lunes, 18 de enero de 2016
ESTADO ESPAÑOL: CRISIS DE RÉGIMEN Y LAS MANIOBRAS SIN PRINCIPIOS DE PODEMOS
ESTADO ESPAÑOL: CRISIS DE RÉGIMEN Y LAS MANIOBRAS SIN PRINCIPIOS DE PODEMOS
La crisis mundial que se inició en julio de 2007 ha abierto, en forma incuestionable, un período de estallidos sociales y políticos. Expresiones de ello son las revoluciones y contrarrevoluciones en Medio Oriente, que ya envuelven a gran parte del mundo; el desarrollo convulsivo del conjunto de América Latina; y, como no podía ser de otro modo, la tendencia disolvente de la zona euro y de la Unión Europea.
Las elecciones de diciembre pasado en España vienen perfectamente al caso. Uno de los países más golpeados por la crisis mundial y por las políticas de rescate bancario, por un lado, y de ataques a los trabajadores, por el otro, ha asistido al desmoronamiento de sus partidos tradicionales. Junto con la agudización de la cuestión nacional, este derrumbe descubre una crisis de conjunto del régimen político, lo cual incluye, por supuesto (o, por sobre todo) a la monarquía. La tendencia a la disolución capitalista, que es el aspecto principal de la crisis mundial, cobra expresión en todos los poros de la sociedad y del Estado. Aunque la prensa del estado español y la internacional abunda por el momento en el relato de las maniobras parlamentarias, las entrelíneas de los analistas dejan ver el temor a un derrumbe político de otra magnitud. En una de sus últimas intervenciones, cada vez más frecuentes, el monarca borbón advirtió que tiene la potestad para movilizar a las fuerzas armadas para hacer frente a una secesión nacional. En períodos de crisis, la especie de que estos personajes ‘reinan pero no gobiernan’ se va por las alcantarillas.
A partir de los resultados electorales de diciembre, la formación de un nuevo gobierno luce improbable. Unas nuevas elecciones agravaría el impasse en lugar de resolverlo. La oposición del Psoe a formar un gobierno con el Partido Popular o a sostener un gobierno del PP por medio de la abstención, es mucho más que un tema de rivalidades partidarias. Como ocurriera en Portugal, un par de meses antes, donde también la derecha obtuvo la mayor cantidad de votos, el ‘socialismo’ ibérico se ve imposibilitado de pactar con el PP debido a la presencia de factores decisivos. En primer lugar, una bancarrota económica que no retrocede, como lo demuestra que las finanzas públicas, que este año enfrenta vencimientos por 400 mil millones de euros, se sostienen por el ‘auxilio’ del Banco Central Europeo. De otro lado, la desocupación persiste en un piso del 24% de la población activa; las comunidades autonómicas bordean la insolvencia; el impago de hipotecas sigue llevando a centenares de miles de familias el desalojo. En segundo lugar, las elecciones reflejaron un viraje hacia la izquierda (al igual que en Portugal) que los sondeos coinciden que se encuentra en ascenso. El giro se expresó en Portugal hacia el Bloco de Esquerda y en España hacia Podemos. El ritmo veloz del crecimiento de una izquierda que no existía con anterioridad, forma parte de la crisis política. Se trata de la expresión política de un enorme descontento popular y en la clase obrera que sufre una pérdida extraordinaria de derechos - en el marco de un reflujo igualmente grande del movimiento obrero.
La crisis, en su aspecto parlamentario, obtuvo un respiro en Portugal, que es bastante instructivo. El Partido Socialista rechazó una coalición con la derecha y obtuvo el apoyo ‘pasivo’ (parlamentario) para formar gobierno propio de parte del Bloco y del Partido Comunista. Para eso el PS tuvo que atravesar una crisis interna importante, que significativamente no llegó a una ruptura. En cuarenta años, desde la Revolución de los Claveles, no se veía un acuerdo PS-PC. El apoyo que le negó a Syriza, el PC de Portugal, siamés del griego, se lo dió al PS. La experiencia portuguesa ofrece dos conclusiones, no solamente la más obvia, que es la completa capitulación de la ‘izquierda’ ante un partido sólidamente anclado con la gran banca. La otra conclusión es que la burguesía se ve obligada a abandonar las coaliciones entre partidos tradicionales y recurrir a la ‘izquierda’ - en los casos del Bloco y de Podemos a la ‘nueva izquierda’. Este frente político es, por supuesto, una expresión de cinismo del conjunto de los socios, pero también un síntoma de que la burguesía no puede seguir gobernando como lo venía haciendo. La plataforma de gobierno de la coalición de hecho entre PS-Bloco-PC ratifica el alineamiento con la UE, la Otan y la Troika. La acción más destacada de este nuevo gobierno ha sido proceder al rescate del Banco Novo con 5 mil millones de euros de dinero público. Es cierto que también se ha comprometido a aumentar mínimamente el mínimo salario mínimo y no proseguir con algunos recortes sociales.
El episodio portugués (por ahora es sólo eso) ha ‘inspirado’ al jefe del Psoe, Pedro Sánchez, que rechaza formar un gobierno con el PP y busca hacerlo con Podemos, el cual ya gobierna con el PS, por ejemplo en Valencia - y también a Podemos, que nunca rechazó, por otra parte, la trapisonda portuguesa (Apoya, por otro lado, la política de privatizaciones y ‘ajuste’ de Syriza en Grecia). Oficialmente, lo que obstaculiza un acuerdo sería la reivindicación de Podemos a favor de un referendo de autodeterminación para Cataluña. Lo que ocurre, en realidad, es que el enorme retroceso electoral del Psoe ha agravado una crisis interna que no está relacionada con Cataluña. Los llamados “barones” del Psoe, incluso allí donde reciben al apoyo ‘pasivo’ de Podemos, como ocurre en Andalucía, acarician la posibilidad de gobernar con el PP pero sin la presencia de Rajoy. La cuestión catalana es usada convenientemente para bloquear una episodio a la portuguesa - como también fue intentado en Portugal. Los sondeos aseguran que en caso de nuevas elecciones Podemos podría superar en votos al Psoe, lo cual convertiría a la crisis de éste en un claro estallido.
Podemos, estrictamente, se encuentra, por su lado, en una situación singular. En varias comunidades ha ido a elecciones en coalición con agrupamientos locales; obtuvo 42 diputados, por sí mismo, y 27 en los frentes. Es un bloque contradictorio, al punto que esos agrupamientos reclaman bancadas autónomas Podemos en el parlamento (como fuera establecido entre Podemos y esos sectores con anterioridad a las elecciones). La contradicción va más lejos, esto porque tanto Podemos como sus aliados reivindican el derecho a la autodeterminación nacional de las comunidades autónomas por medio de un referendo, pero son ambiguos sobre la secesión (sin la cual no ha derecho a la autodeterminación). Podemos defiende una “España unida” - como se encarga de recordarlo todos los días Pablo Iglesias. Entre el planteo de Pedro Sánchez, de convertir a la Constitución en federal, en respuesta a los planteos secesionistas, y el planteo de Podemos, de convocar a una Asamblea Constituyente para redactar una Constitución que incluya el derecho a la autodeterminación (sin precisiones), hay una brecha menos que corta. Es llamativo que no los separe programáticamente la cuestión de la República - lo que supone que Podemos y sus aliados nacionales serían monárquicos, como lo es el Psoe. Parafraseando: ‘No los separan las diferencias sino el espanto’. Un gobierno Psoe-Podemos-coaliciones autónomas podría acabar políticamente con los tres. La crisis política en España llega a un ápice cuando recrudece en forma brutal la crisis financiera internacional - un contratiempo insalvable para coaliciones que afichan pretensiones reactivadoras y reformistas, pero un apriete, contradictoriamente, ante la posibilidad de que emerjan situaciones pre-revolucionarias. Aunque las encuestas prevén un reforzamiento de Podemos en caso de nuevas elecciones en abril, el resultado político para podemos es incierto: por un lado, porque sus coaliciones nacionales podrían avanzar más que Podemos, pero por sobre todo porque una polarización PP-Podemos es lo último que desea la dirección de Podemos.
Entretanto, mientras que el movimiento nacional en Cataluña ha sido afectado por los reveses que han propiciado sus direcciones políticas tradicionales (burguesas y pequeño burguesas), se acrecienta el descontento social en el cual se asienta ese movimiento, como consecuencia de la crisis financiera e industrial. Entre la España monárquica, de un lado, y los movimientos nacionales, del otro, nos colocamos con estos últimos, sin apoyar la posición nacionalista. Sostenemos el derecho a la autodeterminación (incluida la posibilidad de secesión) y el establecimiento de una República plurinacional gobernada por los trabajadores. Nos oponemos a cualquier opción federal en el marco monárquico; es antagónico a los derechos nacionales. La cuestión nacional, en el estado español, se ha convertido, al menos en esta etapa, en una palancal fundamental de la lucha por la República. El involucramiento del ex rey Juan Carlos con las corruptelas de su familia, por un lado, y la conspiración de la fiscalía del estado para imponer la impunidad de su hija, han acentuado la aversión popular por la monarquía. El tema no es un eje de agitación de la llamada ‘izquierda’, la cual, sin embargo, reivindica su progreso como consecuencia de la lucha contra la corrupción. El conjunto de la evolución de la crisis española pone de manifiesto los pies de barro de la tentativa que expresa Podemos.
El espacio político a ganar por parte la izquierda revolucionaria en el estado español, se asienta, en primer lugar, en la explotación política de todas estas contradicciones mediante la propaganda y la agitación y, en segundo lugar, en la prosecución de un incansable trabajo militante en las grandes industrias y en la juventud.
Jorge Altamira, Partido Obrero Argentina
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Bloco de Esquerda,
Podemos,
PSOE. Pablo Iglesias. Crisis Mundial
viernes, 15 de enero de 2016
A las organizaciones participantes del Foro de Caracas del Partido Obrero de Argentina
A
las organizaciones participantes del Foro de Caracas (organizado por el EQUIPO
PROMOTOR POR UNA PLATAFORMA DE IZQUIERDA el 16/01/2016):
Los desafíos y responsabilidades que tenemos
por delante la izquierda revolucionaria son muy importantes cuando asistimos en
América Latina a un proceso político marcado por una gran crisis económica y
social en el marco de una nueva fase de la bancarrota capitalista mundial, por
un lado, y un agotamiento de los movimientos nacionalistas y el progresismo que
venían conduciendo los destinos de nuestros países, por el otro.
En el caso de Argentina, la transición
planteada por la derrota electoral del kirchnerismo y la asunción de un
gobierno de cuño derechista expresa una aguda fractura económica, social y
política. El rescate capitalista de la bancarrota que deja el gobierno anterior
deberá conducir a graves convulsiones sociales y enfrentamientos de fondo entre
las clases. El colapso del kirchnerismo traduce un agotamiento más general del
peronismo, el movimiento histórico que logró acaparar la atención popular
durante décadas y que ha entrado en una descomposición irrevocable. Al mismo
tiempo pone de relieve el fracaso de la tentativa nacionalista del kirchnerismo
en el marco de la crisis capitalista mundial, en la que su papel ha sido el
repago “serial” de la deuda pública con la banca acreedora y el rescate de las
privatizaciones. La derecha que asume la conducción del Estado tendrá que
probar su capacidad de pilotear la crisis económica y poner en marcha un
rescate que exige una confiscación social de gran alcance. La condición para
ello será disciplinar y doblegar a los trabajadores. Vamos por lo tanto, a una
gran pulseada. El Partido Obrero se plantea el desafío de que esta transición
de alcances revolucionarios culmine con un desenlace favorable a los
explotados. Esto plantea una gran iniciativa en el campo del programa y la
acción, pero al mismo tiempo, como condición sine qua non, una delimitación
implacable respecto del nacionalismo en descomposición. Lo cual constituye ya
mismo un terreno de lucha política con la izquierda centrista que mediante
planteos de “frente antimacrista” con el kirchnerismo, se propone contribuir
como furgón de cola a una recomposición del nacionalismo fracasado.
Venezuela es quizás la expresión más
aguda de esta transición, dominada por el fracaso y el agotamiento del chavismo
y el ascenso de la derecha. Estamos frente a una suerte de doble poder entre el
Ejecutivo y la Asamblea Nacional en el marco de una crisis económica de
características catastróficas. El sector mayoritario de la oposición, sin embargo,
tiene conciencia de que este panorama podría desembocar en una explosión social
y está actuando con pies de plomo para evitar que la situación se desmadre.
El problema que enfrenta el gobierno bolivariano,
no es la derrota electoral sino su carencia de una salida superadora a la
política responsable del actual colapso. Este inmovilismo conduce a un
auto-golpe –o sea, a la disolución de la Asamblea Nacional por parte del
Ejército.
Alternativamente, podría conducir a
otro golpe, pactado entre un sector del oficialismo y uno de la oposición.
El oficialismo y buena parte de la
izquierda latinoamericana han atribuido a la “guerra económica” la derrota
electoral, encubriendo la responsabilidad de la camarilla gobernante en la
desorganización económica. El boicot económico que se desenvuelve contra el
gobierno es consecuencia directa del fracaso del intervencionismo estatal, que
nunca alteró la base de la gestión capitalista de la economía.
El movimiento obrero venezolano, a
pesar del creciente desencanto con el régimen, sigue atenazado políticamente al
chavismo. La izquierda ha contribuido a reforzar esa tendencia, llamando a
cerrar filas con el gobierno en nombre de la lucha contra la derecha.
La expectativa de reformar al chavismo
con la consigna del retorno a los orígenes, es un callejón sin salida. Los que
siguen invocando a la “masa chavista” para seguir medrando con la reforma del
chavismo, ni siquiera toman nota de que una parte importante de la masa del
chavismo acaba de pronunciarse con un voto a la oposición y con la abstención.
El impasse que se ha creado pone más
al rojo vivo la necesidad imperiosa de una acción política independiente de la
clase obrera. Los explotados deberían terciar en la crisis política. Pero, para
que ello suceda, es necesario que conquisten su independencia política, romper sus
ataduras al chavismo y formar un partido obrero independiente. La unidad de la
izquierda no es un fin en sí mismo: será útil y progresiva si es una
herramienta en esta perspectiva. Un agrupamiento político clasista debería
evaluar la oportunidad de la consigna de Asamblea Constituyente libre y
soberana que desarrolle un programa de control obrero generalizado, en
oposición al gobierno y a la oposición.
Les deseamos éxito en vuestro debate y
que las conclusiones políticas sean un paso adelante en la batalla por poner en
pie una alternativa obrera y socialista en Venezuela.
Partido Obrero (Comisión internacional
del Comité Nacional)
Buenos Aires, 15 de enero de 2016
jueves, 14 de enero de 2016
Es necesaria la unidad de la clase obrera y la izquierda en un partido político
Es necesaria la unidad de la clase obrera y la izquierda en un partido político
No hay otra Alternativa
La situación económica venezolana es irreversible, continuara empeorando en el 2016, no habrá reforma o ajuste posible que evite este despeñadero, esta semana el precio del barril de petroleo siguió a la baja y ya está en los 24 dolares.
De esto se deriva una mayor escasez de divisas. Esto es clave, las reservas de muy limitadas pueden pasar a insuficientes para pagar por intereses y vencimiento de bonos, independiente de la recompra de deuda. Las importaciones serán cada vez menores, sobre todo las necesarias y la situación económica pasara de muy mala a peor
Las respuestas concretas hasta ahora son liberalizar las inversiones en Petroquímica y en la producción de oro. Ambas son difíciles de imponer y no son inmediatas. De la actual producción de oro, para el estado que según la ley se reserva el derecho a toda la producción, realmente la proporción que recibe es de menos de 1/8 del total producido. Hay bandas muy afianzadas que controlan la minería artesanal y la venta ilegal, con el aval de la GNB. Hay otras propuestas como la venta de activos en el extranjero como las refinerías fuera del país y las instalaciones y almacenes de petrocaribe, hoy debido al precio bajo del petróleo, si hay interesados ofrecerán una compra de remate.
Las dos más importantes medidas de ajuste para solventar la crisis son la devaluación y aumentar la gasolina, tanto el chavismo como la Mud están de acuerdo en llevarlas a cabo, pero el gobierno, hasta ahora, no se atreve por la posibilidad de un estallido social. Estas dos medidas son prioritarias, para el rescate de la Venezuela capitalista, porque restringen el gasto de dólares al encarecerlo por la devaluación o dan mayores ingresos al aumentar la exportación de gasolina.
Toda agrupación política del tamaño que sea, si seriamente quiere incidir en la lucha de clases tiene que hacer un diagnóstico y de allí deriva un pronóstico, de paso, estrictamente no existe ningún partido político de la izquierda o de los trabajadores, no digamos con un programa sino siquiera con un local partidario.
Ahora bien, si de paso solo llegan a esgrimir meros deseos y prefieren a esperar a como se dan los acontecimientos, sin duda los hechos les pegarán en la cara. Adicionalmente desvían las luchas con sus consignas, proponiendo leyes o denunciando la corrupción, estas propuestas no son ni el origen de la situación de desastre de la economía ni la la alternativa para los trabajadores.
Todos estos problemas son nacionales, son comunes a toda la clase trabajadora, mantener fragmentadas las luchas es perverso. La Unete no propone nada para unificar las luchas, sino a nivel de la Unidad de Acción Sindical y Gremial (UASG) un cachivache, lo que queda de la rancia burocracia sindical adeco copeyana, que no plantea la autonomía de las luchas, ni su independencia de clases, es capituladora ante los patronos privados.
La creación de una plataforma de lucha mediante la unión de la izquierda independiente del gobierno PSUV-MUD, con los trabajadores, es la vía para construir un polo alternativo clasista, que evite el rescate del pais de forma capitalista . Es la única respuesta que puede proponer la salida a la crisis sin que la paguen los trabajadores.
En conclusion la alternativa del partido de la clase obrera no existe y al 2016 las condiciones objetivas están ya retrasadas, se están pudriendo y para acometerlo, uno sola organización no lo puede hacer, ni `poque tenga reconocimiento electoral, esa pretensión es absurda y no se puede perder más tiempo
Para construir el partido de la clase obrera, hay que dar los pasos necesarios, primer escalón es un frente clasista y unitario, como dicen los compañeros anfitriones del Foro del 16E, una plataforma de izquierda junto a los trabajadores en lucha, a los sindicatos combativos.
Yo he oído en la Unete decir que no tienen un proyecto, es así porque sindicalmente no da para eso, el límite es muy corto es economicista, y el problema es político.
Luchar por las necesidades más urgentes y por las mas amplias se lograran de conjuto si los trabajadores son gobierno, para empezar a producir para ellos mismos como beneficiarios, ese es el socialismo , la otra via es la barbarie a la que conduce la sociedad capitalista
Lenin adoptaba y repetía de Karl Kautsky la importancia de la intelectualidad necesaria y que venía de afuera del seno de la clase trabajadora y se unía a ella para construir el partido de la clase obrera. Trotsky dio dos argumentos que ayudan, "sin una organización la energía de las masas se disiparia como se disipa el vapor no contenido en una caldera, pero sea como fuere, lo que impulsa el movimiento no es la caldera ni el pistón, sino el vapor". el partido es el que puede ordenar y utilizar la fuerza de la clase obrera para acabar con el orden de la explotación, el otro concepto maravilloso, es sobre el socialismo científico, Trotsky dijo el partido es la expresión consciente de ese proceso inconsciente que es la lucha de clases. De eso se trata.
Conquistar el gobierno de los trabajadores necesita de una organización para llevarlo a cabo, el partido político de los trabajadores, ese es el partido revolucionario, no puede haber otro en esta época de una sociedad capitalista en quiebra en bancarrota económica- Preparémonos a dar ese salto, pero faltan algunos escalones que pasar primero sin perder la perspectiva de adonde queremos ir.
Hace poco uno de las últimas notas que semanalmente Luis Britto acostumbra colocar en Aporrea, expone un rosario de propuestas de todo tipo, buenas, malas, excelentes pero solo peticiones sin proponer quien las hará, o quien será responsable. En realidad se pudiera decir este tipo de clamores son deseos o sueños pero más bien son golpes de pecho, que se transforman en manipulaciones. Pero como es talentoso, en la última pepa del rosario, se contradecía con todas las anteriores
"Actuar en lugar de decir que se actuará"
Estamos de acuerdo por eso proponemos un frente clasista y unitario respaldado por una plataforma nacional de lucha con metas concretas a cumplir.
José Capitán
Declaración del DIP sobre el atentado en Sultanahmet, Estambul
¡AQUELLOS QUE ARRASTRARON A TURQUÍA A UN TORBELLINO DE GUERRA CIVIL SECTARIA Y QUIENES DE ESTA FORMA HAN “SIRIANIZADO” TURQUÍA SON RESPONSABLES DE LA MASACRE EN SULTANAHAMET! ¡LOS CULPABLES SON EL AKP Y ERDOGAN!
Comunicado del Partido Revolucionario de los Trabajadores (DIP)
El siguientes es el texto de una declaración del DIP sobre el atentado en Sultanahmet, Estambul, que asesinó a turistas alemanes y es atribuido al ISIS.
En Sultanahmet, una de las partes más turísticas y centrales de Estambul, un ataque con bombas del ISIS mató a 11 personas y dejó decenas de heridos. El Partido Revolucionario de los Trabajadores condena este ataque y ofrece sus condolencias a los familiares de las víctimas. Desde el punto de vista político, es el gobierno del AKP (Adalet ve Kalkınma Partisi, Partido de la Justicia y el Desarrollo; red.) y (el presidente Recep Tayyip) Erdogan, al tratar de dividir Turquía y el Medio Oriente en base al sectarismo, el responsable de esta explosión. Ha sido otro paso en el camino de la “sirianización” de Turquía. El gobierno del AKP está arrastrando a Turquía al torbellino de una guerra sectaria y cada paso de este gobierno termina con baños de sangre y masacres. El AKP podría ahogarse en este torbellino, pero aquellos que han perdido sus vidas en las masacres son trabajadores y personas inocentes.
El ataque de Sultanahamet no sucedió por casualidad. El Partido Revolucionario de los Trabajadores ha estado advirtiendo durante largo tiempo de que los asesinos sectarios takfiri[1] estaban considerando objetivos en el Medio Oriente no solamente a Irak y Siria sino también a Turquía. Se ha señalado que el AKP estaba llevando a Turquía al camino de una “sirianización” y que Turquía era el ideólogo de esta guerra reaccionaria junto con Qatar y Arabia Saudita. Este vil ataque contra turistas alemanes es el resultado del atolladero en el que se encuentra Turquía mientras trata de asumir el liderazgo del bloque suní. Todo esto no puede entenderse fuera del contexto de la política de guerra reaccionaria de Erdogan y el gobierno del AKP.
Justo luego de la masacre de Ankara, el primer ministro (Ahmet) Davutoglu suscitó un escándalo mayúsculo al responder a una pregunta sobre los atacantes suicidas: “Tenemos una lista de atacantes suicidas pero no podemos arrestarlos antes de que realicen el atentado”. Habiendo permanecido ocioso luego de los ataques de Diyarbakir, Suru y Ankara, el gobierno anunció en forma inmediata luego del incidente el nombre del atacante. A pesar de que el aparato de comunicación del AKP dice que el caso fue concienzudamente resuelto, el pasado de Davutoglu y el misterio acerca del ataque deja no pocas cuestiones sin resolver. La prohibición de publicaciones luego del ataque expone la intención del gobierno del AKP. El pueblo de Turquía debería preguntar: ¿Era este uno de esos atacantes suicidas cuyos nombres eran conocidos por Davutoglu y no obstante permanecían libres el que derramó la sangre de personas inocentes en el corazón de Estambul? ¿O era uno de esos militantes takfiri que pasaron libremente por las fronteras turcas el que consumó la masacre? Davutoglu es culpable.
Esta masacre es causada por el AKP, que llevó la reaccionaria guerra civil en Siria a Turquía para su supervivencia política. El AKP, al declarar que este ataque fue el resultado de la lucha de Turquía contra el terrorismo, absuelve su propio papel en estas masacres. El discurso de Erdogan es una completa abdicación de la razón. Erdogan, en su declaración, pasó lista a las organizaciones que en ese momento cruzaron su mente y una vez más creó el llamado “coctel de organizaciones”. Dijo que el atacante era un ciudadano de Siria y evitó pronunciar la palabra ISIS. Mientras que solamente 44 segundos de su discurso estuvieron referidos al ataque, se dedicó 10 minutos a atacar a los académicos que habían publicado una petición por la paz y a señalarlos públicamente como un objetivo. Ese es el reflejo de una psicología de culpa. Agentes de la guerra sectaria, instigados por Erdogan, él mismo candidato a liderar las fuerzas reaccionarias, un aspirante a “rais” (título aplicado a los gobernantes del antiguo Imperio Otomano; red.) del mundo suní junto a Qatar y Arabia Saudita, han asesinado cobardemente a personas inocentes en Sultanahamet. Erdogan es culpable.
Por otro lado, el vice primer-ministro Numan Kurtulmus dijo que lo que sucedió fue una repercusión de las guerras por el poder en Siria. Kurtulmus, al utilizar la expresión “por el poder”, admite que los imperialistas y los países de la región, incluida Turquía, apoyan en una u otra forma a ciertas organizaciones en la guerra civil siria. Los funcionarios de la AKP y sus propagandistas manipuladores han expresado repetidamente que Turquía estaba ayudando y protegiendo a las fuerzas turcomanas y suníes takfiri en Siria. El AKP es el que ha apoyado los lugartenientes de la guerra en Siria.
El AKP no puede tan fácilmente lavarse las manos acerca del terrorismo sectario apoyado por este mismo partido. Turquía oficialmente considera a ISIS una organización terrorista. Turquía fue forzada recientemente a retirar sus tropas de la base de Bashiqa, cerca de Mosul, cuya presencia allí había disparado una reacción del gobierno iraquí ¡Observen! De repente ISIS ataca la base de Bashiqa con misiles. Erdogan y el AKP utilizaron esto como una excusa a fin de mantener la presencia militar turca en esta región diciendo “este ataque prueba que teníamos razón”. Cuando el gobierno iraquí insistió en la retirada completa de las tropas turcas, por otra extraña coincidencia se bajaron de Internet videos propagandísticos acerca del ataque de ISIS en Bashiqa. No nos confundamos por este antagonismo de las fuerzas del AKP y los takfiri. Tanto ISIS como el AKP son culpables.
La clase obrera y los oprimidos deben unirse contra el takfirismo y su benefactor, el gobierno del AKP. No podemos luchar contra el takfirismo sin luchar contra el imperialismo. Los imperialistas de la Unión Europea y los EEUU son responsables por la actual situación en Medio Oriente como centro de la guerra en el mundo. Los sionistas de Israel están celebrando a escondidas mientras se desarrolla una guerra sectaria y las bombas explotan en Bagdad, en Beirut y en Estambul. Las masas trabajadoras son las que sufren estas guerras. Los trabajadores turcos, kurdos, árabes e iraníes deben luchar y unirse contra sus propios gobiernos sectarios y reaccionarios.
DIP (Devrimci Iṣҫi Partisi, Partido Revolucionario de los Trabajadores), Turquía
13 de enero de 2016
[1] Los takfiri son una secta musulmana que considera herejes a los que se debe exterminar a todos los que no aceptan su interpretación del islam. El ISIS (Ejército Islámico) se funda ideológicamente en la secta takfiri (nota de redacción).
tomado de una traducción realizada por el Partido Obrero de Argentina
Comunicado del Partido Revolucionario de los Trabajadores (DIP)
El siguientes es el texto de una declaración del DIP sobre el atentado en Sultanahmet, Estambul, que asesinó a turistas alemanes y es atribuido al ISIS.
En Sultanahmet, una de las partes más turísticas y centrales de Estambul, un ataque con bombas del ISIS mató a 11 personas y dejó decenas de heridos. El Partido Revolucionario de los Trabajadores condena este ataque y ofrece sus condolencias a los familiares de las víctimas. Desde el punto de vista político, es el gobierno del AKP (Adalet ve Kalkınma Partisi, Partido de la Justicia y el Desarrollo; red.) y (el presidente Recep Tayyip) Erdogan, al tratar de dividir Turquía y el Medio Oriente en base al sectarismo, el responsable de esta explosión. Ha sido otro paso en el camino de la “sirianización” de Turquía. El gobierno del AKP está arrastrando a Turquía al torbellino de una guerra sectaria y cada paso de este gobierno termina con baños de sangre y masacres. El AKP podría ahogarse en este torbellino, pero aquellos que han perdido sus vidas en las masacres son trabajadores y personas inocentes.
El ataque de Sultanahamet no sucedió por casualidad. El Partido Revolucionario de los Trabajadores ha estado advirtiendo durante largo tiempo de que los asesinos sectarios takfiri[1] estaban considerando objetivos en el Medio Oriente no solamente a Irak y Siria sino también a Turquía. Se ha señalado que el AKP estaba llevando a Turquía al camino de una “sirianización” y que Turquía era el ideólogo de esta guerra reaccionaria junto con Qatar y Arabia Saudita. Este vil ataque contra turistas alemanes es el resultado del atolladero en el que se encuentra Turquía mientras trata de asumir el liderazgo del bloque suní. Todo esto no puede entenderse fuera del contexto de la política de guerra reaccionaria de Erdogan y el gobierno del AKP.
Justo luego de la masacre de Ankara, el primer ministro (Ahmet) Davutoglu suscitó un escándalo mayúsculo al responder a una pregunta sobre los atacantes suicidas: “Tenemos una lista de atacantes suicidas pero no podemos arrestarlos antes de que realicen el atentado”. Habiendo permanecido ocioso luego de los ataques de Diyarbakir, Suru y Ankara, el gobierno anunció en forma inmediata luego del incidente el nombre del atacante. A pesar de que el aparato de comunicación del AKP dice que el caso fue concienzudamente resuelto, el pasado de Davutoglu y el misterio acerca del ataque deja no pocas cuestiones sin resolver. La prohibición de publicaciones luego del ataque expone la intención del gobierno del AKP. El pueblo de Turquía debería preguntar: ¿Era este uno de esos atacantes suicidas cuyos nombres eran conocidos por Davutoglu y no obstante permanecían libres el que derramó la sangre de personas inocentes en el corazón de Estambul? ¿O era uno de esos militantes takfiri que pasaron libremente por las fronteras turcas el que consumó la masacre? Davutoglu es culpable.
Esta masacre es causada por el AKP, que llevó la reaccionaria guerra civil en Siria a Turquía para su supervivencia política. El AKP, al declarar que este ataque fue el resultado de la lucha de Turquía contra el terrorismo, absuelve su propio papel en estas masacres. El discurso de Erdogan es una completa abdicación de la razón. Erdogan, en su declaración, pasó lista a las organizaciones que en ese momento cruzaron su mente y una vez más creó el llamado “coctel de organizaciones”. Dijo que el atacante era un ciudadano de Siria y evitó pronunciar la palabra ISIS. Mientras que solamente 44 segundos de su discurso estuvieron referidos al ataque, se dedicó 10 minutos a atacar a los académicos que habían publicado una petición por la paz y a señalarlos públicamente como un objetivo. Ese es el reflejo de una psicología de culpa. Agentes de la guerra sectaria, instigados por Erdogan, él mismo candidato a liderar las fuerzas reaccionarias, un aspirante a “rais” (título aplicado a los gobernantes del antiguo Imperio Otomano; red.) del mundo suní junto a Qatar y Arabia Saudita, han asesinado cobardemente a personas inocentes en Sultanahamet. Erdogan es culpable.
Por otro lado, el vice primer-ministro Numan Kurtulmus dijo que lo que sucedió fue una repercusión de las guerras por el poder en Siria. Kurtulmus, al utilizar la expresión “por el poder”, admite que los imperialistas y los países de la región, incluida Turquía, apoyan en una u otra forma a ciertas organizaciones en la guerra civil siria. Los funcionarios de la AKP y sus propagandistas manipuladores han expresado repetidamente que Turquía estaba ayudando y protegiendo a las fuerzas turcomanas y suníes takfiri en Siria. El AKP es el que ha apoyado los lugartenientes de la guerra en Siria.
El AKP no puede tan fácilmente lavarse las manos acerca del terrorismo sectario apoyado por este mismo partido. Turquía oficialmente considera a ISIS una organización terrorista. Turquía fue forzada recientemente a retirar sus tropas de la base de Bashiqa, cerca de Mosul, cuya presencia allí había disparado una reacción del gobierno iraquí ¡Observen! De repente ISIS ataca la base de Bashiqa con misiles. Erdogan y el AKP utilizaron esto como una excusa a fin de mantener la presencia militar turca en esta región diciendo “este ataque prueba que teníamos razón”. Cuando el gobierno iraquí insistió en la retirada completa de las tropas turcas, por otra extraña coincidencia se bajaron de Internet videos propagandísticos acerca del ataque de ISIS en Bashiqa. No nos confundamos por este antagonismo de las fuerzas del AKP y los takfiri. Tanto ISIS como el AKP son culpables.
La clase obrera y los oprimidos deben unirse contra el takfirismo y su benefactor, el gobierno del AKP. No podemos luchar contra el takfirismo sin luchar contra el imperialismo. Los imperialistas de la Unión Europea y los EEUU son responsables por la actual situación en Medio Oriente como centro de la guerra en el mundo. Los sionistas de Israel están celebrando a escondidas mientras se desarrolla una guerra sectaria y las bombas explotan en Bagdad, en Beirut y en Estambul. Las masas trabajadoras son las que sufren estas guerras. Los trabajadores turcos, kurdos, árabes e iraníes deben luchar y unirse contra sus propios gobiernos sectarios y reaccionarios.
DIP (Devrimci Iṣҫi Partisi, Partido Revolucionario de los Trabajadores), Turquía
13 de enero de 2016
[1] Los takfiri son una secta musulmana que considera herejes a los que se debe exterminar a todos los que no aceptan su interpretación del islam. El ISIS (Ejército Islámico) se funda ideológicamente en la secta takfiri (nota de redacción).
tomado de una traducción realizada por el Partido Obrero de Argentina
lunes, 11 de enero de 2016
Propuestas de La Pipa Rota para el foro por la Unidad de la Izquierda y la Clase Obrera
Publicamos la declaración y propuestas de los organizadores del Foro: "Es posible la unidad de la izquierda y la clase obrera"
Documento de propuestas para la actividad por la Unidad de la Izquierda y la Clase Obrera el 16/01/2016 en Caracas.
Por: Equipo Promotor de la Plataforma de Izquierda
La Pipa Rota 11 enero 2016
¿Es posible la unidad de la izquierda y la Clase Obrera?
Problemas y propuestas
Venezuela atraviesa un momento enigmático. Luego de un periodo histórico de altos ingresos petroleros, la crisis azota de nuevo a una clase capitalista que, cual vampiro dependiente de sangre, no puede vivir sin la renta petrolera.
Algunos cálculos modestos con base a los pocos datos disponibles señalan una fuga de capitales de 160.000 millones de USD durante el periodo 1999-2014. Sin embargo, ciertos investigadores la estiman alrededor de los 300.000 millones de USD. Para que no quede duda del enorme desfalco que sufrió la nación en los últimos años, el empresario Miguel Pérez Abad, hoy ministro de Industrias, ha señalado abiertamente que existen 400.000 millones de USD pertenecientes a ciudadanos venezolanas ubicados en bancos internacionales.
En fin, el capitalismo dependiente de la renta petrolera ha demostrado, nuevamente, su agotamiento. Esta vez, hay una situación particular. El chavismo, factor político autodenominado de “izquierda” y hasta “socialista” ha fracasado en su intención de asegurar la continuidad del proceso de acumulación de capital de una burguesía emergente, de por sí, la fracción más débil de los capitalistas en el país. Para ello, utilizó una parte de la renta petrolera para contener a la población obrera sobrante, la cual es mayoritaria en la estructura social venezolana.
Al caer los precios del petróleo, tanto la burguesía emergente como la tradicional (en disputa desde siempre contra el chavismo por la renta petrolera) necesitan aplicar mecanismos que le permitan seguir acumulando en los niveles en los que lo venían haciendo, es decir, necesitan evitar, como sea, el decrecimiento de su tasa de ganancia. ¿De qué se trata? De un ajuste económico que les permita descargar todo el peso de la crisis sobre los hombros de la Clase Obrera en su conjunto (Clase obrera ocupada y población obrera sobrante, explotados y pospuestos).
¿Es evitable esta situación? La única forma de evitar la crisis del modelo de acumulación venezolano es exterminarlo, acabando con el manejo discrecional (por unos pocos) de la renta petrolera. El socialismo es la única alternativa que puede salvar de la miseria a la Clase Obrera venezolana. Ese evidentemente es su objetivo estratégico, cuyo primer paso es la instauración de un gobierno obrero.
En términos políticos la mayoría de la Clase Obrera es simpatizante de alguna de las expresiones de la burguesía. En el caso del chavismo, presenta, como ya mencionamos, su base en la población obrera sobrante, beneficiada directa o indirectamente de la renta petrolera. Con un falso discurso de “izquierda”, el chavismo cooptó a gran parte del movimiento obrero y organizaciones de izquierda. Estos factores pasaron a ser defensores del Estado burgués en su conjunto (solo basta recordar el discurso de unidad cívico-militar).
Por su parte, la presencia política de la izquierda revolucionaria es insignificante, con vida política fundamentalmente en algunos sectores de la población obrera ocupada. El arrase político del chavismo en cuanto a la población obrera sobrante (mayoritaria en el país) le impidió tener arraigo de masas.
Como ya se mencionó, en 2016, el golpe que sufrirá la Clase Obrera le hará tambalear sus nociones de la realidad, cual boxeador tirado en la lona. ¿Es posible que dilucide realmente quienes son sus enemigos y quiénes son sus aliados? Ese precisamente es el papel de una organización dirigente.
Cualquier fuerza de la izquierda revolucionaria, en un accionar sectario, es incapaz de cumplir los objetivos de la organización dirigente. Cada una representa una organización marginal que, en el mejor de los casos, solo alcanza los 100 militantes. En este sentido, la unidad es vital.
Para esta situación la unidad representaría mucho más que la suma de las partes.
La unidad de los factores de la izquierda revolucionaria es nuestra propuesta principal contra el ajuste y el capitalismo venezolano en general.
¿De qué tipo de unidad hablamos?
Cuando hablamos de unidad nos referimos a la configuración de una plataforma o coalición política entre las diferentes organizaciones de izquierda (frente de izquierda), con un programa común, que le permita convertirse en una opción real de poder junto a la Clase Obrera venezolana. Consideramos que la izquierda debe poner el tapete el debate sobre el poder, ya que, solo a través de un gobierno obrero pueden evitarse las consecuencias de esta o cualquiera de las recurrentes crisis del capitalismo venezolano. Parece redundante, parece de sentido común, pero en realidad, hoy la izquierda es la nada.
¿Cómo empezar?
Es necesario definir y aclarar el enemigo principal (EP) y el objetivo principal de ataque (OPA). En este caso, EP= Capital trasnacional, capital nacional tradicional y capital nacional emergente. Por su parte, OPA=Camarilla económico-política PSUV-MUD.
Esto trae inmediatamente las siguientes preguntas: ¿En qué fuerzas apoyarnos? y ¿a qué sectores priorizar? La primera pregunta es evidentemente en la Clase Obrera (explotada y pospuesta). La izquierda no puede limitarse a apoyarse únicamente en la población obrera ocupada, debe tener en cuenta que la mayoría de los venezolanos pertenecen a la población obrera sobrante, por lo tanto, debe tener una política para ella. Lo anterior no implica hacer una política al estilo burgués dirigida a la “juventud” o “las mujeres”, se trata de una política para la fracción flotante de la Clase Obrera (la cual le es necesaria al capitalismo para sobrevivir). Con respecto a la segunda pregunta, la izquierda debe aglutinar a todos aquellos sectores de la Clase Obrera que manifiesten de diferentes formas su descontento con PSUV-MUD.
Ahora bien, con estas deducciones teóricas, es fundamental dar el primer paso:conformación de una coordinación revolucionaria entre las diferentes organizaciones que levantan el principio de independencia política de la Clase Obrera.
Cada organización deberá designar un vocero para formar parte de esta coordinación de carácter nacional que tendrá la función de articular los esfuerzos unitarios. La misma hará reuniones quincenales para definir la política de la plataforma. El método de toma de decisiones será por centralismo democrático.
La coordinación tiene la tarea principal de organizar un Congreso Nacional de Militantes y Simpatizantes donde se debatirán las principales propuestas de la izquierda revolucionaria a la Clase Obrera, es decir, donde se definirá el programa unitario de la plataforma. Se propone como fecha tentativa para este congreso desde el día 24/03 al 26/03/2016, correspondiente a “Semana Santa”
Con anterioridad al Congreso Nacional de Militantes y Simpatizantes se proponen una serie de tareas:
• Emprender una campaña de denuncia política contra el ajuste que piensan aplicar conjuntamente PSUV-MUD. Exponer la respuesta revolucionaria a la crisis (No pago de la deuda externa e interna, nacionalización del comercio exterior y la banca bajo control obrero, entre otras)
• Emprender una campaña de difusión de la propuesta de poder a la Clase Obrera (gobierno obrero, socialismo)
• Es necesaria la creación de un periódico y espacio web conjunto que aglutine los esfuerzos realizados en este sentido.
• Designación, por medio del conjunto de las organizaciones, de responsables que organicen en cada estado actividades para la promoción del Congreso (volanteo y perifoneo en fábricas, universidades y comunidades; realización de foros-debate, entre otros). Se propone como fecha máxima para la definición de responsables el día 30/01/2016.
• Como actividad en el marco de la preparación del Congreso, se propone un acto o movilización el día sábado 27/02/2016 en Caracas denunciando el ajuste de PSUV-MUD y conmemorando los 25 años del caracazo.
¡Independencia política de la Clase Obrera!
¡Luchemos contra el ajuste económico de la burguesía y boliburguesía!
¡Que la crisis la paguen quienes la causaron: los capitalistas!
¡Por un gobierno obrero que entierre el capitalismo rentista!
domingo, 10 de enero de 2016
sábado, 9 de enero de 2016
Análisis y propuestas de Opción Obrera al foro organizado por PLATAFORMA DE IZQUIERDA el 16/01/2016
Análisis y propuestas de Opción Obrera al foro que está organizando el EQUIPO PROMOTOR POR UNA PLATAFORMA DE IZQUIERDA el venidero 16 de enero de 2016 en Caracas
SE VIENE CONTRA LOS TRABAJADORES EL PEOR DE
LOS AJUSTES
¡A ORGANIZARNOS PARA IMPEDIRLO!
Gobierno y la
oposición de derecha tienen como objetivo rescatar al país capitalista de su
crisis. Su prioridad es continuar subsidiando a los empresarios, a la burguesía,
aumentar el precio de la gasolina, devaluar la moneda y continuar endeudándose.
Todo nos conduce a la miseria.
La crisis económica se fundamenta
en el vaciamiento financiero del país como resultado de la política de
endeudamiento y del traspaso de más de 160.000 millones de dólares subsidiados
a empresarios internacionales y nacionales. Por otro lado la banca y los
seguros no han dejado de amasar ganancias descomunales. Todo esto condujo al
actual déficit fiscal y al agotamiento de las reservas, además de llevar a 1/4
la producción industrial y agrícola existente antes de la llegada del
“nacionalismo” bolivariano. Para el capital no hay un mínimo interés en la
producción nacional. Entre la extracción brutal de plusvalía y su parasitismo
de la renta petrolera se demuestra todo su devenir.
En un año el
precio del barril petrolero pasó de 100 dólares a menos de 30, y sus
perspectivas es que se mantenga cercano a 20 durante el 2016. A los mencionados
problemas se le suma la escasez de divisas. Un ajuste económico habrá de ser
descargado sobre los trabajadores y el pueblo que poco tiene. Para el gobierno
bolivariano devaluar el bolívar (las estimaciones más conservadoras están en
1.000%) y aumentar el precio de los combustibles (al menos en 10.000%) es su
salida para seguir sosteniendo al capital en crisis. El aumento de los precios
de bienes y servicios de primera necesidad será su consecuencia inmediata. En
contrapartida, porque ni así resulta suficiente cubrir el déficit fiscal, el
endeudamiento externo, y también el interno, se mantendrá, a la par que se
destinen parte de los fondos a obtener del ajuste al pago de la deuda
(incluyendo su restructuración a finales del año), o se considere la
privatización de activos previamente “nacionalizados”, o se pongan en venta otros
fuera del país hasta por 27.000 millones de dólares, como le recomienda al
gobierno Francisco Rodríguez del Bank of America-Merryll-Linch para evitar un
posible defol.
Esto no es sino
una salida capitalista a la catástrofe económica, y por lo tanto, una política
antiobrera en todos los frentes.
Ante tan grave
situación, para los trabajadores el problema real no es la institucionalidad,
sus leyes o la Asamblea Nacional. Tras 57 años de vida democrática los padres
de la MUD, y ahora el chavismo-madurismo, hicieron constituciones, reformas,
leyes del trabajo y decretos populistas, que han terminado en un completo
fracaso. Seguimos dependiendo de la venta del petróleo.
Todo esto muestra que, tanto para
el gobierno como para la MUD, todo lo que defienda el salario, el derecho a la
contratación colectiva y a la organización sindical autónoma y con
independencia de clase, son sus enemigos.
Por ahora lo que les impide
aplicar sus planes en toda la línea es el temor a un nuevo Caracazo y se genere
una crisis política de ingobernabilidad, no la representada con la
contradicción del doble poder burgués entre el ejecutivo bolivariano y el
legislativo de la derecha, sino en la insurgencia de las masas en las calles
enfrentando el ajuste económico.
A pesar del “circo” con la
instalación de la nueva AN, ha sido Maduro quien, tras el nombramiento del
nuevo gabinete, ha dado un paso en firme al consenso con la MUD. La presencia
en Industrias y Comercio de un conocido capitalista boliburgués que lo aúpa y defiende,
Miguel Pérez Abad, de FEDEINDUSTRIA; de un personaje cercano al capital
financiero en Banca y Finanzas, Rodolfo Medina, un civil necesario que seguirá
los pasos del militar que sustituye, Rodolfo Marco Torres, quien supo saberse
escuchar en buenos términos ante los tenedores de la deuda externa; y un ex
militante del PCV en la nueva cartera de Comercio Exterior e Inversiones
Extranjeras, Jesús Faría, el mejor de los ministerios para que medre el capital
extranjero junto a sus lacayos de la burguesía “nacional”, indican, grosso modo, la tendencia a consensuar
con la derecha el ajuste que Maduro prefirió aun no detallar. La guinda del
postre la pone Oswaldo Vera, prominente figura de la burocracia sindical
bolivariana, reconocido en cercenar cualquier intento de autonomía sindical al
seno de la clase obrera.
Para nosotros,
los explotados, se trata de que sean los que causaron la crisis quienes la
paguen, no los trabajadores ni la gran mayoría social que poco o nada tiene.
No podemos
continuar el desgaste tras movilizaciones para entregar cartas o expedientes a
la comisión de asuntos sociales de la Asamblea Nacional, ahora en manos de la
derecha, a la vicepresidencia de la República, a un ministerio, sobre todo el
del Trabajo, o peor aun, yendo en alianza con FEDECAMARAS para hacer una
denuncia en la OIT. Está harto demostrado que aparte de no conseguir nada sólo
queda el cansancio.
EL CONFLICTO DE FONDO ES EL GOBIERNO DE MADURO, LA MUD
Y LOS PATRONOS PÚBLICOS Y PRIVADOS CONTRA LOS TRABAJADORES.
En el 2016 se agudizarán las
dificultades políticas y económicas debido a dos puntos principales:
- La crisis económica mundial ya que su recesión induce a una baja en el precio del petróleo.
- El demostrado fracaso en la economía de Maduro y su gobierno populista cívico militar.
Hay que intervenir autónomamente
en este descalabro económico con el Frente Único Clasista y de Lucha.
Elaboremos una plataforma de lucha
y difundámosla entre todas las organizaciones sindicales, obreras y estudiantiles
que se reclamen independientes del gobierno y de la oposición de derecha, del
poder ejecutivo y del poder legislativo.
Propongamos asambleas en las
fábricas y en las comunidades para discutir los problemas locales y nacionales,
deliberar y decidir propuestas de acción concreta con fechas y responsables de
la coordinación. La unidad es ineludible para enfrentar el ajuste económico.
Las luchas requieren un Frente Único Clasista y Nacional como su mejor
expresión.
Por una plataforma de lucha que
contenga como programa:
- Expropiar a la banca bajo control de los trabajadores, su centralización y unificación para promover el crédito como palanca para incentivar la producción nacional.
- Implantar el monopolio del comercio exterior bajo control de los
trabajadores que dictamine qué se importa,
ycómo y cuándo, de forma que materias primas, insumos y bienes de capital se orienten a la producción nacional propia, y que la importación imprescindible de alimentos lo sea de manera planificada a todo el país y a todo el pueblo. - Imponer la suspensión inmediata del pago de la deuda externa e interna para destinar sus recursos en maquinarias, repuestos y tecnología para echar adelante un plan nacional de industrialización y de agroindustria que se sustente en lo nacional y no en la importación libre que acrecienta el capital de la burguesía comercializadora e importadora.
- Por un salario mínimo que cubra el valor de la cesta básica familiar de 5 personas, indexada mensualmente con la inflación (escala móvil de salarios).
- Por un aumento general de sueldos y salarios que equipare la pérdida del poder adquisitivo en los dos últimos años.
- Por la suspensión inmediata del pago de ISLR o de cualquier otro impuesto al salario.
- Para decir NO a la tercerización. Que los eventuales pasen a fijos y los temporales dispongan de iguales beneficios que el personal sujeto a la contratación colectiva.
- Por la defensa del derecho a huelga, a la libertad sindical y a la contratación colectiva.
- No a la criminalización de la protesta laboral y social.
- No a los despidos y suspensiones. Por el reparto de las horas disponibles de labor entre todos los capacitados sin menoscabo del valor del salario.
- Por la unificación del movimiento obrero en un partido político de los de su clase con independencia política frente al Estado del capital, que le dispute el poder político con un gobierno de los trabajadores.
De las perspectivas unitarias aquí
planteadas, y en consonancia con un cronograma de actividades resultado de la
discusión al seno de esta importante actividad, también proponemos lo
siguiente:
- Que las propuestas aquí aprobadas sean entregadas, por las vías necesarias a lo largo y ancho del país, a todos los que luchan, y que de ello resulte la convocatoria de un CONGRESO DE TRABAJADORES que acuerde un plan de movilizaciones a nivel nacional que enfrente el peor de los ajustes por venir con la convocatoria de un PARO GENERAL NACIONAL DE 24 HORAS.
- Que se designe una COORDINADORA con un representante por organización, y que en ésta se fije una cotización para su funcionamiento.
- La COORDINADORA deberá informar de sus actividades a las organizaciones que la conforman.
- La COORDINADORA, en la medida de sus posibilidades, deberá designar comisiones para representarla y asistir a los conflictos, expresando la solidaridad con la lucha.
Opción Obrera
08/01/2016
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