huelga para conquistar los requerimientos de los trabajadores, ante los abusos y las arbitrariedades de los patronos. No más dilaciones por parte de las inspectorías y las instituciones laborales del estado. 

• Por la libertad sindical, fuera la intervención del CNE y el RNOS. No a las trabas que imponen para los registros de las organizaciones y las elecciones sindicales. 

• No a la criminalización de la protesta laboral y social. Por la eliminación de las leyes que coartan la libertad de protestar. Libertad inmediata para los trabajadores que sufren de este atropello.

• Aumento general de sueldos y salarios de acuerdo al índice de inflación anualizada, e imponer la escala móvil de salarios de acuerdo al aumento del costo de la vida, hasta alcanzar un salario que cubra las necesidades fundamentales del pueblo, además de crear procesos de seguimiento y control. El objetivo es centrarnos en un salario mínimo suficiente para cubrir la cesta básica familiar. Por el pase inmediato de la cesta ticket a salario para incluir ese beneficio en el cálculo de horas extras, bono nocturno, vacaciones, aguinaldos, utilidades y prestaciones sociales de los trabajadores.

• Los diputado, si son representantes del pueblo, no pueden tener un salario mayor al que devenga en promedio un trabajador calificado. Si los diputados quieren aumento de salarios, deben aumentar el salario del trabajador.

• El salario no es ganancia, tampoco es renta que se equipare a la ganancia de los capitalistas. Es a la renta de los capitalistas, sus ganancias, a donde deben ser aplicados los mayores impuestos.

• Para avanzar en realidad en el estado de bienestar social hay que darle rango constitucional a las misiones, lo cual significa eliminarlas como fundaciones y pasarlas a institutos autónomos o directamente al tren ministerial, aboliendo la condición de tercerizados a sus trabajadores.

• Para potenciar el funcionamiento del sistema de justicia y protección del pueblo hay que dejar de seguir exaltando la inmaculada concepción tanto de los jueces como de los corruptos, que están asociados. Para acabar con la impunidad de ambos se requiere de jueces elegidos popularmente, por períodos de tiempos moderados y revocables en todo momento.

• La autodeterminación de los pueblos originarios pasa por no violar ni mucho menos explotar sus espacios y respetar su autonomía.

• Aumentar la inversión en la educación y la investigación la cual debe estar en función de los intereses nacionales.

Llamamos pues a quienes participan en el proceso de la asamblea nacional constituyente, a quienes no les interesa participar, a la clase trabajadora, a luchar tras una Plataforma de Lucha concreta por nuestros intereses de clase hasta suprimir a explotación. Por último y no menos importante, la sociedad socialista es la única alternativa para alcanzar la paz.


viernes, 19 de mayo de 2017

La Izquierda,la clase obrera y la ANC

La Izquierda, la clase  obrera y la Asamblea Nacional Constituyente


¿Qué puede hacer la clase obrera en una ANC, en su lucha contra la explotación?

Estamos padeciendo un retroceso histórico de la economía, visto desde la producción, el salario y el empleo. Nuestra  actividad, en este caso la realización de una constituyente, tiene que responder a esta situación.

Por lo tanto la constituyente no es para rescatar el orden capitalista que nos ha estado estrangulando hasta hoy, no es para el diálogo en razón de eso mismo, no es para seguir saqueando al país.

También se debe dejar bien claro que los representantes de los patronos  en una constituyente son nuestros  enemigos de clase, los que siempre se han beneficiado, con base a nuestro trabajo, protegidos por las leyes  y sus instituciones.

Aunque el déficit fiscal pretende ser usado para justificar un ajuste contra el pueblo, lo cierto es que la quiebra de las finanzas públicas es el resultado directo del saqueo que realizan los capitalistas sobre su propio Estado. Ahora, producto de esa quiebra, por la disminución de los ingresos de divisas por los bajos precios del petróleo, la falta de producción nacional y la emisión de dinero inorgánico que es la base de la inflación, como siempre se pretende salir de él, privilegiando al capital y sacrificando a los trabajadores.

Es necesario que los trabajadores nos pongamos a la cabeza y organicemos en lo posible en cada fábrica, cada barrio, una nueva dirección con un programa, una alternativa como respuesta sectorial ante la asamblea nacional constituyente.

Con base a las propuestas presentadas por el gobierno, “recogemos el guante” y planteamos: 

Por una política de la clase obrera autónoma y de lucha en la constituyente.

1. Una Constituyente para la búsqueda o garantizar  la paz.

La única estabilidad para salir de la amenaza fascista, es sobre la base de salir de la crisis económica en beneficio nuestro y que sea a costo de quienes hundieron al país. 

2. Construir un nuevo Sistema Económico post Petrolero.

Estigmatizar la renta petrolera,  ha sido un comodín, impuesto por quienes han detentado el usufructo de ella,  cuando –todo lo contrario-  es un don, una ventaja,  Venezuela más bien es un país privilegiado por tener acceso a esa renta y vilipendiar esa renta se pone de moda cuando baja el precio del hidrocarburo, sin embargo, se sigue gastando  lo poco que ingresa, importando, verbigracia los CLAP, mientras los comerciantes y ensambladores privados siguen esperando dólares baratos para seguir el festín.

El dinero que tienen los bancos, no es de ellos, la única forma de invertir  esos recursos en beneficio real del país, parte de la  nacionalización de la banca, para direccionarla  en Producción Nacional. No a la importación de productos terminados, piezas, repuestos  y alimentos que pueden ser fabricados en el país. La prioridad del país no son los beneficios para los importadores, comerciantes, banqueros, militares y burócratas de las instituciones públicas.

Los diputados, si son representantes del pueblo,  no pueden tener un salario mayor al salario promedio de un trabajador calificado.  Aumento de impuestos a las ganancias, a mayor ganancia mayor impuesto

3. Avanzar más en el Estado de Bienestar Social

Darles rango constitucional a las misiones significa eliminarlos como fundaciones y pasar a institutos autónomos o directamente al tren ministerial,  aboliendo la condición de a sus trabajadores de tercerizados.

4. Potenciar el Funcionamiento del Sistema de Justicia y Protección del Pueblo.

No se trata de seguir elevando la inmaculada concepción tanto de los jueces como de los corruptos, que están asociados,  para acabar con la impunidad de ambos se requiere jueces elegidos popularmente, por períodos de tiempos moderados y revocables en todo momento.

5. Nuevas formas de democracia participativa.

El Poder Popular, la soberanía, el poder constituyente, son unos bluff, sino tenemos el control a través de la propiedad sobre los medios de producción no podemos tener el poder. La planificación y la rendición de  toda  gestión, sobre todo de los servicios públicos, no solo deben dejar de ser secretos, sino publicados regularmente para acceso de todos los venezolanos.

El control obrero sobre la producción y sobre los libros de la administración son indispensables, además los obreros deben ser elegidos en asamblea, rendir cuentas y ser revocables por la misma asamblea. Las Comunas en particular su presupuesto, no depender de la dádiva a discreción de un funcionario, deben ser autónomas.

Por el derecho a Huelga. Restablecer el ejercicio del derecho de huelga, para conquistar los requerimientos de los trabajadores, ante los abusos y las arbitrariedades de los patronos, no más dilataciones por parte de las inspectorías  y los tribunales del trabajo, no a la conciliación obligatoria. Por la Libertad Sindical. No a las trabas que imponen para los registros de las organizaciones y las  elecciones sindicales. Fuera la intervención del CNE y el RNOS en las organizaciones sindicales No a la criminalización de la protesta laboral y social  Por la eliminación de las leyes que coartan la libertad de protestar. Libertad  inmediata para los trabajadores que sufre de este atropello.

6. Política Exterior Soberana.

Es imperiosa y urgente la nacionalización del comercio exterior, ante la baja de las importaciones, por ausencia de divisas y la falta de producción nacional, para determinar qué se debe importar de acuerdo a las prioridades del país. El enriquecimiento de unos privilegiados a través del negocio de importación, junto a  escasez, ventas con sobreprecios de los productos, solo conduce a terminar de hundir al país.

No al pago de la deuda externa, además de revertir esos recursos en inversiones para el país, tengamos en cuenta que tanto  la vieja como la nueva deuda externa se obtiene para favorecer a los importadores a quienes se le entregó  divisas para su enriquecimiento, así como a la burguesía parasitaria que siempre ha desangrado al país. Igualmente exigimos se muestre la lista de las “bien llamadas empresas de maletín”, así como de los que en la gestión cambiaria favorecieron a estas empresas en actos de corrupción, ya es tiempo de limpiar la casa empezando por aquellos que han dilapidado los recursos de la renta petrolera.

7. Carácter pluricultural de la Patria. Identidad Cultural y una Nueva Venezolanidad.

La autodeterminación de los pueblos originarios pasa por no violar ni mucho menos explotar sus espacios y respetar su autonomía.

8. Garantizar la estabilidad futura.

Control auténtico por parte de los trabajadores en la producción. Es indispensable el control de los trabajadores sobre la gestión de las empresas expropiadas, que son bastante y han fracasado, a tal punto que  de servicio o de producción están paralizadas, inservibles o con poca producción, tanto por la dependencia tecnológica como por una gerencia burocrática. Los trabajadores para el control  deben ser electos en asambleas, revocables y rendir cuentas, el fin es impulsar un desarrollo armónico e integral, de acuerdo a las necesidades del país. No a la intervención o imposición de la gerencia de personas extrañas al proceso productivo, incluido los militares que con el mando y las órdenes violan la democracia más elemental de procesos netamente civiles. Abajo la corrupción. Fuera elementos extraños a los reclamos laborales internos de las empresas.

Por una milicia popular autónoma. Que responda directamente a las comunidades, a los trabajadores en las fábricas, a los trabajadores y las comunidades en el campo, la milicia también tienen derecho integral de los beneficios económicos y sociales para su sustento y el de sus familias.

9. La preservación de la vida y la especie humana.

Aumento General de sueldos y salarios de acuerdo al índice de inflación anualizada, e imponer la escala móvil de salarios, de acuerdo al aumento el costo de la vida, hasta alcanzar un salario que cubra las necesidades fundamentales del pueblo, además de crear procesos de seguimiento y control. El objetivo es centrarnos en un salario mínimo suficiente para cubrir la cesta básica familiar. Por el pase inmediato de la  cesta ticket a salario. Para tener amplitud del efectivo y la inclusión de ese beneficio para las vacaciones, aguinaldos y utilidades de los trabajadores.

El presupuesto del Estado debe dejar de ser una herramienta de perpetuación de la explotación capitalista. Para ser direccionado en función de un desarrollo armónico e integral del país, el gas y la petroquímica son dos ramas derivadas de la explotación petrolera que pueden ser la industria de punta en este sentido, así como también la producción agrícola ventajosamente aprovechable mediante la energía solar ante la ubicación del país en el trópico.

En cada lugar de trabajo, sindicatos combativos, trabajadores de base, se debe llamar a asamblea para debatir las propuestas locales, regionales,  nacionales, para llevar a la calle con movilizaciones y actos públicos un plan de lucha y una transformación social desde una perspectiva clasista.

No sólo ofrecer una propuesta respecto de las reivindicaciones más inmediatas de los obreros respecto al salario, condiciones laborales, y la recuperación de sindicatos dominados por la burocracia. Además, da la oportunidad de involucrarse en el desarrollo de nuestra propia fuerza política, eligiendo nuestros candidatos a la ANC,  e impulsando un frente único, no sólo en la cuestión sindical, para enfrentar  luchas que nos exceden por estar aislados y poder dar los golpes necesarios para derrotar el ajuste.

Una asamblea constituyente originaria, soberana con poder es un paso adelante hacia un gobierno de los Trabajadores.

José Capitán


jueves, 13 de abril de 2017

No al aumento del pasaje

PLATAFORMA DE LUCHA ARAGUA

SOBRE EL ESTADO DEL TRANSPORTE COLECTIVO Y EL AUMENTO EN SUS TARIFAS POR PARTE DE LOS DUEÑOS DE UNIDADES PRIVADAS

El consejo de usuarios del transporte y PLA repartiendo volantes en el terminal de pasajeros de Maracay


Las  poblaciones del estado Aragua se encuentra sometidas a la tiranía de un transporte colectivo que no cumple, con el servicio  que deberían prestar. El transporte colectivo es una concesión otorgada por el municipio que reviste  lucro para los dueños de busetas y buses agrupados en asociaciones civiles y cooperativas. Mientras por parte de los propietarios de los medios de transporte corre el mantenimiento de cada unidad, por parte de los  municipios, no hay control de su funcionamiento, periodicidad, paradas específicas y obligatorias, uniformidad e identificación adecuada en función de las necesidades de los usuarios, además de la mala calidad de las vías para su tránsito.

La concesión otorgada a la asociación civil o cooperativa escapa a cualquier contraloría municipal o social. Nadie es capaz de informar bajo qué condiciones y normas de funcionamiento el municipio le otorgó la concesión de transporte colectivo a una asociación civil o cooperativa de propietarios de unidades de transporte, menos por cuántos propietarios y unidades una ruta en particular está integrada, en qué horarios y si los choferes de las unidades son los propietarios de las mismas o sólo asalariados en relación de dependencia de un asociado con varias unidades en la ruta en cuestión o en cualquier otra de las rutas concesionadas.

No hay una mínima estadística asequible al público por ruta que incluya número de unidades, cantidad de vueltas completas que dan, tiempo estimado en hacerlo, lapsos del día por la que discurren, calificación según escala de las unidades y otras más para que los comités de usuarios puedan ejercer una contraloría efectiva sobre el servicio. El municipio, y los que se interconectan hacia la capital del estado, se han hecho los desinteresados en garantizar un transporte colectivo apto para los ciudadanos que hacen uso del mismo y se lavan las manos con la oferta pública del servicio fijando estrafalariamente una tarifa, o aun peor, dejándolo en manos del ejecutivo nacional con una tarifa única que evidentemente no puede ser igual para cada ruta.

En esencia el transporte colectivo es un servicio público que el municipio y las mancomunidades deben controlar. No podemos quedarnos entonces como meros usuarios del servicio público, está muy bien que queramos dirigir hacia los dueños de las unidades nuestra crítica por su voracidad por el lucro, pero si no entendemos que es el municipio quien no ha hecho su trabajo al permitirle a ellos su lenidad, entonces continuaremos permitiendo que una banda de burócratas se aprovechen de nuestros impuestos de la peor y más descarada manera.

Para el usuario del transporte colectivo el traslado es pésimo, salvo las contadas excepciones correspondientes al servicio de TransAragua dependiente de la gobernación del estado. La oferta no satisface la demanda de los usuarios y en particular en las horas pico, incluyendo los buses de TransAragua, y lo común es viajar apiñados en los pasillos o colgados en patente inseguridad en las puertas. Sumado a esto, el tema de las tarifas, el precio del pasaje, es el pan nuestro de cada día entre transportistas y pasajeros. La incapacidad de los municipio en poner orden con un servicio eficiente,  o a veces en manos del ejecutivo nacional la regulación de las tarifas terminan mermando aun más el poder adquisitivo de los trabajadores, y ofreciendo villas y castillos a los “transportistas” con suministros básicos subsidiados (cauchos y repuestos de cambio periódico), pero sin alterar la estructura anárquica de su funcionamiento en nuestras ciudades y recibir un buen servicio

Los choferes de las asociaciones civiles y cooperativas siempre anuncian la paralización del servicio público de transporte si no se les reconoce un incremento en el precio del pasaje. Esto es una estafa, por un lado está la indefensión de los usuarios y por el otro que siempre le funciona el enriquecimiento de las mafias del transporte, Por ahora, hay una demanda introducida contra ellos por un comité de usuarios del transporte colectivo en Maracay.

La Plataforma de Lucha Aragua hace un llamado a todos los usuarios del transporte colectivo para que se demande un buen servicio, que no solo es la tarifa, los municipios deben responder. Del mismo modo la Plataforma de Lucha Aragua exige a TransAragua a que aumente el número de rutas atendidas y ponga en circulación un número mayor de buses. También exigimos al ejecutivo nacional sobre  la fábrica de buses Youtong, que abra los libros   a las comunidades de todo el país, cual es la produccion hacia donde están destinados esas unidades, que su beneficio será para el pueblo y no para unas mafias privadas, de manera de incrementar el numero de los ensamblados tanto para el estado Aragua como para todo el país.

Las asociaciones de transportistas privados han insistido con parar sus unidades si no se les satisface la demanda por sus tarifas. Ya lo han hecho en las rutas que unen los municipios de Girardot (Maracay) y Mario Briceño Iragorri (El Limón – Caña de Azúcar – La Candelaria) en meses pasados. La alternativa expuesta por TransAragua allí y en otros municipios del estado resolvió la demanda de transporte por parte de los usuarios, sin embargo es notorio su insuficiencia en las horas pico. Detrás de los reclamos de los choferes privados hay claras intenciones de subvertir las precarias condiciones sociales exacerbadas por la crisis económica. En contra de nuevo aumentos, y un servicio pésimo alertamos del beneficio adicional a las mafias del transporte con subsidios en cauchos, baterías, consumibles y repuestos por parte del ejecutivo nacional, que además siempre terminan en apoyo del sector transporte a las bandas criminales de la derecha y sus guarimbas fascistas

Un transporte colectivo eficiente, sólo es posible si el municipio se encarga de garantizar las necesidades públicas de los usuarios en vez de hacerse el loco manteniendo la anarquía de los transportistas privados. Las ordenanzas municipales en materia de transporte público deben garantizar entre otras cosas:

Las paradas obligatorias específicas por ruta, y la readecuación de las rutas en razón de las necesidades de la comunidad.

La identificación clara de la ruta a la que pertenece la unidad.

La prohibición de la unidad de viajar con la puerta abierta, y la ventilación necesaria, que funcionen las ventanas.

El uso de colores específicos en las unidades de manera de estar asociadas con una ruta particular y las paradas correspondientes.

La prohibición de ruidos molestos y alto volumen de sus aparatos de sonido.

La obligación a usar uniformes que identifiquen la línea y al chofer que la conduce.

El acondicionamiento a tamaños estándares en longitud y ancho de las unidades, y en cantidad de puestos cómodos y el máximo número de personas que pueden viajar de pie.
El uso de torniquetes habilitados con el pago electrónico por tarjeta que permita el multiviaje y su recarga en taquillas ubicadas en sitios fáciles para su adquisición.

En aquellas rutas donde el tránsito del transporte público ocurra entre dos o más municipios, la ordenanza municipal correspondiente debe ser de estricta aplicación entre ellos y las líneas de transporte.

La adecuación por parte del municipio al tránsito vehicular de calles y avenidas y la reparación inmediata de huecos y drenajes.

Ante la inseguridad que se vive a diario con robos y atracos a los viajantes de las unidades de transporte colectivo, se hace imperiosa la mayor intervención del municipio al respecto. El transporte colectivo no puede ser el refugio de los choros y malandros para su beneficio.

La Plataforma de Lucha Aragua llama a la colectividad a organizar a los usuarios del transporte colectivo para dar la pelea por sus derechos. Sólo con la lucha  podemos enfrentar la voracidad del lucro de los choferes privados, asi como obligar al municipio responda por un buen servicio de transporte.

Marzo de 2017


domingo, 9 de abril de 2017

Venezuela: Del autogolpe al golpe

07 04 2017  Prensa Obrera Argentina #1453  Por Pablo Heller
Venezuela: Del autogolpe al golpe



La marcha atrás en el autogolpe promovido por Nicolás Maduro es una indicador de la grieta y división que impera en el campo oficialista venezolano. Esa situación atraviesa todos los estamentos del Estado, desde el Poder Judicial, pasando por el Poder Ejecutivo y la burocracia estatal hasta las propias fuerzas armadas. Maduro ha tratado de disimular ese hecho, en especial, intentando exhibir un respaldo cerrado e incondicional de los militares al régimen bolivariano. Lo cierto es que el paso dado por la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, con declaraciones explosivas condenando el autogolpe -al que calificó de “ruptura del orden constitucional”-, sólo se puede explicar por un guiño de la cúpula militar en este contexto de enorme fractura dentro del chavismo. Si Maduro hubiera persistido en la virtual disolución del Parlamento, esto hubiera acelerado un golpe militar. Ya hubo ultimátums militares en el pasado, como el que obligó al régimen bolivariano a reconocer el resultado de las últimas elecciones legislativas, donde la oposición conquistó una mayoría abrumadora en dicho cuerpo.

Descomposición

El auto-golpe de Maduro se ha convertido en un bumeran, ha precipitado el colapso del gobierno y ofrece la justificación a los militares para su derrocamiento. Maduro conserva la ilusión infundada de que puede maniobrar y seguir prologando su mandato y volviendo al estadio previo al autogolpe. No hay retorno posible. Maduro, a través del autogolpe, ha terminado escupiendo para arriba y pavimentando el terreno para su desplazamiento.

Este “autogolpe” y el recule posterior es el punto culminante de un descomposición cada vez más amplia y notoria del régimen bolivariano. El régimen plebiscitario de Chávez, que revindicaba para sí la masividad del voto popular, se ha ido convirtiendo en un régimen de facto, que gobierna por decreto, con un rechazo mayoritario de la población y violentando la mayoría de la Asamblea Nacional ganada por la derecha en forma abrumadora en las ultimas elecciones.

El autogolpe se da en el marco de una agudización insoportable de la desorganización económica. El desabastecimiento, la carestía incontrolable que llega al 500% anual, la desvalorización de los salarios como consecuencia de ello, están haciendo estragos en gran parte de la población venezolana. A pesar de la escasez de alimentos y productos de primera necesidad -que son en su abrumadora mayoría de origen importado-, el gobierno de Maduro viene reservando las divisas para el pago de la deuda externa.

El chavismo ha pagado escrupulosamente, hasta ahora, los vencimientos de capital e intereses a los fondos internacionales, a costa de crecientes penurias populares, un freno al gasto de mantenimiento y a las inversiones de PDVSA y de la infraestructura estatal y, de un modo general, de los insumos importados, lo que ha redundado en una progresiva paralización de la producción y en un defol con los acreedores locales. Empresas extranjeras de servicios tecnológicos han salido del país. Las operaciones comunes con empresas extranjeras están congeladas.

La suma de la deuda externa de PDVSA y de la administración nacional es de alrededor de 80 mil millones de dólares, sin considerar la deuda con China, que es pagada con exportación de crudo y, que por lo tanto, no reporta ingreso de divisas.

Este descalabro no ha sido un obstáculo para que Maduro persista en esta orientación, que se empeña en preservar a fuerza de nuevos ajustes y devaluaciones. Desde comienzos del año pasado, el gobierno lanzó un paquete de iniciativas económicas en lo que llamó “Agenda Económica Bolivariana”. Los discursos contra la “guerra económica” ofician como pantalla, mientras Maduro viene otorgando nuevas concesiones y prebendas al capital, que van de la mano de un ataque en regla al bolsillo popular.

Entre las medidas económicas sobresalen la fuerte devaluación de la moneda, la mayor apertura económica al capital extranjero en distintas áreas, las mayores facilidades a sectores empresariales, sobre todo exportadores. Además de un mayor endeudamiento, subsidios a empresarios para la producción local, acompañado de liberación de precios, la fuertísima depreciación del salario mediante la inflación y congelamiento en la discusión de los convenios colectivos. 

Apenas tres días antes de la disolución del Parlamento, el gobierno anunció una mayor “flexibilización cambiaria”, que no es más que una envoltura elegante a una nueva y drástica devaluación.

Esta política de seducción al capital, sin embargo, no ha servido para revertir la desorganización economica ni la fuga de capitales, ni el sabotaje empresario. El gran capital internacional toma distancia del régimen y presiona por acelerar el desenlace de la crisis política.

El autogolpe fue precipitado por la intención del gobierno de privatizar las operaciones de PDVSA sin pasar por el control parlamentario-o sea por decreto. Este golpe en favor de los pulpos termina de destruir la principal bandera que reivindicaba para sí el chavismo.

Militarización

Los últimos episodios colocan más que nunca a las Fuerzas Armadas como árbitro de la situación política. Este proceso fue pavimentado por el chavismo. La militarización creciente del Estado fue alentada y justificada con el argumento de que se trataba de una militarización “ bolivariana”. Este proceso, sin embargo, no fue progresivo sino reaccionario. Históricamente, estos gobiernos de facto han presidido las transiciones entre un régimen político y social y otro.

El recule del gobierno va a acentuar el ritmo de la transición. Se van a profundizar las presiones internas y externas para precipitar un desenlace. Por lo pronto, la oposición fragmentada y de capa caída, ha recuperado aliento y ha puesto en marcha un plan de acciones callejeras, con el apoyo de la Iglesia que ha llamado a la “desobediencia civil” contra el regimen. La Asamblea Nacional, a su turno, activó el proceso de remoción de los siete magistrados del Tribunal Superior de Justicia que emitieron la sentencia con la que intentaron atribuirse los poderes del Parlamento.Por su parte, a nivel internacional, aunque no existe homogeneidad en el punto, el secretario general de la OEA, con el apoyo de algunos de sus países miembros -incluido el gobierno argentino y la mayoría del peronismo que apoya la ‘gobernabilidad’ de Macri-, plantea la aplicación de la “cláusula democrática” contra Venezuela. Esto significa declarar a Venezuela oficialmente en defol, porque quita respaldo legal internacional a cualquier préstamo o financiamiento que solicite el gobierno de Maduro, e incluso a sus operaciones comerciales. Estamos en presencia de la mayor de las hipocresías: el golpista Temer, el régimen paraguayo que destituyo, en su momento, al presidente Lugo, así como los que lo mancaron, aparecen como defensores de la democracia.

Esta en marcha un “cambio de frente de la burguesía. La derecha alienta una salida golpista, con mas razón si
tenemos en cuenta el fracaso en su tentativa por hacer prosperar el referéndum revocatorio y el fiasco de la mediación papal tendiente a buscar una fórmula de compromiso. Qué la derecha quiere enfrentar el autogolpe de Maduro con un golpe propio alcanza para mostrar que las apelaciones a la democracia no pasan de la pura demagogia. La derecha tiene un largo historial de golpes fracasados contra el chavismo, por lo que ahora sabe que debe apelar al concurso de un sector clave del régimen como son las Fuerzas Armadas para poder lograr su propósito.

La clase obrera y la izquierda

En Venezuela hay una crisis de poder irreversible: una definición de la situación política depende de una salida de poder. El reconocimiento de una crisis de poder significa que el poder oficial del chavismo es un espectro, cuyo recurso último de defensa no es la movilización popular, que no quiere ni podría realizar, sino que se asienta en una esperanza cada vez más lejana, en un respaldo de las Fuerzas Armadas. La oposición de derecha, por su lado, ya se encuentra llamando a un golpe militar para implantar su salida ‘democrática’. Es necesario explicar este cuadro político a los trabajadores para explotar este momento de la crisis y las etapas subsiguientes de ella para desarrollar una alternativa socialista de la clase obrera.


La izquierda y la clase obrera deben emerger como un factor político independiente en la crisis del país que esta polarizada políticamente por la burguesía. Esto habla de la actualidad de la batalla por la convocatoria de un congreso de trabajadores, motorizado, en primer lugar, por el movimiento obrero combativo y la izquierda para aprobar un programa y una salida obrera frente a la crisis nacional: luchar contra el desabastecimiento, promoviendo la constitución de asambleas populares que elijan comités de control y gestión para evitar los negociados y el control obrero en los lugares de trabajo Asambleas fabriles y sindicales para reclamar la convocatoria a paritarias y la imposición del ajuste automático de los salarios frente a la inflación. Terminar con el flagelo de la desocupación y la tercerización que es impulsado por las patronales a caballo de la crisis, planteando la incorporación de todo el personal a planta permanente y el reparto de las horas de trabajo existentes sin disminuir salarios. La fuga de capitales plantea el problema de la nacionalización de la banca y del comercio exterior, bajo control directo de las asambleas obreras y, en primerísimo lugar, la suspensión del pago de la deuda externa. En oposición al autogolpe y salidas democráticas de derecha y golpistas, llamamos a la izquierda y al movimiento obrero combativo a discutir e impulsar la convocatoria de una Asamblea Constituyente por parte de un gobierno de trabajadores.

viernes, 31 de marzo de 2017

Sobre el diktat del TSJ sobre la Asamblea Nacional. Venezuela

SI TIENE QUE VER LA GIMNASIA CON LA MAGNESIA
Una opinión ante la posición asumida por Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República y la  respuesta de Isaías Rodríguez, ex fiscal y actual embajador en Italia, respecto a la decisión del TSJ sobre la AN.




¿Cuál es el poder? en Venezuela el poder es tener la potestad de administrar o beneficiarse con los pocos dólares que todavía entran con el precio del barril a 40$, en ese sentido el móvil urgente y desesperado de dictar una sentencia con el Tribunal Supremo de Justicia, sobre la ilegitimidad de la Asamblea Nacional fue para aprobar la creación de empresas mixtas en la explotación de petróleo, por eso fue ese diktat por parte del ejecutivo, quien es realmente quien maneja a su antojo al TSJ. En resumen es darle más participación al capital privado y extranjero con tal de percibir unos dólares más.

La Asamblea Nacional es un aparato inoperante, no solo por las actitudes del ejecutivo hacia ella de no tomarlo en cuenta, o como se dice ahora de invisibilizarlo, sino de la misma oposición de derecha la  MUD, quien domina la asamblea, que tampoco le interesa representar  ese llamado poder legislativo, sino su móvil es conquistar el poder, el mismo que advertimos líneas arriba, el de hacerse de la renta petrolera.

El llamado poder del pueblo, no existe en ningún de  los poderes mentados por Isaías Rodríguez, ni siquiera en una sola y remota comuna, de esas que conforman el llamado poder comunal.  

Respecto a esa ridiculez, de desacato de la AN por nombramiento de los tres tristes diputados amazonenses, patentiza el vulnerable poder electoral, su legitimidad es cierto que se alcanza con compra de votos, dinero y cualquier ventajismo, como sucede para las dos camarillas en todo el país, pero también refleja que el poder ejecutivo no se atreve de hacer cualquier elección, porque quizás sus huestes salgan en algunos lugares hasta por knockout electoral.

Respecto a la constitución, ese papel escrito de acuerdo a los intereses quienes detentan el poder en ese momento de su creación, también pasado el tiempo, esos intereses se trastocan, y no reflejan lo mismo del momento de su creación, sino todo lo contrario, reflejan la debilidad de esos que en oportunidad plasmaron ese escrito, y ahora no pueden hacer valer esos mismos intereses porque, son cosas del pasado, mas nada, como “un periódico de ayer”.


Oswaldo Ramírez
Opción Obrera