¡Luchemos contra los ataques terroristas de EE.UU. e Israel contra Irán!
DIP (Partido Revolucionario de los Trabajadores)
Turquía 28 de febrero de 2026
En la mañana del 28 de febrero, el Israel sionista y el
imperialismo estadounidense lanzaron un ataque contra Irán de forma
evidentemente precoordinada. Era sabido que el proceso de negociación, que ya
llevaba tiempo en curso entre Estados Unidos e Irán, estaba siendo utilizado
por el imperialismo estadounidense para fortalecer sus fuerzas en torno a Irán
y prepararse para la guerra. En su primera declaración tras iniciar los
ataques, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que habían
emprendido "operaciones de combate importantes" y declaró
abiertamente que su objetivo era un cambio de régimen en Irán. Aunque apenas ha
comenzado, se entiende que el imperialismo ha completado sus preparativos para
un ataque a largo plazo.
El imperialismo y el sionismo han atacado una vez más a los
pueblos y estados de nuestra región. Mientras Irán libra una guerra de defensa
nacional contra la agresión imperialista, no puede haber neutralidad. Como
revolucionarios de Turquía y Asia Occidental (Oriente Medio), en esta guerra,
apoyamos a Irán contra los ataques terroristas de Estados Unidos e Israel. La
única solución que sirve a los intereses de nuestra clase trabajadora y que es
progresista es el aplastamiento del bandidaje imperialista y sionista por la
fuerza de las armas. La defensa nacional de Irán, y todo movimiento que
emprende en el marco de dicha defensa, es totalmente legítima. Nunca olvidamos
la legítima lucha del pueblo iraní por el pan y la libertad, y seguiremos
apoyando esa lucha. Sin embargo, quien invoque y distorsione la lucha del
pueblo iraní como pretexto para respaldar la agresión contra Irán, o predique
la neutralidad, es enemigo tanto del pueblo iraní como de todos los pueblos de
Asia Occidental.
Una gran mayoría de los Estados de nuestra región, temiendo
las represalias de Irán, expresaron tímidamente que no deseaban un ataque
contra Irán y declararon que no permitirían que sus territorios se utilizaran
para dicho ataque. Sin embargo, varios Estados, como Jordania, han cometido la
traición de abrir completamente sus territorios a los preparativos de una
agresión imperialista. Todos los Estados de Asia Occidental tienen la
obligación de apoyar sin vacilaciones a Irán contra la agresión imperialista y
sionista. No debe olvidarse que esta agresión también forma parte de una
operación para desarmar y someter a Palestina y a la resistencia palestina.
Mantenerse neutral en esta guerra implica aliarse implícitamente con el
sionismo contra Palestina. Quienes apoyan e incitan la agresión imperialista, o
observan el ataque desde la barrera, cargarán con la vergüenza de traicionar a
los pueblos árabe, persa, turco y kurdo de nuestra región. La única respuesta a
esto es que las olas revolucionarias que han sacudido nuestra región dos veces
en los últimos 15 años se levanten una vez más y, para rescatar a Asia
Occidental de esta desgracia, derroquen a los gobiernos colaboracionistas.
Aunque el gobierno turco ha declarado que no desea la guerra
en Irán, ha optado por observar este bandidaje desde la barrera. Además, se ha
preparado para la guerra no para ayudar a Irán contra el imperialismo
estadounidense y el sionismo israelí —enemigos declarados de nuestros pueblos—,
sino para impedir que quienes pudieran verse obligados a huir de Irán crucen la
frontera, sometiendo así a una gran vergüenza a los trabajadores de este país.
Mientras nuestro hermano Irán defiende su dignidad contra el imperialismo con
las armas en la mano, nuestros trabajadores deben ver la verdadera cara de
quienes, invocando diferencias sectarias y esgrimiendo justificaciones
geopolíticas, afirman que debemos permanecer neutrales, ¡sirviendo así al
imperialismo y al sionismo! Los trabajadores de este país, que han vivido la
lucha de liberación nacional, que conocen muy bien la ocupación imperialista y
la resistencia armada contra la ocupación, hoy no tienen otro interés que la
derrota del imperialismo y la victoria de Irán. Un Asia Occidental donde los
imperialistas y sionistas regresen con las manos vacías ante la resistencia
iraní será un Asia Occidental donde el imperialismo y sus colaboradores no
podrán intervenir con la misma facilidad contra las futuras victorias de
nuestra clase obrera. ¡La defensa nacional de Irán debe prevalecer! El gobierno
de Turquía debe cerrar de inmediato las bases de İncirlik y Kürecik a los
imperialistas, que son armas en manos del imperialismo contra Irán, y limpiar
esta mancha negra de la frente de la nación.
Como se vio en Rojava, el imperialismo estadounidense y el
sionismo israelí no son amigos del pueblo kurdo. Durante años, Estados Unidos,
que se presentó como amigo y aliado de diversas organizaciones kurdas, cambió
de bando cuando llegó el momento decisivo en Siria y se unió al intento de
acorralar al pueblo kurdo. Es posible que el imperialismo siga un rumbo similar
en Irán. El pueblo kurdo y sus organizaciones no deben permitir que el
imperialismo siembre la hostilidad entre ellos, Irán y los demás pueblos de la
región. El imperialismo no ha apoyado, sino obstaculizado, la búsqueda de
libertad del pueblo kurdo, incluido su derecho a la autodeterminación.
Presentar la agresión imperialista como si fuera un apoyo a
la lucha del pueblo iraní por el pan y la libertad es la mayor de las
traiciones. Como resultado de la agresión imperialista, el sustento del pueblo
trabajador iraní se reducirá y su seguridad vital desaparecerá. Además, el
imperialismo, que aspira a un "cambio de régimen" en Irán, buscará
desencadenar una dinámica de colapso dentro del país, empujando al pueblo iraní
a la migración, como en Siria. En otras palabras, no solo se reducirá el
sustento del pueblo iraní y su libertad disminuirá aún más, sino que este
pueblo, que siempre ha caminado con la frente en alto, también será sometido a
una humillación nacional. Ningún verdadero amigo del pueblo iraní podría desear
esto. La derrota del imperialismo no es contra, sino a favor de la lucha del
pueblo iraní por el pan y la libertad.
En Turquía, en Asia Occidental y en todo el mundo, la tarea
de los trabajadores es alzarse por la derrota del imperialismo y el sionismo y
por la victoria de Irán. Como revolucionarios de la región, nos pronunciamos
firmemente a tomar partido contra la agresión imperialista y llamamos a todas
las fuerzas antiimperialistas a unirse a esta lucha.
¡Por la incautación de los activos financieros
estadounidenses en Turquía! ¡Las propiedades e inversiones estadounidenses
deben ser expropiadas sin compensación bajo control obrero!
Traducido por Opción Obrera


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